Un punto de vista médico social sobre la dependencia de las drogas
Abstract
Yuste Grijalba, Francisco Javier
Full text
UN PUNTO DE VISTA MEDICO SOCIAL
SOBRE LA DEPENDENCIA DE LAS DROGAS"
F ancisco Ja ie Yus e G ijalba
(Je a zl a P o incial de Sanidad de Pon e ed a)
Los dis in os concep os que han sido u ilizados en el campo de la dependen-
cia de las d ogas han c is alizado en la ac ual concepción sancionada po la
O ganización Mundial de la Salud
(OMS)
que esal a
su
unidad eó ica
y
p ac ica
y
sus di e en es ipos sind ómicos. La epidemioIogía de las depen-
dencias se p esen a a iculada mis en da os cuali a i os que en su exac a
cuan i icación, dada la dispe sión e inacmalidad de ellos. Las eo ías más
signi ica i as
que
ope an en es e campo se p esen an aquí, pa icula men e
las que se han enunciado desde las pe spec i as sociológicas. El análisis de
la
anomia
de Me on es pa icula men e cla o en su aplicación al caso. Final-
men e, es e es udio p esen a unas conside aciones p e en i as
y
e apeu icas
sob e las dependencias, insis iendo en la necesidad de su conside ación como
en e medades
y,
consecuen emen e, en el a amien o medico como base de la
ecupe ación de 10s dependien es.
*
Debo ag adece
a
J.
M.
de Miguel sus ce e as obse aciones
al
bo ado
de
es e abajo, asi nismo a
C.
Baque o su es ue zo mecanog á ico.
183
Pape s: Re is a de Sociologia
5
(1976)
La línea de salida del p oblema de las dependencias se si úa en la exis-
encia de nume osas sus ancias químicas cuyos e ec os sob e el sis enla
ne ioso del se humano son buscados po és e has a liga se a aquéllas
de modo indisoluble. El enómeno es muy an iguo, el
peyo e
y
o os
alucinógenos en e 10s indios p ecolombinos, la
aiz
de
la lboga
en el
A ica neg a, la
amani a
en e 10s Vedas, son ejemplo de elio. Hoy el
p oblema es ala man e; en algunos paises la p eocupación más conside-
able es el alcohol, en o os 10s sedan es
y
es imulan es.
La me a exis encia de sus ancias psico opas no cons i uye en si
mismo un p oblema, ni siquie a la ligazón anancás ica en e sus ancia y
usua io. El p oblema su ge po las consecuencias pa ológicas a que con-
duce el uso con inuado de aquéllas. En e ec o: daño c ónico en el sis ema
ne ioso, in oxicaciones mo ales po sob edosis, sep icemias, e c., en el
e eno indi idual; deli os en la búsqueda < al-p ecio-que-seal> de la sus-
ancia
y
desin eg ación amilia , acciden es de á ico en la es e a comu-
ni a ia y consecuencias di ec as de la elación homb e-d oga hacen que
las dependencias sean un p oblema social en el mundo ac ual.'
Concep os
y
e minologia
Si enemos en cuen a la a iedad de p oduc os que son capaces de
liga a la pe sona a su consumo, las di e encias indi iduales en las es-
pues as, que 10 que se a a de concep ualiza es la in e elación de hom-
b e y d oga, pod emos comp ende que haya sido di ícil si ua el ma co
eó ico de las dependencias. En de ini i a, 10 que odo concep o in en a
es exp esa sin é icamen e una ealidad; la e olución en 10s concep os
aduce la p o undización en su análisis, cuyo eco ido nos puede ayuda
pa a mejo conoce aquella.
1.
S.
A.
Clausen,
c D ug
addic iom,
pp.
193-235,
en
R.
K.
Me on y
R.
A.
Nisbe
(eds.),
Con empo a y Social P oblems
(Nue a Yo k: Ha cou ,
1966), 2."
ed.
<{Pape s)>: Re is a de Sociologia
El pun o de pa ida de la e olución concep ual se si úa en el
V
In-
o me del Comi é de Expe os en D ogas Toxicomaningenas
en el que
se de inió con ca ác e gene al, aunque p o isionalmen e, el enómeno
de la oxicomanía. La aplicación al es udio del alcoholismo pus0 de
mani ies o la inope ancia de es a p ime a ap oximación.
A
la luz de 10s
da os en onces disponibles, se conside ó que el alcohol debia se clasi i-
cado en un luga in e medi0 en e las d ogas que causan oxicomanía
y
las que simplemen e causan hábi o.' Todo el10 colabo ó a sepa a a i i-
ciosamen e
oxicomania
de
habi z ación. Toxicomania
se ia un es ado de
in oxicación ansi o ia o c ónica p oducida po el consumo epe ido de
una d oga na u al o sin é ica. Sus ca ac e is icas incluyen: un deseo o
necesidad i esis ible (compulsión) pa a con inua omando la d oga
y
pa a ob ene la de cualquie modo; endencia a inc emen a la dosis: es
deci , dependencia psíquica (psicológica)
y
gene almen e ísica de 10s
e ec os de la d oga;
y
e ec os dele é eos pa a la sociedad y el indi iduo.
Mien as que
habi uación
consis i ia en una condición esul an e del
epe ido consumo de una d oga. Sus ca ac e is icas se ían: deseo (pe o
no compulsión) a con inua omando la d oga pa a p ocu a se las sen-
saciones de bienes a que p oduce; poca o ninguna endencia a aumen a
la dosis; algún g ado de dependencia psíquica, pe o ausencia de depen-
dencia ísica y po an o de sínd ome de abs inencia; e ec os dele é eos,
si alguno, en el indi iduo."a cla e pa a la dis inción es a i* en la
dependencia ísica
y
su secuela el sínd ome de abs inencia ligados a la oxi-
comania,
y
la dependencia psíquica ligada al hábi o.
No s610 10 con uso de las di e encias sino ambién la con inuada
apa ición de nue os agen es
y
el uso imp opio, como sinónimos, de
aquellos dos é minos impuls6 a su sus i ución po uno Único: depen-
dencia de las d ogas,' que end ia de inido gené icamen e po el es ado
o iginado po la adminis ación o consumo epe idos de una sus ancia,
y
especí icamen e po el ip0 de sus ancia hacia el que se ha es ablecido
la dependencia. El plan eamien o end ia en buena lógica que se uni a i0
2.
O ganización Mundial de la Salud,
Se ie de In o mes Técnicos, 57
(Gineb a
OMS, 1952).
3.
OMS,
Se ie de In o mes Técnicos,
87 (Gineb a: OMS, 1954),
loc. ci .
(Gi-
neb a: OMS, 1955). Como en an as ocasiones debajo había la alo ación é ica de
que se mo inómano es peo que se alcohólico. Como ha señalado Jellinek, *pa a
e i a cualquie mácula del alcoholismo, que es á elacionado con una cos umb e so-
cial al amen e conside ada, con nada que sugie a el menosp eciado uso de los na -
cÓ icos)>.
The Disease Concep
o
Alcoholism
(New Ha en: Hillhouse, 1960).
4. OMS,
Se ie de In o mes Técnicos,
116 (Gineb a: OMS, 1957).
5. OMS,
Se ie de In o mes Técnicos,
274 (Gineb a: OMS, 1964).
Dependencia de las d ogas
y asi ue ealizado po Eddy
e
y sancionado po el G upo Cien i-
ico de la
OMS
sob e
E aluación de las d ogas que causan dependencia.'
El e mino dependencia exp esa una especial elación homb e-d oga, po
la que exis e en aquél una endencia anancás ica a u iliza és a.Vho a
bien, es a elación es de al ampli ud que necesi a se cali icada con
mayo es ma ices. Asi, del géne o dependencia pueden desgaja se las
especies dependencia psiquica y ísica. La p ime a se cons i uye po un
impulso psiquico que lle a a oma , pe iódica o con inuamen e, el á -
maco pa a expe imen a un place o pa a e i a un male~ a .~ La segunda
es el es ado de adap ación que se mani ies a po la apa ición de in ensos
as o nos isicos cuando se suspende la oma del á maco; es os as-
o nos, llamados sínd ome de abs inencia, son de na u aleza ísica o
psiquica y ca ac e is icos de cada ip0 de á maco.1°
La dependencia puede i o no acompañada de ole ancia, enómeno
acompañan e de muchos medicamen os ca ac e izado po la a enuación
de las espues as a la misma can idad de sus ancia,
10
que lle a al aumen-
o de la dosis pa a consegui el mismo e ec o." Aun cuando dependencia
y ole ancia no an necesa iamen e unidas, cuando apa ece és a se induce
aquélla con mayo acilidad.
Los es elemen os enomenológicos que se pueden encon a en el
ci culo icioso de la dependencia dan luga median e su combinación en
mayo o meno g ado a cuad os clinicos di e en es que co esponden
e i~ló~icamen e a d ogas di e en es. La obse ación de es e hecho ha
pe mi ido especi ica la dependencia de acue do con la d oga que la
de e mina y delimi a , de la eno me can idad de sus ancias capaces de
gene a dependencias; unos cuan os ipos a ines:
6.
N.
B.
Eddy, H. Halbach,
H.
Jibell
y
M.
See ens, c D ug Dependence: I s
Signi icance and Cha ac e is ics>>,
Bulle in O ganisa ion Mondiale de la San é,
32
(1965),
pp.
721-755.
7. OMS,
Se ie de In o mes Técnicos,
287 (Gineb a: OMS, 1964).
8. OMS,
Se ie de In o mes Técnicos,
363 (Gineb a: OMS, 1967).
9.
N.
B.
Eddy
e
al.,
op.
ci .,
p. 273. También puede e se la OMS,
Se ie de
In o mes Técnicos,
407 (Gineb a: OMS, 1969). Pa a juzga en la p ác ica la p e-
sencia de dependencia psíquica es impo an e de e mina has a qui pun o el uso
de las d ogas pa ece se un ac o impo an e de la o ganización de la ida y adqui i
p io idad sob e el uso de o os mecanismos de de ensa compe i i os. El uso de una
d oga es un ac o impo an e en la ida si se dedica demasiado iempo a su oh.
ención, uso o discusión sob e ella. El consumo es p io i a io si el indi iduo es-
ponde a las si uaciones di íciles de la ida con la inges ión de la d oga.
10.
N.
B.
Eddy
e al.,
op.
ci .,
p. 724.
11.
Idem.
12. En sen ido amplio el ca é, el é, el abaco, pueden conside a se sus ancias
apape s)): Re is a de Sociologia
Alcohol-ba bi u' icos: e anol, ba bi ú icos
y
o os á macos con
e ec os sedan es como el hid a o de clo al, el clo diacepóxido,
el diazepam, el mep ob ama o y el me acuelona.
An e amina: an e amina, dexan e amina, me an e amina, me il e-
nida o
y
enme acina.
Cannabis: p epa aciones de cannabis sa i a L como ma ihuana
(bang, dagga, ki , maconha), ganka y hashish (cha as).
Cocaina: Cocaina y hojas de coca.
Alucinógeno: lisé gida (LSD), mescalina y silocibina.
Kha : p epa aciones de Ca ha edulis Fo ssk.
Opiáceos (mo ina): opiáceos como la mo ina, la he oína, la
codeina y p oduc os sin é icos; e ec os mo ínicos como la me-
adona y la pe idca.
Sol en e olá il (inhalable): olueno, ace ona y e aclo u o de
ca bono."
Cada uno de 10s males iene un pa ón dis in o de acue do con una mayo
o meno pa icipación de dependencia ísica, psíquica y ole ancia.
Epidemiologia de las dependencias
Las dependencias, como cualquie p oblema que a ec e a la salud
pública, pueden se es udiadas con la me odologia epidemiológica pa a,
obse ando las a iaciones en la dis ibución de las mismas en la pobla-
ción e induciendo las causas de la misma, a a de elimina las en cuan o
p oblema de salud pública.
La epidemiologia de la a macodependencia puede compa a se a la
de una en e medad ansmisible, pues en ambas exis en huéspedes ac ua-
les y po enciales con di e sos g ados de esis encia
al
as o no,
y
10s
ac o es ambien ales colabo a án
a
que la exposición al iesgo sea e ec i a;
es a' p esen e un < agen e)> de in ección -bacil0 de Koch en la ube culosis,
he oína o alcohol en es as dependencias- o exis e un ec o de la en e -
medad: el ins igado en la a macodependencia. Como en el caso de las
que gene an dependencia. No cabe duda del daño a la salud p oducido po el aba-
co, induso pod ia habla se de una dependencia psíquica en 10s g andes umado es,
pe o mien as deba nos exigi una in luencia en el sis ema ne ioso cen al pa a
habla de d ogas, la nico ina no 10 se á. Véase OMS,
Se ie de In o mes Técnicos,
516, 526 (Gineb a: OMS, 1973).
13.
N.
B.
Eddy
e
al.,
op. ci .,
p.
725. También OMS,
Se ie de In o mes
Téc-
nicos,
287 (Gineb a: OMS, 1964);
loc ci .,
526 (Gineb a: OMS, 1973).
Dependencia de las d ogas
en e medades ené eas hay una c conduc a de búsqueda)> po pa e del
huésped."
La in o mación epidemiológica sob e la dependencia es incomple a
y dispe sa; asi y odo ~ode nos ag upa en 10s siguien es epíg a es 10s
da os de 10s que ex ae conclusiones ope a i as: Cuan i icación del p o-
blema
y
endencia secula , Va iables de luga , Ca ac e is icas de las pe -
sonas dependien es.
Las uen es de 10s da os a alo a en es os epíg a es p oceden de 10s
egis os nacionales e in e nacionales de p oducción y consumo, 10s e-
gis o~ hospi ala ios sob e ing esos po causa de en e medades psíquicas
o isicas inculadas a la dependencia y de encues as sob e consumo ea-
lizadas en la población. Como es cla o, ei alo de es os da os es limi ado,
pe o puede acili a nos e e encias de ex ensión y endencia.
U ilizando la ó mula de Jellinek
li
que elaciona las ci osis hepá-
icas con el alcohol, González Aguile a
l6
ci ó en
2,5
%
el núme o de
alcohólicos de la población española, ci a consis en e con el 3,6 señalada
po Viñes en la población de Na a a
l1
y con las ci as de ci osis encon-
ada~ po
J.
Ga cia en las his o ias hospi ala ias de cinco g andes hospi-
ales españoles.'Ta ecuencia del alcoholismo po
100
pe sonas mayo es
de 20 años en 10s paises y años que se ci an es, de acue do con la ó -
mula de Jellinelc, la siguien e:l9 Suiza (1953) 2,l; Ingla e a (1960)
1,l;
Dinama ca (1948) 1,9; F ancia (1951)
5,2;
Chile (1950) 3,6; Finlandia
(1955)
1,l.
En las conclusiones de un
Es udio Epidemiológico
sob e
el alcoho-
lismo
en España ealizado po
J.
San o Domingo,
C.
Valenciano, y
F.
Alonso" sob e una mues a de 4.201 pe sonas de Mad id, Mu cia
y
La Co uña leemos: c Exis e un 18-24
%
de la población que consume
mis de 100
ml
de alcohol absolu 0 dia io, que sani a iamen e es exce-
14. D. C. Came on, <<La lucha con a el abuso del alcoholismo
y
las d ogasb,
C ónica de la O ganización Mundial de la Salud,
23 (1969): 171-180.
15. E. M. Jellinek,
op. ci .
Es a ó mula se exp esa po
A
=
P.D/K
donde
4
es el núme o de alcoholismo,
D
las de unciones po ci osis
y
I<
una cons an e ci-
ada en 0,694.
16.
A.
G. Aguiíe a,
<(EI
alcoholis no en Espa ia,,
VI1 Cong eso EspEoZ de Nea-
opsiquia ia
(Pamplona: mimeo, 1962).
17.
J.
Viñes,
Alcoholismo
(Pamplona, Na a a: Publicaciones del Ins i u o de
Sanidad, 1958).
18. J. Ga cia, <<La ci osis alcohólica en España),, pp. 109-124, en PANAP (ed.),
Alcoholismo
y
o as oxicomanias
(Mad id: PANAP, 1970).
19. OMS,
Se ie de In o mes Técnicos,
363 (Gineb a:
OMS,
1967).
20. J. San o Domingo,
C.
Valenciano
y
F.
Alonso,
Es udio epidemiológico
sob e el alcoholismo en España
(Mad id: PANAP, 1966).
c Pape s)>: Re is a de Sociologia
si o. Deben se conside ados alcohólicos el 8,7
%
de la mues a o al;
4,4 en Mu cia; 7,9 en Mad id; 14
%
en La Co uña.)> El Gabine e de es u-
dio~ de la Di ección Gene al de Sanidad ci a el núme o de alcohólicos
hacia 1963 en e un minimo de 823.543 casos, aplicando la ó mula de
Jellinek,
y
un máximo de 2.141.000 u ilizando 10s po cen ajes de San o
Domingo
.21
TABLA
1
Consumo medio dia io de alcohol absolu o mayo de 150 ml.
( asas po 100.000 habi an es de más de 25 años, 1970)
F ancia
........................
9.050
I alia
...........................
7.390
España
........................
5.350
Rep. Fed. Alemana
.........
4.820
Po ugal
.....................
4.690
URSS
.
;.
........................
4.290
Aus ia
........................
3.690
Bélgica
........................
3.650
.........
Rep. Dem. Alemana 2.760
...........................
USA 2.690
.....................
Dinama ca 2.470
..................
G an B e aña 2.130
........................
Suecia 1.960
........................
Polonia 1.870
........................
Islandia 1.830
........................
No uega 1.150
Fuen e:
I.
De Lin . aEpidemiology o alcoholismo~~
I Con e encia In ei~ zacio zal sob e Alcoholis no
(Lond es,
1973).
En la
Tabla
1,
u ilizando 10s da os de Lin P se pueden compa a 10s
esul ados ob enidos sob e consumo de alcohol absolu o en di e sos países.
Lo cual, pues o en elación con las ablas de Lande man
a
que elacionan
consumo medio con núme o es imado de alcohólicos, si ua ia la ci a
española en e 2
%
y
4
%
de la población.
Los abajos publicados sob e ing esos en hospi ales psiquiá icos de
pe sonas a ec as po psicosis alcohólica
--deli ia n emens
u o as-,
demencia alcohólica o in oxicación aguda mencionan el aumen o de 10s
ing esos en linea a~cenden e.'~
21.
G.
Cla e o, <(Da os es adís icos sob e
alcoholisme)>,
Salud Men al,
4 (1969):
39-40.
22.
J.
de Lin , c Epidemiology o Alcoholism)>,
Ac as de la Con e encia In e -
nacional sob e Alcoholi mo
(Lond es: 1973).
23. S. Lande man,
Alcool, alcoolisme, alcoholisa ion
(Pa ís: PUF, 1964).
24. Así, Villacian en Valladolid de 6,l
%
de alcohólicos espec o ai o al de
1930 pasa
al
12,9
%
en 1950,
y
a 20
%
en 1967; Pelaz en Mad id de un
1
%
en 1946 a 16,4
O/o
en 1955; San o Domingo en el hospi al de agudos de
4
%
en
1944 a 18
%
en 1960;
y
Mu cia Valca cel en Ba celona de 5,4
%
en 1939 a 10,6
%
Dependencia de las d ogas
Con espec o a las ca ac e is icas de las pe sonas alcohólicas, y a en-
diendo a 10s da os publicados po San o Domingo," podemos deci que
el alcoholismo es undamen almen e un enómeno masculino, en e
30
y
40
años de edad. La muje ha comenzado a no se excepción a es a
ley: 10s da os que sob e oxicomanias en España ob an en nues o pode
son poc0 p ecisos. Los más exac os se e ie en a 10s en e mos ichados
po usa es upe acien es pa a alguna dolencia alógena
y
necesi a en
consecuencia ca ne de ex adosis pa a consegui su medicación. Los oxi-
cómanos egis ados po en e medad en España son:26
1968 1970 1972
Va ones
337 281 257
Muje es
563
474 409
No ienen, a nues o juicio, signi icación 10s da os de oxicómanos po
hábi o que ansc ibe el
Anua io Es adis ico Español.
Es os son (núme-
os absolu os):
1968 1970 1972
Va ones
49
3
4 4
1
Muje es
113
97
118
En la
Tabla
2
se o ecen las in o maciones suminis adas po el iscal
del T ibunal Sup emo en sus in o mes anuales, en 10s que se p esen an
las d ogas decomisadas
y
10s p ocesos sus anciados po su consumo
y
á ico. La edad de 10s consumido es en po cen aje del o al son:
en 1954,
y
a 41
%
en
1956. Véase
F.
A.
Fe nández,
Aspec os sociocul u ales del
alcoholis no en España
(Có doba: Semina io sob e Alcoholismo, mimeo).
25.
J.
San o Do ningo
e al., op. ci .,
p. 89.
E.
Roldán
y
J.
San o Domingo,
EI
alcoholismo en la muje española
(Mad id:
PANAP,
1968).
26.
INE,
Anaa io es adis ico de España,
1973.
c Pape s~: Re is a de Sociologia
pa a segui en un subg up0 ma ginal. Asi 10s adolescen es, delincuen es
ju eniles, e c.
En compa ación con la población media, en e 10s dependien es en-
con a emos mis pe sonalidades inmadu as, pe o la semejanza en 10s
asgos de la pe sonalidad de 10s óxico-dependien es no concue da con
el hecho de que pe sonalidades mani ies amen e p omedias puedan ha-
ce se dependien es en cie as si uaciones de ensión especial o cie as
si uaciones ambien ales, como cuando 10s abe ne os se hacen alcohólicos,
o 10s médicos mo ino-dependien es.
El signi icado de las d ogas en la sociedad
En odas las sociedades encon amos alguna sus ancia pa a e i a el
dolo o la a iga o pa a p o oca la eu o ia. El alcohol es sin duda la
más ex endida de ellas. En las sociedades donde no exis e el alcohol,
el opio, la cocaína o el
peyo e
eje cen un papel simila . Pod íamos deci
que cada cul u a elige su d oga y la egula limi ando su u ilización a cie -
as si uaciones sociales conocidas y p ede e minada~.~'
La elección de un ip0 u o o de d oga es ambién un hecho cul u al
inculado a su disponibilidad, a la capacidad écnica de ob ene el p o-
duc o ac i o y a la ansmisión de las écnicas de su ob ención. Po el10
pueden delimi a se zonas de mayo in luencia de un óxico coincidiendo
con 10s luga es geog á icos en que la p oducción pe mi e el ácil acceso
al p oduc o. Así sucede po ejemplo con el ino, la ce eza, el opi0
y
10s alucinógenos.
Tan o 10s es udios empí icos como 10s análisis eó icos coinciden
en señala que la sociedad acili a la disponibilidad de las d ogas a la
ez que delimi a, egula y dic amina su u ilización. El consumo de
d ogas (y en conc e o de una de e minada) se ap ende, e incluso se
impulsa a su consumo, en las si uaciones p e is as pe mi iendo que
se conozcan 10s e ec os a macológicos en un p oceso de iniciación.
Las d ogas pueden u iliza se pa a omen a un sen imien o de an-
quilidad, libe ad o elajación. En algunas cul u as es o puede signi ica
oma una copa an es de cena
y
en o as una pipa de ki al e mina
la cena. Es echamen e ligado con es o es á el uso de la d oga como
pa e de un i o social; po ejemplo, oma una copa o uma una pipa
jun os como p ueba de amis ad; pe enencia a un g upo es ingido o
40.
M.
M.
Gla , <(P oblemas comunes
al
alcoholisme
y
a la dependencia de la.:
d ogas)),
C ónicu
de
la
OMS,
21
(1967):
312-323.
Dependencia de las d ogas
de adhesión a 10s concep os e ideales de un g up más amplio. Los usos
mencionados se acep an espec o al alcohol y la
cannabis
en di e en es
cul u as, aun cuando es as sus ancias puedan es a o icialmen e p ohi-
bidas. El uso cul u al de d ogas es más amplio que el me amen e eli-
gioso en cuyas ce emonias la u ilización de es os p oduc os es ob ia.
Como señala Ho on pa a el alcohol,4' la unción p ima ia de las
d ogas en la sociedad es educi la ansiedad, unas eces de modo mani-
ies o, como en el caso de sociedades p imi i as, o as de modo la en e
como en las que u ilizan es e medio pa a mani es a solida idad.
Las d ogas cumpli ian asi el papel de ansioli ico social en un doble
sen ido: de solucionado neu ó ico de las ensiones y mecanismo ole-
ad0 en el medio en el que ac úa. Quie e es o deci que el consumo de
óxico es que ido po la sociedad, que acep a de es e modo la e asión
de sus p oblemas sancionando como mecanismo al e na i o de elaja-
ción el uso de una d oga, la que coincide con la máxima accesibilidad.
La apelación mayo i a ia a un óxico pa a libe a ensiones iene
ambién de e minada po la al a de o os mecanismos al e na i os de
idén ica inalidad. Como señala Bales: la cul u a in luencia el alcoho-
lismo de es modos: c eando la ensión, ole ando e1 consumo pa a
ali ia la
y
no suminis ando al e na i as álidas de solución. Es cla o
que si el mecanismo o ecido no es alcohol sino o o óxico, la depen-
dencia c eada se á o a.
La hipó esis de la ano nia en la dependencia de las d ogas
Me on al a i ma que elas es uc u as sociales eje cen una p esión
de inida sob e cie as pe sonas en la sociedad induciéndolas a una con-
duc a de ebeldia an es que c~n o midad)>~~ ex endió la po encialidad
explica i a de la anomia desde el suicidio a o os ipos de conduc a
des iadas,
y
conec ó la anomia con la conduc a di e gen e a a és de
un p oceso social ca ac e izado.
En la es uc u a social se dis inguen, según Me on, las me as y 10s
medios ins i ucionalizados pa a alcanza las o, 10 que es 10 mismo,
la
es uc u a cul u al -obje i os, p opósi os e in e eses cul u almen e de i-
nidos, sus en ados como legí imos po odos 10s miemb os de la socie-
41.
D. Ho on, c The Func ion o£ Alcohol in P imi i e Socie y:
A
C oss-Cu!
u al S udy},,
Qua e ly Jou nal o S udies on Alcohol,
4 (1943): 191-230.
42.
R.
F.
Bales, <<Cul u al Di e ences in Ra es o Alcoholismu,
Qua e ly Jou -
nal u S udies on Alcohol,
6
(1946):
480-499.
43.
R. K.
Me on,
Teo ia y es zic u as sociales
(México: FCE,
1964).
<{Pape s)>: Re is a de Sociologia
dad- y la es uc u a social - eglas a aigadas en las cos umb es e
ins i uciones ela i as a 10s p ocedimien os pe misibles pa a alcanza di-
chos obje i os.
Es os dos elemen os es uc u ales no es án en elación cons an e o
di ec a. Puede sucede que el éxi o no es é al alcance de odos 10s
miemb os de la sociedad a a és de 10s medios legí imos
y
es jus a-
men e es e desequilib i0 el que da luga a la anomia. Así, dice Me on,
<<la cul u a puede se al, que induzca a 10s indi iduos a cen a sus
con icciones emocionales sob e el complejo de ines cul u almen e p o-
clamados, con mucho menos apoyo emocional pa a 10s mé odos p esc i-
os pa a alcanza es os ines)>." En es as condiciones es el p ocedimien o
más e icaz el que se elije a enuándose las no mas.
Pa adójicamen e, las mismas es uc u as social
y
cul u al que un-
damen almen e con o man y o ganizan las conduc as gene an ambién
endencias hacia de e minados ipos de des iación y son po encialmen e
uen es de deso ganización social. En es e ambien e cul u al 10s indi-
iduos esponden de o ma p ees ablecida de al mane a que su con-
duc a se encuen a abocada a adap a se a es a si uación social anómala.
Me on elabo a una ipologia de adap ación indi idual que incluye cinco
ipos o ca ego ías
(con o midad, inno ación,
i ualisme,
e aimien o
y
e-
belión)
-de acue do con la acep ación o echazo de las me as de la socie-
dad anómica. En es e ma co concep ual, nnás aún si en endemos anomia
en un sen ido amplio y no la limi amos a las ba e as es uc u ales que
se oponen a la ealización de 10s obje i os de éxi o" ( uec e p incipal
de la anomia en nues a sociedad, pe o en modo alguno única), la depen-
44.
Ibid.,
pp.
143
y SS.
45.
Ibid.,
pp.
149
y
SS.
46.
Es el e o en el que caen a mi juicio
A.
Lindesmi h y
S.
A.
Gagnon en su
a iculo sob e c Toxicomanías y anomia~ pp.
151-179
en
M.
B. Clina d (ed.),
Anomia
y
conduc a des iada
(Buenos Ai es; Paidos,
1967).
Al
limi a la uen e de anomia
al bloqueo, incluso en doble acaso, en el camino al éxi o han de condui que
In
eo ia no es aplicable a la mayo ia de 10s aspec os de la conduc a del uso de d ogas.
Es cu ioso que, sin emba go, Ch.
R.
Snyde en la misma ecopilación encuen e
su
aplicabilidad al alcoholismo, pe o es e au o no limi a a una la uen e de anomia.
No se a gumen e que el concep o me oniano es es ic o, po que ambién Me on
ha esc i 0 acuando se es ablece un al o g ado de anomia, las eglas han pe dido su
sabo y su uena.
[...I
Pues ya no hay
un
sen ido.
[...I
Un cie o g ado de anomia
se ha p oducido
en
las masas de neoyo kinos
[...I
cuando ya no pueden con ia
en
no se a acados po sus compañe os de iaje.
C...]
Cuando acilan en ecuen a
pa ques po emo a se asal ados.
[...I
Cuando las gen es emen se engañadas,
embaucadas.
[...I
Pues si no se compa en las no mas uno no puede sabe qui ha
de espe a se del o o y és a es una condición social admi ablemen e ap opiada pa a
p oduci elaciones insegu as con o osa (pp.
212
y
SS.).
Dependencia de las d ogas
dencia de las d ogas es un modo de
e aimien o
al que puede Uega se
b uscamen e o mejo a a és de adap aciones in e medias de o os ipos,
pues el
e aimien o
es un inal al que pudo llega se di ec amen e o
as el
i ualisme
o la
~ebelión.~'
Sea como sea, 10s ac o es biológicos, psicológicos y sociológicos ope-
an dialéc icamen e a ni el de la conciencia indi idual de la pe sona,
pa a la cua1 la búsqueda de la d oga, con la dependencia cada ez nás
ue emen e es ablecida, es el inal común de múl iples si uaciones en-
sionales como ia al e na i a de espues a a las mismas. La inges ión
de la d oga es la solución nás económica en la si uación conc e a en
la que el suje o se encuen a, si bien se a a de una solución subje i a
y
alsa,
y
en consecuencia con ap oducen e. Median e la desconciencia-
ción que la d oga p o oca, el suje o elude la posibilidad de una conduc a
que epa e la si uación con lic ual o igina ia. Al con lic o po el que se
oma la d oga se aiíade aho a el con lic o po oma la. La dependencia
de la d oga no es iba an o en las modi icaciones que hayan enido
luga po su inges ión, cuando po el hecho de que an e la p og esi a
complicación del con lic o o igina io, las posibilidades de solución se
alejen nás
y
nás
y,
po consiguien e, la necesidad de e asión es cada
ez nás impe iosa.
A
la mayo necesidad de hui de la ealidad se une,
aho a como an es, la ácil disponibilidad de la d oga usual."
La
lucha con a las dependencias
Desde el pun o de is a gene al, las acciones que pueden emp en-
de se con a es e p oblema se desa ollan en es ni eles de p o undi-
dad: e i a su p esen ación; a a a 10s a ec ados y consolida su
cu ación; o 10 que es 10 mismo, p e ención p ima ia, secunda ia y
e cia ia.
47.
La ipologia de Me on es poc0 aplicable a la adap ación indi idual, pues
es a puede a ia . El p opio Me on, sin emba go, a i ma: c Hay un ca go de inno a-
do , i ualis a, e aído
y
ebelde en
le
mayo ia de noso os. Que esos asgos lleguen
a mani es a se de modo abie o y luego se epi an has a hace se c ónicos depende an-
o de las espues as de quienes nos odean como de nues o p opio ca ác e
y
pe -
s0nalidad.a
Ibid.,
p.
206.
48.
Es a es
la
idea cen al de
C.
Cas illa del Pino en <(P oblemas psicosocioló-
gicos del
alcoholisme)>.
Los concep os es án aplicados al alcohol, pe o sin o za los
pueden, y deben, ex ende se a odas las d ogas.
49.
Más ealis a se ia el educi la incidencia y la g a edad de 10s p oblemas
asociados con la dependencia.
<<Pape s)>: Re is a de Sociologia
P e ención p ima ia
La disminución de la incidencia llega á po un iple camino: educi
las opo unidades de adquisición de d oga, elimina las condiciones po
las que el indi iduo expues o las u iliza, con ence a 10s expues os a
que no las consuman.
Acciones sob e
las
d ogas
La única acción p e en i a en e a la d oga es man ene la bajo supe -
isión adminis a i a en su p oducción, dis ibución y en a. En eo ia
cabe ambién la es icción absolu a, como en el caso de la
Ley
Secs
pe o es e ip0 de maximalismos, casi siemp e p omo idos desde pos-
u as mo alis as, ol idan que las d ogas son una salida al e na i a a las
ensiones sociales
y
su cie e implica ia el desbo damien o de o as."
Po o o lado no se á nunca posible es ingi de o ma o al la imagi-
nación del se humano pa a usa sus ancias psicó opas y, en de ini i a,
las d ogas-medicamen o nunca pod án es ingi se.
La iscalización de un á maco puede se necesa ia siemp e que se
cumpla al menos una de las dos condiciones siguien es:
(1)
Cuando se
sepa que el empleo abusi o de la sus ancia no es s610 espo ádico o
localizado, que sus e ec os no se limi an al usua io, que su di usión
implica una comunicación en e el d ogado y 10s consumido es po en-
ciales
y
que empieza a es ablece se un á ico ilici o de la d oga en
cues ión.
(2)
Cuando se p oyec e u iliza el á maco en medicina y 10s
da os expe imen ales mues en un iesgo no able de engend a una
dependencia ísica o psíquica y el á maco haya sido o pueda se come -
ciali~ado.~'
Pa a consegui la iscalización unciona en odos 10s paises una
unidad de con ol, gene almen e en el depa amen o compe en e en salud
pública que iscaliza 10s p oduc os oxicomanigenos. La coo dinación
de es as acciones a ni el in e nacional se ealiza po la Comisión de
Es upe acien es del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.
En es e sen ido, se desa ollan expe iencias con oladas pa a in en a
medi el iesgo de dependencia an o en animales como en pe sonas
50.
Los in en os ené gicos pa a impone la p ohibición en e a una demanda
son i eales
y
poc0 ú iles como se comp obó en USA
y
No uega con el alcohol
y
en
I án
y
Tailandia con el opio.
51.
OMS,
Se ie de In o mes Técnicos,
407
(Gineb a: OMS,
1964).
Dependencia de las d ogas
olun a ias. Los abajos ealizados en el
Addic ion Resea ch Cen e
en Lexing on (USA) si en de pau a. Cua o ipos de expe iencias son
básicos: e aluación de 10s e ec os de dosis únicas adminis adas po
una o más ias; p uebas de sus i ución en pacien es con dependencia;
es udios de dependencia di ec a, y p uebas pa a e la p e e encia de
las di e en es ías.
Todo ab ican e de un medicamen o analgésico debe in o ma se si
su p oduc o es suscep ible de engend a dependencia con obje o de
some e lo a iscalización cuya ejecución p ác ica puede e es i dos moda-
lidades: en a con ece a médica (menos igu osa) y en a con ece a-
ca ne de es upe acien es (máximo igo ).
Cuando una d oga no es medicamen o, una se ie de medidas legis-
la i a~ de mayo o meno alcance es ingen las acilidades de su ob en-
ción
y
sancionan a 10s que a ican con ellas." Al espec o y desde el
pun o de is a médico con iene hace las siguien es p ecisiones: es una
incong uencia <(pe segui )> consumo de una d oga como la
cannabis"
y deja en en a lib e
el
alcohol; las sanciones no impiden que 10s
indi iduos dependien es eanuden su compo amien o; es ilógico con-
side a a 10s dependien es como delincuen es y no como en e mos." La
pe secución del a ican e es lógica, pe o cuando el dependien e es a la
ez a ican e debe se a ado como en e mo. Los p ecios ele ados no
disuaden a 10s dependien es, sencillamen e se consigue el dine o po
medios ilíci os o se oma un p oduc o deg adado. Las sanciones penales
g a es po la posesión de pequeñas can idades de d oga son imp oce-
52.
Den o de es as medidas se encuen an: aumen os de impues os que g a-
an el consumo, educción de ho a ios de en a, en a en expendedu ias, con ol adua-
ne o, pe secución policíaca y penas de cá cel. Siemp e hay una d oga acep ada que
c desaloja, a las o as; en e noso os el alcohol.
53.
Que debe,
a
mi juicio, se iscalizada pues, c como han señalado 10s p e-
ceden es Comi és de Expe os de la OMS, que se ocupan de la a macodependencia,
no exis e en la ac ualidad ninguna necesidad de u iliza la
cannabis
como medica-
men o. Sin emba go, el consumo no médico de es a sus ancia pe sis e e incluso ha
aumen ado en algunos paises. En cie os paises se obse an opiniones muy di e gen-
es sob e la capacidad del
cannabis
pa a p o oca dependencia, así como de
la
e ec os agudos
y
c ónicos de la d oga sob e el usua io y la colec i idad
y
sob e el
ip0 y la na u aleza de las medidas de iscalización que se han de aplica . El
Comi e a i ma ené gicamen e las opiniones exp esadas en an e io es in o mes, es
deci , que la
cannabis
< es una d oga capaz de engend a
y
de plan ea p oblemas de
salud pública y sociales po 10 que deben man ene se las medidas de iscalizacióno,
OMS,
Se ie
de
In o mes Técnicos,
516
(Gineb a: OMS,
1973).
54.
Tan o es asi que en el Reino Unido
y
10s
USA
se ha comp obado la u ilidad
de comba i la dependencia de una d oga ue e -he oina- con o a meno -me-
adona- suminis ada o icialmen e.
<<Pape s)>: Re is a de Sociologia
den es, debe hace se odo 10 posible po qui a el ca ác e delic i o al
consumo
."
El con ol del p oduc o, aunque alioso, no puede esol e la o ali-
dad del p oblema, po se e a que sea, ninguna es icción de la p o-
ducción, la dis ibución,
y
la adminis ación de d ogas puede esol e
po comple o el p oblema de la p e ención. En é minos epidemioló-
gicos las medidas p e en i as no deben limi a se al agen e, sino que
deben ex ende se al huésped
y
al medio di igiéndose asi a las causas
subyacen es de la adición.
Las condiciones socio-económicas ad e sas
y
o os ac o es ambien-
ales se asocian a menudo con el uso de d ogas. Mise ia, desampa o,
disc iminación o ensiones p o undas empujan a muchos al consumo
de d ogas supues a su disponibilidad.
Hay
que comenza una acción
des inada a modi ica 10s sis emas po1í ic:os
y
es uc u as sociales que
man ienen 10s es ímulos nocicep i os. Es a acción e o mado a nos si úa
en una es e a en la que al menos una es compe encia medica: o ece
consejo a 10s legislado es, a 10s líde es de la comunidad
y
colabo a con
o os ciudadanos pa a cambia democ á icamen e las no mas
e
ins i u-
ciones.
F en e al medio social, además de su ees uc u ación p o unda,
cabe la modi icación de las ac i udes hacia las d ogas ole adas,
o
al
menos su no a o ecimien o po medio de la sup esión de su p opa-
ganda, es icción de la ascinación con que se odea la pa icipación
en ac i idades elacionadas con las d ogas
y
ep obaci6n pública de su
consumo. Aunque no sea p obable que la p ohibición (incluso o al) de
10s anuncios de d ogas des inadas al p~blico en gene al bas e pa a
esol e 10s p oblemas asociados al uso del alcohol
y
de o as d ogas
causan es de dependencia, incumbe a quienes se bene ician con las en as
de esas sus ancias (sin exclui a 10s gobielmos), la obligación de explica
po qué la sociedad debe segui ole ando 10 que es p obablemen e
un ac o de ag a ación. En es e o den de ideas es una con adicción
55.
Compá ense es as ideas con el siguien e pá a o: <<En Mad id, la B igada
de Es upe acien es en no iemb e dl imo cap u a una banda de jó enes.
[...I
El
núcleo o cen o del g upo es un indi iduo de
22
años.
C..
.
I
En un iempo simpa izó
con el ascismo. Luego se hace comunis a p o-Moscú
[sic].
Más a de se sien e
ana quis a
y
des uc o de la sociedad
[sic]
C...]
Al
se de enido se le ocupan a-
ias pa idas de
cannabis.
[...]
Las euniones del g upo son bacanales. La in e sió i
sexual es admi ida como algo na u al
[sic]
[...I
De
49
jó enes in e ogados,
30
ad-
mi en habe consumido d ogas adqui idas al suje o en cues ión que ue quien les
lle ó al icio
[sic].))
J.
M. Ma o, c P opagaciÓn epidémica en España del uso inde-
bido de d ogas,,, p.
239,
en
Alcoholismo
y
o as oxicomanías
(Mad id: PANAP,
1970),
PP.
234-245.
Dependencia
de
las d ogas
la p opaganda de bebidas akohólicas en 10s medios de in o mación
dependien es de la adminis ación pública.
Ac i idades diyigidas
hacia
10s expues os
Desde el momen o en que cada sociedad ole a una d oga, oda la
población debe conside a se como expues a. Aho a bien, es p eciso dis-
ingui en e 10s que es án expues os a un iesgo ele ado
y
aquellos
en 10s que no exis e ese ni el. Sob e ambos caben acciones de in o -
mación
y
educación sani a ias que engan en cuen a que el ma e ial
des inado a in o ma puede inci a a la expe iencia con d ogas a pe so-
nas poc0 es ables, po 10 que, si bien la igno ancia es
un
mal, no
obs an e no pa ece con enien e emp ende p og amas in ensi os sob e
una d oga donde no exis a un p oblema eal o po encial.
Habida cuen a de que 10s medios de ín o mación colec i a p ocu an
muy legí imamen e sa is ace la cu iosidad ace ca de 10s enómenos so-
ciales nue os, es impo an e que se u ilicen da os idedignos sob e
cues iones como la a macodependencia; de 10 con a io, se co e el
iesgo de di undi ma e ial sensacionalis a. La p esen ación de 10s
hechos es an impo an e como su p ecisión. <<Es e iden e la necesidad
de que las au o idades sani a ias
y
las pe sonas enca gadas de 10s me-
dios de in o mación colec i a abajen en es echa elación pa a p o-
po ciona da os más p ecisos ace ca de las d ogas
y
la a macodepen-
dencia, decidi las ac i udes que deben omen a se pa a se i a la
sanidad sin exci a al público, aleja el pelig o de que las emisiones
de adio
y
ele isión
y
10s
a icules
de la p ensa engan e ec os noci os
y
e alua la e icación de 10s es ue zos de~ple~ados.>>'~
P e ención secunda ia
La his o ia na u al de la dependencia de las d ogas iene dos momen-
os c í icos: su exis encia p esin omá ica
y
sus comienzos como al.
En
es os momen os la en e medad es más ulne able
y
10s es ue zos des-
plegados pa a co a la poseen las máximas posibilidades de éxi o. El
a amien o in ensi o
y
p ecoz es el ins umen o más ap opiado de la
p e ención secunda ia. Como al se edi ica en es p incipios: desin o-
56.
O icina Regional de la
OMS
pa a Eu opa,
Fa nacodependencia:
P e ención
y lucha
(Copenague:
OMS,
1971).
<(Pape s)>: Re is a de Sociologia
xicación po la sup esión b usca y o al," e ue zo de la pe sonalidad
po psico e apia y sos enimien o pos e io en un plan a la go plazo.
El a amien o p ecoz implica ope acio ialmen e el diagnós ico p ecoz
que puede consegui se a a és de: búsqueda de sospechosos pa a o e-
ce les ayuda y a amien o, igilancia de 10s sin omas cla es como mallas
de sín omas de alcohólicos, huellas de pinchazos de agujas, hepa i is
pos inyecciones en poblaciones expues as y di usión de sin omas p e-
coces en e pe sonal sani a io, abajado es sociales o au o idades judi-
ciales. Todo ello, sin emba go, es inú il sin la pa alela consecución de
una ac i ud nás comp ensi a, que omen e la conside ación de las
dependencias como una en e medad y acili en la opo una consul a y
a amien o.
P e encidn e cia ia
La a macodependencia, especialmen e la de 10s ipos alcohol-ba bi-
ú icos y opiáceos, iende a se un as o no ecidi an e y c ónico. El
p onós ico (a la go plazo) de es a en e medad es en gene al bas an e
nega i o. Po el10 la mejo pa e del abajo en e a ella se ha plan-
eado en 10s ni eles p e en i os an e io es. La mejo a en la e icacia y
disponibilidad de apa a os de a amien o y sos enimien o de la abs i-
nencia pe mi en un mejo p onós ico, y a el10 colabo an in ensamen e
odas las acciones que buscan consolida al ex en e mo en la abs inencia.
La mayo di icul ad con la que nos encon amos su ge del medio
social que p o ocó la en e medad
y
al que el en e mo uel e. La modi-
icación del medio social es, a la ez que p ima ia, p e ención e cia ia.
Po desg acia su alcance es muy limi ado. Po el10 el camino más iable
discu e po el sos enimien o del ex en e mo
y
su e olución posi i a,
en 10 que se e ie e a la sa is acción pe sonal, la imagen de si mismo
y a las ealizaciones indi iduales, pues 10 que se busca no es solamen e
p e eni las ecaidas sino el mejo amien o gene al de sus elaciones
in e pe ~onales.~~
A
consegui es a inalidad con ibuyen 10s se icios a medio camino
en e el hospi al y la comunidad" que ienen mis de asis encia social
57.
En iendo que no es de in e és señala aquí la o ma conc e a de la sup e-
sión; s610 indica que 10s psiquia as acep an
un
i mo mis len o de sup esión en
opiiceos y ba bi ú icos y que en el caso de la he oína hay un paso in e medi0 de
sus i ución po me adona.
58.
OMS,
Se ie
de
In o mes Técnicos,
551 (Gineb a:
OMS,
1974).
59. Hoga es pos cu a, clubs de ex en e mos, e ugios, alojamien os y se icios
de acogida. No en odos 10s casos hay necesidad de hospi alización.
Dependencia de las d ogas
que de en e me ia, a ando de p es a apoyo a 10s pacien es dados de
al a, de man ene el Iazo e apéu ico con el cen o medico
y
de acili a
sus p ime os pasos en la amilia. En es a a ea se han mos ado ambién
e icaces las asociaciones de ex en e mos que han ayudado a g an nú-
me o de dependien e~.~
En esumen, la dependencia de las d ogas es una en e medad ecu-
en e, la ecaida no debe conside a se como un acaso en el a amien o
sino como un e o,
y
en abla nue amen e la lucha. Al menos asi 10
emos 10s especialis as en Salud Pública.
Je e P o incial de Sanidad
Pe eg ina,
80
Pon e ed a.
60.
La mis conocida
Alcohdlicos Anóni nos.
es os debe ían unciona bajo su-
pe isión midica,
en
odo caso, pues
la
ecaída del iíde
es
la ecaída de odo el
g upo.