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Una oligarquía municipal : la Paheria de Lledida en el s. XVII

Passola i Tejedor, Toni

Abstract

Passola i Tejedor, Toni

Full text

Una oligarquia municipal: La Paheria de Lleida en el s. XVII Toni Passo la Dentro de la escasa historiografia modernista sobre la Catalunya del siglo XVII, el tema del municipio es todavia uno de 10s que se encuentran m8s necesitados de nuevas investigaciones. Su importancia no es banal. A su traves podemos conocer, por un lado, las clases dominantes de las diversas zonas del Principado, a menudo relegadas, estas últimas, a un segundo plano por el protagonismo histórico de la ciudad Condal que, en muchas ocasiones, ha llevado a confundir historia de Catalunya con historia de Barcelona. Por otro, el estudio de la politica ejercida por esas clases en el municipio nos desvela las inquietudes politico-sociales y económicas que condicionaban gran parte de la vida cotidiana de la Catalunya del Antiguo régimen. Ciertamente, para la mayoria de 10s ciudadanos de esa época, no habia otra "vida politica" que la de 10s municipios2. La mayoria de obras dedicadas al tema del municipio catalhn de 10s siglos XVI y XVII, en su mayoria pertenecientes a la historiografia erudito-local, no suelen exceder el ámbito institucional3. En el mejor de 10s casos, su aportaci6n radica exclusivamente en el conocimiento 1 Este articulo intenta ser un resumen de mi tesis de licenciatura Clases sociales y Gobierno Municipal en Lleida en el siglo XV71. (168@90). Lleida, septiembre, 1985. 2 TORRAS I RIBE, JM., Els Municipis de I'AnticRegim. 1453-1808. Barcelona, 1984, p. 21. Afortunadamente, el siglo XVIII municipal ya no nos es desconocido tras esta gran obra de J.M. Torras i Ribé, en la que se ocupa principalmente de 10s cambios habidos en el municipio desde la guerra de Sucesidn hasta la Independencia. 3 Todavia siguen en vigor las palabras de Font i Rius sobre la historiografia local, escritas en 1945. En ellas pone de manifiesto que a pesar de ser numerosisimas, son en extremo deficientes, aunque deben hacerse algunas excepciones, referentes casi siempre a las grandes ciudades. (FONT I RIUS: On'genes del 152 MANUSCRITS 3, maig 1986 de la estructura administrativa municipal, la descripción del sistema electivo, la delimitación de las parcelas de poder de cada comisión y la constatación de 10s cambios que esa estructura sufre con el paso de 10s años. Aislados son 10s casos en que nos encontramos algun intento de explicación global. Además, el estigma de decadencia que la historiografia romantica pus0 a 10s siglos XVI y XVII, logró que, en el tema del municipio, esas centurias fueran relegadas a una irnagen de epilogo decadente del municipio medieval, considerando que el periodo de "construcción" jurídica del municipio habia finalizado y el aumento de competencias y del grado de autonomia se habia frenado4. El estudio realizado no pretende tanto el analisis de la institución municipal (que, aunque de forma superficial, se conoce parcialrnente), como el descubrir que grupos eran 10s hegemónicos dentro de la institución, las bases de su poder y en qué sentido conducian la política municipal. I. Las bases de la oligarquia Lo primer0 que hay que constatar es que la "Paheria" de Lleida en 10s siglos XVI y XVII, distaba mucho de la imagen de representación democratica e igualitarismo social que promocionó la historiografia romántica. Bien es cierto que la representación social en el municipio catalan era mas amplia que en otros municipios coetaneos, como, por ejemplo, 10s de Castilla. Pero eso no significa que tuvieramos el mejor de 10s sistemas de gobierno municipal. De hecho, las normas por las que se regia el municipio facilitaba que la institución fuera utilizada en beneficio de unos pocos, que en su inmensa mayoria resultaban ser también 10s más ricos y con mayor prestigio social. Régimen Municipal en Cataluña. Anuario de Historia del Derecho Español XVI. Madrid, 1945, p. 400. 4 Torras i Ribé también destaca la irnportancia que. en esta decadencia tuvo la unión con Castilla (TORRAS: "El Municipi Catala durant els segles XVIXVII" en El Govern de les ciutats catalanes. Ve. Curs d'Histbria de Catalunya. Barcelona, 1985, p. 84). No obstante, la idea de crisis necesita ser replanteada. No todos están de acuerdo, como es el caso de J. BENEYTO (Historia de la Administracion Española e Hispanoamericana. Madrid, 1958, p. 380). Como resultado de este estigma, en una gran parte de las obras, estos dos siglos son tratados muy deficientemente: de la época medieval se pasa casi directamente a la guerra de Sucesi6n. Valga como ejemplo el libro de DERAN NOGUER: El Régimen Municipal de Vich anterior al Decreto de Nueva Planta (889-1 716). Vic, 1957. En éste, las páginas dedicadas a 10s siglos XVI y XVII son 30 frente a las 265 del libro; y estas 30 paginas únicamente son el resumen de 10s privilegios concedidos en ese periodo. Uno de 10s pilares en que se basaba el dominio de esa oligarquia sobre el municipio era la paridad existente en el seno de la institucibn. El centro neurálgico de la "Paheria" era el Consell General, al igual que el Consell de Cent 10 era en Barcelona. En Lleida estaba formado por 10s cuatro pahers y cincuenta consellers, divididos, según su status socio-económico, en tres manos (equivalentes a brazos o estamentos), en las que teóricamente se estructuraba la sociedad. Cada mano (que respondian a 10s nombres de mayor, media y menor) disponia de quince consellers. La MANO MAYOR estaba dividida, a su vez, en dos bolsas: la militar, con siete consellers, en la que se hallaba la aristocracia (personas con privilegio militar, donceles y nobles propiamente dichos, reconocibles, estos últimos, por el trato de "Don"); y la de ciudadanos, con ocho consellers, y compuesta por 10s ciudadanos honrados, doctores y licenciados en derecho civil y can6nic0, y médicos. En la MANO MEDIA estaban representados 10s notarios y bachilleres en derecho, 10s cirujanos, 10s boticarios, mercaderes y drogueros, éstos ultimos a partir de 1648. Por último, en la MANO MENOR se hallaban representados 10s payeses y 10s artesanos. Los cinco consellers que faltaban para completar 10s cincuenta del Consell General, representaban a 10s gremios. Sin embargo, este equilibri0 en la representación era mas aparente que objetivo. Dado que la representaci6n era paritaria (quince consellers por mano), mientras que el "grosor" de 10s distintos grupos sociales era muy diferente, resultaba entonces que las categorias sociales minoritarias eran las que más y mejor representación tenian. Mds porque si las manos mayor y media no sobrepasaban juntas el 20% de la poblaci6n, tenian, por separado, la misma representaci6n que la mano menor, que aglutinaba el 80% de 10s habitantes, y, juntas, el doble. Mejor, porque al ser muchos menos, tenian muchas más posibilidades de salir elegidos consellers, adquirir experiencia y, con ella, poder5. AdemBs, no todo el mundo tenia posibilidades de entrar en el gobierno municipal. La forma de ser elegido conseller era mediante la "Insaculación". Este era un sistema de elección que se extendió sobre todo bajo el reinado de Fernando 11, intentando acabar, principalmente, con las oligarquias dentro de 10s municipios y evitar luchas y rencores personales sin que por el10 se resintiera la autonomia municipal6. 5 Los porcentajes 10s facilita Torras y Ribt (Els Municipis ... p . 62) referidos a la Baja Edad Media, pero no creo que hubieran variado sustancialmente. 6 J.M. Torras, Els Municipis ... pp. 102-103 ;VICENS VIVES: Ferran II i la Ciutat de Barcelona (1479-1516). Barcelona, 1936-39. vol. 11, pp. 276-277. En Lleida, este sistema se implant6 en 1499, por un privilegio de Don Juan de Aragón, al año siguiente de que se introdujera en el municipio barcelones. (GRAS Y DE ESTEVA: La Paheria de Lérida. Organización Municipal, 1149- 154 MANUSCRITS 3, maig 1986 Sin embargo, la insaculación continuo propiciando el control de las vías de acceso al municipio. La innovación que presentaba la insaculacion consistia en que, en el momento de cubrir un cargo dentro del municipio, fuera el azar quien designara al elegido entre una serie de nombres repartidos en varias bolsas según su categoria socio-economica, revistiendo asi el proceso electoral con una falsa irnagen de imparcialidad. Falsa irnagen porque en verdad 10 que contaba no era la suerte (que por logica matemática, a la larga y si el sistema se mantenia puro, brindaba idénticas oportunidades de ejercer cargos a todos 10s insaculados) sino el hecho decisivo de estar insaculado, factor este muy alejado de 10s caprichos del azar. El nuevo sistema electoral ponia obstáculos a la utilización del municipi~ por parte de unas pocas familias, pero no acababa con la presencia de oligarquias municipales que, aunque no tenian todo el poder en sus manos, gran parte de 10s resortes de control municipal podian ser utilizados en su favor. Por un lado, entre 10s requisitos formales que eran necesarios para estar insaculado, 10s que reflejaban una solida solvencia economica tenfan un peso importante. En Lleida, además de ser varón mayor de 30 años, no eclesiástico, vecino de la ciudad y otras exigencias por el estilo, era necesario ser casado o viudo (10 que implicaba que podian mantener una familia), contribuir a las irnposiciones y cargas de la ciudad, tener casa propia o arrendada "o propietats segons sa condicio" desde un determinado plazo de tiempo, no haber quebrado ni haber realizado cesión de bienes, y estar matriculado, si correspondia, en las matriculas de mercader o de ciudadano honrado (para 10 que también se habia de demostrar solvencia economica) '. En 1679 se acordo que también se debia saber leer y escribir, 10 que ocasiono quejas por parte de varios consellers de la mano menor, corroborándonos a qué grupo social perjudicaba más esa medida8. Llegada la hora de aceptar e1 candi1707. Lleida, 191 1, pp. 39-41; J. LLADONOSA: Historia de Lleida. vol. 11, Tirrega, 1974, p. 184). A pesar de 10s obstáculos que la insaculación ponia a que unas pocas familias dominaran 10s municipios, las oligarquías continuaron, aunque ampliadas. Asirnismo, también continuaron 10s fraudes: en momentos importantes salía elegido quien tenia que salir; había gente que resultaba tener tanta "suerte" que casi no se movia de su asiento en el municipio, ya que casi siempre salía elegido ... (Torras, Els Municipis ... p. 100; Gras y de Esteva, La Paheria ... p. 42). 7 A.P.L. (Arxiu de la Paeria de Lleida), Privilegio de Felipe I1 a la Ciudad de Lérida. 19-XII-1591. caps. XI y XII. Llibre Verd, ff. 629-630. 8 AP.L., C.G. (Consells Generals), A 449, f. 15; C .C. A 450, ff. 33-33r. dato, 10s criterios econ6micos prevalecian sobre otros formales. Asi, Miquel Reig, a pesar de ser vecino de Granyena, fue insaculado para ciudadano honrado porque "ha vingut a habitar en dita ciutat y esta casat ab filla de ciutat y te comprada una heretat molt bona en la horta de dita ciutat"9. Como resultado de esta restricción econ6mica nos encontramos que, por regla general, y como veremos mhs adelante, 10s consellers pertenecian al nivel de riqueza mhs alto dentro de las posibilidades que les brindaba su categoria social. Por otro lado, 10s 'bahers" (cargo equivalente en Lleida al de 10s consellers barceloneses) eran 10s encargados de elegir quien podia ser insaculado. Eran cuatro (uno por cada bolsa): un militar -el Paher en Cap-, uno de la bolsa de ciudadanos -paher segon-, otro de la mano media -paher terq-, y otro de la mano menor -paher quart1°. El escaso ntimero de insaculadores, asi como la utilizaci6n de la cooptación directa como método de designación, a menudo daba lugar a favoritismos y sobornos. Sin embargo, la forma de insacular no se modific6 hasta 1685: 10s pahers seguirian siendo 10s insaculadores, pero su decisión tendria que ser aprobada por el Consell General". El poder que con el10 quedaba en manos de 10s pahers (la mitad de 10s cuales pertenecian a la mano mayor) no era poco: no so10 decidian quién podia desempeñar 10s "oficis de la ciutat", sino que ademhs controlaban el nfimero de insaculados en cada una de las bolsas. No es de extrañar, entonces, que en .muchos casos nos encontremos con que algún insaculado no es substituido hasta años despuds de su fallecirnien9 A.P.L.,C.G. A 449, ff. 24r-25. 10 Hemos de hacer notar la pronta presencia de forma continuada, en comparación con el caso barcelones, del representante de la mano menor, entre 10s pahers. No hay noticia de que en Lleida se produjera ningún tip0 de lucha como la que se produjo en Barcelona para la obtenci6n del "sisb conseller". La explicación puede radicar, seguramente, en las diferentes estructuras socio-económicas de las dos ciudades. La fuerza del sector comercial en Barcelona es la que indujo al predomini0 de ciutadans honrats y mercaders en el Consell de Cent y entre 10s consellers, mientras que el escaso desarrollo comercial en Lleida traia aparejado una mayor relevancia del papel de 10s payeses. Estas diferencia~ estructurales tambitn comportaban que, así como en Barcelona la composici6n de las bolsas estaba muy bien fijada (tantos insaculados por oficio), en Lleida, en cambio, no había indicaci6n alguna en ese sentido. Este dato mostraria la ausencia de fortaleza organizativa del artesanado leridano, hecho que debe explicarse en su debilidad numerica y econtimica en una sociedad eminentemente agraria. 11 A.P.L. Privilegio de Carlos I1 a la ciudad de Lérida. 8-1-1686. Llibre Verd, p. 849. 156 MANUSCRITS 3, maig 1986 to 12. Por una parte, si no interesaba que alguien fuera insaculado, sirnplemente se le decia que no habian plazas vacantes; por otra, restringiendo -o aumentandoel número de insaculados en cada bolsa, se conseguia una mayor -o menorasiduidad de 10s insaculados en el Consell General, puesto que serian menos -o másentre 10s que repartir 10s limitados cargos que esa bolsa disponia en el municipio. De hecho, el número de exaculados (elegidos) por cada mano para conseller en periodos de cinco años, vario a 10 largo del siglo. Mientras las manos media y mayor mantenlan o reducian sus componentes, la menor 10s aumentaba vertiginosamente, dificultando mas, a 10s payeses y artesanos, el ejercicio del cargo de conseller. Debido a esto, hemos de pensar que 10s miembros de la mano menor se verian en desventaja ante la experiencia política de 10s consellers de las otras manos que tendrian un mayor conocimiento de la evolución de 10s temas planteados en el municipio, del funcionamiento politico y burocrático de éste, y de las relaciones entre grupos o individuos. Sin embargo, esta falta de experiencia personal, en el caso de 10s payeses, se podria ver reducida gracias al peso y organización de su cofradia, que en algun momento podria condicionar las actitudes de 10s consellers agricultores o transmitirles la experiencia de otros. Todo esto contribuy6 a que a 10 largo del siglo XVII se asistiera a un ligero proceso de "oligarquización" de las manos mayor y media 13. En estas, el número de consellers extraidos en el plazo de cinco años disminuyó drásticamente en la segunda mitad del siglo, coincidiendo con 10s acontecimientos de la Guerra dels Segadors. Donde es más visible es en la mano media, que pas6 de tener 45 miembros entre 1635-39, a tener 24 entre 1665-69 (una reducción del 47%). Esta disminución de consellers en las dos manos -que traia aparejada el aumento de repeticiones de los consellers restantescontinuo hasta los años noventa del siglo. Sin embargo, este proceso de oligarquización ha de ser matizado dado que esa evolución está acelerada por un factor extern0 (la Guerra de 10s Segadors) y no estamos seguros que responda por entero a la voluntad de 10s miembros de esa klite. La gravedad de las consecuencias de este conflicte fue tal, que a finales de siglo no se había igualado todavia el número normal.de consellers elegidos en cinco años antes de la guerra, a pesar del ya mencionado incremento vertiginoso de 10s consellers de la mano menor. 12 Mossen Ramon Alos, mercader, no fue substituído en la mano media hasta 13 años despues de haber fallecido (muri6 en 1689 y fue sustituído en 1702). 13 Ver PASSOLA, Toni, "La insaculacibn en la Paheria de Lleida en el siglo XVII" en Actes del Primer Congrés d'Historia Moderna de Catalunya, vol. 11. Barcelona, 1984. pp. 133-139. 2. La oligarquia Corno consecuencia del peso que 10s criterios econ6micos tenian en la insaculaci6n, resultaba que 10s consellers de cada una de las manos disfrutaban generalmente del nivel de riqueza mds alto que se daba entre 10s de su categoria social. Esto queda patente al comparar 10s cuadros I y 11. El primer0 ofrece 10s resultados obtenidos por Mercedes Santiveri en su investigaci6n Niveles de vida material en Lleida,en el siglo XVII 14. El segundo corresponde a 10s niveles de vida material de 10s pocos consellers de 10s que, habiendo salido elegidos entre 1679-90, nos ha llegado la documentación conveniente Is. CUADRO I Niveles de vida material en Lleida en el s. XVII - nivel núm. individuos % 4. alto 19 13,2 3. medio-alto 42 29.3 2. medio-bajo 42 29,3 1. bajo 40 27,9 CUADRO I1 Niveles de vida material de 10s consellers ( 1679-1 690) I Mano consellers niveles documentados de vida Mayor 1 4 Me dia 5 ::: 4 4 1 2 * 4 3 Menor 6 ... 1 2 1 I*' (*) matizable: su nivel de riqueza seguramente es superior al reflejado por su nivel de vida. 14 SANTIVERI, M., Niveles de Vida Material en la sociedad leridana del siglo X VI1 (1644-1 700). Tesis de Licenciatura Inédita. Lleida, septiembre, 1985. En este trabajo, M. Santiveri divide la sociedad leridana en cuatro niveles de vida material, siendo el cuarto el de mayor nivel. La clasificacidn de 10s indivlduos en cada nivel viene dada, a traves del análisis de 10s inventarios post-mortem (143 en total), por la posesión de un mínimo de objetos en al menos cinco de 10s nueve indicadores fijados: gran mobiliario; mobiliario imprescindi- , ble; sillas; utensilios dom8sticos; vajilla, cristaleria y cubertería;mantelería y lenceria; ropa pequefia de hogar; vestuari0 imprescindible; y peso de la plata. 15 Me ciño a esta larga década de doce años debido a la naturaleza de la investigación que he llevado a cabo. Con ella pretendia, principalmente, relacionar la 158 MANUSCRITS 3, maig 1986 Hay dos casos a matizar en el segundo cuadro. El perteneciente a la mano media se trata de Francisco Felip, droguero. Su nivel de vida era austero, pero esto no significa que fuera pobre. Tarnbién hemos de fijarnos en otros elementos no tenidos en cuenta por Mercedes Santiveri por no interesar a su investigación, como son la extensión de la tierra o el número de joyas poseidas. Contando con ambos elementos (que nos acercan mas al concepto de riqueza), resulta que el nivel de posesiones en tierras y joyas de este droguero so10 es superado por uno de 10s consellers documentados, manteniendo, en cuanto a extensi6n de tierra poseida, una tremenda diferencia respecto a su inmediato seguidorl6. Por 10 que respecta a la mano menor, el nivel de vida que predomina entre sus consellers es el tercero, el medio-alto. De entre estos tambien hay que matizar el caso de Joseph Camarasa, zapatero, quien, perteneciendo al nivel de vida bajo 17, sin embargo es de 10s consellers que más participan en 10s arrendamientos, 10 que significa que debia gozar de bastante liquidez monetaria. No cualquier artesano tenia acceso al Consell General. En el solo tenian cabida 10s maestros, puesto que solo accedian 10s que destacaban por su importancia económica. Incluso 10s representantes de 10s gremios tenian, por regla general, un nivel económico alto en comparación con otros miembros de su categoria social. De 10s 38 artesanos que M. Santiveri ha estudiado, el 42,1% pertenecen al nivel tercero, m6ximo nivel alcanzado por éstosls, y, en cambio, 10s consellers artesanos que disfrutan de este nivel suman las dos terceras partes de 10s casos documentados. política que se llevaba a cabo con 10s intereses de 10s consellers que la dirigian, Ante la gran cantidad de información municipal existente, el estudio se tuvo que reducir a un periodo no demasiado extenso para poder realizar el análisis minuciosa, microscópico al fin, al que se aspiraba. Por contra, la escasa cantidad de documentación notarial conservada, aconsejó que ese periodo fuera situado cercano al siglo XVIII. Por 10 tanto, no hubo demasiados problemas para que nos decidiéramos por la década de 1680-90, en la que, tanto P. Vilar, como J. Regla, C. Martinez Shaw, y otros, señalan el resurgir económico catalán de finales del siglo XViI. 16 De 26 jornales que poseía F. Felip, pasamos a 10s 12 que tenia su inmediato seguidor. Ademas hemos de tener en cuenta que s610 un 9% de 10s propietarios tenían, en 1716, extensiones superiores a 20 jornales (M.A. SERRANO: Estructura socioprofesional de la ciudad de Lérida después de la Guerra de Sucesión (1 71 6-1 758). Tesis de Licenciatura inédita. Lleida, 1982. pp. 242-43) 17 Hemos de advertir que el nivel de vida 1 no es el mas bajo de 10s niveles de vida de la sociedad leridana del XVII. Hay que pensar que la investigación de Santiveri ha sido realizada sobre documentación notarial, y que esta es parcial puesto que no todo el mundo acude al notario, acentuandose este comportamiento entre 10s mas desposeidos de la sociedad. 1s M. Santiveri, Niveles ... , p. 186. Con todos estos datos confirmamos el carácter plutocrático del gobierno municipal en Lleida. Si centramos la atención en el nivel econ6mico, resulta que s610 se establece una diferencia entre 10s consellers de la mano menor, por un lado, y 10s de las manos media y mayor, por otro. Las diferencias econ6micas entre 10s consellers de estas dos últimas manos no resultaban importantes en el contexto de la sociedad leridana de la época. Cualitativamente, la inmensa mayoria pertenecen al nivel de riqueza mas elevado que se daba en la Lleida de la segunda mitad del siglo XVII, y al que no tendria acceso más que una minoria que no sobrepasaria el 13% de la población. Por su parte, el control ejercido por 10s pahers al decidir quien podia acceder al gobiemo municipal, tenia aparejado, como ya hemos dicho, la existencia de favoritismos y sobornos. Los favoritismos se centraban en dos Campos, a menudo unidos: el familiar y el de clientela. Centrándonos en el periodo 1679-90, el estudio, a través de la documentación notarial, de las relaciones que mantenian entre si 10s consellers elegidos en ese periodo (mediante 10s designados como testigos en 10s capitulos matrimoniales o como albaceas en 10s testamentos, ademhs de la información acerca de sus padres, esposa e hijos), nos desvela 10s estrechos vinculos familiares que a travbs del matrimonio 10s unian. Veámos algunos ejemplos. MossCn Miquel de Sagarra y Phelip, perteneciente a la bolsa militar, era hijo, sobrino y nieto de antiguos consellers, cuñado de dos consellers y primo de otro. Francisco Punyet, droguero, era hijo, cuñado, sobrino segundo y primo segundo de consellers, habia sido cufiado de un antiguo conseller y más tarde seria padre, primo segundo y consuegro de otros consellers. Para acabar, Jaume Miret, paybs, tenia un abuelo, tres tios y dos primos consellers, su padre 10 habia sido y una prima suya estaba casada con otro conseller. Esta practica endogámica (tomada en sentido amplio, es decir, no atendiendo exclusivamente a matrimonios entre hijos de consellers) se da en todas las manos, aunque preferentemente entre la media y la mayor. Las relaciones familiares vinculaban estos dos grupos. Tios, hermanos, cufiados, hijos, yernos, se encontraban con ocasi6n de 10s plenos municipales. En la mano menor, el circulo de relaciones no estaba tan desarrollado como en las demás manos, aunque es en esta donde encontramos más casos de 10 que podríamos llamar "matrimonios de interés" para acceder a la Paheria. El matrimonio ofrecia unas relaciones que abrian las puertas a la participación en el gobierno municipal. Y 10s payeses y artesanos no podian despreciar estas relaciones si querian entrar en la Paheria, ya que al ser mayor el espectro social de su grupo, era más dificil ser de 10s pocos que 10 representaban 19. 19 Miquel Fortuny, sastre, se cas5 con la hija del "sotsveguer", que aportó como 166 MANUSCRITS 3, maig 1986 En la mano menor, la base economica radicaba, fundarnentalmente, en 10s ingresos profesionales y en la tierra. Esta no aportaba grandes entradas a 10s consellers artesanes, pero su profesión, oscilando entre 2 y 5 jornales, estaba muy generalizada entre ello~~~. Los ingresos provinentes de 10s arrendamientos de la ciudad significaban, para la mitad de 10s consellers de esta mano que invertian en ellos, una irnportante fuente de ingresos complementaria. Participaban muchas mas veces que 10s que lo hacian en la mano media, y 10s beneficios asi generados alguna vez pudieron ser utilizados como trampolin de ascenso en la escala social 30. 5. Comportamiento social El analisis de la rnovilidad social ha de ser abordado desde dos perspectivas distintas, atendiendo a la diferente duración del marco de estudio, es decir, según contemplemos ese movimiento de ascenso social en el plazo de una o dos generaciones. En el plazo de una generación, el estudio realizado a partir de cinco lustros repartidos a 10 largo del siglo31 da como resultado una escasa movilidad social. De 10s 646 consellers analizados, solo un 3,5% ascendió de categoria (10 ciudadanos, 6 de mano media y 5 de mano menor), dificultandose la ascensión cuanto mas bajo era el estrato social al que se pertenecia. Las profesiones de los que consiguieron ascender reflejan, prirnero, como 10s doctores, paralelamente a la importancia que fueron adquiriendo, aumentaron su participación en ese movimiento de elevación s0cia13~. En la mano media, parece ser que quienes mas posibilidades tenian de ascender eran 10s notario~~~. En tercer lugar, 10s consellers de la mano menor veian reducidas sus posi29 Desgraciadarnente carecemos de cualquier dato relativo a la extensión de la propiedad agraria de payeses consellers de esta década. 30 Mossen Francisco Turull, siendo passamaner, participó en cinco arrendamientos de 10s más importantes económicamente. Lo curioso es que al año de haber participado en tres, ascendió a lamano media como mercader. 31 Ver nota 23. Ver además AP.L., Llibre de Animes, y Toni Passola, LaInsaculación ... p. 138. 32 LOS consellers que pasan de la bolsa de ciudadanos a la de militares son, en la primera mitad del siglo, 5 con el t ratamiento de "micer"y 1 medico. A finales de siglo (1671-1705) 10 consiguen l ciudadano honrado, 2 Doctores y l con el tratamiento de "Mossen". 33 Ascienden 2 notarios, 1 boticario, 1 mercader y 1 droguer0 (estos dos últimos, a finales de siglo -1678 y 1694, respectivamente). La profesión del otro conseller de mano media que logra ascender nos es desconocida. bilidades de ascenso social al juego del capital; consecuentemente, tenian m8s facilidades 10s artesanos que 10s paye~es~~. Si la movilidad social resultaba muy difícil de lograr en el plazo de una vida, no ocurria 10 mismo si el plazo se ampliaba a dos generaciones. En el cuadro IV se compara la situación de 10s consellers, de 10s que se tiene información, respecto a sus padres. La proporción de 10s que ascendieron socialmente en relación a sus padres es completamente mayoritaria en las manos en que esto podia ser posible (la mano menor no tenia ningún grado social inferior a ella). En la mano mayor, dos tercios de 10s casos documentados superaron el status social de sus progenitores, utilizando siempre la via del titulo universitario. En la mano media, mas de la mitad (entorno al 59%) de 10s consellers documentados disfrutó una menor posición social que sus padres. La via miis utilizada era el aprendizaje en una notaria o a cargo de algún cirujano. También tenian el camino del comercio, pero éste sólo fue utilizado en el 30% de 10s casos de esta mano. Por ultimo, queda por destacar la gran ayuda que suponia que el padre formara parte del Consell General, en donde negociaria la entrada de sus hijos. En 10 de 10s 16 casos en que 10s hijos superaron la categoria social de sus padres, eran hijos de consellers. En cuanto al comportamiento social que conlleva el prestigio, sin lugar a dudas este mantiene una intensa relación reciproca con el nivel socio-económico que 10 puede mantener y que le obliga -en cierta maneraa hacerlo. Debido a esto, no es de extrañar que se encuentren unas costumbres sociales diferenciadas entre cada una de las manos. Asi queda reflejado en el analisis de 10s elementos de prestigio plasmados en la documentación notarial de 10s consellers elegidos en la larga década estudiada. En las dotes matrimoniales aportadas por la mujer (la de 10s hombres era una cantidad equivalente a 114 o 1 /3 de la dote de la esposa) las diferencias entre las manos son acentuadas. Entre las esposas de 10s consellers de la mano mayor, las dotes van desde 1600 a 2000 libras; en la mano media oscilan entre 700 y 11 50 libras; y en la mano menor entre 100 y 250 libras. También se observa en cuanto a las misas postmortem encargadas. En las manos media y mayor, su cuantia oscila entre 1200 y 3200 misas, mientras que en la mano menor sólo 10 hace entre 40 y 300. 34 LOS tres artesanos que logran ascender pasan a la mano media como mercaderes. Uno de ellos, Mossen Ramon Alos, calqater en sus inicios, incluso podrd llegar a verse matriculado, poc0 tiempo despues, como ciudadano honrado (A.P.L., C.G. A 451, f. 91r). Los payeses tambiin se ven constrefiidos a esta via: uno de 10s dos payeses que 10 consiguen (Pere Tarrag6, en 1700), resulta que es una de las personas que participan en mayor proporci6n en 10s arrendamientos de la ciudad en el periodo estudiado. Tanto en la ubicacion de la vivienda, como en la iglesia en que se prefiere ser enterrado, 10s gustos de 10s consellers se hallan extremadamente concentrados en las parroquias de Sant Joan y Sant Llorenq, ignorando por completo las dos parroquias restantes existentes en la ciudad. Las preferencias por la zona de residencia se inclinan claramente por la parroquia de Sant Joan (en la que vivia el 90% de 10s consellers documentados y en donde pedian ser enterrados el 6 1%). En la plaza que toma el nombre de la parroquia (centro neuralgico de la ciudad y plaza de mayor prestigio) y en las calles inmediatamente próximas se concentraba la vivienda del 75% de 10s consellers. Las iglesias de Sant Joan, Sant Llorenq y la Seo, coincidian, además, con 10s templos en que 10s hijos clérigos de 10s consellers estaban ejerciendo su labor. Sin duda alguna, eran las más importantes, por 10 que tanto tener un hijo presbitero como estar enterrado o celebrar un mayor monto de misas en ellas, también se ha de considerar como signo de prestigio social. CUADRO JY Movilidad social de 10s consellers respecto a sus vadres profesi611 conseller prof. padre mov. social Mano Mavor D. Francisco de Oliver D. Miquel de Sagarra Anthon Berenguer Joseph Bullfarines Joan Josep Casanovas J. Batista Martí Joseph Sabata Joseph Sales noble dr. en leyes médico dr. en leyes notari0 dr. en leyes mercader dr. en leyes notario dr. en medicina sastre dr. en medicina ciud. honr dr. en medicina payés Mano Media Ramón Alos Miquel Balaguer Joseph Balaguer Joseph Barceló Epifani Berenguer Francisco Cabrera Jaume Estrada Francisco Felip Joan Gispert Sebastia Hilari Joseph Monhereu Francisco Punyet Joseph Querol Miquel Rojals Emmanuel Sampro Francisco Turull cal~ater-mercader droguero droguero cirujano notario mercader notario droguero cirujano cirujano notario droguero notario droguero ciruj ano passamaner-mercader payés droguero droguero calqater notario mercader tejedor cirujano payés payés payés droguero payes cantero sastre zapatero Mano Menor Joan Castells Joan Estrada Jacint Fortuny Miquel Fortuny Francesc Fuster Francisco Gatell Pere Malegat Jaume Miret Joseph Pocurull Emmanuel Porcela Nicolau Romera Gabriel Soliva carpintero tejedor P~Y~S sastre zapatero sastre carpintero payes menescal carpintero zapatero P~Y~S payes tejedor payes payes zapatero sastre carpintero payes payes carpintero zapatero payes Sfmbolos: - se mantiene en la misma categoria social que su padre P ha ascendido socialmente un grado respecto a su padre ?? ha ascendido 2 grados respecto al padre * llegó a ser ciudadano honrado aunque no fue insaculado. 6. Actitudes politicas de la Paheria (1679-i690) En 10 que se refiere a política municipal, se ha de destacar, en primer lugar, que esta venia marcada por el estado minoso de las arcas de la Paheria. El municipio leridano se hallaba en la practica bancarrota. En 1683 firm6 una concordia con 10s acreedores por la que se comprometi6 por treinta años a destinar anualmente para el pago de sus deudas (que ascendfan a 160.000 libras), la cantidad de seis mil libras, cuando 10s ingresos medios eran de unas nueve Esto conllevaba que s610 pudiera disponer de tres mil libras (un tercio de sus ingresos) para pagar 10s gastos ordinarios y extraordinarios del municipio en una Cpoca en que tuvo que afrontar una plaga de langosta (1685-89); al acantonamiento de tres y cuatro compañias de caballeria a partir de 1688, con el consiguiente gasto de construcción de cuarteles y mantenimiento de la tropa; la reparacion de la 'beixera" semiderruida por una crecida del Segre en 1689; el donativo pedido por el rey en 1689 para formar tercio en el Principado, que ascendia a 1000 libras anuales en tiempos de paz y 2000 en tiempos de guerra, etc. Esta claro que tal concordia no pudo cumplirse. Este estado ruinoso de las finanzas fue uno de 10s condicionantes que hicieron que la política de la Paheria es35 A.P.L., C.G. A 450, ff. 45r-57,94-97, 108-108r, 89-90. 170 MANUSCRITS 3, maig 1986 tuviera dominada por la inercia. No habían proyectos ni se emprendían obras hasta que no quedaba otro remedio. En segundo lugar, en el seno del Consell General, las posturas conservadoras tenian un gran peso, de manera que 10s primeros intentos de reforma que aparecieron con una nueva clientela, de gran componente legalista, en torno a 1685, fueron frenados. En ese año, se aprecia la existencia de un espíritu de cambio que, a pesar de algunos éxitos iniciales, acabo diluyéndose (aunque eso si, dejando un poso que poc0 a poc0 se fue irnponiendo). La novedad que se advierte en ese espiritu radica en el peso de la ética y en el pragmatismo en 61 contenidos. Espiritu etico porque denuncia la corrupción: en la venta de puestos vacantes en las bolsas de insaculación al proponer una reforma en la mi~ma~~; en la adjudicación de becas para estudiar en uno de 10s mas afamados colegios universitarios de la ~iudad~~; en 10s contratos de arrendamientos con otros miembros del Consell General38; la insolidaridad en el impuesto del sequiaje, en la que 10s consellers se las ingeniaban para no tener que pagar39, etc. Y espiritu pragmatico porque decide afrontar 10s problemas que pesaban sobre el municipio: pusieron medios humanos y no so10 religiosos para combatir la plaga de langosta; intentaron repartir mejor el impuesto de sequiaje para sanear la hacienda municipal; modificaron la forma de cobro del derecho sobre el vino, puesto que originaba excesivos fraudes y tensiones con el capitulo catedralicio; mostraron una mayor preocupación por el futuro universitari0 y la salud pública de la ciudad ... ¿Se trata de un signo del despertar económico catalan de finales del siglo XVII? Tal vez si, pero para hacer esta afirmación no bastan 10s datos por mi obtenidos. En tercer lugar, las relaciones de la Paheria con otras instituciones no se hallaban exentas de enfrentamientos y tensiones. Estos existieron sobre todo con el Capitulo catedralicio (que llegó a amenazar de excomunión mayor a 10s consellers40) y con algun oficial real, tenien36 AS.L., C.G. A 450, p. 776 37 AP.L., C.G. A 449, f. 109r. 38 AP.L., C.G. A 451, ff. 17-17r. 39 La forma de eludir el pago del impuesto era la diferenciación que se hacía respecto al cultivo: solo pagaban impuesto aquellas tierras que cultivaban mediante siembra pero no aquCllas cuyo producto era plantado (vifias, frutales, olivos, moreras ...) cultivos que eran 10s que producian en las posesiones de 10s consellers. AP,L., C .G. A 450, ff. 170r-171. 40 Esta amenaza tuvo su causa en el arrendamiento del vino. La ciudad tenia derecho a cobrar un impuesto sobre su consumo, y por su parte, el clero tenia el privilegio de no pagarlo. La gabela la cobraba el tender0 en el precio de la ven- do como motivos principales asuntos económicos, privilegios y prerrogativas. Estos enfrentamientos a menudo acababan siendo juzgados en la Real Audiencia debido a la actitud intransigente y litigante que adoptaba la Paheria. Posiblemente era una actitud que escondia posturas de orgullo o amor propio fuera de lugar (ya que el municipio normalmente perdia 10s pleitos) y que a su vez denota el arraigo de la ideologia nobiliaria entre 10s consellers. Estos se aferraban a 10s privilegios y prerrogativas que gozaban tanto ellos como la ciudad que representaban destacandose en la defensa de aquellos relativos al honor y su manifestación pÚblica4l. Por últirno, cabe destacar la ausencia de relaciones importantes entre la Paheria y las instituciones catalanas en Barcelona (especificamente, Diputació y Consell de Cent). Lleida se hallaba aislada respecto a Barcelona y tenia mucho más trato con la administración central que con las estructuras politicas del Principado. Con esto entramos en el tema de las relaciones con la monarquia en el periodo que Regla denominó como el "neoforalismo". A pesar de ciertas reticencias y fricciones con el gobierno central, el municipio se mantuvo fiel a una corona que, debido a sus escasas fuerzas para acabar con la autonomia municipal, no resultaba dem asiado En efecto, la administración monárquica intentó, en cierta medida, ta, y despues entregaba al municipio el importe del impuesto. El problema es que el Capítulo tambien vendia vino, y no s610 al clero, sin6 que tambikn a 10s particulares. A estos les cobraba el impuesto, pero luego no 10 entregaba al municipio, arrogAndose, así, un derecho que pertenecía a la ciudad. Cuando ésta decidi6 penar a aquellos que compraran vino en la tienda del clero sin haber satisfecho antes el importe de la gabela en la Paheria, el Capítulo amenaz6 con la excomuni6n mayor si no se retiraba el bando antes de seis horas. El asunto acab6 delante de un juez. AP.L., C.G. A 449, ff. 17r-18r, 21r. 41 Un caso curioso fue una discusi6n entorno a la calidad de sillas en las que la representaci6n municipal se tenia que sentar, durante 10s oficios de las festividades, comparadas con las sillas en las que se sentaban 10s señores capitulares. El problema alcanz6 tal envergadura que lleg6 a manos del virrey y del Real Consejo. AP.L., C.G. A 449, ff. 67r-68. 42 Mi postura coincide con la sostenida por J. Amelang (Municipal Autonomy in Early Modern Spain: Two recent studies of Barcelona, en Actes del Primer Congrés d Wistoria Modema de Catalunya. vol. 11, Barcelona, 1984, p. 2 I), frente a otras que sostienen que el gobierno central, hallándose plet6rico de energías, había conseguido ya recortar decisivarnente la autonomia del Principado (F. SANCHEZ MARCOS: Cataluña y el Gobierno C entra1 en el periodo de. entreguerras (1 652-1 705) en Actes del Primer Congrés dlHistbria Modema de Catalunya, vol. 11, Barcelona, 1984, p. 332); o frente a lamis tradicional de J. Regli, por la que puso a este periodo el nombre de "neoforalismo"(Regli: Historia de Catalunya, Barcelona, 1983), como si la corona hubiera decidido , por buena voluntad, respetar las constituciones catalanas. hacer prevalecer sus criterios en el ámbito de la autonomia local; pero disponia de escasas fuerzas para conseguirlo. En el plazo de 10s doce años estudiados hay pocos hechos que se puedan considerar claramente de avance del proceso centralizador. Uno de ellos se trata de la negativa de la administración central a pagar 10s oficiales de la compañía de soldados formada por la ciudad en 1684. Pero si pensamos que esa negativa solo atentaba contra una costumbre -y no a ninguna ley o privilegioy, además, que en un principio 10 que se planteaba la corona era, no solo no pagarlos, sino también no permitir que la ciudad 10s nombrase, la escasa relevancia de este hecho también nos muestra la debilidad de las ambiciones abs~lutistas~~. Por otra parte, que la ciudad pusiera unas condiciones 'i.onstitucio~ales" para la formación de esa compañia viene a apoyar la idea de que esas ambiciones exi~tian~~. Sin embargo, ni todas las acciones de la adrninistración real que causaron fricciones con la Paheria fueron provocadas por la voluntad de centralización, ni todas las decisiones que iban en ese sentido encontraron la resistencia del gobierno municipal. Cuando hubo problemas con 10s oficiales reales, el virrey pronto se apresto a esclarecer el asunto y enjuiciar a 10s culpables, entre 10s que se hallaba el mismo veguer. Por contra, la decision de alojar en la ciudad a tres y cuatro compañias de caballeria ya de forma casi permanente a partir de 1688, no obtuvo ni la mas mínima queja que pusiera en entredicho la cuestión misma de 10s alojamientos o la magnitud que estos alcanzaban. La Paheria siempre acato y se apresuró a satisfacer las peticiones que el virrey y el gobernador de la plaza hacian para el mantenimiento de las tropas. No es de extrañar, entonces, que, cuando 10s acontecimientos de la revuelta de 10s "Gorretes", el gobierno municipal de Lleida no dudara un so10 instante que se habia de situar a favor de la Corona, materializando el apoyo en la formación de 12 compañias de hombres en una semana. Con esta actitud demostro que sus reticiencias y fricciones con la Corona encubrian, en el fondo, una fidelidad e identificación con ella notables. Por una parte, la adrninistración real bajo el reinado de Carlos I1 nunca habia atentado gravemente contra el municipio, y menos aún contra el grupo hegemonico asentado en su seno, y, 44 Las condiciones fueron: primera. que durara s610 aquella campaña; segunda, que el rey no se valiera de ninguna otra regalia a 61 debida durante la campafia "com son el usatge Princeps Namque, convocació de Vegueries, Host y Cavalcada, o altrament del proces de Pau y Treva ans be per aquest servey la ciutat estigue libre"; y, tercera, que la compañia no pudiera ser compelida "de passar 10s confins del present Principat ni de entrar en prisidi finida la campanya". A.P.L., C.G. A 450, ff. 128r-129. en cambio, no habfa puesto ninguna traba a reformas institucionales que, como la de la insaculación, habfa pedido la Paheria. Por otra parte, las desavenencias habidas con ella eran, verdaderamente, una minucia en comparación con las consecuencias que podia acarrear el triunfo del levantamiento gorreta45 . Posiblemente nos encontramos con una alianza entre la monarquia y las clases dominantes. La alianza se basaria en el acuerdo tácito por el cua1 las clases dominantes responderian fielmente a la corona mientras ésta se mantuviera un tanto al margen de la politica que llevaban en el municipio, o, dicho de otra forma, mientras las presiones centralizadoras siguieran siendo (por 10 que fuera) tan débiles. En resumidas cuentas, podemos concluir que el acceso a la Paheria en el siglo XVII venia condicionado por la riqueza del individuo, 10 que comportaba que sus miembros fueran de 10s m8s ricos de cada grupo social representado. El alto nivel de riqueza se acentuaba, sobretodo, en las manos media y mayor, que, ligadas por muchos intereses tanto econ6micos como familiares, eran las que dominaban la Paheria. La politica municipal, asi como quienes la decidian, se hallaba muy impregnada de la ideologia imperante en esa época. Esto hacfa que el cargo municipal fuera utilizado m8s como sfmbolo de poder (a veces no exento de corrupciones) y de prestigio, que como servicio a la comunidad. TON1 PASSOLA I TEJEDOR Licenciado y m iembro del grupo "historiadors modernistes de Lleida" 45 Las doce compañias formadas representan mls de mil hombres armados. Si pensamos que la compaííia formada en 1684 para combatir la invasi6n francesa, tuvo dificultades parallegar a tener 100 hombres, hemos de deducir que la Paheria temia en extremo las posibles consecuencias del levantamiento de 1689. Posiblemente, la respuesta esta en que la revuelta de 10s Gorretes ponia en peligro una alianza entre la monarquia y las clases dominantes, que, en el caso de la guerra con Francia, no se veia afectada. Si seguimos este razonamiento, tambikn nos hemos de plantear la dimensi6n del sentimiento "patriótico", tanto catalln como español, de estas clases, puesto que su respuesta ante la guerra contra Francia, en la que estaba en juego parte del Principado, dista mucho dela adoptada cuando 10 que peligraba era su propia posición social.