Algarabía : ¿lengua o alboroto callejero?
Abstract
Durante el siglo XVI, y comienzos del XVII, una palabra simboliza en sus cambios de contenido semántico, toda una serie de luchas internas dentro de la comunidad cristiana dominante respecto a su actitud frente a la comunidad vencida: ¿Qué hacer con los moriscos? Cada autor utilizó esta palabra como bandera en sus argumentos en favor de la asimilación de los "cristianes nuevos de moros" o reclamando su extirpación total. El resultado de esta lucha, a veces teórica, otras con brillantes salidas literarias, fue modelando los diversos significados aparentemente encontrados hasta llegar a la acepción definitiva con que conocemos el término "algarabía".
Full text
Alga abia: ilengua o albo o o calleje o?
José Ma ia Pe ce al
Du an e el siglo
X
VI,
y
comienzos del
X
VII, una palab a simbo-
liza en sus cambios de con enido semán ico, oda una se ie de
luchas in e nas den o de la comunidad c is iana dominan e es-
pec o a su ac i ud en e a la comunidad encida: iQué hace
con 10s mo iscos? Cada au o u ilizó es a palab a como bande a
en sus a gumen os en a o de la asimilación de 10s
"c is ianes
nue os de mo os" o eclamando su ex i pación o al. El esul a-
do de es a lucha, a eces eó ica, o as con b illan es salidas li e-
a ias, ue modelando 10s di e sos signi icados apa en emen e
encon ados has a llega a la acepcidn de ini i a con que cono-
cemos el é mino 'blga abia
".
Alga abia es una palab a cuya e imologia se elaciona con el A abe
"al- a abiyya',',
que quie e deci , la lengua a abe. Es a es la p ime a
acepci6n que encon a emos en cualquie dicciona i0 cas ellano, co-
ec a desde un pun o de is a que p e ende se his 6 ic0, pe o que no
coincide con su u ilización habi ual.
Las
siguien es acepciones se ace -
can mL a 10 que en endemos po
"alga abz'a".
Asi enemos:
1) Lengua A abe (e imol6gic0, pe o no usado en la ac ualidad).
2)
1,engua o esc i u a inin eligible ( igu ado
y
amilia , ya en des-
uso).
3)
Mane a de habla a opelladamen e y p onunciando mal las pa-
lab as ( ambién en desuso).
4)
G i e ia con usa de a ias pe sonas que hablan a un iempo (el
signi icado mAs común en la ac ualidad).
5)
En edo, ma aña (poco o nada usado).
Ma ia Moline en su
Dicciona i0 de uso del español
nos deja an e
118
MANUSCRITS
3,
maig
1986
la acepción co ien e que es la de
"A ma se
o
habe ",
un
"albo o o",
uido p oducido po g i os y oces con usas y es iden es.
Si uemos el é mino: en 10s ex os p oducidos du an e el a ance
c is iano sob e al-Andalus, en la C ónica de Al onso X el Sabio, se da
la acepción e i nológicamen e co ec a. Es a se conse a, cada ez mas
cul a, y es ecogida po el
Teso o
de Co a ubias
l.
En ex os li e a ios
o his ó icos llega has a comienzos del siglo XX, pe o luego desapa ece
debido a la con aminación de la acepción más popula . Solo en el caso
de his o iado es de la época (siglos XIII-XVII) la nomb an al es udia
decla aciones de indi iduos
"que hablaban alga abía"
o lib os
"esc i-
os en alga abía".
Gene almen e, pa a señala su a caismo, las ansc i-
ben al como se esc ibia en la epoca,
"alga a ia",
y, po
10
demás, la
mayo ia de es os esc i o es, cuando se e ie e en o o con ex o a es as
pe sonas o lib os, simplemen e aduce que
"hablaban á abe"
o sus
manusc i os
"es aban en lengua á abe",
~Cuándo se ealiza la pe mu-
ación del con enido semán ico de es a palab a? ¿Po que y en que
sen idos di e en es? Toda ia, a inales del siglo XVI, una no ela del ge-
ne o llamado mo isco u iliza el e mino
"alga abía"
en su sen ido e i-
mológico y sin un pa icula sen ido peyo a i o. Cuando Guzmán de
Al a ache cuen a la his o ia de Ozmin y Da aja2 sigue la acepción p i-
mi i a, pe o se á mejo señala 10s cambios espec o a la concepción de
la alga abia.
No s610 10s p o agonis as saben cas ellano, a pesa de su o igen
mo o g anadino, como Ozmin
" an dies o en la lengua española, co-
mo
si en el iñón de Cas illa se c ia a
y
hubie a nacido en ella'13,
sino
que Da aja
" an dies amen e hablaba cas ellano, que con di icul ad se
le conocie a no se c is iana ieja, pues en e las mas ladinas pudie a
pasa po una de
el la^"^.
Es deci , la iden i icación de c is ianismo y
cas ellano es a ya plenamen e ealizada pe o oda ia, Ma eo Alemán,
habla como
"cosa digna de alabanza de mozos i uosos
y
glo ias de
pad es, que en a ias lenguas
y
nobles eje cicios ocupan a sus hijosU5.
Se a a del ul imo can o, ambigu0 sin emba go, de una la ga adición
de asimilación de la comunidad mo isca, desde un pun o de is a mi-
sione a. Es a endencia, llena de buenas in enciones y muy eó ica,
1
COBARRUVIAS, Sebas ian de,
Teso o de la lengua Cas ellana o Española:
Mad id, 1611.
2
ALEMAN, Ma eo,
Guzman de Al a ache,
edición de F ancisco Rico, Plane a,
Ba celona, 1983,
p.
205.
3
ALEMAN, Ma eo,
Op.
ci .
p.
198.
4
ALEMAN,Ma eo,
Op,
ci .
p.
196.
5
ALEMAN, Ma eo,
Op.
ci .
p.
198.
que p e ende la con e sión media e el ejemplo es sus i uida po una
polí ica de con e siones o zosas a comienzos del siglo XVI, y lle ada
al pa oxismo de las p ohibiciones o ales de
"exp esa se en alga a ia"
du an e el sinodo de Guadix de 15546, en línea con la con a e o ma.
En ese momen o, 10s lib os a o ables al es udio de la alga abia po
pa e de eligiosos misione os, como el
An ialco an
de Be na do Pé ez
de Chinchón, un e asmis a a ado de buenos deseos, en a en el Indice.
Pa ece po cie as exp esiones, la mane a de lle a a cabo la ca e-
quesis de Da aja, 10s deseos de la eina Isabel de no o za su con e -
sión sino deja les plena libe ad, que Ma eo Alemán haya leido la ob a
de Pd ez de Chinch6n, o po 10 menos de encon a se en el uni e s0
men al de es e au o . Es común a ambos una me á o a oli i a, la in-
oducción po la boca del ago de la ca equesis:
"
...g ana le la boca
poc0 a poc0 como a pollos"
en Chinch6n,
':..i la sabo eando en las
cosas de nues a e'*'
en el caso que desc ibe el Guzmán de Al a ache.
.
--
.
Alga ab a
y
ca equesis
La con e si6n median e la exposición azonada de a gumen os es
el obje i o de la ca equesis, po medio de la cua1
"enseña blandamen-
e a 10s nue os"
la ley c is iana. Es e ap endizaje es len o
y
di icul oso,
pe o
"cuan o mayo sea la du eza de es a gen e, an o mayo hab á de
se la blandu a
...
Es pe suadi a unos homb es udos que no alcanzan
azdn, y que cuando la alcance, no se les puede hace iolencia, que
dejen la p o esion de sus pad es, y abuelos, con la cua1 piensan que se
han de sal a , y que eciban o a, la cua1 po su al eza no la pueden en-
ende , y po la poca capacidad de ellos, ni aun alcanza las azones
que la hacen
eib ble"^.
Es a ac i ud eminen emen e pa e nalis a conside a a 10s neó i os
mo iscos como igno an es debido a su
" ~s icidad"~,
o ni ios
"como
a pequeños en el seño "lO.
Asimismo, la ca equesis se ans o ma en
6
Vease GALLEGO
y
BURIN, A.,
y
GAMIR SANDOVAL,
A.,
Los mo iscos de
G anada se&n el Sinodo de Guadix de
1554,
Uni e sidad
de
G anada, G ana-
da, 1968.
7
PEREZ DE CHINCHON,
Be na do,
An ialco ano,
Valencia,
15
32,
ol.
VI
del
p ologo
y
ALEMAN, Ma eo, Op. ci .
p.
198.
8
FONSECA, Damián,
Jus a Expulsion de 10s mo iscos de Espa ia,
Iacomo Mas-
ca dó, Roma, 1612,
p.
436.
9
FONSECA, Damián,
Op.
ci . p. 433.
'0
VALENCIA, Ped o de,
T a ado ace ca de 10s mo iscos de España,
Ms. Biblio-
eca Nacional, Mad id, Za a, 1606, ol. 60.
120
MANUSCRITS
3,
maig
1986
una domes icación de animales
'bo que son como las ie as, que no se
suje an a 10s homb es con iolencia, sino con halagos
y
maña"ll,
o una
medicina pu gan e que debe se sua e
"po se el suje o laco,
y
en lu-
ga de da salud, ma a ia"l2.
Pe o, queda un p oblema: ¿Como eali-
za la ca equesis
y
en que lengua?
Pa a a ae los, el misione o debe dis aza se con opajes adecua-
dos que les inspi en con ianza. Pa a log a es a adap ación se p e en-
den cá ed as de a ábigo donde se enseñe es a lengua, pa a in oduci
misione os en e ellos. Es la misma isión que enia Neb ija sob e 10s
explo ado es que deben in il a se en el enemigo pa a descub i sus
in enciones
13.
Es os, debe ian explica les la e dad,
"mos ándoles
10s males
y
men i as de su ley, enamo a los a la nues a p ime o con
las ob as
y
luego con las palab as"14.
Es amos en la plani icacion p oyec ada iempo a ás po Ramon
Llull, que ambién es udio el a ábigo,
y
con inuada a
10
la go de 10s si-
glos
XIV
y
XV,
como es el caso de Juan de Sego ia
IS.
y
que llega has-
a el ci culo g anadino de He nando de Tala e a
16.
Con e i los y ha-
bla les en su lengua. En el p ime o de es os sen idos se di ige el
An i-
alco ano
de Be na do Pé ez de Chinchón, o la
Ope a Chiama a con-
ussione della se a machume ana
de Juan And és
17,
en el segundo las
g amá icas apad inadas po 10s a zobispos He nando de Tala e a en
G anada
18
y Ma in de Ayala en Valencia
l9
"con la elección de a gu-
FONSECA, Damián, Op. ci . p. 433
FONSECA, Damián, Op. ci . p. 438.
BATAILLON, Ma cel,
E asmo
y
España,
F.C.E. México, 1967, p. 33
RIPOL, Juan,
Dialogo de consuelo po la expulsión de
10s
mo iscos de Espa-
ña,
Nicolás de Asiayn, Pamplona, 1613.
CABANELAS RODRIGUEZ, Da io,
Juan de Sego ia
y
el p oblema islamico,
Uni e sidad de Mad id, Mad id, 1952.
Rep obación del Alco an,
Se illa, 1501, B.N.M., que es una aducción de la
Imp oba io Alco ani,
a ado del dominic0 Riccoldo de Mon e di C oce, im-
p esa en la ín el año an e io , Se illa, 1500.
Ob a aducida al i aliano po Domenico de Gaz elu, Venecia, 1543
ALCALA, Ped o de,
A e pa a lige amen e sa e la lengua a a ica,
Ed. en ac-
simil de la Hispanic Socie y o Ame ica, New Yo k, 1928. y ALCALA, Ped o
de,
Vocabulis a a a igo en lengua cas ellana,
Juan de Va ela de Salamanca,
G anada, 1505.
El lib o de Ma ín de Ayala ue eedi ado po el Pa ia ca Ribe a con el i ulo
de
Ca ecis no pa a insnucción de
10s
nue amen e con e idos
de
mo os,
Pe-
d o Pa icio Mey, Valencia, 1599.
men os ap opiados pa a aleja sus e o es y conduci los a la e dade a
e"20.
He nando de Tala e a seguia una máxima asimilacionis a que de-
cia
('dadnos de ues as ob as y omad nues a !''.
As ,
"a aiz de la
conquis a de G anada di e sos mé odos e an posibles pa a esa con e -
sión. La capi ulación de
1491
había ga an izado a 10s encidos el es-
pe o a sus cos umb es y su eligión. El ene able He nando de Tala e-
a, p ime a zobispo de G anada, concibe la idea de
ganá selos hacien-
do esplandece la supe io idad del e angeli0 po la palab a. Ap ende
algunos udimen os de á abe, a pesa de su a anzada edadH21.
Según
nos dice su c onis a,
"decía que da ia de buena olun ad un ojo po
sabe la dicha lengua pa a ense ia
(la doc ina c is iana)
a la dicha gen-
e, e que ambién da ia una mano, si non po non deja de celeb a 1'22.
Po 10 menos quie e que su cle o ap enda el á abe. El
A e pa a lige a-
men e sa e la lengua a abiga
y el
Vocabulis a a ábigo
de ay Ped o de
Alcalá son un es imonio de ese in en o de e angelización paci ica
ed icamen e.
Cd ed as de a dbigo, colegios pa a niños y niñas mo iscos, p edica-
ciones a ca go de misione os
...
10s p og amas asimilacionis as son eó i-
cos
y
caen la mayo ia de las eces en ei acío, cuando no se p e enden
impone po medio de la penalización.
'(Cisne os, llamado a colabo a
con Tala e a, pone en p ac ica medios comple am en e di e sos. P ocu-
a gana se a la a is oc acia mo isca, hace p esión sob e 10s al aquies,
p o oca con e siones en masa que susci an una eacción iolen a, que-
ma 10s lib os musulmanes. Una ebelión le da pie pa a manda e oca
las concesiones hechas en 10s días de la conquis a. Todo musulmán es
conside ado muy p on o como un ebelde; y al como habia sucedido
un siglo an es con 10s judios, 10s con e sos cons i uyen una mma inasi-
milada de c is ianos nue os cuyo
c is ianisme
es, con oda azón, sos-
pecho~o"~~.
Ma cel Ba aillbn nos da una pis a sob e el des ino de 10s
planes asimilacionis as al señala nos que
"las cá ed as de lenguas p e-
is as en Alcalá (uni e sidad) se desa olla on al cap icho de 10s p o-
yec os del ca denal, más bien que de acue do con
10
p e is o en las
cons i uciones. Si la cá ed a de heb eo se p o eyó desde muy emp a-
no, la enseñanza del á abe, en cambio no se es ableció nunca a pesa
de que la Andalucía mo isca o ecía as o campo a quienes hubiesen
20
F ase p onunciada po San Be na do en un se món en
1144.
21
BATAILLON, Op. ci . p.
58.
22
B e e suma de la san a ida del e e endissimo y biena en u ado don F . He -
nando de Tala e a,
ms. ci ado po Amado de 10s RIos,
His o ia C i ica de la
li e a u a espa iola,
. VII,
p.
358.
23
BATAILLON, Ma cel, Op. ci . p.
59.
122
MANUSCRITS
3,
maig 1986
que ido se i se de es a lengua pa a pode di undi mejo la palab a
di ina"24.
Pe o, es que la concepción sob e la alga abia habia cambia-
do y se es aba llenando de un con enido muy di e so.
Alga abia
y
conspi aci6n
Cuando el ey F ancisco
I
de F ancia es hecho p isione o en Pa ia,
a su llegada a la península se hospeda en Benisanó, eino de Valencia.
Al amanece
'?e eco da on el sueño unas oces desen onadas que le
die on en 10s oídos an ecia nen e, que eco do sob esal ado, y aún
sal 6 de la cama, en endiendo que e a escuad ón de gen e, que había
ci cuido el cas illo, pa a ejecu a en su pe sona alguna o den del e npe-
ado ;
y
con
el
sob esal o lla nó al seño Ala cón (que le aia a su ca -
go) y le p egun o del uido. Respondió, que no e a negocio de momen-
o, po que 10 habían causado 10s mo os de aquel luga , que, habiendo
nad ugado pa a sali a sus a eas, se habían pues o en la plaza debajo
de las en anas del cas illo a pla ica en sus negocios,
y
dando aquellas
oces, segdn su cos umb e y modo de habla , que oda ía es g i ando.
Sin ió an o la bu la el ey que ju o le habían de paga la al e ación e-
cibida, y a ea mucho al empe ado
el
pe ni i los en sus ie as, como
así
10
hiz~"~~.
Es a anécdo a, e dade a o alsa, conec a con muchas
p o es as de 10s c is ianos iejos como nos señala Damián Fonseca.
Du mien es has a ho a a anzada sen ian en mucho 10s g i os de 10s
campesinos mo iscos que acudian desde muy emp ano a lab a las ie-
as de sus seño es, incluso en dias de ies as c is ianas, de las que es a-
ban exen os pa a en abiliza mejo su unción se il.
Ya, en el Memo ial de Clemen e
IV
al ey Jaime
I
le inc epa que
debe ia
"co e se que asallos suyos
y
súbdi os, en sus einos cada dia,
a cie as ho as alabasen el nomb e del sucio Mahoma con públicos p e-
gones
y
ala idos en op obio y ilipendio de Jesuc is o nues o se-
G i os de me cado o p eces eligiosas, la alga abia se e como
una amenaza. Inin eligible al c is iano, és e la sien e como un ehiculo
a a és del cua1 se u den aiciones y conspi aciones. Las inocen es
con e saciones de me cachi les, buhone os, ho elanos, las zamb as
pa a celeb a cualquie acon ecimien o, cualquie mani es ación en
24
BATAILLON, Ma cel,
Op.
ci
.,
p.
20
25
ESCOLANO, Gaspa de,
Segunda pa e de
la
Decada P ime a de la His o ia de
la insigne y co onada ciudad
y
eyno de Valencia,
Ped o Pa icio Mey, Valen-
cia, 1611, columna 1664.
24
BLEDA, Jai ne,
C ónica de
10s
mo os de Espa la,
Felipe Mey, Valencia, 1618:
p.
873.
es a ex aiia
'ye ga"
es emible. La alga abia no es una lengua con sus
eglas apa e ni una o ma de p onunciación di e en e. Es undamen-
almen e, una in i ación a la ebelión, a la unión, una amenaza. La al-
ga abia se exp esa según 10s c onis as
"con so das algaza as y albo o-
es"27, "con mayo ocingle ía y eg~cijo"~~,
po que 10s mo iscos
siemp e en ilan sus
'ásun os a g i os
y
oces
desmesu ada^"^^.
La al-
ga abia es una demos ación de que 10s mo iscos exis en
y
se les oye.
Como algo ex año, con uso y amenazado , es u ilizado el é mino
como un simbolo de la con usi6n de palab as, disla e o a gumen os
con adic o ios.
'% ece es o alga abía y pasa
usi"
nos dice san a Te e-
sa de JesÚs3O.
Y,
aunque la san a ambién aplica el e mino
"alga a-
b ía
"
co ec amen e in e p e ado como "lengua á abe", 10 u iliza con
la in ención de ejempli ica en su
Camino de pe ección
una elación
que le esul a incomp ensible, una al a de comunicación en de ini i a:
'bo que no lle a camino, uno que no sabe alga abia, gus a de habla
mucho con quien no sabe o o lenguaje
"31.
Hay que acaba pues con es a mu alla que impide la comunicación
de la e dade a eligi6n. San Luis Be án p esc ibe que
"se p ohiba a
10s mo os el habla alga abía señalando po cas igo que no se pudiesen
casa ni 10s homb es ni las muje es, has a que hablasen
y
en endiesen
nues o ulga "32.
La des ucci6n de biblio ecas, de es imonios de
lengua esc i a (lib os aljamiados o g abes) es un ema muy es udiado:
ansc ipciones co ánicas, lib os eligiosos con
hadi ís)
del p o e a, se -
mones
...
Lib os de cul u a gene al, cien i icos como el
Almages o
de
Tolomeo o mddicos, p on ua ios con p ecep os pa a cu a en e meda-
des
...
e incluso lib os de p o ecias, magia o cuen os. Pe o, pa a 10s au-
o es an imo iscos del siglo XVI
y
XVII, la alga abia, la lengua de los
mo iscos, es pe cibida undamen almen e, como algo insopo able a su
oído. Se a a mhs bien de la lengua hablada a la que a an de
"aspe í-
sima leng~a"~~
que di e enciaba adicalmen e las dos comunidades.
27
AGUILAR,
Gaspa de,
Expulsión de los mo os de España,
Ped o Pa icio
Mey, Valencia, 1610,
p.
35.
28
FONSECA, Da niin, Op. ci ., p. 94.
29
AZNAR
CARDONA, Ped o,
Expulsion Ius i icada de
10s
mo iscos españoles,
Ped o Caba e, Huesca, 1612, I1 pa e, ol. 361.
30
JESUS, Te esa de,
Lib o de
la
ida,
cap. 19, Tau us, Mad id, 1982, p. 141.
31
JESUS, Te esa de,
Camino de Pe ección,
Cap. XX, Aguila , Mad id, 1982,
p. 249.
32
Ci ado po FONSECA, Damián, Op. ci .
p.
459.
33
Ci ando a Pico de
la
Mi andola, SUAREZ DE FIGUEROA, Ch is obal,
Plaza
uni e sal de odas las ciencias
y
a es,
Luis Sanchez, Mad id, 1615, ol. 209.
124
MANUSCRITS
3,
maig
1986
"Con la di e encia de la lengua, no s610 de
la
a ábiga, sino que cuando
hablan la cas ellana, (se no a la di e encial con el ono
y
el ai e del ha-
bla ,
y
con la p onuncia~ion"~~.
De es a ap eciación lingüís ica de Pe-
d o de Valencia, saca á Que edo una pe sonal in e p e ación espe pén-
ica de la con esión malin encionada de un
mo isc^^^.
Se pasa pues, desde las pos u as asimilacionis as, de un es udio de
la lengua a ábiga, a una p ohibición de su uso po pa e de 10s penali-
zado es que
"no solo no ap obaban el es udio de la lengua a ábiga, an-
es e an del pa ece que con enia des e a la del odo de 10s einos de
España como pe niciosísima a oda ella"36.
Se llega a da en idad a la
lengua como un obje o pelig oso. Se debe p ohibi la alga abia po que
asi
"i ían pe diendo poc0 a poc0 el come cio con 10s de Be be ía, en-
ende íamos las aiciones que con a noso os u dían, i ían pe diendo
la a ición a 10s lib os que enían esc i os en a ábigo
...
Se les ol ida ía
el Alco án
...
escucha ían con alguna e icacia a nues os p edicado-
es"37,
ES de admi a , y debía se ecuen e, e en una población mo-
isca no acos umb ada aún al omance, llega el p edicado que, con-
cen ada la comunidad po 10s gua dias del seño o 10s o iciales del
san o o icio, se desgañi aba explicando la alsedad de la
"sec a maho-
me ana"
y la excelencia del c is ianismo an e un publico ealmen e
so p endido de sus g i os inin eligibles. Una lengua, como la alga abia,
an pe niciosa, es na u al que e mina a, po su ca ác e ag esi o y
mal ado, siendo ajena absolu amen e a
10
español ya que, como a i ma
Damián Fonseca
"a ece imposible que 10s
c is ianes
la podamos es u-
dia con an a a~ilidad"~~.
En ealidad, no debe ap ende la, pues algo
de mal ado ya se pega con su solo ap endizaje.
Ya emos como las dis in as acepciones de la palab a alga abia se
an delimi ando, desde la o iginal, la e imológica, has a la de uso mas
común ac ualmen e
"la g i e ía con usa de a ias pe sonas que hablan
a un iempo",
pasando po
"lengua
o
esc i u a inin eligible"
asi como
ambién la mane a de habla a opelladamen e
y
p onunciando mal las
palab as, que e elan a su ez algo de
"en edo o ma aña".
Es quizas
po eso: que una plan a de las ce canias de Mad id,
"de amas en eda-
das
y
mezcladas unas con o as"
e min6 llamándose alga ab a39.
34
VALENCIA, Ped o de, Op. ci
.,
ol. 32
35
QUEVEDO, F ancisco de, "Desen ados
y
jugue es" en
Ob as es i es de Que-
edo,
Fon ama a? Ba celona: 1982,
p.
159.
36
FONSECA, Damián, Op. ci .,
p.
459.
37
FONSECA: Damián,
Op.
ci ., p. 459.
38
Ibid, p.
457
39
Dicciona io
de
Au o idades,
F ancisco del Hie o, Mad id, 1726
!
En cuan o a que 10s mo iscos habla an más ue e de 10 no mal, es
de di ícil comp obación al no exis i g abaciones de la época, pe o, po-
demos pensa en los sen imien os con usos y animalizado es que la xe-
no obia despie a hacia un idioma que no se comp ende y que se en
en 10s múl iples chis es que ienen ese ema. Una demos ación, po
pasi a, la enemos en la di e ida pesquisa que desc ibe Edga Allan
Poe en busca del asesino de
Los c imenes de la calle Mo gue:
10s an-
ceses asegu an que el desconocido hablaba español o i aliano, un ho-
landés le oyó deci
"sac e diableJ'
aunque econoce no sabe ancés, el
inglés co obo a es a decla ación, un español dice sin emba go que e a
inglés y un i aliano a i ma sin acila que e a uso el c iminal. Al inal,
el asesino e a un o angu an.
Pe o, no s610 el mo isco y su si uación ha se ido pa a llena el
con enido semán ico de la palab a alga ab a. Es a ambikn nos puede
ayuda a comp ende como e a is o el mo isco po la sociedad c is ia-
na de comienzos del siglo
XVII,
cuando el e mino adquie e 10s sen i-
dos más peyo a i os.
Alga abia, imagen del
mo isco
La cons ucción de es a imagen sigue un esquema adial. Se a a
de una igu a en que odos 10s elemen os se elacionan en e si como
las ba illas de una ueda de al mane a que al mo e se pa ece que o-
dos ue an uno solo y no hay pa e independien e que aisle o i npida
es a isión o alizan e. La alga abia, es deci , su imagen ein en ada
po 10s polemis as c is ianos, con iene una in ima elación en e odos
sus apa ados pa a o ma la imagen deseada.
Be na do Ald e e nos dice que
"10s á abes oglodi as, pa ece que
lle a on consigo (a A ica) el nomb e de bd ba os que A iano les da
y
el10 signi ica on He odo o
y
odos 10s dema's que dije on que su habla
e a un s ido de mu ciélagos
y
p opiamen e e an ba ba oling~es"~~.
La unión de la lengua y un ca ac e ús ico, bá ba o, sal aje, oglodi-
a, se amplia cuando
"sabemos"
po es os esc i o es an imo iscos que
ellos, 10s mo iscos, hablaban a g i os, que solucionan sus plei os en e
" oces
y
albo o es".
La lengua no s610 es algo de sonido animal sino
que ellos mismos se animalizan con ella, y la lengua es exp esión de esa
animalizaci6n, de esa pos u a i acional. Incluso en e ellos mismos.
Ya que
"de8enden sus asun os, sus a gumen os de modo bes ial, a g i-
os, como
10
mandd po eligidn el plei is a MahomaW4l.
40
ALDRETE, Be ni do
de,
Va ias an igiiedades de España, A ica
y
o asp o-
incias,
Juan
Ha ey, Ambe es,
1614,
p.
448.
41
AZNAR CARDONA,
Op.
ci .
I1
pa e,
ol.
362.