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La Burguesía catalana del siglo XIX en la obra de Jaume Vicens Vives

Sánchez Suárez, Alejandro

Abstract

Sánchez Suárez, Alejandro

Full text

La burguesia catalana del siglo XIX en la obra de Jaume Vicens Vives* Alejandro Sánchez Suárez 'Nomds si les generacions segiients discuteixen i superen la lletra del treball d'en Vicens, haura arribat a triomfar l 'aspecte més important de la seva revolució: l'esperit que la va inspirar." John Elliott (1960) Cumplidos ya 10s veinticinco años de la muerte'de Jaume Vicens Vives, cuya conmemoración ha dado ocasión, una vez mL, para recordar y valorar al hombre y a su obra, sigue siendo oportuno preguntarse si 1as.palabra.s con que John Elliott conclufa en 1960 su cálido homenaje al historiador desaparecido siguen estando vigentes. El estado actual de la historiografia. catalana permite afirmar con rotundidad que el espfritu que inspiró la obra de Vicens ha sido recogido y superada con claridad en este último cuarto de siglo, y el10 gracias, sobre todo, al trabajo desarrollado por sus discipulos directos, asf como por todos aquellos a quienes éstos han sabido transmitir el talante critico e independiente del maestro. Pero si en este sentido el avance ha sido indiscutible y brillante, no parece tan claro que en algunos aspectos de su obra, sus aportaciones historiográficas concretas, la 'letra de su trabajo" que define Elliott, hayan sido superados por las generaciones posteriores. Uno de esos aspectos, en 10s que todavia hoy la historiografia catalana sigue moviéndose en 10s marcos ,de lo que escribiera Vicens en * Este articulo fue redactado en diciembre de 1984 y, por diversas razones que no vienen al caso, no ha podido ser publicado hasta ahora. Es por eilo que en él no se recogen 10s trabajos publicados con motivo del vinticinco aniversari0 de la muerte de Jaume Vicens Vives. En particular, y por 10 que hace referencia al tema, no ha podido ser utilizado el articulo de Borja de Riquer, "Revi- . sar Vicens: una necessitat i un repte", publicado en L Xven~, núm. 83, juny 1985, pp. 64-71. 42 MANUSCRITS 3, maig 1986 10s años cincuenta, es el de la burguesia catalana del siglo XIX. No es ningún secreto que este es uno de 10s temas centrales en 10s trabajos de Vicens sobre historia contempordnea de Cataluña, al que dedico una especial atención no exenta de intencionalidad política. Por ello, resulta sorprendente y me atreveria a decir preocupante, que el análisis de Vicens sobre la burguesia catalana del ochocientos siga siendo, a la altura de 1985, no solo un punto de referencia obligado, 10 que seria perfectamente Iógico, sino la mejor obra global y la única que poseemos, aparte de la síntesis que publicara A. Jutglar hace unos añosl, para adentrarnos en el conocimiento de esa clase social decisiva en la configuración de la sociedad catalana contemporánea. No pretendemos decir con 10 anterior que, desde que se publicara en 1958 Industrials i polítics, nada mas se ha investigado sobre ia burguesia catalana. Ahí estan 10s trabajos de 'J. Fontana, E. Lluch, M. Izard, J. Maluquer o Borja de Riquer2 entre otros para desmentirlo. Pero todos ellos son estudios que aclaran aspectos parciales, actuaciones concretas de la burguesia catalana, que son abordados, en general, como complemento de investigaciones cuyos objetivos son estudiar otros temas de la historia de Cataluña en el s. XIX. Además varios de estos estudios siguen las lineas ya señaladas por Vicens, ampliandolas o profundizándolas, lo que confirma la idea anterior de que, cuando nuestra historiografia ha realizado avances decisivos en el conocimiento de parcelas importantisimas de la Cataluña ochocentista, particularmente en el terreno de la historia económica y social, el que un tema de tanta trascendencia como el de la burguesia siga viviendo de las rentas de Jaume Vicens es cuando menos preocupante. 1 A. Jutglar , Historia critica de la burgesia a Catalunya. Barcelona 1972 2 Podemos citar entre otros: J. Fontana, La quiebri de la rnonarquía absoluta, I814-1920. Barcelona 1971, y Cambio economico 11 actihldes politicas en la España del siglo X1X. Barcelona 1973; E. Lluch, El pensament economic a Catalunya (1 760-1840), Els origens ideologia del proteccionisme i la presa de consciencia de la burgesia catalana, Barcelona 1973; M. Izard, Industrialización y obrerismo, Barcelona 1973. y Manufacturas, industriales y revolucionarios, Barcelona 1979; Jordi Maluquer de Motes, "La burgesia catalana i I'esclavitud colonial: modes de producció i practica política", Recerques, núm. 3 pp. 83-136; y Boja de Riquer,Lliga Regionalista: La burgesia catalana i el nacionalisme (1898-1904), Barcelona, 1977; y "El conservadurisme polític catala: del fraeh del moderantisme al desencís de la Restauració". Recferques. núm. 11, pp. 29-80. ¿Un problema politico o un problema historiogrdfico? Esta realidad deberia invitar a 10s historiadores a reflexionar sobre las razones de la larga vigencia de las tesis de Vicens sobre la burguesia catalana del s. XIX, asi como a intentar superarlas que es, sin duda, 10 que más hubiera complacido a éste. No es nuestra intención abordar a fondo en este trabajo semejante reflexión, pero permitasenos antes de entrar a fondo en nuestro objeto, que es el de estudiar la aportación concreta de Vicens sobre la burguesía catalana en la centuria pasada, aportar algunos elementos que puedan ayudar a entender ese "vacio histon'ográfico " al que hemos aludido. Un primer aspecto a valorar para explicar ese vacio reside en la propia entidad de la obra de Vicens. No vamos a negar que éste es un aspecto de gran importancia. Su obra no es s610 la primera sino tarnbién la hica que de forma global y con rigor científic0 ha tratado el tema de la burguesia catalana contemporánea. En consecuencia muchos historiadores podrian estar tentados de pensar que al respecto está todo dicho, y que por tanto cualquier intento de volver sobre el mismo es una pérdida de tiempo y esfuerzo. A el10 podemos oponer dos objeciones. Primero que todo historiador familiarizado con la obra de Vicens sabe que no solarnente no está todo dicho, sino que el propio carácter de su aportación en este tema tiene más de síntesis, que a través de numerosas hipótesis, invita a investigar la gran cantidad de cuestiones y problemas sobre 10s que no sabemos prácticamente nada, que de obra cerrada en si misma. En segundo lugar, que no s610 su aportación es susceptible de múltiples ampliaciones, sino que, como han sefialado R. Grau y M. López, la propia obra de Vicens sobre el s. XIX, especialmente Industrials i pol itics, posibilita por su orienta- ;B~,aCCCocC;m~C-w, - J?LI?\MF: V!SENS i VIVES \-~,?r>s",7r,.," ' " '. ". . , ,, " .,, . . h?'"ll""-iS $CEPIX: y, @ e e i? ;i . Portada de la primera edició d"'Industria1s i Politics". 44 MANUSCRITS 3, maig 1986 ción metodológca basada en el empirismo y la síntesis histórica una reinterpretación global. Posibilidad que para ellos es tambien una necesidad ya que 'Úna alternativa global a las tesis de Vicens sobre el XIX cataM no pot sorgir espontaniament de l'acumulació de dades segons les directrius marcades per ell mateix. Ens cal, efectivament, recerca documental, perd orientada per una nova reflexió a I'algada dels nostres temps: com féu Vicens". Por tanto, si la obra de Vicens es no so10 susceptible de ampliación sino incluso de contestación global, dificilmente reside en ella la causa de la falta de continuidad historiografica sobre el tema. Parece lógico pensar en consecuencia, que si esta carencia no reside en la propia envergadura de 10s trabajos de Vicens, quizá las razones haya que buscarlas en el propio tema. ¿La burguesia catalana como problema histórico? Sin duda alguna. Pero las dificultades de todo tipo, desde el metodológico al interpretativo pasando por el de las fuentes, que presenta un tema de tanta complejidad, nunca ha sido un elemento que llevara a 10s historiadores a desistir de enfrentarlo. Prueba de el10 es que no 10 fueron para que el propio Vicens realizara la primera aproximación. Ahora bien, si ni la importancia de la obra de Vicens ni la complejidad de estudio del tema parecen elementos de entidad suficiente para explicar la escasa atención que ha merecido de 10s historiadores, quiza la explicación haya que buscarla en su marcado caracter politico. No hay temas asépticos en la investigación histórica ciertamente, pero no es menos cierto que cada época histórica se puede también caracterizar, desde el punto de vista de la historiografia que genera, por la relevancia dada a determinados aspectos del pasado, y al olvido de otros, en función de las necesidades políticas e ideológicas del presente. En este sentido seria sumamente ilustrativo poner en relación 10s temas que ha desarrollado nuestra historiografia en 10s últimos veinticinco años, tanto la académica como la surgida de 10s ambitos de la izquierda y de la oposición al franquismo en general, con la evolución politica de esos años. Quiza de esta relación podríamos sacar algunas conclusiones interesantes que nos permitieran entender por que la burguesia catalana del siglo pasado no ha sido un tema de interés central después de Vicens. Para 61 si 10 fué, y no se abstuvo de dejar claro que sus estudios sobre la burguesia decimonónica tenían una intencionalidad "educadora". Era necesario conocer, y conocer bien, con rigor, a 10s hombres que construyeron con sus grandezas y sus miserias la Cataluña contemporanea para poder orientar con objetividad a la "nueva 3 Ramon Grau y M. López, "Les directrius de Vicens: Empirisme i síntesi historica". L IAveng, núm. 72, juny 1984, pag. 79. burguesíaJJ, la de 10s aAos cincuenta y sesenta que debia llevar al país por la via de la modernización y del europeismo, super? .ldo el desastre de la guerra civil y sus secuelas de todo orden. En este sentido sus escritos y sus contactos, vinculaciones e iniciativas así 10 atestiguan4. Con la consolidación económica y paulatinamente también politica de esa nueva burguesia, paralela al desarrollismo y a la industrialización del país en 10s años sesenta y setenta, con el resurgimiento de nuevas fuerzas sociales, en especial el movimiento obrero, y la agudización de la contestación social y politica al rdgimen de Franco, que son también 10s años de la verdadera renovación-modemización de nuestra historiografia que consolida la obra pionera iniciada por Vicens, el tema de la burguesia como problema histórico deja paso a otros centros de interés más vinculados a las necesidades del momento histórico. Beneficiari~~ de el10 han sido la historia económica, especialmente centrada en 10s aspectos del desarrollo del capitalismo en nuestro país y de su no industrialización en el s. XIX, con su corolario de la industrialización catalana, la historia de 10s movirnientos sociales, que hasta hace muy poc0 era para nosotros reconstruir la historia del movimiento obrero y la historia de 10s procesos revolucionarios, que curiosamente ha dado lugar a uno de 10s pocos debates que se han producido en nuestra historiografia, centrado además en el tema de la revolución burguesa en EspaAa5. Un debate, dicho sea de paso, importante y positivo, pero en el que el acento estaba puesto más en el concepto de revolución que en el de burguesa. Seguramente (con honradas excepciones) por mimetismo con otras historiografias, pero también porque casi nadie sabia gran cosa sobre 10 que era en realidad la burguesia espafiola del primer tercio del s. XIX. Lo que de rebote llevó, ya que sobre la burguesia catalana si sabiamos lo dicho por Vicens, a que en no pocos casos se extrapolara Bsta de contexto, identificándola, de forma un tanto abusiva, con 10 que debia de haber sido la burguesia espafiola. En este contexto histórico el tema de la burguesia dejaba de tener interés político. El gremio de 10s historiadores reflejaba bien las actitudes mis generales de las fuerzas sociales y politicas. Para la derecha, la burguesia del XIX era un mito rentable sobre el que no valia la pena profundizar. Vicens ya habia señalado sus características y éstas no eran todo 10 convincentes que seria deseable, por 10 que la mejor acti4 Sobre las actividades e iniciativas de Vicens en este terreno, Cercle d'economia 1958-1983. Una trajectbria de modernització i convivdncia. Barcelona 1983, PP. 21-24. 5 J, Sisinio Pérez Garz6n, "La revoluci6n burguesa en España: 10s inicios de un debate cientifico, 1966-1979", en M. Tuñón de Lara (ed.), Historiografia española contemporánea. X Coloquio'del centro de Investigaciones Hispánicas de la Universidad de Pau. Madrid 1980, pp. 91-130. 46 MANUSCRITS 3, maig 1986 tud ante el tema era dar10 por resuelto. Pero la izquierda, partiendo de planteamientos totalmente divergentes llegaba a conclusiones parecidas. Mostrando una agudeza política digna de encomio, y considerando a la burguesia como el enemigo a batir, se llegaba a la "brillante" conclusión de que estudiarla a fondo no era mis que una perdida de tiempo, y dado que éste no sobraba era mejor dedicar10 a fortalecer a las clases subalternas a partir de un mejor conocimiento de su pasado histórico. Ademds, Vicens Vives ya habia dicho sobre ella todo 10 que se necesitaba saber. Por tanto, tarea inútil en cuanto no prioritaria. Todo el10 es 10 que nos lleva a que intentemos en estas pagnas el modesto objetivo de intentar aclarar las lineas generales de la aportación de Vicens al estudio de la burguesia catalana del s. XIX, por si puede servir para revitalizar entre nosotros el interés por un tema de tanta trascendencia histórica y política. "Hacia una nueva burguesia" Frente a una obra tan amplia y compleja como la dejada por Vicens, es importante iniciar el analisis de su interpretación de la burguesia catalana intentando aclarar las motivaciones que le llevan a tratar el tema asi como las características metodológicas con que 10 aborda. Las razones que inducen a Vicens a estudiar la burguesia catalana son las mismas que le llevan a trabajar sobre la historia contemporanea de Cataluña. No es pssible entender 10 que dice sobre la burguesia sin comprender que el10 esta englobado en un objetivo mas importante como es el de reconstruir la historia de Cataluña en 10s siglos XIX y XX. No en vano sus discipulos mis directos han afirmado, y nadie puede desmentir10 seriamente, "que Vicens és l'autentic fundador dels estudis d'histona conternporania de Catalunya, que abans d'ell es pot dir que no existietz'j6. Como historiador que creia en el compromiso social y politico de su profesión Vicens era consciente que Únicamente recuperando de forma objetiva y rigurosa la historia es posible la comprensión global del presente y enfrentarse con seriedad a la construcción del futuro de la sociedad catalana. Esta actitud de base junto a su convencimiento del doble daño que habian hecho a la construcción de la Cataluña contempordnea, por una parte la historiografia romantica, que a partir de una visión idealizada y falsa de la historia de Cataluña habian servido de soporte a politicas equivocadas, y por otra, la guerra civil de 1936-1939, verdadero desastre historico del que esas mismas opciones politicas eran en parte responsables, llevan a Vicens a plantearse que 6 J, Fontana, "Jaume Vicens i Vives, avui". Serra d'Or. Octubre, 1980, pig. 19. s610 estudiando con seriedad cómo se produce el desarrollo de la sociedad catalana contemporánea, era posible, por una parte, comprender porqué se llega a la ruptura de 1936 y , por otra, intentar sentar las bases de una autCntica reconstrucción positiva de Catalufia, entendiendo por positiva la sintonización de Catalufia, pero tarnbién de España, con el camino emprendido por Europa Occidental tras la Segunda Guerra Mundial. Dentro de sus estudios de historia contemporánea, el tema de la burguesia tuvo para Vicens una especial significación. Esta venia motivada por su convicción de que era necesario que se formara una nueva clase dirigente capaz de forjar la Cataluña de la segunda mitad del s. XX, una clase dirigente que fuera digna heredera de la burguesia del s. XIX en el aspecto creador y que hubiera aprendido a evitar sus errores. Esta es una aspiración, que como afirma Josep M. Colomer, estará presente "en bona part de la seva labor política, histcriográfica i periodí~tica"~. Prueba de el10 serán, en el terreno politico sus contactos con las jóvenes promesas del mundo económico y empresarial que acabaron cuajando en la constitución del "Cercle d'EconomiaJJ8, en el ámbito historiográfico sus trabajos sobre la burguesia catalana, y en el periodistico, el permanente toque de atención a determinados sectores de la sociedad catalana para intentar responsabilizarlos de la misión que les correspondia en la construcción de la nueva Cataluña. Estos verdaderos llamamientos a la responsabilidad histórica tendrán su mejor formulación en el conocido articulo publicado en 1954 en la revista Destino "Hacia una nueva burg~esía"~. En este trabajo periodfstico se comprueba hasta que punto Vicens se habia "identificat amb les postures de la burgesia catalana, perd no la del passat, durament blasmada per ell, sinó una altra de més lúcida i progressiva que esperava que podia sorgir en el futurJJIO. Verdadero punto de llegada de un historiador comprometido, que aspira a ser intelectual orgánico de su clase, este canto de esperanza en el resurgir de la burguesia como clase dirigente y orientadora del mundo occidental puede tambidn ser considerado como la mejor plasmación de 10s motivos que impulsaron 7 Josep M. Colomer, "Jaume Vicens Vives: una nova histdria". L'Aveng. núm. 52. Setembre 1982, pdg. 35. 8 Ver en este sentidola presentaci6n de E. Lluch al texto de la conferencja pronunciada por J. Vicens en el Cercle dYEconomia en 1958, titulada: "El capitd d'indústria español dins els darrers cent anys", publicada en Recerques. núm. 10. 1980. pp. 159-173. 9 J. Vicens Vives, "Hacia una nueva burguesia" Obra Dispersa. V. 11. Barcelona 1980. pp. 503-505. 10 J. Fontana, "Jaume Vicens...", pdg. 19. 48 MANUSCRITS 3, maig 1986 a Vicens a estudiar a fondo a la burguesia catalana. Vale la pena pues que nos detengamos brevemente en el comentari0 de este articulo. Vicens 10 inicia planteandose el problema de que la burguesia esta en decadencia, y que de esta decadencia se deriva la crisis, la angustia del mundo presente. Las razones de el10 hay que buscarlas en primerisimo lugar en la 'ábdicación de aquellos que, por nacimiento o aptitudes, por riqueza o industria, deberian figurar entre 10s elementos responsables de nuestra sociedad". Abdicación que consiste sobre todo en una verdadera traición de la burguesia a sus propios postulados como clase, un auténtico "negarse a si misma", que se ha producido al desentenderse de la realidad del mundo salido de las 2atastróficas experiencias históricas", inauguradas por la "terrible experiencia de 191 7". Con el10 la burguesia ha perdido su fe "en la eficacia de su misibn como clase ordenadora de un mundo abierto a todas las competencias y estímul os"^ . (' Ahora bien, jesta realidad presente permite concluir que ha terminado definitivamente el papel Izistorico de la burguesía"? Para responder a esta cuestión Vicens recurre a la historia, y 10 hace desde un doble plano. Si de 10 que se trata es de recuperar la "burguesía industrial, que hizo las grandezas y las misen'as del s. XIX", la respuesta es afirmativa, esa burguesia ha terminado históricamente. Y ha finalizado porque sus sucesores no han sabido, desde 1914, adaptarse a 10s nuevos problemas que les ha planteado la sociedad. Lejos de enfrentarlos 10s han rehuido aplazándolos y traspasandolos sin solución a sus hijos y nietos. Esa ha sido su teoria, y con el10 han llevado a su "desmedulamiento " como clase rectora. Pero si nos fijamos, no en la burguesia industrial del s. XIX, sino en la burguesia como clase social en su devenir histórico si hay lugar a la esperanza. Porque entonces se comprueba que la burguesia es '(varia y multifome, y en cualquier momento puede alumbrar un nuevo sector que recobre el timón de la nave social". Para Vicens la historia demuestra que incluso en 10s peores momentos 'kuando se pronosticaba su extinción (la burguesia) ha reaparecido bajo nuevas formas y con nuevos bnos, consecuente con 10s ideales que aportó y difundió desde sus burgos medievales: espiritu de empresa, pactismo politico, tolerancia ideológica e igualdad de oportunidades socia1es"l2. Por tanto, este pensar históricamente en la verdadera "esencia" de la burguesia como clase, que no es mas que una recuperación ahistórica del concepto de burguesia, es el que permite a Vicens concluir que es coherente esperar un pronto renacer de la nueva burguesia, de cuyas 11 J. Vicens, "Hacia una nueva.. ." pág. 504. 12 Ibidem, pág. 505. ambiciones y desinterés "de su comprensión de 10s demús elementos de la sociedad, de su nueva fe en el país pueden y deben esperarse muchm cosas"13 . ¿Un estudio riguroso de la burguesia catalana? El interés de Vicens por la burguesía decirnonónica se produce durante la década de 10s años cincuenta, en un momento en que profesionalmente se ha consolidado en su cátedra de la Universidad de Barcelona y cuando su gran obra de investigador, centrada en la figura de Femando el Católico y en la conflictividad catalana del s. XV, especialmente el problema de 10s Remensas, ya est6 prácticamente finalizada. A 10 largo de 10s cincuenta, Vicens publica 10s trabajos mis importantes sobre la burguesía catalana ochocentista, destacando en estas publicaciones dos momentos de particular intensidad, 10s aflos 19531955 y 10s que van desde 1958 hasta su muerte en 1960. De ellos las fechas verdaderamente significativas coinciden con 10s de publicaci6n de sus trabajos centrales: 1954, afio en que aparecen Noticia de Catalunya y Coyuntura económica y reformismo burguds, que es también el año en que ven la luz artículos periodísticos tan representativos como el ya comentado de "Hacia una nueva burguesía" o "Teoria de una generación ", y 1958, en que publica la que es su obra clave sobre esta cuestión y donde sintetiza toda su linea argumenta1 anterior, como es Industrials i polítics al s. XIX. A estos dos momentos en que Vicens hace explícitas sus posiciones suceden en 10s años sucesivos dos corolarios, que no son mis que una presentación abreviada de 10s resultados obtenidos con fines académicos o divulgativos. En este sentido 10s trabajos más significativos son "La mentalidad de la burguesía catalana en la primera mitad del s. XIX", ponencia presentada al X Congresso Internazionale di Scienze Storiche, celebrado en Roma en 1955 y "El capitd d'indústria espanyol dins els darrers cent anys" conferencia pronunciada en el Cercle d'Economia en 195 8 l4 . 13 Ibidem, pág. 505. 14 Estos son 10s trabajos de Vicens que hemos utilizado básicamente para elaboración del presente articulo, cuya referencia bibliográfica es la que sigue: NOtícia de Catalunya. Barcelona 1954. "Coyuntura econ6mica y reformismo burgués" en Estudios de Historia Moderna, IV. Barcelona 1954. pp. 35 1-391. "Teoria de una generaci6n". O.D. V.I. Barcelona 1967. pp. 467470. Industrials i poll'tics al segle XM Barcelona 1958. "La mentalidad de la burguesia catalana en la primera mitad del sjglo XIX". O.D., V.I. pp. 169-17 1; y "El capit& d'indústria espanyol dins els darrers cent anys". Recerques, núm. 10. 1980, pp. 159-173. 5 6 MANUSCRITS 3, maig 1986 miento. Aquí si que Vicens otorga toda su importancia a la acumulación familiar. "Acumulación de poder por endogamia social" la ha definido, considerando que tuvo una significacion especial en la Cataluña de esos años al "contribuir a formar la nueva clase de 10s prohombres industriales ", que llevarian a la burguesia catalana a sus cotas mas altas de genio y creatividad con la generación de 190 1 27. Vemos, por tanto, como para Vicens ni el concepto de burguesia ni su diferenciación interna en diversos sectores y categorias son un problema. Estudiando su evolución siguiendo las pautas de un desarro110 generacional desde su formación hasta su plena consolidación a 10 largo de la centuria, Vicens tiende a identificar burguesia con burguesia industrial. Una identificación cuya razón de ser hay que buscarla en las caracteristicas del desarrollo económico catalán del XIX, con la preeminencia de un determinado tip0 de industrialización. Burguesia e indus trializacion. Las bases economicas de la burguesia catalana Burguesia integrada por comerciantes, industriales y banqueros, que se constituye económicarnente sobre el desarrollo de estos tres sectores -comercial, industrial y financierode la actividad económica. Pero si el10 es coherente, 10 importante para Vicens era constatar la cronologia y el grado de desarrollo de estos sectores a 10 largo del siglo y como a traves de ellos e impulsandolos con su capacidad y trabajo se iba concretando una clase burguesa, que se organiza en la defensa de sus intereses y 10 hace a traves de una política económica -proteccionismoque corresponde al tip0 de desarrollo económico caracteristico del XIX catalán. Desarrollo económico que tenia como eje vertebrador "el desplegament extraordinari de la indústria", hasta el punto que Vicens 10 recoge como un tópico de toda la bibliografia sobre la Cataluña ochocentista. Este era un hecho indudable, pero que presentaba unas caracteristicas que era necesario estudiar para entender tanto el desarrollo económico catalan del XIX como el de la propia burguesia ligada a el. En este sentido, Vicens nos dira que ni 10s progresos de la industria "oren constants i uniformement accelerats ni tampoc no assoliren la triple finalitat que defineix les nacions més reeixides en aquest aspecte. O sigui, la constitució d'una puixant indústria minero-metal.Iúrgica, el desplegament integral d'una indústria textil i l'organització de la producció per a la lliure competencia en els mercats estrangers, sense 27 Ibidem. p.128-129. haver de recórrer al monopoli o a les barreres duaneres9'28. Las causas de que Cataluña no alcanzara el estadio industrial pleno no había que buscarlas, a juicio de Vicens, en 10s hombres de empresa cuya capacidad para adaptarse al "espíritu capitalista" era evidente, sino en la pobreza minera del Principado que impidió el paso de la industria de bienes de consumo a la industria pesada. "Si I'empenta d 'aquesta centúria desemboca -llevant-ne algunes excepcionsen I'esquifiment de la botigueta o l'escarransiment de la indústria de quatre telers, el fet * s'ha de cercar en la pobresa mineral amb qui el sol de Catalunya responguk a les exigdncies dels seus fills "29. Tesis central en la interpretación de Vicens sobre la industrialización catalana del s. XIX, explicitada en Industrials i polítics y que corroborará con fuerza en su conferencia en el Cercle d'Economia al contraponer 10s polos de desarrollo industrial vasco y catalán a fines de siglo: "Si a Catalunya hi hagués hagut, no ja tot el material de ferro basc sind solament la meitat, els catalans haguessin fet el doble dels bascos en el mateix període de temps, perqui partíem d'una base econdmica molt més desenvolupada i d'un esperit comercial molt més avanCat que el del poble basc"30. Una base económica, que si en la segunda mitad del s. XVIII se había cirnentado sobre un importante desarrollo comercial que, a travBs sobre todo de los buenos negocios que facilitaba el mercado colonial, había permitido a fines de la centuria "el salto definitiu0 del capitalismo comercial al industrialV31, ai consolidar una importante industria algodonera que iniciaba su proceso de modernización en visperas de la Guerra del frances, con el siglo XIX se iba a profundizar este proceso de industrialización en el sector textil, acompañado y completado por un relativo desarrollo comercial, menos importante de 10 que las realizaciones del siglo ilustrado podia hacer pensar, por la expansión de la banca y las finanzas, la construcción de la red bdsica ferroviaria y la aparicibn de nuevos sectores industriales como el quimico y el eléctrico, todo el10 a través de un proceso de desarrollo no exento de crisis y limitaciones importantes. No es nuestra intención analizar aquí con detalle el estudio que Vicens hace en Industrials i polítics sobre la estructura y las fluctua29 Ibidem. p. 41. 30 . J. Vicens, "El capita d'indústria ...", p. 166. 31 "Basta contemplar el cuadro del desarrollo del comercio barcelones a fines de s. XVIII -formulado con 10s datos recogidos del derecho de periajepara percatarse de la favorabilisima coyuntura que permiti6 el salto definitivo del capitalismo comercial al industrial en Cataluña". J. Vicens, "Coyuntura econ6mica ..." p. 33. 5 8 MAXUSCRITS 3, maig 1986 ciones de la economia catalana en el XIX. Nos limitaremos unicamente a desarrollar 10s rasgos esenciales de 10s diferentes sectores economicos sobre 10s que se constituye la burguesia ochocentista, para entender mejor 10s ritmos y rasgos de esa constitución. La industria inicia el siglo sufriendo 10s efectos de la Guerra de la Independencia, que frenaron 10s avances que ésta, esencialmente textil y especificarnente algodonera, habia conseguido en 10s años de cambio de siglo. Con el10 las buenas perspectivas con que se iniciara el XIX se esfumarán dando paso a un periodo de crisis que se alargará hasta 10s años cuarenta, aunque Vicens considera que el ciclo depresivo del textil se empezo a superar entre 1827 y 1834. Una industria textil, que habia conseguido ya implantar las tres fases del proceso productivo -hilado, tejido y estampado-32, se enfrentará a las destrucciones de la guerra, a la introduccion de tejidos extranjeros y a la pérdida del mercado colonial. Tres elementos que la podian haber destruido pero que, para Vicens, solo la harán entrar en una fase de estancarniento que frenara temporalmente la modernizacion que habia iniciado, pero que no acabará con la estructura ya creada ni con su potencialidad de desarrollo en cuanto las circunstancias lo permitieran. La razón de el10 hay que buscarla en la actitud de 10s industriales catalanes que frenaron su actividad pero conservaron el capital acumulado en 10s años prosperos de 1780 a 1804, y con él las posibilidades de volver a impulsar la industria33 . Es esta base la que permitió que "des de I837 els fabricants retroben el carn í que havien perdut en 1808 Los hechos 10 avalan y Vicens apunta la hipotesis, de que junto al mantenimiento de una infrastructura anterior-que se habia podido mantener porque la industria algodonera formaba "un reducte que es podia defensar des de la sola activitat artesana i familiar"3s-los suministros al ejército, el au32 "A Barcelona, el 1805, la indústria textil essencial era la de filats, teixits i pintats de cotó, amb deu mil persones que hi trobaven col.locació i més de 150 establiments." J. Vicens,Industrials i... p. 41. Sobre el tema de las fases de introducción de la industria de indianas en Catahfia. R. Grau y M. López. "Empresari i capitalista a la manufactura catalana del s. XVIII. Introducció a l'estudi de les fabriques d'indianes". Recerques. núm. 4. 1974. pp. 22-23. 33 "En linea general la burguesia, entre 1808 y 18 14, se recluyó en sus casas, mientras periclitaba la producción industrial y decaía el trafico coniercial. Pero no debe olvidarse que guardaba el oro de 10s beneficios obtenidos durante el gran periodo de prosperidad de 1780 a 1804". J. Vicens, "Coyuntura económica ..." p. 41. Esta afirmación, Vicens la retomara en Industrials ipolítics para explicar la recuperación de la industria entre 1827 y 1834. 34 J. Vicens, Industrials i... p. 43 35 Ibidem. p. 45 mento de la demanda americana y la inyecci6n de capitales procedentes de las antiguas colonias permitieron la expansión y el inicio del proceso definitivo de modernización del sector textil -algodonero y lanerodesde 10s años cuarenta, que augura la prosperidad de la segunda mitad del siglo. Al tiempo que se abria '7'era de /'equipament industrial i de la concentracib capitalista en la indústria del cotd"36, se inician 10s primeros intentos de una industria metalúrgica en Cataluña. Vicens considera, que en contra de la opinión tradicional que considera que la metalurgia surge a remolque de la industria algodonera, la burguesia catalana de las decadas centrales del siglo 'bbra~aren amb la mateixa mirada el teixit i la maquina, així com el carbó que havia de moure-la a través del vapor i els minerals Útils (sobretot ferro i coure) amb que La primitiva fabrica de "La Maquinista Terrestre y Marítima" a la Barceloneta. 36 Ibidem. p. 47. 60 MANUSCRITS 3, maig 1986 havia de construir-se"37. Ahora bien, las causas de que estos primeros intentos no tuvieran continuidad y no llegaran a desarrollar una importante industria pesada hay que buscarlas, como ya se ha apuntado, en la pobreza mineral del Principado. El resultado de el10 era evidente, (7a submissió de la metal.lúrgia catalana al carbó i al ferro estrangers, endogalarzt la seva llibertat d'acció i comprometent greument el seu esdevenid~r"~~. De esta forma la siderurgia catalana, que llegó a ciertas realizaciones de consideración, gracias a la tenacidad y capacidad de sus creadores, a 10s que Vicens salva de toda responsabilidad, ensalzandolos como verdaderos jefes de fila de la burguesia industrial catalana, se vera obligada a "vivir en perpetua crisis ", dependiendo en la segunda mitad del siglo de las circunstancias favorables creadas por el desarrollo textil y la construcción del ferr~carril~~. Con la expansión del textil, el fracaso de la industria siderúrgica y la aparición de 10s sectores quimico y electrico, se acaba de configurar el panorama de la industria catalana del s. XIX, caracterizado por el predomini0 de la industria de bienes de consumo con un limitado nivel de industria pesada, que hará sensible el desequilibri0 de la industrialización catalana y que consolidará un determinado tipo de estructura industrial basada en la pequeña y mediana empresa familiar. Esta es la razón para Vicens de que la industria catalana sea a fines del siglo, en sus lineas generales, una industria de tip0 familiar con poco grado de concentración y de capacidad tecnica. De esta forma Vicens se oponia a la opinión tradicional que situaba al individualismo de la burguesia como la causa basica de este fenómeno. Criticando a 10s economistas y políticos desde Tallada y Gual-Villalbi a Cambó y Pi i Sunyer, Vicens considera que 'áquesta falla no dimana del catala, sinó de les circumstancies geografiques i historiques adverses". Circunstancias que resumia al afirmar que "Catalunya solament compta amb la resta d'Espanya -atui'da per les guerres civils, una restallera de Governs incompetents i la disbauxa administrativai amb el migrat recurs -repetim-ho una vegada mésdel seu propi treball, quan fallaren les mines de carbó i de ferro i s'esllanguí la siderúrgia, quan tot s'hagué d'organitzar com a indústria de transformació textil, llavors es colapsa també I'esperit d hssociació, fraemsaren les societats andnimes, es recela del credit i hom hagué d'estintolar exclusivament sobre la indústria casolana tan estreta d'horitzons, perd tan ferma de tradicions d'eina i de feina". El resultado de todo el10 fue la falta de dinero, el defectuo37 Ibidem. p. 50. 38 Ibidem. p. 5 1. 39 Ibidem. p. 58. so sistema bancario y el proteccionismo como política económica, 10 que hizo posible la pervivencia de "la fabriqueta i de 1'0brador"~O. Si la industria era la columna vertebral de la economia catalana del XIX, su evolución y sus limites están estrechamente relacionados, para Vicens, con el desarrollo comercial y la configuración del sistema financiero. "Cal no oblidar, que Catalunya continud essent durant el vuit-cents un poble de comerciants 'j41. Frase significativa de la importancia que para Vicens tenia el comercio durante la centuria, pero enseguida nos avisa que es imposible seguir con detalle su historia a 10 largo del siglo por falta de trabajos al respecto. Sus investigaciones, una de las pocas que efectua Vicens de primera mano en Industrials i polítics, se limitan al periodo 1830-1852 basadas en 10s datos aportados por las actas de sociedades por 10 que tanto para el primer tercio del siglo como para su segunda mitad las tesis de Vicens se basan en su interpretación de la bibliografia, bieri escasa por cierto, que tenia a su alcance. Pero si Catalufia seguia siendo un pueblo de comerciantes, le faltaban 10s elementos que habían hecho posible la prosperidad comercial del s. XVIII. La pBrdida de las colonias habia desecho las relaciones comerciales catalanas del siglo ilustrado y obligado a buscar una de nueva. Por el10 durante todo el s. XIX, la Catalufia comercial tendra como objetivo y como límite el estrecho horizonte del mercado espafiol. Comercio catalán y economia espafiola serán aspectos complementarios a 10 largo de toda la centuria. Lo que se habia perdido para la burguesia catalana no eran sus 'ffacultades mercantiles" diri Vicens, sino las posibilidades del gran comercio internacional: "L Lptitud hi era. El que mancaven eren els capitals, la infludncia industrial i politica, aquell complex de riquesa i potencialitat que il.lustra la histdria colon~l i colonialista de fa un segle "*2. El mercado peninsular no podia, por su propia inarticulación, permitir el vigoroso desarrollo del comercio catalán. Escaso poder de consumo, falta de una practica mercantil coherente y moderna, defectuosa organización del crédito son elementos que explican 'les rudimen40 Ibidem. pp. 70-71. Es interesante en este sentido el articulo de Fabiin Estapé, "Entorn de les arrels de l'empresari catalh". Serra dJOr. Desembre. 1963. p. 28, donde señala la contradicci6n de las opiniones de Vicens sobre el tema de las características del empresari0 catalán entre 10 dicho en Noticia de Catalunya y 10 afirmado después en Industrials ipolítics. Desde otra perspectiva es importante el trabajo de J. Maluquer de Motes, "La estructura del sector algodonero en Catalufia durante la primera etapa de la industrializaci6n (18321861)". HaciendaPliblica Española. núm. 38. 1976. pp. 133-148. 41 Ibidem. p. 77. 42 Ibidem. p. 80. 6 2 MANUSCRITS 3, maig 1986 taries circumstancies del mercat espanyol". Limitado por el problema de 10s mercados, del que solo 10s restos del imperi0 colonial -Cuba y Filipinasofrecian una buena plataforma a la prosperidad comercial, no es de extrañar que ni la buena disposición de la burguesia pudiera hacer posible una efectiva labor en el desarrollo de la marina mercante : 'la marina catalana s 'esllanguia davant la impossibilitat de proporcionar-se uns capitals que li permetessin d'adquirir vaixells de vapor i d'assolir uns mercats que li asseguressin unes línies rendible^"^^. Las iniciativas de la burguesia catalana que impulsa, ante la inoperancia del estado español, la red básica de carreteras y ferrocarriles del Principado en la segunda mitad del siglo, invirtiendo asimismo considerables capitales en el financiamiento de 10s transportes españoles, se vieron defraudadas por el fracaso de la explotación de éstas y por el crack financiero de 1866, cuya repercusión en el ámbito de 10s negocios maritimos fue también considerable. El10 explica, a juicio de Vicens, el retraimiento y la desconfianza del capital catalán hacia las sociedades anónimas y 10s grandes negocios comerciales y financieros de finales de siglo, problema paralelo al del estrecho marco industrial que ya hemos señalado. Pero si el comercio estaba poc0 estudiado, el dinero y la banca 10 estaban además mal. Vicens intenta rehacer la trayectoria de la circulación monetaria y de las finanzas en el ochocientos catalán, estableciendo para el10 tres etapas: El primer tercio del siglo, caracterizado por una retracción del dinero como consecuencia del marasmo económico con que sale Cataluña de la guerra del francés, y que llegara hasta 1842. Una primera etapa dorada, estimulada por la recuperación económica de mediados de siglo a la que no era ajena la repatriación de capitales desde las colonias, y que finalizó con la ruina provocada por la crisis de 1866, que, segun Vicens, significo la ruina de mucha gente y que "comprometé en gran manera I'esdevenidor de la indústria, el credit i la marina a casa nostra"44. Y una etapa final, el ultimo tercio del siglo, que fue de verdadero enriquecimiento, y en el que influyeron como elementos destacados, la extensión de la red ferroviaria, el aumento en las ventas de productos industriales, incluidos los textiles a América, 10s ingresos por la venta de vinos, papel y productos agrarios, la inmigración de capitales de las colonias y la especulacion en torno a la construcción urbana. Sin embargo, para Vicens el balance financiero del siglo, si parece positivo a primera vista, no 10 era tanto en el fondo. A fines de la centuria se pondrán de manifiesto dos hechos de gran importancia: la po43 Ibidem. p. 89. 44 Ibidem. p. 96. ca extensión en Cataluña del crkdito industrial, que Vicens, siguiendo a EscarrB, atribuye a la gran inmovilizacibn de capitales en propiedades, ferrocarriles y préstarnos, y, en segundo lugar, la politica del Banco de Espafia que extrayendo capitales de Catalufia hacia Madrid no 10s revertia en el fomento de la economia catalana45. En definitiva, y resumiendo 10 dicho anteriormente, si Cataluña entra con el siglo XIX en la via del capitalismo industrial, al igual que 10s paises más avanzados del continente, a fines de la centuria sigue manteniéndose en la primera fase del proceso industrializador, basándose en una industria de bienes de consumo en la que el sector textil es el predominante. En tomo a este tip0 de desarrollo económico se forma y consolida la burguesia catalana, que es al mismo tiempo creadora y beneficiaria de 61. Una burguesia que tendrá en su grupo industrial al sector dirigente, 10 que lleva a Vicens a identificar en numerosas ocasiones burguesia con burguesia industrial. Identificacibn, sobre todo con su sector textil, que Vicens tiende a justificar por las caracteristicas del propio proceso industrializador que no ha podido superar su primer estadio de desarrollo. Las causas de Bsta no superación no previenen de las actitudes mentales o psicol6gicas de la burguesia catalana, sino de las limitaciones estructurales de una economia que se ha visto obligada a desarrollarse en 10s estrechos marcos del mercado español. El10 es, 10 que a juicio de Vicens, provoca tanto el desarrolio industrial desequilibrado del Principado como el retraimiento y un cierto provincialisme de la burguesia catalana. Provincialismo que se puede ilustrar en buena medida con la defensa permanente por parte de la burguesia de una política económica proteccionista. El proteccionismo como opci6n necesaria El proteccionismo ha sido un tema tradicional en todos 10s trabajos dedicados tanto a la industria catalana del XIX como al estudio de la evolución de la burguesia. Como tema medular en la bibliografia sobre el ochocientos catalán, Vicens lo aborda en toda su importancia, partiendo de un enfoque doblemente critico. Por un lado, contra la historiografia catalana que 10 habia ensalzado como elemento decisivo de la prosperidad de Cataluña durante la centuria y verdadero fermento del nacionalismo catalán, y, por otro lado, contra la visión de la historiografia castellana que 10 habia denostado hasta la saciedad como causante del empobrecimiento espafiol y máxirna expresión del separatismo de 10s catalanes. 45 Vicens recoge esta tesis, de forma explícita, de G. Graell, La cuestión catalana. Barcelona. 1902. ver Industrials i... p. 98. 64 MANUSCRITS 3, maig 1986 Frente a estas interpretaciones Vicens considera que so10 es posible un verdadero conocimiento del tema recurriendo a la historia y estudiando a fondo '(el nacimiento, desarrollo y fines de la mentalidad proteccionista en la clase industrial catalana"46. A ese estudio se dedica, con especial atención, en Industrials i polítics, donde recoge las primeras formulaciones al respecto que ya habia expresado en 1953 en un articulo publicado en la revista Destino titulado "1 proteccionismo catalán", escrito en respuesta a las tesis que Juan Velarde habia vertido en otro escrito "obre la decadencia económica de España" publicado en la revista De Economia. En este trabajo, Vicens expresa Joan Güell i Ferrer (1 800-18 72) fundador de la fabrica de filats i teixits "El Vapor Vell" de Sants i maxim representant del proteccionisme. ya su interpretación de que el proteccionismo fue la respuesta de la burguesia catalana a las dificultades del desarrollo economico del Principado desde sus primeras etapas hasta la crisis del 98, y no una posición de principio. Además, y eso era 10 importante, el proteccionismo fue pensado no en tCrminos solo de Cataluña sino del conjunt0 de Espafía. 'Xa industria catalana estrechó filas alrededor de unos intereses colectivos, y no solamente de 10s dividendos particulares, aunque estos entraran también en cuenta. Era preciso ser proteccionista o imponer tal criteri0 al Estado, porque Cataluña se había quedado sin capitules y sin mer~ados"~7. El proteccionismo no fue, por consiguiente, ni egois46 J, Vicens, "El proteccionismo catalans. O.D. V.I. p. 458 ta ni exclusivista en el siglo XIX. Primero porque permitió una cohesión social en Cataluíía, al ser compartido por empresarios y trabajadores, 10 que dio a las tensiones sociales en el imbito industrial un cierto nivel de entendirniento. Segundo 'borque posibilitd la existencia de una escuela de librecambistas que defendieron las ventajas de un cambio paulatino en la orientación de nuestra política e~onómica"~~. Apertura librecambista que benefici6 tanto a España como a Cataluíía en la etapa de 1876 a 1898. Ahora bien, si esta apertura fue clausurada en el 98, igual que 10 habia sido en otros momentos propicios a 10 largo del siglo, no se debió para Vicens a una posición de principio de la burguesia catalana, sino a 10s problemas generales de la economia, y en particular, al tema de 10s mercados. 'Zas leyes económicas, dirá Vicens, en tono pol~mico, son implacables, digan cuanto digan, el profesor en su cátedra, el burócrata en su despacho y el arbitrista en sus lucubracione~"49 . Estas tesis Vicens las recoge con muy poca ampliaci6n en Industrials i polítics y en su conferencia en el Cercle d'Economia. En ellos vuelve a insistir, de manera más sistemática, tanto en el caritcter solidario del proteccionismo catalán, como en que son las diferencias económicas generales de la economia espaiiola las que 10 fuerzan, Sobre el primer aspecto diri: "és un fet repetidament comprovat que els industrials i economistes que defensaren aquesta doctrina pensaren sempre en temes espanyolistes, aixd ds, en temes de mercat espanyol"50, afiadiendo unas lineas más adelante, "el proteccionisme es mou per definició dintre del més pur concepte d 'Espanya, i si se l 'ataca com a hidra separatista des del Parlament i des dels diaris madrilenys, aquesta actitud obeeix a la inconscilncia amb que' determinats sectors economics manejaren unes paraules carregades de dinamita espiritual, les quals, més que els fabricants del Foment del Treball Nacional, emocionaren els in tel. lectuals i caps de brot de la petita burge~ia"~~. En su conferencia en el Cercle d'Economia, volverá sobre el segundo aspecto al considerar que la pugna entre protección y librecambio surge del enfrentamiento fundamental entre concepciones económicas regionales diferentes, cimentadas sobre desarrollos económicos también diferenciados, un pensamiento 'broductor catalán ", y rnás tarde, hacia fines de siglo también vasco, y un pensamiento "consumista" representado por el mercantil gaditano y el '~olítico-burocrático madrileño". De este enfrentamiento surge como resultado 10 que Vicens 48 Ibidem. p. 459. 49 Ibidem. p. 459. 50 J. Vicens, Industrials i... p. 99. 51 Ibidem, pp. 99-100. 7 2 MANUSCRITS 3, maig 1986 talana al credo moderado (liberal conservador) en que pernanecera hasta 1901 "66. La burguesia participa pues en el proceso de revolución liberal, pero lo hace con timidez, asustada por el problema social, perdiendo de esta forma la 'bportunidad histórica de modemizar España desde Cataluña". Con ello, la constitución del Estado español es dejada entre 1844 y 1868 en manos de 10s moderados castellanos, a cambio de que se asegure la paz social y el orden necesario para la buena marcha de 10s negocios. "Calia ésser obedients i assenyats, -dir8 Vicens no sin cierta ironiaja que la unificació de 1'Estat implicava l'expansió del mercat de venda, l'edificació de grans fabriques, la construcció de ferrocarril~"~~. Si la segunda mitad del siglo XIX es para Cataluña el periodo de hegemonia de su burguesía moderada, también 10 es del ascenso del regionalismo y el catalanismo. La importancia de este fenómeno es clara para Vicens, hasta tal punto que si el problema del liberalismo y la revolución es el eje central que utiliza para explicar la dinamica política de Cataluña en la primera mitad del siglo, el problema nacional, partiendo del hecho diferencial catalan, y que toma diversas formas a lo largo de la centuria -provincialisme, regionalismo, catalanismo-, es el segundo elemento caracterizador de las actitudes políticas de la burguesía catalana y el que permite a Vicens engarzar mis cómodamente el difícil tema de las relaciones entre burgueses e intelectuales en la Cataluña del XIX. La orientación de la burguesía hacia el catalanismo es para Vicens un hecho central de la segunda mitad del siglo, al que contribuyen, en un plano decisivo, el ineficaz y provocador centralisme de 10s gobiernos de Madrid, tanto moderados como progresistas, que fracasan ademas en su intento de modernizar el país, imponiendo unas estructuras que ni dejaban crecer ni permitían conectar con 10s renovadores aires europeos a una Cataluña claramente orientada hacia el continente, y, en un segundo plano, la fuerza de las ideas romanticas. Pero si el decantamiento hacia el catalanismo de la burguesia es un fenómeno de la segunda mitad del siglo, el sentirniento nacional esta presente a 10 largo de toda la centuria, sobre todo porque para Vicens es "un estat d'esperit que arrenca de la crisi de I'Antic Regim el 1808 i té com a eix de marxa la línia del moderantisme i com ales desbordants d'un costat el tradicionalisme foralista i de l'altra el radicalisme liberal"68. Estado de espíritu, por tanto, que no dogma ni doctrina, 66 J. Vicens, "La mentalidad de la burguesia ..." p. 170. 67 J. Vicens, Industrials i... p. 261. 68 Ibidem. pp. 292-293. Gravat de "La España Industrial". que no 10s tendrd hasta 190 1, y que durante el XIX se define por cuatro reacciones concretas. Por el sentimiento de ser una estructura social especifica, basada en un derecho, unas costumbres, una lengua, unas antiguas instituciones recordadas y un desarrollo económico y político diferente. Contra el estado liberal español, tanto por su propia desestructuración interna que aboca al país a crisis periódicas, como por su propia ineficacia politica, basada en un centralisme ciego a la realidad múltiple y compleja de España. Y, finalmente, por la repugnancia Ctica del pueblo cataldn ante la corrupci6n administrativa estatal69. Estado de espíritu que cristaliza teóricamente en la Restauración en un regionalismo conservador, que capta para sus ideas a la burguesía catalana y prepara el camino a la generación catalanista de principios del s. XX. Salido por tanto de la diferenciación estructural de Cataluña y España, el catalanismo sera para la burguesía tanto una formulación de la personalidad propia de Cataluña, cimentada en su misma historia, como la conciencia de que Cataluna era una nación moderna plenamente incorporada a Europa. Ese era, para Vicens, el verdadero significado del catalanismo, que le otorgaba una extraordinaria fuerza social. 'El fet era que el catalanisme incorporava Catalunya a Europa d'una manera total i irrenunciable" permitiendo el reencuentro despues de cuatro siglos de ausencia 70. Allora bien, para Vicens el elemento social que hizo posible el en69 Ibidem. p. 293. 70 Ibidem. p. 298. 74 MANUSCRITS 3, maig 1986 cuentro entre burguesia y regionalismo en el XIX, y que también habia contribuido, aunque en menor medida, a su adscripción al liberalismo fueron 10s intelectuales. Ellos son 10s responsables en gran medida de 10s éxitos y fracasos en el terreno politico de la burguesia. Desarrollada al lado de la burguesia de negocios, la "burguesía del intelecto" tendra para Vicens un papel 'herque en una societat sense tradicions segures com la produi'da per la Revolució Industrial a casa nostra, d'ella dependra en últim extrem la recerca del camí a seguir a cada recolzada vital" 71. Históricamente, el problema de las relaciones entre burgueses e intelectuales reside, para Vicens, en las dificultades que tuvo la burguesia para encontrar sus intelectuales orgánicos. Vicens es consciente de la importancia del tema, aunque no encontremos en sus trabajos una definición clara del concepto de intelectual organico. Detenta la necesidad y la búsqueda por la burguesia de sus intelectuales, pero, y de aquí arranca una importante limitacion de la burguesia en la etapa revolucionaria, '7a intel.lectualitat catalana tarda a compareixer en I'escenari de la historia". Por el10 durante esta etapa decisiva "els nostres burgesos s 'acostumaren a cercar a Madrid les plomes que havien de defensar llur causa"72. So10 a partir de mediados de siglo, y gracias, en gran medida, a la restauración de la Universidad en Barcelona, las generaciones intelectuales se desarrollan paralelamente a la burguesia de negocios, conviviendo con ella en instituciones económicas, ateneos, academias y en el Liceo, posibilitando asi unas vinculaciones directas dificiles de encontrar en las primeras décadas del siglo, y unas influencias sustanciales en la orientación regionalista de la burguesia catalana. En Vicens, pues, esta clara la importancia del papel jugado por 10s intelectuales catalanes del XIX, pero 10 que no esta tan claro, por la forma como estudia el tema, es el engarze entre burguesia e intelectualidad. Al estudiar ambos grupos por separado, a través del método de las generaciones, se ve forzado a un tratarniento de las relaciones entre ambos gmpos donde prirnan mas las identificaciones excesivas y las diferenciaciones bmscas según las etapas históricas, que 10s verdaderos nexos y vinculaciones entre ambos. Sin embargo, es preciso reconocer que Vicens ha sido uno de 10s primeros historiadores que ha estudiado con rigor y seriedad a 10s intelectuales catalanes del XIX, y el primero, sin duda, en apuntar el decisivo papel que jugaron en la formación de la mentalidad política de la burguesia. Historiador consciente y comprometido con el momento histórico que le toco vivir, Vicens formulo a través de sus trabajos sobre la his71 Ibidem. p. 129. 72 Ibidem. p. 129. toria contemporánea de Cataluña un modelo interpretativo de la burguesía catalana del siglo XIX. Preocupado por la formación de una nueva burguesía que se enfrentara con talante liberal y espíritu europeo al futuro de Cataluña en 10s aiios 60, capaz de esta forma de reconstruir el país tras el gran desastre de la guerra civil, Vicens estudia a fondo la historia de la burguesía en la centuria pasada con la intención por un lado de buscar las claves interpretativas de su presente y por otro de enseñar a 10s nietos la historia, con 10s 6xitos y fracasos de sus abuelos . Intencionalidad política y voluntad de reconstrucción nacional inspiran la interpretación de Vicens, sobre la burguesía del ochocientos. Pero esa interpretación se cimenta sobre una autentica tarea de historiador profesional que realiza su labor desde el rigor científic0 y la seriedad analítica, que es la que permite constatar veinticinco afíos despuds, que sus trabajos siguen siendo el punto de partida obligado y la mejor síntesis existente sobre la cuestión. No son escasos 10s apriorismos, las generalizaciones abusivas y 10s errores de detalle, así como 10s enfoques metodológicos discutibles, que encontramos en sus estudios, pero a pesar de el10 seguimos teniendo hoy, en gran medida, una visión de la burguesía catalana del siglo XIX, que es la que en 10s años cincuenta formulara Vicens. La visión de una burguesía que es la protagonista destacada del desarrollo económico y, en especial, industrial del Principado. De una burguesia que bajo la dirección de su sector industrial tendrii una clara intenci6n modernizadora del país, al que intentará situar en la Órbita europea de la mano de una concepci6n económica productivista y por tanto proteccionista, de una concepción política de "libertad moderada y justa", de una concepción de estado basada en la aceptación y respeto de las características propias de cada una de las zonas que 10 integran, de una concepción de la cultura tolerante y abierta a las nuevas corrientes del arte y del pensamiento y de una concepción de las relaciones sociales intransigente y reaccionaria frente a las nuevas fuerzas sociales que el propio sistema capitalista hace surgir a la palestra pública. Una burguesía, en definitiva, que por su propia evoluci6n interna sintoniza con las burguesías avanzadas del Continente, pero que fracasarii en el intento de llevar su modelo al resto de España, tanto por la dificultad de superar 10s limites que impone un país atrasado y encerrado en si mismo, como por su incapacidad y temor ante la nueva cuestión social, que le llevó a renunciar a esa tarea renovadora en aras de asegurar su tranquilidad y su progreso social. ALEJANDRO SANCHEZ SUAREZ Professor d Historia Contemporunia de 1 Estudi General de Lleida