Psiquiatría y sociedad
Abstract
De Miguel, Amando
Full text
AMANDO DE MIGUEL
PSIQUIATRIA
Y
SOCIEDAD
El luga del psiquia a y de la en e medad men al
en la es uc u a social
AGRADECIMIENTO
Es e abajo es p ime a e sión p o isional y pa e de un es udio más
amplio sob e el u u o de las p o esiones que se lle a a cabo en el ICE
de la Uni e sidad Au ónomh de Ba celona, y en el que pa icipamos: Ben-
jamín Ol a, Ma ina Subi a s, Ma ia Alsius, Ca me Bosch, José Luis C es-
pán
y
M." Ca me Mal as, adema's de o os colabo ado es, es udian es del
Depa amen o de Sociologia de dicha Uni e sidad. El plu al que a eces
se emplea en es e ex o esponde a es a e ec i a con ección del es udio en
equipo, si bien heme de esponsabiliza yo pe sonalmen e de las c í icas
que e en ualmen e pudie an hace se a es as páginas. La inicia i a y supe -
isión del es udio p o iene de 10s doc o es Noy, G i oll, Dau í, Fulla
y
Pinilla de las He as, a quienes ag adezco su apoyo y decisión.
He de ag adece las ayudas y suge encias de una se ie de pe sonas ela-
cionada~ con la asis encia psiquiá ica, a quienes po una elemen al no ma
de disc eción he de man ene po el momen o en el anonima o. Mis eco-
nocimien os se ex ienden a 10s psiquia as ba celoneses, que con an a
amabilidad con es a on a un la go cues iona io. De ambos g upos, me pe -
mi o e e opiniones en el ex o, en la medida que e lejan un es ado
Psiquia ía y sociedad
de opinión de la Psiquia ía ba celonesa, que es la que conozco en alguna
medida. Las ci as en es e caso no iden i ican al en e is ado y de la in e -
p e ación que de ellas ealizo únicamen e yo me hago esponsable, en
especial de la ine i able ca ga de pa cialidad y e o que en el abajo
de ansc ipción pudie a habe . Pa a empeza ,
al
ansc ibi li e almen e
las opiniones de la en e is a he p ocu ado espe a el modo de deci de
la pe sona consul ada pe o en algún caso he enido que ealiza al&
pequeño añadido o e o mulación sin ác ica; espe ando que es os cambios
ayuden a aduci al lenguaje con encional 10s imp o isados da os de las
en e is as, y no in oduzcan demasiados e o es.
Una p ime a e sión de es e abajo ue leida en el e ano de 1972
en una eunión sob e aspec os sociales de la psiquia ia celeb ada en San-
iago de Compos ela. Ag adezco las obse aciones que en ella se me hi-
cie on.
El p esen e esc i 0 no debe ía se ci ado sin pe miso del au o , dado
su ca ác e p o isional. Se uega que las c í icas, suge encias y comen a ios
sean en iadas al au o . (I.C.E. de la Uni e sidad Au ónoma de Ba celona,
C/ San An onio
M."
Cla e , 171, Ba celona, 13).
Qué puede hace un socidlogo en el campo de la psiquia ia.
<(La Sociologia Psiquiá ica a ec a
al
hecho psíquico como he-
cho social,
y
en un u u o hab á de ocupa se de la Psiquia ía
misma como o o hecho social),
'.
Ese u u o
al
que espe anzado amen e alude C. Cas illa, ha llegado ya,
dicho sea con la mayo modes ia posible.
No
me e ie o an o al supues o
1.
Ca los Cas dia del Pino uP ólogos a la ob a de F ancisco
J.
Yus e G ijalba,
Siquia ía
y
Sociedad
(Ba celona: Pulso Ed.
1971)
pág.
7.
La ob a de Yus e se ocupa de
algunos de 10s aspec os de la en c medad men al como hecho social, pe o
no
cues-
iona
10
que a
mi
aho a me impo a:
el
ac o
médico-psiquiá ico
como hecho social.
Po o a pa e y dado que yo he copiado el i ulo del lib o de Yus e
di 6
que
éi
no
se
e ie e casi nunca a Espzña
y
yo
si.
Psiquia ía
y
sociedad
alo in ínsec0 del abajo que pos cede, como a 10s es ímulos a 10s
que esponde.
Exis e en nues o país un clima -a eces agobian e- que exige el
plan eamien o inmedia o de la si uación social de la Psiquia ía, el aná-
lisis de su p opia de inición p o esional. Quizá sea in e esan e que es a
excu sión analí ica la emp enda no an o un psiquia a como un soció-
logo, p ecisamen e po el equipaje de p ejuicios e in e eses an li ianos
que es de supone lle a consigo es e cu ioso sociólogo.
En el a amien o sociológico de es os emas es p eciso econoce la
alacia de 10s juicios de alo que a enaza an os es udios. Tomemos un
ejemplo.
F.
J.
Yus e se ap es a como médico-sociólogo al análisis de la
salud men al. El supues o me odológico no puede se mis impolu o:
<(Es p eciso supe a la ba e a de la subje i idad, del juicio
de alo , insepa able de 10 cuali a i o, y da un sos én cien í ic0
a la de inición de ano mal)>
2.
Y sin emba go, el bueno de Yus e se a e e
a
sos ene como una de
las conclusiones de su abajo, és a de
un
calib e ideológico poc0 común:
<(El
o den social basado en la lib e emp esa y en la p opiedad
p i ada de 10s medios de p oducción es el menos ap o pa a edi-
ica la salud men als
3.
¿No es eso
un
juicio de alo cuali a i o? Lo cual en sí mismo no me
pa ece mal, sino s610 inconsecuen e con la p e ensión cien í ica de cons-
ui el es udio de la en e medad men al con ca ego ías obje i as
4.
Yo
no c eo que el soc~ólogo aya a descub i
nin&
alismán al psi-
quia a, al con e i el p opio ol de es e Úl imo y el del psicó ico en
obje o de sus in es igaciones. Tampoco es que el sociólogo enga p o is o
de una especial neu alidad cien í ica con que mejo a el subje i ismo de
10s psiquia as. Simplemen e sucede que 10 que hacen es os úl imos
al
a a de ali ia el es ado de 10s en e mos men ales se ha cons i uido en
2.
F.
J.
Yus e,
Siq ia la
y
~ociedad, d .
pág.
33.
3.
Ibíd.,
pág.
59.
4.
No engo que eco da que Yus e no p esen a ninguna e idencia de la
inci-
dencia de las en e medades me l ales en sociedades capi alis as
y
socialis as,
y
no diga-
mos en las p ecapi alis as. En las compa aciones que se han hecho de es e es ilo pa ece
condui se que las di e encias se deben más a 10s condicionamien os ideológicos que
p esc iben uno
u
o o diagnós ico que a la incidencia eal o al
de
la mo bilidad
men al.
Psiquia ia
y
sociedad
un da o de ex ao dina i0 in e és pa a comp ende 10s en esijos de una
sociedad al amen e desa ollada. Es a
saliencia
legi ima la in omisi6n del
sociólogo. Déjesele en a en buena ho a en 10s hospi ales men ales, que
s610 consumi á papel y bolig a o, y en 10s casos más e inados cin a mag-
ne o 6nica y has a iempo de o denado . Pe o no a a in e eni en el
p oceso e apéu ico, ni pa a mal ni pa a bien. Es a se 6 la e dade a
neu alidad
que consiga, casi nunca la que se p opone o le p oponen. No
es
un
asis en e social dis inguido,
ni
ampoc0 (necesa iamen e) un socialis a
impeni en e y misione o
A
mi me p eocupa aho a el ancho y con lic i o campo de la Psiquia-
ia, den o del ema aún mis amplio y p oblemá ico de la c isis de las
llamadas
p o esiones libe ales,
como un capi ulo a su ez, de la
es uc u a
social.
Ni que deci iene que me e ie o a la es uc u a española. Pa a
es ingi aún mis el labo a o i0 de mis obse aciones, di é que me he
basado en el es imulo de
un
pequeño abajo de campo en Ba celona. Todas
és as son limi aciones pe o ambién posibilidades.
El in e és de es e es udio no s610 ha de edunda en un mayo cono-
cimien o pa a 10s sociólogos, sino de un es imulo y e o pa a 10s psi-
quia a~.
Ve emos quizá las mismas cosas que ellos, pe o desde o os su-
pues os y dimensiones, u ilizando o a e minologia y o os concep os.
En es e caso si que el sabe no ocupa luga . En una de las en e is as
ealizadas pa a nues o es udio, un eminen e psiquia a ba celonés nos
señaló que: <(la mayo ia de 10s descub imien os psicológicos de la Medi-
cina han sido no edad pa a 10s médicos pe o no pa a el campo gene al
de la cul u a. La his o ia de la psico e apia no puede sal a se su p ime a
ase ex amédica. El campo de las ciencias humanas iene mucho que en-
seña a 10s psiquia as.n
1.
Un nundo de locos.
T adicionalmen e, el eino de la locu a ha sido emi ido al capi ulo
de la < ma ginaciÓn)> po 10s sociólogos, sin pe ca a se de que el
a a-
mien o
de las en e medades men ales, con odo 10 que lle a apa ejado,
es pa e muy p incipal del mundo más ce cano y no mal, el que iene que
e con 10 que usualmen e llamamos desa ollo, o p oblemas sociales o
polí icos.
Y
sob e es o con end ia ompe algunos mi os y abús, des o-
za algunos luga es comunes.
5.
Sob e el papel de la Sociología en una sociedad como la nues a se
me
pe mi-
i 6
que
me ci e en
A.
de Miguel,
Sociologia o Sub e sidn
(Ba celona, Plaza
&
Jands,
1972).
Psiquia ia
y
sociedad
Sob e el p e endido (y emido) aumen o de las en e medades men ales
en nues o iempo6, hay que deci que odo ell0 esul a de un mal en en-
dido: pensa que la
en e medad men al
ha sido la misma cosa a
10
la go
del iempo.
Y
no
10
es. No cabe po an o a en u a se a suma pe as
con manzanas y compa a cosas que no son compa ables. Hoy diagnos ica-
mos más en e mos men ales po que la gen e en e ma cada ez menos de
o a cosa; po que somos más sensibles; po que hay más hospi ales pa a
a ende a 10s locos; po que las amilias no esis en a las pe sonas en e mas
ade la cabezas; po que se c ee cada ez menos en las b ujas, el demonio
o el
mal
de
ojo;
po que enemos más medios pa a paga al psiquia a;
po que con iamos menos
eo
el sace do e pa a el cuidado (cu a de almas
se llamaba) de nues a salud men al7. Todo do con aindica que poda-
mos conclui así, sin mis, que acada ez hay mis locos~.
Lo
que si es cla o,
y
es 10 que a mi, me p eochpa en es as páginas, es que
cada ez
hay
más
psiquia as.
iY
es a si que es una
causa
de la mayo incidencia de las
en e medades men ales!
Una de las azones que acucian al sociólogo a in e eni en la cu a
de la enajenación men al es que la en e medad no es una cons an e de la
na u aleza humana. An es bien, se ha cons a ado una
y
mil eces la ex a-
ia co elación en e la en e medad men al ( ecuencia y ip0 de diagnós-
ico) y posici6n social. No oy a en a
en
la abundan isha bibliog a ia
sob e el ema, que aho a qo es el caso Unicamen e eco da que si es a
elación exis e, la mo bilidad men al es
algo más
que una cues ión mCdico-
biológica. Es un co ela o de una si uación social, y el es ablece lo puede
se una ayuda e apéu ica.
Me in e esa des aca que es as páginas pe manecen un poc0 ajenas a
10 que adicionalmen e se ha enido en llama sociologia de la medicina,
en la medida en que el mundo de 10s locos es un poc0 dis in o
al
mundo
de 10s en e mos, a pesa de que compo en un mismo epe o i0 de sim-
6.
La ase manida es qde c a a esa nos un pe íodo en que la sociedad oda
elia se halia neu o izadas, 10
cual
es á an lejos de se una a i mación cien í ica como
las es upendas ideas sob e la ida que iene
mi
po e a. Me esis o, po an o, a
acumula ci as de médicos
y
psiquia as (dis inguidisimos elios) sob e la supues a
neu o izacidn gene al
de nues a época.
7.
En o as palab as, c los sín omas de psicosis son
ela i os
a
nues a
cul u a^
And ew C owc o ,
La
locu a
(Mad id, Alianza Ed.
67,
pág.
64).
8.
No se puede acha a
Iópez
Ibo de desconocedo del ema. De
ah
el alo
de su c uda a i mación: c La ealidad es que 10s psiquia as diagnos ican neu osis a
10s pacien es icos pa a pode a a los du an e la go iempo
y
saca les
así
mis
dine o, mien as que 10s de dase modes a son en iados a sana o ios po su esqui-
zo enia)>. Decl. a la e .,
Boccacio,
n."
18
(VI-1972)
pág.
26.
La
denuncia es casi de
juzgado de gua dia, si no ue a po que socialmen e se haiia plena nen e acep ada.
Psiquia ia
y
sociedad
bolos li ú gicos (ba as blancas, á macos, camas hospi ala ias, e c.). No es
casualidad que en España, y és e es un hecho undamen al, la asis encia
psiquiá ica pública se o ganice po unos cauces muy dis in os a 10s de
la Medicina gene al o ísica; la p ime a no ha sido acep ada po el Segu o
de En e medad.
A
es e espec o ale la pena cons a a la opinión de un psiquia a
ba celonés: i Los psiquia as no enemos cemen e io. Nues os en e mos
pueden esis i como ales a 10 la go de oda su espe anza de ida. De
ahí que el en e mo men al bien a ado sen el mis ca o de odos. Resul a
complejísima la con inua a ención a 10s mecanismos de einse ción.
Lo
ló-
gico, po 10 an o, se ia inclui odo es a en la Segu idad Social, pe o
la única ley igen e de cuando la República c eo que es la que asigna la
asis encia psiquiá ica a las Dipu aciones p o inciales)>.
2.
Elogio
de
la locu a.
No se me pida que de ina la locu a, ni se me haga epe i que no hay
en e medades men ales sino en e mos, y odo eso. Lo que si sé es que en
el mundo emos pocas cosas que ayan a cambia an o como el concep o
mismo de locu a.
Aiín
agua da la úl ima e apa de la secula ización que
un
&a qui ó las cadenas a 10s enajenados, eliminando al demonio de oda la
ope ación.
P egun émoslo a ellos mismos, ¿que opinan 10s p opios en e mos?
En un bole ín in e no de un cen o psiquiá ico un ex-pacien e esc ibe
una ca a en la que de ine de es e modo an bello y exp esi o (a pesa
de la peculia sin axis) 10 que es la en e medad men al: i Somos se es
que enemos una pequeña ace a, noso os en la salud; o as pe sonas
peo es que no 10 dan a enseña , po eso se c een mejo es, pe o de eso
ni habla n.
El con lic o es és e: una
pequeña ace a
ob a un insondable abismo de
comunicación con el es o, 10 cua1 ag a a la e en ual cu ación. Las pe -
sonas i no males)> no son necesa iamen e las < mejo es)>, pe o ienen el
de echo de decidi , sin apelación, el des ino de las aano males)>, oda ia
como si den o lle a an al mismísimo diablo.
Se epi e con ecuencia que la en e medad men al se de ine como
una si uación en la que es necesa io
un
in e namien o psiquiá ico
9.
9.
VCase
ei
o igen de esa idea y las consecuencias que siguen en E. Go man,
In e nados. Ensayo sob e
la
si uaci6n social de 10s en e mos men ales
(Buenos Ai es,
A no o u,
1970,
1:
ed.
inglesa en
1961)
págs.
134
y
SS.
Es e
sociologisme
de
Go -
man,
que yo sigo aquí, se 6 sin duda
ei
pun o
más
c i icado po 10s psiquia a,
Psiquia ia
y
sociedad
I
I
La a i mación no es ni an pe og ullesca ni an au ológica como pa ece en
un p incipio.
A
di e encia de muchos en e mos ísicos, una g an p opo -
ción de 10s en e mos men ales no- ecluidos pueden ealiza la mayo ia de
10s oles de una ida no mal, supues o un adecuado a amien o ambula-
o io. El p oblema social su ge e dade amen e con 10s en e mos men ales
ecluidos en cen os psiquiá icos, en la medida en que -la cosa es g a e-
su in e namien o de ine
y
en cie os casos empeo a su si uación mó bida.
El hecho comp obado es que en un sana o i0 psiquiá ico, con inde-
pendencia de 10s múl iples diagnós icos, odos 10s pacien es se pa ecen
en cie os asgos comunes, en cie as simili udes de conduc a. El s a us
de acogido en una ins i ución con íe e
una
pa icula o ma de compo a se
po encima a eces de las on e as clinicas o incluso cul u ales. Desde es e
momen o puede deci se que, la en e medad men al es un hecho social que
a ec a muy de lleno al in e és de 10s sociólogos.
No
po edicha es aho a
menos ú il la plan illa de que la en e medad men al es asun o an impo an-
e que no podemos deja la exclusi amen e en manos de 10s psiquia as.
La si uación ísica del en e mo (con encional
y
nega i amen e llamado
así) es muy dis in a: su hospi alización no es necesa ia pa a su de inición
de ol
y
no ep esen a un auma adicional, Se le acoge po la p opia es uc-
u a social con un acen o muy escaso en su ma ginación.
En
cambio el
en e mo men al es alguien del que la sociedad se
p o ege,
como es el caso
de
10s penados y 10s agabundos
'O.
F en e a es e concep o adicional, se islumb a una
acep ación
del
mundo de la locu a po la sociedad en gene al como en su dia co espondió
la acep ación de 10s a is as o 10s in en o es. Es a es una bella exp esión
de ese nue o concep o:
eLos locos no es án más lejos de noso os que nues a p opia
in ancia. Ap endamos a se pad es capaces de ansmi i nues-
a ci ilización a nues os hijos. Pa e de es a ci ilización incluye
el acep a a aquellos que no siemp e pueden e la e olución del
mundo como noso os la emos>>
ll.
especialinen e po 10s de una o ien ación o ganicis a. Pa a apun ala sus c í icas en-
d ían que demos a que la inclidencia de las en e medades men ales se p oduce con
independencia de una si uación social (de clase o de cul u a). Lo cual pa ece indemos-
able.
10.
ccDesde una pe spec i a psiquiá ica la legislación eu opea
y
ne amen e
b
espaiiola, adolecen de
un
de ec o adical: en ende las elaciones en e mo men al-socie-
dad como una oposición. Bajo es e p isma,
y
aún cuando las no mas in en en se com-
p ensi as, la legislación aduce una de ensa del o den
pública,.
F.
J.
Yus e G ijalba,
Siquia ía
y
Sociedad,
ci . pág.
136.
11.
A.
C owco ,
La Iocu a
(Mad id, Alianza, Ed.
1967)
pág.
228.
Pape s,
2
Psiquia ía
y
sociedad
No lejos de es o es 6 la iden i icación de la locu a con el genio, cu ie
samen e una uel a muy a ás, a encon a aquellas cul u as en que 10s
psicó icos se con e ian en se es p i ilegiados.
A
an o no llegamos.
Es muy di icil se un buen psiquia a. La a i mación es un luga común.
Quizá 10 pa ezca, pe o no 10 es an o que es
más di icil se un buen
pa-
cien e.
Es e, en la p ác ica medica más usual, ha de sabe le con a de
algún modo al doc o
c io
que le pasa)>, pa a que se es ablezca en e
ambos una e dade a elación p o esional. En el caso del en e mo men al
es a 0 consegui que cuen e sus sin omas eales. Pa a el10 se necesi a un
condicionamien o educa i o muy ue e y de ahi la c í ica de que la Psi-
quia ia (sob e odo la no ins i ucional) s610 puede da se con e icacia en
un medio de clase al a educoda. Es os úl imos sí son < buenos)> pacien es.
Pa a empeza , acuden al psiquia a de un modo olun a io, no se les iene
que encon a en una ins i ución.
De odas o mas, hoy po hoy, 10s en e mos men ales que plan ean
un g a e p oblema de ma ginalidad son 10s que se encuen an cus odiados
o asis idos en un hospi al men al. La elación del psiquia a con ellos es
el cen o de in e és de es as e lexiones.
3.
Los biznie os de F eud.
Si ha cambiado el concep o y papel del alienado a a és de 10s iem-
pos, an o mayo ha sido el cambio expe imen ado po el alienis a. Su aba-
jo siemp e ha es ado en las on e as de la Medicina con el mundo p o ano
y con o as especialidades cien í icas.
Un psiquia a, en e is ado en Ba celona, nos llamó la a ención sob e un
hecho cu ioso: <<Las dos especialidades médicas más a asadas son la De -
ma ologia y la Psiquia ía. Las azones son écnicas: la piel y el ce eb o
p oceden del mismo segmen o emb iona io. El a aso en Psiquia ia se
mani ies a en que no
cu amos
sino que
emi imos
10s en e mos a la socie-
dad, con el deseo y la espe anza de que su conduc a se no malice.)>
La di icul ad del a amien o psiquiá ico, a di e encia de o os cui-
dados médicos, eside en la casi imposibilidad de localiza o gánicamen e
el mal; es
el p opio indi iduo,
en su o alidad, 10 que es á en e mo y no
una pa e de 61, con 10 que se hace muy g a oso
el
a a le de una mane a
impe sonal y obje i a, como a menudo suelen hace con éxi o 10s médicos
no-psiquia as.
El psiquia a ha ope ado adicionalmen e en dos
locus
bien dis in os:
el
mundo de la consul a pa icula , con
clien es
(de clase al a, neu ó icos
o
psicó icos le es), y
el
ámbi o de 10s
in e nados
ins i ucionales (de clase
Psiquia ia
y
sociedas
I
I
baja, psicó icos g a es o esquizo énicos). Po azones de comodidad heu-
ís ica, oy a ija me en es e segundo aspec o, sin desconoce la impo an-
cia del p ime 0
12.
Como nos hizo no a un eminen e psiquia a ba celonés aYo no c eo
que pueda da se un buen psiquia a si no ha es ado abajando en un
manicomio, sea clásico o an ipsiquiá ico. Los es udian es debe ian ya
empeza a abaja en sana o ios men ales en el segundo ciclo de la ca-
e a)>.
En el hospi al men al es donde el p o esional de la Psiquia ia des-
pliega odo su pode social y donde ex ema sus peculia idades de ol.
Es ahi donde hay que obse a le pa a ex ae la mayo ca ga posihle de
signi icación sociológica.
Go man señala el ex ao dina i0 pode po encial -si cabe la edun-
dancia- del psiquia a en compa ación con 10s o os médicos. El10 se de i a
de un diagnós ico di uso po el que odo 10 conce nien e a la pe sona
en a en el ma co de su obse ación. En consecuencia, el a amien o es
igualmen e algo di uso
y
el psiquia a se compa a con el juez (s610 que
sin una ley an especi ica) en pode dic amina la eclusión y la conge-
lación de una se ie de de echos ci iles. Es en cie a mane a la igu a de
un pad e pa ia cal -de nue o necesi o una edundancia- que p esc ibe
la ida en e a, incluyendo odos 10s oles y a ec os de sus pacien es
13.
No
es casual la popula compa ación del papel del psiquia a con la del (diga-
mos) an iguo ol del < Pad e espi i ual)>.
Como en o os muchos casos, 10s p opios psiquia as no deben es a
de acue do con las ap eciaciones del sociólogo Go man. Asi, en un cono-
cido manual de di ulgación psiquiá ica se señalan dos cualidades (nega-
i a~) que el candida o a psiquia ia
no
debe posee : el <(dese0 de pode >>
y
<(la necesidad de compensa un sen imien o pe sonal de inadecuación o
de insegu idad, esol iendo las p opias di icul ades a a és de la mani-
pulación de 10s p oblemas de o as pe sonas)>
14.
No hay que se un lince
en conocimien os psicoanalí icos pa a lanza la hipó esis de que asi se
con iesan dos <(cualidades)> e ec i amen e p esen es en muchos de 10s
ac uales psiquia as y po enciales en algunos de 10s es udian es.
No quie o nega con eg o capacidad au oc í ica a 10s psiquia as. Al
12. Después de odo, como nos eco d6 un psiquia a en e is ado en Ba celona:
c F eud no io ningún loco, en el sen ido de que, ue a de sus p i ne as expe iencias
de es udian e en Pa ís, no u o con ac os con en e nos ins i ucionalizados.)>
13.
E.
Go man,
In e nados, ci .,
págs 332
y
SS.
14. Da id S a o d-Cla k,
Psiquia ia mode na
(Buenos Ai es, Homé, 1968),
págs. 1443.
Psiquia ia
y
sociedad
pacien es-médicos se aslada a 10s médicos esponsables de la o ganización.
Como es os d imos suelen se en España eligiosos o eligiosas, el con-
lic o se iñe de pesadas conno aciones ideológicas en las que, no hay que
deci lo, 10s médicos deben lle a la peo pa e.
Po de inición, como apun a Go man, las ins i ucionales o ales p e-
suponen una up u a en e 10s dis in os oles que un indi iduo desempe ia
en la ida ci il (ex e io o no mal, en el lenguaje de esas ins i uciones),
con un solape ma izado
y
sua e en e ellos
26.
El símbolo suele se despoja
al in e no de una se ie de a ibu os de sus an iguos oles, cuando en a
en una ins i ución o al: se le con iscan sus posesiones, se le mu ila de sus
í ulos ocupacionales, se le es inge al máximo la comunicación con <dos
de ue a,,, e c. Es o puede se uncional con 10s p opósi os o ganiza i os
de una cá cel o de un con en o, pe o es dudoso que 10 sea con 10s ines
de una ins i ución que dice ela po la salud men al de sus acogidos.
~Cómo puede se bene iciosa pa a 10s en e mos men ales esa up u a de
oles, cuando un ompimien o simila es pa e
y
sín oma muchas eces de
su si uación de en e mos?
Una ins i ución o al exige una cie a economia en la adminis ación
de la inicia i a indi idual. Pa a ob ene las cosas más mínimas se nece-
si a un <<pe miso)> del pe sonal adminis a i on. La si uación es mis o
menos ole able o comp ensible si se admi en 10s ines de la o ganización:
es cla o que en un cua el no puede uno dncha se o sali de paseo cuando
le enga en gana. Aho a bien, en un cen o psiquiá ico es a dependencia
básica de 10s pacien es se con ie e en
un
e ue zo de su incapacidad men-
al
y
la ida colec i a, con su ípica i esponsabilidad, se hace así an i e a-
péu ica. Es muy comp ensible y bas an e humano que un capi án deje de
a ende odas las minúsculas solici udes con que pueden acudi a
él
10s
eclu as; po eso en la ida cas ense se aciona incluso la ho a de i al
medico. Pe o es a disciplina esul a eno memen e c uel
y
deshumanizada
cuando 10s solici an es son p ecisamen e en e mos men ales. Po de p on o
no se islumb a cómo al disciplina pueda con ibui a mejo a su es ado.
De un modo mis abs ac o podemos deci con Go man que:
<<Las ins i uciones o ales desba a an o iolan p ecisamen e
mundo po mó iles ascenden ales. Lo cu ioso es que, según he podido comp oba
en algún caso, las habi aciones de 10s médicos (in e nos, esiden es) ambién pa icipan
de
la
ex a ia íimpieza e impe sonalidad de las habi aciones de 10s pacien es. {No
esul a sin omá ico que la misma pdab a
In e no
se u ilice pa a designa a 10s pacien-
es,
a
10s médicos, e induso
a
10s eclusos de una cá cel?
26.
Vease
E.
Go man,
In e nados, ci .,
phg.
27.
27.
Sob e es a cues ión puede e se
E.
Go man,
In e nados, ci .,
págs.
51
y
ss.
Psiquia ia
y
sociedad
aquellos ac os que en la sociedad ci il cumplen la misión de
demos a al ac o , en p esencia de 10s es igos ocasionales, que
iene cie o dominio sob e su mundo; que es una pe sona do ada
de la au ode e minación, la au onomia, y la libe ad de acción p o-
pias de un
adul a)>
'''
En 10s hospi ales psiquiá icos el ce co es doble: se es 6 con ellos po -
que se es <(como un ni io)>, pe o la o ganización a a a 10s pacien es como
niños, e o zando con el10 su dependencia. Luego ienen las dis in as
e apias ins i ucionales, pe o su ue za esul an e es insu icien e pa a co-
egi la endencia señalada
La eclusión en un hospi al psiquiá ico iene una explicación psicoso-
cia1 esidual: 10s acogidos en ellos 10 es án po que no ienen una amilia
eal
en la que i i . Lo mi'smo pod ia deci se pa a explica socialmen e
o as ins i uciones o ales ( ales como cá celes, asilos, hospicios, aunque
no cie amen e 10s kibbu zim), incompa ibles con la ida a ec i a que pue-
den consegui sus miemb ok de modo p i ado
y
de una o ma espon á-
nea
*'.
Cuando 10s e o mado es de la asis encia psiquiá ica se plan ean
la posibilidad de e oluciona de un égimen hospi ala i0 a o o ambula-
o i~, la cues ión inmedia aes:
¿y
en qué amilia 10s inse amos? ~cómo
ellena la al a de a ec o que es si en la base de an as de icencias men ales?
El p oblema del diagnós ico se aslada a la e apéu ica
y
sigue sin e-
sol e se.
I
Es á po demos a que la población de pacien es ecluidos en hospi ales
psiquiá icos ep esen a un co e p opo cional de la población gene al o
al menos del uni e s0 con de icencias men ales
30.
Pa a Go man es e con-
jun o de pe sonas in e nadas 10 es á, no po que se de ina como <(mis
en e ma),, sino po que de una u o a mane a ha sido íc ima de una se ie
de < con ingencias)> amilia es o pe sonales ( echazo de 10s pa ien es, oxi-
comanias, inadap ación labo al, e c.)
31
Es a es la azón po la que 10s
pacien es de un manicomi0 suelen p o eni de un pa ecido sec o social,
de unas simila es ci cuns ancias amilia es, e c. Resul a cu ioso que 10s
que di igen la polí ica sani a ia no hayan pa ado mien es en es a ex aña
coincidencia.
La endencia a la hospi alización en 10s casos de en e medad men al
signi ica en conjun 0 que el pe sonal médico a iende an es 10s in e eses
28.
Ibid.,
pág.
53.
29.
E. Go man,
In e nados, ci .,
pág. 25.
30. En España la disociadón es muy cla a, dada la conside ación de c bené icos>>
que ienen odos 10s hospi aleq men ales públicos.
31. E. Go man,
In e nados ci .,
pág. 140.
Psiquia ia
y
sociedad
de la comunidad (de ende se de 10s supues os a aques de 10s locos o de
la incomodidad que p oduce su p esencia) que 10s de 10s pacien es. La si ua-
ci6n no es mca en la p o esión médica (p.e. el caso del liamado <(abo o
c iminal)> o la nega i a a in o ma sob e nedios de con ol de na alidad),
pe o si des aca po su ampli ud; an o es así que se dan nume osas c í icas
an e el deseo de 10s psiquia as de hace equi ale la
cus odia
de las ins-
i uciones men ales al es o de 10s p ocesos
cu a i es
hospi ala ios. El
caso ex emo se ia el de 10s sana o ios men ales al se icio de una ue za
polí ica pa a eclui a 10s disiden es, o mis modes amen e el de 10s mani-
comios-asilo al se icio de in e eses p i adísimos pa a eclui al <c io ico
y
chocho que no quie e deja sus negocioss en manos de sus <(compe en es)>
sob inos. Pe o, sin llega a es os ex emos li e a ios ( ecué dese la pelicula
de Sau a <(El ja dín de las deliciass), pa ece que se puede pone en duda la
se iedad de la p e ensión psiquiá ica de que la cus odia es siemp e e a-
péu ica y la mejo de las posibles e apias.
He aquí, como mues a nada ex a agan e, un esumen de las c i icas
sob e la o ganización de la asis encia men al de un psiquia a de Ba celona:
< Los sana o ios psiquiá icos no deben depende de las Dipu aciones -po
ca idad- sino de una o ganización nacional. Debe habe una escala nacio-
nal de odos 10s médicos en hospi ales. Las monjas deben con inua , pe o
no deben se las p opie a ias de 10s cen os. De 10 que les da la Dipu a-
ción po cada en e mo de aen una quin a pa e pa a i c eando y man e-
niendo nue as casas. La Dipu ación no eje ce nin& con ol y el égimen
de 10s sana o ios se modela sob e el de 10s con en os. No exis en con a os
de abajo y no hay en e me os con o mación psiquiá ica. La igu a del
medico- esiden e es ambigua: es el chico que es amos ayudando pa a que
se o me; el PANAP
*
no si e pa a nada y en 10s hospi ales no exis e una
docencia o ganizada. Hay una up u a o ganiza i a cuando el hospi al es
de las monjas: la di ección médica en a en con ic o con la no-medica. En
el ondo, las monjas no ienen in e és en que 10s en e mos se ma chen:
son el obje o de su dedicación, del eje cicio de su ca idad. La llamada
labo e apia es en ealidad
explo o e apia:
se a a de un abajo alienan e
pa a emp esas come ciales; po es a haciendo amos de lo es le pagan
a una pacien e
100
p as. al mes. Luego la comida es dis in a pa a 10s
médicos y 10s pacien es. En in, que hab ia que cambia muchas cosas),.
En opinión de un di ec o de un hospi al psiquiá ico: <(las ac uales
ins i uciones psiquiá icas no son más que una éplica de las an iguas la-
ándoles la ca a. Hay que ocupa se más de 10s aspec os sociales y educi
el ca ác e de
in e namien o
que hoy se da al en e mo men al. El en e mo
*
Pa ona o Nacional de Asis encia Psiquiá ica.
Psiquia ia
y
sociedad
no iene po qui
esidi
en el hospi al. Hay que busca amilias que acojan
p o esionalmel e
a 10s en e mos, cuando és os se encuen an sin amilia
o la suya es pa Ógena)>.
5.
La
hospi ali is.
Ex emando 10s esul ados a que conduce la adap ación de 10s hospi a-
les men ales al modelo de <cins i ución o al>> (en luga de adecua se al
modelo de <(ho el)> o de ccceq o de enseñanza>>, p.e.), podemos llega a is-
lumb a la posibilidad
de
que la eclusión en uno de es os hospi ales sea
la causa de nue as al e aciones mó bidas.
A
ell0 con ibuyen, en p ime
luga , las es ancias sob ema e a la gas que se p oducen en 10s manico-
mios y cie as peculia idades de su o ganización social que en seguida
amos a e .
Go man señala que las condiciones de un hospi al psiquiá ico son las
peo es que da se puedan pa a que el pe sonal e apéu ico pueda dedica se
a la e icaz obse ación de sbs pacien es
y
al a amien o co espondien e.
Cada en e mo men al es un caso, pe o las e apias se ensayan cíclicamen e
con odos 10s que an llegando, en especial la dudosa e apia de some e les
a odos a un mismo égimen de ida
32.
El ca ác e de o alidad de las ins i uciones psiquiá icas hace que se
aicione el in no mal
y
undamen al de que se han hecho pa a el bienes-
a o asis encia de 10s pacikn es. De hecho, uncionan
como
si
ue an
de
la o ganización que las adminis a
y
se pusie an en ma cha
pa a
la eali-
zación ocacional o p o esional del pe sonal
di ec i a
o écnico
33.
Usualmen e las his o ias an ás icas que 10s pacien es de un hospi al
psiquiá ico cuen an de sí mismos pa a jus i ica , ampeando, po qué
es án allí (siemp e son íc i nas p opicia o ias de la mala sue e o, de una
pequeña conju a), se in e p e an po el pe sonal sani a i0 como sín oma
de la de iciencia men al que e ec i amen e padecen. Pe o hab ía que con-
side a un cu ioso da o,
a
sabe , 10 ex año que esul a el que es as his o ias
se pa ezcan an o en e sí, con independencia de 10s o os sín omas mó -
bidos
34.
Más ah, en una cá cel se podda egis a el mismo enómeno
de las an ás icas his o ias jus i ica i as y ahí sí que no se puede deci
que el
mecanisme
exp ese (necesa iamen e) un males a men al. Más bien
hab ía que pensa en una espues a bas an e no mal y sana a unos pa ecidos
es i nulos o ganiza i os en uno y o o caso: cuando uno se e inme so
32.
E.
Go man,
~n e nado;, ci .,
págs.
354
y
SS.
33.
Ibid.,
págs.
23
y
SS.
34.
Ibid.,
pág.
157.
Psiquia ia
y
sociedad
en una comunidad o al de mane a no olun a ia, 10 más lógico es abula
una in e p e ación que con a es e la condición eja o ia en que se en-
cuen a, e incluso llega a c eé sela uno mismo, sin que po el10 quepa
duda de la co du a del abulado .
La
labo e apia,
siemp e que se eje za en el ecin o de un hospi al psi-
quiá ico (que es como suele hace se), cuen a con una impo an e limi a-
ción: no puede asigna se un sala i0 eal (no hay en qué gas a lo) ni una
a ea eal (la p oduc i idad es necesa ia nen e baja)
35.
De hecho, acaba
con i iéndose en una ca ica u a e apéu ica: 10s en e mos men ales ea-
lizan una pu a a ea epe i i a y anodina (dobla cajas, mon a peque ias
piezas), siemp e igual y alienan e (doblemen e alienan e, en e dad, aun-
que pa ezca sa cás ico e! deci lo), que si e de bene icio
a
las emp esas
que uncionan jun o al cen o hospi ala io. ¿Cóm0 puede sos ene se que
es e modo de abaja ayuda á más a de al eg esado del manicomi0 a
in eg a se a una ac i idad labo al? ¿No pa icipa án de la < hospi ali is)>
10s p opios cuidado es si acep an ales p esunciones?
Se puede supone que el alcohol es un p oduc o abú en el hospi al
psiquiá ico y asi 10 conside a la li e a u a al uso. No niego que en Espa-
ia 10 sea, has a el pun o de que en las cá celes y 10s manicomios hayan
de se p ohibidos 10s sucedáneos (masaje acial, colonia, e c.). Sin emba go,
algunos de alles obse ados po mi es án más aco des con el poc0 espe o
que en la cul u a espa iola me ece el abú del alcohol
36.
Po ejemplo, en
el ba de una de las ins i uciones pa a muje es - egen ado po ellas mis-
mas -se podia e alineadas en 10s es an es di e sas bo ellas con inos y
lico es de ma ca, < dlo pa a 10s amilia es)>. En el bole in de o o de 10s
hospi ales se ela a una ípica ies a de la comunidad, a la que asis en pa-
cien es, médicos, en e me os y monji as, en la que se obsequia con ino,
ca é, lico es y ciga illos a 10s asis en es. El c onis a del bole in -se supo-
ne un pacien e- e alúa así el simpá ico ac o: <(con es o imos una ez
más 10s p og esos que hace la socio e apia en es e Cen o)>. En el mismo
núme o del bole ín o o colabo ado exp esa una se ie de deseos o alo es,
en e 10s que es án el amo po < el inillo, la ce eza y el whisky)> y <(las
35.
La amosa
apa ia
que emos en 10s esiden es de 10s hospi ales psiquiá icos
no es el sín oma que jus i ica el es a en eiios, sino el e ec o de 10s á macos
y
de
un pésimo a amien o como indi iduos-cosa. Se
ha
dicho,
y
de Ingla e a, que cana
ins i ución de icien e p oduce dos e ec os: el que bs pacien es se puedan ol e mis
locos
y
el que adquie an una neu osis,.
A.
C owc o ,
La locu a, ci .,
pág.
184.
36.
Los anglosajones se ma a illan de que en España 10s niños puedan
se
a en-
didos en 10s ba es e incluso pidan ce eza. En la cul u a popula la ce eza es
más
un
c e esco)> que una bebida alcohólica. Recué dese, po o a pa e, 10s anuncios de
inos ip0 quina o málaga pa a ab i el ape i 0 a 10s niños.
Psiquia ia y sociedad
ascass. En la sección a ece as de cocina)> del mismo ejempla se ecomien-
dan < los ca acoles a la inag e a, (se idos <(con un buen aso de ce eza
escan)
y
el <(pollo al ajillos (al que se añade <(una copi a abundan e de
coñacs). Tómese el so p endhn e da o como una peculia idad nacional en
la endencia a la pe misi idad
y
la con e sión de 10s hospi ales psiquiá-
icos en <(comunidades e apéu icass.
O
más se iamen e, como una nue a
co up ela de la < hospi ali is)>.
Muchos aspec os de la ida plácida
y
o ganizada, de 10s elemen os
nás mode nos y u ilan es de la ins alación de 10s sana o ios psiquiá icos
no se des inan p ime amen e al pacien e sino que se dedican a la impo an e
igu a del
isi an e:
el poli icd (la Dipu ación, el Es ado, es quien paga), 10s
amilia es dis inguidos, 10s p o esionales, e c. Es a obse ación no debe se
p i a i a de la si uación española --como ocu e en an os o os aspec os-
pues o que Go man la hace explici a pa a 10s hospi ales no eame ica-
nos
37.
En la <( isi a)> se ense ia siemp e la pa e más nue a, 10s pacien es
nás sosegados, 10s elemen os écnicos de la ins alación ma e ial. Muchas de
es as ins alaciones dan la imp esión de muy poc0 uso, odo es á (comp en-
siblemen e) bajo lla e. Relamidos dibujos o bo dados < hechos po 10s p o-
pios pacien es)> ado nan las pa edes. La deco ación, llena de emas eli-
giosos, se e is e del inimi able es ilo impe sonal de 10s con en os
38.
Todo
es 6 limpio como una pa ena, como 10s cho os del o o; da la impxesión,
en es a
y
en o as ins i uciopes o ales, que el ene limpia la ca a y las
cosas sea el obje i o p incipal de la ida comuni a ia. Di iase que, al se
odo an pe ec o, 10s pacien es hubie an elegido olun a iamen e aquella
ida anquila y con o able.
En 10 an e io hay una d amá ica e dad: en 10s hospi ales, manico-
mios, cua eles, y aún en las cá celes, siemp e hay gen e que ha llegado
all más o menos a la ue za pe o que, si pudie a, se c eengancha ian; en
o as palab as, es á mejo que en la calle. Es o no debe epu a se como un
éxi o sino un acaso ins i ucional. Los iejos que no quie en i se de un
manicomio debe ian es a ea un asilo, 10s p esos que se encuen an ela-
i amen e a gus o en una cá cel (la
ca ne de
p esidia)
debe ian se a-
ados psiquiá icamen e. Es e es, sin duda, el peo e ec o de la < hospi a-
li iss.
37.
E.
Go man,
In e nados,' ci .,
pág.
111.
38.
En un manicomio muy bien o ganizado y muy mode n0 que no ha mucho
isi é, igu aba un al a oz en odas las habi aciones ccpa a ansmi i el hi10 musicab.
De hecho, en el iempo de mi isi a, sólo pude escucha
la
ansmisión
del
Rosa io
y
una e ien e homilía sob e la pu eza. Nunca pude igu a me que la eligión po al a-
oces pudie a con e i se en un elemen o e apéu ico.
Psiquia ia
y
sociedad
6.
Di icul ades
y
con adicciones en el p oceso de cambio.
No se puede p esumi ingenuamen e que 10s cambios que es án
OCU-
iendo en las ins i uciones men ales obedecen a un delibe ado p opósi o
del pe sonal médico; a eces el p og eso (o la co up ela) iene luga con
independencia de su olun ad e incluso en e a ella. Es a es la de ini i a
ue za de unas ins i uciones que se de inen como
o ales.
Lo con a io
signi ica ia supone a 10s psiquia as un pode y una independencia de o as
ins ancias de au o idad muy supe io es a 10s que e ec i amen e os en-
an
39.
El equi alen e se ia supone que las ans o maciones del o den
indus ial se deben única o undamen almen e a 10s emp esa ios.
El sis ema de asis encia psiquiá ica en España es uno de 10s ac o es
de cambio sociocul u al más conside ables desde el momen o en que es á
ligado muy di ec amen e a 10s p ocesos de indus ialización, secula iza-
ción,
y
p eocupación po 10s p oblemas sociales. Muchos de 10s cambios
se hacen po p esiones ex e nas (modas, azones polí icas, ue zas socia-
les, e c.) a la concepción que de si mismo iene el suje o di ec i o de esos
cambios: el psiquia a. Los iejos manicomios se ans o man a eces
a pesa de
10s psiquia as (algunos, cla o). También es e dad que 10s
doc o es al e an de modo subs ancial su papel asis encial
a pesa
de 10s
manicomios. Como me indicó un médico de un g an cen o psiquiá ico
<(desg aciada nen e ya no hay ejas)>.
Siendo una o ganización an compleja
y
an e iblemen e ca a, Uama
la a ención en 10s hospi ales psiquiá icos españoles la pa quedad con
que se con a a pe sona! especializado ue a del es ic o dominio médico.
¿DÓnde es án 10s sociólogos, p o eso es de odos 10s ipos, especialis as
en o ganización e incluso psicólogos? An e es a ausencia, es lógico a gu-
men a a 10s psiquia as que ellos no son el cen o sino el pe ime o de las
ue zas sociales que con ibuyen al cambio. No se dan cuen an de 10s
obs áculos es uc u ales que ope an ue a de sus deseos.
Veamos un ejemplo; en el lenguaje uni e sal, un pacien e men al es
alguien que ing esa de modo no muy olun a i0 en una ins i ución. En
España se cumple la misma mo i ación, pe o con la pe eg ina ci cuns an-
cia de que en 10s hospi ales psiquiá icos
se suele en a po ecomendacio-
nes,
como si se a ase de la colocación en un pingiie ca go, una plaza g a-
39.
Se me deja á ci a (animo jocandi) en es e con ex o de la he e onomia de
10s psiquia as, la opinión de uno de 10s lide es sup emos de la p o esión:
<<No
he is o
ningún caso de posesión (diab6lica), pe o si la Iglesia a i ma que exis e la posesión,
10
acimi o,. Decla aciones de López
Ibo
en S. Pánike , Con e saciones en
Mad id
(Ba celona, Kai ós,
1969),
pág.
57.
Psiquia ia
y
sociedad
ui a en colegio ico o cualquie o a sinecu a. Es mis, yo di ia que hay
pocas ins i uciones en el país en donde la ecomendación es é más ins-
i ucionalizada ( alga la edundancia) como en 10s hospi ales psiquiá icos.
Se necesi a incluso pa a abaja en ellos. Es o es esul ado de un ip0 de
asis encia basada en el pa e nalismo y la escasez, en un desa ollo o ga-
niza i o muy endeble (no hay que eco da la epe ida obse ación de que
es e ip0 de hospi ales no se han acogido oda ía a la Segu idad Social
y uncionan en un égimen de cándida e incon olada bene iciencia), que
ha de epe cu i sin duda. en 10s esul ados e apéu icos. Lo cual, aunque
impo an e, no hace
al
caso en mi discu so. Lo que in e esa des aca aho a
es que, si la clínica men al acoge y exage a el clima
pa icula is a
(como de-
cimos 10s sociólogos, nepo is a pa a un lenguaje mis mo alizan e), di ícil
se 6 que asimile 10s cambios que hemos apun ado po la ley del p og eso.
O o condicionamien o es uc u al; la c í ica al gené ico
mal de pied a
que a ec a a casi odos 10s Ó denes de la ida o icial se puede aplica con
oda p opiedad a la polí ica hospi ala ia
...
Si a de mues a es e comen-
a io de un p ominen e psiquia a ba celonés: <(La Segu idad Social no es
una o ganización sa is ac o ia pa a odos, como
10
puede se el Na ional
Heal h Se ice b i ánico. Aquí se p opende a la c eación de g andes cen-
os hospi ala ios, pe o se descuidan 10s pequeños dispensa ios, la Medi-
cina p e en i a y co idiana. SC hacen
Obeliscos
pa a que se ean desde lejos,
pe o se descuida la asis encia básica pa a la población. Lo que se a
buscando es p opaganda polí ica. El ni el de 10s cen os dispensa iales no
se ha ele ados.
Muchos de 10s psiquia as a ca go de 10s ac uales cen os men ales
insis en en que és os no pue¿en cumpli su misión e apéu ica si se siguen
dando casos de mucha es ancia, de cinco, diez o mis años. En ese supues-
o, las ac uales ins i uciones son me os asilos o cen os de cus odia, pe o
no hospi ales en un sen ido e apéu ico más igu oso. Ya me he e e ido
a ello. El p oblema es á en que las soluciones al e na i as (colonias, alle-
es p o egidos, e c.) no son menos ca as ni menos di íciles de mon a
y
man ene .
No es de ex aña po an o que, an e ales condicionamien os ad e -
sos, se con emple el u u o con cie o escep icismo. En opinión de un
p o eso uni e si a io: <(la noción de a amien o ambula o i0 como sus i-
ución del iejo manicomi0 es s610 un ideal inalcanzable. La hospi aliza-
ción es un necesa io p~ién e~is de odo un a amien o que iene que con-
inua después en la amilia, el luga de abajo, e c. Pe o no puede desa-
pa ece la ins i ución ce ada. Es a iene a se como el qui ó ano pa a el
ci ujano)>. También la ci ugía es un mal meno en una e apéu ica ideal.
A
mi modo de e , 10s in en os de es ablece en 10s hospi ales españoles
Pape s,
3
Psiquia ia
y
sociedad
el sis ema de comunidad e apéu ica de 10s anglosajones opeza án con
la di icul ad básica de odas las
e o mas pa ciales:
no se puede mode niza
un aspec o sec o ial cuando el clima gene al de elaciones
no
es mode no.
En es e caso conc e o un hospi al psiquiá ico no puede unciona con un
égimen pa icipa o io y democ á ico cuando la escuela, la amilia, las
o ganizaciones p i adas y públicas son de co e au o i a io. Es posible
incluso que es e au o i a ismo gene al enga que e con la pa icula inci-
dencia (de modo posi i o
o
nega i o, no 10 sé) de las en e medades men-
ales en nues a sociedad. Después de es o, segui deba iendo en España,
10s pelig os del más e inado pode
ep esi o
de las pseudo- e o mas de la
<
comunidad e apiu ica)>, la e apia de g upo, e c., signi ica a a de
sus i ui la ciencia con las a en u as de Alicia o de Ta a in. No se ia la
p ime a ez que po es os pagos supe amos 10 insupe able.
7.
La c i ica adical de la an i-psiquia ia.
Muchas de las p ecisiones y c i icas que se ecogen en las páginas an e-
io es o man el ip0 de munición que dis ingue a 10s gue ille os del mo-
imien o llamado
An ipsiquia ia.
No oy a adop a yo un c edo an adi-
cal, p ime 0 po empe amen o
y
segundo
...
po que no soy psiquia a. La
an ipsiquia ia es pa a mi un obje o de in es igación, an o como la psi-
quia ia. La pos u a adical de la An ipsiquia ia hecha explici a po Basa-
glia, pa a pone un ejempls, se de i a de algunas de las ano aciones que
hemos is o, a las que se añaden 10s axiomas de una iloso ia c i ica. La
esis de Basaglia se esume en el análisis del manicomio adicional como
ins i ución ep esi a. Los <(en e mos men ales)> 10 son po la de inición
social que 10s excluye de la ida no mal. La mo i icación manicomial es
exp esión de las condiciones de explo ación, iolencia y exclusión que einan
en la sociedad global como conjun o. La ciencia psiquiá ica se con ie e
en un aliado de la clase dominan e al acaba li e almen e con la
ida
humana
de 10s p esun os en e mos men ales. En un manicomio, la io-
lencia eje cida sob e 10s pacien es se jus i ica en nomb e de la de inición
'de in e io es o incapaces que se da a és os úl imos.
La esis pa ece demasiado ca as ó ica, y en odo caso es indemos-
able. Se p es a al ci culo icioso de oda in e p e ación conspi a o ial: se
haga 10 que se haga, no hay solución, odo con ibuye a acen ua el ca a-
clismo. Véase la acongojan e consecuencia de Basaglia, yugulado a de odo
hipo é ico ac i ismo:
<(El nue o psiquia a social, el psico e apeu a, el asis en e social, el
psicólogo de emp esas, el sociólogo indus ial -po ci a s610 algunos-,
Psiquia ia
y
sociedad
son únicamen e 10s nue os adminis ado es de la iolencia del pode , en
la medida en que -sua izand0 aspe ezas, disol iendo esis encias, esol-
iendo con lic os engend ados po las ins i uciones- se limi an a pe -
mi i median e su acción écnica apa en emen e epa ado a y no iolen a
la pe pe uación de la iolencia global)>
Si se acep a en se io es e azonamien o, hab ia que conclui que el
lib o de Basaglia
(y
sus e oimas hospi ala ias) es el eslabón nás e inado
de la cadena ag eso a, 10 cua1 me pa ece absu do.
La an ipsiquia ia no es menos o unda en sus juicios. Considé ense
como ipicos es os pá a os de López Ibo ,
pon i ex maximus
de la Psi-
quia ia española:
<(La an ipsiquia$ ia, en ealidad, consis e en la igno ancia de
la psiquia ia de cie as pe sonas que p e enden se psiquia as..
.
Han salido úl imamen e muchos nue os psiquia as que, si no in-
madu os, si son u ópicos,
y
que segu amen e ha ian más en p o de
la Psiquia ia abajando
y
aplicándose en cosas cons uc i as que
en la pe u bación de la misma)>
41.
En opinión de un conocido psiquia a ba celonés, <<la An ipsiquia ia
ep esen a una eacción Iógica, pe o no p esupone una salida cien í ica.
Indica el desas e po el que a a iesa la Psiquia ia ac ual, pe o las
soluciones hay que busca las, no en esa salida nega i a, sino en las ciencias
médicas. Lo Úl imo pa ece se la
psicokladologi~,
una asociación de las
ic imas que ha p oducido la psiquia ia, el psico-analis a,
y
la an i-psiquia-
ia. Pa a no cae en odo és o se impone una eg esión a las bases cien i-
icas de las que hemos pa ido, en cie a mane a el beha io ismo)>.
En la p ác ica el mo imien o an ipsiquiá ico se concen a en una
e o ma de 10s manicomios pa a ans o ma los en <<comunidades e apéu-
icas)>, en la linea en que queda desc i 0 más a iba. Véase un es imonio
cali icado de es a pos u a e o mis a:
aLos sana o ios psiquiá icos desapa ece án..
.
La en e medad
men al es una o ~a de exp esa se de un indi iduo sob e un
p oblema que la sociedad no iene p e is o.
A
medida que p o-
g esa, la sociedad se a haciendo más lexible, ad ni iendo su
in eg ación
y
comp endiendo su p oblema. El en e mo men al en
muchos casos no necesi a de eclusión pa a se cu ado; 10 puede
40.
F anco Basaglia,
<(La
ins i ución
negadas
(Ba celona, Ba al 1972),
pág.
46
y
phgs.
129
y
SS.
41.
Decla aciones a la e is 2
Bocaccio,
n: 18 (junio 1972),
pág.
25.