Hacia una teoría de las diferencias intraclases en América Latina
Abstract
Delich, Francisco
Full text
FRANCISCO DEI',ICH HACIA UNA TEORIA DE LAS D1FE:RENCIAS ILNTRACLASES EN AMERICA LAITINA 1. Marx no formuló explícitamente, a 10 largo de su vida y de su obra una teoria de las clases sociales, ca pesar del carácter central que este concepto tenia en su sistema de ideas; t~:oria en el uso marxiano del concepto (existe una teoria del valor trabajo, una ley del valor -El Capitai Tomo Iuna teoria de la acumulació~l y una ley de la acumulación capitalista Capital Tomo 11) tampoc0 teoria de las clases definidas en términos lógicos positivos. Hay en cambio un conjunt0 rescatable de proposiciones causales, y descripciones históricas que permiten inferir 10s componentes básicos de este concepto. Pero y por sobre todo, existe la posibilidad de aplicar y desarrollar 10s principios de ansilisis marxianos para contribuir a fundamentar una teoria de las clases sociales y/o del desarrollo de la misma. Esta paradoja del pensamiento marxiano --concepto central/teoria no desarrolladaha originado un caos que no es tan semántico como conceptual y especialmente, aunque no se identifique explicitarnente la paradoja, obligando a que cada investigador comience necesariamente su tarea con 10 que considera una discusión teórica, entendida esta como génesis de un concepto ineludible e inasible a la vez. Se confunde lamentablemente filologia con sociología. Curiosamente y aún adoptando una perspectiva explícitamente marxista se tiende a encontrar el concepto en 10s textos (marxianos, marxistas,
Hacia una teoria de las diferencias intraclases ... y neo marxistas) más que en la práctica social misma. De este modo, la unidad del análisis se fractura y culmina en dos discursos radicalmente diferentes. Por un lado flota en el vacío un discurso escolástico, fabricado con citas contrastadas con otras citas (tal vez de la versión original, acaso de versión diferente, finalmente con una obra de Marx ah no editada pero con cuya publicación se transformar& totalmente las interpretaciones existentes etc.) Por otro lado 10s militantes socialistas quedan obligados a un sectarismo defensivo porque incapaces de trasladar su práctica enriquecedora a la teoría que a su vez reoriente y enriquezca su práctica, solo difunden estereotipos. Ellos tratan todos 10s días de su vida con obreros o campesinos de carne y hueso, difícilmente encuentran en 10 que se presenta como teoría nada realmente útil para su militancia. Entonces no les falta razón sin duda, cuando sienten un cierto desprecio por la teoria y 10s teóricos. Empero, la práctica de este desdén 10s enfrenta a un dilema de hierro: se pierden en el empirismo vulgar, se pierden en la abstracción metafísica, igualmente vulgar. Una teoria de las clases sociales útil para el análisis y para la práctica de la transformación de la sociedad ha de ser capaz de dar cuenta de la realidad de una formación social histórica capitalista, de un modo coherente y verdadero, esto es, sistemático y critico. Si se quiere asi mismo, un instrumento de acción, ha de ser capaz, sino de predecir, aún con amplio margen de variabilidad, intuir al menos, 10s comportamientos de clase, para advertir in nuce, a partir de la observación de su composición, contradicciones y conflictos, el germen y la dirección de sus desplazamientos. 2. Marx, no solamente no formuló una teoría de las clases, sino que no invent6 el concepto de clase social aunque, es obvio, 10 generalizó a través de una reformulación, genérica ciertamente, pero que constituye el Único punto de partida sólido. En efecto Marx sostuvo que su Único descubrimiento para el tema era haber relacionado la existencia de las clases y sus propiedades históricas (su enfrentamiento irreductible) a un modo de producción, más particularmente a las relaciones de producción consecuentes (Marx carta a Weidemeyer). Pero debería quedar claro que esta conclusión, que Marx afrenta es válida con dos restricciones: en el largo plazo histórico y a nivel de modo de producción. Para el análisis de corto plazo (coyuntural) y para una sociedad concreta, la proposición no necesariamente habrá de verificarse. Es teórico e históricamente posible constatar en un momento dado y para una sociedad determinada, la inexistencia (la presencia larvada) que es una forma circunstancial de no existencia, del
Hacia una teoria de las diferencies intraclases ... antagonismo ineductible de las clases sociale:;. Pretender explicar toda movilización o conflicto coyuntural como expresión de lucha de clases, es una de las vulgaridades mis frecuentes de 10s análisis marxistas. Pretender de un modo simétricamente inverso, que la ausencia de una causalidad inmediata entre la lucha de clases y un fenómeno social determinado invalida la hipótesis marxiano básico es, por 10 memos, intelectualmente ingenua. Las consideraciones que siguen apuntan entonces a mostrar posibilidades anslíticas que eviten razonamientos vulgares y eventualmente ingenuos. 3. El uso disperso del concepto de cla!;e social en Marx, se sitúa en diversos niveles de análisis; a nivel de modo de producción (Capital Tomo I11 Cap. LII) o en el Manifiesto. Otras a nivel de formaciones sociales históricas, particularmente el brillante 18 brunario de Luis Napoleón Bonaparte; también debiera agregarse escritos en distintas perspectivas y circunstancias, no siempre conciliables, susceptibles -como efectivamente 10 han sido, de lecturas plurales; así aparecjeron las confusiones más simples porque de origen más ingenuo que no eran sino el producto de una lectura lineal y dispersa a la vez. Así por ejemplo Marx escribe en el Manifiesto <(La Historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases. Hombres libres y esclaves, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta~; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de la sociedad o el lmndimiento de las claces beligerantes)>. La hipótesis es obvio, comprende el larguísimo plazo histórico. Es válida para una coyuntura histórica específica? ~Siempre? Y por otra parte: quién es el opresor en una coyuntura determinada? Por ejemplo en las situaciones de dependencia colonial, opresores y oprimidos se definen en términos nacionales y no de clases. Estos interrogantes no apuntan a demostrar la no viabilidad de la hipótesis general sino a mostrar cómo la ausencia teórica que produce toda generalización no puede reemplazarse con el traslado mecánico de una hipótesis al corijunto de situaciones históricas posibles. Seria por otra parte un puro oportuninno analític0 resolver este tipo de problemas agregando restricciones circunstanciales, como si uno u otro hecho pudiese producir la interrupción, el congelamiento de la validación de hipótesis. Otro ejemplo: escribe Marx en el Capital (Tomo I11 Cap. LII). ctLos propietarios de simple fuerza de trabajo, 10s propietarios de capital y
Hacia una teoría de las diferencia5 intraclases.. . 10s propietarios de tierras, cuyas respectivas fuentes de ingreso son el salario, la ganancia y la renta del suelo, es decir, 10s obreros asalariados, 10s capitalistas y 10s terratenientes, forman las tres grandes clases de la sociedad moderna, basada en el régimen capitalista de producción)>. ¿Debe concluir que las clases se definen por el ingreso únicamente? Marx mismo 10 cuestiona en seguida. Un últim0 ejemplo, extraído del 18 Brumario. <tYa he expuesto en otro lugar el significado de las elecciones del 10 de diciembre. No he de volver aquí sobre esto. Baste observar que fue reacción de 10s campesinos (subrayado por Marx) que habían tenido que pagar las costas de la revolución de febrero, contra las dema's clases de la nación una reacción del campo contra la ciudad. Esta reacción tuvo gran eco en el ejército, al que 10s republicanos del National no habían dado fama ni aumento de sueldo; entre la gran burguesía, que saludó en Bonaparte el puente hacia la monarquia, entre 10s proletariosos y 10s pequeños burgueses que le saludaron como un azote para Cavalgnac>. ¿Esta reacción del campo contra la ciudad, es paralela o se superpone a la lucha de clases? 20 bien la lucha de clases cedió, en esa coyuntura ante el empuje de otros enfrentamientos? Por este camino, Gurvitch ' llegó a la conclusión, entre otras, de que el modelo de clases de Marx era solo aplicable a las sociedades capitalistas y Aron a la conclusión de que las clases no existen en las sociedades industriales .2 Se dir6 que mediante el uso de citas aisladas no puede extraerse nada que se parezca a una teoria. Tampoco, debe 'agregarse de una lectura unitaria y reconstructiva como por ejempb la de Dharend~rf.~ Se versi mis adelante que tampoc0 parece haber tenido suerte la propuesta de algunos epígonos de Althusser, que postularon derivar una teoria de las clases de una lectura reconstructiva de Marx? 1. cf. G. Gurvitch Le concept des Classes Sociales CDU, París 1954. Igualmente S. Bagú Marx-Engels Die Conceptos fundamentales Nueva Visión, Bs. As. 1972. 2. Gurvitch op. cit., R. Aron La Lutte des clases Galiimard, París 1964 y también del mismo autor Dix buit lqons sur la societé industrielle, París 1962. 3. R. Dahrendorf Las clases sociales y sa conflicte en la sociedad industrial RIALP, Madrid, 1962. 4. En particular Nico Poulantzas Poder Politico y clases sociales en el Estado capitalista. Siglo XXI 1970, cuya inútil retórica acerca de las clases indica <(Mas exactamente, dice la clase social es un concepto que indica 10s efectos del conjunt0
Hacia una teoría de las diferencias intraclases.. . ~Cómo superar estas dificultades? En primer lugar, a mi modo de ver, desplazando la discusión de 10s textos a la corifrontación histórica. La teoría surgirá naturalmente como una respuesta a :la necesidad de explicar fenómenos sociales históricos. En segundo lugar, estableciendo una perspectiva de análisis fundada en esas mismas necesidacles. Probablemente, por ejemplo, para un observador europeo es válido pre:guriearse, acerca de la influencia de la sociedad de consumo en la conciencia obrera; para nosotros carece de sentido en tanto la sociedad de consumo es todavía un horizonte. Por otra parte, en sociedades como las nuestras la discusión acerca de las clases debe ser realizada en función de la existencia de sociedades dependientes, de capitalisrno, claro, pero de un capitalismo ni autónomo ni desarrollado. Ni desde el punto de vista de la constitución histórica de las clases, ni desde el punto de vista de su acción histórica, puede pensarse que la dependencia ha tenido una influencia limitada. De paso esto define una perspectiva sociolÓgica que revaloriza la experiencia histórica individual y colectiva, la praxis como dirían 10s marxista~, pero sin el hálito místic0 que alienta a rnuchos de sus exaltados defensores. La práctica social como origen y fundamentoi real del conocimiento supone el reemplazo de la razón abstracta por la razón dialéctica e histórica. Podemos establecer inicialmente, 10 que las clsases sociales no son aunque con frecuencia se confunda. <(El concepto de clase no era asimilabe en Ma~rx a otros grupos sociales, no es ni casta, ni estado, ni corporación ni profesión, ni oficio, ni rango; ella no est6 fundada ni sobre el monto del de las estructuras de la matriz de un modo de producción o cle un modo de una formación social sobre 10s agentes que constituyen~ sus apoyos: ese concepto indica, pues, 10s efectos de las estructura global en el domicilio de las relaciones sociales)> (p. 75) para preguntarse luego ctcómo determinar llas clases en ulna formación social, o dicho de otro modo cómo decifrar 10s efectos de la combinac:ión concreta de 10s modos de producción, que constituyen una fom~ación, sobre Los soportes de esa formaciÓn>> (p. 88) y se responde ccpuede decirse que esa presencia existe cuando la relación con las relaciones de producción, el lugar en el proceso de producción, se refleja en 10s otros niveles por efectos pertinentess (p. 90). En estas condiciones es muy evidente que no es posible determinar ni el niimero de clases ni de las fracciones de un modo que no sea a la vez arbitrari0 y en análisis expost. Por otra parte la invalidación que Nico PouIantzas pretende justificar de catcgorías marxianas como clase en sí y clase para sí, no parece, justarnente pertinente. Así entonces, indeterminada la pirámide de clases, dificultosamente atlalizable la acción de clase, indeterminante específicos de una y otra, la utilidad de estas consideraciones es escasa.
Hacia una teoria de las diferencias intraclases.. . salario, ni sobre el nivel de vida o el estilo de vida aunque ella puede repercutir en varias de estas caracteristicas)> y además si se tiene en cuenta al joven Marx y a sus discípulos. <<Se demuestra bien que en el pensamiento de una gran parte de 10s marxistas, las clases sociales eran fenómenos sociales)> totales y no elecciones de ejemplares similares, de <tcategorías sociales)> o agregados puramente nominales, ni de medias estadisticas ni de relaciones sociales, ni colección de status ni entrecruzamiento que suponen modelos reglas y normas, ni asociaciones voluntarias ni finalmente, simples organi~aciones.~ Si bien se mira, esas confusiones son el producto de sincretismos, muy frecuentes en la teoria y en 10s análisis sociológicos, esto es de la superposición de perspectivas o conceptos que tienen fundamentos epistemoIógicos diferetnes, o que son aislados de sus respectivas teorías y que I finalmente no guardan coherencia alguna. I. Niveles de análilisis. I. 1. Pero hay otra fuente de confusiones, que se originan en el propio anslisis marxista como consecuencia de la falta de claridad de las hipótesis en relación al nivel de análisis en que pretenden situarse. Cuando se señala con razón, en no pocos análisis, un cierto mecanismo, el traslado acrítico y ahistórico de las categorias del análisis marxiano a la realidad, de 10 que se trata es de una falta de precaución en el traslado de lm nivel de análisis a otro. La vereda del modelo no 10 es necesariamente en términos históricos. Será falso solo si es negado empiricamente; pero 10 que ocurre generalmente no es ni el falseamiento del modelo ni su verificación sino el aislamiento del modelo con respecto a la realidad aunque apnrentemente pretenda describir la realidad. El modelo teóricamente defendible, resulta grosera simplificación cuando se trata de ajustar10 a 10 que nuestra experiencia nos señala como realidad. De hecho se trata de análisis incompletos (y falsos) que no es imputable, por Jo tanto a la falsedad del modelo sino a la incorrecta manipulación del mismo. Asi entonces debe distinguirse el concepto de clase a nivel de modo 1 5. Gurvitch op. cit., p. 55.
Hacia una tada de las diferencias intraclases ... de producción capitalista (en adelante MPC) de las socciedades históricamente determinadas, o llamadas en la literatura marxista formaciones sociales históricas (en adelante PS). El concepto de Modo de Prodzlcción adquirió recientemente un estatuto te6rico privilegiado en 10s análisis marxistas,. Al igual que el concepto de clase social, no fue nunca precisado por Marx. El concepto de modo de producción es un concepto analitico y en consecuencia no puede designar, de modo directci e inmediato, ninguna sociedad concreta. Un modo de producción, es entonces un modelo, una abstración, una construcción teórica que designa 10s corrlponentes básicos de una sociedad, se decir, la naturaleza y el fundamento de sus relaciones de producción y sus contradicciones intrínsecas. Las sociedades concretas (históricas) se designan en el análisis marxiano, como Formaciones Socides Históricas, concepto complementario del de Modo de Producción. En efecto, una sociedad puede ser definida como el resultado de la continuación de distintos modos de producción, de 10s cuales uno es hegemónico, esto es, traslada su carácter al conjurito de la sociedad. EI modo de producción capitalista se caracteriza: a) por un determinado tip0 de propiedad de 10s medios de produccjón; b) una determinada forma de apropiación del excedente económico; c) un determinado grado de división del trabajo; d) un determinado nivel de las fuerzas prod~ctivas.~ Se advierte finalmente que si a y b se reducen a la dicotomía social privada, y el par c y d a la dicotomía alto/bajo, el modo de producción capitalista encuentra su fundamento en la propiedad privada (a) y (b) con alto o bajo grado de desarrollo. El aparato estatal, las superestructuras jurídicas, 10s procesos ideológicos, aunque son determinados (en el sentido de causalidad) nada se indica ni acerca de las condiciones ni acerca de las consecuencias de esta determinación. La extremada generalidad de definición tiene la ventaja de facilitar la comparatividad, adecuando experiencias histórico culturales distintas, pero es insuficiente para explicar la acción social de una sociedad histórica. La dogmática de Stalin señaló la existencia de cinco modos de producción (Comunidad primitiva, esclavitud, feudal, capitalista y socialista). En 6. cf. E. Laclau (H) Feudalisrno y Capitalisrno en América Latina in Assadourian et ai Modos de Producción en América Latina Cuadernos del pasado y presente número 40 M. Dobb Estudios sobre el Desarrol20 del Capitalisrno y C. Cardozo Sobre 10s modos de producción coloniaies en América incluido en el mismo volumen de Pasado y Presente ya citado. Francisco Delich Modo de Producción Diccionari0 de Ciencias Sociales. UNESCO (en prensa).
Hacia una teoria de las diferencias intraclases ... las últimas dos décadas (posteriores justamente a la muerte de Stalin) se replantea el conjunto de la problemática referida a estos modos de producción. Merecen señalarse, por su significación por 10 menos tres tentativas de definición: el llarnado modo de producción Asiático; el modo de producción Carnpesino, el modo de producción Colonial. Estos dos dtimos constituyen tentativas para desarrollar el concepto de modo de producción enunciado en el punto de partida marxiano, pero alejándose de la exégesis de 10s textos y privilegiando la experiencia histórica. En efecto, el razonamiento de Chajenov postul6 las leyes del desenvolvimiento de la unidad campesina rusa a partir de las transformaciones anterior y posterior a la revolución de octubre. Quienes han señalado la existencia de un modo de producción Colonial, han notado, recurriendo a 10s archivos del siglo XVI que en América Latina no puede estrictarnente hablarse de un modo de producción Feudal o un modo de producción Capitalista en el sentido marxo-europeo de estos términos; por el contrario tratado de mostrar que la combinación de la acción de 10s conquistadores y la estructura interna de estas sociedades, condujo a la instauración de un tipo particular de relación de producción y a un nuevo modo de producción. Excepción de la tesis de Stalin, no puede sostener que el número de modos de producción haya sido textivamente establecido por Marx de una vez y para siempre. De 10 anterior se desprende que si 10s modos de producción no son exhaustivos, tampoco la sucesión entre ellos es taxativa ni puede inferirse de su enunciación una obligatoria sucesión temporal. La utilización del concepto de Modo de Producción no implica necesariamente una visión lineal y de etapas sucesivas, por: a) la ya señalada razón de que no hay identificación entre el concepto y cualquier sociedad histórica; y b) la posibilidad de que coexista en un mismo espacio histórico modos de producción que parecieran corresponder a periodos avanzadas o retrasados (en función del capitalismo). Por formación social debe entenderse el conjunto de 10s elementos, dimensiones estructurales y simbólicas que conforman una sociedad histórica. Habitualmente y a 10s efectos del análisis de clases, se ha establecido que las incongruencias en relación al MPC que se observan en 10s distintos paises obedecen a la combinación de dos o más modos de producción. Así por ejemplo 10s autores marxistas han insistido para América Latina, ya sea en presentar la convivencia de capitalismo y feudalismo como determinantes para la explicación de las sociedades litinoamericanas y contemporáneas, o bien más recientemente, han acudido a la ayuda de nuevos modos
Hacia una teoria de las diferencias intraclases.. . de producción no contemplados inicialmente por Marx, como el modo de producción colonial o campesino! Aquí se expondd que: a) una formación social, por defínición, no es nunca reflejo directo de un MPC, b) una FS puede combinar dos o mis modos de producción en cuyo caso, debe admitirse que combina dos sistemas de clases distintos aunque ambos, como es obvio, por producirse en el mismo espacio y tiempo históricos, conforman una sola estructura de clases, C) independientemente a esta com'binación posible, la estructura de clases en una FS estará condicionada por el distinto grado de desarrollo espacio/temporal logrado por las fuenas productiva~ y las relaciones de producción, d) También independientemente, puede pensarse en la combinación posible de sistemas de estratificación fundados en las clases con sistemas fundados en valoraciones subjetivas. En tema de estratificación subjetiv,a te!nderá a ~reforzar la heterogeneidad de clase, e) en consecuencia la identidad de modos de producción hegemónico, en distintas FS, o la identidad de co.mbinaciones entre modos de producción, no implica necesarianiente identidad de estas FS. I. 2. Largo Plazo y Análisis de Coyuntut'a. El nivel de MPC no requiere mayores comentarios puesto que es independiente de toda consideración histórica. En cambio a nivel de estudio empirico de las clases sociales es relevante distinguir entre 10s análisis en el largo plazo histórico y el análisis de coyuntura. 7. C. Cardozo op. cit., Chajanov The theory of pesant economy Illinois 1966. 17 2
Hacia una teoria de las diferencias intraclases ... histórico al conflicto principal (lucha de clases) aunque la coyuntura puedan superponerse y/o confundirse al conflicto antagónico. 4. Si 10 anterior es exacto, no puede insistirse a 10s fines teóricos en la descripción de fracciones (subjetivos) de clase; la descripción es útil y necesaria a nivel de la coyuntura y como ilustración de la estructura, pero no puede convertirse en elemento central del análisis. En este sentido, la descripción y la terminologia de Lenin (campesinos ricos pobres y medianos) fue útil para el análisis del campo ruso, pero no resulta útil (explicativa) para nosotros ahora.'' VI. 1. Dependencia y Clases Sociales. a) La década de 10s sesenta presenta el florecimiento de la discusión, entre 10s cientistas sociales y politicos latinoamericanos del fenómeno de la dependencia. Poco tiempo fue suficiente para que se hablara de una teoria de la dependencia, aunque pocos estuviesen dispuestos a aceptarlo de tal modo, muy ligada a la problemática de la naturaleza del subdesarrollo. *La adopción -escribe Iannidel concepto de dependencia por científicos sociales que estudian 10s paises de América Latina aparece como un doble eufemismo. Para 10s marxistas se trataría de un recurso semántic0 para introducir en la Universidad, editoriales, revistas y diarios la discusión y el estudio de la problemática del imperialismo y para 10s no marxistas, el concepto de dependencia seria una alternativa nueva, conspicua, no prohibida para las discusiones y el estudio de 10s escalones o marcos de la distorsión del desarrollo capitalista en América Latina?g Aunque inicialmente se plantea la dependencia como una relación asimétrica de subordinación externa, de sociedad a sociedad, pronto se advierte que esta relación externa se asienta en transformaciones sociales internas, particularmente en la pirámide y comportamiento de las clases sociales; correlativamente la teoría clásica del imperialisrno " reaparece como complemento de la explicación de la dependencia. O mejor expresado, la <<teoria)> dependencia complementa la teoría del imperialisrno, en cuanto desplaza el eje de la explicación, de la metrópolis o polo dominante al polo domi18. Lennin El desarrollo del Capitalismo en Rusia Obras completas tomo 111. 19. 0. Ianni Sociología de la Independencia en América Latina Revista Paraguaya de Sociologia N." 21, Asunción 1971. 20. Lenin, Rosa Luxemburgo, Hobson, Hilferding. cf. Teoría Marxista del Imperialismo. Cuadernos de Pasado Y presente N." 10.
Hacia una tesria de las diferencias intraclases.. . nado. Recientemente, debiera incorporarse a la discusitjn 10s aportes de quienes, como A. Emanuel y Samir Amin, ha visualizado en el intercambio desigual, un elemento clave para la reformulac~ión de una teoria del imperiali~mo.~' b) Aquí dejaremos de lado la discusitin acerca de la naturaleza del imperialismo y las caracteristicas de la dependencia en general, y nos ocuparemos exclusivamente de 10s efectos que esta relacitjn produce a nivel de estructura de clases de la sociedad subordinada, en las dos dimensiones que hasta aquí se han utilizado, pirámide de clase y accjón de clase. Conviene retomar pero en un contexto (%ferente conno punto de reflexión 10s interrogantes que se planteaba Shumpeter tres décadas atrás <{En lugar de preguntarse; ¿que es el imperialisme?)> su pregunta fue: ~Quiénes son 10s imperialistas? (qué grupos sociales forman la cabeza de lanza de la política imperialistas? &Ómo llegan a formarse tales grupos? ~qué 10s hace desaparecer? 22 De hecho responder a estas cuestiones significa replantear 10s problemas a nivel de polo dominantes, 10 que fue certeramente criticado por 10s teóricos de la dependencia. En cambio son irálidas las preguntas a nivel de la sociedad dependiente. c) Aquí supondremos, y en la perspectiva que nos interesa que la dependencia produce 1) un corte vertical en la pirámide de clase y en consecuencia divide, con su negación, a todas las clases, ;!) y se transforma en marco de referencia para la acción de dase de todras las clases sociales. Se puede entonces pensar en burguesía dependiente y no dependiente y también de clase obrera dependiente y no dependiente, aunque este segundo caso requiere algunas precisiones. d) El corte vertical al que hacemos referencia, se produce como consecuencia del predominio que un sector de la econoniia asume, en una sociedad determinada con la condición de que, este predominio sea a la vez, el efecto de una decisión exógena a la sociedad. - El carácter predominante de un sector en la economia implica igual carácter a nivel de la sociedad y no necesariarnente aunque ha sido 10 normal, a nivel politico. Para nosotros, en todo caso, 10 decisivo es señalar como el predominio determinado exógenamente de un sector económico, establece un tip0 parti21. cf. Amin et al. Imperialismo y Comercio Internacional Cuaderno de Pasado y Presente NP 24. 22. Shumpeter Impetialismo y Clases Sociales TECNOS, Madrid 1965.
Hacia una teoria de las diferencias intraclases ... cular de 1) fracciones de clase, 2) de conflictos y 3) de alianzas y coincidencias de clase. Una ilustración de 10s efectos de la dependencia, en estos términos se encuentra en la llamada <(teoria del choque entre sector es^.^^ e) La determinación de fracciones de clase, que se opera por la razón (dependencia) y el mecanismo (sector económico predominante) señaladas, implica igualmente la aparición de intereses antagónicos secundarios pero cuyo conflicte potencial se resuelve únicamente en 10s limites de 10s intereses de la clase en que aparecen. VI. 2. Depende~cia y Desigualdad Regional. a) El predomini0 de un sector de la economia puede implicar el predominio de una región sobre otra, en cuyo caso tendremos un efecto combinada sobre la estructura de clases tal que, sin modificar la pirámide de clases, altere no obstante el número y marco de referencia posible de 10s conflictos intraclases. Pero tambitn puede considerarse la dependencia capitalista, como una relación cuya existencia está condicionada a sus posibilidades de reproducción, en todos 10s niveles y particularmente de reproducción de las relaciones asimétricas. La reproducción de la dependencia en el interior de una sociedad suele denominarse colonialisrno interno.24 b) Las relaciones interregionales asimétricas pueden también ser la consecuencia de la llamada aley de desarrollo desigual y combinado)> en el caso de sociedades con alto grado de autonomia 25 pero en las sociedades dependientes, en última instancia, son el resultado necesario de la subordinación de sectores de la economia. Conviene tener en cuenta, para este punto, que la distribución desigual de recursos naturales, no funda necesariamente la subordinación de una región a otra, puesto que, la valorización de 10s recursos y su explotación, es un hecho propiamente histórico. En consecuencia es necesario, para 23. cf. Mamalakis La teoria del choque entre sectores aparecida en el Trimestre Económico. 24. Acerca de la noción de Colonialismo Interno cf. la sociologia de la explotación de P. Gonzála Casanovas, editado por Siglo XXI. 25. cf. por ejemplo Trotzky Historia de la Revolución Rusa tomo I.
1 Hacia una teoria de las diferencias intraclases.. . fundar una relación desigual la correspondt:ncia entre recursos naturales 'e interés en su explotación por parte del polo dominante. C) Lo que nos interesa destacar de esta relación iriterregional es su influencia en la determinación de fracciones de clase y en la aparición de conflictos intraclases, que a veces se superponen a 10s conflictos intraclases, ell0 puede constatarse analizando algunas de las crisis sociales argentinas de 10s últimos añ~s.'~ VII. Conflictes de CZase e Intraclase. 1. A nivel de MPC, ya se sabe, el conílicto de clases es bipolar, consecuencia necesaria y objetiva del propio modo de producción, fundado en intereses antagónicos irreductibles. 2. A nivel de FSH, 10s conflictos de c:lase no aparecen ante nuestra experiencia como tales sino que son mediati2:ados por 10s ámbitos distintos en que este conflicto se plantea. Por otra parte, en la coyuntura 10s conflictos interclases se entremezclan con 10s conflictos intra~clases (entre fracciones de una clase) o bien entre alianzas o coincidencias entre una fraccción de clase de distintas clases, tal, por ejemplo, como ocurre como consecuencia de la dependencia (cf. VL.1.e) de este mismo trabajo. 3. Los conflictos de clase tienen distintos ámbitos: un espacio (ámbito) es aquel que se determina por un conjunto especifico de reglas que definen la acción social en su interior. Existe entonces un espacio política, tanto como un espacio económico, como un espacio familiar. El conflicto de clases atraviesa la totalidad de 10s ámbitos sociales posibles, de una manera explícita o latente. No obstante, la mediatización del conf1ic:to y de su resolución en cada espacio especifico, implica que en una coyuntura particular existen desfasajes en el tip0 y grado de conflicto entre 10s distintos espacios sociales y en consecuencia la solución del conflicto en un espacio determina la reducción de la tensión en 10s restantes. Debe recordarse por 10 demás, y para este punto, que si las clases no son homogéneas, tampoc0 puede suponerse en conflicto, a la vez lineal y homogéneo. 5. Si como estamos suponiendo, existen no solo conflictos interclases sino también intraclases, esto es coexisten, se yuxtaponen una pluralidad 26. cf. Francisco J. Delich. Tierra y Conciencja Campesinas en Tucumán Signos, 1970.
Hacia una teoria de las diferencias intraclases ... de conflictos, latentes y manifiestos y esto implica la posibilidad de que 10s enfrentamientas en la coyuntura, den lugar a distintas posibilidades de Ganzas, articulaciones y coincidencias. 6. Estrictamente hablando y en términos propiamente marxianes, la alianza de clases, es por definición imposible, en términos de modo de pvoducción y en el largo plazo histórico. No pueden aliarse clases que son por definición antagónicos. No obstante, las distintas coyunturas históricas, ofrecen posibilidades de alianza, articulación y coincidencia entre fracciones de clases que, siendo antagónicas en el largo plazo, tienen implícita o explicitamente un mismo opositor. 7. Por alianza de clases, entonces, debe entenderse una acción colectiva tal, que redne 10s siguientes requisitos. a) Una acción colectiva. b) Individuos pertenecientes a un mismo estrato de la pirámide de clases. C) Que tiene algún grado de conciencia de clase, estos es, que percibe sus intereses de clase. d) Y que en consecuencia define un proyecto explicito y voluntari0 en el que e) Definiendo un enernigo principal, define de un modo igualmente explicito intereses comunes de fracciones de clase. 8. Por articulación de clase, debe entenderse entonces la capacidad efectiva, de una fracción de clase, de controlar la acción de otra fracción perteneciente a una clase distinta o igual de un modo tal, que la acción de esta última reemplace sus metas, subordinándose a las metas de la fracción articulante. Esta capacidad efectiva de articulación deriva de una situación de mayor poder relativo, cualquiera sea su origen en la coyuntura y cualquier sea la clase a la que pertenezca la fracción. La articulación es posible entonces tanto entre fracciones de distintas clases, como de una fracción de clase sobre otra dentro de la misma clase. La diferencia entre alianza y articulación es obvia, en tanto en el primer caso se supone simetria en las relaciones entre fracciones y en el segundo una relación asimétrica, en términos de poder real o potencial. 9. Tanto la alianza como la articulación, son fenómenos esencialmente dinámicos, esto, es que su existencia implica que 10s actores son transforrnados en el curso del proceso. En otros términos, 10s actores que prota-
- Hacia una teoria de las difwencias intraclases ... gonizan la alianza, cualquiera sea el resultado final, no pueden mantener las mismas metas que dieran origen a la alianza. No oclurre 10 mismo en la articulación porque se trata, ya se dijo de subordinación (implícita) de una fracción a otra. 10. Por coincidencia de clase, deben entenderse, la acción mancomunada, que, en una coyuntura determinada, realizan implícitamente, fracciones de clases antagónicas. Mientras en la alianza existe un proyecto propio, en la articulación una relación de poder asimétrico, en :la coincidencia no existe 10 uno ni lo otro, sino la pura determinación circunstancial de la coyuntura, esto es, donde 10s conflictos secundarios se superponen, en el limite, a 10s primarios.