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García de Galdeano (1846-1924) y la modernización de la Geometría en España (p. 199-229)

Hormigón Blánquez, Mariano

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Hormigón Blánquez, Mariano

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García de Galdeano (1 8461924) y la modernización de la Geometría en España MARIANO HORMIGON* 1. ZNTRODUCCION El presente trabajo pretende aportar algunos datos sobre el proceso de introducción en la comunidad matemática española de ideas modernas en el terreno de la Geometría antes de Rey Pastor (1). La poderosa personalidad de éste ha condicionado enormemente las posteriores valoraciones sobre el proceso de modernización de la matemática española en los años finales del siglb XIX y primeros del XX, marginando de hecho la importancia de la obra del que fuera su profesor en la Universidad de Zaragoza, Zoel García de Galdeano y Yanguas (2). 1.1. La Geometná oficial Las primeras pautas de desarrollo de la Geometría -todavía en el marco del Paradigma Lagrangiano (3)- fueron dadas, por caminos diferentes, por Monge y Poncelet. Sus concepciones, vinculadas a (1) Julio Rey Pastor (Logroño, 1888-Buenos Aires, 1962) va a ser estudiado en profundidad con motivo de la celebración del 1 Simposio sobre Julio Rey Pastor que ha de celebrarse en Logrofio entre el 28 de octubre y el 1 de noviembre de 1983. Hasta tanto se publiquen las Actas de este Simposio la más completa aproximación a su vida y obra se encuentra en el libro RIOS; SANTALO; BALANZAT (1 979), Julto Rey Pastor, matemátzco. Madrid, 328 pp. (2) Una breve introducción biográfica a García de Galdeano puede encontrarse en La Gran Enciclopedia Aragonesa (1980-82), vol. 6, pp. 1495-6, Zaragoza, Unali. Para una aproximación más detallada a su obra científica véase HORMIGON, M. (1982), Problemas de historia de las Matemáticas en España (1 870-1 920). Zoel García de Galdeano, Madrid, Universidad Autónoma de Madrid, 545 pp. (3) Se denomina Paradigma Lagrangiano el modelo matemático construido sobre la síntesis que Lagrange realizó en sus obras de los años finales del siglo XVIII; elaboración sustentada en los trabajos de Euler y d'Alambert directamente y de toda la corriente que partiendo de Leibniz recorre las Matemáticas del XVIII. * Departamento de Ecuaciones Funcionales, Facultad de Ciencias. Universidad de Zaragoza. Espaiia. DYNAMIS Acta Hispanica ad Medicinae Scientiarumque Historiam I¿lustrandam. Vol. 3, 1983, pp. 199-229. ISSN: 021 1-9536 200 MARIANO HOMGON planteamientos técnicos, se estructuran sobre representaciones geomé-. tricas de relaciones consolidadas en el plano y espacio fisicos. Estas ' geometrías, aun teniendo en cuenta sus poderosos desarrollos en el siglo XIX, no supusieron ruptura teórica alguna con los modelos matemáticos anteriores. Hay que entender los trabajos de los matemáticos franceses de la Revolución y del período inmediatamente posterior como un proceso acumulativo de tipo cuantitativo que, además, tenía hundidas sus raices en desarrollos geométricos marginales del siglo XVII plenamente inmersos en el modelo geométrico eucliciano. Esta Geometna generó una cierta reacción anticartesiana que tomó cuerpo a lo largo del siglo XIX. Fue un proceso dialéctico de reacción natural ante los esquemas rotundamente establecidos en el siglo precedente. La Geometría cartesiana, como todas las grandes vías de trabajo surgidas en el XVII, fue agotando con el paso del tiempo el filOn de enigmas abiertos por la síntesis de Descartes. Y en ese proceso de reacción surgió la obra de K. G. C. von Staudt y su Geometmá de la Posición. K. G. C. von Staudt (1 7981867) publicó en 1847 Geometm'e der Lage en la que se construye una Geometría Proyectiva sin referencias a magnitudes métricas ni aritméticas. La idea, que cargaba la cu@a de todas las zozobras geométricas al álgebra, no fue seguida con mucho entusiasmo en la Europa matemáticamente desarrollada, aunque sí influenció de manera significativa la exposición sintética posterior .a la Geometría Proyeniva (4). En esta escuela sintética, la hostilidad al álgebra llegó a alcanzar cotas tales que, como señala Bourbaki (S), el empleo de coordenadas llegó a ser considerado como una deshonra. Mas Staudt, no contento con eso, llegó incluso a prescindir en los fundamentos de la Geometría de los números reales. A pesar del fervor alborozado de sus partidarios, este tipo de geometría sintética fue abandonado porque sus posibilidades de aplicación fructífera resultaron muy escasas (6). l Este es el primer aspecto a estudiar sobre la Geometría en España en el entorno de 1900. La acomodación rígida a una manera parcial de Para más información sobre este tema se pueden consultar mis trabajes: (1980), Paradigma y Matemáticas. VI1 Jornadas de Matemáticas Hispano-Lusitanas, Sant Feliú de Guíxols, 1980. Publicacions de la Seccid de Mathematiques de la Unirlditat Authnoma de Barcelona, núm. 20, pp. 51-54. HORMIGON, M. (1981), Un modelo teórico para la investigación de la modernidad en Historia de las Matemhticas, I Szmposiurn sobre, Metodología de la Histona de las Ciencias, Madrid, pp. 19-27; y HORMIGON; M. (1982), El Paradigma Hilbertiano en EspaIia, 11 Congreso de la SEHC, Jaca (en prensa). (4) Vease COOLIDGE, J. L. (1 9631, A Histov of Geometrical Methoh, Dover. (5) 1 BOURBAKI, N. (1972), Elementos de Historia de las Matemáticas, Versión española de Jesiis N Hernández, Madrid, Alianza Editorial,' p. 182. (6) Ibid., p. 186. Garcia de Galdeano (1846-1 924) ... 201 contemplar y entender la Geometría impidió, de hecho, la existencia de una vía más rápida y eficaz de acortar distancias entre España y Europa. He aquí una de las lecciones más provechosas que pueden extraerse de esta historia, porque en este campo se podía haber caminado más deprisa en España. En efecto, el Dios geometriza platónico era un axioma muy sentido por los matemáticos españoles ilustrados. De sus escarceos mínimamente creadores, buena parte se desarrolló sobre elementos geométricos e, incluso, entrado el siglo XIX, la receptividad respecto a las construcciones más acabadas en materia de Geometría fue bastante fina. La calidad de la obra de Chasles era un primer punto de apoyo sobre el que sustentar la actualización de los conocimientos geométricos en España. Y así lo vio Echegaray, cuando publicó entre 1865 y 1867 sus Problemas de Geometná Analítica y la Introducción a la Geometná Proyectiua Superior. En ese momento, la distancia cronológica con la línea de trabajo de los geómetras franceses no era muy grande, el idioma de expresión de las investigaciones originales más asequible -factor nada desdeñable en el siglo XIXy su vertiente aplicada la hacían enormemente sugestiva. Y aunque no significasen ruptura del Paradigma Lagrangiano, las investigaciones en Geometría Proyectiva en la línea de Poncelet y Chasles eran, cuando menos, modernas (7). Así lo entendieron García de Galdeano y Eduardo Torroja cuando comenzó su carrera como geómetra Pero en uno de los acostumbrados bandazos de las instituciones científicas españolas, Chasles fue sustituido por von Staudt por parte de Torroja. Y aquí hay que considerar como casi siempre la incidencia que en la Historia de la Ciencia española ha tenido la peculiar organización y funcionamiento de la institución universitaria. La ausencia de autonomía en la Universidad, su ordenancismo reglamentario, la fijación de los Planes de Estudio por decreto y el, carácter funcionarial del profesorado fueron factores que propiciaron esta situación. Una buena gestión a nivel ministerial era, en esa situación, más eficaz que el más riguroso y tenaz razonamiento estrictamente científico. La Matemática española se llenó de Geometría, lo cual no hubiera sido malo, mas se llenó en concreto de un solo tipo a de Geometría, lageometná de la posición, y esto sí que lo fue. Y véase por qué. En 19 12, Jiménez Rueda, como delegado en España de la Comisión Internationale de L'Enseignement Mathématique, publicó las memo- (7) Sobre este tema son muy interesantes los comentarios de BARINAGA, J. aparecidos en la revista Matemdtica Elemental. En particular, puede leerse el que figura en el tomo IV (1935), pp. 1-3. 202 MARIANO HORMIGON rias presentadas al Congreso de Cambridge sobre L'Enseignement des Mathématiques en Espagne (8), Este tomo de 140 páginas recogía ocho trabajos sobre diferentes aspectos de la implantación institucional de las Matemáticas en las Facultades de Ciencias, Escuelas Especiales, Normales y Militares. La primera de dichas memorias titulada M(onsieur) Torrya et l'évolution de la Geometrie en Espagne (9), era obra de Miguel Vegas y Puebla-Collado, distinguido discípulo de Torroja y a la sazón ((savant confiere)) -modesto calificativo profusamente utilizado en las citadas memorias. Merece la pena detenerse en el análisis que uno de los próceres de la Geometría oficial en España hacía de la situación. Su comienzo no podía ser más eficaz para llamar la atención de los colegas extranjeros en el Congreso: «JusqYau 1878, l'étude de la Géometrie Descriptive en Espagne était passée par les meme moules qu'en France)) (10). Además de los factores científicos que representaba el inicio de la memoria y que se van a considerar a continuación, resalta el hecho de que el catedrático y académico Vegas como diplomático no tenía precio, porque incidía, en un rasgo, ya no tan premonitorio, en la disputa entre germanófilos y aliadófilos que iba a operar decisivamente sobre la intelectualidad española en esa década, aunque él lo hiciera desde el terreno de la Geometría. Mas Vegas razona las negativas moules que se importaban de Francia: «Les procedés employés dans la résolution des problemes et meme dans les systemes de répresentation surtout dans l'étude des lignes et des superficies (sic), étaient basés sur les propietés métriques des figures, l'Analyse algébrique remplissait un role trés importante dans les procedés de démonstration, á un te1 point que l'on pouvait considérer la Géometrie descriptive, dans cette partie, comme une prolongatiori ou une amplification de la Géometrie analyuque)) (1 1). Y Vegas alude aquí al ya mentado enemigo mortal de la Geometría de la Posición: el Algebra. El año de ruptura corresponde como se puede presumir al de toma de posesión de Torroja como catedrático de Geometría de Madrid, procedente de Valencia, donde, por cierto, era profesor de Geometría Analítica y Algebra Superior. Y con la llegada de Torroja a Madrid comienza para Vegas la transformación de la Geometría, hasta tal punto que le permite coricluir: «On peut affirmer qu'en ce qui concerne a la Géornetric, (8) JIMENEZ RUEDA, C. (1912), L'Enseignement des Mathémattques en Espagne. 2Vférno>res presentés au Congris de Cambndge, Madrid, 140 pp. (9) VEGAS, M. (1912), M. Torroja et l'évolution de la Géometrie en Espagne. En: JIMENEZ RUEDA (1912), pp. 5-19. (10) Ibui., p. 5. (1 1) Ibtd., p. 5. Garcia de Galdeano (1846-1924) ... 203 l'Espagne se trouve parmi les nations qui marchent á la tete .du mouvement scientifique)) (12). Esto lo escribió Vegas en una memoria dirigida a un Congreso Internacional de Matemáticos y en 1912. Y lo decía sin la menor consideración a las ideas que bullían y preocupaban a los matemáticos en casi todo el mundo. Lo decía sin la menor referencia a los trabajos sobre geometrías no euclídeas, ni a la evolución del concepto de espacio (y su correlativo de Geometría), despreciando los desarrollos de la Geometría algebraica y sin mentar una palabra del problema de los fundamentos. Lo decía Vegas cuando Hilbert, al señalar en 1900 las posibles vías de trabajo futuro, no mencionó siquiera esta rama, al igual que en el Congreso de Roma de 1908 tampoco aparece por ninguna parte la geometría de la posición, señalándose, por el contrario, que los rumbos geométricos del siglo XX son la Geometría Algebraica, la Infinitesimal y el Análisis Situs (1 3). La valoración no podía dejar de justificarse. Y así, después de explicar al Congreso Internacional de Matemáticos el contenido de la asignatura, Vegas señala un hito en la historia de la Ciencia Española: «La forme que M. Torroja donna au cours de Géometrie Descriptive fut le premier essai fait dans notre pays pour reduire cette science a un véritable systeme scientifique, pas gigantesque de la régéneration de la science de l'espace arrachée desormais des serres de ZJAnalyse)) (14). (12) Ibid., p. 6. (13) Por lo que hace al IV Congresso Internationale dei Matematici, ~omd, 1908, se puede sefialar que Volterra en su conferencia sobre Le maternatische in Italia nella seconda metá del secolo XIX, amplía y prolonga la dada por él mismo en el Congreso de Pans, ocho aiios antes, sobre aspectos de tipo general. Los elementos fundamentales de la situación y perspectivas geométricas fueron establecidos por Darboux que disertó sobre Les hgines, les méthodes et les problernes de la Géometrie infEnitésima1 (volumen 1 de las Actas, pp. 105122); Veronese desarrolló el tema de la Geometria non-archimedea (vol. I., pp. 197-208) y Poincaré, al hablar de L'Avenir des Mathématiques (vol. I., pp. 167182) también consideró el tema de la posible evolución de la Geometna Un dato significativo es la concesión de la medalla Guccia del Circolo Matematico di Palermo, por parte de una Comisión formada por Noether, Poincaré y Segre a Francesco Severi por sus trabajos publicados entre 1904 y 1907 sobre supe$cies u otras variedades algebraicas. En la mencionada conferencia de Poincaré, inexplicablemente poco conocida por la comunidad matemática -no sólo española-, se plantea claramente la evidencia de que la estrecha relación de la geometna con el álgebra o el análisis parece que no deje campo libre de expresión a la geometn'a !pura. ((11 semble -dice Poincaré- .. que les faits géometriques ne soient autre chose que les faits algébriques ou analytiques exprimés dan* autre 1angage.s Sin embargo, matiza muy bien la apariencia, para sefialar los rumbos que tras la obra de Riemann (Analysis Situs), Noether (grupos de punios sobre una curva algebraica), Darboux y Bianchi (geometna infinitesimal) va a tomar el lenguaje geométrico. El agua pasada de la geometna de la posición, por lo tanto, ya no movía ni iba a mover ningún molino matemático en Europa (14) VEGAS (1912), p. 8. El subrayado es mío. M.H. 204 MARIANO HORMIGON vegas señala a continuación la fuente de inspiración de la producción de Torroja, quien ((cherchant dans la savante Allemagne, quelque chose qui pourrait &re utile pour le but qu'il poursivait, il découvrit l'ouvrage classique et transcendental de von Staudt intitulé: Geometrie der Lage)) (1 5). Tras esta cita no cabe ya duda de la profundidad del método científico de Torroja y de su valor didáctico para los jóvenes irivestigadores españoles de todas las generaciones, porque lo que Vegas pretende trasmitir en 1912 se especifica en los siguientes extremos: 1 .O) la investigación debe ser de tesis previa para lo cual hay que buscar alguna cosa que sea útil; 2.0) la elección del rumbo no se hace por un camino bibliográfico de problemas, escuelas o autores, sino geogrAfico; y 3.0) el fin de la investigación es encontrar un libro clásico. La verdad es que la propia confesión de Vegas indica el nivel de perspicacia de Torroja a la hora de buscar en la ((savante Allemagne)), porque pudiendo llegar a los desarrollos de Moebius o Plücker, o de Gauss, o de Grassman o de Riemann, por señalar puntos de futuro geométrico en el entorno de 1850, se quedó con von Staudt. Y con tal inspiración comenzó Torroja a redactar apuntes de clase, que son para Vegas ((véritables bijoux scientifiques)). Claro que Vegas podía decirlo porque lo conocía bien, ya que además de alumno había sido colaborador suyo, y por ello manifiesta al V Congreso Internacional de Matemáticos: ((l'ésprit de M. Torroja oú brille sans nul doute la lumikre étincelante de la science est entouré de la belle auréole de la vertu la plus pure, résixltat de la Foi Catholique qu'il professe)) (16). Pasa Vegas a extenderse sobre la magnitud del trabajo sobre la Geometría de la Posición y sobre su incidencia institucional y esto es lo verdaderamente grave y elocuente: ((Les efforts et les travaux réalisés par M. Torroja trouverent écho parmi ses élkves en obtenant la formation d'une véritable école de Géometrie en Espagne ou Z'Etat a été obligé de modifier le plan d'études de la Faculté des Sciences en 1900 et de diuiser les cours de Géometrie Génerale en Géometrie Métrique et en Géometrie de la Position»,(l7). Esta es, en apretada síntesis, la Memoria que .el catedrático y académico Miguel Vegas presentó a la audiencia internacional. La Memoria -habida cuenta que se publicó cuando Torroja estaba en el cénit de su poderapenas tuvo contestación en Espaíía. Sólo dos de sus más destacados matemáticos, García de Galdeano y Rey Pastor, se 1 (15) VEGAS, ib., p. 9. (16)- VEGAS, ib., p. 11. (1 7) VEGAS, ib., p. 13. El subrayado es mío. M. H. Garcia de Galdeano (1 846-1 924) ... 205 atrevieron a discutirla. La intervención del primero fue súbita e inmediata, la de Rey Pastor tuvo lugar en el Congreso de Valladolid de la Asociación Espaiiola para el Progreso de las Ciencias de 19 15 (1 8). La respuesta de García de Galdeano fue, además de elegante, dura y precisa. Decía en 19 13 (1 9): «Hace muchos años que damos preponderante importancia a la Geometría y de ésta a un método especialísimo, descubierto por Staudt, que es precisamente la rama de menor alcance (el subrayado es de García de Galdeano) para los conocimiento generales; y la obra de Staudt se redujo a enriquecer la Geometna con un método (subrayado de G. de G.) puramente gráfico y lógico, que prescinde del número, verdaderamente curioso e interesante. Y también es algo, aunque no extraordinariamente interesante, que los geómetras aficionados a este particular punto de vista empleen su esfuerzo en obtener resultados especiales alcanzados más fácilmente por otros métodos. Pero esto desvía de la corriente general y es contrario al espíritu sintético de la Matemática actual, donde todas las teonas se compenetran y auxilian mutuamente. Basta conocer este método en sus líneas generales, en los cursos universitarios, pues falta hace el tiempo para conocer otras disciplinas más fecundas, sin perjuicio de que los aficionados a estas lucubraciones, como a otras, puedan dedicarse a ellas durante su vida como entretenimiento; pues la ciencia, en todas sus ramas, es entretenimiento agradable; pero dicha Geometna no podrá nunca entrar en el consorcio de las demás teonas matemáticas pues, como hemos indicado, no es más que un método especial y no manantial de ideas. Puede constituir directamente lo que ya se sabe y exponerlo con claridad intuitiva y con rigorismo perfectamente lógico; pero son conocimientos infecundos, y sobre todo incapaces de dar nueva vida. Prueba de ello es que los descubrimientos de Poncelet, Chasles, Steiner, Clebsch y otros, y aun los de Monge, cuando se dirigió a la Geometría Analítica, han engranado en todo orden de conocimientos de carácter analítico, combinatorio y orgánico, lo que no es dable a un método especial, por más que sea altamente ingenioso y apreciable, pues ciertamente que esta Geometría, como la Geometría descriptiva, tendría un lugar importantísimo, como medio educativo, en los cursos de segunda ensefianza, según se practica e-as naciones y en los primeros cursos de Facultad, pues ejercita la vista, la imaginación y el gusto a los alumnos de pocos años, como preparación para elevarse desde lo intuitivo y concreto a lo racional y abstracto de la Combinatoria y el Análisis. El que estudien estas asignaturas, como se hace entre nosotros, en los últimos cursos de la Facultad, es nocivo y contraproducente, pues ya los (18) REY PASTOR, J. (1915), conferencia inaugural de la sección de Ciencias Matemáticas, ' Congreso de Valladolid de la Asociación Espa~lola para el Progreso de las Ciencias, vol. 1, 7-25. (1 9) GARCIA DE GALDEANO, Z. (1 9 13), Sumario de mis cursos de Cálculo Infinitesimal con arreglo al Nuevo Mitodo de Enseñanza, Zaragoza, pp. 14-1 6. 206 MARIANO HORMIGON alumnos han debilitado sus facultades perceptivas para favorecer las reflexivas y no sienten afición por aquéllas, pues la influencia arrolladora del Análisis barre,como el huracán las tenues briznas de los conocimientos prácticos.)) Rey Pastor tampoco quedó atrás en la respuesta al trabajo de Vegas. Así en el discurso con que se abrió el Congreso de Valladolid de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias, manifestaba textualmente (20): «Hasta ha llegado a afirmar, en ocasisn análoga a ésta, uno de nuestros más distinguidos consocios, que "en cuanto a Geometría, es tan grande el desarrollo adquirido, que en la actualidad figuramos en primera línea del concierto mundial". Y esta visión tan general como equivocada, según hemos de demostrar, es, sin duda, una de las causas del estancamiento de nuestra cultura durante un cuarto de siglo. Naturalmente no niejora quien se cree perfecto.)) La sangrienta ironía de Rey Pastor y la poderosa argumentación dc García de Galdeano son suficientes para demostrar que los elementos más lúcidos de la comunidad matemática española no aceptaban las excelencias gratuitas de la rama particular patrocinada por el grupo dominante en ella (2 1). Hay otro elemento elocuente que se puede traer a colación aquí. Dieudonné (22), en el prólogo de su Algebra lineal y Genrnetría Elemental escribe: «Otra característica del método matemático contemporáneo (sin duda demasiado conocido para que sea necesario insistir sobre ello) es que permite reagrupar, según sus profundas afinidades, teorías de aspecto superficial.)) Párrafo en el que se repite la argumentación de García de Galdeaxio. Pero no es eso, sólo. Tras criticar la enorme cantidad de ciencias en que se desglosan los actuales estudios matemáticos todavía: ((Geometría (20) El discurso de Rey Pastor está recogido en la antología sobre La Polinzica de la Ciencia Española de Ernesto y Enrique Garúa Camarero (1970), Madrid, Alianza Editorial. La cita del texto corresponde a la p. 460 de este texto de más fácil localizac-ióri. (21) No obstante, sigue siendo ilustrativo que la capacidad para obligar al Btado no dependa estrictamente de razones científicas. (22) DIEUDONNE, J. (1964), Algebre linéaire et géometne dldnlentazre, Paria, Hermann. Hay traducción castellana de A. Pardo (1971), Madrid. El prólogo está reproducido-en PIAGET et al. (1978), La enseñanza de las rnatemdttcas modernas. (Selección de textos de William Schaaf, Marshall Stone, Rolf Nevanlinna, René Thom, Jean Diudonné, Hans Freudenthal, Jean Gray, Jean Piaget, A. 2. Krygovska, A. Markusievitch, Georges Glaescr, Gustave Choquet, R. Godement, E. Artin, André Revuz.) Selección y prólogo de Jesús Hernández, Madrid, Alianza Universidad, pp. 270-284. Las citas están referidas a esta última versión. Garcia de Galdeano (1846-1924) ... 207 pura, Geometría Analítica, Trigonometría, Geometría Psoyectiva, Geometría Conforme, Geometría no euclídea, Teoría de los números complejos)), señala en una nota a pie de página: «No he incluido la GeometrZa Descriptiva, simple técnica de dibujo que afortunadamente ha sido por doquier reducida a sus verdaderas proporciones)) (23). Hay que señalar con franqueza, por tanto, que la obra y la escuela de Eduaido Torroja no ayudaron a la matemática española a avanzar hacia la modernización (24) y que más bien supusieron pli mero un frenazo y luego un retroceso, dado que sus secuelas pervivieron mucho tiempo todavía en la formación de los matemáticos españoles. Sin embargo, la poca densidad de la cultura matemática española hizo que su papel supuestamente renovador alcanzara una influencia y crédito que ha llegado hasta nuestros días. 1.2. Los rumbos de la modernización Los conceptos geométricos modernos se fueron importando paulatinamente en el siglo XIX y entraron en tromba en los últimos años del siglo y en los primeros del XX. Pero sólo pudieron ser eficaces cuando fueron defendidas por un hombre de fuerte personalidad alternativa a Torroja y Vegas, a nivel social y a nivel matemático. Ese hombre fue Rey Pastor. Echegaray y García de Galdeano trabajaron, en sus primeros años de geómetras, sobre la línea proyectiva francesa representada por la obra de Chasles. Sus obras, aunque discretas, son estimables desde el punto de vista de,la importación. Y si Echegaray se quedó ahí no fue ése el caso de Garáa de Galdeano, que en la segunda edición de su Geometría Elemental, en las dos partes de la Geometría General, en los tomos correspontientes a las aplicaciones geométricas del cálculo infinitesimal y en algún otro trabajo, introdujo casi todas las ideas fundamentales del bagaje geométrico del siglo XIX. Igualmente, debido a su asistencia personal a los Congresos internacionales de matemáticos, pudo oír y (23) PIAGET et al. (1978), p. 275. (24) Aunque la figura científica de Eduardo Torroja y Caballé está todavía por estudiar con la adecuada extensión y profundidad, con objeto de ser colocado en el lugar que verdaderamente le corresponde en la historia de las matemáticas en España, se pueden consultar diversos apuntes biográficos realizados por ALVAREZ UDE, J. (1919), Don Eduardo Torroja, Revista Matemática Hispano Americana, 1, 1 - 13. VEGAS, M. (1 92 l), Don Eduardo Torroja, Revista de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid, 17, 136141. REY PASTOR, J. (1943), Don Eduardo Torroja, Revista Matemática Hispano Americana, 3, 333-337. MARIANO HORMIGON porque las ideas que se. echan en falta en las publicaciones de la década de 1890 aparecen en las realizadas en el siglo XX. Como el objetivo básico de este trabajo es el de destacar los elementos de modernización introducidos en las obras geométricas de García de Galdeano y ese seguimiento pasa necesariamente por sus compendios doctrinales, justo es advertir que los elementos de ruptura en cualquier parcela de las Matemáticas en una obra de tipo general se ven cuantitativamente disminuidos en favor de la línea de argumentación central elegida. Dicho de otra forma, un texto de Geometría General en la última década del siglo XIX, debía obligatoriamente primar una forma de expresión de la Geometría sobre las otras. Y así, siempre se detecta una teoría central que da soporte al texto, junto a la que sc adosan -y ése es precisamente síntoma de sensibilidadlos factores nuevos voluntariamente destacados, en los que suelen aparecer los cnigmas más modernos. Esa teoría central es, en el caso de la Geometría General de García de Galdeano, la geometría proyectiva de la escuela francesa, ya enriquecida por los trabajos de Moebius, Plücker y sus seguidores alemanes. No obstante, .a pesar del apogeo de esta forma de Geometría en el último tercio del siglo XIX, como señala Bourbaki (36), las nuevas ideas podían adscribirse al nombre de Riemann por la profundidad y riqueza de sus trabajos; y, en el terreno de la síntesis y de la metodología al de Klein. Pues bien, tras la amplia y necesaria introducción sobre las metodología~ clásicas de Euclides, Poncelet, Moebius v Chasles, García de Galdeano analiza monográficamente 1aAusdehnungslehre de Grassmann a lo largo de veinte páginas. Las referencias a este difícil texto, que ya habían aparecido en otra obra suya (37) respecto a la renovación del instrumental y metodología algebraica, se amplían ahora al campo estricto de la Geometría, pero con la aportación de la lectura hecha por Peano en la que los segmentos dotados de dirección y sentido se convierten en vectores (38). El paso siguiente lo constituyen los cuaternios de Hamilton, que expone de una forma exhaustiva, poniendo énfasis en la interrelación (36) BOURBAKI, N. (1972), op. ctt., pp. 192 y SS. (37) GARCIA DE GALDEANO (1888), Cn'tzca y sintests de Algebra, Toledo, 112 págs. (38) Garcia de Galdeano se basa primordialmente en la obra de Peano: Calcologeometrico secondo 1'Ausdehnunglehre di H. Grasmann, que vio la luz en Turín en 1893 (y en este caso las fechas entre la fuente y el texto de Galdeano son reveladoras por si solas de modernidad); si bien hace también referencia a tres Memorias de H. Grasmann (hijo) publicadas en los aiios 1886, 1888 y 1893. García de Galdeano (1 846-1 924) ... 215 que existe entre las construcciones lógicas de Boole y las metodologías geométricas apuntadas. En la parte segunda de la obra, dedicada a los sistemas, puede entrar de lleno en las innovaciones. Así, lo que era una breve referencia de tres páginas en la Geometná Elemental a las elaboraciones de Lobachevsky y Bolyai, ahora se convierte en un aspecto central e inmediato. Dice García de Galdeano: «Las definiciones primeras de la Geometria han conducido a distintas direcciones que constituyen otros tantos sistemas de Geometría ... Lobachevsky y Bolyai, prescindiendo de la exactitud del postulado euclídeo establecieron un sistema geométrico, o un encadenamiento lógico de verdades, del que resulta la existencia de dos paralelas y Riemann consideró otro sistema en el que no hay paralelas.)) Y sigue: ((Esto ha conducido a considerar diversos géneros de espacio ... Estos curiosos resultados a que ha conducido la discusión de los primeros principios de la Geometria, han adquirido gran importancia en estos últimos años y constituyen una interesante literatura matemática enriquecida con los estudios de los espacios de más de tres dimensiones, cuyos fundamentos estableció Riemann en su Memoria Uber die Hypotesen, welche der Geometrie zu Grunde liegen)) (39). Estas ideas merecen una reflexión. No es sorprendente la referencia a la existencia de las Geometrías no euclídeas ni al nombre de Riemann que habían aparecido en la ya citada Critica y Síntesis de Algebra de 1888; lo que sí resulta notable es su versión del significado de esas construcciones. Y aquí sí que se advierte un cambio en la evolución de las ideas de García de Galdeano, porque la expresión trascendente ((verdad o no verdad del Postulado)) se convierte en un prescindir de la exactitud en el que se subraya que es un conjunto lógico de verdades, con lo cual relativiza claramente la cuestión de la verdad en la Geometría. Considera además que este tipo de resultados curiosos -otro síntoma de relativismole lleva a romper el concepto absoluto del espacio kantiano, otro aspecto inequívoco de su hilbertianismo.' Por último, la mención a la lección inaugual de Riemann del año 1854, en el aspecto de los espacios de más de tres dimensiones es similar a la que hace Bourbaki en el capítulo dedicado a la historia de los espacios topológicos. Tras esta introducción pasa a desarrollar los sistemas geométricos. Expone la estructura básica de la geometría euclídea, para proceder a (39) GARCIA DE GALDEANO (1895), pp. 7-8. 216 MARIANO HORMIGON continuación al desarrollo de la Geometría de Lobachevsky-Bolyai, cuyos trabajos califica de ((importantes)) y por los que la ((Geometría sufre una evolución imp~rtantisimm. Dedica doce páginas a establecer las (cproposiciones preliminares)) y los'resultados más sobresalientes. Pero su planteamiento es mucho más explícito. Después de referirse a los trabajos de Gauss sobre la curvatura de las superficies, subraya el carácter'rupturista e innovador de este tema: «La célebre Memoria de Riemann ya citada, la de Helmholtz, "Uber den Ursprung und die Bedentung der geometrischen Axiome" y la del profesor de Roma Sr. Beltrami, "Saggio di interpretazione de la Ceometria non-euclidea", con los trabajos de Lobachevsky y Bolyai, dilatando considerablemente el campo de los estudios geométricos, plantear1 problemas nuevos y aportan elementos hasta esta época fuera del alcance de las investigaciones matemáticas, ya que el sistema euclídeo era considerado como absolutamente cierto e indiscutible y muy conforme a la doctrina kantiana, como una doctrina desenvuelta a priori, al ser el espacio una forma subjetiva de nuestro modo de conocer)) (40). Visto desde las postrimerías del siglo XX, el supuesto retraso de casi cincuenta años en Geometría que pontificó Rey Pastor en 1 9 15 suena directamente a salida de enfant terrible. Porque la riqueza bibliográfica de fuentes de referencia para la ampliación de temas se establece en un rango similar al que ya había aparecido en los trabajos de álgebra de la década anterior. Sólo que, además de las Memorias originales, se señalan también textos didácticos de uso en las Universidades de Europa y Estados Unidos. Pero así como el seguimiento de las líneas de actualidad en creación matemática tiene la gloria de poder actuar en la incorporación de los aspectos innovadores y rupturistas de un Paradigma a una comunidad matemática, también tiene el riesgo de caer en la trampa de una moda moderna, pero poco fructífera. Esa es la cruz de la Geometría General de García de Galdeano, quien después de haber presentado un frente de trabajo tan interesante, termina exponiendo como sistema geométrico más reciente el correspondiente a la Geometría del Trihgulo. Justo es señalar que en este extremo Garáa de Galdeano se equivocó al elegir la presentación de la Geometná del Triángulo en lugar de los desarrollos que a partir del Programa de Erlangen de Klein habían realizado Lie, Poincart y Pasch. Una primera aproximación a este campo la realizaría un ario más tarde. Coincidiendo con el cambio de la Cátedra de Geometría por la de ' Cálculo Infinitesimal, Garda de Galdeano quiso poner un estimable Garcia de Galdeano (1 846-1 924) ... 217 punto final a sus trabajos específicos en Geometría. Faltaba en su obra; aunque no la referencia, sí el tratamiento desarrollado del concepto de espacio y de geometría n-dimensional, como colofón y despedida de un área de trabajo en la que su esfuerzo tenía la misma repercusión que predicar en el desierto. Así en 1896 se despide del Algebra y la Geometría con un folleto titulado Las modernas generalizaciones expresadas por el Algebra simbólica, las geometrías no euclídeas y el concepto de hz$erespacio en el que, sin concesiones, expone de lleno las relaciones entre álgebra de n unidades complejas de Dedekind y Weierstrass y los espacios multidimensionales. En este trabajo insiste -y ello le da una inequívocavisión modernaen el salto adelante de la Geometría Algebraica del siglo XX sobre la teoría de grupos de transformaciones, donde el concepto de proyectividad, precisamente, deviene más fructífero. 5. LA GEOMETRIA EN LOS TRABAJOS BE ANALISIS MATEMA TIC0 A partir de 1896 la obra de García de Galdeano es esencialmente analítica. Así en el primer lustro del siglo XX aparece su Tratado de Análisis Matemático (4 l), en el que expone las ideas más importantes de la Matemática de su tiempo. Y aunque, lógicamente, la espina dorsal de la obra está formada por los cálculos diferencial, integral y por la teoría de funciones analíticas, aparecen muchos e importantes conceptos modernos en el terreno de la Geometría que es obligado señalar. En el volumen segundo de la obra, dedicado al estudio de los Principios Generales de la Teoría de Funciones, el quinto y último libro en los que está subdividido lleva por título Análisis Situs. Este trabajo es el primer texto español escrito sobre topología. Comienza con la definición de la superficie de Riemann, cuyo estudio fija en la superficie de dos hojas, para pasar más tarde a la definición de plano múltiple con el estudio completo de los puntos de ramificación y de las líneas de paso o puentes (Brücken). Introducido el tema, y aclarado por medio de algunos ejemplos, inicia otro importan- (41) El Tratado de Análisis Matemático está formado por cinco volúmenes aparecidos en los años 1904 y 1905 en Zaragoza y que llevan los siguientes títulos: Tonio 1 (1904), Cálculo Diferencial. Tomo 11 (1904), Principios generales de la teoria de las filnciones. Tomo 111 (1904), Aplicación del cálculo diferencial al estudio de lasfgurasplanas. Tomo IV (1 905), Cálculo integral. Tomo V (1 905), Aplicación del cálculo diferencial al estudio de las figuras e11 el espacio. 218 MARIANO HORMIGON tísimo capítulo de la Matemática del siglo XX, bajo el titulo de Princ$ios relativos del orden de conexidn, en el que expresa que «un área es conexa [zusammenhiingend) cuando se puede pasar de un punto cualquiera del área a otro punto según un camino contiriuo sin encontrar el contorno del área)) (42). El desarrollo de esta teoría es muy claro y en él se van perfilando, ilustrados siempre con ejemplos, los conceptos de sección transversa (Querschnitt), sección reenbrante, superficie simplemente conexa, nnpleniente conexa, que toda línea cerrada trazada en una superficie simplemente conexa pueda reducirse a un punto por deformación continua, orden y género de una superficie conexa, etc. Las fuentes fundamentales utilizadas para el desarrollo de este capítulo son textos de Picard, Hoüel, Pascal y Poincark. El Capítulo 11 de este quinto libro del volumen segundo del tratado de Análisis está dedicado al estudio de las variedades o espacios. Es curioso contrastar la relativa cautela que García de Galdeano muestra al moverse en esta teoría, incluso después de haber escrito ya de las geometrías no euclídeas y de los espacios n-dlmensionales (vid szlpra). Parece como si Garúa de Galdeano se diera cuenta de que al tratar de temas geométricos no concordantes con el grupo dominante en tal rama de la comunidad matemática española, hubiera de tomar ciertas medidas precautorias que recuerdan de alguna manera las posiciones de Bails al tratar del sistema heliocéntrico en los Princ$iss de Matemáticas (43). Así dice García de Galdeano: «la Geometría o su lenguaje facilita la exposición de ciertas teorías puramente algebraicas; pero no pudiendo extenderse las consideraciones geométncas a más de tres variables, se ha creado una geometría jcticia, llamada teoría del hiperespacio o geometría de n dimensiones.)) El que después de sus propias elaboraciones algebraieas y didácticas, García de Galdeano todavía llame~cticia a la Geometría sustentada en espacios de más de tres dimensiones revela claramente que García de Galdeano quiere cubrirse del ataque fácil y grosero de los filisteos, máxime cuando trae a colación, como inestimable aliado, al mismísimo Poincaré: «La Geometrí'a de n dimensiones tiene un objeto red. Los seres del hiperespacio son susceptibles de definiciones precisas, como los del espacio ordinario; y si no nos los podemos representar, podemos (42) GARCIA DE GALDEANO (1 904), finc$ios generales de la teok de las funciones, p. 285. (43) BAILS, B. (1799), Pnnciplos de matemáticas, 3.a ed., vol. 3, pp. 111-IV. Garcia de Galdeano (1846-1924) ... 219 concebirlos y estudiarlos. La analogía del nuevo lenguaje geométrico puede crear asociaciones de ideas fecundas y sugerir generalizaciones útiles. Las figuras suplen la debilidad de nuestro espíritu, llamando a nuestro sentidos en su auxilio. El empleo de las figuras tiene ante todo por objeto permitirnos conocer ciertas relaciones entre los objetos de nuestros estudios y estas relaciones, y estas relaciones son aquéllas de las que se ocupa la rama de la Geometna llamada Analysis Situs, que describe la situación relativa de los puntos, de las líneas y de las superficies, sin considerar en absoluto su magnitud)) (44). No obstante, sólo cabe calificar de cautelosa la actitud de García de Galdeano, porque su posición sigue siendo de positivo interés respecto a las especulaciones geométricas rupturistas. Su cautela es justificable en esta ocasión por cuanto se trata de una elaboración no ya de un catedrático de Geometría Analítica (que aunque no perteneciente al grupo de presión dominante en el funcionariado matemático universitario era, por oposición, cuando menos, geómetra) sino de un catedrático de otra disciplina y, por tanto, por definición, no especialista Como ya se ha apuntado anteriormente, el tema no era, en España, abierto y claro, por cuanto dos de los matemáticos más influyentes, tanto en la comunidad matemática como hacia los poderes públicos -como eran Echegaray y Torrojano eran precisamente proclives hacia las posiciones más de vanguardia en Geometría. Y justo es señalar que el tema de los espacios n-dimensionales no fue claramente admitido desde el principio en la comunidad matemática internacional. Ya en el siglo XVIII, d'Alembert y Lagrange habían utilizado una cuarta dimensión en sus trabajos de Mecánica, si bien desde un punto de vista puramente formal. Y en el siglo XIX, Cauchy y Green, en 1828, como recurso de apoyo a problemas procedentes del. Análisis, habían utilizado n dimensiones e incluso el concepto de espacio de n dimensiones, pero ni unas ni otras generalizaciones habían tenido la más mínima trascendencia de tipo geométrico. Grassmann, uno de los autores que más influyó en la obra de García de Galdeano, estudió ya la Geometría n-dimensional, en la Ausdehnunglehre de 1844, desde un punto de vista absolutamente abstracto y sin referencia física alguna, lo que significó un paso notable para separar el concepto de Geometría, entendida como ciencia del espacio físico, de las creaciones matemáticaspuras. El primer trabajo sobre Geometría de n dimensiones sin implicaciones filosóficas o prácticas son los ((Chapters I (44) GARCIA DE CALDEAN0 (1904), PrEnc$ios ..., pp. 302-303. 220 MARIANO HORMIGON in the Analytical Geometrie of N-dimensions)) publica,dos en el Mathematical Joumal de Carnbridge por CayPey en 1845. Posteriormente, Riemann trabajó ya decididamente con n variables, lo mismo que Helmholtz, Beltrami, Lipschitz, Darb0ux.y otros. Sin embargo, el tema no estaba claro para toda la comunidad matemática. Hombres como Kummer y Mobius se habían burlado de la idea de una geometría tetradimensional siquiera. Por las susceptibilidades que pudieran venir de fuera o de dentro del país, Garcia de Galdeano debió pensar que había que recurrir a alguna irrefutable autoridad y de ahí la cita de Poincaré. La construcción de este capítulo geométrico parte de las Memorias de Riemann, Fragment aus der Analysis Situs y UeOer die Hipotesen welche der Geometrie zu Grunde liegen, se completa con una Memoria de Betti y con los trabajos que Poincaré publicó en el Joumal de lJEco1e Polytechnique y en los Rendiconti del Circolo Matematico di Palermo, cuya nomenclatura y notación adopta. Así, una vez señalados los conceptos básicos y el marco general de la teoría, comienza García de Galdeano a exponer los resultados más importantes entre los que cabe reseñar los relativbs al punto, la variedad n-dimensional y el concepto de frontera, ligados a los conceptos de homeomorfismo y de prolongación analítica, que García de Galdeano llama continuación analítica, traducción literal de la terminología de Poincaré. El tomo 111 del Tratado de Análisis Matemático fue dedicado a la Aplicación del Cálculo Infinitesimal al estudio de las figuras planas. En la Introducción, García de Galdeano retoma anteriores ideas, ya expuestas en las páginas de El Progreso Matemático y en sus trabajos de Geometría. Siguiendo la inevitable inspiración de Chasles en lo referente a las concepciones' geométricas, enriquecidas a nivel teórico por ideas de Poincaré y otras originales del propio Galdeano, inicia este volumen con una disgresión sobre el infinito y lo imaginario en Geometría en la que analiza someramente la obra de Desargues, Monge, Carnot, Poncelet, el propio Chasles, Laguerre, Clebsch, Cayley, Plücker, Miibius, von Staudt, Klein, Poincaré, Beltrami, Lie, Riemann, Lobachevsky y otros. García de Galdeano aprovecha el desarrollo histórico para ir construyendo un cuerpo de definiciones y resultados que apuntan subjetivamente a la pangeometría de Klein y a la construcción axiomática de la Geometría de n dimensiones. La idea general que preside esta obra, aunque incluida en el párrafo dedicado a Desargues, es una versión libre de criterios de Poincaré. Dice García de Galdeano que la García de Galdeano (1846-1924) ... 22 1 ((tendencia a hacer entrar en las reglas generales los conceptos singulares ... es esencialmente moderna, y se halla en la necesidad de simplificar la ciencia unificándola, y de generalizar proposiciones haciendo entrar en la misma ley hechos, al parecer, distintos)) (45). . . Esta idea, simplificación-unificación, recoge una inspiración de Poincaré que se truncó a causa de la explosión de nuevas ramas y de los nuevos resultados que se iban consiguiendo. Y si, por una parte, sí parece haberse consagrado el intento de la simplificación -unido a la idea de caminar muy de prisa de lo particular a lo generalno está probado que la unificación, buscada a través de las estructuras abstractas, haya dado los resultados apetecidos de simplificación. El primer problema que afronta García de Galdeano en su perspectiva histórica es el de la utilización de elementos imaginarios en Geometría. Lo imaginario, al igual que el infinito o los infinitésimos, han desempeñado en la Matemática contemporánea un papel de punto oscuro o cuando menos resbaladizo, en el desarrollo de los razonamientos, propiciando la tendencia a una precisión más y más rigurosa En el lenguaje de García de Galdeano, la geometría se enfoca por sus dos aspectos más espinosos: el infinito y lo imaginario. En esta perspectiva, destaca singularmente la aportación de Monge de considerar todas las relaciones contingentes como verdaderas, por lo que los elementos imaginarios quedan en el terreno de lo conceptualmente admisible. Por la forma de reconstrucción de los procesos históricos, Garda de Galdeano es plenamente hilbertiano y por lo tanto moderno. Participa enteramente de la idea de que «la Historia enseña la continuidad en el desarrollo de la Ciencia)) y, por ello, va escalonando los conocimientos sin rupturas aparentes. Esto, que históricamente es incorrecto, a nivel expositivo es eficaz, porque imbuido García de Galdeano en las tesis convencionalistas de la economía del esfuerzo y de sus planteamientos ayuda a ir realizando sus planteamientos de una forma subjetiva y consciente con vistas al fin por él perseguido. En este proceso ascendente, consciente con vistas al fin por él perseguido. En este proceso ascente, sobre la infraestructura conceptual de Monge, perfila las tesis de Carnot y, sobre todo, de Poncelet, sobre la utilización práctica de elementos ideales y las relaciones contingentes llevadas al infinito, una de las posiciones más rupturistas de Poncelet respecto a las matemáticas lagrangianas. García de Galdeano señala que las expresiones infinitamente grande o infinitamente pequeño, profusamente utilizadas en el (45) GARCIA DE CALDEAN0 (1904), Aplicación del cákulo ..., p. 111. 222 MARIANO HORMIGON Paradigma lagrangiano son solamentepalabras que sirven «para expresar diversos modos de existencia) (46) y solamente pueden entenderse como una primera aproximación al rigor, Y con esto se quiere subrayar la confluencia de refiexiones de retorno sobre aspectos concretos de las costrucciones matemáticas. Esto es, la creación de la geometría del siglo XIX es producto de la reflexión crítica sobre la geometría del Paradigma Lagrangiano, constratada con elementos directamente procedentes del Paradigma Griego. Esta reflexión en retorno tiene en el siglo XIX tres protagonistas de excepción: Chasles, Riemann y Hilbert. García de Galdeano llama a Chasles ((creador de la Geometría Superior)) enfatizando el titulo de una de sus obras y señala la vuelta del matemático francés hacia las fuentes euclídeas, a través de los escritos de Pappus sobre los Porismas. La aportación de Chasles al problema de lo imaginario condujo a una Geometría de futuro, pero de connotaciones cuasirnetafísicas. En efecto, la introducción por Chasles, en el cuerpo de doctrina de la Geometría de Poncelet, de las series homográficas, se vio relativamente pronto enriquecida por las Notas de Laguerre (47) y por los complementos de Clebsch y Cayley, quien, en su intento de construcción de una Geometría Métrica Proyectiva con referencia a una figura fundamental, definió ((10 absoluto)). En el desarrollo de Cayley aparece una idea rnuy sugestiva, ya que las propiedades métricas de los objetos geométricos no surgen del estudio en sí de estos entes sino de una relación dialéctica -aunque unilateralcon otro objeto fijo y determinado, lo absoluto, que en la geometría unidimensional es un par de puntos, en la geometría plana, una cónica y, en la tridimensional, una cuádrica. En esta reflexión, García de Galdeano subraya la presencia de un punto de ruptura con, el Paradigma Lagrangiano en el que e1 estudio de las relaciones de las figuras es intrínseco. Por otra parte, esta dirección conecta la geometría métrica con la descriptiva, profundizando las vías abiertas por Monge y von Staudt. Es natural, pues, que este enfoque cautivara particularmente a Garda de Galdeano, tan proclive a las tesis de relación entre unas ideas matemáticas y otras. Para Cayley los elementos imaginarios apenas si tienen distinción operativa en el conjunto de la teoría. Las rectas isótropas, introducidas por Poncelet en el Traité des propietés projectives des fzgures de 1822, los puntos umbílicos, rayos y tangentes imaginarias, se manipulan ya con (46 i LAGUERRE, E. (1 853), Notes sur la théorie des foyers, hrouvelles Annales des Math&rr~atiyues, 12, 57-65. Garcia de Galdeano (1846-1924) ... 223 toda normalidad, al igual que los elementos impropios introducidos por von Staudt. Sobre las ideas de Cayley, construyó Klein su modelo pangeométrico, que abrazaba globalmente los presupuestos básicos de las tres geometrías fundamentales con las que se trabajaba hasta entonces: la hiperbólica, la elíptica y la euclídea. García de Galdeano, buen lector de los escritos matemáticos, sustituye sus disgresiones sobre la veracidad de las tres geometrías por la tesis poincareana de la comodidad. La aproximación al sentido matemático de lo imaginario, pasando por la analogía de lo real no visualizable, es modélicamente hilbeniana. Así, a partir de las construcciones de Helmholtz, Beltrami, Lie y del propio Klein sobre los grupos de transformaciones y la teoría de la medida, desemboca García de Galdeano en la definición axiomática de la Geometría de n dimensiones, concretada explícitamente en la de Cuatro. Aunque la renovación geométrica es evidente llama negativamente la atención la ausencia de referencias a los Grundlagen de Hilbert. Como es seguro el conocimiento del matemático alemán y de su obra por parte de García de Galdeano, cabe interpretar esta omisión como un acto de afiliación tácita a la línea representada por el tamdem Klein-Poincaré que, como es sabido, en esa época asomaban una veIada rivalidad con Hilbert. Tras esta notable introducción, el libro entra de lleno en la razón de su título: la aplicación del cálculo dzferencial al estudio de lasfigurasplanas. Está dividido este tomo 111 del Tratado de Análisis en tres libros, además de la introducción ya comentada. El Libro Primero está dedicado al estudio de la geometría diferencia plana; el Segundo, a las singularidades de las curvas planas; y, el Tercero, al estudio sistemático de las figuras. El Libro Primero es un excelente resumen-compendio de los resultados clásicos relativos a este importante capítulo de la Geometría. Una lectura actual de estas páginas hace echar en falta, además de planteamientos rigurosos en general, la ausencia de notación vectorial(48). No obstante, hay que plantear en descargo de García de Galdeano que la evolución de la Geometría Diferencial en el siglo XIX fue una de las ramas matemáticas más sujetas a la escuela creada por Monge -y, por tanto, más incrustada en el Paradigma Lagrangiano-, (48) De lo lógico de esta situación puede dar idea el que hasta 1908 en el Congreso de Roma no se hizo la propuesta de unificación de la notación vectorial. El autor de dicha propuesta -que pedía se eligiese una comisión que se encargara de tal cometidofue Hadamard.