Reseñas
Abstract
Manuel ZAMORA BERMÚDEZ, Estructura benéfica-sanitaria en la Málaga de fines del siglo XVIII. Hospitales de S. Julián y S. Juan de Dios.
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RESE1 n 1AS 341 acabar, constituye una de las pocas apreciaciones de Zanier en torno a la doctrina médica de Paracelso al explicar la recuperación de Hipócrates por haber este entendido que la materia estaba constituida por virtudes y no por cualidades como defendió Aristóteles (p. 83). E1 libro incluye un índice de autores. ROSA MARÍA MORENO RODRÍGUEZ Manuel ZAMORA BERMÚDEZ (1987). Estructura benefica-sanitaria en la Mdlaga de fines del siglo XVIL Hospitales de San Julidn y San Juan de Dios. Màlaga, Universidad de Màlaga-Excma. Diputación Provincial de Màlaga, 327 pp. ISBN 84-7496-I53-X. El trabajo de Manuel Zamora Bermúdez sobre el que vamos a exponer algunas consideraciones fue publicado hace algún tiempo, concretamente en 1987, de manos de la Diputación Provincial y de la Universidad de Màlaga recogiendo el fruto de la labor investigadora que realizó su autor para obtener el grado de Licenciado en Filosofia y Letras (rama de Historia). Se trata, por tanto, del trabajo académico con el que iniciaba su actividad historiogràfica contando, por ello, con una serie de virtudes y carencias inherentes al propio proceso de aprendizaje y a la propia instalación en la dificil tarea de construir explicaciones a los hechos del pasado. Hay en esta primera andadura de Manuel Zamora luces y sombras por las que quedan claramente contrastadas la notable ambición con la que el autor se movió en el campo heuristico, saltando las barreras de los propios archivos locales para adentrarse en la búsqueda de documentos que pudiesen aportar mas luz a los problemas tratados, frente al complejo esquema expositivo o la escasa reflexión que hace sobre determinados aspectos del discurso histórico llegando, en ocasiones, a la extrapolación de las realidades pasadas con intencionalidad de aplicarlas al presente, realidad que queda de manifiesto cuando trata de enlazar el antiguo Hospital de San Juan de Dios, regentado por hermanos de la Orden Hospitalaria, con el Hospital Civil Provincial o cuando, con escasa fortuna a nuestro parecer, pretende apuntalar hipótesis tan discutibles como la creación de una escuela andaluza de enfermería en el siglo XVII. De entrada llama la antención, y hablamos de afirmaciones que se hacen desde la propia introducción del trabajo, la adscripción metodológica del autor a una determinada parcela de historiografía, el estudio de las mentalidades y el intenso esfuerzo que a lo largo del texto se hace, serialandolo en no pocas ocasiones, para convencer al lector de que lo que allí se ha hecho ha sido, precisamente, «historia de las mentalidades».
342 RESEI n IAS Y es aquí donde estimo esta el principal problema de la obra que, con los matices academicistes que serialaba, ha pretendido cubrir con el manto de esa dificil línea de investigación una serie de datos e hipótesis sobre algunas, que no todas, las instituciones benéfico-sanitarias de la Màlaga de finales del XVII olvidando, tal vez, que el anàlisis de las actitudes colectivas es lo que se trata de poner de manifiesto con dicho programa de trabajo. Es cierto que el punto de partida que toma Manuel Zamora para su anàlisis es un problema colectivo, el brote epidémico de 1675, pero esta coyuntura adversa que, junto con otras, lograron modificar de alguna manera la estructura benéfico-sanitaria de la ciudad, debió potenciar una serie de actitudes colectivas ante la vida, la enfermedad o la muerte que en el presente trabajo quedan insuficientemente explicadas aunque el autor lo presente como uno de los objetivos del mismo. Lo que pensamos le sucede a Manuel Zamora es que al enfrentarse con el problema de la peste —mejor, de las catàstrofes colectivas— del último tercio del XVII malaguerio quiere circunscribirse sólo a las formas de vivir las mismas de los grupos marginados, estudiando para ello algunas instituciones dedicadas a la asistencia de éstos y analizando, a tal fin, un buen número de documentos relativos a la fundación, organización y condiciones materiales de las mismas sin darse cuenta, posiblemente, que este material es producto de otro grupo social, el dominante, que por medio de estas instituciones trató de poner en juego, una vez mas, los resortes de su poder para afianzar el sistema social imperante. Por ello cuando reflexiona sobre el obispo fray Alonso de Santo Tomàs, figura clave de la reforma benéfico-sanitaria, o estudia la Casa de Recogidas, o la reforma del sistema de funerales, o la Hermandad de la Santa Caridad, se olvida de que en sus respectivos planteamientos se ponen de manifiesto no pocos matices de autoritarismo con los que trataron, en definitiva, de conducir e integrar al hombre del momento, a un determinado sistema social. El trabajo de Zamora se decanta mas hacia el estudio de la individualidad y de las instituciones creadas por grupos dominantes que hacia las repuestas y actitudes colectivas, vengan del grupo que vengan, y aunque se muestre vivamente interesado por las respuestas de los grupos marginados no llega a darnos una explicación cabal de las mismas. Junto a ello las formas de exposición, cronológica o diacrónica según el capítulo, el adentramiento en épocas posteriores a la estudiada llegando, en algún momento, a adentrarse en la Ilustración o en pleno siglo XIX como si nada del entorno socioeconómico o de las propias mentalidades se hubiese modificado en ese lapso de tiempo, hace que el libro no logre alcanzar las propuestas introductorias. Sin duda el autor, llevado por un cierto entusiasmo documental, no ha sabido desbrozar el mismo y quedarse sólo con lo que le interesaba. No ha sabido, en definitiva, perfilar y concretar su tema de trabajo y se ha dejado llevar mas por el atractivo de determinades tendencias metodológicas que, estimo, no ha sabido entender correctamente. JESÚS CASTELLANOS