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Producción, empleo y eficiencia productiva de la empresa española : una radiografía a partir de SABI

Roca i Sagalés, Oriol; Sala, Hector

Abstract

En este artículo se analiza la productividad de las empresas españolas, utilizando la información estadística empresarial contenida en el Sistema de Análisis de Balances Españoles (SABE ). Se demuestra la validez de SABE para el estudio de las empresas españolas de más de 9 trabajadores y se analiza el comportamiento diferencial de la productividad de estas empresas teniendo en cuenta el tamaño, el sector de actividad y su vocación exportadora. Los resultados confirman la mayor productividad de la mediana empresa y del sector industrial y, se muestra que la actividad exportadora de las empresas está claramente correlacionada con mayores niveles de productividad.

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BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N° 2857 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 21 TRIBUNA ECONÓMICA Producción, empleo y eficiencia productiva de la empresa española Una radiografía a partir de SABE Oriol Roca Sagalés* Héctor Sala Lorda* En este artículo se analiza la productividad de las empresas españolas, utilizando la información estadística empresarial contenida en el Sistema de Análisis de Balances Españoles (SABE ). Se demuestra la validez de SABE para el estudio de las empresas españolas de más de 9 trabajadores y se analiza el comportamiento diferencial de la productividad de estas empresas teniendo en cuenta el tamaño, el sector de actividad y su vocación exportadora. Los resultados confirman la mayor productividad de la mediana empresa y del sector industrial y, se muestra que la actividad exportadora de las empresas está claramente correlacionada con mayores niveles de productividad. Palabras clave: productividad, pequeña y mediana empresa, exportaciones, España. Clasificación JEL: L11, O40. 1. Introducción El principal objetivo de este trabajo es estudiar el comportamiento de la productividad de las empresas españolas, utilizando para ello la información estadística contenida en el Sistema de Análisis de Balances Españoles (SABE), que se nutre de datos del registro mercantil. SABE amplía considerablemente los aspectos de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) que pueden someterse a investigación, dado que permite obtener información sobre todas y cada una de las variables incluidas en el balance de una empresa. En este sentido, una aportación adicional del trabajo consiste en demostrar la validez de SABE como muestra representativa del universo de empresas españolas de más de 9 trabajadores. El importante papel que las PYMES tienen en la economía española no sólo es bien conocido, sino que queda rápidamente ilustrado con los siguientes datos: en el año 2000 eran responsables del 80 por 100 de los ocupados, el 62 por 100 de las ventas y el 60 por 100 del valor de las exportaciones (Ministerio de Economía, 2002). Además, las PYMES son las empresas a las que se atribuye un mayor dinamismo y capacidad de adaptación al * Departament d’Economia Aplicada. Universitat Autònoma de Barcelona. Este trabajo ha recibido financiación por parte del Ministerio de Fomento a través de las «Ayudas a la Investigación 2002». entorno económico (Fernández y Nieto, 2001). Todo ello justifica que su estudio deba ser objeto de una atención especial, tanto desde el ámbito de la política económica como desde el académico. A pesar de esta importancia fundamental, la información estadística existente en España referida a las PYMES adolece de importantes carencias que dificultan el estudio de las mismas (1). Entre estas carencias destaca la ausencia de una base de datos empresariales suficientemente amplia en su dimensión temporal y con una cobertura exhaustiva en cuanto al número de variables; de ahí que sea necesario recurrir a distintas fuentes que recogen datos relativos a empresas de manera parcial y, lo que es más importante, utilizando metodologías muy dispares. Esta disparidad de fuentes, y la consiguiente heterogeneidad de los trabajos realizados a partir de las mismas, dificultan la comparabilidad de los resultados obtenidos. Todo ello, en suma, plantea una serie de problemas y limitaciones que obligan a que la explotación de la información estadística referida a las PYMES deba realizarse con suma cautela y después de establecer unas bases metodológicas que hagan comparables los datos procedentes de fuentes distintas. En este sentido, uno de los aspectos más importantes que hay que aclarar cuando se trabaja con datos empresariales es precisamente qué es lo que entendemos por PYME y cómo la definimos.La Comisión Europea, a través de la Recomendación de la CE de 6 de mayo de 2003 (DOC C(2003) 1422), que modifica la de 3 de abril de 1996 (DOC C(96) 261 final) y que entrará en vigor el 1 de enero de 2005, ha introducido recientemente cambios en su definición. En concreto, se definen tres categorías empresariales en función del tamaño medido a través del número de asalariados, el volumen de negocios y el balance general. Y aunque la nueva normativa respeta los límites existentes en cuanto al número de asalariados (microempresa, hasta 9 asalariados; pequeña empresa, de 10 a 49; y mediana empresa, de 50 a 249), establece dos cambios respecto a la definición anterior. Por una parte, actualiza los límites financieros (volumen de facturación y balance general), para tener en cuenta tanto la inflación como el incremento de la productividad acontecido desde 1996; y, por otra, introduce límites financieros para el caso de las microempresas (facturación y balance general inferior a 2 millones de euros). Así, la condición para que una empresa sea reconocida como PYME es que ‘ respete los límites de efectivos y, o bien los límites del balance general, o bien los del volumen de negocios ’. Por lo tanto, a partir de dicha definición, una empresa que reúna tan sólo el requisito referente al número de empleados y uno de los requisitos financieros puede ser considerada como PYME. Partiendo de los límites establecidos a nivel de la UE, en este trabajo consideramos tres grupos de PYMES, clasificados teniendo en cuenta únicamente el número de asalariados. Ello permite respetar tanto la definición de PYME establecida en 1996 como la que entrará en vigor en 2005. Además, también analizaremos el comportamiento del grupo de empresas con más de 249 trabajadores (gran empresa). El resto del artículo se estructura como sigue. En la sección 2 subrayamos las deficiencias de las fuentes de información empresarial en España y comparamos las dos principales bases de datos disponibles: DIRCE y SABE. Tomando como BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 22 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 (1) En GARCÍA TABUENCA (2003) aparece una buena descripción de las fuentes estadísticas sobre las empresas españolas. TRIBUNA ECONÓMICA ORIOL ROCA SAGALÉS Y HÉCTOR SALA LORDA BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 23 TRIBUNA ECONÓMICA PRODUCCIÓN, EMPLEO Y EFICIENCIA PRODUCTIVA DE LA EMPRESA ESPAÑOLA referencia el año 2000, en la sección 3 defendemos la representatividad de SABE, que es fruto de la progresiva ampliación del universo de empresas considerado desde 1995. Ello se constata en la sección 4 donde, además de certificar la representatividad creciente de SABE como fuente de información fidedigna, estudiamos las consecuencias del ciclo expansivo de la segunda mitad de los noventa por tamaño de empresa y sector de actividad. En la sección 5 analizamos la situación de la productividad en España y la vinculamos con la capacidad exportadora de nuestras empresas. La sección 6 recoge las conclusiones de este artículo. 2. Principales fuentes de micro-datos empresariales: DIRCE y SABE Hasta hace tan sólo unos años, las únicas fuentes de datos disponibles en España relativas al número de empresas y centros de trabajo procedían de la Seguridad Social, la Encuesta Industrial y la Encuesta de Población Activa (EPA). Ninguna de ellas, sin embargo, está diseñada como base de micro-datos empresariales. Desde 1996, y a partir del cruce de datos de la Seguridad Social y del Ministerio de Economía y Hacienda, el Instituto Nacional de Estadística elabora anualmente el Directorio Central de Empresas (DIRCE), que sin duda enriquece las fuentes estadísticas a las que acceder para obtener información del tejido empresarial español. El DIRCE ofrece datos de identificación, localización, distribución territorial, clasificaciones por tamaño (según número de asalariados) y actividad económica de las empresas españolas. Cubre la gran mayoría de las actividades económicas con las excepciones de la producción agraria y pesquera, los servicios administrativos de la Administración Central, Autonómica y Local (incluida la Seguridad Social) y las actividades de las comunidades de propietarios y el servicio doméstico. Finalmente, sólo cubre de forma parcial las actividades de las administraciones públicas relativas a sanidad, enseñanza y producción destinada a la venta, así como las actividades de las instituciones privadas sin finalidad de lucro. A pesar de la mejora indiscutible que esta base de datos supone en el conocimiento de la realidad empresarial más reciente de nuestra economía, la falta de datos relativos a variables económicas relevantes de la empresa hace que las limitaciones de dicha fuente estadística sean aún muy importantes. Por otra parte, su reciente aparición tampoco hace posible disponer de series históricas largas y, aunque ya se dispone de información del periodo 1996-2001, éste es todavía insuficiente para abordar estudios de carácter longitudinal amplio. A estas limitaciones, especialmente las derivadas de la escasez de variables económicas incluidas en DIRCE, hay que añadir un aspecto que provoca dificultades en el tratamiento y comparación de los resultados con los obtenidos en otros países de la UE. En efecto, DIRCE suministra información muy desagregada a partir de la agrupación de las empresas según el número de asalariados; dicha desagregación, no obstante, no permite agregar las empresas siguiendo los criterios establecidos por la UE. En concreto, una de las 12 agrupaciones consideradas por DIRCE incluye a las empresas que tienen entre 200 y 499 asalariados, de manera que no es posible identificar el número de empresas de entre 50-249 (mediana empresa) y aquéllas que tienen un número igual o superior a los 250 trabajadores (gran empresa). BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 24 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 TRIBUNA ECONÓMICA ORIOL ROCA SAGALÉS Y HÉCTOR SALA LORDA La utilización de la información estadística contenida en SABE permite superar gran parte de las limitaciones de DIRCE. El único problema es que sólo recoge parcialmente el universo de empresas DIRCE aunque, como veremos en la siguiente sección, se trata de una muestra plenamente representativa que hace posible analizar el comportamiento de una muestra muy amplia de empresas españolas con información relativa a todas aquellas variables de balance contenidas en el registro mercantil. En total hay información sobre 193.183 empresas, aunque ello no se corresponde con el número de observaciones disponibles una vez depurada la muestra. La principal limitación, compartida también por DIRCE, es la escasa cobertura temporal, ya que sólo desde 1995 existe información sobre un conjunto suficientemente amplio de empresas. Sí que es verdad, no obstante, que el tamaño de la muestra SABE ha ido aumentando de manera muy significativa desde entonces.Así, el número de empresas con datos sobre producción era de 74.266 en 1995, 91.163 en 1996, 100.262 en 1997, 123.022 en 1998, 146.413 en 1999, y 178.216 en 2000. En cuanto a la información disponible en SABE, ya hemos avanzado que es muy amplia y permite el análisis del comportamiento de las empresas desde múltiples perspectivas. Más concretamente, encontramos, por una parte, las variables que hacen referencia a los resultados de la gestión empresarial, que a su vez se subdividen en la cifra de ventas (ingresos de actividad de la cuenta de explotación), el valor añadido, y los resultados de explotación, financiero, de actividades ordinarias y de actividades extraordinarias, que conducen al resultado antes de impuestos. Están, también, las variables que se engloban en el epígrafe de análisis de ratios, entre las que se encuentran los de rentabilidad (económica y financiera) y de gastos financieros; los de equilibrio (fondo de maniobra, necesidad de fondo de maniobra, tesorería y ratio de equilibrio); los ratios cinéticos calculados a partir del equilibrio (con el mismo nombre que en el caso anterior); los de solvencia (de endeudamiento, fondos propios sobre permanentes, capacidad de devolución); y los de liquidez (de liquidez general, de liquidez inmediata). Los niveles en los que estas variables están disponibles son múltiples.Entre ellos destaca el nivel territorial, ya que el código postal de las empresas permite situar con gran precisión la actividad económica en el territorio. También es muy fino el grado de desagregación sectorial, ya que la actividad de cada empresa puede clasificarse según la CNAE a tres dígitos. Finalmente, los datos de número de empleados y de facturación permiten definir con precisión el tamaño de empresa. El análisis que sigue gira en torno a estos dos últimos niveles de desagregación. 3. El tejido empresarial en España: la representatividad de SABE Esta sección parte de considerar que el universo de empresas activas de la economía española en los sectores industria (incluida la energía), de la construcción y de servicios destinados a la venta, está recogido con un alto grado de exactitud por el DIRCE. Para conocer qué parte de este universo recoge la muestra SABE, hemos realizado un análisis comparativo de la información suministrada por ambas fuentes, en el que se tienen en cuenta los datos referidos al año 2000. Para ello hemos utilizado la información obtenida directamente de DIRCE y hemos clasificado, en consonancia, la información de SABE. BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 25 TRIBUNA ECONÓMICA PRODUCCIÓN, EMPLEO Y EFICIENCIA PRODUCTIVA DE LA EMPRESA ESPAÑOLA En concreto, hemos definido los cuatro tamaños empresariales estándares (ver Cuadro 1) siguiendo el criterio de agregación de DIRCE con el objetivo de hacer máxima la comparabilidad entre ambas fuentes. De este modo, la gran empresa incluye a todas aquéllas que cuentan con más de 199 asalariados. Además del dato referente al número de empresas, también hemos incluido el de ocupados, información que se proporciona en el «Informe: Las PYME en España 1996-2000» editado por el Ministerio de Economía (2002). Los datos del Cuadro 1 ponen de relie- ve un nivel de cobertura de SABE creciente con el tamaño empresarial, tanto en lo que se refiere al número de empresas existentes como al de ocupados. Destaca, eso sí, el bajo nivel de cobertura del segmento de las microempresas, que provoca que, si consideráramos el total de empresas, SABE únicamente capturaría menos del 5 por 100, aunque con una representatividad del 31,4 por 100 de la ocupación.Si nos centramos, no obstante, en la cobertura de las empresas de más de 9 trabajadores, SABE captura prácticamente la tercera parte de las empresas (un 31 por 100) y más de la mitad de los ocupados (el 55,3 por 100). La relevancia de estas cifras indica que la muestra SABE puede ser considerada suficientemente representativa de la población de empresas de más de 9 trabajadores. A partir de esta constatación, el siguiente paso consiste en examinar si, centrando el análisis únicamente en el universo de empresas de más de 9 trabajadores, SABE puede ser considerada también como una buena muestra de la realidad empresarial de los distintos sectores de actividad de la economía espa- CUADRO 1 NÚMERO DE EMPRESAS Y OCUPADOS: COBERTURA DE SABE POR TAMAÑO EMPRESARIAL EN 2000 SABE DIRCE SABE / DIRCE Nº emp Ocupados Nº emp Ocupados % emp % ocup 1. Microempresa (O-9)...................................... 75.397 303.033 2.438.469 6.378.260 3,1 4,7 2. Pequeña empresa (10-49) ............................ 37.266 787.063 135.114 2.696.940 27,6 29,2 3. Mediana empresa (50-199)........................... 8.621 803.034 17.735 1.685.590 48,6 47,6 4. Gran empresa (+199).................................... 2.750 2.340.610 4.074 2.723.910 67,5 85,9 Pequeña y Mediana emp. (2+3)......................... 45.887 1.590.097 152.849 4.382.530 30,0 36,3 Total sin Microemp. (2+3+4) .............................. 48.637 3.930.707 156.923 7.106.440 31,0 55,3 Total (1+2+3+4).................................................. 124.034 4.233.740 2.595.392 13.484.700 4,8 31,4 Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos SABE, DIRCE y Ministerio de Economía (2002). CUADRO 2 NÚMERO DE EMPRESAS: COBERTURA DE SABE POR TAMAÑO EMPRESARIAL Y SECTOR DE ACTIVIDAD EN 2000 Número empresas SABE SABE / DIRCE (en %) Microemp. Pequeña Mediana Grande P+M Total sin Total (0- 9) (10-49) (50-199) (+199) Microemp. 1. Industria y energía............................. 13.632 11.961 3.646 1.175 36,5 38,8 12,7 2. Construcción...................................... 9.573 5.729 997 208 23,7 24,2 5,6 3. Comercio y hostelería........................ 29.881 12.376 2.135 546 34,9 35,6 4,3 4. Transp. y comunicac. ........................ 3.880 2.120 536 189 33,8 35,2 3,0 5. Inst. financieras ................................. 769 187 39 31 21,5 20,1 2,4 6. Servicios a empresas........................ 14.937 3.310 829 452 37,0 38,8 5,9 7. Otros servicios................................... 2.725 1.583 439 149 10,1 10,5 1,2 Total Servicios (3 a 7)............................. 52.192 19.756 3.978 1.367 28.8 29.6 3,7 Total........................................................ 75.397 37.266 8.621 2.750 30,0 31,0 4,8 Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos SABE y DIRCE. BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 26 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 TRIBUNA ECONÓMICA ORIOL ROCA SAGALÉS Y HÉCTOR SALA LORDA ñola. En el Cuadro 2 aparecen los datos relativos al número de empresas agrupadas de acuerdo con la agregación sectorial empleada por Eurostat en sus publicaciones y utilizada también en el « Informe: Las PYME en España 1996- 2000» (Ministerio de Economía, 2002). Como puede observarse, SABE recoge un porcentaje de empresas industriales muy destacable (el 38,8 por 100), mientras que comprende la cuarta parte de las empresas del sector de la construcción. En cuanto a los servicios, a pesar de tener una amplia cobertura (el 29,6 por 100), hay que destacar que los subsectores con una importancia cuantitativa mayor en la economía son aquéllos que presentan unos índices de cobertura más destacables: por ejemplo, SABE cubre el 35,6 por 100 de las empresas de comercio y hostelería, y el 38,8 por 100 en el sector de servicios a las empresas. La última columna del Cuadro 2 pone de relieve que, si se tienen en cuenta todas las empresas (sin discriminar por tamaño), el grado de representatividad de SABE disminuye a unos niveles que en ninguno de los siete sectores podrían ser considerados como una muestra suficientemente representativa. Por otra parte, dicha columna también ilustra el destacable sesgo industrial de la muestra, que se manifiesta en un índice de cobertura considerablemente más elevado que en las otras ramas de actividad. No es posible realizar el análisis del grado de cobertura de la ocupación por grandes sectores con datos del DIRCE, como tampoco lo es a partir del informe del Ministerio de Economía (2002). No obstante, en base a la información que se deduce, por una parte, de la Contabilidad Regional de España (excluyendo el sector agrario y los servicios de no mercado) y, por otra parte, de las empresas de más de 9 asalariados incluidas en SABE, en el Cuadro 3 se presenta la distribución de la ocupación teniendo en cuenta ambas fuentes. A pesar de las diferencias poblacionales (los datos de la CRE —Contabilidad Regional de España— incluyen las microempresas) de la comparación de ambas distribuciones se confirma el sesgo industrial de SABE, que se compensa tan- to por un menor peso del sector construcción como del de servicios. Además, cuando se analiza este último sector, destaca el mayor peso en SABE del subsector de servicios a empresas, que acumula la tercera parte de los ocupados en servicios, compensando parcialmente el menor peso relativo del resto de ramas terciarias. En suma, este análisis pone de relieve la validez de SABE como instrumento de estudio de la realidad empresarial de nuestro país, siempre y cuando éste se CUADRO 3 OCUPADOS: COBERTURA DE SABE POR SECTOR DE ACTIVIDAD EN 2000. SABE SABE SABE CRE* Nº emp (+9 asalariados) Ocupados Distribución ocupación Distribución ocupación 1. Industria y energía..................... 16.782 1.374.338 35,0 26,1 2. Construcción.............................. 6.934 411.142 10,5 14,1 3. Comercio y hostelería................ 15.057 897.732 22,8 29,9 4. Transp. y comunicaciones......... 2.845 291.964 7,4 7,9 5. Inst. financieras.......................... 257 42.980 1,1 3,1 6. Servicios a empresas ................ 4.591 694.484 17,7 9,7 7. Otros servicios........................... 2.171 218.067 5,5 9,2 Total Servicios (3 a 7).................... 24.921 2.145.227 54,5 59,8 Total............................................... 48.637 3.930.707 100,0 100,0 *Contabilidad Regional de España: Se han excluido el sector agrario y los servicios de no mercado. Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos SABE y CRE. BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 27 TRIBUNA ECONÓMICA PRODUCCIÓN, EMPLEO Y EFICIENCIA PRODUCTIVA DE LA EMPRESA ESPAÑOLA refiera a las empresas de más de 9 trabajadores.El hecho de que aproximadamente la tercera parte de dichas empresas aparezcan en SABE, y que la cobertura sectorial sea más que aceptable cuando se desagrega por grandes sectores de actividad, confirman esta base de datos como un excelente instrumento para el estudio de las empresas españolas, sin olvidar el elevado potencial de explotación que ofrece la extensa información estadística en ella disponible. De hecho, SABE ya ha sido utilizada en algún trabajo como base de datos para estudiar la evolución y comportamiento de las empresas españolas en el ámbito de la financiación (veáse García Tabuenca, 2003 y García Tabuenca y otros, 2002). 4. Producción y empleo: análisis desagregado de los cambios por tamaño y sector de actividad En esta sección presentamos las principales características de las empresas incluidas en SABE. Del total de la muestra, seleccionamos aquellas observaciones (empresas de más de 9 trabajadores) que han proporcionado simultáneamente información de las variables valor añadido bruto (VAB), número de empleados y sector de actividad. A partir de esta selección, seguidamente analizamos la evolución de la producción y la ocupación teniendo en cuenta, en primer lugar, el tamaño empresarial y, a continuación, el sector de actividad. Cabe recordar que se han definido tres agrupaciones de empresas (pequeña, mediana y gran empresa) tomando como criterio únicamente el número de empleados. En la sección anterior, y dadas las características de la información estadística proporcionada por DIRCE, dichas agrupaciones no se han ajustado totalmente a la Recomendación de la CE de 6 de mayo de 2003 (DOC C(2003) 1422) , sino que el grupo mediana empresa incluía a las que tenían entre 50 y 199 empleados, y la gran empresa a partir de 200. Tanto en esta sección como en la próxima, sí se han adoptado los límites establecidos a nivel de la UE, con el objetivo de obtener unos resultados comparables con los datos estándar de la UE. Así, se han considerado los siguientes grupos de empresas: pequeña empresa (10-49 asalariados), mediana empresa (50-249), y gran empresa (a partir de 250). 4.1. Evolución 1995-2000 por tamaño de empresa El Cuadro 4 permite destacar los principales rasgos de la muestra seleccionada. En primer lugar, cabe destacar el aumento continuo del número de empresas del que tenemos información entre 1995 y 2000, con un crecimiento que se produce en las tres categorías analizadas. Además, los datos de VAB y ocupación por empresa (expresados en miles de euros constantes del año 2000 y en número de empleados, respectivamente) ilustran cómo el mayor tamaño de la muestra se ha visto acompañado por un mayor nivel tanto de producción como de ocupación por empresa. De esta manera, si consideramos el total agregado de VAB y ocupación para el año 2000, la muestra depurada de SABE incluye aproximadamente 180 mil millones de euros de VAB y casi 4 millones de trabajadores. Estamos capturando, por tanto, una cuarta parte de la ocupación total y prácticamente un tercio de la producción de nuestro país en el año 2000. Los datos referentes al VAB medio muestran que la tendencia durante el periodo 1995-2000 ha sido claramente creciente para los tres tamaños de empresa estudiados. Dicho crecimiento no se ha BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 28 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 TRIBUNA ECONÓMICA ORIOL ROCA SAGALÉS Y HÉCTOR SALA LORDA visto acompañado, en el caso de la pequeña y mediana empresa, por un incremento en el número medio de empleados por empresa, sino que éste se ha mantenido muy estable oscilando entre los 21-22 y los 102-104 asalariados, respectivamente.Ello implica que, en estos tamaños empresariales la productividad laboral, medida a través del VAB por ocupado, ha tendido a incrementarse durante el periodo considerado En cambio, en la gran empresa, el avance en el valor del VAB medio, que aumenta prácticamente en un 50 por 100 entre 1995 y 2000, sí se ha visto correspondido por un cierto crecimiento en el número medio de ocupados, sobre todo a partir de 1996, aunque éste ha sido de mucha CUADRO 4. NÚMERO DE EMPRESAS, PRODUCCIÓN Y EMPLEO: EVOLUCIÓN POR TAMAÑO DE EMPRESA EN 1995-2000. 1995 1996 1997 1998 1999 2000 Número de empresas Pequeña empresa (10-49) ................................. 15.508 19.315 21.105 25.898 32.094 37.266 Mediana empresa (50-249)................................ 4.375 5.147 5.918 7.259 8.375 9.247 Gran empresa (+249)......................................... 1.043 1.201 1.491 1.678 1.925 2.124 Total ................................................................... 20.926 25.663 28.514 34.835 42.394 48.637 VAB por empresa (en miles EUR 2000) Pequeña empresa (10-49) ................................. 646 687 779 851 812 820 Mediana empresa (50-249)................................ 3.394 3.766 4.229 4.260 4.377 4.939 Gran empresa (+249)......................................... 33.640 41.813 43.410 43.494 46.389 49.303 Ocupación por empresa Pequeña empresa (10-49) ................................. 22 21 22 22 21 21 Mediana empresa (50-249)................................ 103 104 103 103 102 102 Gran empresa (+249)......................................... 1.044 995 995 1.029 1.015 1.036 Fuente: Elaboración propia a partir de la base de datos SABE. CUADRO 5 NÚMERO DE EMPRESAS, PRODUCCIÓN Y EMPLEO: EVOLUCIÓN POR SECTOR DE ACTIVIDAD EN 1995-2000 1995 1996 1997 1998 1999 2000 Número de empresas 1. Industria y energía ........................................ 8.438 10.109 10.901 12.798 15.142 16.782 2. Construcción ................................................. 2.208 2.808 3.153 4.120 5.575 6.934 3. Comercio y hostelería ................................... 6.811 8.232 9.293 11.270 13.490 15.057 4. Transportes y comunicaciones ..................... 1.092 1.368 1.598 1.989 2.417 2.845 5. Intermediación financiera.............................. 82 114 150 187 226 257 6. Servicios a empresas.................................... 1.608 2.096 2.399 3.059 3.828 4.591 7. Otros servicios .............................................. 687 918 1.020 1.412 1.716 2.171 Total ................................................................... 20.926 25.663 28.514 34.835 42.394 48.637 VAB por empresa (en miles EUR 2000) 1. Industria y energía ........................................ 3.658 4.423 5.241 4.840 4.841 5.376 2. Construcción ................................................. 2.044 1.975 2.298 2.008 2.187 2.087 3. Comercio y hostelería ................................... 1.661 1.784 1.941 2.061 2.247 2.127 4. Transportes y comunicaciones ..................... 4.711 5.410 4.774 5.603 4.310 4.111 5. Intermediación financiera.............................. 7.923 6.654 8.930 11.147 11.104 12.050 6. Servicios a empresas.................................... 3.636 3.610 4.647 4.968 4.842 5.157 7. Otros servicios .............................................. 2.360 2.289 3.589 2.883 2.766 2.660 Total ................................................................... 2.865 3.229 3.724 3.615 3.586 3.721 Ocupación por empresa 1. Industria y energía ........................................ 97 91 99 92 88 82 2. Construcción ................................................. 86 76 80 66 66 59 3. Comercio y hostelería ................................... 59 58 60 62 60 60 4. Transportes y comunicaciones ..................... 127 130 106 111 86 103 5. Intermediación financiera.............................. 181 172 154 160 155 167 6. Servicios a empresas.................................... 153 120 150 166 152 151 7. Otros servicios .............................................. 92 87 101 95 88 100 Total ................................................................... 90 84 90 87 82 81 Fuente: Elaboración propia a partir de la base de datos SABE. BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 29 TRIBUNA ECONÓMICA PRODUCCIÓN, EMPLEO Y EFICIENCIA PRODUCTIVA DE LA EMPRESA ESPAÑOLA menor cuantía que el experimentado en términos de VAB. Por lo tanto, la gran empresa ve aumentada su productividad laboral, al mismo tiempo que aumenta sensiblemente en dimensión productiva y también, aunque muy levemente, en plantilla. 4.2. Evolución 1995-2000 por sector de actividad Las cifras que presenta el Cuadro 5 muestran los grandes rasgos de la distribución de empresas por sector de actividad durante el período 1995-2000. Así, en primer lugar, se puede observar un crecimiento paulatino del número de empresas en todos y cada uno de los siete sectores de actividad considerados. En segundo lugar, destaca el elevado número de empresas en el sector industrial y de comercio y hostelería, sectores que, sumados, representan aproximadamente dos tercios del total de la muestra de empresas (casi 32.000 de las 48.000 consideradas). En cuanto al VAB medio por empresa, los datos muestran que, tomando todo el periodo como referencia, el crecimiento en la dimensión productiva de las empresas que se había detectado en el apartado anterior para todos los tamaños de empresa se reproduce también en todos los sectores, aunque la evolución en algunos años (1997 y 1998) para determinados sectores haya sido la contraria. Por otra parte, el volumen de producción medio por empresa varía de manera significativa entre los distintos sectores. Así, éstos se podrían clasificar en tres grupos: el de empresas de mayor VAB, que incluiría tan sólo el sector intermediación financiera con una producción media anual del orden de 12 millones de euros en el año 2000; un segundo grupo con un VAB por empresa de entre 4 y 5,5 millones de euros, ligeramente por encima de la media, y en el que se encuentran los sectores industrial, de servicios a empresas y de transportes y comunicaciones; y, finalmente, un tercer grupo con el resto de ramas terciarias, así como la construcción, que se caracterizarían por una menor dimensión productiva media de las empresas (entre 2 y 2,7 millones de euros en 2000). Por lo que se refiere a la ocupación media por empresa, su comportamiento presenta fuertes oscilaciones a lo largo de los años analizados, aunque como tendencia general se puede observar que el número medio de empleados no ha aumentado, como en el caso del VAB, sino que se ha reducido. Esta circunstancia, que se repite en mayor o menor medida en todos los sectores, implica un aumento en el VAB por ocupado, indicando que, a lo largo del periodo estudiado, se ha producido un incremento en la productividad laboral (2). En el caso de los sectores de la industria y la construcción, la reducción en el número medio de ocupados sí que ha sido prácticamente continua durante el período analizado, mientras que las ramas terciarias muestran, en general, un elevado grado de variabilidad. La excepción se encuentra en comercio y hostelería, con una dimensión media por empresa que permanece en torno a los 60 empleados durante todo el periodo analizado (1995-2000). 5. La eficiencia productiva de la empresa española en 2000: una panorámica Iniciamos esta sección con un apartado que pone de relieve la importancia de la productividad como variable económi- (2)Esta observación resultaría intrascendente si no fuera porque en este periodo la productividad agregada de la economía española ha crecido escasamente. El apartado 5.2 retoma esta cuestión. BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 36 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 TRIBUNA ECONÓMICA ORIOL ROCA SAGALÉS Y HÉCTOR SALA LORDA Así pues, parece claro que la mayor apertura exterior del sector industrial podría ser uno de los factores (aparte, por supuesto, de los puramente tecnológicos) que permitirían explicar el porqué del mayor nivel de productividad de dicho sector frente al sector servicios, que sufre de unos bajos niveles de productividad especialmente acusados en el caso de la gran empresa. 6. Conclusiones En los últimos años se ha generado un intenso debate sobre las causas del estancamiento de la productividad de la economía española durante el ciclo expansivo iniciado a mediados de los noventa. Este debate gira en torno a datos agregados de productividad, generalmente calculados a partir de la información oficial sobre creación de empleo que proporciona la EPA. Se trata, por tanto, de un debate que puede ser hasta cierto punto esclavo de la fuerte creación de empleo puesta de manifiesto por la EPA que, recordemos, es una encuesta (proporciona estimaciones) que ha experimentado cambios metodológicos importantes desde 1999. En este contexto, esperamos que el estudio de la productividad en España desde una óptica estrictamente empresarial pueda contribuir a resituar los términos de este debate y, si cabe, a aclarar en qué segmentos de nuestro tejido empresarial se están produciendo los déficit de productividad más acusados. En particular, en este trabajo hemos analizado el comportamiento de la productividad de las empresas españolas utilizando, para ello, la información estadística contenida en el Sistema de Análisis de Balances Españoles (SABE). Esta base de micro-datos empresariales se nutre de la información disponible en el registro mercantil, lo cual confiere una gran riqueza de contenido y hace posible el análisis exhaustivo del comportamiento de las empresas españolas desde multitud de perspectivas, tanto de tipo microeconómico, como de tipo macroeconómico, sin olvidar las posibilidades de investigación que ofrece con datos individuales. En este marco, una primera aportación del trabajo ha sido la demostración de la validez y representatividad de la muestra SABE para estudiar las principales características del tejido empresarial en España, especialmente si el análisis se centra en el universo de empresas de más de 9 trabajadores. En efecto, en términos agregados, SABE recoge una cuarta parte de la ocupación total y prácticamente un tercio de la producción de nuestra economía en el año 2000. Si nos referimos a las empresas de más de 9 trabajadores, la muestra SABE recoge casi la tercera parte de las empresas y más de la mitad de los ocupados presentando, además, una cobertura sectorial significativa en todas las ramas de actividad consideradas y especialmente elevada en el caso de la industria (con el 39 por 100 de las empresas). Una vez constatada la validez de SABE, hemos caracterizado la evolución de la producción y el empleo en el periodo 1995-2000, para así inferir el comportamiento de la productividad teniendo en cuenta tanto el tamaño como el sector de actividad de la empresa. Entre los principales rasgos del análisis, cabe señalar el importante avance que se ha producido en la dimensión productiva de las pequeñas y medianas empresas, en claro contraste con el estancamiento del nivel de empleo. Por el contrario, en el caso de la gran empresa se detecta un aumento tanto del volumen de producción como del empleo, aunque este último ha sido menor en proporción. En consecuencia, hemos puesto de relieve un considerable aumento de la productividad de las PYMES, que ha sido BOLETÍN ECONÓMICO DE ICE N°2857 DEL 3 AL 9 DE OCTUBRE DE 2005 37 TRIBUNA ECONÓMICA PRODUCCIÓN, EMPLEO Y EFICIENCIA PRODUCTIVA DE LA EMPRESA ESPAÑOLA muy superior al de la gran empresa. Ello debe valorarse positivamente, ya que indica el aprovechamiento, por parte de las PYMES, del reciente ciclo económico expansivo para aumentar su dimensión productiva en paralelo a su nivel de productividad. En la parte final del trabajo, al profundizar en el análisis de la productividad empresarial en España, hemos tomado como referencia únicamente los datos de 2000 con el fin de evitar una excesiva influencia de los cambios en la muestra de SABE en su etapa de crecimiento y consolidación de la segunda mitad de los noventa. Los resultados obtenidos son muy significativos y pueden resumirse en los siguientes puntos. En primer lugar, se confirma el mayor nivel de productividad del sector manufacturero respecto al de servicios, tal y como se apunta en distintos trabajos aplicados a nuestra economía. En segundo lugar, y hasta cierto punto de manera sorprendente, se detecta una productividad superior de la mediana empresa, en relación a la pequeña y gran empresa. En tercer lugar, cuando se cruza la dimensión empresarial con el sector de actividad, los datos indican que la gran empresa industrial es la que tiene unos niveles de productividad más elevados (el 178 por 100 de la media), que contrastan con el muy bajo nivel que presenta la gran empresa del sector servicios (61 por 100). Ello explica porqué la gran empresa, en conjunto, presenta una productividad inferior a la de la mediana empresa. Cuando incorporamos la información relativa a la actividad exportadora de las empresas, los resultados que se obtienen son contundentes y muestran que la productividad de las empresas exportadoras es muy superior, en todos los sectores, a la alcanzada por las que no exportan. Destaca, en particular, el bajo nivel de las empresas de servicios no exportadoras (57 por 100 de la productividad media) que es menos de la mitad del de las empresas de dicho sector que exportan (123 por 100). Estos resultados permiten confirmar la hipótesis, ya contrastada en la literatura, de que la participación en los mercados internacionales se corresponde con una mayor productividad. Finalmente, no podemos dejar de subrayar que SABE constituye, ya actualmente, la principal base de micro-datos empresariales en España. Aunque en este trabajo sólo hemos ofrecido una radiografía de la productividad del tejido empresarial español, la ampliación de la muestra con la incorporación progresiva de nuevos ejercicios debería ser un instrumento de gran utilidad para mejorar el conocimiento de las empresas de nuestro país, y ampliar los horizontes de la investigación aplicada en dicho campo, especialmente en su dimensión temporal. Bibliografía 1. ABRAMOVITZ, M. (1956): «Resource and Output Trends in the United States since 1870», American Economic Review , número 46 (2), pp. 5-23. 2. AHN, S. (2001): «Firm Dynamics and Productivity Growth: A Review of Micro Evidence from OECD Countries», Economics Department Working Papers , número 297, Junio, pp. 1-38. 3. AW, B. Y.; CHUNG, S. y ROBERTS, M. J. (2000): «Productivity and turnover in the export market: Micro-level evidence from the Republic of Korea and Taiwan (China)», World Bank Economic Review , número 14 (1), pp. 65-90. 4. 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