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Pero, ¿ de qué enfermedad se trataba ? : el estado actual de los estudios sobre la salud y la curación en Africa

Prins, Gwyn

Abstract

Este artículo ofrece un acercamiento a la historia de la medicinal y de las prácticas terapéuticas en el África moderna. Arguye que las historias biomédicas tradicionales de la era colonial son necesarias, pero no suficientes para realizar esta tarea. Como tampoco lo son los estudios etnográficos de las prácticas terapéuticas indígenas. Los más importantes desarrollos analíticos recientes son, respectivamente, las historias macroepidemiológicas (por ejemplo, sobre la mosca tse-tsé) y el estudio de contextos terapéuticos pluralistas. Estos análisis ilustran un argumento central del artículo, a saber, que el estudio de la terapéutica es una de las vías más eficaces y fiables de investigar las complejidades culturales de una situación postcolonial. Tales estudios también ayudan a atravesar la cortina del estereotipo y del prejuicio que, desde los primeros contactos, ha caracterizado la perspectiva europea del continente africano.

Full text

Pe o, ;de qué en e medad se a aba? El es ado ac ual de los es udios sob e la salud y la cu ación en Á ica (") GWYN PRINS (" *) RESUMEN Es e a ículo o ece un ace camien o a la his o ia de la medicinal y de las p ác icas e apéu- icas en el A ica mode na. A guye que las his o ias biomédicas aclicionales de la e a colonial son necesa ias, pe o no su icien es pa a ealiza es a a ea. Como ampoco lo son los es udios e nog á icos de las p ác icas e apéu icas indígenas. Los más impo an es desa ollos analí icos ecien es son, espec i amen e, las his o ias mac oepidemiológicas (po ejemplo, sob e la mosca se- sé) y el es udio de con ex os e apéu icos plu alis as. Es os análisis ilus an un a gumen o cen al del a ículo, a sabe , que el es udio de la e a- péu ica es una de las ías más e icaces y iables de in es iga las complejidades cul u ales de una si uación pos colonial. Tales es udios ambién ayudan a a a esa la co ina del es e eo i- po y del p ejuicio que, desde los p ime os con ac os, ha ca ac e izado la pe spec i a eu opea del con inen e a icano. Fecha de acep ación: 19 de ab il de 1991. (*) [T aducción cas ellana de Salomé A izabalaga y e isión de Jon A nzabalaga. A ículo o igina iamen e publicado bajo el í ulo «Bu wha was he disease? The p esen s a e o Heal h and Healing in A ican s udies)) en Pas and P esen , 124 (1989), 159-79. Rep odu- cido con au o izaci6n del au o y de los edi o es de Pas and P esen ]. Ve siones an eno es de es e a ículo ue on p esen adas como «pape s» en el semina io in e acul a i o en e medicina y an opología de la Uni e sidad de Li e pool, en el semina io de his o ia de A ica de la School o O ien al and A ican S udies de Lond es y en la Plymou h Medical Socie y (escuela médica de pos g ado, F eedom Fields Hospi al). Ag adezco eno me- men e a los dis in os pa i ipan es sus c í icas cons uc i as. Asimismo, es oy en deuda con Pe e Bu ke, John Lonsdale, Minam Bo op P ins, And ew Robe s y Richa d Ra h- bone, de'cuyos comen a ios se bene icia on en g an medida los bo ado es subsiguien- emen e esc i os. (*y Global Secu i y P og amme, Facul y o Social and Poli ical Sciences, Uni e si y o Cam- b idge, F ee School Lane, Cambndge CB2 3RQ (England).. DYNAMIS Ac a Hispanica ad Medicinae Scien iammque His o iam Illus mndam. Vol. 11, 1991, pp. 361-385. ISSN: 02 1 1-9536 GWYN PRINS Á ica es un con inen e en e mo, eple o de gen e en e ma y más ecien- emen e hamb ien a. Es gen e que su e en pasi idad, bajo la op esión i á- nica e impe sonal de las empob ecidas ie as a icanas, el clima du o y e- leidoso, su las e de en e medades opicales y el e aso ecnológico de las cul u as a icanas. Es a es la imagen popula en Eu opa del Á ica subsaha- iana. Se ha man enido in a iable desde la época de la a a de escla os del oes e a icano, pasando po la e a colonial de Albe Schwei ze en su hospi- al de la jungla en Lamba ene, has a la imagen de los documen ales sob e las ac uales hamb unas p oyec ados du an e las colec as de ondos de «Li e Aid» y ((Comic Relie )). Recien emen e se ha is o más es imulada aún po el co o de las uculen as his o ias sob e el SIDA apa ecidas en la p ensa popu- la (1). Con odo, es a isión coexis ió en su día con o a. Has a inales del siglo XIX, los eu opeos que i ían en Á ica, pa icula men e en el Á ica occi- den al, en su mayo ía emblaban igno an es e inde ensos an e espan osas e in isibles legiones de en e medades a icanas que les a acaban con mayo i- ulencia incluso que a la población na i a. iPo qué sob e i ían aquellos p imi i os a las en e medades que an ápidamen e liquidaban a los ci iliza- dos blancos? (2). «¡Ten ojo y guá da e de la ensenada de Benin. Pa a uno (1) En abajos ecien es, la e ible mo alidad su ida po los a icanos occiden ales, ans- po ados como escla os a un en o no de en e medades peculia men e modi icadas y es- pecialmen e mo ales como el Ca ibe, plan ea posibilidades in e esan es en elación a la ía más p obable (y segu amen e más común) de comunicación de es a idea sob e los a icanos (y po lo an o, po ex ensión, de Á ica) a Eu opa an es del siglo XIX. En el Ca ibe hab ía es ado basada en la expe iencia ex ensi a de manejo del especial las e mo boso de los escla os, que enían los colonos blancos, cj: SHERIDAN, R. B. (1985). Doc o s and Sla es: A Medical and Demog aphical His o y o Slaue y in he B i ish Wes Indies, 1680-1 834, Camb idge. Debo es a idea a Richa d Ra hbone. Pa a el caso mode no de la p esen ación del SIDA, c : SABATIER, R. (1987). Blaming O he s: Racial and E hnic Aspec s o AIDS, London. (2) La espues a es, en pa e y como cabía espe a , gené ica. El ejemplo más conocido es la de ensa de la hemoglobina con a la cepa más mo al de mala ia, el P. alcipa um, que p opo ciona la p esencia de células alci o mes en la sang e de los a icanos occiden a- les. C : ALLISON, A. C. (1954). P o ec ion A o ded by Sickle-Cell T ai agains Sub e - ian Mala ia1 In ec ion, Bn' . Medical J, (l), 290-294. Me debo al di un o He mann Leh- mann po su pacien e explicación de nociones elemen ales de hema ología. Un esu- men ú il sob e es e y o os aspec os biogené icos de la adap ación humana al en o no a icano occiden al lo cons i uye KIPLE, K. F.; KING, V. H. (1981). Ano he Dimension o/ he Black Diaspo a: Disease, Diel and Racism, Camb idge, pp. 4-23. Los es udios sob e la salud y la cu ación en A ica 363 que sale, ein e se quedan den o)) ad e ía un pa eadlo ulga de la época a los a ican es que planeaban aden a se en es e e i o io (3). Cu in ha su- ge ido que la pe cepción de es e con as e y la eaccióin a él han podido con- ibui en g an mane a al es e eo ipo acial i memen e azado que ca ac e- iza el encuen o a icanoleu opeo: el a icano como medio diablo, medio niño (4). De hecho, las dos isiones con adic o ias se combinan pa a elabo- a la imagen: una, la más an igua y, en úl ima ins ancia, de mayo du a- ción, que p esen a al a icano como dolien e, simple y aniñado; la o a, como demonio esis en e a la en e medad. El doc o T.R.H. Thomson p obó de modo de ini i o la supe io idad de la quinina como p o ilác ico con a la mala ia en su expedición de 1841 a Níge , (5) pe o has a la década de 1870 no se e ec uó la sín esis de á macos alcaloides. Kolbe sin e izó el ácido salicílico en 1874 y as él se sin e iza on o os á macos, p ecisamen e en aquellos años en que se asen ó el dominio eu opeo en Á ica. En la década pos e io al Cong eso de Be lín de 1884, Beh ing inaugu ó la sue o e apia. Le siguie on las acunas ac i as con a el cóle a y la ieb e i oidea, y en la década de 1900 Paul Eh lich, el au én ico undado de la mode na quimio e apia, desa olló p incipalmen e los agen- es sin é icos basados en in u as de anilinas, que podían duplica la acción de los sue os. Con á macos como la an ipi ina, el sul onal y la enace ina en onces e o zados po los de i ados de las in u as --el azul de me ileno (usado po p ime a ez con a la mala ia en 189 l), el ojo ípano (con a los ipanosomas, en 1904) y el Sal a san (un an isi ilí ico a senical, en 191 0)- los médicos eu opeos de los ópicos lle aban consigo una ca uche a de lo que el p opio Eh lich desc ibió po p ime a ez como ,:<balas mágicas»; (6) y con las balas llegó la con ianza del pis ole o en sí mismo: la ic o ia sob e la ieb e p e igu aba el iun o del empi ismo ambién en o as ma e ias (7). (3) KIPLE; KING (1981), op. ci . en no a 2, p. 12. [Po más que pie da su ima en la e sión cas ellana, en ingles el pa eado esul a edondo: «Bewa e ancl ake ca e o he bigh o Benin. Fo he one ha comes ou he e a e wen y s ay in!» N.T.]. (4) CURTIN, P. (1964). The hage o A nca: B i ish Ideas and Ac ion, 1780-1850, Madison, pp. 360-362. (5) THOMSON, T. R. H. (1846). On he Value o Quinine in A ican Remi en Fe e , Lan- ce , 28 de eb e o, pp. 244-245; CURTIN, P. (1964), op. ci . en no a 4, p. 356. (6) SINGER, C.; UNDERWOOD, E. A. (1 962). A Sho His o y o Medicine, Ox o d, pp. 687- 689. (7) Es e a gumen o es desa ollado po HOBSBAWN, E. (1987). The Age 4 h Empi e, Lon- don, pp. 250-258. 364 GWYN PRINS Se hizo en onces posible una a iación del ema del Á ica en e ma, que se ha es ado oyendo du an e un siglo, cada ez con mayo in ensidad (has a que la epidemia de SIDA comenzó a golpea en la década de 1980): las en e medades endémicas de Á ica pueden se cu adas. El egalo de la medicina alopá ica en manos de médicos eu opeos no sólo puede p o ege a los eu opeos en Á ica, sino ambién, con iempo y géne os su icien es, sal- a a los a icanos de su ho ible con inen e y de su p opia simplicidad. Se a a de una en a i a que nada iene que e con la polí ica, que po consi- guien e es á cen ada de modo na u al en los médicos y su - abajo, una his- o ia necesa iamen e eu océn ica en la que los pacien es sólo igu an, al como su aíz la ina pod ía suge i , como su ido esqasi os que no oman - pa e ac i a en su p opia cu ación. En ello, la a ian e colon'Ial a icana no es concep ualmen e di e en e de la imagen con encional exis en e ace ca del a ance gene al de la medicina alopá ica (8). Sin emba go, en es e a ículo a - gumen a é que ampoco se i á es a imagen. Nos encon amos en medio de una g an ans o mación de los es udios sob e la salud y la cu ación en Á ica. Me explaya é sob e es emas que han su gido como cen ales en es a ans o mación. P ime o, e isa é las consecuencias de es i ui en e medad y a amien o a su con ex o his ó ico y colonial. Luego esboza é la a ac i a nue a his o ia que es á su giendo, de la in e acción en e agen es pa ógenos, polí icas y en o nos a icanos, an o mo bosos como na u ales. Finalmen e, suge i é lo que les sucede a nues as imágenes an o de los a icanos como de las en e medades en Á ica cuando pasamos de una desc ipción cen ada en el médico a o a cen ada en el pacien e. P e endo que el e ec o sea alen a la duda sob e las con iadas ase e acio- nes causales que incula on de modo di ec o la emp esa médica eu opea a la solución de los p oblemas médicos de Á ica. Al mismo iempo, es e a - iculo cues iona la isión popula de que Á ica ha sido siemp e ano mal- men e insana y que ello se debe a causas impe sonales y casi o almen e am- bien ales: que se a a de en e medades de Dios y no del Homb e. Pe o no a gumen a é lo con a io. Más bien, suge i é que podemos empeza a e modos en los cuales la in e acción ac i a y con ecuencia inin encionada en e el homb e y la na u aleza ha p oducido b o es de en e medad conc e- -- (8) En consecuencia, no puede so p ende nos e es ue zos pa alelos po esca a las di- mensiones más amplias de la his o ia médica, que ienen luga en el á ea de la medicina aiopá ica. C : PORTER, R. (1985). The Pa ien 's View: Doing Medical His o y om Below, Theo y and Socie y, 14, 17 5- 198. Los es udios sob e la salud y la cu ación en A ica 365 os y so p enden es. Todo ello signi ica que no podei nos con inua po más iempo an segu os de que sea co ec o habe las llamado en e medades del con inen e. Es e asun o es, po lo an o, análogo al deba e p o esional y pú- blico ace ca de la economía polí ica del hamb e a icana (9). El Cua o Jine- e del Apocalipsis cabalga pa a ma a con odos los medios a su alcance: con .- -- .- la espada, con el hamb e y con la pes ilencia. La his o ia, en ápida ans o - mación, de la salud y la medicina en Á ica puede con ene lecciones pa a la his o ia, ambién en ápida ans o mación, de la alimen ación en ese con i- nen e. La ieja di isión del abajo e a simple y cla a. Los médicos a endían a los en e mos; los an opólogos ecogían las c eencias y p ác icas médicas cu- iosas de los a icanos; y los his o iado es hacían la c 0nica del aplas amien o del débil e ine icaz mundo de la medicina (( adicional)) median e los á ma- cos y concep os de medicina alopá ica. Po ejemplo, cuando se a on ó la conquis a de la mala ia en la década de 1950 hubo un único p opósi o, y pa a nada se cues ionó su éxi o inal (10). (El agen e que en onces se consi- de aba consegui ía la ic o ia de ini i a e a el D.D.T., aunque su acciden a- do his o ial subsiguien e habla po sí solo). El lenguaje mili a imp egna una li e a u a iun alis a y «Whiggish» (1 1). En ningún o o á ea se eían de modo an pene an e y í ido las di e encias en e las ci ilizaciones eu opeas y a icanas; en ningún o o á ea la p esencia eu opea apa ecía an anspa- en emen e inocua. (9) BALL, N. (1976). Unde s anding he Causes o A ican Fa nine, Mode n A ?ican S udies, 14; SHEPHERD, J. (1975). The Poli ics o S a ua ion, Washing on; JACKSON, T. con EADE, D. (1982). Agains he G ain: The Dilemma o P7ojec Foo l Aid, Ox o d; TIMBERLA- KE, G. (1985). A ica in C isis, London; SEN, Ama ya (1981). .Po e y and Famines: An Essay on Enlillemenl and Dep i a ion, Ox o d ( ep oducido con co ecciones en 1982). Pa a una discusión gene al sob e las i nplicaciones de la esis de Sen en Á ica, c : RICHARDS, P. (1983). Ecological Change and he Poli ics o A ican Land Use, A ican S udies Re ., 26, pp. 46-47. Pa a una aplicación de p ueba de la esis de Sen a un caso a icano, c : VAUG HAN, M. (1 987). The S o y o an A ican Famine: Gende and Famine in Twen ie h-Cen u y Mala- wi, Camb idge. (10) RUSSELL, P. F. (1955). Man's Mas e y o Mala ia, Ox o d. (1 1) C', po ejemplo, DOWLING, H. F. (1977). Figh ing In ec ion: Conques s o he Twen ie h Cen- u~y, Ca nbndge, Mass. 366 GWYN PRiNS Pe o el médico San Jo ge aía en sus al o jas o as cosas cuando a acaba a los mic obios. La más impo an e e a la in e encia de que o os aspec os del colonialismo eu opeo -- e an A an bien ----L.- in encionado~~~iosos (y po lo an o an legí imos) como su medicina. Es e mensaje ue explíci amen e- > --- -- - --- usado po los misione os &dicos pa a p omo e su e angelización del Á ica angló ona y, explíci amen e, po los po ugueses pa a o alece su impe io a lo la go de odo su capí ulo colonial a icano (12). Aho a bien, el p es igio del s a us p o esional signi icaba que la medicina, como el de e- cho, p2&son£e &- qbién pode a los p ime os an icolonialis as. Se desa- olló, en consecuencia, bajo- ambas o mas (1 3). T es asgos de la medicina alopá ica, además de la bandole a de balas mágicas, hicie on que su pode ue a incon o e iblemen e p eciso. En p i- me luga , jun o con la poli a macia, se había supe ado el diagnós ico mul i- causal (di e en e del mul i ac o ial). El diagnós ico monocausal, educ i o y ísico ayudaba al médico a elegi el obje i o y a dispa a a con inuación la ' bala adecuada. En segundo, y de modo con ingen e, es e a amien o es ad lib e de alo es. El ni el social del pacien e, su es ado espi i ual, sussin i- k --a__ mGu opiniones de cualquie clase más allá de lo más i ial, e an i ele- an es pa a la cu ación. Un pacien e e a la suma de muchas y complejas pa es. En e ce o, es e a amien o e a somá ico y, po de inición, eac i o a una en e medad p eexis en e que había sido de ec ada. Tal como René Dubois exp esó en su in luyen e lib o Mi age o Heal h, el dios Asclepio, quien cu aba al indi iduo en e mo en el an iguo pan eón g iego, p ecedió a la diosa Hygieia, cuyo campo e a el man enimien o de la salud pública y, po lo an o, la p e ención (median e la acción gene al y co- muni a ia) de las en e medades somá icas, más que su cu ación. Las cuali- dades que habían quedado i memen e g abadas e an las del dios, no las de la diosa (14). Dubos ue uno de los p ime os en a güi que es e o den de (1 2) PRINS, G. (1 980). The Hidden Hi$popo amus: Reapp aisal in A ican His o y: The Ea ly Colonial Expe ience in Wes em Zambia, Camb idge, p. 197; RANGER, T. 0. (1981). Godly Medici- ne: The Ambigui ies o Medical Mission in S. E. Tanzania, 1900-1945. En: JANZEN, J.; PRINS, G. (eds.). Causali y and Classi ica ion in A ncan Medicine and Heal h [Social Science and Medicine, 15, núme o especial], pp. 261-277. (13) Sob e la p o esionalización del conocimien o médico, el ex o básico es FREIDSON, E. (1 970). P o ession o Medicine, Nue a Yo k. Den o del con ex o impe ial, JOHNSON, T. J. (1973). Impenalism and he P o essions. En: HALMOS, P. (ed.) P o essionalisa ion and So- cial Change, Keele, pp. 281-309. Es a idea es á expues a en LAST, M.; CHAWNDUKA, G. (eds.) (1986). The P o essionalisa ion o A ican Medicine, Manches e , p. 10. (14) DUBOS, R. (1960). Mi age o Heal h: U opias, P og ess and Biological Change, London, p. 109. Los es udios sob e la salud y la cu ación en A ica 367 p ecedencia e a inco ec o. En la medida en que la his o ia de la epidemio- logía ue indagada-de modo más pene an e y, no ablemen e median e el es- ue zo de Tom McKeown, ue mejo conocida, se e osionó la has a en onces con iada adsc ipción a la quimio e apia, de la p imacía en la educción de las en e medades in ecciosas a lo la go de la his o ia eu opea: las echas no conco daban. En e medad as en e medad, el decli e había comenzado an es de la e a a macológica (1 5). Así que en buena pa e de la eo ía médica ecien e, aunque oda ía no an o en la p ác ica médica de la sociedad indus ial, se ha inc emen ado el capi al de Hygieia. Se a aba, en cualquie caso, de luna espues a lógica al conocido ánsi o de las en e medades mic obianas e in ecciosas a las en e - medades causadas p o ocadas po el ambien e y a las degene a i as. Al ex- ae se el aguijón de las an iguas epidemias, su magia1 ambién desapa eció. Du an e la mayo pa e de los años cen ales del siglo XX, el cánce e a la en e medad que imponía espe o, y cons i uía un símbolo y una amenaza simila a la ube culosis cien años an es. Sin emba go, la llegada del SIDA dispu a la co ona al cánce (16). Pe o en el an icuado en o no mo boso del Á ica colonial, podía pe ci- bi se a Hygieia de o ma bien dis in a. Allí muchos di-icanos la eían como la ((pu a» de los colonialis as. O denes del comisa io del dis i o, basadas en p esupues os pe ec amen e azonables de salud pública, ales como que se exca en aquí los hoyos de las le inas; que se encie e allí al ganado en edi- les, que se d ene el agua es ancada acullá pa a de ene la ep oducción de mosqui os; que, al obje o de impedi que los insec os encuen en un luga de descanso, no se si úen los cul i os ce ca de las casas; que las casas sean umigadas obliga o iamen e -= con L - D2D-.TL,,_9 c.; se conside aban en el Á ica u al en e los en ome imien os másayz)~e hecho, po lo que he oido ----- &------- en Zambia, me cons a que la oma de es e ipo de medidas de salud pública po el gobie no de Rodesia del No e, jugó el mismo papel mo ilizado de la do mida conciencia campesina, que el desempeñado po las medidas de conse ación del suelo y. de selección de ganado en el caso de Kenia, que (1 5) McKEOWN, T. (1 979). Th Role o Medicine: D eam, Mi age o lVe nesis?, Ox o d, capí ulos III-VIII. (16) SONTAG, S. (1979). Illness as Me apho , London; SALZBERGER, R. C. (1976) Cance : As- sumpuons and Reali y Conce ning Delay, Igno ance and Fea . En: LOUDON, J. B. (ed.). Social An h opology and Medicine, London (A. S. A. Monog aph n.O 13), pp. 150-189; SONTAG, S. (1988). AIDS as Me apho , New Yo k Reu. Bks., 16, 27 oc ub e, pp. 89-99. 368 GWYN PRINS es á mejo documen ado (1 7). En el ámbi o indus ial y come cial, los exá- menes p e ios de selección, las inoculaciones y las eglamen aciones de los poblados mine os, o las in es igaciones médicas ace ca, p ecisamen e, de qué mínima can idad de comida (y acompañada de qué adi i os de oligoele- men os) e a necesa ia pa a sopo a un abajo du o sin allo ca díaco, pe o con el máximo endimien o, en una plan ación de azúca de Na al, cons i- uían los apun alamien os esenciales del sis ema de con a ación labo al en el su de Á ica (1 8). Po lo an o, a pesa de que a p ime a is a pa ezca lo con a io, la na u- aleza in ensamen e polí ica de la p o isión de salud pública an o en el Á ica u al como u bana si e pa a e osiona más la p imacía independien- e que de en ó Asclepio. Ello ambién anuncia una de las nue as ideas más ecundas in eg an es de la g an ans o mación ac ualmen e en ma cha: que una ez econocida la na u aleza polí ica del hecho de oma decisiones mé- dicas en Á ica, es posible desman ela los mu os concep uales que an e io - men e sepa aban la medicina del es o de la ida. En onces los cos es socia- les de ac i idades p oduc i as pod ían calcula se an abie amen e como los ma e iales. De es e modo, pa e del cos e de cons ucción de un amal e o- ia io has a las p oducciones ag ícolas en el oes e de Tanzania se paga con el inc emen o de la mo alidad pe ina al, que es, en sí mismo, el esul ado del aumen o de las demandas sob e el iempo de la muje , con su consiguien e s ess (19); los p oyec os de «desa ollo» colonial en el no e de Ghana y la (17) PATTERSON, K. D.; HARTWIG, G. W. (1978). The Disease Fac o : An In oduc o y O e iew. En: HARTWIG, G. W.; PATTERSON, K. D. (eds.). Disease in A ican His o y: An In oduc o y Su ey and Case S udies, Du ham, N. C., especialmen e pp. 11-18; pa a un caso a icano occiden al de medidas de salud pública in usi as, cj DUNN, J.; RO- BERTS, A. F. (1973). Dependence and Oppo uni y: Poli ical Change in Aha o, Cambndge, pp. 96-121; pa a la polí ica de conse ación del suelo en Kenia, c : ANDERSON, D. (1984). Dep ession, Dus Bowl, Demog aphy and D ough : The Colonial S a e and Soil Conse - a ion in Eas A ica du ing he 1930s, A ican A ai s, 83 (julio), pp. 321 -343; y TROUP, D. (1988). Economic and Social O igins o Mau Mau, 1945-53, Columbus. (18) ONSELEN, C. an (1976). Chiba o: A ican Mine Labou in Sou he ~ Rhodesia, 1900-1933, Lond es, pp. 39-60; MARKS, S.; ANDERSON, N. (en p ensa). Indus ialisa ion, Ru al Heal h and he 1944 Nauonal Heal h Sewices Commission in Sou h A ica. En: FEIER- MAN, S.; JANZEN, J. (eds.). Heal h in A ica; obse aciones'del au o , Wenela Elo S . Depo , Johannesbu go, 24 ab il 1975; LAMONT, N. McE. (1973). A Possible Fo m o Acu e Ca diomyopa hy as Encounse ed in Suga Gane Field Wo ke s in Tongaa , Na al, Sou h A ican Medical Jl., 24 eb e o, pp. 31 1-315, ci ado po FEIERMAN, S. (1985). S ug- gles o Con ol: The Social Roo s o Heal h and Healing in Mode n A ica, A ican S u- dies Re ., 28, p. 1 15. (19) FEIERMAN (1985), op. ci . en no a 18, pp. 99-101. Los es udios sob e la salud y la cu ación en A ica 369 p esión c ecien e pa a u iliza la ie a de las lade as del ío pagó como p e- cio un aumen o de la oncoce cosis (cegue a de los íos) (20); pa e del cos e de los embalses de p oducción de ene gía y de egadío se paga con aumen- os de la esquis osomiasis; una g an pa e del cos e de las minas de o o de Sudá ica consis ió en la in oducción masi a de la ube culosis en las zonas a icanas de eclu amien o (21); pa e del cos e del c ecimien o u bano de Zambia se paga, en el seno de los ba ios pe i é icos de chabolas, en malnu- ición in an il que es el esul ado, no de una escasez absolu a de comida, sino del decli e, inducido cul u almen e, de la lac ancia ma e na, y de la de- g adación de la die a, que acaba basada en bebidas gaseosas y pan de ienda. Especialmen e cuando a asociado a una dep i ación e al emp ana y a una mielinización impe ec a del ce eb o en desa ollo, el cos e puede amplia se al e aso men al, quizá a g an escala (22). Pa a da nomb e a es os esul a- (20) PATTERSON, K. D. (1978). Ri e Blindness in No he ii Ghana, 1900-1950. En: HART- WIG; PATTERSON (eds.), op. ci . en no a 17 p. 109; RICHARDS (1983), op. ci . en no a 9, p. 22. (21) PRINS, G. (1979). Disease a he C oss oads: Towa ds a His o y o The apeu ics in Bulo- zi since 1876, Social Science and Medicine, 13, p. 297 [una e sión ab e iada apa ece á en FEIERMAN; JANZEN (eds.) (en p ensa), op. ci . en no a 181; PACKARD, R. M. (1990). Whi e plague, black labo : ube culosis and he poli ical economy o heal h and disease in Sou h A ica, Pie e maii zbu g-London; una apo ación incial del mis io au o ue el ccwo king pape n p esen ado a la A ican S udies Associa ion, Bos on, Mass. en 1983 bajo el í ulo «Indus ialisa ion, Ru al Po e y and Tube culosis in Sou he n A ica)). (22) JELIFFE, D. B. y E. F. P. (1977). B eas Feeding: A Key Measu e in La ge Scale Disas e Reiie , Disas e s, 1, pp. 199-203; in o mación del au o p oceden e del pe sonal que pa - icipó en un sondeo no publicado sob e nu ición en los poblados en o no a Lusaka, 1980. Pe o nó ese que se es án omando algunas p ecauciones. La base isiológica de es as elaciones con inúa siendo in es igada. C' SHOEMAKER, W. J.; BLOOM, F. E. (1977). E ec s o Unde Nu i ion on B ain Mo phology. En: WURTMAN, R. J. y J. J. (eds.). Nu i ion and he B ain, ol. 11, Nue a Yo k, pp. 185-116. No se log ó encon a nada signi ica i o en la búsqueda p ac icada al obje o de consi a a e asos men ales, en la mejo uen e de in o mación de odos los iempos de que disponemos en elación a una hamb una -una hamb una eu opea mode na p o ocada po el homb e. C SVEIN, Z.; SUSSER, M.; SAEMGER, B.; MAROLLA, F. (1975). The Na u al Expenmen : Famine and Human De elopmen : The Du ch Hunge Win e , 1944-45, Nue a Yo k. Sin emba - go, cuando, al como es común en el mundo pob e y no lo e a en el caso en Holanda, el es ado nu i i o basa1 de la mad e, sob e Ado du an e su in ancia, sea de icien e, hay cie amen e un ((e ec o somb a)) en la gene ación siguien e, que se pone de mani ies o po al e aciones del sis ema ne ioso cen al. Además exis en p uebas pa a de ende la hipó esis de Lusaka a pa i de o os luga es en el mundo pob e. C', po ejemplo, el caso gua emal eco es udiado po WILSON, A. B. (1981). Longi udinal Analysis o Die , Physical G ow h, Ve bal De elopmen and School Pe o mance, en BALDERSTON, J. B.; WILSON, A. B.; FREIRE, M. E.; SIMONEN, M. S. (eds.). iZlalnou ished Child en o he 376 GWYN PRINS epidemias, epizoo ias y hamb unas que ca ac e iza on los p ime os años de es e siglo y, a su ez, desencadena on las epidemias y epizoo ias de ipano- somiasis du an e las décadas de 1920 y 1930 ue on consecuencia de la de- sa monía ecológica, polí ica y pa asi ológica [la cu si a es mía] causadas po los acon ecimien os imp e is os que acompaña on al impac o colonial ... no ue pax sino bellum, un es allido de gue a biológica a g an escala, no menos e- ible pa a sus íc imas po el hecho de que és as sólo agamen e pe cibie- an su causa)) (41). Los ac o es ecológicos, polí icos y pa asi ológicos cons i uyen un con- jun o sin conexión lógica inmedia amen e e iden e pa a el ojo cien í ico. De hecho, la desc ipción de Fo d se pa angona en Á ica de modo amplio y p eciso, con las c ónicas ela i as a una pe cepción cul u al a icana de la e- sonan e impo ancia simbólica que iene la di isión isica en e el despobla- do y los campos, en e lo sal aje y lo cul i ado; y semejan e isión es simila a la que se dio en la Ingla e a p eindus ial(42). En los ejemplos a icanos, la ensión dinámica no dependía de eo ías abs ac as y uni e sales sob e las medidas de con ol cien í ico, sino del conocimien o p eciso y pa icula de las dinámicas de la ecología local e, igualmen e impo an e, de la habilidad pa a incidi en ella al desplaza animales o pe sonas. Los signos de ad e encia se exp esaban ecuen emen e en lo que, pa a los o as e os, pa ecía se una mezcla caó~ica de é minos eligiosos, poli i- cos o p opios de las edes de pa en esco, sob e la salud de la ie a; y el éxi o de las medidas p e en i as dependía de acciones legimi adas y coo dinadas que ab aza an ambién es os é minos (43). Pe o no debe ía so p ende nos que el bienes a ecológico esul a a se , jun o a o os, un alo esencial de una cul u a. El ey Lea en medio de la o men a en el b ezal no hab ía eni- pa a i o lo o ece la up u a del con ol de la pleu o-neumonía bo ina con agiosa en Zambia occiden al, en 1915. En es e caso, la epizoo ia es aba en elación, no con el de- umbamien o polí ico de un es ado, sino con la dis o sión, que el come cio exace bó, del dominio eal -has a en onces es ic o- eje cido sob e el mo imien o del ganado a a és del con ol de los ebaños eales. (41) FORD (1971), op. ci . en no a 25, p. 489. (42) THOMAS, K. V. (1983). Man and he Na u al Wo ld: Changing A i udes in England, 1500- 1800, London, pp. 192-194. (43) SCHOFFELEERS, M. (ed.) (1979). Gua dians o he Land: Essays on Cen al A ican Te i o ial Cul s, Gwelo, pp. 2-4; SCHOFFELEERS (1978). A Ma y Cul as a Re lec ion on Chan- ges in P oduc ion: The Case o he Lowe Shi e Valley, 1590-1622. En: BUIJTENHUIS, R.; GESCHIERE, P. L. (eds.). S a i ica ion and Class Fo ma ion: A ícan Pe spec i es, Leiden, pp. 19-33. -Los es udios sob e la salud y la cu acibn en A ica 377 do di icul ad en en ende lo así; como ampoco la audiencia elizabe hiana al con empla le (44j. Pe mí aseme, pues, ecapi ula el a gumen o de:ja ollado has a aquí. Comencé po o ece imágenes, ampliamen e di undidas, de Á ica y de la medicina en Á ica, odas las cuales, al y como suge í, e an g a emen e de- icien es. A la imagen de una medicina lib e de alo es se con apusie on las nue as in es igaciones sob e los cos es sociales de p oducción. A la imagen de un con inen e genuinamen e insano, ba ido po epidemias, se con apu- so la his o ia in e ac i a de los agen es pa ógenos, la conquis a colonial y la ecología, omando como hilo conduc o el g an lib o de John Fo d sob e la ipanosomiasis (po más que el espec o de la ecién llegada pandemia de SIDA se cie na siemp e sob e es a his o ia). En la úl ima pa e del a ículo, debemos ol e a la pequeña escala, a la escala del pacien e indi idual en es e paisaje, y de es a o ma abo damos, con él o ella, la búsqueda del a amien o. Una noche, ya a de, un homb e llamó a mi pue a en Za nbia pa a pe- di me que lle a a a un seño mayo al dispensa io de lla misión en mi Land Ro e , pa a isi a a un pacien e en e mo. Al día siguien e po la mañana ui se e amen e ep endido po la monja zambiana del dispensa io po ' habe - me implicado en la in oducción de un médico-b ujo en sus salas. E a no ma del dispensa io que cualquie pacien e in e nado que u ie a a os con la medicina (( adicional)) se ía expulsado de modo suma io. Po lo an o, pues o que en su opinión e a mi culpa, la monja me indicó igualmen- e que lle a a al pacien e de uel a a casa, ¡jun o con el médico-b ujo!. Fue una in oducción memo able a la concepción, ue e y omnip esen emen e a aigada, de que la medicina «mode na» y la ((p imi i íu) son absolu amen e incompa ibles. Aunque es a isión es á p esen e como una asunción incon- o e ible, y po lo an o indiscu ible, en la his o ia más clásica y medi- cocén ica de la medicina en A ica, el lado del pacien e de mi pequeña a en u a, has a aho a desechada, o ma una pa e igualmen e álida de la (44) TILLYARD, E. M. W. (1943). The Elizabe han Wo ld Pic u e, London; DANBY, J. F. (1961). Shakespea e's Doc ine o Na u e: A S udy o King Lea , London, pp. 43 y SS. 378 GWYN PRINS expe iencia. Aho a bien, una ez acep ado es o, se plan ean de modo inme- dia o e os asomb osos. El p ime o iene que e con los es imonios: sabemos que el en o no médico a icano es plu alis a, al con ene muchas a iedades de a amien o, y que episodios como aquél en el que me i in olun a ia- men e en uel o, son comunes. Pe o, ?cómo obse amos y egis amos se- mejan e p oceso? El segundo es analí ico: 6qué ienen las pe sonas en su men e cuando hacen es e ipo de cosas? La solución al p ime p oblema ab e las pue as a una econside ación del segundo, al p opo ciona un cue po su icien e de da os ele an es. Tal solución ue encon ada po ~ohnjanzen en el bajo Zai e du an e su abajo de campo en la década de 1960, y p opues a en 1978 en el lib o indi idual que más ha in luido en la ecien e ans o mación de los es udios sob e la salud y la cu ación en Á ica (45). The Ques o The apy in Lowe Zai e ejió, en p ime luga , un apiz his ó ico de odas las di e en es opciones e apéu i- cas, de las heb as que en el bajo Zai e han cons i uido el ejido del plu alis- mo médico a lo la go del siglo XX. Luego, ayudado po un colega médico capaci ado pa a hace una alo ación pa ológica de las a ecciones de cada pacien e en cada momen o -con ando así con esa e e encia ex e na- Jan- zen siguió y obse ó minuciosamen e muchos episodios de en e medad. En es e lib o se p esen an seis casos ep esen a i os. Pues o que cada pacien e iba en busca de ali io, Janzen pudo es ablece con p ecisión cuándo y bajo qué condiciones el pacien e cambiaba de una a o a de las cua o adiciones e apéu icas con empo áneas. A es os sis emas e apéu icos los llamó: «el a e del nganga)) (especialis a en e apia a icana), la e apia de pa en esco, la pu i icación e iniciación, y la medicina occiden al. Es aba muy cla o que los indi iduos a ec ados no omaban decisiones po sí solos. El o ella es aban apoyados po un g upo cons i uido po ami- lia es, pe sonas de simila posición y especialis as que, en di e en es mo- men os de la en e medad, se esponsabilizaban de los cambios de e a- pia (146). Jun os cons i uían lo que Jan@n llamó «los di ec o es de e apia. Se a aba de signos de un en o no de débil p o esionalización, ípica de la si uació i colonial, donde los dec e os con a la b uje la, al igual que los co- men a ios desp ecia i os, o zaban a los sanado es a icanos a la clandes ini- (45) JANZEN, J. (con la colabo ación del médico W. ARKINSTALL) (1978). The Ques i The- apy in Lowe Zai e, Be keley. (46) Los seis casos se di iden en dis in os episodios y la iden idad de quien oma las decisio- nes en cada episodio se p esen a esquemá icamen e. Ibidem., pp. 132-133. Los es udios sob e la salud y la cu ación en A ica 379 dad (47). Aho a bien, es e pano ama ha -cambiado en los úl imos ein e años. La p o esionalización de la medicina a icana --la c eación de asocia- ciones de sanado es adicionales, su pa icipación en los se icios nacionales de salud, e c.- es pa e de la polí ica de independencia, cuando las nue as me i oc acias buscan consolida las bases desde las cuales compe i po el pode . Po consiguien e, de p osegui es e p oceso, quizás ocu a que dis- minuya el pode de los di ec o es de e apia legos (48). Sin emba go, es o p esupone que los usua ios es én dispues os a admi i el con ol o bien que puedan se o zados a ello, y ambas cosas esul an imp obables. Es más, in- cluso si odas las opciones e apéu icas se bu oc a izan po igual, se man en- d á y hab á de adminis a se es e plu alismo undamen al. Más allá del ni el o ganiza i o, lo que los casos zai eños pa ecían mos- a e a que el pode de la medicina alopá ica, especialmen e de la ci ugía, gozaba de un econocimien o gene al, pe o que el e o in elec ual global de la al e na i a cien í ica pe manecía bloqueado. Con odo, ello no suponía el echazo de algunos de sus ins umen os concep uales más pode osos, pues o que los sanado es a icanos con aban con una amplia expe iencia empí ica en el e eno de las hie bas medicinales. Janzen y A kins all se las a egla on pa a i i una empo ada con Nzoamambu, un maes o sanado , al obje o de obse a sus p ác icas y euni un he ba io de allado de su ma e ia medica, pa a demos a sus esis más allá de cualquie duda (49). ;Cómo podían coexis i es as ideas en con lic o? Janzen sugi ió que ello e a posible me ced a la exis encia de una cla a je a quía den o de la cual la ciencia he bola ia empí ica de un nganga pe manece subo dinada a sus pode es mís icos. Nzoamambu hizo un dibujo pa a ayuda le a comp ende . En él se mos- aba la elación en e la cabeza, el co azón y el ien e. El sanado explicó que iniciaba su diagnós ico con una hipó esis de causa na u al y ascendía en la je a quía de ó ganos del cue po, has a culmina en (el co azó~i. Si encon- aba que el co azón -el c(seAo de la pe sona»- es aba a ec ado, sabía que debe ía busca más allá del cue po ísico del pacien e, en las es e as social y sob ena u al, con el in de e,ncon a la aíz de la en e medad (50). Tan o el (47) FEIERMAN, S. (1986). Popula Con ol o e he Ins i u ions o Heal h: A His oncal S udy. En: LAST; CHAWNDUKA (eds.), op. cz . en no a 13, p. 206. (48) Es a es la hipó esis de Mu ay Las . CJ Ibzdem, pp. 9-12. (49) JANZEN (1978), op. cz . en no a 45, pp. 164-168, 243-249. (50) Ibzdem, pp. 158-159. Simila explicación me suminis ó Lingomba Mululu en 1977, en Zambia occiden al. Ha ne Ngubane sub aya el ca kc e cen al del equilib io en la no ma Zulú de bienes a . C' NGUBANE, H. (1977). Body and Mznd zn Zulu Medzczne, New 380 GWYN PRINS dibujo como la explicación ecue dan las e iologías médicas eu opeas de ca- ác e popula y no-cien í ico (51). Es o, a i ma el ilóso o y an opólogo E nes Gellne , ma ca la G an Línea Di iso ia. Todos los in es igado es (y p o esionales) deben decidi dónde se si uan an e el p oblema susci ado: en es e de e minan e p incipal de la cons i ución de la cul u a, ihay o no dis inción en e el modo cien í ico y o os modos de pensamien o? (Es a p egun a, obsé ese, no es la misma que si hay di e encia en e las sociedades (( adicionales)) y ((mode nas)), la cual debe explica se median e los concep os poppe ianos ((abie o)) y ((ce ado)) o median e el ela i ismo cogni i o especí ico-cul u al.) La cul u a cien í ica, según ha p opues o Gellne , se dis ingue de odas las demás po el en oni- zamien o de la e dad como juez inal de los da os. Es la espada que ma a al ela i ismo comp ehensi o, que di ide las es e as de la exis encia, y que pe - mi e la acumulación de inmensas can idades de conocimien o e ec i o al a- cili a expe imen os eplica i os. Es e iun o de la cognición es p e equisi o pa a la c eación de la socie- dad indus ial. Su co ola io es una de las es ca ac e ís icas que ma can la línea di iso ia: 1) que en una cul u a no-cien í ica, la cognición no iene ((in- munidad diplomá ica)), en palab as de Gellne . Es o se ilus ó an e io men e al señala cómo pa a Nzoamambu las es e as ísica, social y ascenden e del cosmos in e accionan. Asociadas a ella se encuen an las dos es an es ca ac- e ís icas: 2) que una cul u a no-cien í ica con a á con u_na de inición más amplia e insis en e de ((nci malidad)), la cual se de ine simul áneamen e en ' é minos mo ales y cogni iuos que son especí icos de la sociedad pa icula en cues ión; 3) que los (( alo es nuclea es)) (llamados po Gellne c(c1áusulas a inche adas))) que encapsulan es a noción, se di undi án y ha án omnip e- sen es en la sociedad, y que así ocu i á cuando las es e as de la ida ísica, social y espi i ual es én débilmen e dema cadas, po que en onces las ideas se aplica án de modo gene al en odas es as es e as: la desc ipción de Gell- ne co esponde a una ((escasa di isión cogni i a del abajo)) (52). Yo k. O os in es igado es han ecogido ampliamen e e iologlas simila es. C', po ejem- plo, JANZEN, J.; PRINS, G. (eds.) (1981), op. ci . en no a 12. Comienza a se un denomi- nado común ampliamen e compa ido. (51) WEBSTER, C. (ed.) (1979). Medicine and Modali y in he Six een h Cen u y, Camb idge; Mac- DONALD, M. (1981). Mys ical Bedlam, Camb idge; THOMAS, K. V. (1973). Religion and he Decline o Magic, Ha mondswo h. (52) GELLNER, E. (1974). Legi i na ion o Belie ; Camb idge, pp. 161-164. Los es udios sob e la salud y la cu ación en A ica 381 Es cla o que he encon ado cada una de es as ca ac e ís icas empí ica- men e demos adas y, po lo an o, ap ecio en g an medida la desc ipción que Gellne hace de ellas (53). ;Quie e ello deci , en consecuencia, que es a elación se man iene a a és de odas las escalas de ales sociedades? Si la a licción del indi iduo debe a eces se a ada a a és de sus amilia es, ?puede la noción de salud como aspec o de esa de inición especial de no - malidad, ex ende se a oda la sociedad? ;Puede una sociedad es a en e - ma? ?Puede un luga cae en e mo? En caso a i ma i o, ;de qué en e meda- des? Desde el siglo XVII has a comienzos del siglo XX la economía de una anja del Á ica cen al, desde la cos a a lán ica ascendiendo po el ío Zai e (Congo) has a Malebo (S anley) Pool, y hacia el no e has a la cuenca del ío Kwilu-Nia i, es aba dominada po el as o y complejo á ico de escla os, ma il y cob e, que se desplazaba del in e io has a la cos a, y un á ico de uel a de impo aciones eu opeas. En es e á ea du a~n e el mismo pe iodo de iempo exis ió, p ime o en alza y luego en decadencia, uno de los más impo an es cul os de cu ación a icanos, de que enemos e idencia. Se a- aba de un (( ambo de a licción)) llamado Lemba (54) Lemba se mani es aba en el indi iduo po medio de sín omas ísicos ales como dolo abdominal y di icul ad pa a espi a ; pe o és os no lo dis inguían pa icula men e de o os complejos de a licción. Lo que lo hacía dis in o e a la iden idad de quienes lo padecían. Lemba a acaba a la éli e: je es, jueces y, especialmen e, quienes a endían las u as de á ico de la ga dis ancia que a a esaban la e- gión o quienes pa icipaban en el á ico. Pa a expulsa es a en e medad, los sanado es de Lemba usaban obje os i uales, especial ien e el ambo Lemba, el cual con enía medicinas mágicas y b azale es que ambién poseían la ue - za de Lemba. Con ecuencia, es os obje os es aban icamen e deco ados y solían ep esen a mo i os de conchas de cau i y lo es de cua o pé alos. Una eliquia ma e ial especialmen e no able en es e cul o lo cons i uían pe- (53) Gellne ha esc i o e i dos ocasiones sob e es a ma e ia, con lige as a iaciones en e ambos es udios. C : GELLNER, E. (1973). The Sa age and he Mode n Mind. En: HOR- TON, R.; FINNEGAN, R. (eds.). Modes o Though : Essays on Thinking in Wes en and Non- Wes e n Socie ies, London. Las cua o ca ac e ís icas dis in i as las p esen a en p. 169. En Legi ima ion o Belie apa ecen en p. 158. Ac ualmen e ha si uado es e a gumen o den o de una eo ía más amplia del cambio his ó ico. C GELLNER, E. (1988). Plough, Swo d and Book: The S uc u e o Human His ow London. Es e a gumen o se ecoge aquí esque- má icamen e en pp. 21-23. (54) JANZEN, J. (1982). Lemba, 1650-1930: A D um o A lic zon in A ~ca and he New Wo ld, New Yo k. 382 GWYN PRINS queñas es a uillas ep esen ando igu as masculinas y emeninas, cada cual con la insignia de Lemba y los b azos en elazados de o ma peculia (55). Como da o adicional, a p incipios de siglo, un ex ao dina io misione o1 e nóg a o sueco llamado Ka l Laman, había di igido la ecogida median e ca equis as a icanos de lo que se con i ió en un a chi o de más de 20.000 páginas de da os cul u ales ela i os a kiKongo, incluidos ex os de cu ación Lemba. Du an e más de 10 años, John Janzen escud iñó los museos del mundo en busca de obje os ela i os a Lemba, adujo el «Laman» y o as uen es, y cons uyó una axonomía his ó ica del cul o Lemba. Consiguió localiza las a ian es egionales de Lemba en las sociedades acé alas y segmen a ias de la cuenca del ío Congo (así como las a ian es de i adas del mismo que ue- on ansladadas po escla os al o o lado del A lán ico), y e que su ideolo- gía insis ía en la eliminación del con lic o, especialmen e en e sexos: el nomb e, de hecho, de i aba de lembikisa, un e bo que signi ica ((calman). Los ex os Lemba e elaban y las es a uillas mos aban muchísimas cosas ace ca de las elaciones ma imoniales. Pe o Janzen no log aba descub i cuál e a la en e medad que Lemba supues amen e cu aba has a que, casual- men e, supe puso un mapa del o igen de los ex os y obje os Lemba con o o de las u as del á ico de la ga dis ancia. Ambos conco daban. Cada cosa comenzaba a si ua se en su si io. Los sace do es de Lemba p ac icaban a las pue as de los me cados, que e an los nudos económicos de la egión. Su papel incluía la elabo ación del i ual del me cado. El in e cambio simbóli- co de bienes p oducidos en el luga y bienes impo ados igu aba en las se- siones Lemba. Los sace do es de Lemba man enían la paz en los me cados del bajo Zai e. Su s a us dependía de sus cualidades pe sonales de in eg idad y pu eza, no e a he edi a io. Los símbolos de pu eza exp esados po el con- cep o Lemba de sociedad i uosa e an no ables en los ma imonios Lemba, los cuales a su ez e an pa e i al del con ol polí ico de la i alidad en e amilias pode osas. Es as uniones ma imoniales po oda la egión suminis- aban una o ma de con ol de las u as de á ico. P opo cionaba un sis e- ma de ac o de gobie no a g an escala en una comunidad de sociedades igua- li a ias a pequeña escala. Pe o la iqueza e in luencia que adqui ie on es as amilias de a ican es ajo consigo la en idia y la male olencia; y es os males pudie on hace en e ma a los a ican es. Po lo an o, el cul o Lemba p opo cionaba una o ma de apacigua con lic os de in e és en e la ac i i- (55) Ibidem, láminas 18, 19, 20, pp. 253-257. Los es udios sob e la salud y la cu ación en A ica 1 dad, na u almen e compe i i a y di isi a, del á ico y el o den social del bajo Zai e: una o ma de asegu a que la p esencia en e ellos de un sis ema de á ico in e nacional masi o no des uye a las comunidades locales. Lemba p o egía la salud de és as, de la en e meda~d del capi alismo (56). Todo es o, me hago ca go, esul a a p ime a is a una isión incómoda como p opues a; ya que de ás pa ece es a al acecho la pe spec i a de un des onamien o peo que el del médico iun an e ein el Á ica en e ma: el del conocimien o uni e sal po el pa icula . Si es o se acep a a, ;qué queda en onces segu o? De hecho, como indicaba an e io men e, c eo que es a d amá ica conclusión no es á jus i icada. Pe o, po iás que no pueda apli- ca se a ni el gene al de modo dogmá ico, es bueno que el análisis esul e incómodo, po que mues a que el conocimien o cien í ico, es echo e con- cen ado, de los agen es pa ógenos es simplemen e menos e iczen e que el co- nocimien o en aizado en las ci cuns ancias sociales, ecológicas y médicas, an o his ó icas como p esen es, de Á ica. De o ma simila , se ha demos- ado que lo mismo ha ocu ido con el conocimien o ag ícola (57). Pe o in- cluso siendo así, lo que impo a es que la clase de p oblema que he a ado en la úl ima pa e de es e a iculo es amplia, aunque agamen e, pe cibida como una amenaza gene alizada con a esa des eza in elec ual de la cual los eu opeos se sien en más bien o gullosos. Adi ino que po es a azón ha esul ado di ícil hace p og esos: mejo a oja iolen amen e con a los a i- canos la eja de hie o de alguna, o de cualquie , eo ía gene al de la socie- dad, que da la imp esión de concede igual s a us a cualquie modo no- cien í ico de pensamien o. Se a a de una con on ación ú il. Es ambién innecesa ia. ;Po qué dia- blos debe espe a se que una explicación ope a i a a g an escala explica a de modo au omá ico lo pequeño ambién? ;Po qué az jn es as explicaciones que pa ecen se aplicables a ni el gene al deben asumi se uni e salmen e ... ~--. -- (56) En una his o ia del A ica mode na elegan emen e esc i a, Ha ms mues a cuán impo - an e es lo que los na i os pe ciben como una polución i ual de un luga , pa a es imu- la la econs ucción exhaus i a de una sociedad bajo o a o ima. Cj: HARMS, R. (1987). Games agains Na u e: An Eco-cul u al His o o he Nunu o Equa onal A ica, Cambndge. (57) RICHARDS, P. (1985). Indigenous Ag icul u a1 Re ohlion, Lo idon. como p eeminen es? El e o es el de la elección. He a ado de mos a que la p esen e ans o mación de los es udios sob e la salud y la cu ación en Á ica con iene es inicia i as esenciales. Cada una cuen a su p opia his o ia médica, pe o a la ez añade algo más que ayuda a es a a ea gene al. El examen de los cos es sociales de p oducción añade nue os de alles inexo ables a la hoja de balance de la explo ación económica del Á ica co- lonial. El análisis his ó ico de la búsqueda de un a amien o den o de un en o no médico plu alis a ab e una ía p obablemen e más jus i icable que cualquie o a hacia las á eas nuclea es de las sociedades colonizadas, y su- minis a una aliosa en ana desde la cual obse a cómo las comunidades se de ienden a sí mismas de los in lujos des uc i os pe o ine i ables. El as- eo de la in e acción dinámica, inin encionada y desa o unada en e agen- es pa ógenos, polí ica y ecología a icana e ela que la na u aleza en Á ica no solamen e hace las cosas de modo osco, sino que, en su ma a illosa complejidad, simplemen e esponde al a amien o. Las espues as bene i- ciosas iluminan an o el alcance del conocimien o ecológico sob e el Á ica p ecolonial, como su a iculación median e la e apéu ica con o as es e as del conocimien o indígena. Las espues as pe judiciales iluminan el limi a- do alcance empí ico del conocimien o cien í ico de la ecología a icana, su campo de búsqueda concep ualmen e es echo y, en con as e con él, su as isimo campo de aplicación. De lo ilus ado en es e a iculo se desp ende una lección: o hay humil- dad in elec ual, au o es icción en el uso de la eo ía y lexibilidad discipli- na ia, o no hab á p og esos aliosos en nues a comp ensión de Á ica. Exis en algunos signos de que se es á p es ando una a ención mayo a es a lección. En ello, el es udio de la salud y la cu ación ma ca camino. El úl imo decenio ha sido el de la e lexión de cas igo en los es udios a icanos, cuan- do hemos ap endido que sabemos menos y con meno iabilidad ace ca del Á ica mode na, de lo que se pensaba du an e la ((Década de la Independen- cia». Es impo an e que es o se en ienda amplia y ápidamen e, mien as nos p epa amos pa a esis i lo que, de hecho, nos puede ese a el u u o. Du an e la úl ima pa e de es e milenio, de odos los Enju os Caballe os, quizá podemos p edeci con mayo acilidad la isi a del Cua o Jine e a Á ica, con la pes ilencia. Nadie sabe aún de dónde p oceden los i us del SIDA (58). Pe o ahí es án aho a, como una enganza. Du an e el úl imo año (58) PENNY, D. (1988). O igins o he AIDS Vi us, Na u e, 9 de junio, pp. 494-495. Los es udios sob e la salud y la cu ación en A ica [1988] hasido posible asc ibi a Á ica b u ales p opo ciones de esponsabi- lidad en los mecanismos de ansmisión de la in ección po VIH (59). Tam- bién ha empezado a es a pe u bado amen e cla o qiue el ni el de in ección po VIH exis en e en Á ica, incluso p esumiendo con a odo p onós ico que la in ección pudie a ul e io men e de ene su cu so, p oduci á un g an ans o no social, pues o que la gene ación de los in ec ados más jó enes es á desa ollando el SIDA y comienza a mo i en p: opo ciones sus ancia- les (60). Nadie has a aho a ha pensado ealmen e a a és de qué p isma mi- a án las polí icas de la desespe anza. En e nues as mejo es guías es án los es udios sob e la espues a eu opea a la Pes e Neg a. El pelig o es que, como la pandemia de SIDA se mani ies a len amen e (po lo que ma a á en un espacio de iempo mucho más la go que la pes e bubónica), el pasado y p esen e de Á ica ol e án a desapa ece as la imagen del con inen e en- e mo y des alido. Así, los a icanis as que es udian la medicina y la salud sopo an una g a e esponsabilidad doble. Su abajo, po su ue za me odológica, pod ía ayuda a esca a el espec o más amplio del pasado a icano; pe o a su ez es e abajo, al expone los desas es médicos de Á ica, explicando sus cau- sas y dando impo ancia a los modelos pasados de de ensa indígena del in- di iduo y la sociedad con a la a licción, quizás ayude ambién a cambia esa imagen pode osa y pe sis en e del Á ica en e ma, con la que comencé. Es i a nen e impo an e hace lo mien as quede iempo, con el in de o a- lece a los a icanos en el p esen e, cuando a an de encon a las ías pa a abo da la pa o osa labo de con ola la in ección po el VIH. El abajo de los his o iado es pod ía, e en ualmen e, ayuda a cambia el clima in elec ual. Hace es o es, al mismo iempo, ayuda a los a icanos co ien es ac ualmen e bajo iesgo, a que se ayuden a sí mismos. (59) El 20% po ans usión y agujas no es k iles empleadas en e apias an o o males como a manos de p o anos; el 80% po coi o he e osexual sin p o ección, inc emen andose de modo subs ancial (aunque den o de una gama amplia de p obabilidades, po azones aún desconocidas) la posibilidad de in ección po la p esencia de ulce aciones geni ales asociadas a o as en e medades ansmisibles sexualmen e --el llamado ((inc emen o po el co ac o E.T.S.)). (60) ANDERSON, R. M.; MAY, R. M. (1988). Epidemiological Pa ame e s o HIV T ansmis- sion, Na u e, 9 de junio, pp. 514-518; PANOS DOSSIER 111 (en asociación con la C uz Roja No uega) (1988). AIDS and he Thi d Wo ld, London (edici6n nue a y ampliamen e e isada: sep iemb e 1988); si uación ac ualizada a pa i de SABATIER, R. (1988). Li- uing wi h HIV in A nca (con e encia p onunciada en la Roya1 A ican Socie y el 17 de agos o de 1988).