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El alcoholismo como enfermedad social en la España de la Restauración : problemas de definición

Huertas García-Alejo, Rafael; Campos, Ricardo

Abstract

En el presente trabajo se estudia la complejidad de la definición del alcoholismo durante la Restauración en España. La peculiar manera de "enfermar", a través de la ingestión voluntaria de bebidas alcohólicas, ayudó a configurar un discurso en torno al alcoholismo en el que primó la idea de vicio y voluntariedad del bebedor. La moralización como forma de lucha antialcohólica, fue la consecuencia normal de este discurso. Ahora bien, el alcoholismo también fue definido como enfermedad social, si bien de manera implícita. El nexo que establecieron los autores españoles entre alcoholismo y proletariado y ciertas causas de origen social como la vivienda, la mala alimentación, etc., indicaban una cierta conciencia de que existía una relación entre el alcoholismo y la forma de organización de la sociedad capitalista de fines del siglo XIX y principios del XX.

Full text

El alcoholismo como en e medad social en la España de la Res au ación: p oblemas de de inición (") RICARDO CAMPOS MARÍN (**) RAFAEL HUERTAS GARCÍA-ALEJO (**) SUMARIO 1 .-In oducción. 2.-El alc~holismo en e el icio y la en e medad. 2.1 .-El alcoholismo como icio. 2.2.-El alcoholismo como en e medad social. 2.3.-La elación en e el alcoho- lismo y la ube culosis. 3.-Medidas p o ilAc icas. 4.-Conclusión. ,, RESUMEN En el p esen e abajo se es udia la complejidad de la de inición del alcoholismo du an e la Res au ación en España. La peculia mane a de ((en e ma )), a a és de la inges ión olun a ia de bebidas alcohólicas, ayudó a con igu a un discu so en o no al alcoholismo en el que p imó la idea de icio y olun a iedad del bebedo . La mo alización como o ma de lucha an- ialcohólica, ue la consecuencia no mal de es e discu so. Aho a bien, el alcoholismo ambién ue de inido como en e medad social, si bien de mane a implíci a. ]El nexo que es ablecie on los au o es españoles en e alcoholismo y p ole a iado y cie as causas de o igen social como la i ienda, la mala alimen ación, e c., indicaban una cie a conciencia de que exis ía una ela- ción en e el alcohoIismo y la o ma de o ganización de la sociedad capi alis a de ines del siglo XIX y p incipios del XX. El alcoholismo ue conside ado po los publicis as de la Res au ación como una de las es .g andes plagas, jun o a la sí ilis y la ube culosis, que Fecha de acep ación: 25 de mayo de 1991. () T abajo ealizado en el ma co del P oyec o de In es igación n.0 H045191, sub enciona- do po el Plan Regional de In es igación de la Comunidad Au ónoma de Mad id. (O4) Depa amen o de His o ia de la Ciencia del Cen o de Es udios His ó icos. C.S.I.C. Duque de Medinaceli, 6. 28014 Mad id. DYNAMIS Ac a Hispanica ad Medicinae Scien ia umque Hzs o iam Illus andam. Vol. 11, 1991, pp. 263-286. ISSN: 021 1-9536 azo aban a la humanidad. Su e iología, la inges ión inmode ada de bebidas alcohólicas, y sus e ec os sociales e indi iduales: c iminalidad, locu a, ((dege- ne ación)), hicie on del mismo una pa~ología peculia , conside ada a medio camino en e el icio y la en e medad, en el que el concep o de culpa del be- bedo es u o p esen e en odo el discu so que se cons uyó al ededo del p oblema. Aho a bien, la mayo ía de los que in i ie on es ue zos en la lucha con a el alcoholismo, es u ie on de acue do en seiiala , que si bien és e había exis ido en odos los iempos, ue a aíz del p oceso de indus ia- lización cuando el consumo de alcohol ascendió de mane a sob esalien e, alcanzando el s a us de p oblema médico-social. Y no en ' ano, señala on que el alcoholismo, pese a a ec a a odas las clases sociales, se ex endió con especial ue za en e el p ole a iado, naciendo así la igu a del ob e o bo a- cho, indisciplinado, pendencie o y uen e de odos los pelig os sociales, an e la bienpensan e sociedad bu guesa inisecula . El obje o de es e abajo es analiza la de inición del alcoholismo como en e medad social y los es ue zos eó icos pa a comba i lo du an e la Res- au ación. Las uen es u ilizadas son p incipalmen e olle os de lucha an ial- cohólica de au o es españoles, aunque ambién se han consul ado ex os psiquiá icos y médicos anceses, debido a la eno me in luencia de és os en España. 2. EL ALCOHOLISMO ENTRE EL VICIO Y LA ENFERMEDAD 2.1. El alcoholismo como icio Como se sabe, no ue has a 1852, cuando el p o eso de la Uni e sidad de Es ocolmo Magnus Huss publicó su ob a Alcoholismus Ch onicus (l), que el alcoholismo quedó de inido como una en idad nosológica di e enciada. An es de la publicación de es a ob a, los médicos y psiquia as, si bien ha- bían cons a ado la exis encip del abuso de las bebidas e ílicas y sus conse- cuencias agudas, no alcanzayon a desc ibi la especi icidad de la in oxica- ción c ónica; a lo sumo de inie on una se ie de cuad os elacionados con el alcoholismo, como el deli ium emens o la dipsomanía (2). Así pues, la ob a (1) HUSS, M. (1852). Alcoholismus Ch onicus, Es ocolmo, Fn ze. (2) Como ejemplo puede e se el a ículo de BOUGARD, J. (1844). Essai su le delinum emens,,Annales médico-psychologiques, 2, 123. El alcoholismo como en e medad social en España 265 de Huss e olucionó el es udio del e ilismo c ónico, acuñando el é mino de alcoholismo, y conside ando és e como una en e medad. Ello, sin emba go, no signi icó que los es udiosos del ema lo asumieseii así de mane a cla a. En 1857 el doc o Joaquín Sala ich, en su memo ia Higiene del ejedo , si- guiendo a Descu e , clasi icaba la bo ache a o emb iaguez en e las pasio- nes, sin u iliza en ningún momen o eynue o e mino de alcoholismo, y se- ñalaba que ((la bo ache a es la inclinación habi ual de oma inconside a- blemen e bebidas espi i uosas has a pe de la azóin)) (3). En e las causas a las que a ibuía la ex ensión de la bo ache a en la clase ob e a, des acaba los malos ejemplos que el niño ecibía desde su in- ancia, an o en el hoga como más a de en la áb ica. El p oceso de a ición a la bebida lo desc ibía en los siguien es é minos: «Al p incipio beben los lico es espi i uosos sin place , po imi ación y pa a no mos a se menos que los demás, a la indi e encia sucede una ag adable sensación, depués un deseo i esis ible, y una pasión que aumen a cada día. Y así po una pendien e más o menos ápida son lle ados de los hábi- os de sob iedad a los de in empe ancia, y del uso mode ado de bebidas a un abuso, y de és e al emb u ecimien o y a la c ápula (4). , De es a mane a, el ob e o ((al llega a es e es ado de deg adación)), se con e i ía en asiduo clien e de la abe na, ap o echando cualquie ocasión o excusa pa a acudi a ella. El en oquelque del alcoholismo hacía Sala ich, es aba más p óximo a conside a és e como un icio, como una cues ión de hábi o, que como una en e medad. El cen o qe su discu so e a pu amen e mo al, y lo que e da- de ade amen e le p eocupaba e a que: (3) SALARICH, J. (1858). Higiene del ejedo . O sean, medio, ísicos y mo alespa a e i a las en e me- dades y p ocu a el bienes a de los ob e os bcupados en hila y eje -el.algoddn, Ba celona. La edi- ci6n u ilizada es la deJUTGLAR, A. (1984). Condiciones de ida y abajo ob e o;.en España a mediados del siglo XIX, Ba celona, An h opos, p. 193. Es a memo ia ue p emiada po la Académia de Medicina y Ci ugía de Ba celona, en el concu so de 1857 que se con ocó bajo el lema: «<Qué medidas higienicas puede dic a el Gobie no a a o de las clases ob e as?». En la misma ob a de Ju gla se ecoge ambién la memo ia de MONLAU, F. (1856), Higiene indus ial. iQuk medidas hi~énicas puede dic a el gobie no a a o de las clases ob e as? El es udio sob e las pasiones que sigue Salanch pa a su clasi icación de la em- b iaguez, es el de DESCURET, J. B. (1841). La Médecine despa sions, ou les Passions considé- ées dans leu s appo s a ec les maladies, les lois e la eligion, Pai is, Béche Jeune e Labé. (4) SALARICH (1858), op. ci . en no a 3, p. 194. 266 RICARDO CAMPOS ~MFÚN y RAFAEL HUERTAS GARC~A-ALEJO «La bo ache a hace al ob e o pe ezoso, jugado , que elloso y u bulen o; le deg ada y emb u ece; des uye sus buenas cos umb es; escandaliza a la sociedad, y le impele al c imen. La,bo ache a es la causa p incipal de las iñas, de muchos deli os, y de casi odos los desó denes que come en los ob e os)) (5). Sólo en un segundo plano conside aba la emb iaguez como «un manan- ial ecundo de en e medades y de mue es desg aciadas)) (6). Buena pa e de es a concepción mo al de la emb iaguez se asladó a la ya más ((cien í i- ca» de alcoholismo, cons i uyendo, sin duda, uno de los p ob1,emas mis im- po an es que su gen al abo da es a en e medad desde el pun o de is a his ó ico. La u ilización de los concep os de (( icio)) y ((en e medad)) ue on cons an es po pa e de los médicos, psiquia as y o os es udiosos que desde di e en es campos se ace ca on al p oblema del alcoholismo, en el pe- íodo de la Res au ación. Su uso, en la mayo ía de los casos, se p oduce de mane a alea o ia, y no es ex año encon a los dos concep os en un mismo ex o. Es a mezcla cons an e de é minos iene, a nues o juicio, su o igen en la peculia mane a de con ae la en e medad, que es conside ada como una ((in oxicación olun a ia)). Así, al a gumen o de Úbeda de que «el alcoholis- mo es la esul an e de la acción óxica sob e el o ganismo, del uso habi ual y exage ado de los líquidos alcohólicos, sea cual ue e su na u aleza y p oce- dencia)) (7), se añade la exis encia de una men alidad gene al, que conside a el alcoholismo un p oblema, p incipalmen e indi idual y de olun ad, pues como dice Ca los Fe and y López en su olle o El alcoholismo: «El uso con inuo del ino, agua dien es, lico es y demás bebidas espi i uo- sas conducen al bebedo al alcoholismo c bnico, o e dade o alcoholismo, eo y ho ible icio e indigno es ado, en el cual caen olun a iamen e incal- culable núme o de indi iduos de odas las clases sociales, sin p e e los mil pelig os y la uina que les p opo ciona» (8). La inges a olun a ia pa ece se , pues, la cla e de que el alcoholismo sea a ado más como un icio que como una en e medad. Aho a bien, es os dos aspec os no bas an exclusi amen e pa a explica la pe sis encia de la de- (5) Ibzdem, p. 194. (6) Ibidem, p. 195. (7) ÚBEDA y CORREAL, J. (1901). El alcoholismo: sus e ic os en el indi iduo y en su descendencia: su n luencia desmo ahzado a en la sociedad y en la amilia. Consejos y medios pa a comba i lo y des- e ado, Mad id, Imp en a de Adminis ación Mili a , p. 15. (8) FERRAND Y L~PEZ, C. (1 908). El alcohohsmo, Huel a, Imp. Gu ié ez, Li e y He e o. El alcoholismo como en e medad social en Espaiia 267 inición del alcoholismo como un icio, sino que con luyen oda una se ie de ac o es que ayudan a ello. In imamen e unido al p oblema de la olun a iedad en la inges ión del alcohol, es á el de la cos umb e o hábi o, que no malmen e desemboca en la pasión. P ospe Despine en su ob a Le démon alcool es concluyen e al es- pec o, cuando indica: ((Comenza é po señala el pelig o que co e el imp uden e que se lib a sin cuidado a su uso habi ual. El pelig o es el siguien 'e: el uso habi ual de be- bidas alcohólicas o demasiado alcoholizadas, de e mina muy a menudo a la la ga una necesidad a al, i esis ible, que a as ,a a abusa de es as bebi- das, a oma las en exceso, y a aumen a g adualmen e 'es e exceso)) (9). Es a i esis ible necesidad de inge i alcohol iba acompañada, a la la ga, de la pé dida de olun ad, en el sen ido que le dio Esqui ol de ((lésion de la olon é)) (lo), y compo aba el abuso incu able del mismo, con lo que el in- di iduo podía cae en la locu a, o en la dipsomanía, pa ología que se di e-' enciaba del alcoholismo en que el ((dipsómano es un loco que bebe po que es á enajenado, mien as el alcohólico es un se deg adado que se enajena po que bebe» (1 1). Es impo an e señala que la dipsomanía ma ca una on e a en e lo que se conside a en e medad y icio, pues en unción de és a algunos au o es es ablecen el p oblema de la olun ad como ac o de- e minan e del alcoholismo, indicando la exis encia de alcohólicos ((po pa- sión, po que la olun ad impe a y o os en la que és a no ige, lo son ((po locu a)) (12) No obs an e la dipsomanía no iene que se necesa iamen e una mani es ación del alcoholismo c ónico, sino que puede se «una o ma de locu a impulsi a que acusa un deso den ce eb al p e io (...), en suje os que no ienen hábi os de bebe )) (13) y que les conduce i emediablemen e a hace lo. (9) SETPINE, P. (1 87 1). Le démon alcool, ses @ s dbas eux su la mo al, su l'in elligence e su le physique. Moyens d'y' pode emdde, Pa is, F. Sa y, p. 5. (10) ESQUIROL, J. E. D. (1858). Des maladies men ales considé ées sous les appo s m dical, hygidni- gue e m dico-ligal, Pa is ( eed. 1989, Ed. F enesi). Exis e una ecien e edicibn espa iola: ESQUIROL, J. E. D. (1991). Memo ias sob e la locu asy sus a iedades (p ólogo y no as c í i- cas de Ra ael Hue as), Mad id, Do sa. (1 1) OBEDA y CORREAL (1901), op. ci . en no a 7, p. 27. (12) MUÑOZ RUIZ DE PASANIS, A. (1906). El alcoholismo. Su in luencia en la degene ación de la aza la ina, Mad id, Ginés Ca nón, p. 62. (13) Ibidem, p. 78. 268 RICARDO CAMPOS MARÍN y RAFAEL HUERTAS GARCÍA-ALEJO Los sín omas clínicos del p oceso alcohólico e an di ididos en dos pe ío- dos. El p ime o, el alcoholismo agudo, «que sucede a un solo exceso y desa- pa ece con él» (1 4) y que equi ale a la bo ache a; los e ec os de es a in oxi- cación aguda se cu a ían sin deja secuelas ((sob e odo si se a a del p ime- o o de uno de los p ime os a aques de es a e dade a in ección)) (15). El se- gundo pe íodo e a el del alcoholismo c ónico que «nace de una necesidad adqui ida, y su desa ollo es a á en elación de las lesiones que p oduzca, y del mayo o meno deseo que se enga de la bebida espi i uosa)) (16). El al- coholismo c ónico po an o se p oduce as con inuados excesos y se de ine po las modi icaciones impo an es y du ables que imp ime en el o ganismo del indi iduo. Es as conside aciones e iológicas -la olun a iedad- y clínicas -la di- isión del alcoholismo en dos pe íodos e olu i os- epe cu ía ambién en los plan eamien os cu a i os que los a adis as p oponían, en especial, como más adelan e e emos, en lo que se e ie e a la c eación de los asilos de bebedo es, y a los di e en es ipos y du ación de las es ancias en los mis- mos po pa e de los alcoholizados. Es echamen e ligado a la cues ión de la olun a iedad de la inges ión de bebidas alcohólicas, su ge el p oblema de la esponsabilidad o no del alco- hólico en los ac os c iminales que come e. En o no a es e asun o, se desa- olló un impo an e deba e en Eu opa sin que quedase esuel o en el plano eó ico. En lo qu,e se e ie e a Espaiía, el Código penal de 1889 conside aba como a enuan e el p ime pe íodo de la emb iaguez. A es e espec o la ma- yo ía de los publicis as con a el alcohol son e minan es en la necesidad de e o ma el &digo y esponsabiliza al alcohólico del, deli o come ido. Qui- zás quiepes lo exp esen con mayo cla idad sean Piga y Ma ioni al esc ibi : «<Es o debe se i esponsable un alcohólico? Conside amos que no; an ep bien,'su cas igo debía se doble, po que nadie le obligó en su día a desli- za se po la pendien e del desen eno, y jun o con la esponsabilidad del, hecho c iminal ejecu ado, debe coloca se la de habe se dejado lle a po la' pasión del alcohol, indiendo cul o a in' icio cuyas consecuencias p esu- mía. (...) Nunca debe ol ida se que el alcohólico lo es po su olun ad, po su libé i na olun ad, y que an es de se lo, hubo un la go pe íodo du an e (14) ÚBEDA y CORREAL (1901), op. cz en no a 7, p. 21. (15) Ibzdem, p. 24. (16) MUÑOZ RUIZ DE PASANIS (1906), op. cz . en no a 12, p. 62. El alcoholismo como en e medad social en Espaiia 269 el cual pudo a epen i se de su conduc a y abandona sus hábi os de in empe ancia (1 7). Además, se a gumen a que esa exención de esponsabilidad del emb ia- gado al lle a a cabo el c imen, puede lle a al indi iduo que lo desea come- e , a abusa del alcohol, ((buscando en ese abuso la impunidad del c imen que se p epa a a come e , y de o a, y al p opio iempo, el alo de que casi siemp e ca ece)) (1 8). Ei binomio c iminalidad/alcoholismo ue una de las g andes p eocupa- ciones de los es udiosos del ema, pues se conside aba que un ele ado po - cen aje de los deli os e an come idos po indi iduos que se encon aban bajo el e ec o de las bebidas alcohólicas. En la mayo ía de los es ados eu o- peos los médicos, psiquia as, ju is as, e c, elabo a on es adís icas p opias que mos aban es a conexión. En el caso de España, apenas si exis en es a- dís icas de es e ipo, si bien podemos con a con las del Tenien e Fiscal de la Audiencia de O iedo, Manuel Gimeno de Azcá a e, que en su ob a La c imi- nalidad en As u ias. Es adís ica (1 883-1 897), es ablece que la c iminalidad en el quinquenio de 1893 a 1897 aumen ó en un 58 po 100, espec o al quinque- nio 1879-1883, y que ello se debía a que en es e pe iodo se consumían en As u ias 22.624.13 1 li os de alcohol menos que en el pos e io (1 9). En el as ondo de es a discusión es á la demanda po pa e de los médicos y o os (1 7) PICA, A.; MARIONI, A. (1904). Las bebidas alcohólicas. El alcoholismo, Ba celona, Manuales Sole , p. 127. La c í ica que se hacía gene almen e al Código penal de 1889, se e ie e a su Tí ulo 1, capi ulo 4 y ci cuns ancia 6, en el que se indicaba: «es ci cuns ancia a enuan- e la de ejecu a el hecho en es ado de emb iaguez, cuando ks a no uese habi ual o pos- eno al p oyec o de come e el deli o)), dejándose a los ibunales (( esol e , con is a de las ci cuns ancias de las pe sonas y de los hechos, cuando haya de decla a se habi ual la emb iaguez)). El a amien o que se dio a la esponsabilidad c iminal del emb iagado, a lo la go del siglo XIX ue di e en e como se e lejó en los dis in os Códigos. Así el Códi- go de-1822, e; pleno ienio libe al, decía en su &culo 22: ((la emb iaguez olun a ia y cualquie a o a p i ación o al e ación de la azón de la misma clase, no se á nunca dis- culpa del deli o que se come a en es e es ado, ni po ella se disminui á la pena espec i- a». Sin emba go, el Código de 1848 conside aba a enuan e la de ejecu a el deli o «en es ado de emb iaguez, cuando és a no ue e habi ual o pos e io al p oyec o de come e el deli o)). La compa ación de los di e sos Códigos, es á omada de GIL MAESTRE, M. (1899). La emb iaguez y el alcoholismo bajo sus aspec os isiológico, social y ju ídico, Mad id, La Co espondencia Médica, pp. 1 18- 1 19. (18) ÚBEDA y CORREAL (1901,), op. ci . en no a 7, p. 144. (1 9) GIMEN0 de AZCARATE, M. (1 900). La c iminalidad en As u ias. Es adls ica (1 883-1 897), O iedo, Tipog á ica del Hospicio, pp. 46-47. 270 RICARDO CAMPOS UN y RAFAEL HUERTAS GARCÍA-ALEJO expe os, de que las au o idades conside en el alcoholismo como algo más que un p oblema de policía pública, que es esuel o po la imposición de pequeñas mul as, o pasando una noche en el calabozo. La demanda de que el hecho mismo de inge i la bebida espi i uosa sea conside ado como un deli o pe ec amen e eglamen ado, y la 4e que la emb iaguez cons i uya un ag a an e legal en la comisión de ac os c iminales, esponden a una cie a inquie ud que conside a el alcoholismo como «un g an pelig o social y un mal e ec i o de los más ascenden ales al ambien e en que i imos, po lo que a a de co egi lo, pone odos los medios de cu ación, es da un g an paso en la de ensa social)) (20). En es e sen ido F ancois Dumoulin, en su memo ia Le déba su l'alcoolisme ap is la Commune (1 871 -1 887), de iende la esis de que en F ancia el alcoho- lismo no p eocupó de mane a especial a la sociedad y a los pode es públicos has a después de los sucesos e oluciona ios de la Comuna de Pa ís en e el 18 de ma zo y el 28 de mayo de 187 1. Con an e io idad a es a echa el alco- holismo sólo había sido obje o de a ención en el ámbi o de la medicina, pe o as los sucesos mencionados, los médicos y los psiquia as an a con- ibui con su discu so a deja sen ada la ba ba ie de los e oluciona- ios (21). La acusación de alcohólicos a los pa icipan es en la Comuna, es- pecialmen e a sus líde es, a a se la pied a de oque de la medicalización de un p oblema polí ico social. Es a acusación de alcoholización de los e olu- ciona ios, que po o a pa e se a a epe i en o os au o es y o os paí- ses (22), a a i es echamen e unida al del p oblema de la egene ación de la pa ia ancesa, de o ada po las opas alemanas. Los psiquia as degene a- cionis as an a encon a en la F ancia pos napoleónica, el e eno abonado pa a desa olla con ue za las líneas ma cadas po Mo e1 en 1857 al publi- ca su T ai é des dégéné escences physiques, in ellec uelles e mo ales de l'espice humai- ne e des causes qui p oduiselz ces a ié és maladi es. En es a ob a, Mo e1 es able- (20) BUILLA y ALEGRE, A. (1902). El alcoholismo en As u ias. La Au o a Social, 8 de ma zo. (21) DUMOULIN, F. (1977). Le déba su l'alcoolisme ap 2s la Commune (1871-1887), Pa ís ' aba- jo de es udios y de in es igación p esen ado en-la Uni e sidad de Pa ís X Nan eF e UER de His o ia (inédi o)?. (22) Las elaciones en e el alcoholismo, el c imen, la locu a y el deli o e oluciona io ue on a adas po di e sos au o es. Des acan las ob as de LOMBROSO, C.; LASCHI, R. (1890). 11 deli o poli ico e le i oluzionni, To ino, F a elli B occa; LOMBROSO, C. (1895). Gli ana chici, Tonno, F a elli B occa. En F ancia se ocupó, en e o os, Lacassagne de es e ipo de emas en su ob a L'assassina du P ksiden Ca no , Lyon, A. S o e , 1894. Sob e es e suceso éase PESET, J. L. (1983). La sociedad en e ma: algunas e lexiones sob e la mue e del P esiden e Ca no (1894). Asclepio, 35, 177-188. El alcoholismo como en e medad social en'Espa ia ció en e las causas de degene ación, la in oxicación p o ocada po las bebidas alcohólicas (23). La conside ación del alcoholismo colmo causa de degene a- ción, u o una impo an e epe cusión en la psiquia ía ancesa e in luyó no sólo en que el alcoholismo se man u iese ligado du an e años al concep- o de degene ación, sino que las más impo an es apo aciones al es udio y a amien o del p oceso alcohólico se deban a los psiquia as llamados «de- gene acionis as)); al ue el caso de Magnan y Leg ain, con inuado es de la ob a de Mo e1 (24). La in luencia en España de la escuela psiquiá ica posi i- is a ancesa, en lo que se e ie e al ema que nos ocupa ue impo an e, aunque cie amen e deso denada, y con una endencia a ans o ma el e i- lismo c ónico en un ácil ecu so pa a explica cualquie p oblema social. La degene ación y la he encia se con i ie on, al iguial que en F ancia, en una de las g andes p eocupaciones de los higienis as y psiquia as españo- les (25). La he encia biológica, ín imamen e elacionada con el concep o de dege- ne ación, ue conside ada como una de las causas indi iduales del alcoholis- mo, pues: «se he eda la p edisposición, el ge men de la en e medad, que po su ac- ción ansmisible de gene ación en gene ación hace de las descendencias alcohólicas es i pes de degene ados)) (26). Sin emba go, la he encia del alcohólico adquie e una cie a dimensión (23) MOREL, B. A. (1857). T ai é des dégéné escencesphysiques, in ellec uelles e mo ales de l'espEce hu- maine e des causes qui p oduisen ces a ié és maladi es, Pa is, J. iB. Baillie e; p. 47. También en MOREL, B. A. (1860). T ai édes maladies men ales, Pa is, J. B. Baillié e, p. 529. Sob e la eo ía de la degene ación y sus consecuencias, éase HUERTAS, R. (i987). Locu a y dege- ne ación. Psiyuia ná y sociedad en el posi i ismo ancés, Mad id, C.S.I.C.. (24) Magnan y, pos e io men e, su discípulo Leg ain des aca on especialmen e en los es u- dios sob e el alcoholismo, desde la pe spec i a de la escuela degene acionis a ancesa. La ob a de ambos sob e el ema es abundan e: MAGNAN, V. (1874). De l'alcoolisme, des di e ses ones du déliqalcoolique e de leu ai emen , Pans, Baillie e; --- (1 882). Lecons su la dipsomanie, Pa is, Sain e Anne; --- (1895). Les asiles d'alcooliyues, Pa is, Académie de Méde- cine; LEGRAIN, P.-M. (1889). Hé édi é e alcoolis ne, Pa is; --- (1891). Dégéné escence sociale e alcoolisme, Pans, Geo ge Ca é Edi .; --- (1895). Les asiles d'i ognes, Pa is, Imp. Vic o - G'oupy. (25) Sob e es e aspec o pod a ob ene se mayo in o mación en CAMPOS MARÍN, R.; HUERTAS, R. (en p ensa) Alcoholismo y degene ación en la medicina posi i is a espa- iola. Re is a de la Asociación Española de Neu opsiquia ia. (26) SANGRO y ROS de OLANO, P. (1904). Es udios sob e el alcoholismo y males que ocasiona al indi iduo, a la amilia y a la sociedad, Mad id, Ga cía Rico, p. 12. 278 RICARDO CAMPOS ~L~RÍN y RAFAEL HUERTAS GARCÍA-ALEJO a ención de médicos, higienis as, sociólogos y homb es de gobie no en la época p esen e)). Es os p oblemas no e an o os que la ube culosis, la sí ilis y el alcoholismo, cali icando es e úl imo como «o o azo e y el más epugan- e sin duda)) (47). El nexo que se es ablecía en e el alcoholismo y la ube cu- losis quedaba e lejado en las siguien es palab as con las que Espina y Capo ab ía súcomunicación Alcohol y ~ube culosis, p esen ada en el Cong eso In e - nacional de la Tube culosis, que u o luga en Pa ís en oc ub e de 1905: ((Seño es: C eyendo que los axiomas no necesi an demos ación, y es un axioma la es echa elación en e alcoholismo y ube culosis, aquí debie a deja la palab a y lee os las conclusiones de es e abajo)) (48). La ob a de Lance eaux Sob e el aLcoholismo y sus consecuencias (49), in luyó de mane a decisi a en los au o es españoles a la ho a de es ablece que «la ube culosis en los bebedo es o el alcoholismo en los ube culosos con ie e cada una de es as en e medades en mo ales)? (50). La mayo ía de los au o es se basaban en el au o ancés pa a demos a esa alianza, y conside aban que el alcoholismo p edisponía a la ube culosis, pues debili aba al indi i- duo y le con e ía en e eno abonado pa a el desa ollo de la en e medad: ((Es hoy indiscu ible que la ube culosis no puede exis i sin bacilo de Koch que la p oduzca, pe o es ambién indiscu ible que la p esencia de ese baci- lo sólo de e mina la en e medad que le es p opia cuando encuen a dismi- nuidas las esis encias gene ales y locales de ese mismo.o ganismo» (51). No podía al a la acusación de que el ob e o, con su escasa mo al y ca- encia de espí i u p e iso , con ibuye a a su p opia debilidad o gánica acu- diendo a la abe na, donde además de inge i alcohol, des iaba pa e de su sala io en paga ese icio en de imen o de la alimen ación y i ienda de su amilia. Po an o no debe ex aña nos que se eclamase la unión de c i e- ios en la lucha an ialcohólica y an i ube culosa. En es e sen ido, Manuel Me y Güell señalaba que (47) Ibidem, p. 51. (48) ESPINA Y CAPO, A. (1906). Alcohol y ube culosis. Comunicación hecha al Cong eso In e nacional de la Tube culosis celeb ado en Pa ís en oc ub e de 1905. Re is a de Medici- na y Ci ugia p ác icas, 916, 129-140, p. 129. (49) LANCEREAUX, E. (1878). De l'alcoolisme e des conskquences aupoin de ue de l'k a physique, in ellec uel e mo al des popula ions, Pa is, Imp. E. Do inaud. (50) ESPINA Y CAPO (1906), op. ci . en no a 48, p. 137. (51) MALO ÉCIJA (1900), op. ci . en no a 32, p. 64. El alcoholismo como en e medad social en Espaiia 279 i~a lucha an i ube culosa es á ín imamen e ligada a la lucha an ialcohólica, pues comba iendo es a úl ima plaga social hab emos dado un g an paso pa a disminui el núme o de ube culosos» (52). Es as simili udes ambién ue on eclamadas po Espina y Capo en la ú1- ima conclusión del abajo ya mencionado, en la que indica que pa a (cob e- ne esul ados en la lucha an i ube culosa, hay que uni en una acción común los es ue zos de la lucha an i ube culosa y an ialcohólic~ (53). Es a necesidad de uni es ue zos en e la lucha a i ialcohólica y an i u- be culosa lle ó a algunos au o es, como en el caso del Malo Ecija, a p opo- ne medidas de ipo eugenésico, como «que la ube cuXosis bien demos ada uese impedimen o pa a con ae ma imonio)), demandando pa a el alco- holismo la misma medida, pues «las luchas con a la uibe culosis y con a el alcoholismo ienen muchos pun os de con ac o)) (54). Aho a bien, lo que es á cla o es que mien as en el e eno de la ube culosis se plan eó, con mayo o meno acie o, la lucha con a es a en e medad, al como ha desc i- o Jo ge Mole o Mesa en su esis doc o al His o ia social de la ube culosis en Es- pa ia (1 889-1936) (55), en lo que se e ie e al alcoholismo solemos encon a quejas como las de Ped o Sang o Ros de Olano que no dudó en esc ibi que (( espec o a España, pa écenos que, como con o os p oblemas sociales su- cede, median e el cómodo sis ema de nega su exis encia se descuida su es- udio y p e ención)) (56). (52) MERY GÜELL, M. (1910). Alcoholisme: as oms quep odueix y mane a d'e i a lo. Discu s o igi- nal. Llegi pe son au o en la Sesió Pliblica Inagu al que la Academia dlHigene de Ca alunya a a celeb a la e lla del 17 de jane de 1908, Ba celona. (53) ESPINA Y CAPO (1906), op. ci . en no a 48, p. 410. Es a conclusión ue adop ada po el Cong eso de Pa ís. (54) MALO ÉCIJA (1900), op. ci . en no a 32, p. 86. (55) MOLERO MESA, J. (1989). His o ia Social de la ube culosis. (11889-1936) [ esis doc o al p esen ada en la Facul ad de Medicina de la Uni e sidad de G anada (inédi a)]. Del mismo au o éase: MOLERO MESA, J. (1989). La ube culosis como en e medad so- cial en los es udios epidemiológicos españoles an e io es a la gue a ci il. Dynamis, 9, 185-223; MOLERO MESA, J. (1987). Es udios medicosociales sob e la ube culo~i~ en la España de la Res au ación, Madnd, Minis e io de Sanidad y Consu no; MOLERO MESA, J. (1990). F ancisco Moline y Nicolás (1851-1915) y el inicio de la lucha an i ube culosa en España. Asclepio, 52, 253- 297. (56) SANGRO Y ROS DE OLANO (1904), op. ci . en no a 26, Madnd, p. 35. 280 RICARDO CAMPOS ~UFÚN y RAFAEL HUERTAS GARC~A-ALEJO 3. MEDIDAS PROFILÁCTICAS La cues ión de las medidas di igidas a comba i el alcoholismo p eocupó a los au o es que a a on el p oblema alcohólico. La mayo ía de las medi- das que p oponían es aban basadas en la concepción que del alcoholismo enían. Su conside ación como un p oblema de esponsabilidad indi idual imp egnó con ue za la lucha an ialcohólica. Aho a bien, dos ac o es hay que ene en cuen a en el caso español: la escasa imaginación, pues la mayo- ía de las p opues as que ealiza on los au o es españoles e an una me a aslación de medidas que se habían lle ado a la p ác ica en o os países, y la queja gene alizada de es os au o es, como ya hemos indicado, de lo poco que en nues o país se hacía pa a comba i el al<:oholismo. A pesa de es os dos aspec os, no con iene echaza el es udio de las medidas eó icas que se p opusie on, pues o que és as nos pe mi en ahonda en la concepción que de la en e medad alcohólica enían los es upiosos de la misma, además de ace ca nos a las di e sas in luencias ex anje as. El a amien o del alcoholismo como un p oblema indi idual y su asla- do, en buena pa e, al e eno de la mo al, ca apul ó oda una se ie de es a- egias en es e sen ido, que ue on canalizadas a a és de la ins ucción. Se insis ía en la necesidad de que desapa eciesen ((po comple o de las cos um- b es sociales el uso co ien e de la bebidas alcohólicas» (57), mo alizándolas y acabando con oda una se ie de usos sociales como el ((espí i u jue guis a)), el (( la nenquismo)), el (( asnocheo)), la cos umb e de ealiza negocios en lu- ga es donde se expendía alcohol, e c. (58). Se abogaba po la pues a en ma cha de planes de enseñanza an ialcohó- lica, «lo mismo en las escuelas no males y p ima ias que en las de segunda enseñanza)) (59), con la que, además de ac ua di ec amen e sob e los niños que ap enden los pelig os y los incon enien es de es e icio en una edad en la que las ideas se ijan de una mane a pe manen e, se consiguen esul ados indi ec os como el ((e ec o que en los pad es y pa ien es de esos niños ha de p oduci la idea de que és os han de ap ecia lo bajo y e gonzoso de la si- (57) PIGA Y MARIONI (1904), op. c . en no a 27, p. 162. (58) Exp esiones de es e ipo se encuen an en PIGA y MARONI (1904), 01. ci . en no a 17, p. 164; ÚBEDA Y CORREAL (1901), op. ci . en no a 7, p. 30-31; DE MAEZTU, R. (1907). El asnoche y el alcohol. El Soczalis a, 1 de no iemb e. (59) ÚBEDA Y CORREAL (1901), op. cz . en no a 7, p. 135. El alcoholismo como en e medad social en Espaiia 28 1 uación en que se colocan)) (60). La muje ambién en aba, como ya se ha indicado, en es os planes de educación an ia1cohó:lica. Un aspec o que me ece especial a ención en cuan o a la mo alización se e ie e, ue la necesidad de c ea sociedades de emplanza al es ilo de las que uncionaban en los países anglosajones, o en F ancia, en las que los miemb os ((asociados se comp omen en a p i a se de oda bebida espi i uo- sa» (61). Es a o ma de asociacionismo e a incluida p~o los au o es en e las medidas llamadas indi iduales, pues se conside aba que debían se m o de la inicia i a p i ada, y que la in e ención del Es ado debía limi a se exclusi- amen e a a o ece su c eación. Las sociedades de emplanza e an conside- adas como un ins umen o de lucha an ialcohólica eñido de ca ác e in e - clasis a, ya que (( odos, absolu amen e odos, es amos obligados a inicia nos en es e mo imien o de común de ensa)) (62). Sin emba go, el uncionamien- o y los c eado es de la mayona de las sociedades de empe ancia eu opeas ue on miemb os de la bu guesía que di igie on sus es ue zos a sal a alco- hólicos pa iendo de la idea de que, «el bo acho es un he mano caído que no puedle le an a se sin ayuda, y que, con una ayuda su icien e, acaba á gene almen e le an ándose» (63). El he mano caído en la mayo ía de las ocasiones e a el p ole a io y su pa icipación en es e ipo de sociedades pa ece que no pasó de se simbóli- ca (64), si bien de una u o a o ma es u o p esen e su igu a ((pelig osa)), (60) Ibzdem, en no a 7, p. 136-137. (61) MALO ÉCIJA (1900), op. cz . en no a 32, p. 89. (62) MUÑOZ RUIZ DE PASANIS (1906), op. c . en no a 12, p. 94. (63) DESPINE (1871), op. ci . en no a 9, p. 44. Es a ase la a ibuye el p opio Despine a Al- be Day. Piga se iala que ue on dos an iguos bebedo es co egidos de Bos on, J. Haw- kings y W igh , en o no a 1857, los que al c ea un asilo pala bebedo es, dije on hace - lo po piedad hacia el bo acho, ((he mano caído)); PICA y MARIONI (1904), op. cz . en no a 17, p. 173. (64) Dumoulin seiiala que el c ecimien o de la Socié é F ancaise de Tempé ance ue muy len o pues, habiéndose c eado en 1872, con aba con 382 miemb os en 1873. En 1875 asciende a 627, llegando en 1887 a 3421 a iliados, pa a conclui : «En ai , il s'agi d'une assemblée bou geoise, plus p éoccupée de s'ennchi de quelques no abili és, plu o que de de eni un g and mou emen populai e els qu'ils exis en dans les pays anglo- saxons)); éase DUMOULIN, F. (1979), op. cz . en no a 21, p. 73. En el seno de los pa i- dos socialis as eu opeos se desa olla on polémicas y deba es en o no a la necesidad de pa icipa o no en es e ipo di~ ~anizaciones. Es a p oblemá ica ue el ema de dos po- nencias p esen adas en la cua a comisión de la 11 In e nacional de ca a al Cong eso que 282 RICARDO CAMPOS MAR~N y RAFAEL HUERTAS GARC~A-ALEJO como cuando, en e 1883 y 1884, Jules Be ge on, P esiden e de la Sociedad F ancesa de Tempe ancia, p e endió equipa a la unción de és a con el so- cialismo en el discu so de la sesión solemne del 8 de ab il de 1884: «Me pa ece que con inuando nues a ob a, abajamos pa a esol e la cues ión social, y que en o os é minos, hacemos ambién socialismo, pe o a nues a mane a, que es la co ec a y la única e dade a. En e ec o, obligados a econoce , de un lado, que la desigualdad de las condiciones sociales es, ha sido, y se á siemp e en la sucesión del iempo, una conse- cuencia ine i able, de la desigualdad indi idual o de la aza, y o almen e con encidos po o o lado, de que se ep oduci ía inde ec iblemen e al día siguien e incluso, de que algún ca acIismo ealizase de golpe la igualdad quimé ica p ome ida po soñado es o cha la anes, que emos al menos a e- nua los e ec os de es a desigualdad)) (65). iba a celeb a se en Viena en e los días 23 y 29 de agos o de 1914, y que no llegó a eu- ni se po el es allido de la P ime a Gue a Mundial. Los abajos e& ecogidos po el ((BUREAU SOCIALISTE INTERNATIONAL, CONGRES SOCIALISTE DE VIENNE)) (1 914), Documen s 4 Commission: l'alcoolisme. Résumé du appo d'Emile Vandewelde e ésu né d'Emmanuel Wun, B uxelles, Ge minal. Ambos in o mes ue on publicados po El Socia- lis a; el de Vandeweide en los núme os co espondien es al 17 y 18 de julio de 1914. El in o me de Wu n se publicó en los días 25, 26, 27, 28,29, 30 de julio y 10 de agos o del mismo año. El as ondo de la discusión sob e el alcoholismo y su comba e e a el de la necesidad de plan a ca a a una en e medad que se ex endía en e el p ole a iado. Van- dewelde, mili an e del Pa ido Ob e o Belga, e a i me pa ida io de la colabo ación con las sociedades de emplanza ya exis en es y de la c eación de las mismas po los pa - idos socialis as. Emmanuel Wu n, ep esen an e del Pa ido Socialdemóc a a Alemán, conside aba que los p ole a ios, al igual que en o os emas, debían libe a se a sí mis- mos y que no cabía la colabo ación in e clasis a. El mismo deba e se desa olló en el Pa ido Ob e o Belga, desde ines del siglo XIX has a el es allido de la Segunda Gue a Mundial. La ob a de Emile Vandeweide es undamen al pa a el seguimien o de es e de- ba e, y de su in luencia en o os pa idos socialis as eu opeos, como es el caso del Pa i- do Socialis a Ob e o Es~aAoi. (65) ((11 me semble qu'en pou sui an no e oeu e, nous a aillons a ésoud e la ques ion sociale, e qu'en d'au es e mes, nous aisons aussi du socialisme, mais a no e manie e qui es la bonne e la seule aie. En e e , obligés de econna e, d'une pa , que I'ink- gali é des condi ions sociales es , a é é, e se a oujou s dans la succession du emps, une conséquence ine i able de l'inégali é indi iduelle ou de la ace, e bien con aincus d'au- e pa , qu'elle se ep odui ai in alliblemen le lendemain meme du jou oii quelque ca aclisme au ai ou a coup éalisé I'égali é chimé ique p omise pa des keu s ou des cha la ans, nous oulons du moins a énue les e e s de ce e inégali é)). C' BERGE- RON, J. Allocu ion p ononcée lo s de la séance solennelle du 8 a il 1884. En DU- MOULIN (1979), op. ci . en no a 21, p. 78-79. El alcoholismo como en edad social en España 283 En España las in enciones mo alizado as y de in e ención en el medio p ole a io e an simila es, si bien, a di e encia de o os países y po lo esc i o po los au o es, las sociedades de empe ancia no se implan a on (66). Di ec amen e elacionada con la idea de c ea sociedades de empe an- cia es aba la de c ea asilos pa a bebedo es. Una ez más, la idea en ó en España de la mano de los au o es degene acionis as ianceses, y u o un de- sa ollo más bien eó ico que p ác ico, pues o que io se c eó ni un solo asilo de es as ca ac e ís icas en nues o país. Los asilos pa a bebedo es, según Magnan, e an necesa ios dado que el in e namien o de los alcohólicos en los manicomios había demos ado su ine icacia en la cu ación de los mismos. Se a aba de o ece los alcohólicos ((las condiciones más a o ables a su a amien o y a su cu ación e ins ala - los en un asilo donde (...) encuen en una o ganización más comple a del abajo, un medio más mo alizan e con el ipo de ida (...), que les ayude a econquis a la salud y a man ene se decididamen e en el camino de la empe ancia (67). La en ada en ellos debía hace se po olun ad del p opio bebedo , aun- (66) Hemos encon ado escasos da os sob e la c eación de sociedades de empe ancia. Pa e- ce que se c eó una en Ca aluña, posiblemen e en Ba celona, pe o nos ha sido imposible has a el momen o encon a más documen ación e e en e a la misma, a excepción de una mención de pasada a la misma po pa e de Fe e y Gai cia-Teje o que en su ob a ya ci ada dice en la página 30: (Ejemplo de lo que es as sociedades pueden log a en al sen ido, lo enemos en Ingla e a y en una impo an e egión de España, Ca aluña, donde an impo an es se icios p es an a la causa del p og eso)). En cualquie caso, la mayo ía de los au o es insis en en la necesidad de c ea las. El mo i o o mo i os po el cual no se c ea on lo desconocemos, y es un pun o en el que insis i emos a lo la go de nues a in es igacibn sob e el alcoholismo en la Res au ación. (67) MAGNAN (1895), op. ci . en no a 24, p. 9. Valen in Magnan plan eó la di e encia en e la locu a y odos aquellos es ados mix os a medio cami~io en e la pa ología médica y la psiquia la. No odos los alienados que es aban ecluidos en los hospi ales psiquiá icos deblan pe manece en ellos, po lo que conside b la necesidad de desmasi ica és os, asladando a los indi;iduos que «no deli an» a o os luga es o ins i uciones que llamó asilos cspeciales. El caso de los alcohólicos en aba de lleno en es e plan eamien o, de ahí que p opugnase la s eación de asilos especiales pa a bebedo es. En MAGNAN, V. (1 91 3). Discussion du Rappo de M. Thoino , su une demande de M. le Minzs e de l'in é zeu con- ceman ce aines disposi ions da la p oposi ion de la loi ela i e au ég me des aliénés, Pa is, en HUERTAS, R. (en p ensa). «En e el nihilismo e apku ico y la higiene social: la asis en- cia psiquiá ica en el posi i ismo ancés)), en GONZ~LEZ DE PABLO, A. (Coo d.), op. ci . en no a 42. 284 RICARDO CAMPOS MAR~N y RAFAEL HUERTAS GARCÍA-ALEJO que algunos au o es se quejasen de que es o no e a su icien e, ((pues no PU- diéndose o dena la eclusión o zosa de los alcohólicos, quedan ue a de los asilos muchísimos de ellos, con g a e de imen o y pelig o de los in e e- ses sociales)) (68). El a amien o que se p opugnaba pa a los alcohólicos debía ene ((el doble ca ác e de asilos de a amien o y de asilos de e en- ción» (69), con la idea de es ablece un a amien o mo al jun o al de abs i- nencia o al. No obs an e, como hemos is o, el alcoholismo se clasi icaba en di e en- es pe iodos, po lo que pa a pe ecciona la e apia del mismo, los médicos se plan ea on la necesidad de c ea dis in os ace camien os e apeú icos según el ipo de bebedo . Úbeda es ableció que el a amien o del alcoholis- mo enía es g ados, comp endiendo el a amien o mo al simple, el a a- mien o en asilos especiales y el a amien o en asilos de igo . El a amien o mo al debe ía aplica se a los ((bebedo es que se encuen en en el comienzo de la in oxicación y que conse an oda ía casi ín eg as la azón y la olun- ad» (70). La misión de es e a amien o es a ía a ca go del médico y de la amilia, y se limi a ía a da consejos sob e las consecuencias de la inges a ex- cesi a de bebidas alcohólicas. El segundo ipo de a amien o, que debía aplica se en los asilos especiales, ((se des ina a los alcoholizados cuya azón y olun ad des allecen, cuyos hábi os de in empe ancia es án a pun o de ha- ce se in e e ados, y cuya esponsabilidad, po lo an o es discu ible)) (7 1). En es e caso se aplica ía la abs inencia absolu a de bebidas alcohólicas desde el ing eso del en e mo en el asilo, some iéndole a abajos muscula es y aenas ag ícolas y eje ciendo sob e él el a amien o mo al. La du ación ap oxima- da de es e a amien o quedaba ijada en e seis y ocho meses. El a amien- o en asilos de igo co espondía a los alcohólicos que u ie an a ec ado su sen ido mo al y a los iciosos. A la abs inencia absolu a y el a amien o mo al, se les uni ía ((una se e a eglamen ación del abajo, y los cas igos, más o menos g a es, a que se haga ac eedo el alcohálico po las con a en- ciones que come a al eglamen o del es ablecimien os (72). La du ación del in e nado se ijaba como minimo en un año. Un p oblema que se plan eaba e a el de cómo ein eg a al alcohólico cu ado a la ida social, y cómo hace en e a los p oblemas económicos de (68) PIGA Y MARIONI (1904), op. ci . en no a 17, p. 175. (69) 'LEGRAIN (1895), op. ci . en no a 24, p. 12. (70) ÚBEDA Y CORREAL (1901), op. ci . en no a 7, p. 145. (71) Ibidem, en no a 7, p. 145. (72) Ibidem, en no a 7, p. 146. i El alcoholismo como en e medad social en España 285 la amilia cuyo cabeza e a ecluido en un asilo. La soliución que pa ecía más adecuada a ambos p oblemas e a la conexión de los aijilos de bebedo es con alguna sociedad de empe ancia. En el p ime caso la sociedad en cues ión ela ía po da el apoyo mo al y ma e ial necesa io quie necesi asen, pa a no eincidi , además de u iliza al ex-alcohólico como p opagandis a ideal. Pa a el segundo caso, las mismas sociedades pod ían ges iona la mane a de man ene a la amilia del en e mo mien as és e pe manecía ence ado. En cualquie caso, es in e esan e señala que las medidas que se adop a- on en F ancia en es e sen ido y las que se p e endían oma en España, es- aban ma cadas po un ue e ca ác e mo alizado e imp egnadas de un sen imien o -en especial en el caso de los au o es eispañoles- de ca idad más que de asis encia sani a ia. Jun o a las medidas expues as, se p opusie on o as encaminadas a la e- p esión del alcoholismo desde el pun o de is a policial y de o den público. Las abe nas y los abe ne os e an el obje i o p incipal de las mismas, p o- cu ando educi , en el plano eó ico, el núme o de és as con se e as egla- men aciones de ho a ios, de elaciones en e el nú:me o de habi an es y núme o de abe nas, y de inspecciones sob e la calida d de los alcoholes ex- pendidos de los mismos. También se apun a on medidas de esponsabiliza- ción del abe ne o cuando se p odujesen c ímenes en su abe na, así como del p opio bebedo , al que se debía mul a en caso die bo ache a, o hace penalmen e esponsable en caso de c imen, como ya hemos is o (73). En de ini i a, podemos a i ma , que la de inición {del alcoholismo como en e medad social du an e la Res au ación española ile compleja, debido a la conside ación ambigua que de és e se enía. La culpabilización del bebe- do , la de inición del alcoholismo como un icio, y po an o la mo aliza- ción como medida p incipal de lucha, son asgos que es án p esen es en la mayo íade las ob as de los au o es que se ocupa on del p oblema. No obs- an e,, del análisis de las uen es consul adas se desp ende la exis encia de (73) La única medida eal que se adop ó, ue la inclusión en la L,ey de Descanso dominical del 3 de ma zo de 1904, cuyo Reglamen o de desa ollo p e eía el cie e de las abe nas los domingos. La aplicación de la ley pa ece que dejó bas an e que desea como se ha demos ado en o o luga . Véase CAMPOS MARÍN, R. (en p ensa), op. ci . en no a 42. 286 RICARDO CAMPOS MAR~N y RAFAEL HUERTAS GARC~A-ALEJO de e minados ac o es e iológicos que de inen de mane a implíci a el alco- holismo como en e medad social, al ene en cuen a su elación con el p o- le a iado y po an o con la desigualdad de i ada de la o ganización econó- mica y social. La o ganización de la lucha an ialcohólica es u o igualmen e media izada po el ambiguo concep o que se enía del indi iduo alcohólico.