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Un testimonio médico sobre las condiciones de vida de trabajo de los mineros de Almadén en la segunda mitad del siglo XVIII : el prólogo del " Catástrofe morboso de las Minas Mercuriales de la Villa de Almadén del Azogue (1778 ),de José Parés y Fra

Menéndez Navarro, Alfredo

Abstract

La minería del mercurio ha capitalizado desde fechas tempranas la atención de los sanitarios hacia los problemas de salud derivados del trabajo. La acusada nocividad del proceso de obtención del azogue y la trascendencia económica alcanzada por este metal desde la segunda mitad del siglo XVI justifican esa atención. Presentamos el testimonio de uno de los observadores más cualificados de la realidad de las minas de Almadén -las mayores productoras mundiales de mercurio- durante la segunda mitad del siglo XVIII: el médico José Parés y Franqués. Su prolongada actividad asistencial en contacto con los mineros de Almadén lo convierten en un profundo conocedor de los riesgos ocupacionales de la mina y de la patología generada por el mercurio. Tales conocimientos quedaron plasmados en su obra inédita Catástrofe morboso, cuyo prólogo reproducimos en el presente estudio.

Full text

Un es imonio médico sob e las condiciones de ida y abajo de los mine os de Almadén en la segunda mi ad del siglo XVIII: el p ólogo del Ca ás o e mo boso de las Minas Me cu iales de la Villa de Almadén del Azogue (1 778) de José Pa és y F anqués (+ 1798) SUMARIO 1 .-Los es imonios médicos sob e salud ocupacional en la his o iog a ía. 2.-Apun e bio- g á ico de José Pa és y F anqués. 3.-La ilogía de Pa és y F anqués sob e las minas de Alma- dén (1772-1785). 4.-E1 p ólogo del ((Ca ás o e mo boso de las Minas Me cu iales de la Villa de Almadén del Azogue)). 5.-Apéndice documen al: ansc ipción ano ada del p ólogo del ((Ca ás o e mo boso de las Minas Me cu iales de la Villa de Almadén del Azogue)). RESUMEN La mine ía del me cu io ha capi alizado desde echas emp anas la a ención 'de los sani a- ios hacia los p oble'mas de salud de i ados del abajo. La acusada noci idad del p oceso de ob ención del azogue y la ascendencia económica alcanzada po es e me al desde la segunda mi ad del siglo XVI jus i ican esa a ención. P esen amos el es imonio de uno de los obse a- do es más cuali icados de la ealidad de las minas de Almadén -las mayo es p oduc o as nlundiales de me cu io- du an e la segunda mi ad del siglo XVIII: el médico José Pa és y F anqués. Su p olongada ac i idad asis encia1 en con ac o con los mine os de Almadén lo con- ie en en un p o undo conocedo de los iesgos ocupacionales de la mina y de la pa ología gene ada po el me cu io. Tales conocimien os queda on plasmados en su ob a inédi a Ca ás- o e mo boso, cuyo p ólogo ep oducimos en el p esen e es udio. Fecha de acep ación: 25 de mayo de 1991. (") Depa amen o de Ana omía Pa ológica e His o ia de la Ciencia. Facul ad de Medicina. A da. de Mad id, 9. 18012 G anada. DYNAMIS Ac a Hispanica ad Medicinae Scien iammque His o iam Illus andam. Vol. 1 1, 1991, pp. 147- 196. ISSN: 021 1-9536 1. LOS TESTIMONIOS MÉDICOS SOBRE SALUD OCUPACIONAL EN LA HISTORIOGRAF~A Como ha señalado Sige is , los mo bi me allici ue on las p ime as en e - medades de ca ác e p o esional que a aje on la a ención de los au o es médicos (1). Desde la segunda mi ad del siglo XV, en que Ul ich Ellenbog edac ó un b e e esc i o sob e los iesgos ocupacionales de los o eb es de Augsbu go, has a el siglo XVIII, los p oblemas de salud de i ados de la ob- ención y manipulación de los me ales capi aliza on los es imonios médicos dedicados al mundo labo al. Buena pa e de es os u ie on po obje o las en e medades p oducidas po el me cu io, cuya noci idad no sólo a ec aba a los ope a ios dedicados a su ex acción y bene icio en las minas, sino ambién a aquellos que lo apli- caban en p ocesos de pu i icación de me ales p eciosos y a los indi iduos que lo ecibían, e incluso a los que lo adminis aban, con ines e apéu i- cos (2). De odos ellos, ue sin duda el sec o de la mine ía el que in oluc ó a un mayo núme o de abajado es y el que some ía a sus ope a ios a condi- ciones de abajo más ex emas. No hay que ol ida además, que la mine ía del azogue expe imen ó su g an auge a pa i de la segunda mi ad del siglo XVI, una ez que el mé odo de ob ención de pla a po amalgamación, idea- do po Ba olomé de Medina en 1555, se gene alizó en las explo aciones a - gen í e as ame icanas. Du an e los siglos XVII y XVIII, la Co ona española ue la p opie a ia de las dos p incipales uen es de suminis o de me cu io: las minas de Alma- dén, en nues o país, y las de Huanca élica, en el i eina o del Pe ú. Sin - (1) SIGERIST, H. E. (1936). His o ical Backg ound o Indus ial and Occupa ional Disea- ses. Bulle in o he New Yo k Academy o Medicine, 12, 597-609. (p. 600). (2) El abajo de Sige is ci ado en no a an e io incluye, en pp. 600-609, una e isión de los más des acados es imonios médicos sob e salud ocupacional gene ados en e los siglos XVI al XIX. ROSEN, G. (1 943). The Hisloy o/ Mine s' Diseases. A Medical and Social Inle p e- a ion. New Yo k, Schuman's, 490 pp., o ece una elación más amplia y de allada de ob- se aciones y esc i os sob e en e medades de los mine os. Pa a los siglos XVII y XVIII id., pp. 97-128. Po úl imo, GOLDWATER, L. J. (1972). Me culy: A Hi lo y o Quzcksil e . Bal imo e, Yo k P ess, 318 pp. (pp. 261-277) ealiza una e isión más sucin a, incluyen- do sólo aquellos es imonios especí icos sob e el me cu io. En elación a la li e a u a exis en e sob e los e ec os ad e sos de i ados de su uso e apéu ico, es e au o emi e (p. 224) a la compilación bibliog á ica de PROKSCH, J. K. (1891). Die Li e a u uebe die ene- ischen k ankhei en. Bonn. Un es imonio médico sob e Aimaden 149 emba go, la mayo pa e de los es imonios al espec o ecogidos po la his- o iog a ía médica p oceden de au o es, p incipalmen e cen oeu opeos, cuyas obse aciones y no icias hacían e e encia a las minas de azogue de Id ia, pe enecien es al impe io aus iaco, el o o g an cen o abas ecedo de me cu io (3). Las no icias sob e en e medad p oceden es de la mina pe uana de Huanca élica alcanza on el con inen e eu opeo ehiculadas po ob as de con enido no médico, lo que sin duda di icul ó su di usión en e los sani a- ios de la época (4). Respec o a Almadén, el p ime esc i o que alcanzó ele ancia, y a la pos- e el más ci ado ue a de nues as on e as, ue la memo ia p esen ada po An oine de Jussieu (1686-1 758) a la Academia de Ciencias de Pa ís en 17 19, dos años después de habe ealizado una isi a a las Minas (5). A mediados (3) A es e espec o pueden consul a se la elación de esc i os suminis ada po ROSEN (1 943) ci ada en no a an e io o la que dedica especi icamen e a es a explo ación GOLD- WATER (1972), op. cil. (n. 2), pp. 43-44. Algunas de es as apo aciones, especialmen e las de Gio anni An onio Scopoli (1 723-1 788), médico de es as minas en e 1754 y 1769 son obje o de a ención en LESKY, E. (1956). A bei smedizin im 18. Jah hunde . We ksa z und A - bei e im Quecksilbe be gwe k Id ia. Wien, ~s e eichischen Gesellscha ü A bei smedizin, 84 pp. (pp. 28-29). (4) Se a a de la ob a de Juan de Soló zano Pe ei a (1 575-1 655), publicada po ez p ime a en Mad id en 1648, Pol2 ica Indiana, y del ex o de ULLOA, An onio de (1792). No icias Ame icanas: en~ eieni nien os/.~1co-his ó icos sob e la Amé ica me idional, y la sep en knal o ien al: compa ación gene al de los e i o ios, climas y p oducciones en las es especies ege al, animal y mine- al. Mad id, M. de Mena. (especialmen e el ((En e enimien o XV» dedicado al azogue, PP. 223-234). Ambos au o es eje cie on el ca go de Gobe nado en es as minas. El p i- me o de ellos en e 16 16 y 161 9, mien as Ulloa (1 7 16-1 795) lo ue du an e los años 1758 a 1764, de cuyo pe iplo dejó la memo ia inédi a ((Relación ci cuns anciada del Go- bie no y Supe in endencia de la Real Mina de Azogues de la Villa de Huanca élicm, que no hemos consul ado. Sob e el es imonio de Soló zano y o os en elación a los iesgos ocupacionales en es a mina id. WHITAKER, A. P. (1941). The Huanca elica Me cuy Mine. A Con ibu ion lo he His oy o he Bou bon Renaissance in he Spanish Empi e. Wes po , G een- wood P ess Publishe s, 150 pp. (p. 19); y SALA CATALÁ, J. (1987). Vida y mue e en la mina de Huanca élica en la p ime a mi ad del siglo XVIII. Asclepio, 39, 193-204. (5) JUSSIEU, An oine de (1 7 19). Obse a ions su ce qui se p a ique aux Mines dJAlmaden en Espagne pou en i e le Me cu e. E su le ca ac e e des Maladies de ceux qui y a- aillen . Mémoi es de Mcadémie Royale des Sciences, pp. 349-360. Pa e de la amplia di usión de que gozó es e esc i o se debe a su inclusión en la edición ancesa de la ob a de Al a- o Alonso Ba ba Mé allu gie, ou l'a de i e e de pun>e les mé aux (Pans, 1751). T adicio- nalmen e la memo ia de Jussieu ha sido a ibuida a su he mano meno Be na d (1 699- 17 7 7), que an sólo con aba con 18 años cuando acompañó a An oine en su iaje po Es- 150 ALFREDO MENÉNDEZ NAVARRO de siglo, en 1755, F ancisco López de A é alo (+ 1765), a la sazón médico de las minas de Almadén, emi ió una ca a con in o mación ela i a a las en e medades de los mine os al ancés F ancois Thié y (n. 17 19), quien la incluyó en sus Obsenla ions de Physique e de Médecine ai es en dz é ens lieux de 1'Espagne (6). El ex o de López de A é alo, adicionalmen e conside ado como uno de los más emp anos y signi ica i os es imonios de los médicos de nues o país sob e el mundo labo al, ya ha sido obje o de es udio (7). Po úl imo, me ecen des aca se las es memo ias que en 1783 edac ó el inge- nie o cana io Agus ín de Be ancou y Molina (1758-1824), y que han pe - manecido manusc i as has a 1990. En la segunda y e ce a de ellas, dedica- das al es udio de las ((máquinas que se usan en las Minas)) y al p ocedimien- o me alú gico empleado en Almadén, espec i amen e, Be ancou señaló algunos de los iesgos que en añaban es as ac i idades (8). Sin emba go, la p incipal apo ación al conocimien o de los p oblemas sani a ios de los mine os de Almadén du an e el siglo XVIII ha pe maneci- paña. Pa a conoce de alles de la isi a de es os a Almadén, en e los que se acla a el an- eno ex emo, así como el escaso iempo dedicado po el médico ancés a ecaba la in o mación -apenas dos días-, puede consul a se CARRERAS PANCHÓN, A. (1 99 1). Viaje os y co esponsales: los médicos anceses y la pa ología del me cu io en la mina de Almadén,du an e el siglo XVIII. En: Ac as del IX Cong eso Nacional de His o ia de la Medicina. Za agoza, sep iemb e 1989. Za agoza, Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad de Za agoza (en p ensa). (6) LETTRE de Don F ancisco Lopez de A ebalo, médicin de l'hopi al oya1 des o ca s, dans la ille d'Almaden, A M. Thié y, doc eu - égen de la acul é de médecine de Pa is (1- VI-1 755). En: THIÉRY, F. (1 791). Obsema ions de Ph sigue el de Médecine ailes en d lé ens lieux de 1'Espagne. Pa is, Ga né y Lib., ol. 2, pp. 19-45. (7) LÓPEZ PIÑERO, J. M. (1.964). El es imonio de los médicos españoles del siglo XIX ace ca de la sociedad de su iempo. El p ole a iado indus ial. En: López Piñe o, J. M.; Ga cia Balles e , L.; Faus Se illa, P. Medicina sociedad en la España del siglo XIX. Mad id, Sociedad de Es udios y Publicaciones, pp. 109-208. (pp. 115-1 18); DOBADO GONZÁ- LEZ, R. (1989). El abajo en las minas de Almadén, 1750-1855. Tesis Doc o al. Uni e sidad Complu ense de Mad id, mecanog a iado, 1239 pp. (pp. 685-686); CARRERAS PAN- CHÓN (1991), op. ci . (n. 5). (8) GONZALEZ TASCÓN, 1.; FERNÁNDEZ PÉREZ, J. (eds.) (1990). Memo ias de las Reales Minas de Almadén (1 783) de Aguslln de Be ancou y Molina. Mad id, Comisión In e minis e- nal de Ciencia y Tecnología, 290 pp. Los cuade nos o iginales se conse an en la sec- ción de manusc i os de la Biblio eca Nacional de Mad id, núme os 10.427, 10.428 y 10.429. En conc e ó señaló la ecuencia de acciden es egis ados en el descenso me- dian e o nos de las made as empleadas en la o i icación de las gale ías (p. 256), y el iesgo de en enenamien o po me cu io que su ían los ope a ios des inados a la ca ga y desca ga de los ho nos de undición, ac i idad ealizada a al as empe a u as, y los en- ca gados de en asa el azogue (pp. 272, 276 y 279). Un es imonio médico sob e Almadén 151 do inédi a has a nues os días. Se a a del manusc i o i ulado Ca ás o e mo - boso de las Minas Me cu iales de la Villa de Almadén del Azogue (9), compues o en o no a 1778 po el médico ca alán José Pa és y F anqués (+ 1798), suceso de López de A é alo en las unciones de médico de las Minas. T as ce ca de cua o décadas de desempeiia ese ca go, Pa és alleció sin que su ob a, que o maba pa e de una ilogía sob e Almadén, iese la luz pública, lo que sin duda ha con ibuido a elega a es e au o de la a ención de la his o iog a ía médica. Ninguno de los epe o ios bio-bibliog á icos de ca ác e his ó ico- cien í ico dedican mención alguna a Pa és (lo), excepción hecha del exce- len e compendio bibliog á ico sob e mine ía hispanoame icana elabo ado po los ingenie os Eugenio Ma ei y Ramón Rúa Figue oa (1 1), y de una (9) PARÉS Y FRANQUÉS, José (1 778). Ca ás o e mo boso de las Minas Me cu iales de la Villa de ~lmadén' del Azogue. His o ia de lo pe judicial de dichas eales Minas a la salud de sus Ope a ios, y exposición de la en e medades co po ales, y médico-mo ales de sus Fosso es, con la Cu ación espec i a de ellas. Ms., 644 ols. (10) Los consul ados han sido: CHINCHILLA, Anas asio (1846). Anales his ó icos de la medicina en gene al y biog á ico-bibliog á ico de la española en pa icula . 4 ols., Valencia, Imp. José Ma eu y Ce e a. (New Yo k-London, Johnson Rep in Co po a ion, 19671; HERNÁN- DEZ MOREJÓN, An onio (1852). His o ia bibliog á ia de la medicina española. 7 ols., Ma- d id, Imp. de la calle San Vicen e a ca go de José Rod iguez. [New Yo k-London, John- son Rep in Co po a ion, 1967); GRANJEL, L. S.; SANTANDER RODR~GUEZ, M. T. (1 962). índice de médicos españoles. Salamanca, Uni e sidad de Salamanca [Ac a Salman i- censia], 11 1 pp.; ÁLVAREZ SIERRA, J. (1963). Dicciona io de au o idades médicas. Mad id, Edi o a Nacional, 593 pp.; y LÓPEZ PINERO, J. M. e al. (1983). Dicciona io his ó ico de la ciencia mode na en España. 2 ols., Ba celona, Ed. Península. (1 1) MAFFEI, E.; RUA FIGUEROA, R. (1871-1872). Apun es pa a una biblio eca española de li- b os, illelos y a ículos, imp esos y manusc i os, ela i os al conocimien o y explo ación de las iquezas mine ales Y a las ciencias auxilia es. 2 ols., Mad id, Imp. J. M. Lapuen e. [Rep oducción acsímil en: VI Cong eso In e nacional de Mine ía. Mad id, junio de 1970. La mine ía hispana e ibe oame icana. Con ibución a su in es igación his ó ica. Es udios. Fuen es. Bibliog a ia (1 970). Ma- d id, Dp o. de Publicaciones del VI Cong eso In e nacional de Mine ía, ols. 2 y 31. La in o mación dedicada a Pa és en ol. 2 de la ob a o iginal, pp. 13-1 4. La o alidad de los da os apo ados p oceden de la lec u a de la única de la ob as nianusc i as de Pa és a la que u ie on acceso, la Apología de las Reales Minas de Almadén del Azogue y de sus Mine os, y de la no a que publicó en 1782, único ex o imp eso de es e au o : PARÉS Y FRAN- QUÉS, José (1 782). En e medades de las Minas de Almadén. Ex ac os de las Jun as Gene- ales de la Sociedad Bascongada de los Amigos del Pais, pp. 29-37. Es os da os ue on ep odu- cidos ac í icamen e po ZARRALUQUI MART~NEZ, J. (1934). Los almadenes de azogue (Minas de Cinab io). La His o ia en e a la T adición. 2 ols., Mad id, Lib e ía In e nacional de Romo, 821 pp. [Reimp. 19831. La in o mación sob e Pa és en ol. 2, pp. 563 y 581- 583. En la página 581 se deslizó una e a a ipog á ica e e ida al año en que, según aquellos, se inco po ó Pa és a las Minas, que apa ece como 1795 en luga de 1759. b e e ci a en el Dicciona i Biog a ic de Me ges Ca alans de Calbe y Co bella (1 2). No se a a, sin emba go, de una igu a desconocida pa a los in es iga- do es. Jun o a abajos como los de Sala Ca alá y F ancisco Pelayo, que ci an a nues o au o aunque sin apo a in o mación alguna no edosa (1 3), se en- cuen an los es udios apa ecidos sob e la his o ia del es ablecimien o mine- o du an e el Se ecien os, en los que sí se ecogen y des acan las aliosas con ibuciones del médico ca alán. En p ime luga debemos ci a el segun- do olumen de la ob a de Ma illa Tascón, dedicado a los siglos XWI y XWII. Sob e la base de una abundan e documen ación de a chi o y de la consul a de los ex os manusc i os de Pa és, Ma illa apo a nume osos da os biog á icos de in e és, no exen os de e o es, amén de suge i la con enien- cia de una edición c í ica del Ca ás o e (14). Además, ep oduce o, mejo dicho, pa a asea amplios pasajes de los manusc i os. Mención especial me- ece la ansc ipción pa cial que ealiza de 10 de los 62 pá a os con que cuen a el p ólogo del Ca ás o e mo boso (los iden i icados en el manusc i o como XIX a XXVIII), a los que añade la ((adición al p ólogo)) que incluyó Pa és al inal de la ob a (15). (1 2) CALBET 1 CAMARASA, J.; CORBELLA 1 CORBELLA, J. (1 982). Dicciona i Biog i ic de Me ges Ca alans. 2 ols., Ba celona, Fundació Sal ado Vi es Casajuana. La in o mación que incluye es a ob a ( ol. 2, p. 187) sob e Pa és se educe a su ciudad de nacimien o y al cu so académico en que se g aduó como Bachille en Medicina en la Uni e sidad de Huesca, da os que p oceden del es udio de MENENDEZ DE LA PUENTE, L. (1975). G aduados en medicina, ci ugía y a macia po la Facul ad de Medicina de la Uni e si- dad de Huesca desde el año 1566 has a el año 1824. Relación nominal y cuad os numé- icos. B e es no as ela i as a algunos alumnos. En: ACTAS IV Cong eso Español de Hislo ia de la Medicina. G anada, Sec e a iado de Publicaciones de la Uni e sidad de G anada, ol. 3, pp. 181-232 (p. 205). (13) El es udio de SALA CATALÁ (1987), op. ci . (n. 4), p. 202, ci a a Pa és como au o dcs a- cado en el es udio de los p oblemas de salud ocupacional de Almadén, u ilizando como uen e el ex o de Za aluqui, a la ez que da in o mación sob e la ubicación de sus ob as. Po su pa c, PELAYO, F. (1990). La adquisición de las Técnicas mine as en la Es- paña de la Ilus ación (1770-1800). En: Fe nández Pé ez, J.; González Tascón, 1. (eds.). Ciencia, Técnica y Es ado en la España Ilus ada. Za agoza, Minis e io de Educación y Cicn- cia, Sdad. Esp. de His o ia de las Ciencias y de las Técnicas, pp. 73-87 (p. 75), le dedica una b e e mención, ep oduciendo da os con enidos en el epe o io de Ma ei y Rúa Figue oa. (1 4) MATILLA TASCÓN, A. (1 987). His o ia de las Minas de Almadén. Volumen II. (Desde 1646 a 1799). Mad id, Minas de Almadén y A ayanes, S.A. e Ins i u o de Es udios Fiscales, 491 pp. Aunque a lo la go del ex o se incluyen a ias e e encias al médico ca alhn, el g ue- so de las no icias biog á icas se encuen an en pp. 3 16-3 17. (15) Ibidem, pp. 323-325. Un es imonio médico sob e Almadén 153 En segundo luga , los abajos de Dobado González sob e los elemen os de e minan es de la elación sala ial de las Minas du an e la segunda mi ad del siglo XVIII y p ime a del XIX, en los que p es a una especial a ención a las condiciones de salud y abajo de los mine os, hacen epe ido uso de la abundan e y aliosa in o mación que a es e espec o con ienen los esc i os de Pa és (1 6). A pesa de es as con ibuciones, an o la igu a como la ob a de Pa és, en especial el Ca ás o e mo boso, equie en y me ecen un ace camien o más de a- llado desde la óp ica his ó ico-médica. Dado que el ca ác e inédi o del ex o ha di icul ado su conocimien o y di usión en e los es udiosos, la edi- ción de es e manusc i o es una a ea de indudable in e és (1 7). En es e aba- jo p oponemos la ecupe ación del p ólogo de la ob a que cons i uye, po sí solo, un documen o de excepcional in e és pa a el conocimien o de las condiciones labo ales de los ope a ios de es as minas. El p ólogo eúne una amplia desc ipción de los iesgos pa a la salud que en añaba el p oceso p oduc i o del azogue seguido en Almadén, así como una elación de las p incipales en e medades obse adas en e los mine os, a cuya exposición en de alle dedica ía el es o de la ob a. Abo da emos en p ime luga la biog a ía del médico ca alán, pasando a con inuación a p esen a su ob a, con especial a ención al Ca ás o e y a su p ólogo, cuya ansc ipción ano ada se incluye en el apéndice documen al. Poco sabemos de la ida de Pa és y F anqués en los años p e ios a su p esencia en Almadén. Nació en la ciudad ca alana de Ma a ó en echa que nos es desconocida. Se g aduó como Bachille en Medicina en la Uni e si- dad de Huesca en el cu so académico de 1744- 1 745 (i 8). En es a misma uni- (16) DOBADO GONZÁLEZ, R. (1982). Sala ios y condiciones de abajo en las Minas de Al- madén, 1758-1839. En: Tedde, Ped o (ed.). La economzá española a1, inal del An iguo Régi- men. 11. Manu ac z~ as. Mad id, Alianza Edi o ial, Banco de España, pp. 339-440; DOBA- DO GONZALEZ, R. (1984). Ac i udes in elec uales en e a las condiciones de abajo en las minas de Almadén, 1760-1860. Re is a de His o ia Económica, 2, 59-89; y DOBADO GONZÁLEZ (1989), op. ci . (n. 7). En es os dos úl imos abajos dedica una especial a en- ción al Ca ás o e, en pp. 78-81 y 692-702, espec i amen e. (1 7) A es e deseo esponde la a isc ipción y ano ación de la o alidad del Ca ás o e en la que es amos abajando en la ac ualidad. e sidad oposi ó a las cá ed as de Filoso ía y Medicina, según eza en las po adillas de odas sus ob as. A lo la go de sus esc i os, Pa és in e caló algunas no icias que pe mi en alumb a el pe iplo p o esional an e io a la inco po ación a las Minas. En 1746, una ez inalizados sus es udios, ealizó un iaje po F ancia que le lle ó a di e sas ciudades de la egión su eña de Languedoc (19). No podemos p ecisa en cuales de las nume osas localidades ci adas en sus ex os eje ció la medicina. Aunque se incluyen e e encias a Huesca y Ma a ó, sólo hay menciones explíci as a su ac i idad p o esional en es ciu- dades alejadas de su en o no geog á ico o iginal. Se a a de Valdemo o, po- blación ce cana a Mad id, y de Almodó a del Campo y G aná ula, ubica- das ambas en el Campo de Cala a a, den o de la que pod íamos denomi- na ((á ea de in luencia» de Almadén (20). Con al exp esión designamos una amplia zona geog á ica ci cundan e a h illa que englobaba al no e de la ac ual p o incia de Có doba, es e de Badajoz y buena pa e de Ciudad Real. De ella p ocedían la mayo pa e de los abajado es que se desplazaban du- an e los meses in e nales y p ima e ales a Almadén pa a emplea se empo- almen e en las Minas (21). Sin duda, Pa és debió ene no icias de los e ec- os pe judiciales del p oceso p oduc i o seguido en Almadén a a és de al- gunos de es os abajado es que eg esasen en e mos a sus localidades de o igen. En cualquie caso, no es de ex aña el ((sal on al Es ablecimien o ya que buena pa e de los acul a i os que desempe ia on el ca go de médico o (18) MENÉNDEZ DE LA PUENTE (1975), op. ci . (n. 12), p. 205. Según es a ucn c, Pa ks no ob u o el g ado de doc o en Huesca. De a ias alusiones, p esen a en sus esc i os, sob e los ailos que eje ció la medicina pa ece deduci se que el inicio dc su p ác ica m& dica se p' odujo con an e io idad a la ob ención del g ado de bachille . (1 9) PARES Y FRANQUES, José (1 785). Desc ipción his d ico$sico-mkdico-mine alógico-me ca de las Reales Minas de Azogue de la Villa de Almadkn. Ms., 474 ols. ( ols. 62 .-63). En conc e o, menciona las ciudades de Pon -S .-Sp i y Le Puy. (20) PARÉS Y FRANQUÉS (1778), op.ci . (n. 9), ol. 234 . (21) La «in luencia» de Almadén sob e su en o no geog á ico no sólo se es ablecia a a es dc la o e a labo al. La ascendencia económica del Es ablecimien o se adujo en una su- p emacía polí ica sob e dicha á ea que pe mi ió de i a hacia las Minas desde ecu sos económicos -como las con ibuciones pa a su inanciación-, has a g anos en pe iodos de signi icada escasez. Además, desde 1754, el Es ablecimien o os en ó la ju isdicción sob e los mon es si uados en un adio de 14 leguas a Almadén, lo quc delimi a un á ea p ác icamen e coinciden e con la desc i a. Es e conjun o de elemen os hace poco p oba- ble que las Minas pasasen desape cibidas pa a su en o no geog á ico. Un es imonio médico sob e Almaden 155 ci ujano de las Minas p ocedían o eje cian su ac i idad en localidades inclui- das en la ci ada ((á ea de in luencia)) (22). Los ex os de Pa és ambién incluyen e e encias a su p esencia en o as ciudades, como es el caso de Có doba, echada en 1755 (23), Pue ollano o Mad id. La inculación con es a úl ima debió se impo an e ya que Pa és ue socio de la Real Academia de Medicina ma i ense (24). Pa és en ó al se icio de la Co ona el 4 de ab il de 176 1, una ez que el Supe in enden e de las Minas concedió el pe miso pa a e i a se a López de A é alo (25). El ca go de ((Médico de las Reales Minas de Almadén)), que de- sempeñó has a su allecimien o en 1798, incluía la asis encia a los abajado- es y sus amilias así como a los mili a es des acados en la illa, labo pa a la que el Es ablecimien o con aba con el ecién undado Hospi al de Mine os. Igualmen e e a el enca gado de asis i , en la en e me ía des inada al e ec o, a los o zados que cumplían condena en la explo ación, y, en sus domicilios pa icula es, a los di igen es de las Minas. (22) Si an de ejemplos los casos de los ci ujanos Diego Ga cía A oyo, que desempeñó el ca go en e 1686 y 1695, ecino de Pozoblanco; su suceso has a 1704, Ba olomé Cano, na u al de Agudo; y An onio Belázquez, que eje ció es e mismo pues o desde el alleci- mien o del an e io has a 1706, na u al de Hinojosa. O o an o puede deci se de los coe áneos de Pa és. A chi o His ó ico Nacional, Minas de Almadén, leg. 42 (a pa i de aho a A.H.N.). Respec o a los médicos, algunos de sus p edeceso es, como Felipe Moli- na o An onio de Espina y A mengol, eje cían en Pue ollano y Chillón, espec i amen e. MATILLA TASCÓN (1987), op. ci . (n. 14), p. 310. El suceso de Pa és en' el ca go, Caye- an0 Mu illo, e a el médico i ula de Almodó a del Campo. A.H.N., Minas de Almadén, leg. 1.001. (23) PARÉS Y FRANQUÉS, José (1 777). Apologzá de las Reales Minas de Almadén del Azogue y de sus Mine os, sob e impu á seles a es os impe icia en el a e de bene icia el Me cu io, y a aquellas esca- sez de esie Mine al; y pe suadi las nada peijuiciales a la salud de sus ope a ios. Ms., 222 ols. ( ol. 70). (24) Su pe enencia a es a ins i ución se e leja en la po adilla de odas sus ob as. No hemos localizado ningún o o da o que nos pe mi a conoce el año de ing eso y su elación con el liceo ma i ense. La pé dida del segundo Lib o de Acue dos de la Real Academia Médica de Mad id, que ecogía la ac i idad del cen o du an e la p ác ica o alidad de la segunda mi ad del siglo XVIII, ha impedido a anza en es e sen ido. (25) A.H.N., Mznas de Almadén, leg. 22. Aunque la c(ce i icaci6n pe sonal)) de Pa és conse a- da en es e legajo, no deja luga a dudas de la echa o icial de acceso al ca go, no es de desca a que con an e io idad, an e la a anzada edad de su p edeceso , hubiese enido algún con ac o con el Es ablecimien o. En es e sen ido apun a ían las a i maciones de Ma ei y Rúa Figue oa que ijan la inco po ación en 1759. Igualmen e, la concesión en 1798 del í ulo de ((Médico de la Real Familia)), en la que se especi ica una dedicación de 39 años en el ca go, si uana su ing eso en esa misma echa. 162 ALFREDO MENÉNDEZ NAVARRO es e ipo: el de e io o c ecien e de las condiciones de abajo expe imen ado en es as echas como consecuencia de la mayo p o undidad que alcanza on las labo es y la impo ancia o o gada a la expe iencia pa a el co ec o a a- mien o de los mine os. El p ime o de es os elemen os de i a di ec amen e del impulso expan- sionis a que i ie on las Minas a lo la go de la segunda mi ad del siglo XVIII. Como el p opio Pa és e lejó en el p ólogo del Ca ás o e, la nue a es- a egia adop ada po la Real Hacienda consis ió en aba a a el p ecio de en a del azogue a los mine os ame icanos, inc emen ando de es a o ma los ing esos iscales sob e la p oducción de pla a, uno de cuyos ac o es limi- an es e a p ecisamen e las disponibilidades de me cu io. El decli e de la explo ación de Huanca élica cen ó sob e Almadén odos los anhelos de 1:)s di igen es del monopolio pa a aumen a la p oducción de azogue. Es en es e ma co expansionis a en el que se desa olla on las p incipales medidas asis enciales de co e conse acionis a, su gidas como espues a a los p o- blemas de mano de ob a p o ocados po el empeo amien o de las condicio- nes labo ales: undación del hospi al, concesiones de limosnas a los abaja- do es imposibili ados y jo nales de saneamien o (45). La con ibución de las medidas asis enciales a los ob.je i os ep oduc i- os ma cados po los di igen es del Es ablecimien o -la ecupe ación de ni eles de salud en los ope a ios compa ibles con su uel a al abajo- es a- ba en pa e condicionada po la p opia ((e ec i idad)) que mos asen los acul a i os a la ho a de a a sus dolencias, ((e ec i idad)) que pa ecía es a ín imamen e ligada a la expe iencia adqui ida en es a a ea (46). La desc ip- ción y es udio de las en e medades de los mine os y la p oposición de las ac- ciones e apéu icas más adecuadas a su cu ación se ían un medio ap opiado de con ibui a es e in, además de ga an iza la ansmisión de ales conoci- mien os a los suceso es en el ca go. Las ei e adas alusiones de Pa és a és os (45) Vid. MENÉNDEZ NAVARRO (1990), op. ci . (n. 26), pp. 94-99 y 123-124; y (1991), op. cil. (n. 26). (46) Las condiciones impues as a López de A é alo, en 1761, pa a e ec ua su e i ada del Es ablecimien o son muy ilus a i as en es e sen ido. Jun o al supues o de la apa ición de un b o e epidémico en e la población o la inhabili ación de algunos de los p incipa- les esponsables del Es ablecimien o, López de A é alo es aba obligado a eg esa a su pues o en el caso de que su suceso cayese en e mo, «... median e su mayo conocimien- o, con la dila ada p ác ica en esas Minas, de los acciden es que comúnmen e se padecen con el abajo y se icio de las labo es de esas Fáb icas)). A.H.N., Minas de Almadén, leg. 1.594. Un es imonio m dico sob e Almadén 163 como los p incipales bene icia ios de sus apo aciones pa ecen con i ma el mó il que animó la composición del Ca ás o e mo boso (47). No conocemos con ce eza la echa en que el médico ca alán inició la e- dacción del ex o, aunque la e e encia c onológica más emp ana que apa- ece en él da a de 1772. En 1774, casi con oda segu idad, con eccionó el p ólogo. T as un abandono ansi o io, cuyas azones explicamos más ade- lan e, e omó la edacción en o no a 17 7 7, inalizando el ex o en mayo de 17 78, echa que cons a en la dedica o ia de la ob a. En 17 80 inco po ó unas ((adiciones)) al p ólogo y a algunos de los capí ulos de la ob a. El Ca ás o e mo boso es el manusc i o más oluminoso de la ilogía, con 644 olios nume ados. El ex o es á edac ado a línea i ada -a excepción del índice que lo es á a doble columna- con unas 17 líneas po olio. La ob a cons a de dos a ados, ag upados en pá a os nume ados del 1 al 542, p ecedidos de la dedica o ia al ey Ca los 111 ( ols. 1-2 .), el ((A gu- men o)) ( ols. 3-8) -donde des acaba la al a de a ención de la li e a u a mé- dica y mine alógica a Almadén-, y el ((P ólogo)) ( ols. 8 .-41 .). Es e úl i- mo con iene 62 pá a os iden i icados con nume ación omana. El p ime a ado, cuya ex ensión supe a los dos e cios del o al del ma- nusc i o, abo da la desc ipción de las denominadas po Pa és ((En e meda- des Co po ales de los Mine os)). Cons a de quince capí ulos, ca o ce de ellos dedicados a cada una de las en idades conside adas po Pa és como de p e- sen ación especí ica en e los mine os ((( emblo )), (( os)), ((hemop isis)), «em- piema, ((p isisi), ((caquexia», «hid opesía», c~somnolencim, «demencia», ((sudo apo oso)), (( lujos de sang e)), ((a o ia)) o ((ex enuación)), ((p ialismo)) o ((sali ación» y ((lomb ices))), y un úl imo en el que se consignan las ((en e - medades segunda ias)) o males complicados a és as. La mayo ía de los capí- ulos p esen a una es uc u a simila , con es epíg a es donde se abo da la ((his o ia)) o ((desc ipción)) de las en e medades, su «causa» y la ((cu ación)). Las excepciones son el emblo , que es el capí ulo más ex enso, y los dedica- dos al es udio del e~piema y la caquexia que no coin ienen epíg a es, así como el úl imo. El segundo a ado es udia las ((En e medades médico-mo ales)) de los (47) Así mismo, en la ya ci ada o den 1775, al eco da que la concesión del aumen o de sueldo se inculaba a la con inuación de es e es udio, el Supe in enden e Gene al de Azogues disponía que, en el caso de no imp imi se, se conse a a en las dependencias del Es ablecimien o. A.H.N., Minas de Almadén, leg. 762. mine os de Almadén. T as una la ga no a inicial o ((escolio)) en la que discu- ia cómo Pa p opia laqueza con aida en los abajos e a la causan e de los ((pecados del espí i u)) o (( icios)) de es os mine os, se incluyen es capí ulos des inados a desc ibi o as an as ((en e medades médico-mo ales)): la ((sen- sualidad)) o ((es imulo ené eo)), la (( anidad)) y la «gula», cada uno de ellos con los mismos es epíg a es desc i os en el p ime a ado. Finaliza la ob a con un ((Após o e)) di igido a los p o eso es médicos y a los mine os de Almadén, y un índice de los emas abo dados en el ex o. El con ac o con la abundan e li e a u a de con enido mine alógico, a que le obligó el enca go de sus supe io es, es imuló, según la p opia con esión de Pa és, su in e és po la his o ia na u al. La ausencia cons a ada de esc i os que abo da an desde es e pun o de is a la explo ación de Almadén le im- pulsó a compone una ob a que ecogie a la his o ia del Es ablecimien o y una desc ipción mine alógica de sus yacimien os (48). Hay dos elemen os que ilus an la dedicación de Pa és a es e come ido. Po un lado, la colección de mine ales que llegó a euni , con ce ca de 400 ejempla es, cedida al di ec o de las Minas as su allecimien o. Las piezas eunidas en su gabine e, p oceden es en su mayo ía de la explo ación y sus al ededo es, le si ie on de base en la cdesc ipción de las pied as)) de las Minas que incluyó en su ob a mine alógica. Po o a pa e, Pa és debió pa - icipa ac i amen e en la c eación de la Academia de Minas de Almadén, undada en 1777, el p ime cen o de enseñanza de la mine ía con que con ó nues o país. Pa és p opuso a sus supe io es que En ique S o , écni- co alemán a la sazón delineado de las Minas, impa iese ((delineación sub- e ánea)) a 20 alumnos, incluido el p opio médico, solici ando del ey su pa ocinio pa a es e cen o. El a gumen o undamen al esg imido en su p o- pues a de ((Academia Me cu ial)) e a el sensible aho o que al inicia i a e- po a ía a las a cas de la Real Hacienda. Aho o de i ado an o de la mayo capaci ación de los ope a ios y la consecuen e mejo a de la explo ación y sus endimien os, como de la economía que supond ía p escindi del concu so de los écnicos ex anje os, p esen es en Almadén desde mediados de la cen u ia (49). (48) PARÉS Y FRANQUÉS (1 785), op. cz . (n. 19), ol. 209. (49) PARÉS Y FRANQUÉS (1777), op. cz (n. 23), ols. 192 .-193 . En cualquie caso, su de- dicación a es a ma e ia pod ía se analizada en elación con la impo ancia que el cul i- o de la iloso ia na u al alcanzó du an e el pe iodo ilus ado. Tendencia que se adujo en el auge expe imen ado po es os es udios en las academias eu opeas de la época, Un es imonio médico sob e Almadén 165 Aunque el p opósi o o iginal del médico ca alán ue, como hemos is o, la edacción de dos ob as, un hecho ocu ido en 17 75 cuando apenas había iniciado la composición del segundo manusc i o al e ó sus ancialmen e sus planes: la publicación de la In oducción a la His o ia Na u al, y a la Geog a ía Fí- sica de España de Guille mo Bowles (ca. 1720-1 780) (50). En 1752, es e na u- alis a de o igen i landés conoció en Pa ís a An onio de Ulloa, quién se en- ca gó de eclu a 10 pa a el se icio de la Co ona española. Una de sus p i- me as misiones en nues o país ue la de isi a las minas de Almadén con el in de p opone mejo as en su explo ación, isi a que u o luga en el e a- no de ese mismo año. Bowles ol ió a desplaza se a Almadén en cua o oca- siones más, los años 1755, 1757, 1759 y 1765 (51). Los esul ados de es as como la Royal Socie y de Lond es o la Academia de Ciencias de Pa ís, así como po la di usión pública de sus esul ados. C . SCHAFFER, S. (1983). Na u al philosophy and public spec acle in he eigh een h cen u y. His . Sci., 21, 1-43; SCHUSTER, J. A,; YEO, R. R. (eds.) (1986). The poli ics and he o ic o scien i/c me hod. Do d ech, D. Reidel Publis- hing Company, 305 pp.; MERCHANT, C. (1983). The Dea h o Na u e: Women, Ecology, and he Scien i/c Re olu ion. San ~ ancisco, Ha pe 8c Row, Publishe s, 348 pp. A es e espec o ambién con iene menciona la dedicación a la mine alogía de o os médicos que ocu- pa on pues os simila es al de Pa és. El caso mPs des acado es el ya ci ado de Gio anni An onio Scopoli, médico de las minas de Id ia en e 1754 y 1769, labo que silmul a- neó, desde 1763, con la de p o eso de me alú gia y química en la escuela de minas exis- en e en es a cxp!u aci6n. Eii 1769 ue asladado a la Academia de Minas de Schmni z, donde con inuó impa iendo clases de química. LESKY (1956), op. ci . (n. 3), pp. 24-31. BOWLES, Guille mo (1 7 75). In oducción a la His o ia Nalu al, y a la Geog aJa F sica de Espa- ña. Mad id, Imp. de D. F ancisco Manuel de Mena, 529 pp. [Edición acsímil imp esa en Mad id en 19821. La in o mación e e ida a Almadén se encuen a con enida en la ((Desc ipción de la mina de cinab io de Almadén)) (pp. 5-34), además de algunas no icias aisladas en el «Discu so P elimina )) de la ob a. P obablemen e esul ado de la isi a de 1755 sea la memo ia de es e au o que se con- se a manusc i a en la Biblio eca Nacional de Mad id: Mémoi e su la Mine d' llmaden. Ms., 25 ols., [Ms. 10.6321. Es á echada en Almadén, en oc ub e de 1755. MAFFEI; RÚA FI- GUEROA (187 1). op. ci . (11. 1 l), ol. 1, pp. 94-96. Más in o mación en LOPEZ PIÑERO el al. (1983), op. ci . (n. lo), ol. 1, pp. 129-130. Una de las medidas p opues as po Bow- les ue la con a ación de mine os alemanes. La p esencia de écnicos de esa nacionali- dad en Al nadén, man enida desde 1754 has a 1796, u o una in luencia de e minan e sob e la ma cha de la explo ación. Además de las inno aciones in oducidas, especial- men e signi ica i as en la ase mine a del p oceso p oduc i o, la p esencia de mine os alemanes p opició la apa ición de la igu a del «di ec o » de las Minas, esponsable éc- nico de los abajos, a la ez que esul ó decisi a. pa a la pues a en ma cha de la Real Academia de Minas. H. K. Koehle , En ique C is óbal S o -p ime p o eso de la ci- ada escuela-, Juan Ma ín Hoppensack y Juan Fede ico Meye ue on los cua o di ec- o es alemanes de la explo ación. Vid. MATILLA TASCÓN (1987), op. ci . (n. 14), pp. 140-148 y 270-282; PELAYO (1990), op. ci . (n. 13), pp. 77-78. 166 ALFRIEDO MENÉNDEZ NAVARRO inspecciones queda on ecogidos en su ob a, jun o a o as obse aciones ecolec adas en las di e sas expediciones que ealizó po la península. La mayo pa e de sus ase e aciones sob e el es ado de las minas y sus ca ac e- ís icas mine alógicas mo i a on una ag ia espues a de Pa és que ue plas- mada en la Apología de las Reales Minas de Almadén del Azogue y de sus Mine os, cuya edacción debió e i ica se en e 1 7 75 y 1 7 7 7 (52). Especialmen e udas ue on sus espues as a las a i maciones de Bowles sob e la escasa o nula noci idad del abajo en es as minas, la educida con ibución labo al de los o zados o sob e el bajo ni el de ins ucción de los mine os españo- les. Pa és en ió sendas copias de la Apología y el Ca ás o e a la Supe in enden- cia Gene al de Azogues, o ganismo del que dependía la ges ión del Es able- cimien o. No conocemos las echas exac as en que se e ec ua on los en íos, pe o el p opio Pa és nos con i ma que es aban en pode de José de Gál ez, Supe in enden e Gene al, an es de 1782 (53). Pa és comple ó la edacción del úl imo olumen de la ilogía, la Desc $- ción, en e 1780 y agos o de 1785, echa en que ue emi ido a la misma ins- ancia que los an e io es (54). El ex o incluía dos a ados. En el p ime o de ellos, de apenas 60 olios de ex ensión, Pa és ei indicaba la impo ancia de la ac i idad mine a. El segundo con enía es capí ulos que abo daban, es- pec i amen e, la his o ia del Es ablecimien o, una amplia desc ipción de las ins alaciones sub e áneas y un es udio de los mine ales p esen es en la ex- plo ación, es udio pa a el que se si ió, como ya hemos comen ado, de los que con enía su p opia colección. Al inal de ex o incluyó un glosa io con (52) Pa és añadió unos b e es comen a ios en 1781, ecogidos en las ((adiciones a la Apolo- gía» ( ols. 221-222). No ue es e au o el único que c i icó abie amen e al na u alis a i - landés. Agus in de Be ancou , en la e ce a de sus memo ias dedicadas a las Minas, de- nunciaba las ecuen es y no ables equi ocaciones come idas po Bowles, así como su (( al a de Física)). Sus opiniones sob e es e na u alis a son muy simila es a las e idas po Pa és en la Apojogía. El ingenie o cana io, después de ecoge la opinión de los ecinos de la localidad quienes ((asegu an posi i amen e, que Bowles no en ó en la Mina», ina- lizó sus dig esiones sob e la In oducción a la His o ia Na u al a i mando: «si hubie e de de ene me a mani es a los e o es y con adicciones de la ob a de Bowles, en sólo su iaje a Almadén, me se ía o zoso esc ibi un omo muy abul ado)). GONZÁLEZ TAS- CÓN; FERNÁNDEZ PÉREZ (eds.) (1990), op. ci . (n. 8), pp. 260-263, y en ols. 3 .-7 de la memo ia o iginal. (53) PARÉS Y FRANQUÉS (1782), op. ci . (n. ll), p. 36. (54) El 18 de diciemb e de ese mismo año, el Supe in enden e Gene al comunicaba al Go- be nado de Almadén la ecepción del ex o. A.H.N., Minas de Almadén, leg. 200. Un es imonio medico sob e Almaden 167 más de doscien os ocablos especí icos de mine ía y me alu gia empleados en Almadén (55). Pa és ecapi ulaba sob e la inalidad de cada uno de los olúmenes de su ilogía en la dedica o ia de es e úl imo, di igida, al igual que las an e io es, a Ca los 111: «En el omo p ime o que esc ibí de es as Reales Minas p ocu é indica a ellas y a sus Ope a ios Españoles de algunos dic e ios maliciosos con que Ex anje os, y aun Pa icios, quisie on man ene en deses imación a dichas Minas y a sus Mine os. En el segundo in en é o ma un Mine aje obus o pa a mejo eje ce las pelig osas unciones de es e A e; y po medio de una muy la ga y cuidadosa obse ación p opone los más sencillos mé o- dos cu a i os de sus comunes y nue as en e medades. En es e e ce o me p opuse o ma un Mine aje me cu ial ins uido en los más esenciales p incipios de es os sub e áneos cinaba inos, a in de que con el conoci- mien o me amen e p ác ico que ienen de es as maniob as puedan a muy poco abajo glo ia se de habe se en Almadén e igido una Mine ía an es- pe able como cualquie a de la Eu opa» (56). A pesa del ((ilus ado)) empeño de Pa és, ninguna de las es ob as ie- on la luz pública. Desconocemos las azones que de e mina on la no im- p esión de los manusc i os. No hemos localizado da o alguno e e en e a una supues a censu a en los Lib os de Ma ícula y egis o de Ob as pa a publica , donde se elacionan los ex os some idos a es e ámi e, lo que no esul a so p enden e habida cuen a del pa icula conduc o po el que ue on emi- idas las ob as (57). En el caso de la Apología o la Desc ipción pod íamos cues- iona nos la opo unidad o la alía de los conocimien os e idos po Pa és en ellas como elemen os de e minan es de su no imp esión. Sin emba go, la decisión espec o al Ca ás o e mo boso pa ece encon a su explicación en el sinies o pano ama sob e la condiciones de ida y abajo de los mine os que Pa és desc ibía en el ex o. En nues a opinión, la in ención del médico ca alán no ue denuncia ales condiciones, sino más bien despe a la com- (55) ((DicciOna io. índice de las oces municipales 'con que se explican en sus aenas los Mi- ne os de Almadén)) ( ols. 453-474 .). (56) PARÉS Y FRANQUÉS (1785), op. ci . (n. 19), ols. 1 .-2. (57) Tales lib os se conse an en la sección de Consejos del A chi o His ó ico Nacional de Ma- d id. Tampoco hemos encon ado no icia alguna en los expedien es de censu a deposi- ados en la sección de Indi e en e Gene al del A chi o Gene al de Indias en Se illa. O o da o so p enden e es la ausencia de no icias sob e una posible eclamación del p opio Pa és an e el e aso en la edición de los ex os. 168 ALFREDO MENÉNDEZ NAVARRO pasión de los esponsables del Es ablecimien o, con el mona ca a su cabeza, en a as a inc emen a los ondos asis enciales de las minas. Aun así, el ela o esul an e no podía se bien is o po unos di igen es que en echas ce canas se a anaban en demos a la escasa noci idad de es as minas. En e ec o, la Gace a de Mad id de 23 de ab il de 1784 incluyó una no icia sob e el balance de abajado es a endidos y cu ados en el Hospi al de Mi- ne os du an e el año 1783. La in encionalidad de la no a queda bien pa en e en el p eámbulo que an ecedía al mencionado balance: «Pa a des e a el e ado concep o, en que has a aho a ha i ido la mayo pa e de la gen e, de se con a ios a la humanidad y pe judiciales a la salud los abajos que se p ac ican en las minas de azogue, se da no icia al público que según ce i icaciones de la Con adu ía de Almadén y Mayo - domos del Red Hospi d de Mine os de aquella illa, ... » (58). Simila mo i ación enía la o den cu sada po el Supe in enden e Gene- al de Azogues al Gobe nado de Almadén, en ene o de 1785. En es a oca- sión, se solici aba la emisión a la Gace a de los da os del hospi al co espon- dien es a 1784 y se ad e ía que pa a los de 1785 y siguien es se incluyesen ambién las ci as de ecinos de la población, el núme o de abajado es em- pleados en las Minas y el de o as e os que acudían a ellas, así como la opa . , es acionada en Almadén. Po C!:i-c, c de ,uUu !u i ,d~s:zn de los da os de bau izos y ma imonios celeb ados en la Pa oquia de la localidad. Toda es a in o mación pe mi i ía, a juicio del Supe in enden e Gene al, una mejo comp ensión de los da os de ac i idad del hospi al «pa a el in a que se di ige es a no icia, ... )) (59). No esul a ex año, pues, que los supe io es je á quicos del médico ca a- lán impidie an la di usión del es imonio de Pa és, un es imonio cuya im- po ancia e in e és pa ecen ue a de oda duda. 4. EL PRÓLOGO DEL KCATÁSTROFE MORBOSO DE LAS MINAS MERCURIALES DE LA VILLA DE ALMADÉN DEL AZOGUE)) Buena pa e de es e ela o quedó ecogido en el p ólogo de la ob a. Se- ñala emos b e emen e las p incipales apo aciones con enidas en el p e a- (58) Gace a de Mad id, 23 de ab il de 1784, p. 363. (59) A.H.N., Mi zas de Al nadén, leg. 200. No hemos podido e i ica la inclusión de es as no i. cias en las espec i as Gace as, sal o el caso ya ci ado de 1784. Un es imonio médico sob e Almaden 169 cio, en especial aquellos aspec os que con ibuyen al conocimien o de las condiciones de ida de la población y los que abundan en la desc ipción de los iesgos o~u~~acionales de los mine os de Almadén. Desde el p ime o de esos pun os de is a el ex o ecoge, como ya lo hi- cie a el es imonio de López de A é alo (60), la p ecoz inco po ación de los niños al abajo, enómeno causado en e o as azones po la inexis encia de al e na i as labo ales en Almadén. Pa és o o gó a es e hecho, que se p o- longó a lo la go del siglo XVIII y p ime as décadas del XIX, una g an im- po ancia a la ho a de explica el mayo g ado de de e io o o gánico de los mine os na u ales de Almadén espec o a los abajado es o as e os (6 l), lo que a la la ga explicaba el sensible aco amien o en la expec a i a de ida de aquellos. El es imonio del médico ca alán ambién ad i ió las p eca ias condicio- nes de subsis encia de los abajado es de las Minas, educidos a la condi- ción de asala iados. Aunque sus sala ios e an p opo cionalmen e supe io es a los que e ibuían el abajo ag ícola, las limi aciones de i adas de la insa- lub idad del espacio p oduc i o in e io , que obligaba a suspende las exca- aciones ansi o iamen e pa a que ((la Mina se e esque algo)) o, aunque Pa és no lo ci e explíci amen e en el p oemio, a la alen ización es i al de las a eas an e el aumen o de las empe a u as y consiguien e de e io o de las condiciones ambien ales, educían sensiblemen e el núme o de jo nales que podían de enga se al año y con ello los ing esos económicos de los ope a- ios. Además, la insalub idad p o ocaba ecuen emen e la incapaci ación ansi o ia de los mine os, momen os en los que la subsis encia del abaja- do y su amilia quedaba especialmen e comp ome ida. Los escasos ni eles de au op oducción de g anos y la consiguien e ca es ía de los alimen os comple an el cuad o desc i o po el médico ca alán. (60) ((Des qu'un pe i ga co i es pa enu a po e un poids de douze li es, il en e dans la mine e commence pa y aide les ou ne s: son a ail augmen e a ec les années, e change d'objec pa dcg és: mais il y passe sa ie qui, le plus o dinai emen n'es gue es que de soixan e ansy. LETTRE de Don F ancisco Lopez de A ebalo, ... op. cz . (n. 6), p. 29. (61) En .un pasaje del mismo Ca ás o e, ~a és ol ía a e oma es e ema: «Los Na u ales de es a Villa ienen peo sue e, que los Fo as e os; pues desde muy niños comienzan a a- a con los mine ales. Hay niños, que ya de ocho, o nue e años asis en a ega los caños de los Ho nos de Fundición. Y desde an ie na edad se suje an sus cue pos a los acica- es de los Mine ales, ..., Po es a azón desde an jó enes padecen el emblo , lacidez en a iculaciones, malos colo es, palidez, in lamaciones de boca, y muchos o os acciden- es» ( ols. 337-337 .). Pa és apo ó una amplia elación de los iesgos ocupacionales a que es a- ban expues os los mine os. Señaló las p incipales causas de sinies alidad in- e io : la explosión in empes i a de ba enos, las caídas po los pozos du- an e los desplazamien os e icales y los desp endimien os de pied as o hundimien os, a los que añadió los iesgos ocasionales de incendio e inun- daciones (6 2). No obs an e, donde su es imonio esul a más elocuen e es en el econo- cimien o de las denominadas ((en e medades mine ales)) como mo i o un- damen al de inhabili ación en e los ope a ios. Pa és o o gó al me cu io la p incipal esponsabilidad en la génesis de es as en e medades, con aidas as una pe manencia más o menos p olongada en el in e io de las gale ías o en algunas de las dependencias del ce co de des ilación. Todos es os espa- cios enían en común la exis encia de una a mós e a ca gada, en e o os, de apo es de azogue, desp endidos del mine al g acias al ((calo sub e áneo)) -en el caso de las gale ías- o del ((a i icial)) -en el de los ho nos-. La pene ación de los ((háli os me cu iales)) en los cue pos de los ope a- ios se ealizaba a a és de los po os de la piel, po la deglución de pa ícu- las que imp egnasen las aguas y alimen os que inge ían los abajado es y, de mane a muy especial, median e la espi ación: «No hay cosa más cie a, que en el cu áneo c ibo de nues o cue po hay an as pue as pa a la en ada del Me cu io, cuan os son sus po os; pues exhalándose en su ilísimos pene an es co pusculillos pene a ácilmen e la ho adada ex ensión de oda la piel. Pe o hay oda ía más ácil y mani ies o paso pa a los me cu iales e lu ios; pues siendo an necesa ia la espi acibn, y eniendo an despejado su conduc o, hallan en es e una anqueza i esis- ible aquellos apo es hospedados indubi ablemen e en la a mós e a, ...N (63). A pesa de señala la impo ancia de las condiciones ambien ales en la génesis de las ((en e medades mine ales)), Pa és no inculó de o ma explíci- a el de e io o de es as condiciones, p oduc o de la p og esi a p o undiza- ción de las labo es en ausencia de mejo as sensibles en la en ilación, con la apa ición de nue as mani es aciones indica i as de un mayo g ado de ex- (62) El análisis de los egis os de acciden es disponibles pa a es a época con i ma la alidez de sus ap eciaciones, a i icando a aquellas es p ime as como las causas más ecuen es de sinies os de ca ác e g a e en las labo es de in e io . (63) PARÉS Y FRANQUÉS (1778), op a (n. 9), ols. 61-61 . Un es imonio médico sob e Almadén 171 posición al ambien e óxico (64). An es bien, hizo uso de la ((epidemiología sydenhamiana)), es ableciendo un pa alelismo en e la cambian e ((cons i u- ción epidémica)) del mundo supe icial, esponsable de la apa ición de nue- as especies mo bosas, y la del mundo sub e áneo, pa a explica las nue as en e medades obse adas en e el mine' aje. Pa és no incluyó en su ob a c í ica alguna al p oceso p oduc i o seguido en las Minas en el sen ido de p opone modi icaciones que amino asen los iesgos labo ales (65). El p opio í ulo de la ob a pa ece apun a el ca ác e ineludible de unos al os ni eles de mo bilidad en e el colec i o ob e o como ibu o a la ex acción del azogue. Una ac i idad cuyas ampli icadas epe cusiones económicas jus i icaban el man enimien o de un p oceso ex- emadamen e one oso a la salud de los ope a ios. Po el con a io, sus de- mandas se cen a on sob e la ampliación de la polí ica asis encial y compen- sa o ia ealizada po los di igen es de las Minas desde épocas p eceden es, cuyo in úl imo e a con ibui a ga an iza un con ingen e de mano de ob a su icien e a las necesidades del Es ablecimien o. (64) Pa a o os obse ado es con empo áneos como el di ec o de las Minas, En ique S o , o el p opio Supe in enden e, Gaspa Sole , la in ensidad de la en ilación en los en es de a ance de las exca aciones e a de e minan e sob e el g ado de insalub idad de és os. Ambos econocen ambién el e aso con que se p ac icaban 1.0s pozos de~ inados a ac i- a la en ilación, esul ado de la sup emacía o o gada a las exca aciones es ic amen e p oduc i as. A.H.N., Minas de Almadén, legs. 48 y 762. (65) Dos buenos eiemplos de «soluciones écnicas)) disponibles en esa época pa a a enua al- gunos iesgos ocupacionales son la sus i ución de las agujas de hie o con que se a aca- ban los ba enos po o as de cob e, con lo que se e i aba la ignición de la pól o a al p ocede a la e i ada de la aguja ( éase no a 6 de la ansc ipción), y el e aso de un día, del 3.O al 4.0, en la desca ga de los ho nos. Jose An onio de Gay, esponsable del de- pa amen o de Almadenejos, p opuso en 1776 la adopcibn de es a úl ima medida a gu- men ando dos azones: la educción de las pé didas de azogue, al pe mi i una mejo condensación de los Yapo es, y la disminución de los daños ocasionados a los ope a ios enca gados de e e ua las labo es de ca ga y desca ga: «El pe juicio en la salud de los obligados a ca ga y desca ga [los ho nos] es palpable y consigiiien e aún al cua o día de undición, con que necesa iamen e ha de se maya en sólo es en que los asos se man ienen con un calo in ole able que poca a poco los indispone has a hace los en e - ma ; y concibo que aun cuando no hubie a mas incon enien e que és e debie a p eca- e lo en lo posible la piedad de los supe io es, ... ». A.H.N., Minas de Almadén, leg. 415. En 1783, Agus in de Be ancou ealizó una p opues a simila ampa ado en las medicio- nes de empe a u as e ec uadas du an e la ealización de aquellas a eas. GONZÁLEZ TASCÓN; FERNÁNDEZ PÉREZ (eds.) (1990), op. ci . (n. 8), pp. 274-276. ojos igno an allá mucho de ellas; pues no ienen co azón pa a e an as lág imas. XI. Las e iciencias de los Mine ales no son an ejecu i as como las desg acias e e idas, aunque son más unes as; pues an paula inamen e des uyendo a los Mine os con acciden es más o menos c ónicos, según su cas a y disposición de los suje os. Lidian es os Ope a ios con una a - mós e a llena de á omos o hdi os mine ales odos cáus icos, que p eci- samen e deben deglu i los po la espi ación y ecibi los po la egión de los po os. So ben o zosamen e el pol illo enue de los Mine ales que se a ancan a ue za de ba enos bo ados a pól o a. Manejan indis- / ol. 151 pensablemen e el légamo, o ba o, que // con las aguas, o humedades de las Minas, y aquel pol o o ie a que hay en ellas se amasa en los pla- nes donde abajan. XII. Pasan cada ins an e de un si io cálido, en que se ab en los po os, a o o ío, en que se ob u an y cons ipan los mismos. Suben con iolencia muchas cues as, o cañas ag ias (7), y muy pendien es, con cuya sola agi ación y o zada di ección con que eciben el ambien e, se a iga y las ima el pulmón. Y deben en ega se a muchos o os iolen os eje - cicios, en los que se ponen usiculosos, asmá icos, héc icos, p ísicos, he- mop oicos, émulos, p ialísmicos, osiendo con inuamen e, espi ando con di icul ad, consumiéndose en sus ca nes, a ojando sang e po la / ol. 15 .I boca, emblando de algunos o odos // sus miemb os, babeando con in- lamación de boca y co upción de encías. Unos o inan sang e, o os la e acuan po cáma a, o os se a on an, do mi an o os, o os se hacen li- bidinoso~, o os se des anecen, se amed en an o os, unos se uel en glo ones y bebedo es, o os se en inape en es, y muchos con acciden- es an con a iamen e complicados, que es con usión en el más e lejo juicio conside a su compa ibilidad en un mismo pacien e. XIII. Nace es a a iedad de En e medades y sus complicaciones de la p opo ción o gánica y humo osa de los Ope a ios, y jun amen e de la di e en e e icacia de los T abajade os en p oduci los. En la Mina del Pozo (a), en el si io llamado Bo edón de To no de San Teodo o, donde / ol. 161 go ea una agua // cáus ica, áspe a, co osi a, los T abajado es se ponen somnolen os y a on ados. En la misma, en la Caña de la Soledad, es ex- (7) El é mino ((cañas designa las gale ías sub e áneas po las que se desplazaban los mine- os. En el caso de que la e a del mine al siguiese una di ección oblicua a la supe icie algunas gale ías se p ac icaban siguiendo ese mismo plano. Disponían de escalones ex- ca ados y se denominaban ((cañas ag ias)). (8) Las dos minas en explo ación en es as echas e an la del Pozo, ambién llamada de la Hoya, y la del Cas illo. Un es imonio médico sob e Almadén 179 cesi o el calo acompañado de ing a o hedo y go ea en oda ella agua i iólica, que a eces se condensa en canelones y planchas de i iolo; y pasando de es e si io al To no de San o Domingo, es al el ío que se expe imen a, que ocasiona es e epen ino ánsi o de uno a o o ex e- mo pelig osas cons ipaciones in e nas, oses y asmas secos, con o os males de es a clase. En el Cielo (9) de San C is obal, donde se goza un calo que, aunque sua e, p oduce copiosos sudo es, se ponen sopo o- sos los Ope a ios. XIV. En el Cielo de San Ra ael, donde se su e un calo y sudo / ol. 16 .I g ande, des ila de en e su muy neg a piza a, es ida de una 11 pla eada g edilla, una agua cáus ica que quema o consume la opa de los Mine- os, comenzándose es a co osibn po una mancha pajiza; y si po des- g acia cae alguna a los ojos, les en e ma a iamen e según la can idad de ella y complexión del suje o; y cayendo sob e el cabello p oduce la Alopecia, de ibándole y no pe mi iéndole enace . El Cielo de San o Domingo, a los cua o días de esidi en él solas seis ho as en cada uno los T abajado es, les uel e émulos y an in lamada la boca, como si la gamen e hubiesen usado el Me cu io. Lo mismo sucede en el si io llamado Cielo de San Diego. ¡Qué poca glo ia ienen los pob es Mine- os en sus Cielos! / ol. 171 XV. En el To no de San Ra ael y en sus // Cañas ecinas, se exci an los T abajado es i es ic amen e a la lasci ia, de cuyo impo uno abuso son las más eces i emediables las en e medades consiguien es a él. In- ini os de los que han abajado algún iempo en es e si io, o ina on y exc e a on sang e en abundancia. Con cualquie a de es as en e meda- des se' en llenos de mil mise ias los Mine os; y si po su mayo desg a- cia se hacen c ónicas, llegan los pob es a lo sumo de la desdicha, de la hediondcz y dc la pob eza; pues al ándoles los medios pa a su alimen- o y asco, no ienc ponde ación su necesidad, ni hay consuelo pa a e / ol. 17 .I poco menos que pe ece de hamb e al en e mo y su amilllia. Desea an es os is es po elicidad empo al una ida muy b e e; pues u ie an a mejo o una el mo i , que e se i os y ce cados de an a calamidad. Muchas eces pasan a con agiosas es as en e medades; y es pa a los que sob e i en el más ama go dolo con empla el ho endo espec áculo de quema se juicialmen e las camas, opas, y menaje de casa de sus com- pañe os, con la melancólica espe anza de que mañana sucede á lo mismo con las alhajas del que hoy es á mi ando la hogue a. (9) Pa e supe io de la zona en exca ación. La explo ación «a cielo)) o «de es e os)) es la que se ealizaba abo dando la e a de abajo hacia a iba, al con a io del denominado abajo «a bancos)). 180 ALFREDO MENÉNDEZ NAVARRO XVI. En odas las pa es, y en odas las ma e ias hay o iciosos que, / ol. 181 con la ansiosa // sed del log o de alguna idea, e igen p oyec os en asun- os a que se apasionan, is iendo apa en emen e sus p oposiciones con cau elosos so ismas, que al incau o pueden hace le i ubea . No han al- ado, ni al an, de es os c í icos que quisie on achaca es a mise abilísi- ma cons i ución mo bosa de nues os Mine os a la sinies a o ganiza- ción in e io de es as Minas, p ome iendo con ex aña segu idad el emedio en el e oque de su en ilación, ac ual a i icio, y en sec e os mecanismos que dicen ene pa a ello. Es una necedad eno me a oja - se a ales p ome imien os; y aún lo es mayo da semejan e o igen al sis- ema mo boso ac ual del Mine aje de Almadén. Cuando en 17 17 cspe- culó es as Minas de Azogue el cuidadoso obse ado de la Na u aleza / ol. 18 .I Monsieu Jussieu, // des inado a es a p o echosa ope ación po el Seño Duque de O leans, en ocasión que es aban o ganizadas y abajadas las e e idas de dis in o modo que hoy, y a la usanza que u ie on sicmp c es os Na u ales, halló aquel sabio alumno de la Academia de las Cien- cias de Pa ís las mismas en e medades cuasi que se expe imen an al p esen e, sólo con la di e sidad que en onces las padecían los Fo zados y P esidia ios des inados a es os abajos mine ales, y no los lib es Ope- a ios, que se ocupaban a su labo eo, dando pa a ello la azón quc el Cu ioso puede e en la memo ia que de es as Minas p esen ó a la Aca- demia, y en es a ob a se exponen en su luga núme o 11 de es e csc i- o (10). Luego no consis en las en e medades de es os sub e áneos // (10) La. inco po ación de mano de ob a o zada en Almadén se ealizó en 1566, a ins ancias de los Fugge . Desde es a echa has a 1799, en que quedó abolida es a modalidad de a- bajo, la pa icipación de los penados en las a eas p oduc i as del Es ablecimien o ue más que des acada, p incipalmen e al asumi las a eas más expues as. Es a si uación cambió as el incendio que asoló las minas en e 1755 y 1757, que supuso la e i ada de los o zados de las labo es de in e io . Es a es la azón, según Pa és, de que a pa i de esa echa los ope a ios lib es su ie an las mismas en e medades que Jussieu había des- c i o pa a los penados. Sin emba go, es e achacó la di e en e incidencia de en e meda- des a los mejo es hábi os higiénicos de los ope a ios lib es. Pa a el médico galo la p in- cipal ía de acceso del me cu io al cue po e a a a és de los po os de la piel, po lo que el aseo y el cambio de opas educían el pe iodo de con ac o de es a con el me cu io: «Une au e e eu dans laquelle on es ouchan le cause des maladies de ceux qui a- aillen aux Mines de Me cu e, es de se igu e que ce soi la espi a ion con inuelle de la apeu qui s'en exhale. On es desabusé de ce p éjugé pa la compa aison que I'on ai de l'e a des Mineu s du bou g d'Almaden qui a aillen lib emen aux Mines a celui des Fo ca s & des Escla es qui y son con ain s. Ces p emien, pa le soin qu'ils on A leu e ou des Mines de qui e gene alemen ous les habi s qui leu on se i dans le a ail, & d'en change depuis les pieds jusqu'a la e e, & de soulie s su - ou , se conse en en san é, & pa iennen au meme 2ge que le au es hommes, au lieu que ces pau es malheu eux, a qui la mise e ne pe me pas de change d'habi s, & qui p ennen Un es imonio médico sob e Almadén 181 / ol. 191 me cu -iales me amen e en la es uc u a, en ibación (1 1) y p ecisa en i- lación de ellas. XVII. Después que padecie on nues as ]Minas de Azogue un in- cendio, que du ó desde 7 de Ene o de 1755 h,as a 27 de Julio de 1757, ue necesa io cons ui las de nue o, haciéndoles nue as cañas, ademán- dolas con segu idad y i meza, has a llega a su dis u e; y es a nue a e ección de Minas (digámoslo así) no se ideó bajo las an iguas disposi- ciones y mé odo, que habían siemp e obse ado y eje cido es os na u- ales Españoles, sino con a eglo a la Mecánica alemana mine al, di igi- da po Maes os de es a Nación que a la sazón se solici a on, pensando en su mayo es abilidad, en ilación y menos pe juicio (12). Así en e ec- / ol. 19 .l o se 11 p ac icó y se sigue ac ualmen e su maniob a, sup imiendo los o nos, po los que con cin e os o ma omas se iban descolgando los a- bajado es a los si ios de sus des inos, y sus i uyendo a ellos escale as, po las que suben y bajan, con descansos a in e alos, que mino an la a iga del Mine o y p eca en sus mayo es golpes, siemp e que ocu a al- guna caída. XVIII. En es a nue a plan a y cons ucción de Minas con inie on los mismos que hoy p e ex an p o eni las en e medades del Mine aje de es a es uc u a, a que unánimes adhe ie on. Pues, <cómo no ha pe - judicado has a aquí es a misma dis ibución de cañas y o nos o pozos? / ol. 201 Lo cie o es // quc son cie as e indubi ables las siguien es obse acio- nes que Yo engo de las suceden es in asiones de los males de Mine os, según es oy impa cialmen e in o mado y engo ocula men e expe i- men ado. leu epas dans les Mines memes ou ils ouchen leu pain sans se la e , son suje s aux en lu es de pa o ides, aux ap hes, a une sali a ion & a des pus ules épandues su leu co ps. Acciden s que l'on oi e e l'e e du con ac , ou plus a de I'en ée des pa icules du Me cu e dans les po es de la peau, e1 qu'il a i e a ceux qui son dans les emedes nie cu iels~. JUSSIEU (17 19), op. ci . (n. 5) del abajo in oduc .o io, p. 359. Pa és eba ió es as a i maciones en eip opio Ca ás o e, ols. 63 .-65 ., eco dando que la azón de ales dl e encias es ibaba en la asignación a los o zados, du an e la época en que Jus- sieu isi ó las Minas, las a eas más insalub es. (1 1) En ibación o ademación, é mino que se emplea en el siguien e pá a o, es la o i ica- ción de las gale ías median e made as. Desde mediados del siglo XVIII, y especialmen e en aquellos luga es donde ya se había ex aido odo el mine al, se u ilizó la enca nación, en la que ademhs de made as se empleaba la pied a es é il p oceden e de las exca acio- nes. (1 2) Sob e la p esencia de écnicos alemanes en Almadén éase la no a 5 1 del es udio in o- duc o io. ALFREDO MENÉNDEZ NAVARRO l XIX. De sesen a años a es a pa e en e maban los Mine os de Al- madén de in lamaciones de boca y lujo lin á ico de ella, Tumo es esc o ulosos y algún Temblo , pe o no e an es os acciden es de consi- de able pelig o. Ha cosa de quince años de aquel iempo dicho, se desapa ecie on aquellos Tumo es y Babeos, quedándose einando el Temblo , que ue mucho más eno me que el que se expe imen aba 15 / ol. 20 .I años an es, y ue on de es os en e mos Ge ónimo // Fe nández Puebla, Gab iel Ca alle o, y o os memo ables Temblones, de que hay oda ía memo ia. Así siguie on los e ec os mine ales has a que, po los años de 17 60, cesa on algo aquellos ue es Temblo es y, aunque le emen e emblando, comenza on a en u ece se los so e áneos e lu ios; pues en 1765, 1766, 1767, 1768, 1769, 1770, 1771 ue on comunes los Asmas secos y húmedos, Toses e inas, Flujos de sang e po na ices, po o ina, po Cáma a y ómi o, espu os sang ien os, cons ipaciones in e nas y o as en e medades nacidas de p incipios acuminosos y co osi os, que / ol. 211 dislace aban los asos lin á icos y sanguíneos de es os Mise a//bles. XX. Po es os años se expe imen ó el abioso ape i o ené eo con in ini os Mine os den o los lími es de sus ma imonios, con la lamen a- ble ci cuns aiicia de que cuan o más ex enuados, an o más e an ina- guan ables en las conso es sus impo unas e incesan es solici udes. Y pa a que no se juzgue o ache de olun a ia es a mi na ación, doy al Lec o , según mis ano aciones, una e ídica se ie de en e mos, o di un- os Mine os en aquellos años, con la exposición de sus unes os acci- den es. En 1765 Ge ónimo Fe nández Puebla es u o T émulo y o ópnico-asmá ico; y mu ió. F ancisco Ga zón de As o ga padeció Tos / ol. 2 1 .J e ina, Asma seco e Hid opesía // impaní ica; y mu ió después de epe- idas ecidi as. Al onso Lasso meno en e mó de Tos seca, Flujos epc- idos de sang e po na ices, espu o copioso de sang e pulmona ; y mu ió. Gonzalo Ca as osió e inamen e, expe imen ó pungen e dolo en el es e nón o abla del pecho, a ojó mucha sang e pulmona po Tos; y mu ió. An onio A enas se halló con asma con ulsi o; y c i án- dose de la Mina cu ó. F ancisco Gómez Villa mu ió de una cons ipa- ción in e na con aida den o de la Mina en el epen ino ánsi o de un si io calien e mucho, a o o muy ío. F ancisco Fe nández Puebla ue insul ado de Tos seca y con ulsi a; y mu ió a ojando sang e po la boca. Luís Ma ín González ue la go iempo in adido de Tos ecuen e / ol. 221 á ida; // después lo ue imp o isamen e de asma Disnea, con la que en b e e mu ió. Ra o ue en es e mismo año el Mine o en e mo que se io lib e del mo daz hid ópico es ímulo ené eo, cuyos indi iduos no es- peci ico pa a hui la só dida no a de an b u al mo bosa a ección. XXI. De odas es as en e medades in o mé en 2 de Ab il de 1765 a la supe io idad, a con inuación de ins ancia que algunos Ope a ios mi- Un es imonio médico sob e Almadén 183 nia ios sub e áneos hicie on al Exmo. S . F ay don Julián ~ i'a~a (13), solici ando, semejan e al p i ilegio mili a , el de pode come los Mine- os con inuamen e de ca ne en a ención a sus ace bos acciden es; sien- do allá mi dic amen que se ía ú il es e p i ilegio, siemp e que uese po- / ol. 22 .1 sible aliga a las comidas de ca ne la abs inencia // de las mismas sa u a- das de sal, ajos, pimien o y o as condi u as pe juiciales. XXII. En 1766 ya no ue on an ecuen es las En e medades mi- ne ales, ni an igo osas como en 1765; pues en dicho año sólo mu ió Manuel Vale a de Tos e ina y espu o de sang e. XXIII. En 1767 siguió la cons i ución endémica mo bosa, como en 1766; pues sólo mu ió F ancisco Lucas con asma seco, F ancisco Ga- llego con Tos seca y lujo de sang e pulmona po la boca; e dad es que la dislace ación que padeció es e pob e ue eno me; pues la e acua- ción de sang e ue copiosa y la mue e muy acele ada. XXIV. En 1768 y 1769 siguie on con la misma len i ud aquellas in- disposiciones mo bosas e ibles; pues en ellos mu ie on Ra ael Casi- mi o Gue a a, después de la ga Tos e ina y espu o c uen o, con epen- / ol. 23/ ino y caudaloso ómi o // de sang e; José A ébalo Ped ajas, con la misma Tos y Sang e po espu o en mucha can idad; y del mismo modo Manuel I uela, F ancisco Alamb a y Ped o Canu o, bien que el o igen en és e ue un ecio golpe que ecibió an e io men e en la Mina. XXV. En 17 70 ya enació el mismo emendo ímpe u de en e me- dades, con emblo es ya muy incómodos; pues Miguel Ruiz dió en em- l bla , escupió sang e pulmona después de mucha Tos, quedó a nen e y mu ió a ojándola en abundancia. Manuel izqluie do embló, quedó l Asmá ico y así mu ió. José San os A oyo osió os seca, a ojó sang e, embló y mu ió. José P ados embló mucho, a ojó mucha sang e, quedó o ópnico y mu ió. Juan Mile embló poco, pe o a ojó mucha / ol. 23 .l sang e y mu ió ex enuado. F ancisco La ade a mu ió l/ del mismo modo; y del mismo Manuel Na a o. XXVI. En 17 7 1 y 1772 calmó es e azo e; pues no ue an ecuen e aunque c ecie on los emblo es y ex enuaciones; pues mu ie on F an- cisco Miguel con mucha Tos, émulo, alguna sang e po espu o y ma- asmódico; José Codiz Escoba , con es upo de ne ios y demac ación, con mucho emblo ; Diego de la Calle, sumamen e émulo, caquéc ico y con obs ucción esci osa en el bazo. XXVII. En 1772 se obse a on pocas co osiones de asos sanguí- neos, pe o muchísimos emblo es y más igo osos que an es, con algu- (1.3) Supe in enden e Gene al de Azogues. 1 na complicación de en e medad común; pues Ped o Ci o es embló y mu ió con asma con ulsi o. F ancisco Jiménez Mo a embló mucho, / ol. 241 osió, a ojó sang e po la boca y mu ió. // José Rubio embló en ex e- mo y mu ió de umo en la ca idad na u al. José Dominguez embló an o como el an eceden e, osió mucho iempo, mu ió pleu í ico. An- d és Cabello padeció Asma, se apa ó de la Mina y cu ó. Sebas ián Quin ana embló has a debe le a a y cu ó. Juan Escalona embló, pe - dió la memo ia, es u o la go iempo cuidadosamen e a ado y cu ó. F ancisco Puebla Collado en onqueció, embló, a ojó mucha sang e del Pulmón y mu ió. XXVIII. En 1773 y en el p esen e de 1774 odo se educe a cm- blo es, u baciones de oz, ex enuaciones, amencias, obli ioncs (l4), p incipalmen e en muchachos (1 5). Sólo F ancisco Na a o, después dc la go y penoso emblo y len o espu o de sang e, mu ió en 1773. Dcsdc Ma zo de 1774, en que esc ibo, pa a en adelan e no sé lo quc succdc- / ol. 24 .l á (16). Pe o la a iedad de emblo es de manos, // b azos, pie nas, lcn- gua, las ex enuaciones de los Mine os y las demencias de los mucha- chos son bien de compadece , y las mi o como unas nue as en e mcda- des mine ales, que has a aquí no se habían conocido. Lo mismo digo de un sudo sisaponense (l7), que nue amen e ha insul ado a cs os Mi- ne os desde 1 de dicho Ma zo, con el cual se disipan los pacien es po lo copioso, a ojando de odo su cue po una huma eda lo mismo que si uese un cañón de chimenea Pelig an sus idas mucho en él, como c- emos más adelan e, a ando dc los males complicados con cmblo . XXIX. Es a pun ual y cuidadosa obse ación de suceden cs cn c - medades mine ales me hace c ee en un exac o analogismo del mundo / ol. 251 sub e áneo con es e ex e io que // habi amos. Del mismo modo quc en és e p esen a Na u aleza de iempo en iempo e ec os admi ablcs, los p esen a en el sub e áneo. En el mundo supe icial emos odos los días ho endas epidemias, que in es an c uelmen e una empo ada y - (14) Té mino la ino que signi ica de ec os o al as de memo ia. (15) Con al denominación se designaban en el Es ablecimien o a los jo enes meno es de 16 o 17 años, edad en la que se equipa aban a los adul os a e ec os labo ales y e ibu i os. Los muchachos desempeñaban dis in as a eas en el in e io y en el ex e io . Den o de la mina se ocupaban en el anspo e de la za a desde los luga es de exca ación a los o nos po los que se ex aía al ex e io . En los ce cos supe iciales des aca su pa icipa- ción en una labo an dañina como la limpieza de los caños o a caduces de los ho nos, zona en la que se condensaba el me cu io. (16) En las ((Adiciones al P ólogo)) que incluyó al inal de la ob a ( ols. 627-627 .), Pa és comple ó es a elación has a agos o de 1780. (1 7) Sisapon es la denominación la ina de la an igua Almadén, aunque según Pa és es e o- pónimo co espondía a la ce cana illa de Chillón. Un es imonio médico sob e AXmadén 185 cesan luego, sin habe palpable mo i o pa a que se aquie e el juicio en la causa de su cesación. ?Qué ex a io se á que las mismas se padezcan en el sub e aneo? Son muchas las nue as en e medades del mundo ex- e io , sin que an es hubiese habido no icia de ellas. En 1483 se apa e- ció en Ingla e a el sudo anglicano, en e medad que po su no edad y i anía espan ó a los Médicos ingleses. / ol. 25 .I XXX. La Vi uelas y Sa ampión no se cono//cie on en iempo de Hipóc a es ni cn el de Galeno según Sydenha i y Tozzi; pues a habe las habido, uno y o o P íncipe de la Medicina hubie an hecho mención de ellas. Y cuando se padeciesen ya en onces, no me ece ía su benignidad la conside ación de aquellos g andes homb es. Y hoy en nues os iem- pos son las en e medades que más es ago hacen en el géne o humano. Aún hay en ellas una cosa bien pa icula y es que siendo cuasi gene al y común en e medad a odas las pe sonas, ;dónde se ocul a, y cómo, su enenoso e men o po el espacio de ein e, o ein a o más años en cada suje o? XXXI. Más mode nas son oda ía, que e11 Eu opa, las i uelas en / ol. 261 Amé ica, dice // Luca Tozzi; pues no las padecie on los Indios occiden- ales has a que se en abló su come cio con noso os. La Lúes Vené ea no la conocimos has a los años de 1493 po lo que se ajo de Amé ica. ¡Bellos dos p esen es nos egalamos las dos Naciones! Noso os o eci- mos a la Amé ica las Vi uelas y nos dió a noso os la Amé ica la o a in- ección. Va ían con inuamen e los sucesos de la Na u aleza. La Lep a hizó an iguamen e a ocidades. Y hoy cuasi no la conoce el mundo. La Plica Polaca in es ó bas an e en lo an iguo a la Polonia. Y ha cesado ya en aquel c uel igo . Plinio se ma a illó de habe se apa ecido nue a- men e en Roma el Impé igo, o sa na u u ácea, po no habe se conoci- do has a en onces; y hoy la enemos a cada paso.// / ol. 26 .l XXXII. Cuen a él mismo po nue o el ca bunco en I alia en iem- pos de los Censo es Lucio Paulo y Quin o Ma cio, haciéndose en e me- dad pa icula de la P o incia Na bonense; y hoy no hay pueblo en Eu- opa, que no se ea a o men ado de ca buncos. El mismo Plinio admi- - - aba la epen ina in asión de nue as en e medades en algunos e i o- ios, a algunas pa es de los homb es, a algunas edades, ya a niños, ya a pob es, ya a pode osos. Siemp e ha sido así la Na u aleza. Dios quie a que no eamos en e noso os ni el esco bu o del No e, ni la Pes e de Tu quía, ni la Lúes de Hung ía. XXXIII. En iempo de Hipóc a es, de cualquie modo que in e - / ol. 271 mi iese una ieb e, ca ecía de // pelig o. iY hoy cuan as e cianas pe ec- amen e in e mi en es iun an de las idas de los en e mos! En un Pue- blo mismo, decía Hipóc a es, que las a ias es aciones daban a ias en- 186 ALFREDO MENÉNDEZ NAVARRO e medades; y así se expe imen a egula men e. Y Yo he is o en di e- en es poblaciones habe se pe dido aquellas es aciona ias en e medades en unas y habe se nue amen e p esen ado en o as. XXXIV. Es a Villa del Almadén has a el año de 1766 ue muy cas i- gada de Te cianas y cua anas en las es aciones de P ima e a, e ano y o oño; y desde dicho iempo ha ido mino ándose es a en e medad, de al modo que en dichas empo adas no se expe imen a la igésima pa e de en e mos que' an es. // / ol. 27 .l XXXV. Den o de nues as mismas Minas hay unos :si ios sensib'le- men e penosos y o os ni lo son y cuasi son ag adables (18). En el o ni- llo llamado de los Fúca es (19) he is o di e en es eces p oba a en a algunos Mine os y les ue p eciso siemp e e i a se desde muy al p inci- pio po so oca se. Y en ándole un candil de g uesa o cida encendida, apaga le, sin queda le as o de pa esa. XXXVI. Conside ando el cuidadoso obse ado de la Na u aleza Thomas Sydenham es e dis in o suceso de males dec.ía, om. 1, pág. 149 in zne y 150 in p incipio (20), habe en e medades que con el iempo se des anecían y nace o as con el discu so de las edades eniendo algu- nas cie os pe iodos en que se ocul an y apa ecen. / ol. 281 XXXVII. El nue o sudo anglicano, que se mani es ó // en Ingla e- a an c uelmen e como leemos en las his o ias Médicas en 1483 en el ejé ci o de En ique VII, gua dó su e ocidad desde 21 de Sep iemb e has a in de Oc ub e, en que cesó. Renació luego en el es ío de 1485 y se desapa eció. Re i ió en el Ve ano de 1506 y se ausen 6. Repi i6 en la misma es ación de 15 17 y al ó en e amen e, después de habe hecho eno mes es agos en el discu so de solas es ho as al que lo padecía. P esen ose o a ez en 1528 y du ó la misma empo ada del calo . Re- suci ó en la misma de 1529 y se ocul ó has a la de 1551. XXXVIII. Es asun o más P duo de lo que pa ece busca le causa a an a ia sucesión de mo imien os de la Na u aleza, como son los de / ol. 28 .l no habe jamás in es ado a una egión // con ales o ales En e medades - (18) La exis encia den o de las minas de zonas con mani ies as di e encias en sus condicio- nes ambien ales explica una de las especi icidades mas llama i as de la p es ación del abajo en Almadén du an e es a epoca: la al e nancia de los ope a ios en e los deno- minados ((luga es dañosos)) y los «saludables)). (19) Denominación con que se conocían en Almaden a los banque os alemanes Fugge , quienes explo a on las Minas en a endamien o desde 1525 has a 1645, año en que ol- ie on al con ol di ec o de la Co ona española. (20) SYDENHAM, Thomas (1716). Ope a Medzca. 2 ols., Gene e, F a es de Tou nes. Un es imonio médico sob e Almadén 187 y después, sin mani es a se causa que podamos noso os apea , se aquellas en e medades domés icas en el País donde nunca se conocie- on; mo i ica a cie os iempos con unos acciden es y no en o os; e i- a en e amen e los con agios de donde an es iie on co idianos o con i- nuos; y, en in, de los es an es mo imien os que dejo expues os en es e pa icula . XXXiX. El ulgo, ácil siemp e en sus eso~luciones sob e cualquie a cano po p o undo que es e sea, iene an a la mano las inmedia as y genuinas causas de es os sucesos que, a poquísimo abajo, las pone de mani ies o y no como quie a, sino con una a ogancia al cual es co- múnmen e su necedad. La lás ima es que pasa del ulgo es e con agio pes ilen e; 11 pues emos con dolo , que aun muchos de los Es udiosos, no bien ie on al enómeno cuando ya le plan a on su causa co ien e. XL. Las imosamen e se queja de es a lige eza Felipe Hecque ; iendo con la p on i ud y ue za que cada Sis emá ico le da sus causas a una cons i ución epidémica. Con la juiciosa e lexión que pide una ma- e ia de an o peso, decía Sydenham, que aquellos a os pe iodos con que se mani ies an y desapa ecen algunas en e medades nacían de ocul- as y no sabidas oda ía al e aciones que padece la Tie a en sus en a- ñas, loc. ci . XLI. Yo no quie o c ee que el menos E udi o dude de es as sub- e áneas mociones eno mes que padece el Globo e áqueo, ni ampo- co de sus p odigiosos e ec os; pues sin me e nos al esc u inio de algu- nos más a os enómenos, muchos que emos 11 cada día g andes, qui- an oda duda de aquellos mo imien os. XLII. Los solos e emo os son incon as able a gumen o de ello; pues no son imaginables sin una bien pa icula al e ación o agi ación de uegos o ien os sub e áneos. Y los sucesos consiguien es a los em- blo es de ie a son iguales con incen es p uebas de los e ec os de aque- llas agi aciones. Son muy ecuen es las en e medades; aquí se apa ece un Mon e; allá se des anece o o; aquí nace epen inamen e una uen e; allá se so be oaa la ie a; los animales se u ban, y amed en an; se ad- i ió muchas eces un bien ex año hedo ; y o os pa icula es que el Cu ioso puede lee en las dila adas his o ias de e emo os. En el que padeció España en 12 de Ab il de 1773 a las cinco y 28 // minu os de la mañana se desapa eció epen inamen e un copioso manan ial de agua que la ciudad de Ciudad Real iba a conduci den o de su población, eniendo ya en el si io oda la p e ención necesa ia pa a sus cañe ías. XLiiI. Los c ecimien os y nue as apa iencias de a ios peñascos, sin la obse ación de e emo os, ha de con ence una bien admi able ALFREDO MENÉNDEZ NAVARRO que los na u ales, como desde niños no ap endie on o o que es e e,je - cicio, o zosamen e deben su i el pesado yugo de él, pues se hallan adul os e incapaces de o o o icio. LVIII. Gozan es os abajado es de di e en es sala ios o jo nales según sus espec i as a eas, que no mi o del caso p oduci las aquí. Pe o el que más do ado es á es el Des aje o, que se ocupa en hace ba- enos pa a a anca la pied a mine al; y és e, en el discu so de seis ho as, que es su a ea, gana seis eales de ellón, ad i iendo que es o es sólo los días de abajo; de mane a, que descon ando días de ies a y // / ol. 391 empo ada, que se suspenden los ba enos a in de que la Mina se e- esque algo de los uegos de la Pól o a, iene a sali al in de año con es eales al día (38). Con es o es una compasión e la pob eza de es e Mine aje; pues es indubi able que Pueblo ninguno de la P o incia de la Mancha enga el alcance que es e de Almadén. LIX. Lo peo es, que como los Mine os después de sali de su a- bajo no se hallan en disposición pa a emp ende los de sus pocas he e- dades, ni pueden cos ea c iados que lo hagan a jo nal, se hallan pe di- das las pocas ie as uc í e as de es a Villa, con lo que pa a la manu- ención de su ecinda io ni se coge igo, ni cebada, ni cen eno, ni ino, ni legumb es, ni comes ible alguno, eniendo que espe a que és os y / ol. 39 .l las opas pa a es i se engan de a ue a, con lo que les cues a // mucho más ca o que en o as pa es (39). LX. Lo mismo que sucede en Almadén sucede con la illa de Chi- llón, aquella (quizá) amosa Sisapona, de la que e an es as Minas; pues los campos es án en g an pa e pe didos; las iñas, in uc í e as; des ui- lujo mig a o io hacia las Minas. DOBADO GONZÁLEZ (1 989), o,b. c l. (n. 7) del abajo in oduc o io, pp. 649-650. (38) Los cálculos de Pa és, excesi amen e op imis as, suponen una media de 182,5 jo nadas de engadas al año, ci a que casi con segu idad no alcanzaba ningún des ale o. La azón undamen al, ademas de las apun adas po Pa és, es ibaba en la p opia limi a- ción a la p es ación del abajo que suponía la insalub idad del espacio p oduc i o in e- io y su co ela o de incapaci ación labo al. Así pues, las pesimis as obse aciones del médico espec o a las disponibilidades económicas es a ían plenamen e jus i icadas. (39) En 1778, el Supe in enden e de la Mina, Gaspa Sole , solici ó la anexión al Es ableci- mien o de la dehesa de Cas ilse as -más de 7.000 hec á eas ubicadas al su es e de Almadén- pa a palia la escasez de ie as de lab anza y el ele ado p ecio de las subsis- encias. Además del asen amien o de nue os poblado es y el saneamien o de los mine- os azogados en las labo es ag ícolas, la ex ensión de los cul i os p opo ciona ía, en opi- nión de Sole , un ((mayo ing eso de g anos y u os pa a que sea meno la necesidad del su imien o de ue a, a p ecios muy ca os ... D. DERECHO de Almadén a la Dehesa de Cas ~lse as (El) s.^.). Almadén, Tip. de Eulogio Gallego, pp. 2-8. 1 Un es imonio médico sob e Almadén dos sus caudales, y p óxima la Población a e se desolada. Consis e odo'en que an es, como los Me ales de es as Minas es aban muy supe - iciales, e a poco el gen ío que se ocupaba a su labo eo. Hoy es án muy p o undos y se necesi a una in inidad de abaja.do es pa a pode bene- icia los. LXI. No obs an e, hallan es os ieles asallos de Nues o Sobe ano dedicados a an pelig osa y con inua campaña. en su eal se icio un / ol. 401 muy glo ioso imb e, que lo acomo//dan a p emio de sus a igas. Es es e, hace una se idumb e de empeño y u ilidad, que ninguna P o in- cia es capaz de consag a a los Pies de Su Real Mages ad. De empeño; po que no dando paso que no sea un pelig o, hacen hon oso pundono a oja se al pelig o y ene alo pa a p ocu a sali de él. Y de u ilidad; po que compu ándose p uden emen e en un sexenio da en cada año al Sobe ano pues os en los Almacenes diez mil quin ales de azogue y dado que se expenda anualmen e oda la consignación de ma a edís se- ñalada a es as Minas, que son 3.360.000 eales al espec o de 280.000 eales al mes (40), asciende el bene icio que esul a a la Real Hacienda de dicha can idad de Me cu io a una suma inmensa, po el édi o de Pla as en las Indias po medio del Azogue (41). Excede al p esen e es e in e és a a o de la co ona al cálculo acional que hizo en México la Jun a celeb ada en 13 de Oc ub e de 1727 po el Excmo. Seño Ma - / ol. 40 .I qués de Casa-Fue e, Vi ey // de Nue a España asociado de once Caba- lle os dis inguidos, con ocados po Su Excelencia a aquel Ayun amien- o; pues pagándose en onces el Azogue en Nue a España a ochen a y dos pesos y cua o eales el quin al (42), y dándolo hoy Su Mages ad a cua en a, se duplica el bene icio de la Pla a po el mayo ,consumo de Azogue a p opo ción del meno p ecio a que 110 oman los Mine os, y, po consiguien e, pe cibe la Real Hacienda mayo es p oduc os en los de echos que co esponden a Su Real Mages ad (43), an o que, cómo (40) La inanciación dc las Minas dependía, como ya hemos apun ado en el abajo in oduc- o io, de la Rcal Hacicnda. Du an e la segunda mi ad de la cen u ia, dicha consignación mensual pasó desde los :60.000 eales en 1749, has a alcanza los 500.000 a inales de la década de los se en a, ci a en o no a la que se es abilizó. Es a mul iplicación de los ondos des inados al Es ablecimien o es una cla a mues a de los planes expansionis as de los di igen es de la Real Hacienda. - (41) Además del bene icio ob enido po la en a del azogue a los mine os ame icanos p o- pie a ios de las explo aciones a gen í e as, la Real Hacienda g a aba con un décimo O un quin o de su alo la pla a ob enida. Es a ue una de las p incipales uen es de inan- ciación de la Co ona española du an e buena pa e de la e apa colonial. (42) El peso du o o ue e equi alía a 20 eales de ellón. (43) Jun o a o as medidas, las au o idades coloniales op a on du an e la segunda mi ad del siglo XVIII po aba a a el p ecio de en a del azogue, aun po debajo del cos e eal, no ha decaido la calidad del Azogue de ~lmadén de la que enía en iempo del Seño Soló zano (44), en el que cada mil quin ales de él daba de p oduc o de las Pla as un millón de pesos, dan nues os Mine- os en cada año de dicho bene icio diez millones de pesos du os, y po ellos doscien os millones de eales de ellón. // / ol. 411 LXII. Po más que es e se icio sea desa endido en la conside a- ción del ulgo; po más que en el mismo sean desa endidos los pelig os y a anes con que lo hacen es os Mine os, i en bañados de la mayo sa- is acción, sabiendo que Nues o Augus o Sobe ano es ima es e ibu o de sus a igas a su Real Pe sona, pues se glo ian de e se hon ados po su Real Magni icencia con P e oga i as y P i ilegios que no goza con la meno en aja dependien e alguno de los demás amos de su Real Ha- cienda (45). Ninguno de cuan os abandona on su salud en seguimien o de es as aenas mine ales dejó de halla en el benigno Real Ánimo p o- ección que ali ie sus queb an os. Y aun los suceso es de los que pe - die on su ida en es e se icio hallan en la ca i a i a gene osidad de su Mages ad soco os en sus desampa os y espe anzas de que g a i icando / ol. 41 .I y co ando de aíz sus des alimien os, les // coloque su Real Clemencia en mejo sue e pa a que no se les hagan an penosos sus abajos y en- e medades y puedan asegu a con más con ianza el man enimien o de sus casas y amilias. Con an p ecioso bálsamo des ilado elizmen e del co azón de Nues o Sobe ano, sanan es os Mine os de odos sus dolo- es, sin hace al o en que se los desp ecien los c í icos ulga es, que ni saben lo que son Minas de Azogue, ni las o u as en que ponen a sus Ope a ios, ni saben ampoco, ni pueden da a es os el ali io que necesi- an. Sólo el P íncipe puede hace lo y lo hace con inuamen e; y es e a o es el que únicamen e les ali ia y anima ale osamen e a a anca de las en añas de la ie a unos eso os an g andes e impo an es a la subsis encia de la Real Pe sona y de su Mona quía. con el in de po encia la mine ía a gen í e a ame icana y de es a o ma inc emen a sus ing esos iscales de i ados de la p oducción de pla a. (44) Juan de Soló zano Pe ei a además de Gobe nado de Huanca élica (1 6 16- 16 19) ocupó los ca gos de Vocal del Consejo de Indias (1 624), Fiscal del Consejo de Hacienda (1 627), y Fiscal y pos e io men e Conseje o del Consejo de Indias (1629). MAFFEI; RÚA FI- GUEROA (1872), op. ci . (n. 11) del abajo in oduc o io, ol. 2, pp. 171-172. (45) La concesión de p i ilegios a los mine os, con una cla a inalidad poblacionis a, ue una p ác ica cons an e en Almadén desde la segunda mi ad del siglo XVI. Además de exen- ciones iscales y mili a es, los mine os «gozaban» del de echo de acceso al Real Hospi al, al e a o de sue es de la a ci ada dehesa de Cas ilse as, o a la concesión de limosnas en casos de incapaci ación de ini i a, g acia que se ex endía a sus iudas y hué anos al allece el abajado .