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La transformación de la peste : el laboratorio y la identidad de las enfermedades infecciosas

Cunningham, Andrew

Abstract

Las enfermedades infecciosas pueden ser, y son, identificadas de muchas maneras: a partir de su presentación clínica (signos, síntomas, datos de autopsia), mediante criterios epidemiológicos (modo y formas de difusión), a través de técnicas de laboratorio que aíslan el agente causal. En este artículo afirmó que la práctica de identificar enfermedades infecciosas mediante el laboratorio y sus procedimientos confiere a estas enfermedades identidades diferentes de las que poseen por el empleo de otros procedimientos. El laboratorio otorga a las enfermedades infecciosas identidades en las que el agente causal es la parte esencial y fundamental. Históricamente, por lo tanto, cuando se descubrió por medio de técnicas de laboratorio el "agente causal" de cada enfermedad infecciosa, se transformó la identidad de esta enfermedad. Muestro cómo sucedió esto en el caso de la peste, cuando Kitasato y Yersin dieron a esta enfermedad su identidad de laboratorio en Hong Kong en 1894. También sostengo que, debido a esta transformación de la identidad de las enfermedades infecciosas por el laboratorio, no nos es posible a los historiadores de la medicina comparar la peste pre-laboratorio con la peste moderna, o asumir que la identidad de la peste post-laboratorio puede aplicarse a la peste prelaboratorio.

Full text

La ans o mación de la pes e: El labo a o io y la iden idad de las en e medades in ecciosas ( " ) ANDREW CUNNINGHAM ("") SUMARIO 1 .-In oducción. 2.-La iden i icación de las en e medades. 3.-La an igua pes e. 4.-La ans o mación de la pes e. 5.-La pes e ans o mada. RESUMEN Las en e medades in ecciosas pueden-se , y son, iden i icadas de muchas mane as: a pa i de su p esen ación clínica (signos, sín omas, da os de au opsia), median e c i e ios epidemio- lógicos (modo y o mas de di usión), a a és de écnicas de labo a o io que aislan el agen e causal. En es e a iculo a i mo que la p ác ica de iden i ica en e medades in ecciosas median- e el labo a o io y sus p ocedimien os con ie e a es as en e medades iden idades di e en es de las que poseen po el empleo de o os p ocedimien os. El labo a o io o o ga a las en e meda- des in ecciosas iden idades en las que el agen e causal es la pa e esencial y undamen al. His o- icamen e, po lo an o, cuando se descub ió po medio de écnicas de labo a o io el ((agen e causal)) de cada en e medad in ecciosa, se ans o mó la iden idad de es a en e medad. Mues- o cómo sucedió es o en el caso de la pes e, cuando Ki asa o y Ye sin die on a es a en e me- dad su iden idad de labo a o io en Hong Kong en 1894. También sos engo que, debido a es a ans o mación de ,la iden idad de las en e medades in ecciosas po el labo a o io, no nos es posible a los his o iado es de la medicina compa a la pes e p e-labo a o io con la pes e mo- de na, o asumi que la iden idad de la pes e pos -labo a o io puede aplica se a la pes e p e- labo a o io. Fecha de acep ación: 19 de ab il de 1991. (*) T aducción cas ellana de Jon A izabalaga. Es e a iculo ha sido o igina iamen e publi- cado en inglés, ((T ans o ming plague: he labo a o y and he iden i y o in ec ious di- sease)), o mando pa e del lib o edi ado po A. Cunningham y P. Williams, The Labo a- oly ñe olu ion in Medicine, Camb idge, Camb idge Uni . P ess, 1992. Ha sido ep oduci- do con pe miso del ((P ess Syndica e o he Uni e si y o Camb idge)). ("") Wellcome Uni o he His o y o Medicine. Uni e si y o Camb idge. F ee School Lane. Camb idge CB2 3RH (England). DYNAMIS Ac a Hispanica ad Medicinae Scien ia umque His o iam Illus andam. Vol. 1 1, 199 1, pp. 27-7 1. ISSN: 021 1-9536 28 ANDREW CUNNINGHAM El ad enimien o del labo a o io ans o mó de modo adical la iden i- dad de las en e medades in ecciosas. Es e es uno de los cambios menos ap eciados -y de hecho menos ob ios- de pensamien o y p ác ica, que la llegada del labo a o io ocasionó en la medicina. Pa a mos a en qué consis- ió es a ans o mación y cómo sucedió, oma é como ejemplo la en e me- dad in ecciosa adicionalmen e más emida y en es e sen ido la más impo - an e de odas: la pes e. Es as son las cosas que espe o mos a . En p ime luga , que desde el ad enimien o de la medicina de labo a o io las en e me- dades in ecciosas son necesa ia y exclusi amen e de inidas po el labo a o- io de mane a que eciben su iden idad a pa i del labo a o io. En segundo luga ,, que el concep o de en e medad acuñado po el labo a o io -cada en e medad iene una única causa ma e ial, una causa que es iden i icable en, y sólo en, el labo a o io- es di e en e de los concep os de en e medad p e ios (y no me amen e un desa ollo de és os). Y en e ce luga , apun a e que la hegemonía del concep o de en e medad acuñado po el labo a o io ha enido un e ec o signi ica i o en nues a comp ensión de muchas en e - medades p e-labo a o io -lle ándonos a in e p e a las como si ue an en- e medades acuñadas po el labo a o io; po lo an o, la llegada del labo a- o io ha conducido a que elpasado de la medicina sea eesc i o de acue do al modelo de en e medad acuñado po el labo a o io y, po an o, e ónea- men e comp endido. La his o ia de la medicina al como ha sido con encionalmen e esc i a se basa en la asunción de una con inuidad simple en la iden idad de las en e - medades, po lo que iende a hace in isibles las cues iones que ealmen e implica habla sob e la iden idad de una en e medad. Po ejemplo, un his o- iado de la demog a ía ha esc i o ecien emen e que «La a ea ob iamen e más di ícil del his o iado es iden i ica las en e - medades que ac uan en pe iodos de al a mo alidad y, de es e modo, a a de o mula hipó esis dignas de c édi o ace ca de su modo de di usión y de los e ec os que cabe espe a p oduzcan. El his o iado desea se capaz de da nomb e a la epidemia y de emplea la expe iencia mode na en ela- ción a la misma como una ayuda pa a in e p e a la e idencia pa cial que pe du a de b o es pasqdoss (1). (1) CJ la in oducción de Paul SLACK (ed.) (1977) al olumen The Plague Reconside ed: A Neu) Look a i s O igins and E ec s in 16 h and 17 h cen u y England, Ma lock, De byshi e (suple- men o a la se ie. Local Popula ion 'S udies), p. 6. La ans o mación de la pes e 29 Es e deseo de da nomb e a las en e medades del pasado es bas an e común en e los his o iado es an o de la medicina como de la demog aña, y es la azón undamen al de buena pa e de los es udios en ambas discipli- nas. Se a a de un ase o ace ca de la iden idad: que la en e medad X en el pasado e a la misma que (o e a idén ica a) la en e medad Y en el p esen e. El éxi o de la emp esa de iden i ica las en e medades del pasado depende de que con emos con medios genuinos pa a hace es a a i mación de igualdad, es a a i mación de iden idad, ace ca de las en e medades. En su búsqueda de medios cada ez más e inados y dig*os de c édi o pa a es ablece ales iden i icaciones, los his o iado es de la demog a ia y de la medicina han aquila ado de modo c ecien e su p opia comp ensión de las en e medades mode nas: poseyendo una comp ensión comple a y adecuada de la en e - medad Y en el p esen e, pod án -c een ellos- a i ma sob e la base más i me posible que la en e medad X en el pasado e a (o no e a) la misma que la en e medad Y en el p esen e. Así, se han p eocupado po adqui i un mayo conocimien o écnico médico. Aho a bien, es e hecho da po sen ado que hace ales a i maciones sob e la igualdad no es en p incipio p oblemá- ico, sino simplemen e una cues ión de posee su icien e in o mación écni- ca al alcance de uno. Sin emba go, a lo que ealmen e es necesa io espon- de es a la p egun a: :qué condiciones se ía necesa io sa is ace pa a jus i ica el ase o de igualdad, de iden idad? Es a es una cues ión ilosó ica e his o io- g á ica, y no un p oblema écnico médico. El his o iado de la demog a ia o de la medicina habi ualmen e oma lo amilia (la medicina mode na) y lo aplica a lo ex año (las en e medades del pasado), buscando de es e modo con e i lo ex año en amilia ; po lo an o -él c ee- puede explica qué ue (( ealmen e)) una en e medad pa icula del pasado, cómo se ansmi ió (( ealmen e)), qué io (( ealmen e)) la gen e en el pasado y en qué ((e ó)). En con as e, lo que yo ha é aquí es a a de hace que un aspec o de la medici- na mode na pa ezca ex aiio y de es e modo explo a cómo ue cons uido; en elación a la pes e ello implica á es udia el papel del labo a o io en la ans- o mación de la iden idad de la pes e. En onces se emos capaces de e cómo la pes ep e-labo a o io se ol ió po es a azón ajena y ex aña a noso- os. An es de p ocede a la a gumen ación, se á ú il, sin emba go, ene p e- sen e alguna imagen de la pes e. En nues o mundo, el mundo del labo a o- io, los ((hechos médicos)) que habi ualmen e se conside an ace ca de ella, son en b e e los siguien es (2). La pes e es á causada po un mic oo ganis- (2) He op ado po oma es a desc ipción de BRADLEY, L. (1 977) «Some medical aspec s o 30 ANDREW CUNNINGHAM mo, un bacilo, usualmen e conocido como Ye sinia (an es Pas eu ella) pes is. La pes e es una en e medad de la a a. Es endémica en las poblaciones de a as y pe iódicamen e apa ece de o ma más i ulen a haciéndose epidémi- ca. El ec o del mic oo ganismo causal de la pes e es la pulga de la a a, cuyo p o en ículo e mina po ((bloquea se)) como consecuencia,de la con- cen ación del bacilo en g andes p opo ciones, de al mane a que no puede e i a la egu gi ación de su con enido en la sang e de las a as al a a de so be és a. De es e modo las a as con aen la pes e. Cuando las a as co- mienzan a mo i de pes e en g andes can idades, sus pulgas ienen que bus- ca nue os huéspedes, po lo que se posan sob e los se es humanos e inyec- an el bacilo en la co ien e sanguínea de sus nue os huéspedes. Los huma- nos con aen así la pes e. En ellos hay es o mas p incipales de pes e, odas ellas con una asa de mo alidad ex emadamen e al a: (i) la ((bubónicm, ansmi ida di ec amen e po la pulga de la a a, y cuyas lesiones ípicas son los ((bubones)) que apa ecen en las ingles, axilas y cuello; (ii) la ((sep icémi- can, una a iación de la an e io que es incluso más le al y en la que el pa- cien e mue e a consecuencia de una sep icemia ulminan e, an es de que los bubones engan iempo de apa ece ; y (iii) la ( neu nónica)), una complica- ción de la bubónica que puede ansmi i se de una pe sona a o a a a és de las go i as del alien o y que, po lo an o, no necesi a la ayuda de la pulga de la a a pa a di undi se. Es os son los ((hechos médicos)) básicos sob e la pes e, que se acep an ac ualmen e. 2. LA IDENTIFICACI~N DE LAS ENFERMEDADES 6Qué cons i uye la iden idad de una en e medad? No es és e un ema que haya sido ampliamen e discu ido po médicos, ilóso os, o incluso his- o iado es de la medicina, po lo que la li e a u a ac ual nos es de poca ayuda al espec o (3). Sin emba go, podemos cie amen e a i ma que la en- plague)) y BIRABEN, J. N. (1977) ((Cu en medical and epidemiological iews on pla- gue)), den o del mismo es udio [C : SLACK (ed.) (1977), op. cz ., en no a 1, pp. 11-23 y 25-36, espec i amen e], donde se emplea la exp esión «hechos médicos)), aunque no en ecomillada. Las desc ipciones suminis adas en es e es udio son comple amen e con encionales en é minos mode nos, y la de inición dada en el ex o pod ía habe p ocedido de cualquie manual mode no sob e pes e o en e medades in ecciosas. (3) Es a cues ión sólo pa ece habe in e esado ecien emen e en dos di ecciones. Se ha cues ionado si de e minadas a ecciones son en e medades (( eales)) y, en pa icula , si la locu a es una de ellas. El modelo de en e medad somá ica con el que ecuen emen e se La ans o mación de la pes e 31 e medad no pa ece se una ((clase na u al)) [((na u d kind))]. Una ((en idad mo bosa» [((disease-en i y))] es más bien una cons ucción men al in eg ada po i encias de dolo , su imien o y debilidad, po los enómenos isibles ex e nos que acompañan a es as i encias, po la sucesión de odas ellas en el iempo jun o con el esul ado ( ecupe ación, in alidez, mue e), po los cambios que el pa ólogo puede encon a en las di e en es pa es del cue - po, así como po las ideas de la gen e sob e el o igen y las azones de lo que es á sucediendo y de po qué concluye de un modo de e minado. Una ( en- e medad)) es á cons i uida po odas ellas omadas conjun amen e. Habi- ualmen e se conside a que dos pe sonas que su en el mismo conjun o de ellas padecen la misma (idén ica) en e medad. Es os ag upamien os men ales de i encias y enómenos na u ales, es as ((en idades mo bosas)), no necesa iamen e gua dan co espondencia de una cul u a a o a, como ampoco han sido necesa iamen e cons an es a lo la go del iempo incluso en el seno de una cul u a pa icula . Po ejemplo, du an- e un pe iodo muy la go de iempo en la his o ia de nues a p opia adición es ablece la compa ación es la en e medad in ecciosa: pues o que se asume que en ella se aplican los c i e ios de iden idad mis es ic os. La o a a iedad de discusión pa ece es ingi se a quienes desean que la medicina con inue siendo conside ada an o un a e como una ciencia. En es e caso el a amien o del concep o his ó ico de en e medad ha- sido insa is ac o io, siendo cons uido en o no a una supues a dico omía e e na en e los ace camien os «on ológico» y « isiológico». Con odo, es a supues a dico omía se aplica muy insa is ac o iamen e a la época p e-labo a o io y, en cualquie caso, como dico omía, pa ece da a de la época de apa ición de la p opia medicina de labo a o io. Los his onad~ es que han op ado po esc ibi sob e la his o ia del concep o de en e - medad pa ecen es a in e esados en nega la alidez de un concep o «on ológico» es ic- o y en p omo e una o ma de concep o « isiológico». Ello es cie o incluso en Owsei Temkin; c : sus a ículos «The scien i ic app oach o disease: speci ic en i y and indi i- dual sickness)) (1963), y «Heal h and diseasen (1973), ambos eimp esos en TEMKIN, O. (1977) The Double Face o Janus and O he Essays in he His oly o Medicine, Bal imo e, pp. 441- 455, 419-440; c : ambién COHEN, H. (1955) The e olu ion o he concep o disease, P oceedings o he Roya1 Socie y o Medicine, 48, 155- 160. Pa a una b e e desc ipción his ó ica de las objeciones a las concepciones c<on ológicas» de los bac e iólogos, c : FABER, K. (1923). Nosog aphy in ~ode n In e na1 Medicine, Ox o d, pp. 186-94. Pa a un ejemplo e- cieno de la segunda a iedad de in e és, c : CASSELL, E. J. (1986). Ideas in con lic : he ise and a11 (and ise and all) o new iews o disease, Daedalus. P oceedings o he Ame ican Academy o A s and Sciences, 11 5, 19-4 1. Pa a ejemplos de ambas a iedades de in e és, c : las oces de Guen e B. Risse y H. T is am Engelha d , J . bajo «Heal h and Disease)), en REICH, W. T. (ed.) (1 978). Encyclopaedia o Bioe hics, New Yo k, 1978, 4 ols., ol. 11. TAYLOR, F. K. (1979). The Concep s o lllness, Disease and Mo bus, Camb idge, da un so is i- cado a amien o ilosó ico a es os p oblemas, pe o de nue o asigna un la go linaje his- ó ico al concep o «on ológico». 32 ANDREW CUNNINGHAM médica occiden al ocu ía que cada ((en e medad)) se conside aba única pa a cada en e mo. Igualmen e, el modo como una en idad mo bosa es cons ui- - da -el conjun o de elemen os que cons i uyen su iden idad- puede a ia a lo la go del iempo. Con la llegada de la medicina hospi ala ia ancesa en los años en o no a 1800, po ejemplo, los cambios pa ológicos localizados que acon ecen den o del cue po du an e el cu so de las en e medades lle- ga on a conside a se como los elemen os esenciales de'la iden idad de es as - en e medades, y la nomencla u a de las en e medades llegó a e leja lo (4). Po o a pa e, algunas en e medades del pasado -en e medades que ue- on i idas, su idas, a adas, cu adas- deja on po comple o de se consi- de adas como en e medades; la más enomb ada ex-en e medad es quizás la clo osis, que miles de muje es jó enes su ie on especialmen e en el siglo XIX, pe o que esul a imposible padece la hoy, no po que haya sido elimi- nada, sino po que la gen e ha dejado de iden i ica la como una en e me- dad (5). Nues o concep o e ec i o de cualquie en e medad, sob e cuya base a i mamos que la en e medad X es «la misma que)) (idén ica a) la en e me- dad Y, es á cons i uido po lo que podemos llama su ((de inición ope a i a; es deci , po las p egun as que la gen e se plan ea y las ope aciones en que se in oluc a pa a encon a o comp oba la ((iden idad)) de cualquie en e - medad. Todo ello se educe a las espues as que la gen e da a cie as cues io- nes -ac'es á ulano en e mo?)), de qué en e medad se a a?)), ((Les cóle a (o cualquie a o a?))»- y a los p ocedimien os que la gen e aplica pa a log a espues as sa is ac o ias en un momen o his ó ico de e minado (6). (4)) CJ ACKERKNECHT, E. H. (1967). Medicine al he Pa is Hospi al, 1791-1818, Bal imo e; FOUCAULT, M. (1973). The Bi h o he Clinic: An A chaeolog: o Medical Pe cep ion, London (edición o iginal ancesa, 1963); sob e el cambio de nomencla u a, $ FABER (1923), op. ci ., n. 3. (5)) Sob e la clo osis, c : FIGLIO, U. (1978). Chlo osis and ch onic disease in nine een h- cen u y B i ain: he social cons i u ion o soma ic illness in a capi alis socien., Social His- o y, 3, 167-197; pe o compá ese con LOUDON, .1,. (1984). The disease called Chlo osis, Psychological Medicine, 14, 27-36. Pa a o o ejemplo, en es a ocasión del siglo XX, CJ HUD- SON, R. P. (1989). Theo y and he apy: p osis, s asis, and au oin oxica ion, Bulle in o he His o y o Medicine, 63, 392-413. (6)) Aunque es a pa icula o mulaci6n me pe enece, cha les Rosenbe g ha esc i o ecien- emen e: «En cie o modo la en e medad no exis e has a que aco demos e . que exis e -al pe cibi la, da la nomb e y esponde a ella. C' ROSENBERG, Ch. (1989). Disease in his o y: ames and ame s; en ROSENBERG, Ch.; GOLDEN, J. (eds.). F aming Di- sease: The C ea ion and Nego ia ion o Explana o y Schemes, Supplemen 1 o The Milbank Qua - e ly, 67, 1 - 16 (pp. 1-2). Igualmen e, aunque es e p ima iamen e in e esado en la impli- La ans o mación de la pes e 33 Con la pes e ocu e o o an o: se de ine po -es deci , su iden idad de- i a de- las -p egun as que hacemos y las ac i idades que emp endemos pa a es ablece la iden i icación. ;Cómo, pues, espondemos hoy día, pa a nues a p opia sa is acción, a la p egun a ((Es és e un caso de pes e?)) Un es- pecialis a mode no en el diagnós ico de la pes e explica cómo se comienza: «El p ime paso esencial en el diagnós ico de la pes e es sospecha es e diagnós ico en cualquie pe sona con ieb e, que i a en una zona del mundo conside ada endémica, o que ha isi ado una zona al pocos días a ás. Aún debe sospecha se más si el pacien e con ieb e iene ambién un bubón dolo oso, os o signos de meningi is. Una ez sospechado es e diag- nós ico, un médico debe p ocede a es ablece lo median e mé odos bac e- iológico~)) (7). Es e es el ((diagnós ico clínico)). Pe o odo lo que és e puede hace es sos- pecha . El único medio de con i ma o es ablece una sospecha de pes e es ((po mé odos bac e iológicos». En o as palab as, median e el labo a o io. El pe sonal del labo a o io hace es a au en i icación median e p uebas al uso pa a de e mina si la bac e ia co espondien e es á o no p esen e: «La con i mación absolu a de la in ección po pes e en se es humanos, oedo es o pulgas equie e el aislamien o e iden i icación del bacilo de la pes e, la Ye sinia (Pas eu ella) pes isu (8). El p ocedimien o necesa io pa a ello se de alla en la Figu a- l. Se lle an las mues as clínicas al labo a o io; allí son some idas a a ios a amien os y p uebas, en la secuencia mos ada po las lechas. Si supe an odas es as p uebas (es deci , si en cada p ueba se ob iene un esul ado pa icula y p e- decible), hemos iden i icado la Y. pes is. Es as condiciones deben sa is ace se, po que ponen de mani ies o la p esencia o la ausencia del bacilo de la pes e. Y si el bacilo es á p esen e, la en e medad es la pes e. I A pa i de es a secuencia de ope aciones que empleamos hoy día pa a cación de juicios de alo en la acción de ascnbi la condición de en e medad, Law ie Reznek a i ma que la condición de en e medad «es una di isión que se in en a en azón de nues a adopción de una de inición desc ip i a de en e medad, y no de o a», y con- cluye que «los juicios sob e la en e medad, al igual que los juicios mo ales, no son ac- uales)). C : REZNEK, L. (1987). The Na u e o Dzsease, London, pp. 80, 213. (7) BUTLER, T. (c. 1983). Plague and O he Ye sznza In ec zons, New Yo k, pp. 163-164. (8) BAHMANYAR, M.; CAVANAUGH, D. C. (eds.) (1976). Plague Manual, Gene a, p. 14. 34 ANDREW CUNNINGHAM iden i ica la pes e, podemos e que nos es posible es ablece la iden i ica- ción de ini i a de la pes e sólo median e la localización del bacilo, po que emos a és e como la causa de la en e medad. De hecho nos e e imos co- múnmen e al bacilo como «el mic oo ganismo causal de la pes e)). Cual- quie desc ipción mode na de la pes e que podamos lee en la ac ualidad comienza po él: po el bacilo como la causa de la pes e. Ello ocu e no sólo en los ex os médicos, donde cabe espe a lo, sino ambién en los es udios his ó icos sob e la pes e, jus o a su comienzo, cuando el au o a a de iden- i ica la pes e del pasado'con la mode na pes e (9). Y pa ece hoy día an na- u al que apenas equie e comen a io. Simplemen e damos po sen ado que el bacilo de la pes e es la causa de la pes e y que, po lo an o, la especi ica- ción de la iden idad de la pes e, bien en el p esen e o en el pasado, debe co- menza po el bacilo, su causa. De hecho, es es o lo que hice más a iba, cuando p egun é cuáles son «los hechos médicos)) sob e la pes e hoy en día. Aho a bien, como e emos, es a iden idad de la pes e de i a del labo a o io, y acompañó como no edad a la in oducción del labo a o io. El é mino «causa» se emplea aquí en un sen ido especí ico. El sen ido en que en endemos que el bacilo, Y. pes is, es la ((causan de la pes e, iene es- peci icado po lo que conocemos como «los pos ulados de Koch)). Al discu- i las condiciones necesa ias y su icien es que debían sa is ace se pa a que un mic oo ganismo ue a acep ado como causa di ec a de una en e medad pa icula , Robe Koch esc ibió que «una p ueba comple a de la elación causal exige no me amen e una demos ación de la coincidencia de los pa ási os con la en e medad, sino que, más allá de ello, se debe mos a que los pa ási os p oducen di ec a- men e la en e medad. Pa a log a es a p ueba, es necesa io aisla comple- amen e los pa ási os con espec o al o ganismo en e mo y a odos los p o- duc os de la en e medad a los que puede asigna se alguna in luencia pa o- génica; después es necesa io induci de nue o la en e medad con odas sus ca ac e ís icas especiales únicamen e median e la in oducción de pa ási os en un o ganismo sano» (1 0). (9) C&, po ejemplo, SLACK (ed.) (1977), op. ci ., en no a 1; o HENSCHEN, F. (1966). The His o y o Diseases, London (edición o iginal sueca: 1962), quien a a de es e modo cual- quie en e medad. (10) KOCH, R. (1884). Die Ae iologie de Tube kulose, Mi heilungen aus dem Kaise lichen Ge- sundhei sam e, 2, 1-88 (pp. 3-4). La aducción inglesa es ob a de S anley Boyd, y apa ece ecogida en CHEYNE, W. W. (ed.] (1886). Recen Essays by Vanous Au ho s on Bac e ia in Re- la ion o Disease, London, pp. 70-7 1. No exis e, desg aciadamen e, una o mulación inal La ans o mación de la pes e 35 Es os c i e ios da an de 1884. El mic oo ganismo debe es a p esen e de modo cons an e en los casos de en e medad; debe eincon a se ausen e en o as en e medades (es deci , debe se exclusi o de es a en e medad); debe se posible induci expe imen almen e la en e medad en un animal sano suscep ible (si exis e alguno) empleando únicamen e el mic oo ganismo; y debe e i ica se que el mic oo ganismo se ha mul iplicado en es e animal que ha en e mado. T as suminis a un ejemplo pa a el caso del án ax, Koch había concluido que ((an e es os hechos, es imposible llega a cualquie conclusión di e en e a que el bacilo de la ieb e esplénica (= án ax) es la causa de la en e me- dad, y no me amen e algo que la acompaña ... Es as conclusiones son an i e u ables que nadie se opone ac ualmen e a ellas, y la ciencia acep a uni- e salmen e al bacillus an h acis como la causa an o de la común ieb e esplénica ípica con la que es amos amilia izados po nues os animales domés icos, como de las o mas clínicamen e di e en es de la en e medad que acon ecen en el homb e)) (1 1). Es os son los c i e ios de «causa» que es amos aplicando a la Y. pes is cuando nos e e imos a ella como causa de la pes e. De ello se de i a que en las en e medades in ecciosas en gene al, ¡sin la p esencia del mic oo ganis- mo no puede habe en e medad! En e ec o, el mic oo ganismo inicia, p o- duce, da exis encia a la secuencia o al de cambios co po ales in e nos que cons i uyen la en e medad. Po ejemplo, el mic oo ganismo puede p oduci una oxina que daña cie as células, lo cual conduce a su ez a una dis un- ción, al dolo y a la mue e. En el caso de la pes e, el bacilo Y.'pes is es la causa que o igina y p oduce odas las expe iencias co po ales y men ales que cons i uyen la en e medad de la pes e, desde la p oducción de bubones has a la mue e. En es e sen ido, el mic oo ganismo Y. pes is es el iniciado esencial y la causa de oda la pa ología, de odos los sín omas, de oda la ex- pe iencia de la en e medad de la pes e. Aunque hoy día la pes e pueda se sospechada clínicamen e, nunca es p obada (es deci , iden i icada) sin el aisla- de es os pos ulados po Koch. Pa a el desa ollo de las a gumen aciones de Koch sob e la elación causal, c : la impo an e se ie ecien e de a ículos de CARTER, K. C. (1 985). Koch's pos ula es in ela ion o he wo k o Jacob Henle and Edwin Klebs, Medical His- o y, 29, 353-74; CARTER (1987). Edwin Klebs' c i e ia o disease causali y, Medizinhis o- nsches Joumal, 22, 80-89; CARTER (1988). The Koch-Pas eu dispu e on es ablishing he cause o an h ax, Bulle in o he His o y o Medicine, 62, 42-57; c : ambién COLEMAN, W. (1 987). Koch's comma bacillus: he i s yea , Bulle in o he His o y $Medicine, 61, 3 15-342. (1 1) C : KOCH (1884), op. ci ., en no a 10, p. 72; la cu si a, como en la aducción de Boyd. 42 ANDREW CUNNINGHAM ales como un es ado peculia de la sang e. En la pes e, como en cualquie o a en e medad, es as causas e an ope a i as. Algunas, como en el caso de las ((cosas no na u ales)), el médico las podía egula con el in de echaza o epele la en e medad; o as, en cambio, no. Tales causas, como es ob io, no e an necesa iamen e exclusi as de una en e medad conc e a. Además, la pes e «p e-labo a o io)) no enía un agen e causal espec$co. Como Vi ian Nu on ha esc i o ecien emen e ace ca del concep o de ((las semillas de la en e medad)) en los pe iodos an iguo y medie al: cuna en e medad no enía exis encia po sí misma, sino como una des- iación de la no ma en el pacien e, y aunque es os.au o es acep a an y es- c ibie an sob e en idades mo bosas ales como ieb e y isis, insis ían en ene siemp e en cuen a 'la peculia na u aleza de cada indi iduo'. La na- u aleza de la en e medad debía encon a se en el empe amen o del hom- b e, la es uc u a de sus pa es, y su dinkmica isiológica y psicológica, y en g an medida podía de ini se en é minos de unción impedida. Pues as en es e ma co gene al, las semillas de la en e medad sólo ac úan como causa inicial: no son la en e medad en mayo medida que un golpe en la cabeza o una se a enenosa. Las semillas me amen e desencadenan una si uación que e en ualmen e puede conduci a un deso den humo al y a una dis un- ción co po al, y es és a úl ima la que pa a Galeno cons i uía la en e medad y la indisposición del en e mos (19). Es as mismas ac i udes desc i as po Nu on en elación a los pe iodos an iguo y medie al pueden e se aún en una g an ob a en inglés sob e la pes e con an e io idad al labo a o io, el T ea ise o he Plague (1 79 1) del doc o Pa ick Russell, ( ellow de la Roya1 Socie y, que ue edi icada sob e la base de su expe iencia en los b o es de pes e de Aleppo en la década de 1760. En ella Russell de ine la pes e sólo po sus sín omas. Sob e la causa, en el sen i- do en que el mic oo ganismo es ac ualmen e is o como causa de la pes e, como una única en idad ma e ial y especí ica de la en e medad, na u al- men e no dice nada. Cie o es que pa a Russell, como pa a mucha gen e de siglos an e io es al suyo, es á de hecho p esen e y ac i a cie a en idad ma e- ial in isible, un «con agio»: ((La pes e es una en e medad con agiosa; es deci , una emanación de un cue po en e mo, que pasando a o o que es á sano, p oduce con el (19) NUTTON, V. (1983). The seeds o disease: an explana ion o con agian and in ec ion om he G eeks o he Renaisance, Medzcal Hzs o~y, 27, 1-34 (p. 15). La ans o mación de la pes e 43 iempo la misma en e medad; y la pe sona en onces in ec ada se uel e igualmen e capaz de ansmi i la pes e a o as)) (20). Aho a bien, es e ((con agio)) no es la causa, sino me amen e el medio de ansmisión de la pes e, que ac úa sólo ( al como Nu on exp esa) pa a ((pone en mo imien o)) la en e medad. Y es e ((con agio)) especí ico sólo exis e en cie as condiciones a mos é icas: cob a exis encia como. consecuencia de cie o es ado del ai e, sólo se di unde con una si uación adecuada del ai e, y a ec a a un de e minado indi iduo sólo si es suscep ible pe sonalmen e. Tal como Russell esc ibió, «;En qué consis e es a peculia cons i ución del ai e que unas eces a- o ece la di usión del mal, y o as lo de iene o ex ingue? ?Cómo ope a? ;Aumen ando el pode de los e lu ios in ecciosos o induciendo un cambio epidémico en el cue po humano, a esul as del cual és e se uel e más o menos suscep ible o capaz de esis i su in luencia, mien as los e lu ios pe manecen igual? Son cues iones odas ellas en uel as en g an oscu idad. Mien as an o, pa ece incon es able que sin un es ado concu en e del ai e, no se ha á epidémica la pes e; y sin un cie o es ado co po al, no en- d á luga la in ección)) (21). Es e c(con agio», que se o igina en un es ado pa icula del ai e y se di- unde ambién como consecuencia suya, es bas an e di e en e del concep o ((pos -labo a o io)) de un mic oo ganismo causal que exis e independien e- men e de cualquie ((cons i ución epidémica)). Aho a bien, incluso siendo el concep o de «causa» ((p e-labo a o io)) di e- en e del «pos -labo a o io)), a los médicos de comienzos del siglo XIX les ue no obs an e posible, al como William Coleman ha se ialado ecien e- men e, desa olla una ciencia de la epidemiología. Simplemen e, no ecu- ie on a la e iologia. El es udio de Coleman ace ca de las in es igaciones sob e la ieb e ama illa mues a que los clínicos podían y de hecho cons- uían imágenes de la conduc a (epidémica) a g an escala de la ieb e ama i- lla, sin sen i en absolu o la necesidad de discu i el ema de la causa (22). (20) RUS~ELL (1791), op. ci ., en no a 16, p, 296. (21) Ib dem, p. 261. (22) COLEMAN, W. (1977). Yellow Fe e in he No h The Me hods o Ea ly Epzdemiology, Madison, Wisconsin. Cole nan esc ibe: «El hecho de que el desa ollo de la epidemiología haya llegado a e se p ima iamen e a a és del p isma de la eo ía bac enológica de la en e - medad y del azonamien o e iológico en gene al es un esul ado ad e so del iun o de es a eo ía. Es o es engañoso, incluso also)) (p. xiii). ANDREW CUNNINGHAM Nues a mode na disciplina de la epidemiología, po el con a io, cuando in es iga las en e medades epidémicas, depende de modo c ucial de la iden- i icación de la ((causa)) de és as: la di usión de la epidemia nos lle a, en p i- 1 me luga , a la búsqueda de un agen e causal, y si encon amos un mic oo - ganismo candida o, a pa i de en onces nues a comp ensión de lo que se es á di undiendo de modo epidémico se cons uye sob e la base de nues a isión del mic oo ganismo que hemos iden i icado como causa. Una en e medad «p e-labo a o io)) no sólo no con aba con un agen e causal especí ico, sino que e a posible ene en e medades ((mix as)). Se con- side aba ambién que las en e medades e an capaces de ans o ma se en o as du an e su cu so y que la ((ma e ia mo bi icm podía mo e se po den- o del cue po, cambiando así la en e medad de luga (((me ás asis))) y, po lo an o, de o ma y na u aleza (23). Es o se aplicaba an o a la pes e como a cualquie o a en e medad: una ieb e de una a iedad de e minada podía, quizás, con e i se en pes e median e un cambio en las condiciones climá i- cas. Las en e medades ((p e-labo a o io)) simplemen e no e an an ijas o cons an es como las en e medades ((pos -labo a o io)), cuya iden idad se cons uye median e el aislamien o de un agen e causal ma e ial espeá- ico. Todas las di e encias en e la iden idad de la pes e ((p e-labo a o io)) y la pes e ((pos -labo a o io)) se esumen, en inglés, en una palab a: ((pa ógeno)). Aunque g iego clásico en su o ma, es e ocablo ue nue o a inales del siglo XIX. En el Ox o d English Dic iona y, que es un dicciona io his ó ico, la p ime- a mención egis ada de «pa hogen» en inglés da a de 1880 y se de ine como «un mic ococo o bac e ia que p oduce en e medad)) (24). Hay men- ciones egis adas de las palab as ((pa ogénico)), ((pa ogené ico)) y o as o - mas con an e io idad a es a echa, pe o no del sus an i o ((pa ógeno)): ((en i- dad causan e de en e medad)). Un «pa ógeno» es un agen e ma e ial especí i- co que es en sí mismo causa de en e medad. (23) C', po ejemplo, NICOLSON, M. (1988). The Me as a ic Theo y o Pa hogenesis and he P o essional In e es s o he Eigh een h-Cen u y Physician, Med cal H slo y, 32, 277- 300. (24) Es e é mino no apa ece, po ejemplo, en DUNGLISON, Robley (1874). Medzcal Lexzcon. A Dzc zonaly o Medzcal Sczence, Philadelphia. La ans o mación de la pes e 45 4. LA TRANSFORMACI~N DE LA PESTE 6Cómo se ans o mó la pes e de se una en e medad cuya iden idad se basaba en sín omas a o a basada en causas? La ans o mación de la iden i- dad de la pes e u o luga en el labo a o io, y desde ese momen o sólo se ía iden i icable en el labo a o io. Es habi ual e es e acon ecimien o como un simple ((desenmasca amien o)) o ( des elamien o)) de lo que du an e mucho iempo se sabía es aba allí, pe o has a en onces simplemen e había escapado a la luz de la ciencia; y és e ue el lenguaje ambién empleado po muchos con empo áneos ace ca del acon ecimien o nada más ocu ido, y que se ha enido u ilizando de modo egula desde en onces. Sin emba go, no ue un simple c desenmasca amien o». De hecho, la nue a isión de la en e medad, su nue a iden idad, ue una cons ucción, pues o que implicó, y dependió o- almen e de, un modo nue o de pensa y de e : el modo de pensa y de e del labo a o io. Como ya hemos is o, la pes e ((pos -labo a o io)) se de ine po y a pa i de su causa, y al como B uno La ou ha sub ayado co ec a- men e, «una causa es siemp e la consecuencia de un la go abajo de composi- ción y de una la ga lucha po a ibui esponsabilidad a unos ac o es)) (25). El labo a o io ue el ins umen o empleado pa a a ibui esponsabilidad a los mic oo ganismos. Con odo, el labo a o io no es nunca un me o ins u- men o: es ambién unap ác ica que de ine, limi a y gobie na modos de pen- sa y de e . La pes e adqui ió su nue a iden idad a pa i de es a nue a ac i- idad, de es a nue a p ác ica. Po lo an o, el labo a o io u o que p ecede , an o empo al como concep ualmen e, a la iden idad de la en e medad ba- sada en los «mic oo ganismos causales)). E a necesa io lle a el labo a o io a la en e medad y después pasa la en e medad a a és del labo a o io. La ans o mación de la iden idad de la pes e ocu ió en Hong Kong du- an e el e ano de 1894. La pes e i umpió a comienzos de mayo, siendo iden i icada inmedia amen e po la población na i a que en seguida op ó po hui . El b o e ue de especial in e és pa a las po encias coloniales con in e eses undamen ales en la egión: G an B e aña (el ((a enda a io)) de Hong Kong), F ancia y Japón. La p ime a in o mación eleg á ica del b o e publicada el 13 de junio en The Times de Lond es exp esa muy cla amen e la na u aleza p ecisa de los in e eses de G an B e aña como dueña de es a mues a excepcional de los alo es come ciales ic o ianos: (25) LATOUR, B. (1988). The Pas eu zza zon $F unce, Camb idge, Mass. ( ad. de la edición o iginal ancesa [1984] po A. She idan y J. Law), p. 258. 46 ANDREW CUNNINGHAM ((Mi ad población na i a Hong Kong huida, sumando 100.000. Huída milla es dia iamen e; 1.550 mue os; a ios eu opeos a apados [po la en- e medad], uno allecido. Me cado de abajo pa alizado. Casi cien mue - es dia ias. Gobie no p e é quieb a impues os opio; planea oma decisio- nes y des ui o alidad ba ios na i os insalub es)). La en e medad con inuó con pleno igo du an e odo el e ano. Pa a el 4 de se iemb e, cuando Hong Kong e a o malmen e decla ada lib e de la pes e, las ci as o iciales de allecidos dadas po el Gobie no b i ánico eba- saban las 2.500 íc imas, casi odas ellas chinas, mien as que los in o mes ex ao iciales subían la ci a has a «más de 3.000, en una población na i a de no malmen e 150.000, cie amen e educida a 100.000 po el pánico y la huida (26). Los dos in es igado es que (po emplea la exp esión habi ual) ((descu- b ie on)) el bacilo de la pes e en Hong Kong en 1894 ue on Shibasabu o Ki- asa o y Alexand e Ye sin (27). La i alidad en e Koch y Pas eu en Eu opa, (26) La ci a o iciosa p ocede de The Times, 28 de Agos o de 1894, p. 6, columna 2. Pa a las ci- as o iciales y la in o mación del Gobie no B i ánico sob e la epidemia, 4 Co espondence Rela iue To he Ou b eak o Bubonic Plague a Hong Kolzg, y Fu he Co espondence, p esen adas a las dos Cáma as del Pa lamen o en julio y agos o de 1894, espec i amen e (Command Pape s, 7.461 y 7.545). (27) He op ado po ci a el nomb e de Ki asa o de acue do al es ilo occiden al, es deci , mencionando p ime o su nomb e y luego su apellido. Pa a in o mación en ingles sob e la ida y ob a de Ki asa o, 6 sus obi ua ios en los P oceedings o he Royal Socie y, se ie B, ol. 109, pp. xi-x i, po William BULLOCH (1931-1932), en el B i ish MedicalJou nal, (l), 1141-1 142 po Mikinosuke MIYAJIMA (1931) y el a iculo en The Dic iona y oJScien ijic Biog aphy, po Tsunesabu o FUJIMO. Sob e Ki asa o en pa icula y, en gene al, sob e el ema de la implicación japonesa en la ciencia de inales del siglo XIX, c : los indispensa- bles abajos de BARTHOLOMEW, J. R. (1974). Japanese cul u e and he p oblem o mode n science. En: THACKRAY, A,; MENDELSOHN, E. (eds.). Science and Values: Pa - ems o T adi ion and Change, New Yo k, pp. 109-155; BARTHOLOMEW (1989). The Fo - ma ion o Science in Japan: Building a Resea ch ~ adilion, New Ha en; y BARTHOLOMEW (1 97 1). The accul u a ion o science in Japan: Ki asa o Shibasabu o and he Japanese bac e iological communi y, 1885.1920, S an o d Uni e siq, Ph. D. Disse .,(inédi a). Pa a Ye sin, c : HAU- DUROY, P. (ed.) (1944). Ye sin e la Pes e: Ouu age publiépou la Cinquan enai e de la Décou- e e du Mic obe de la Pes e, Lausanne, y su excelen e biog a ía ecien e po MOLLARET, H. H.; BROSSOLET, J. (1985). Alexand e Yenin ou le Vainqueu de la Pes e, Pa is. Una buena pa e de la li e a u a sob e Ki asa o y Ye sin gi a en o no al p oblema de si ambos descub ie on de hecho el «mismo» bacilo y cuál de ellos iene po lo an o de e- cho a se hon ado po su descub imien o. Aunque es a cues ión no es asun o de mi a- bajo, c : sob e ella ~GRANGE, E. (1926). ~once nin~ he disco e y o he plague baci- La ans o mación de la pes e 47 undada en azones nacionalis as y cien í icas, u o con inuidad en Hong Kong de la mano de sus olun a ios de enso es: la escuela alemana de Koch es aba ep esen ada po el japonés Ki asa o (Figu a 2), y la escuela ancesa de Pas eu po Ye sin (Figu a 3), un suizo que se había nacionalizado an- cés. Ki asa o ue en iado po el Gobie no japonés, Ye sin po el Minis e io ancés de Colonias. Ambos llega on casi a la ez, a a on de abaja den- o del e i o io del mismo hospi al de apes ados y pelea on po el mono- polio de las acilidades pa a in es iga . Al inal, abaja on sepa adamen e, op ando Ye sin po segui el consejo de Pas eu ace ca de qué hace pa a in- en a de o a a un i al kochiano: ((T abaja po u cuen a en la medida que e sea posible. Man én us cadá e es pa a i mismo» (28). Con odo, sus es- pec i os papeles en el ((descub imien o)) del bacilo de la pes e y en la ans- o mación de la iden idad de la pes e u ie on mucho en común. Veamos cómo sus ac i idades lle a on a cabo es a ans o mación. Como Ki asa o e a un bac e iólogo y Ye sin un mic obiólogo (es os e an los é minos p e e iblemen e empleados en sus espec i as escuelas alemana y ancesa), el p ime día que pudie on cada uno de ellos buscó un mic oo - ganismo. Tal como Ye sin esc ibió, «E a ob io que lo p ime o que debía ha- ce se e a e si había un mic obio en la sang e de los pacien es y en la pulpa de los bubones)) (29). Pa a busca un mic oo ganismo causal, e a necesa io que cada uno de ellos dispusie a de un labo a o io, es deci , un espacio dedi- cado (una habi ación), con un equipamien o especial. Ki asa o, que llegó llus, Jou nal o T opical Medicine and Hygiene, 29, 299-303; HOWARD-JONES, N. (1975). Ki asa o, Ye sin, and he plague bacillus, Clio Medica, 10, 23-7; y BIBEL, D. J.; CHEN, T. H. (1 976). Diagnosis o plague, an anal~sis o he Ye sin-Ki asa o con o e sy, Bac e zolo- gical Re iews, 40, 633-51. (28) Sob e es a i alidad, cj: la ca a de Ye sin a su mad e del 24 de junio de 1894, aducida po Ing id Ebne en BUTLER (c. 1983), op. ci ., en no a 7, p. 15-16; y el ela o de MO- LLARET; BROSSOLET (1985), op. ci ., en no a 27, pp. 133-138. El consejo de Pas eu : ((Au an que posible, a aillez seuls. Ayez os cada es a ous)), ue dado en una ca a a S aus y Roux en 1884; $ VALLERY-RADOT, P. (ed.) (1940-1951). Co espondance de Pas- eu , 1840-1895, 4 ols., Pans, ol. 3, p. 430; aducida po BROCK, T. D. (1988). Robe l Koch: a li e in medicine and bac e iology, Madison, Wisconsin, p. 176. (29) «Ii é ai ou indiqué de eche che ou d'abo d s'il exis e un mic obe dans le sang des malades e dans la pulpe des bubons)). C : YERSIN, A. (1894). La pes e bubonique A Hong-Kong, Annales de 1'Ins z u Pas eu , 8, 662-667 (la aducción es mía). T aducido en LECHEVALIER, H. A.; SOLOTOROVSKY, M. (1 974). Th ee Cen u ies o Mzc obzology, New Yo k (p ime a edición 1965), pp. 152.156; odas las ci as subsiguien es de Ye sin p oce- den de es a uen e, sal o que se indique lo con a io. Es a aducción es á eimp esa en BUTLER (c. 1983), op. ci ., en no a 7, pp. 17-22. 48 ANDREW CUNNINGHAM p ime o, hizo amis ad con el doc o Lowson, del Se icio Médico Colonial [b i ánico], quien «puso odo lo necesa io a nues a disposición con el más amigable espí i u. Se nos cedió una habi ación del hospi al de Kennedy Town (uno de los es ablecimien os pa a apes ados), y allí empezamos nues- o abajo el 14 de junio)) (30). A Ye sin, sin emba go, se le negó si io en el hospi al de Kennedy Town, apa e de un pequeño espacio en unagale ía. Pe o hizo amis ad con un sace do e ca ólico es ablecido allí desde hacía mucho iempo y pudo de es e modo cons ui un labo a o io po sí mismo. Tal como esc ibía a su mad e el 24 de junio, «T as habe pe manecido en el ho el algunos días, me he cons uido un cobe izó de paja jun o al hospi al de apes ados y allí he es ablecido mi alojamien o y mi labo a o io)) (31). Es e cobe izo de paja ( e Figu a 4), en los e enos del Alice Memo ial Hospi al, e a el labo a o io de Ye sin, den o del cual descub ió el bacilo de la pes e, y a él se e i ió como al de modo cons an e. Pa a con e i p opiamen e es os espacios ce ados en labo a o ios, e a necesa io ins ala en ellos cie o equi- pamien o. ((Me asen é con mi equipamien o de labo a o io en un cobe izo de paja que había cons uido con pe miso del gobie no inglés en los e e- nos del hospi al p incipal)), esc ibió Ye sin (32). Es e equipamien o pa a (30) KITASATO, S. (1894). The bacillus o bubonic plague, The Lance¿, 25 de agos o, 428-30. Todas las ci as subsiguien es de Ki asa o p oceden de es a uen e. Ki asa o esc ibió su a - ículo en aleman y és e ue aducido al inglés po el doc o Lowson; es a e sión inglesa al como apa eció publicada en The Lance , 6s la de ini i a. Cj: BARTHOLOMEW (1 971), op. ci ., en no a 27, p. 174. (3 1) Ca a a su mad e, del 24 de junio de 1894, al como apa ece aducida en BUTLER (c. 1983), op. ci ., en no a 7, pp. 15-16; e1 o iginal ancés ue publicado po MOLLARET, H. H. (1973) Alexand e Ye sin e1 qu'en lui-meme en in ... Les é éla ions d'une co es- pondance inédi e échelonnée de 1884 i 1926, La Nou elle P esse Médicale, 2, 2.575-2.580 (p. 2.577), y ep oducida en acsímil en la p. 2.578: «Ap es e e es é quelques jou s a l'ho el, je me suis ai cons ui e une paillo e a la c6 é de l'h6pi al des pes i é és e j'ai é abli la mon domicile e mon labo a oi e~. (32) «Je m'ins allai a ec mon ma énel de Iabo a oi e dans une cabane en paillo e queje is cons ui e)). C : YERSIN (1894), op. ci ., en no a.29, p. 662; aducción al como apa ece imp esa en BUTLER (c. 1983), op. ci ., en no a 7, p. 17. E1 conjun o de elemen os que cons i uyen el equipamien o esencial de un labo a o io mic obiológico pa a la in es iga- ción de la pes e podía se anspo ado con es manos, al como se mues a en el pasaje que ab e la au obiog a ía de un ((comba ien e de la pes e)) (como él mismo se llamaba) algo pos e io , Wu Lien-Teh: «En el ío y co an e a a dece del 24 de diciemb e de 1910 llega on a la amplia es ación de e oca il de Ha bin, en el no e de Manchu ia, un jó en médico chino ... acompañado de su asis en e ... El médico enia en su mano de echa un mic oscopio compac o, de amaño medio, de la i ma b i ánica Beck, dis- pues o con odo lo necesa io pa a un abajo bac e iológico, mien as el asis en e ans- La ans o mación de- la pes e 49 ans o ma un espacio in e io en un labo a o io lo debía lle a con él cada in es igado . El elemen o más impo an e en el a senal de un bac e iólogo e a su mic oscopio; és e i ualmen e cons i uía el emblema del o icio: de hecho, cuando Ye sin desemba có lle aba su mic oscopio en una mano y su au ocla e en la o a. Así, ambos llega on, ans o ma on cie as á eas en labo a o ios, se es a- blecie on en ellos y comenza on a busca un mic oo ganismo caúsal. El p i- me día, en la p ime a au opsia, cada uno de ellos encon ó uno. Ki asa o ela aba: «Aquel día pudimos accede a un examen pos mo em ealizado po el p o eso Aoyama [uno del g upo japonés]. Encon é nume osos bacilos en el bubón (en es e caso una ume acción de los ganglios inguinales), en la sang e del co azón, en los pulmones, hígado, bazo, e c.» Cuando Ye sin inició inalmen e sus in es igaciones, él ambién encon- ó inmedia amen e un mic oo ganismo candida o: «Con la ayuda del Pad e Vigano, a o de con ence a unos ma ine os ingleses cuya a ea consis e en en e a a los mue os de la ciudad y de los demás hospi ales, pa a que me pe mi an coge los bubones de los alleci- dos an es de su inhumación. Unas pocas pias as con enien emen e epa - idas y la p omesa de una buena p opina po cada caso ienen iyi e ec o in- media o. ,Los cadá e es, an es de se en e ados en el cemen e io, se depo- si an du an e una o dos ho as en una especie de bodega. Yacen ya den o de sus a aúdes, sob e un lecho de cal. Se ab e el a aud, mue o la cal pa a despeja la egión c u al. El bubón es á al descubie o, en menos de un minu o lo ex i po y co o a mi labo a o io. Hago ápidamen e una p epa- ación y la pongo bajo el mic oscopio. Al p ime golpe de is a econozco una e dade a masa de mic obios, odos ellos semejan es. Son bas onci os po aba un ces o de junco de amaño manejable, que con enía a ias unciones, po as de id io, cub e-po as, pequeñas bo ellas de alcohol, p obe as, asas (de pla ino) de siemb a, agu,jas, pinzas de disección, ije as y la pa a e nalia adicional necesa ia pa a la in es igación de labo a o io. O o ces o más pequeño con enía es docenas de ubos de medios de cul i o de aga ijados en posición e ical median e paque es de gua a; es os medios de cul i o cons i uían lo más impo an e pa a el cul i o u ina io de bac e ias, pa icula men e de bac e ias de pes e)). C : WU, L. T. (1959). Plague Figh e : The Au obio- g qhy o a Mode n Chinese Physician, Camb idge, p. 1. ANDREW CUNNINGHAM muy pequeños, abul ados con los ex emos edondeados y lige amen e colo- eados)) (33). Pa a Ye sin nunca ue un p oblema e el bacilo: ((Siemp e lo encuen o; pa a mí no hay ninguna duda (34). Mi a ido a a és d.e sus mic oscopios, a los ojos de ambos e a isible un mic oo ganismo de una o ma conocida peculia (semejan e a un bas ón, es deci un bacilo), aunque con sus inusuales y dis in i as p opiedades especí i- cas. .Solamen e podía se ca ac e izado en el labo a o io: con o me a su mo- ilidad, eacciones a la inción y compo amien o as su cul i o; y es as ca- ac e ís icas le con e ían su iden idad única, haciéndolo dis inguible de odos los demás mic oo ganismos. Es a iden idad única ue desc i a po cada in es igado . Los mic oo ganismos de Ki asa o ((son bas ones de ex emos edondeados que se iñen ápidamen e con los colo an es de anilina o dina ios, cuyos polos se iñen más que la pa e cen al, especialmen e en las p epa aciones de sang e, y que p esen an una cápsula a eces bien dibujada, o as eces indis inguible ... En el momen o p esen e me sien o incapaz de a i ma si puede o no emplea se el 'mé odo' de doble inción de G a n ... Los bacilos mues an muy cscaso mo imien o, y los cul i ados en la incubado a, en caldo de buey mag o, o nan el medio un an o u bio)). Los mic oo ganismos de Ye sin e an (33) ((J'essaye, a ec le pe e Vigano, d'ob eni de quelques ma elo s anglais qui on pou mis- sionde ai e en e e les cada es de la ille e des au es hopi aux qu'ils me laissen en- le e les bubons des mo s, a an qu'on ne les po e en e e. Quelques pias es ,judi- cieusemen dis ibuées e la p 'omesse d'un bon pou boi e pou chaque bubon que ,jc pou ai enle e on un e e immédia . Les mo s, a an d'e e en e és au cime ie e, son déposés pendan une heu e ou deux dans une so e de ca e. Ils son déja dans leu ce cueil e ecou e s de chaux. On ou e un des ce cueils e j'enle e un peu de la chaux pou décou i la égion c u ale. Le bubon es bien ne , je l'enle e en moins d'une mi- nu e e je mon e A mon labo a oi e. Je ais apidemen une p épa a ion e la me s sous le mic oscope. Au p emie coup d'oeuil je econnais une é i able pu ée de mic obes, ous semblables. Ce son de es pe i s ba onne s apus, a ex émi és a ondies e assez mal colo és)). C' el dia io de Ye sin, 20 de junio de 1894; ep oducido en acsímil en HAUDUROY (ed.) (1944), op. ci ., en no a 27, p. 60, y en LAGRANGE (1926), op. ci ., en no a 27 (en la aducción inglesa de Lag ange). (34) Ca a de Ye sin a su mad e, de 24 de junio de 1894, al como ue aducida al inglés po HOWARD-JONES, N. (1 975). The Scien i c Backg ound g he Inlemalional Sani aly Conp en- ces, 1851-1938, Gene a, p. 79; el o iginal ancés dice: «Je le e ou e oujou s; pou moi, il n'y a pas de dou e'. C i MOLLARET (1973), op. ci ., en no a 3.1, p. 2.577. La ans o mación de la pes e 5 1 ((bacilos pequeños, achapa ados, que se iñen bas an e ácilmen e con colo an es de anilina, pe o no con el mé odo de G am. Los ex emos de los bacilos se colo ean más in ensamen e que el cen o. A eces los bacilos pa ecen es a odeados po una cápsula ... En caldo, el bacilo iene una apa iencia muy ca ac e ís ica, semejan e a la dc: cul i o de 'e isipelas': 1í- quido cla o con masas que se deposi an sob e las pa edes y el ondo del ubo)). Ambos in es igado es pensaban que el bacilo que habían encon ado e a el agen e causal de la pes e pa a cuya de ección habían enido a Hong Kong. Aho a bien, an es de pode es ablece que sus mic oo ganismos con o ma de bas ón, sus bacilos, e an el agen e causal de la pes e, és os u ie on que some e se y supe a algunas o as p uebas que ambos in es igado es emplea on. Se a aba de las p uebas pa a sa is ace los ((pos ulados de Koch)). Ki asa o esc ibía: ((Aún man enía dudas ace ca del e dade o signi i- cado de lo que encon aba; po lo an o hice un cul i o...)) Es a ue la p ime- a p ueba que aplicó: ;podía se S; bacilo cul i ado a i icialmen e, c ece ía en o ma pu a ue a del cue po humano? ~i asa o halló la espues a a i ma- i a: «El c ecimien o de los bacilos es mayo en sue o sanguíneo a la empe- a u a no mal del cue po humano (34 C.): en es as condiciones, se desa o- llan de modo exube an e, son húmedos en su consis encia y de un colo g is ama illen o; no licúan el sue o. En gela ina de aga -aga (la mejo es el aga de buena glice ina) ambién c ecen lib emen e. Las di e en es colo- nias son de colo g is blanquecino y a la luz e leja ienen una apa iencia azulada; al mic oscopio se p esen an húmedos y en manchas edondas de lími es desiguales ... Si se hace una p epa ación en un po a a pa i de un cul i o en aga -aga , y as su inción se obse a al imic oscopio, se en la - gas hile as de bacilos)). Ye sin log ó hace c ece sus bacilos en cul i os simples ue a del cue po: «La pulpa de los bubones, semb ada sob e aga , da luga a colonias anspa en es, blancas, con má genes que se mues an i idiscen es al exa- men con luz e leja. El c ecimien o es mejo incluso si se inco po a glice ol al aga . El bacilo ambién c ece en sue o coagulado ... El examen mic oscó- pico de los cul i os e ela au én icas cadenas de pequeños bacilos en e- mezcladas con cue pos es é icos más anchos)). Una ez que se había cul i ado con éxi o el bacilo, había que hace una 58 ANDREW CUNNINGHAM «En condiciones exac amen e simila es, los se es humanos i os se di e en- cian, en sus esul ados [expe imen ales] indi iduales, en asgos que son en- e amen e i econciliables con los hechos de la bac e iología en el labo a o- io» (42). La lucha p obablemen e no concluyó has a la década de 1930 (43). Pe o, inalmen e, gana on los bac e iólogos. Ac ualmen e odos noso os somos bac e iólogos, y ninguno de noso os osa ía iden i ica hoy día la pes e sin un labo a o io. No hay hoy una isión i al, ni al e na i a, ni siquie a disi- den e, que se oponga a las a i maciones de la bac e iología. Es simplemen e una isión luná ica. Ello indica cuán comple a ha llegado a se la ic o ia de los bac e iólogos. Aho a bien, mien as p osiguió la lucha--mien as los bac e iólogos p omocionaban po ez p ime a su nue o modo de e , el modo de e del labo a o io, y eclamaban pa a és e la e dad o al-, du- an e ese pe iodo ue una pa e esencial (y espon ánea) de su es a egia ei- indica que ellos, y sólo ellos, habían descubie o y con olado los sec e os causales de los iejos azo es de la humanidad. Desde luego, así e a como lo i ían. Y es a opinión -que la suya e a la p ime a comp ensión exi osa de la pes e y o as en e medades e ibles, y que eemplazaba a iejos, acasados y equi ocados in en os- ue la base del modo como eesc ibie on la his o ia de la con i encia del homb e con la en e medad. P esen aban el labo a o io como el a ma glo iosa que inalmen e daba a los homb es la ic o ia en una ieja ba alla en e homb es y mic obios, has a en onces lib ada in uc uosa- men e, con a mas equi ocadas, po sus enemigos -los pe enko e ianos del pasado y del p esen e. Con aban en onces con nue os hé oes que exhuma- (42) Tai habló de la e dade a ((causa causans)) del i us en una ca a (1 899) al B i zsh Medical Jou nal, 1, 879. Las o as dos ci as suyas p oceden de TAIT, L. (1898). The e olu on o he asep zc me hod zn su ge y, Medzcal P ess and C cula , 1, 427-30 (p. 427), donde esc ibe am- bién: ((es a ' ida' mis e iosa es el an isép ico más pe ec o con que con amos, y es e hecho p ima io es el que hace que odos los 'cul i os' y odos los expe imen os de labo- a o io acasen de modo absolu o a la ho a de suminis a esul ados que puedan apli- ca se con segu idad al cue po i o, pa icula men e al homb e ... Cuando omamos en conside ación al homb e, encon amos que odos nues os hechos son con usos y odas las eo ías, inú iles. El labo a o io ye a po comple o; y mien as en los p ocesos del cue po del homb e podemos e ' en-simili udes' con los de los animales in e io es, nos opamos en seguida con hechos demos a i os de que no lo son ..A. Sob e es e ema en gene al, c : STEVENSON, L. G. (1955). Science down he d ain: an he hos ili y o ce ain sani a ians o animal expe imen a ion, bac enology and immunology, Bulle zn o he Hzs o y o/ Medzczne, 29, 1-26. (43) C HOWARD-JONES (1975), op. cz ., en no a 34, p. 89. La ans o mación de la pes e 59 ban de los lib os an iguos como p imi i os mic obiólogos y bac e iólogos, homb es ales como F ascas o o, Leeuwenhoek, Redi, Spallanzani y Sem- melweis. Ellos e an los suceso es de es os homb es cla i iden es cuyo ine i- able sino había sido el de no habe sido ap eciados en su p opio iem- po (44). Es a e sión c bac e iológicm (como yo la llamo) de la his o ia ue p esen ada como la his o ia de la lucha de la e idencia y el sen ido común con a la eo ía y la es upidez. Es po ello po lo que, al esc ibi sus his o ias de los iun os de la medicina de labo a o io, los his o iado es bac e iológi- cos han aplaudido habi ualmen e a Ki asa o y Ye sin po habe se co ec a- men e cen ado en la cosa esencial en la pes e, su bacilo causal, y no han epa- ado en que, al desplega el labo a o io pa a in es iga la pes e, Ki asa o y Ye sin es aban haciendo del bacilo la cosa esencial en la pes e. Es a isión bac e iológica del pasado aún da o ma a nues as desc ipcio- nes de las en e medades in ecciosas que acon ecie on mucho iempo an es del labo a o io. Po oma sólo un ejemplo, en su ecien e desc ipción de la pes e de P a o de 1629-30, Ca lo Cipolla puede esc ibi que las au o idades médicas de P a o ((luchaban con a un enemigo in isible. Desconocían de qué enemigo se (44) Po ejemplo, ac ualmen e endemos a e a Ignaz Semmelweis (1 8 18-1 865) como un lu- chado emp ano en la causa de la eo ía bac e iológica en azón de sus opiniones sob e la ieb e pue pe al. No obs an e, el econocimien o o mal de la supqes a ((con nbu- ción» de Semmelweis a la bac e iología y an isepsia lo hizo po ez p ime a Joseph Lis- e en la década de 1880, es deci , después que el p opio Lis e hubie a ecibido gene al elogio y acep ación po su in oducción de la an isepsia. E incluso en onces, las deman- das de econocimien o de los mé i os de Semmelweis sólo ue on acep adas po la insis- encia del nacionalis a húnga o D . Duka, quien i ualmen e obligó a Lis e a p es a a ención a Semmelweis. Tal como esc ibió el bióg a o de Lis e : «La ob a [de Semmel- weis] y casi su nomb e pe manecían ol idados has a qu se o ganizó es a ies a en Pes h en hono de Lis e ... La his o ia y sino de es e g an e in eliz homb e [Semmelweis] p o- mo ió el más i o in e es en Lis e . En onces, as la culminación de su iun o an isép- ico, de modo bas an' e inespe ado, opó con un p ecu so au én ico, aunque casi ol ida- do, el cual debido a la eliz deducción de una men e o iginal luchó con a los in isibles enemigos de la en e medad con a mas simila es a las de Lis e , aunque sin el sos én de la e idencia cien l ica que Pas eu había dado a Lis e .)) C' WRENCH, G. T. (1913). Lo d Lzs e . His Li e and Wo k, London, pp. 347, 342. Se nmelweis ue cons uido po Duka como dos hé oes al mismo iempo: como un pa io a húnga o y como un «p edeceso » de la mic obiología, y cada ace a ecibió lus e de la o a. C : GOLD, L. H. (1 982). Ignaz Phzlzp Semmelwezs and he Recek zon o hzs Wo k on Pue pe al Fe e in 19 h Cen u y B z azn, Well- come Uni o he His o y o Medicine, Camb idge Uni e si y, M. Phil. hesis (inédi a). 60 ANDREW CUNNINGHAM a aba y cómo a acaba. El conocimien o médico no ayudaba y el a a- mien o médico ca ecía de alo )) (45). ¡La única clase de conocimien o ace ca del ((enemigo)) que a ojos de Ci- polla impo a es el conocimien o sob e el bacilo! Es a ac i ud es comple a- men e ípica en las desc ipciones y asunciones de la mayo ía de los his o ia- do es ac uales. Sin emba go, la gen e en el pasado supo qué e a la pes e y cómo a acaba: simplemen e sabía es as co,sas de un modo di e en e de como las sabemos hoy, po que el modo de pensa del labo a o io no exis ía. En su coop ación de la his o ia de las en e medades in ecciosas, es a i- sión bac e iológica es ambién la azón po la cual la ans o mación de la iden idad de la pes e ha pasado desape cibida no sblo a los his o iado es, sino ambién a los muchos bac e iólogos que c ea on es as nue as iden ida- des de las en e medades in ecciosas. En e ec o, los mismos Ki asa o y Ye sin se esme a on en señala que es a en e medad cuya causa habían descubie o e a de hecho la misma en e medad que había cons i uido un azo e secula . Ambos a i maban (y de hecho ambién la p ensa dia ia de la época) que la en e medad cuya causa habían descubie o e a la ((an igua pes e bubónica)). Ki asa o, po ejemplo, esc ibe en su in o me: ((la his o ia nos demues a que las epidemias de pes e exis ían en el siglo XIV an o en Asia como en Eu opa, y que milla es de se es humanos pe e- cie on po su causa. Desde en onces, de an o en an o, unas eces aquí, o as allí, han ido apa eciendo epidemias, y has a hace muy poco es a en- e medad pa ecía habe casi desapa ecido de la az de la ie a. Sin emba - go, no ue así. En China ha exis ido has a hoy ... El ecien e b o e nos ha dado la opo unidad de es udia la -una causa de mis e io du an e siglos- con los medios que la ciencia mode na pone en nues as manos...)) Y, de hecho, es aban en lo cie o, aunque sólo en aquel momen o. En e ec o, cuando Ki asa o y Ye sin decidie on en a en sus espec i os labo a- o ios con sus mues as de sang e y ejidos, es aban abajando con la an i- gua pes e bubónica. Pe o, pa a cuando salie on de sus labo a o ios, ya habían dado a la pes e una nue a iden idad. A pa i de es e momen o en adelan e la pes e nunca se ía -nuncapod zá- se iden i icada de nue o sólo po sus sín omas, sino po su agen e causal. Es es e des ío a a és del labo- (45) CIPOLLA, C. M. (1 973). C is o ano and he Plague: A S udy in he His o y o public Heal h in he Age o/ Galileo, London, p. 120. La ans o mación de la pes e 61 a o io el que hace que la pes e ((p e-labo a o io)) y la pes e ((pos - labo a o io)) no. posean una iden idad consis en e y con inua (46). La cons ucción de la pes e e ec uada en el labo a o io signi ica que exis- e una b echa in anqueable en e la «pes e» del pasado y nues a pes e. Las iden idades de la pes e an es y después de 1894 se han hecho inconmensu- ables. Somos simplemen e incapaces de a i ma si son iguales, pues se han cambiado los c i e ios de ((igualdad)). Tal como he es ado a gumen ando, no se a a de un asun o écnico médico, sino de un p oblema lógico, ilosó ico e his o iog á ico. No obs an e, los his o iado es y los bac e iólogos e ec úan de modo egula con o siones in elec uales en su de e minación po es able- ce iden i icaciones a a és de es a línea di iso ia, y p esumiblemen e segui- án haciéndolas, po muy ex añas que sean sus a i maciones pa a sus p o- pios es ánda es de e idencia y p ueba (47). (46) Sob e la impo ancia y signi icación pa a la pes e del des ío a a és del labo a o io, b : LATOUR (1988), op. ci ., en no a 25, pp. 94-100. (47) Lo que ales en usias as hacen de modo ípico es iden i ica la en e medad en el pasado únicamen e sob e la base de los sín omas, ope ando a pa i de desc ipciones de la «pes e» en el pasado -y a pesa del hecho de que los sín omas mencionados no con- cue den con el conjun o mode no de sín omas-. En onces se da un sal o lógico incons- cien e pa a equipa a es a en e medad, iden i icada median e sín omas, con nues a mode na pes e, iden i icada median e la causa. ¡De ahí se in ie e la p esencia del bacilo de la pes e en es as en e medades del pasado (y se le conside a causa de la en e medad) a pa i de un conjun o inadecuado de sín omas que ue ecogido po pe sonas con un modo de e y un conjun o de ca ego ías diagnós icas ca ac e ís icos del pe iodo an e- io al labo a o io! Po ejemplo, el doc o Wu a i maba: «Es innegable que algunos de los sín omas de la Pes e Neg a [de 13481 no se encuen an ecuen emen e en los b o es de pes e mode nos, mien as que o os es án comple amen e ausen es ... El hecho de que la Pes e Neg a no co espondie a de modo su icien e a la o ma de in ección ac ud- men e conocida no puede elimina la amplia e idencia de que se a aba de pes e. La desc ipción de ambas a iedades, la bubónica y la neumónica, al como ue suminis a- da po obse ado es con empo áneos, no o ece luga a la duda)). C : WU, L. T. (1926). A T ea ise on heumonic Plague, Gene a, p. 3. Pe o, apa e de o as conside aciones, la dis- unción bubónica/neumónica no había sido asequible a aquellos ((con empo áneos)), pues o que de i a de e al bacilo como la causa de ambas a ecciones, que son clínica- men e di e en es ( al como ya se ha discu ido). De nue o, los mode nos his o iado es de la medicina han esc i o que ((Conside ando la ex ensión del desas e, so p enden emen- e sabemos poco sob e la Pes e Neg a; po ejemplo, las desc ipciones muy escasas de signos y sín omas ni siquie a mencionan el espu o sanguinolien o (aunque se desc iba el ómi o de sang e), pese a a a se de uno de los signos ca dinales de la neumonía i ulen- a. No obs an e, la mo alidad d a y di usa de la pes e indica que u o que se p edomi- nan emen e de ca ác e neumónico ... ». C : CARTWRIGHT, F. R. (en colabo ación con BIDDIS, M. D.) (1973). Disease and His o y, London, p. 38. De modo simila , Hi s , al dis- 62 ANDREW CUNNINGHAM La iden idad de la pes e mode na y de o as en e medades in ecciosas elabo ada en el labo a o io es ac ualmen e una e dad an g ande que ha quedado englobada en esa e dad aún mayo que cons i uye la mode na ic- ción no elís ica. Po una pa e, podemos e no elada la pes e p e-1894 en el Jou nal o he plague yea (Dia io del año de la pes e) de Daniel De oe, ob a es- c i a en 1722 y que ela a la pes e de Lond es de 1665. Mien as el p opio De oe, en oz del na ado , a i maba su c eencia de que la en e medad se di undía po in ección, ((es deci , median e cie os apo es o humos que los médicos llaman e lu ios ..., que de modo inmedia o pene an en las pa es i ales)) de pe sonas sanas, ((haciendo de su sang e un e men o inmedia o)), mi aba ((con desp ecio)) la opinión de ((quienes hablan de una in ección que es anspo ada sólo a a és del ai e, al lle a consigo ingen es can idades de insec os y c ia u as in isibles que pene an en el cue po con el alien o, o incluso en los po os con el ai e, ge- ne ando o emi iendo enenos muy agudos, o bien ouae o hue os eneno- sos, que se mezclan con la sang e e in ec an de ese modo el cue po)) (48). Censu ó es as a i maciones como «un discu so lleno de simplicidad e u- di a, y que po expe iencia uni e sal mani ies amen e se sabe que es así)). Así pues, es á cla o que la pes e de De oe se ansmi ía a a és de las ((semi- llas de la en e medad)), pe o no median e una causa ma e ial única y especí- ica. Podemos con as a es a isión con el amoso ela o de H. G. Wells «The s olen bacillus)) («El bacilo obado))) (49). Fue publicado el 21 de junio de 1894, echa que, po una ex ao dina ia casualidad, se encuen a empla- zada en el b e e lapso de iempo anscu ido en e los descub imien os en Hong Kong de sus espec i os bacilos de pes e po Ki asa o (14 de junio) y Ye sin (24 de junio). En es e ela o, el Bac e iólogo dis aído mues a su la- bo a o io a un isi an e mis e ioso y maligno (((Cie amen e el homb e no cu i la desc ipción de la epidemia de Yunnan po Emile Roche en 187 1, esc ibe: «La desc ipción clínica de allada de los casos humanos impide duda que la en e medad e a pes e bubónica. Roche ambién a i ma, sin emba go, que se ie on a ec ados bas an es animales domés icos, en e o os acas, o ejas y cab as y, en ocasiones, a es de g anja. Ac ualmen e sabemos que ninguno de es os animales es á suje o a la e dade a pes e)). C : HIRST (1 953), op. ci ., en no a 12, pp. 101-102. Iden i icaciones de es e calib e exigen un es ue zo imagina i o no able. (48) DEFOE, Daniel (1966). A Jou nal o he Plague Yea (p ime a edici6n en 1722), Ha monds- wo h, pp. 92-3. (49) Publicado po ez p ime a en Pall Mal1 Budge ; ci ado de WELLS, H. G. (1958) Selec ed Sho S o ies, Ha mondswo h ( eimp esión 1981), pp. 149, 145. La ans o mación de la pes e 63 e a un ipo eu ónico, ni un la ino común. 'un p oduc o mo boso, en cual- quie caso, me emo', se dijo el Bac e iólogo a sí mismo))). El Bac e iólogo cogió un ubo p ecin ado, diciendo «Aquí es á la cosa i a ... Es o es un cul i- o de au én icas bac e ias mo bosas i as ... Cóle a embo ellado, po deci lo de o o modo». Su isi an e, al como se desp ende de su desc ipción, es un Ana quis a que oba el ubo e in en a con él en enena a oda la ciudad pa a de ese modo a anza en sus inicuos p opósi os polí icos. El ela o de Wells da comienzo a esa isión popula del inmenso pode del mic obio en el ubo de labo a o io: la única causa ma e ial mo al de un mis e io nunca e- elado. Bas a e e lo en el suminis o de agua y el cóle a se di unde po odas pa es: ((iaquellas pequeñas pa ículas, aquellos me os á omos podían mul iplica se y de as a una ciudad! ¡Ex ao dina io!», como el Bac e iólogo exul a. El pode del labo a o io pa a con ola la iden i icación de las en e me- dades in ecciosas se conoce quizás mejo a a és de la más amosa apa i- ción de la pes e en la no ela con empo ánea, La pes e de Camus, sob e un b o e ic icio en una población a gelina de la década de 1940 (50). Pa e del d ama inicial gi a en o no a la iden i icación de la en e medad. El labo a o- io es á, po lo an o, en el cen o de odo, aunque no se haya aludido aún a él. Cas el, un iejo p o esional médico, iene a e al hé oe, el D . Rieux. (("Na u almen e", le dice, "2Vd. sabe de qué se a a, Rieux?" "Yo es- pe o al esul ado de los análisis". "Yo lo sé. Y no necesi o ningún análisis. Pasé pa e de mi ida p o esional en China y í algunos casos' en Pa ís hace ein e años. Simplemen e, e a algo que nadie se a e ía a da nomb e en el momen o. La opinión pública es sag ada: que no haya pánico, sob e odo, que no haya pánico. Y en onces, como un colega decía, 'Es imposible, odo el mundo sabe que ha desapa ecido en Occiden e'. Sí, odo el mundo lo sabía, sal o los cadá e es. Venga, Rieux, Vd. sabe an bien como yo de qué se a a")). Hay una pausa mien as Rieux e lexiona y mi a po la en ana. «'Si, Cas el', a i ma, 'es di ícilmen e c eíble. Pe o ealmen e pa ece que puede a a se de pes e' ... La palab a 'pes e' acababa de p onuncia se po ez p ime a.)) (50) CAMUS, A. (1972). La Pes e (p ime a edición 1947), Pa ís ( eimp esión 1988), pp. 39-41, 45. [La aducción es mía. (N. del T.)]. 64 ANDREW - CUNNINGHAM Poco después Rieux ecibe de manos de un unciona io las es adís icas de mo alidad. ((Debemos quizás decidi nos a llama a es a en e medad po su nomb e)), dice Rieux. ((Has a aho a, simplemen e hemos es ado sin sabe qué hace )). Pe o, de hecho, el p opio Rieux no puede menciona el nomb e al unciona io. Aún no; pues no se han concluido los análisis -el labo a o- io aún no ha hablado. En luga de ello, se uel e hacia el unciona io y le dice, ((Pe o acompáñeme. Debo i al labo a o io)). AGRADECIMIENTOS Ag adezco a la D a. Yoko Mi sui y al D . Pe y Williams po sus muy ú i- les y amables c í icas y guía. 1 La ans onnaci6n de la pes e ISOLATION AND IDENTIFICATION OF YERSlNlA (PASTEUREUA) PESTIS Clinic l p cimen (hbo luid. Spü uh blood aillun). Yl d l 1- exps imn al animls inoculaid wi h pl puwulp.* nu ial. e üac e iophige es Hea in uaion bm h Cahoh d a y Kligle Mo ili y- Pn icin Dei m e ¡ on Ms hyl ed Msnni ol T* aga Voge Smsknin- Salicin . H,S- indole- Lac ose-'* U ea- P~opm 6 he i in ~aion igw dn i o a o age s ock cul u e . Fig. 1.-C6mo se iden i ica hoy dla la pes e de acue do a los c i e ios del labo a o io. El dia- g ama de lulos p ocede del Manual de Pes e de la O ganizaci6n Mundial de la Salud. Fuen e: BAHMANYAR, M.; CAVANAUGH, D. C. (eds.) (1976) Plague Manual, Genwa, Wo ld Heal h O ganisa ion, ig. 2 ( ep oducida con pe miso de la OMS y los Síndicos de la Bi- blio eca Uni e si a ia de Camb idge). M ANDREW CUNNINGHAM Fig. 2.-Shibasabu o Ki asa o y si1 iiia s o Koh Koc-Ii c i Japóii cii 1908. De acu do a su I>iOg a o, aKi asa o e a un homb e iiu ca iiíoso co i sus pad es uii ( e o o seguido de su maes o. Cuando Koch es u o n Japi>n, Ki asa o a iidió sicnip c a sil maes o con l ma o ca iiio, como si cs u i a si iendo a su p opio pad )). IMikinosuk Mi ajima, en el R i ish MP- dical Jo~i nal (1939i), 1.141-421. Se d cia qii Ki asa o a sil discipiilo a o i o. Fucn c: MIYAJIMA, M. (193.5) LP Mn2 ~ .son ~:IFIJc. Tok o, p. U ( p oducida con pe miso d l I is i u o Pas i ). O b 23- - acy y! d 2ga 3s: 4- . - z.5 e I z u .u , ai"U - c 5: $ u $'E .U 2 .o e; ,g ho.3 3 > .O dc o Q." o 5 22 xu 8 2< 2s .-UiaOs E.e-=c :, 0 $ i ig .e " u o ux"".g ;o d c u 52 & u o pozz b $U z ;SSo b+ 2': 2 ; g '"5 .c b o y! £ no m2 U5 5 23; CUU e-- 3dU -0 b e- U - .5 y! 22 C $u" , 2 .S &=a m d bbz- z-,e