Reseñas
Abstract
Cristina SEGURA GRAIÑO, La voz del silencio II. Historia de las mujeres ; Compromiso y método.
Full text
RESEI n IAS 377 Cristina SEGURA GRAI * NO (eda.) (1993). La voz del silencio 11. Historia de las mujeres: Compromiso y método. Madrid, Laya/Asociación Cultural Al- Mudayna, 159 pp. ISBN: 84-87090-11-7. Los Estudios de la Mujer son, probablemente, una de las àreas de conocimien- to científico de mayor vitalidad de la universidad espariola. Dentro de ellos, la Historia de las Mujeres es, a su vez, la disciplina m a s desarrollada desde que, a mediados de los arios 70, grupos ligados a la universidad de Barcelona y estrechamente vinculados con el movimiento de mujeres de la época, iniciaran una andadura que se fue consolidando a lo largo del decenio siguiente en buen número de universidades del país. Entre las pioneras en la Universidad Complutense de Madrid, la profesora Cristina Segura Graírio, editora de este libro que recoge las ponencias que sirvieron de eje a la reunión Fuentes directas para la Historia de las Mujeres. Líneas metodológicas y perspectives de investigación, organizada por la Asociación Cultural Al- Mudayna en marzo de 1992 y a través de cuyas p4inas seis autoras se plantean diversos aspectos relacionados con el uso de fuentes documentales escritas o dichas por mujeres, con el objeto de darles la palabra y hacerlas protagonistas del discurso histórico. Una somera y personal respuesta —no incluye bibliografia— de Gloria López de la Plaza a la pregunta giué es la historia de las mujeres? inicia el volumen que se continúa con dos capítulos m a s teóricos en torno a la autoría femenina. María- Milagros Rivera Garretas en Cómo leer en textos de mujeres hace un repaso de categorías analíticas como género, política sexual, patriarcado, o ginecocentrismo, cuya utilidad discute para hacer una lectura feminista de los textos de mujeres, con los cuales, entiende que es preciso establecer una «relación de mediación» potente con el objeto de conseguir obras maestras de mujeres. Sobre esta cuestión abunda Lola Luna en Las lectoras y la historia literaris, es decir, «la historia de las lecturas, interpretaciones y valoraciones de los textos». La autora se centra en el anàlisis de la recepción, eficacia y fama póstuma de las obras escritas, resaltando el papel bàsico que en ello juegan quienes leyeron en el pasado y leen hoy; analiza, a través de textos del siglo XVI, el papel de las lectoras reales o extratextuales, el de las que aparecen en prólogos o dedicatorias, y el de las lectoras intratextuales para resituarnos críticamente, desde una perspectiva de género, a las lectoras/investigadoras de hoy en el anàlisis de los textos históricos. Monserrat Cabré hace un repaso histórico e historiogrffico sobre las autoras científicas medievales y sobre la autoría femenina. La proyección anacrónica en la consideración de qué es ciencia, amén del androcentrismo del quehacer intelectual, afecta a la valoración de las obras de mujeres que son descalificadas
378 RESERAS por no atenerse al patrón estricto de lo que consideramos hoy científico (el caso de Herralda de Hohenburg), o son desautorizadas mediante la atribución de una autoría masculina (Trótula, Oliva Sabuco). Su capítulo La ciencia de las mujeres en la Edad Media, propone la investigación de la autoría femenina colectiva en el mundo medieval, indagando los procesos de aculturación que condujeron a la redefinición científica (masculina) de saberes femeninos. Algunos de estos saberes son atisbados a través de las Cartas de mujeres medievales: mirillas para ver la vida, capítulo a cargo de Teresa Vinyoles, que se basa en la correspondencia de varias nobles catalanas, entre ellas Estefanía de Requesens y su madre Hipólita Rois (siglo XVI). Sus bellas cartas son testimonio de la vida de estas mujeres privilegiadas y las cuestiones que les preocuparon en su mutua relación, como la maternidad, la crianza, la alimentación, los cuidados de la salud o los remedios para la enfermedad. La genealogía madre-hija es la clave en la transmisión de unos conocimientos que analiza brevemente la autora sugiriendo lo oportuno de un trabajo monogrifico centrado en los de caràcter médico. En el último capítulo La importancia de lo cualitativo en Historia. Fuentes orales y vida cotidiana, Dolores Ramos hace una revisión, de las relaciones entre historia social e historia de las mujeres, disciplinas ideológicamente comprometidas que participan de algunos temas de estudio, como la familia y lo doméstico, y métodos, la historia oral, aunque difieren en sus categorías de anàlisis. La aplicación de las técnicas de la historia oral se ejemplifica con el breve anàlisis de una entrevista que recoge la memoria de la que fue una joven de extracción obrera en la guerra civil espariola. El testimonio, que refiere las condiciones de vida, la habitabilidad de las viviendas, las costumbres higiénicas o alimenticias, ilustra la importancia de la fuente oral en la historia de la medicina, un recurso hasta ahora inédito en el contexto espariol que permitiría, también, dar la palabra a las mujeres sanas y enfermas, educadoras y educandas, médicas, matronas o enfermeras. Lecturas necesarias, en fin, para quienes se planteen una historia que no sea impermeable al papel de los géneros en la organización social y para quienes quieran oir la voz de las mujeres que a lo largo de la historia han generado y transmitido conocimiento, han hecho ciencia, han participado en su organización y/o han estado sometidas a los efectos de su proyección social. TERESA ORTIZ GÓMEZ