Reseñas
Abstract
Marcos CUETO, Missionaries of Science : the Rockefeller Foundation and Latin America.
Full text
como un simple aumento de la probabilidad de poseer determinados rasgos anatómicos o fisiológicos o de padecer detenninadas enfermedades, la popular insiste más bien en el empobrecimiento y debilitamiento progresivos de la sangre que puede llegar a tener consecuencias funestas para la descendencia Los elementos diferenciales y los préstamos entre conocimiento común y conocimiento científico, se ponen de manifiesto en muchos de los capítulos entre los que destaca, por la originalidad de sus planteamientos, el de Pascale Jeambrun y F. Gionneau sobre el albinismo, su transmisión hereditaria y las taxonomías populares. Por los demás, hibridación y mestizaje, herencia y enfermedad mental, eugenesia y degeneración, son otros tantos temas claves que se contemplan aquí desde la doble lectura, histórica y cultural. Aunque las diferentes aportaciones son de calidad desigual, el mayor mérito del volumen es el de presentar, de forma conjunta, las principales líneas de trabajo de la etnogenética, así como el de aunar métodos biológicos, históricos y antropológicos en el análisis de estos problemas. Marcos CUETO (ed.) (1994). Missionaries of Science. The Rockefeller Foundation and Latin America. Bloommington-Indianapolis, Indiana Univ. Press, 191 pp. ISBN: 0-253315832. Junto al enorme esfuerzo que se viene realizando para conocer el impacto de los contextos locales en el desarrollo de la ciencia, siguen creciendo paralelamente los estudios destinados a comprender los procesos de transmisión internacional de ideas, valores e instituciones científicas en las periferias coloniales o postcoloniales. Aún parecen, sin embargo, dos campos de estudio divorciados y con objetivos casi incompatibles; mientras los primeros, al amparo del strong program, negarían que la naturaleza sea un libro abierto a la espera de ser leído - y «descubierto», o que los científicos hayan logrado un lenguaje de nivel retórico cero que los protege de las ambigüedades asociadas a cualquier otra forma de comunicación, los segundos no dejan de aportar argumentos que reivindican el papel activo que desempeñan los núcleos receptores en los procesos de mundialización de la ciencia, negando que el término difusión pueda describir lo que merece ser analizado como una suma de procesos de recreación y redefinición local de ideas y prácticas científicas. Si para los primeros, el estudio de algunas controversias científicas ha permitido probar la naturaleza consensual que tiene la fijación de los límites teóricos de un concepto o el carácter probatorio que cabe otorgarle a DYNAMIS. Acta Hisp. Med. SU. Hist. lllus., 15,1995,487-539.
un grupo de observaciones o experimentos, para los segundos dicha función heurística la ha desempeñado el análisis de los muchos casos ya disponibles de excelencia científica en la periferia En este punto nada sena más erróneo que asimilar la noción de periferia a emplazamientos muy alejados de los centros históricos de producción de objetos científicos, pues será dificil discutir que, por ejemplo durante el siglo m, la mayor parte del territorio europeo, fue también una periferia de París y Londres. Regiones que, como el conjunto de Latllioamérica, fueron sometidas a un intensivo programa de colonización in tenor -en afortunada expresión del mexicano González Casanovapor parte de las élites metropolitanas. Visto así, es muy probable que el estudio de la recepción del newtonianismo en Francia por una comunidad afecta a su propia tradición cartesiana, guarde estrecha relación, sin que pueda establecerse un parangón total, con otros procesos de asimilación innovadora acaecidos en áreas más alejadas del mundo. El argumento aquí esbozado conduce a la insinuación de que la ciencia debe ser considerada como una práctica cultural mundializada que no es patrimonio de unos pocos países o instituciones y que poco podremos decir de nuevo sobre su naturaleza sin desplazar el centro de gravedad de los estudios desde el interés en la producción de objetos científicos, hacia el menos explorado de su circulación intercultural e internacional. Esta es la línea sugerida por quienes afirman que la ciencia no circula por el éxito de la visión del mundo que propone, sino que, al contrario, debe su éxito al hecho de que circula. El libro que comentamos contribuye notablemente a la dignificación de los estudios sobre la ciencia en países periféricos, lugares tradicionalmente ignorados por una historiografia que, en términos generales, cabe agrupar oscilando entre dos extremos. De una parte la que sencillamente desprecia lo que ignora, la que deslumbrada por el brillo de las grandes teonas o los grandes nombres ha promocionado la imagen de que la ciencia es un asunto de principios, leyes o experimentos, adornado con ciertas referencias más o menos <<annalesizadas>> al contexto político o social de la época; en el otro extremo, tenemos toda una práctica historiográfica de consuiiio local, atrapada entre la tentación de la apologética o de la hipercntica, incapaz de probar -puede que incluso de plantearse- si el estudio de las prácticas científicas en un contexto nacional es relevante para la comprensión de cómo funciona la ciencia a escala internacional, ya sea como cultura, ya sea como institución social. Missionaries of Science tuvo su origen en el coloquio celebrado en New York en 1991 bajo el lema Science, Philantropy and Latin America: G-oss Cultural Encounters in the Twentieul Century. Contiene siete capítulos que describen el papel desempeñado por la Rockefeller Foundation en la promoción de actividades científicas de DKVAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus., 15,1995,487-539.
excelencia en varios países latinoamericamos, principalmente en Brasil y en México, aunque no faltan muy jugosas referencias a Argentina y a Perú. Entre 1913 y 1940, las actividades de la RF se concentraron en la promoción de la salud pública y el control de epidemias, siguiendo muy de cerca los consejos contenidos en el influyente informe que Abraham Flexner elaboró en 1910 sobre la medicina y su enseñanza en USA Tras la primeras campañas contra la anquilostomiasis a partir de 1913, se sucedieron otras dirigidas contra la fiebre amarilla y la malaria, todas ellas realizadas bajo la romántica pretensión de su total erradicación. A partir de la década de los cuarenta y durante más de veinte años, la RF desplazó sus objetivos prioritarios hacia la investigación biomédica y agronómica, y el apoyo a la formación de investigadores de élite y de instituciones ya acreditadas. En ambas etapas, el conjunto de las inversiones realizadas en los diferentes países se caracterizó, de un parte, por la voluntad de apoyar investigadores cuya dedicación a la ciencia fuese exclusiva -corrigiendo así la multiplicidad de roles que endémicamente habían tenido que desempeñar los científicos latinoamericanos- y, de la otra, por la pretensión de no inmiscuirse en debates políticos o pugnas institucionales, extremo que, por ejemplo, condujo a que se le retirara el apoyo a Houssay cuando su enfrentamiento con el régimen militar podía constituir una amenaza para la buena marcha de la relaciones entre Argentina y USA. Sin duda, la filantropía estaba en el origen de los diferentes programas desarrollados por la RF'. Negarlo equivaldría a desdeñar el esfuerzo impresionante de cientos de investigadores que, dejando las comodidades de su instalación metropolitana, eligieron un desempeño profesional en circunstancias que en muchas ocasiones fue de extrema dificultad: de ahí el concepto de misioneros que figura en el titulo. No lo discutiremos como tampoco los autores del libro escatiman los muchos motivos, con frecuencia espúreos, que animaron tan sostenido esfuerzo de cooperación internacional; entre ellos, la oportunidad que tras la 1 Guerra Mundial tenía USA de desplazar el predominio cultural francés sobre Latinoamérica, y la voluntad de articular una élite intelectual amencanizada» añn a sus intereses e influyente en las políticas nacionales y regionales. Y, por supuesto, el conjunto de los programas sanitarios e higienistas respondía al propósito de proteger los intereses de las compañías exportadoras de materias primas establecidas en el trópico o, incluso, al de salvaguardar del contagio áreas subtropicales situadas en el Sur de USA. Todos los textos reunidos se extienden en las anteriores consideraciones. @en se acerque a este libro en busca de argumentos para sostener la existencia de una perversa alianza entre imperialismo y ciencia, no quedará defraudado. Sin embargo, no se agota en tal perspectiva el interés del libro. Reconozco que lo que más me ha interesado tiene que ver con el esfuerzo que hace cada autor para DWAMIS. Acta Hsp. Med. Sa'. Hist LUus., 15,1995,487-539.
explicar la importancia de los contextos y los actores locales. De una u otra manera, todos los capítulos analizan cómo el éxito parcial, cuando no hcaso, de las acciones emprendidas se debe a que quienes diseñaron las políticas creyeron que no habrían de ser cruciales las circunstancias sociales, políticas e institucionales de los países receptores de ayuda. Tendía, pues, a verse el contexto social como un simple escenario atrapado entre luchas que podían explicarse por la tensión entre tradición y modernidad o entre atraso y progreso. La ciencia era tratada como una esfera independiente del saber y como una institución autónoma, cuyo desarrollo sólo requena una benéfica y constante acción exterior para consolidarse como motor de la modernización. Ignorando, según los diferentes autores, su naturaleza profundamente cultural y hasta idiosincrásica, se logró crear algunas instituciones de excelencia cuyos miembros no supieron mantener el impulso pionero del fundador derivando hacia una práctica científica de expertos en determinadas técnicas que, cuando no fueron ajenas a los intereses del país, quedaron obsoletas y sustituidas por otras más eficientes. En muchos casos la ilusión sólo pudo mantenerse por una generación, dejando en el aire la sospecha de que la promoción de algunos científicos, generalmente vinculados a instituciones nuevas o pequeñas en donde el peso de las tradiciones autóctonas no fuera decisivo, pudo haber quebrantado otros esfuerzos locales que quedaron opacados, y a la postre marginados, por experiencias tan brillantes como las que se desarrollaron en el Instituto de Fisiología de Buenos Aires dirigido por Bernardo Houssay, el Insituto de Biología Andina de Carlos Monge y Alberto Hurtado o el Instituto Nacional de Cardiologia (México) de Ignacio Chávez y Arturo Rosenblueth. Tal hipótesis gana más crédito en los capítulos del libro destinados al análisis de los programas que la RF orientó al desarrollo de los cultivos de trigo y maíz en México. Un caso de gran interés para quien esté interesado en las enormes expectativas y frustraciones que generó la llamada Revolución Verde. En todos los casos estudiados queda probada la tesis de que sólo pudo haber transferencia allí donde existía previamente una tradición y un pequeño grupo, a veces limitado a dos o tres investigadores, de estudiosos del tema sobre el que recaía la inversión; quizá también pueda afirmarse que el éxito de dicha acción fue inversamente proporcional al vínculo de dependencia que los actores locales mantenían con el estado. El nuevo libro que nos presenta Marcos Cueto está pues en línea con sus anteriores publicaciones. Como todas ellas se dirige a quienes se interesan por el pasado de la ciencia en América latina, y especialmente en nuestra centuria. Los temas que aborda, sin embargo, no tienen una motivación conmemorativa, aun cuando sea el Rockefeller Archive Center la institución que custodia la mayona de los fondos documentales que se citan, o la propia RF la que financió las investigaciones o el coloquio que mencionábamos al comienzo de la reseña. Los DkRTAMTS. Acta Hisp. Med. Sci. E-Iist. Illus., 15, 1995,487-539.
problemas tratados deberían atraer la atención no sólo de quienes están involumidos en instituciones que administran fondos destinados a la cooperación científica y cultural, sino también a quienes se interesan en los desaños que plantean las relaciones Norte-Sur, ya sea para desentrañar la variedad de mecanismos de la acción imperialista, ya sea para evaluar la capacidad que tienen las élites locales de reaccionar, negociar y adaptar a su realidad concreta programas elaborados más allá de sus fronteras. Los historiadores de la ciencia, especialmente los de la medicina, encontrarán pautas conceptuales con las que avanzar en la comprensión de los complejos procesos de recepción, institucionalización y nacionalización -mundialización, en una palabrade prácticas y objetos científicos. Área 3, Cuadernos de temas grupales e institucionales, número 1, julidciembre 1994. Centro de Estudios Sociosanitarios. C./ Sauco, 1, 2.", 28039 Madrid. Depósito legal: M/24122-1994. Una iniciativa editorial del Centro de Estudios Sociosanitarios ha comenzado recientemente su andadura. El proyecto intenta abordar la <<expresión fenoménica de la conducta» en su más amplia concepción articulando lo mental, lo corporal y lo exterior. Esta vocación, comprometida con la transformación de las estructuras socio-sanitarias vigentes, se define y delimita en el marco del análisis institucionai. Esta sugerente propuesta entiende la institución como tarea de grupos humanos, <<cuestiona las relaciones de dominio instituidas», y se desmarca de una concep ción burocratizada. El monográfico sobre la vejez y el acercamiento a cuestiones tan diversas como la prostitución, la institución eclesiástica o universitaria, que ocupan el primer número, son una buena muestra de la fecundidad del enfoque. La experiencia, independencia y variada dedicación disciplinar del equipo responsable avaia el futuro de la empresa. DYNAMS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist Illus., 15, 1995,487-539.