Reseñas
Abstract
Rosa GÓMEZ REDONDO, La mortalidad infantil española en el siglo XX.
Full text
nal para suscribir una visión activa de la salud como lugar privilegiado de articulación de problematizaciones diversas, económicas, laborales, culturales y polí ticas. Rosa GÓMEZ REDONDO (1992). La mortalidad infantil española en el siglo xx. Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas / Siglo XXI de Espana Editores [Colección ~monografías», núm. 1231, 451 pp. ISBN: 84'74761 68-9. Al interesante conjunto de trabajos de naturaleza interdisciplinar que a lo largo de los últimos años ha ido conformando la conocida colección de monograñas del Centro de Investigaciones Sociológicas, viene a sumarse la obra que reseñamos a continuación. En la misma se analiza uno de los aspectos más relevantes de la modernización demográfica que vivió la población española en los años finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo xx: la transición de la mortalidad infantil. Aunque el inicio de dicha transición habna que situarlo antes de 1900, probablemente en el último tercio del siglo xrx pero sin descartar cambios anteriores de tendencia, la ausencia de datos agregados relativos a las muertes de los menores de un año de edad ha obligado, a todos los investigadores que se han ocupado del tema desde la perspectiva nacional, a limitar el periodo de estudio al siglo xx. Este es el caso de los trabajos que con anterioridad al libro de Gómez Redondo se habian ocupado de esta cuestión, Marcelino Pascua en 1934 (La mortalidad infan ti1 en España. Madrid, Departamento de Estadísticas Sanitarias), José Sánchez Verdugo en 1950 (La mortalidad infantil en España. Madrid, Suplemento al Boletín de Estadística), o Arbelo Curbelo en 1962 (La mortalidad de la infancia en España, 1901-1950. Madrid, CSIC), y como es lógico de la propia investigación que estamos comentando. La obra por el periodo cronológico que abarca y por la naturaleza de los análisis efectuados, resulta un complemento fundamental a los trabajos que se habían ocupado del tema y ofrece, básicamente, un análisis descriptivo del proceso de transición de la mortalidad infantil. Se estudia la evolución temporal y la distribución regional de la mortalidad infantil y de sus componentes (edad, etiología y sexo). Hay que señalar, sin embargo, que aunque el análisis causal del fenómeno no aparece formalmente como objeto de la publicación, la autora se interesa, a lo largo de las páginas que conforman la monografia, por el papel que en el proceso de reducción de la mortalidad infantil jugaron todo un conjunto DMVAMIS. Acta &p. Med. Sci. Hist Illus., 15,1995,487-539.
de factores como la mejora de las condiciones higiénicas de los lactantes, la progresiva adaptación de la alimentación a las necesidades de los más pequeños, o la capacidad de las madres para racionalizar sus comportamientos y romper la cadena de errores tradicionales que en relación con la atención a la infancia se habían transmitido de generación en generación. Desde el punto de vista metodológico la unidad espacial de análisis son las provincias y los indicadores utilizados las tasas de mortalidad infantil legal (m), la tasa de mortalidad infantil corregida (TMIC), y la mortalidad proporcional. Entre los componentes de la mortalidad infantil analizados destaca el análisis de la mortalidad neonatal (menores de un mes de vida) y la mortalidad postneonatal (entre un mes y un año), así como la distinción que establece, siguiendo el método biométrico de Bougeois-Pichat, entre mortalidad endógena y mortalidad exógena. En relación con la cronología del proceso, analizada en los primeros cinco capítulos, la autora distingue una etapa de iniciación (1901-1941), que estuvo caracterizada por una importante reducción para el conjunto del periodo (un 44%), pero que mostraría una cierta discontinuidad hasta la década de los años veinte y una importante disparidad espacial en la intensidad, cronología y ritmo del descenso: mayor mortalidad en los ambientes urbanos de las capitales de provincia que en las provincias (consideradas, no sin problemas, como referencia del mundo rural) hasta 1926; y mayor y más temprana reducción en la España periférica que en la España interior y meridional. Para explicar la desventaja de las capitales se destacan las deficientes condiciones higiénico-sanitarias de las mismas, y más concretamente la deficiente política de higiene pública, los movimientos inmigratorios a las áreas urbanas, la insalubridad y el hacinamiento que caracterizaba a las barriadas populares, las graves repercusiones de las prolongadas jornadas de las madres trabajadoras o la existencia de las inclusas. La mortalidad postneonatal aparece como la máxima responsable de las elevadas tasas de mortalidad infantil. A partir de los datos que ofrecen Pascua y Arbelo en sus respectivos trabajos, en el libro de GÓmez Redondo, se destacan como principales causas de muerte, en esta primera etapa, la diarrea y enteritis y las enfermedades del aparato respiratorio, como causas de naturaleza exógena, y la más inespecífica de debilidad congénita como principal causa de la mortalidad endógena. Un aspecto al que se le dedica una atención especial es el de la repercusión que tuvieron, sobre la mortalidad infantil, las dos crisis demográficas más importantes de la primera mitad del siglo xx: la epidemia de gripe de 1918 y la guerra civil. . DkRTAMlS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist LUus., 15, 1995, 487-539.
Para medir los efectos de la gripe se elaboran números índices respecto a 1917 y se analiza la evolución mostrada por las tasas entre 1918 y 1920. El resultado que más llama la atención es la ausencia de relación entre el grado de evolución demográfica de las provincias y la intensidad de la crisis epidémica En cuanto a los efectos de la guerra cid baste señalar, como se recoge en la monografia, que los niveles de descenso de la mortalidad infantil alcanzados en 1930 no se recuperaron hasta 1942. La zona republicana fue la más afectada. Tras esta primera etapa de iniciación del descenso, la autora habla de una segunda etapa de transición que abarcaría el periodo comprendido entre 1945 y 1970. La reducción, en esta ocasión, se caracteriza por su rapidez (hay que destacar el descenso acelerado de la mortalidad por causas exógenas) e irreversibilidad, aunque la regionalización del fenómeno permanece prácticamente invariable. El grado de dispersión de las tasas provinciales sólo se reducirá a partir de los años sesenta, al mismo tiempo que se consolida el rejuvenecimiento del calendario de la mortalidad infantil con una concentración de las muertes en el primer mes de vida. El último de los periodos analizados, la década 1971-1980, es definido como etapa de estabilización, y los datos aportados confirman que el peso relativo de la mortalidad de origen endógeno es claramente predominante y creciente, y que persiste un patrón espacial diferenciado, al mostrar algunas tasas provinciales niveles de mortalidad infantil excesivamente altos para un país europeo de los años setenta. La aproximación a la evolución cronológica se cierra con un subapartado (páginas 167 a 171) dedicado a analizar la validez del método bioméírico de Bourgeois-Pichat en el caso español. Los capítulos sexto y séptimo se dedican al estudio de la mortalidad perinatal y al análisis de la desigualdad por sexo en la mortalidad infantil. En el primer caso los resultados (basados muchos de ellos en datos de los trabajos de Pascua y en menor medida, de los de Arbelo) vienen a confirmar muchas de las hipótesis y conclusiones que se habían formulado en los anteriores capítulos. En el segundo caso, uno de los resultados más destacados es la asociación positiva que parece existir entre mayores niveles de mortalidad infantil y mayor desigualdad por sexos. La obra se completa con un breve capítulo de resumen y conclusiones; con cinco anexos donde se recogen las tasas anuales (corregidas y legales) de mortalidad infantil en España (desagregación provincial, 1930-1979), las tasas anuales (corregidas) desagregadas por edad y etiología (desagregación provincial, 1945- DMVAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist Illus., 15,1995,487-539.
1974), tasas anuales de mortalidad perinatal (desagregación provincial, 193@ 1979), cálculo de los descensos de las tasas de mortalidad infantil en las provincias españolas utilizados en la preparación de los mapas dinámicos que aparecen intercalados en el texto, y las mortalidades perinatales con las tasas anuales de mortalidad prenatal (mortinatalidad), intranatíil y postnatal (desagregación prcF vincial, 1930-1974), y con el capítulo de bibliograña. En suma, una obra que nos ofrece una completa descripción del fenómeno del descenso de la mortalidad infantil que acompañó la transición demográfica de la población española, y que aporta un interesante material para, más allá del nivel descriptivo, avanzar en la formulación de hipótesis de naturaleza explicativa. Jean Luc BONNIOL; Pascale GLEIZE (1994). Penser l'hérédité. Ethnologie Francaise, número 4. 155 pp. ISBN: 2-200-90664-1. Dentro de los números monográficos que la revista Ethnologie Francaise, órgano de expresión de la sociedad del mismo nombre, lleva publicados desde 1972, los centrados en temas biológico-médicos no han sido la excepción, sirva como muestra el editado en 1992 bajo el tíhilo genérico de Corps, maladie et société, que tuvo una aceptable difusión en círculos histórico-médicos. La revista está vinculada al Centre National de la Recherche Scientifique y al Musée National des Arts et Traditions Populaires, lo cual explica que se simultaneen números relativos al estudio de dichas tradiciones, especialmente en el ámbito francófono, con otros de proyección mucho más amplia como el que nos ocupa. Combinando de forma sistemática antropología e historia, los artículos en su conjunto pretenden contribuir a incrementar el cuerpo de conocimientos de una etnogenética cuyo campo de estudio sena el de los saberes tradicionales sobre cuestiones hereditarias en un sentido muy amplio, algunos capítulos, como el de Pascale Gleize, inciden en la cuestión clásica sobre las interpretaciones populares y los conocimientos científicos acerca de las semblanzas entre padres e hijos. Tras analizar las tres grandes interpretaciones que a lo largo de la historia occidental se ha dado a estos parecidos, la segunda parte, basada en estudios de campo en comunidades francesas, da como resultado la existencia de una serie de representaciones comunes en las que se detecta la existencia de un principio vital que une las líneas familiares a través de generaciones: la sangre, soporte y vehículo de la herencia. Frente a la concepción de la ciencia contemporánea de la consanguinidad DWAMlS. Acta Hisp. Med. SU. Hist. Illus., 15, 1995,487-539.