Reseñas
Abstract
Robert JÜTTE, Poverty and Deviance in early modern Europe.
Full text
490 RESE&AS Dicho esto, parecen quedarle a Barcia sólo dos razones para explicar la mitificación de Vesalio. Por una parte, el soslayamiento de las críticas que en su momento se hicieron a su obra, y por otra, la continuada ceguera historiogràfica para eludir los errores que contenía la Fabrica, pues un estudio detallado de la misma muestra que Vesalio desconocía la anatomía a la que se oponía, la de Galeno. Las grandes correcciones hechas por Vesalio a Galeno —negación de rete mirabile, hígado de cinco lóbulos, el esternón de siete piezas, la comunicación interventricular y la mandíbula de dos huesos, al igual que la disección de animales como fuente de la anatomía humana— le resultan a Barcia inexplicables, considerando que en los arios previos a la publicación de la Fabrica y en varias obras defendiera lo que luego serían para él crasos errores, pero no, para la mayoría de sus coeffileos. Se extraria Barcia de que se hayan desoído las polémicas y correciones que aparecieron suscitadas por la obra de Vesalio. La descripción con claridad y vigor inéditos de las partes anatómicas del cuerpo humano, ya fue cuestionada por sus contemporkleos, e igualmente, criticada la propia intencionalidad de la Fabrica (p. 144). Pese a lo dicho, cabe hacer las siguientes consideraciones acerca de esta obra. Primera, la desconfianza en las construcciones míticas ha cristalizado en torno a la idea de progreso, pero Barcia considera verdad lo que ve, y verdad, el fundamento progresivo e histórico del hecho anatómico. En segundo lugar, seguramente enraizado en lo dicho, se echa en falta el anàlisis de otros elementos, los metodológicos y socioculturales, con los que también se ha configurado el mito: ruptura del hilemorfismo, modificación de la idea de parte o significado histórico de la actitud vesaliana. Nos parece que este estudio de Barcia debería tener una continuación en la que los elementos epistémicos y sociales fueran el objeto lzdsico de investigación. Pues podría darse el caso, que desestructurado el mito en cuanto a las aportaciones positivas de Vesalio, pudiera mantenerse su obra como ejemplificación de ruptura teorética. ROSA MARIA MORENO RODRÍGUEZ y GUILLERMO OLAGÜE DE Ros Robert JÜTTE. Poverty and Deviance in Early Modern Europe, Cambridge, Cambridge University Press, 1994, 239 pp. ISBN: 0-521-41169-6. Este libro presenta una visión panoràmica, transeuropea, de los diversos DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-512.
RESEI n 1AS 491 perfiles de la pobreza y de los procesos asistenciales y de control social ensayados para combatirla a lo largo de la Edad Moderna (1450-1800). Por su condición de libro de texto, resulta particularmente útil y digno de encomio, mas aún cuando, como es el caso, cubre una laguna historiogràfica necesitada de un trabajo de síntesis de esta naturaleza. Adquiere, asimismo, el valor ariadido que otorga su encuadramiento en el campo de la historia social. Jütte ha estructurado su exposición en nueve capítulos, donde se analizan otros tantos «temas» de forma independiente en su evolución a largo plazo y a escala europea, amén de otros dos, introductorio y de conclusiones; a ello se ariade una tabla cronológica de acontecimientos, un apéndice de biografias de reformadores y una selección bibliogràfica, ordenada por materias. La utilización de un enfoque comparado, que extiende el alcance de las monografías cMsicas —Lis/Soly, Gutton, Geremek, Fischer, Riis, Woolf— (incorpora resultados de estudios de casos relativos a países del norte y del sur europeos, Esparsa, Italia y Países Escandinavos, distinguiendo, adems, entre núcleos urbanos y rurales), y la puesta en el primer plano discursivo de los auténticos protagonistas de la historia, los propios pobres y las comunidades que los sostienen y/o sojuzgan, constituyen, a mi juicio, los principales logros del trabajo realizado por Robert Jütte: màs que las propuestas de los reformadores y fiUntropos y las actuaciones de los gobiernos, que no pasan sin embargo desapercibidas, interesan las condiciones de vida y las estrategias de supervivencia (legales y alegales) de los pobres. Las principales propuestas historiogrfficas que se manejan avalan esa toma de posición: 1/ las políticas realizadas por los distintos gobiernos locales y nacionales atraviesan las fronteras religiosas adaptffildose a la diversidad de condiciones locales; 2/ las comunidades y los propios pobres han desemperiado un papel central en la configuración y desarrollo de los estados de bienestar. En pura correlación, las fuentes y la bibliografía seleccionadas informan preferentemente acerca de la «cultura material» de los pobres; los materiales de archivos institucionales y la legislación social pasan de este modo a un segundo plano. Donde mas brilla la pluma de este historiador alernffil es, sin duda, en los capítulos que dedica a describir los modos y estilos de vida de los pobres: Standards of living among the poor (cap. 5), The poor helping themselves (6), Forms of deviance (8) y Reactions to marginalization (10). Allí se informa con sumo detalle acerca de las viviendas y medios de vida domésticos, la alimentación y los atuendos de los pobres (5); las redes sociales de autoasistencia —las casas familiares, conceptuadas como colectividades mas que como grupo de parentesco, en mayor medida que los vecindarios o los gremios y cofradías— (6); la tipología de las conductas desviadas, mendicidad, vagancia, robo, contrabando y prostitución (8); y las estrategias de supervivencia frente a la marginación social: formas culturales DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-512.
492 RESEI n 1 -AS propias —una subcultura dependiente de la pobreza—, rebeliones y migraciones. El acopio de fuentes en estos capítulos muestra, asimismo, la mayor versatilidad: en el caso del subapartado dedicado a la indumentaria de los pobres, por ejemplo, se hace uso de documentos de instituciones locales y benéficas, documentos notariales (testamentos e inventarios de ropas legadas por fallecidos), informes judiciales y policiales (cédulas de arresto), testimonios literarios y grabados al agua fuerte. Intercalados entre los capítulos mencionados aparecen los dedicados a los procesos asistenciales de titularidad pública y privada, The reorganization of poor relief (7), el màs extenso de la obra, y a las formas de control social, Strategies of marginalization —estigmatización, segregación y expulsión, y confinamiento de los pobres (9). Al establecer la tipología de los esquemas de atención social, Jütte apuesta con decisión por una división bipolar, socorros centralizados vs. descentralizados, que trasciende la tradicional establecida entre formas asistenciales católicas y protestantes (caridad indiscreta vs. secularización de la asistencia). La apertura de la frontera religiosa le hace practicar, sin embargo, algún malabarismo: la vigencia en España hasta bien entrado el siglo xix de un sistema de asistencia social descentralizado y con profundas raíces religiosas obedecería a causas políticas y económicas, fundamentalemente a los crónicos problemas fiscales del estado que impidieron sufragar el amplio coste de la necesaria reforma (p. 116). Los capítulos restantes, Images of poverty (2), The causes of poverty (3) y The extent of poverty (4) enriquecen en distinta medida el debate historiogrifico en torno al problema de la pobreza. El segundo y el cuarto refieren a cuestiones heurísticas y metodológicas: valor de las evidencias lingüísticas (los cambios sociales producen cambios sernnticos) y pictóricas (propuesta de codificación para la interpretación de las im4enes), y advertencia acerca de los problemas relativos a la estimación del número de pobres y la selección y evaluación de los criterios que delimitan la «pobreza» (distinción entre pobreza estructural y pobreza cíclica o entre niveles de fondo y niveles críticos de la pobreza), respectivamente. En este último apartado se realiza, adems, la crítica de tres tipos de fuentes: tasas fiscales, registros de instituciones asistenciales y censos de pobres y se presenta la «topografía» urbana de la pobreza. Por su parte, el capítulo dedicado a las causas de la pobreza presenta de manera pormenorizada los tres tipos genéricos de causas: accidentales (enfermedades y guerras), cíclicas (carestías y hambrunas) y estructurales (ciclo vital). Aquí Jütte se hace eco del giro 111.s reciente de la investigación, uno que postula una concepción dinàmica de la pobreza y pone el énfasis en sus causas estructurales y biológicas (los fenómenos económicos y demogríficos pueden explicarse mejor en los términos relativos al ciclo vital). En suma, el libro de Jütte resulta de lectura obligada para estudiantes y DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-51.
RESEÍ n IAS 493 docentes. Lstima que las concesiones a la moda postmoderna le hayan hecho renuciar a una presentación mas aparionada de los materiales. Una historia de la pobreza puede transformarse en uno de los capítulos principales de la historia general de la infamia y exige a mi modo de ver recursos interpretativos de caràcter dialéctico: el acudir a una explicación malthusiana de las causas económicas de la pobreza o el juzgar positivamente los dépots de mendicité (contribuyeron a elaborar un «modelo clínico-terapéutico para la rehabilitación de los delincuentes», p. 176) parece una interpretación demasiado reduccionista de la realidad social. JOSÉ VALENZUELA CANDELARIO Josep Ll. BARONA (ed.). Trobada interdisciplinària sobre Malaltia i Cultura. València, 17 i 18 Juny, 1994, València, Seminari d'Estudis sobre la Ciència, 1995, 173 pp. ISBN: 84-920303-1-3. El Seminari d'Estudis sobre la Ciencia, creado recientemente en Valencia con una vocación de pluralidad en el enfoque de los problemas, celebró la I Trobada Interdisciplinar sobre Malaltia i Cultura, fruto de la cual es el volumen que nos ocupa. En la presentación del libro, J. L1. Barona hace una referencia explícita a esta perspectiva plural —no sólo disciplinar, sino también académica, cultural y lungüística— que presidió el encuentro. La diversidad de las temkicas contempladas a lo largo de los trece capítulos que componen el libro, no es óbice para que se aprecien múltiples conexiones entre ellos. El concepto de normalidad es uno de los elementos clave analizados; el gran historiador A. Crombie reflexiona brevemente sobre el particular y lo rotula de concepto taxonómico puesto que, en función de la norma, se establecen categorías que estan basadas en las expectativas teóricas de una ciencia particular dentro de un contexto intelectual y moral también particular. Esta reflexión aparece también en el trabajo de D. Campillo, aunque en este caso sobre la base de un abundante material empírico de tipo paleopatológico; las anomalías encontradas en restos óseos le sirven para plantear cuestiones sobre si éstas son atribuibles a la variabilidad anatómica o a un proceso patológico; y, sobre todo, para ofrecer interesantes elementos de discusión límite, concluyendo que existe una amplia zona de fluctuación y no hay límites exactos entre normalidad y anormalidad. La relatividad cultural y los cambios experimentados en la concepción de una determinada entidad nosológica, la histeria en las mujeres, y en la evolución de actitudes y comportamientos de médicos y profanos en cuanto a la alimenta- DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-512.