Reseñas
Abstract
Juan José BARCIA GOYANES, El mito de Vesalio.
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488 RESE/ n 1AS En los otros casos se limita a indicar muy brevemente la moralitas que puede derivarse, advirtiendo que para no extender en demasía la obra se omiten aque- Ilas moralitates (que denomina también multa ethyca) que resultaràs evidentes para el lector. Cuk fue el método de trabajo previsto para una obra de tal envergadura? Los editores sospechan que Juan Gil procedió a acumular material, tal vez con ayuda de algunos colaboradores, que después iba organizando en su texto definitivo, sin que pueda afirmarse con absoluta certeza que el fragmento que se nos ha transmitido sea realmente la redacción definitiva. De hecho podemos observar que su programa moralizador està. muy presente en los primeros capítulos, tendiendo después casi a la desaparición. Indica esto falta de tiempo o cambio de interés? Es difícil saberlo. La tradición manuscrita de la Historia naturalis està representada por dos únicos testimonios. El manuscrito de Berlín es el mas completo y sirve de base a la edición. El texto se coteja con el fragmento conservado en un manuscrito de El Escorial, del que se edita íntegro el tratado De animalibus, versión mas extensa y posiblemente posterior a la del manuscrito berlinés. Sin duda la edición de esta obra resulta útil por muchos conceptos. Para la historia de la ciencia testimonia el grado de información asequible en la Castilla del siglo aunque nada diga de horizontes nuevos o sistemkicas innovadoras. Para la historia de la teología sugiere capítulos aún poco frecuentados. En ambos casos la edición de este texto invita y hace posible una investigación textual mas pormenorizada. JORDI GAY. Juan José BARCIA GOYANES. El mito de Vesalio, Valencia, Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana/Universitat de València, 1994, 214 pp. ISBN: 84-370-1716-5. Este libro constituye un hito historiogrffico y sería inconcebible que tras su edición permaneciera intacta la imagen histórica de Vesalio. Rompe con el idelismo tan caro a metodologías anteriores, partícipes de la idea de progreso científico, que, como afirma el autor en su introducción, desfigura una historia de la anatomía humana, para él, iniciada con la obra de Galeno. En esta línea, mantiene que la metodología galénica no supuso un obstkulo al avance gnósico, ni aun, su concepto màs operativo, el hilemórfico (pp. 14-15). Barcia ha estudiado sistemkicamente las obras anatómicas de Vesalio y las de DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-512.
RESETAS 489 los que enmarcan su doctrina, tanto previas como las de los autores que lo conocieron o lo citaron, con el objeto de revisar uno a uno los elementos que conforman el mito de Vesalio: 1. la sustitución de la anatomía doctoral y libresca por otra màs fiel a la realidad, reformando de raíz el método de la enserianza anatómica, 2. la corrección de los errores descriptivos de Galeno, 3. su contribución al saber anatómico con multitud de conocimientos nuevos, 4. la claridad y el vigor inéditos con que describió la anatomía del cuerpo humano, y 5. el haber utilizado con esplendidez, belleza y eficacia inéditas la ilustración anatómica. Para el primero de los enunciados Barcia estudia el modelo' del saber anatómico que se dice reformó Vesalio. Un anàlisis minucioso de los textos prevesalianos muestra la poca entidad de tal afirmación (pp. 19-51). Ejemplos del escaso obstkulo ejercido por la autoridad de Galeno son Leoniceno y Massa; del impulso en la renovación de la anatomía a través de la revisión de los textos cUsicos, Leoniceno, Fuchs y Linacre; de una orientación distinta, mecànica, en el estudio de la forma, Vinci y de la Torre; del recurso a la disección para la enserianza, los proyectos de anfiteatro anatómico de Benedetti; del uso de ilustraciones con fines didkticos, Johannes Dryander, Charles d'Estienne y Juan Bautista Canano. En resumen, las obras de Zerbi, Achilini, Carpi, Massa, Laguna, Estienne, Gunterio, Landi, Fernel y Brissot evidencian que la obra de Galeno era revisada como fruto de la investigación directa y personal en el cadàver humano. Adems, a pesar de que la Fabrica fue concebida para corregir los datos galénicos procedentes de la investigación en animales, según Barcia, tan sólo siete de las rectificaciones que se le hicieron son sostenibles (pp. 107-111). Aunque en su dimensión ilustrativa corresponde a las técnicas y modos culturales del Renacimiento (p. 95), hay errores en las Uminas esqueléticas y musculares (pp. 96-99). Por otro lado, siendo como es la Fabrica una anatomía del sistema locomotor (pp. 101-103), la corrección de la anatomía galénica fue necesariamente escasa (pp. 99-101, màs en el apéndice, donde se recogen las citas de Galeno en la obra). Dado que la mayoría de las adscripciones a Vesalio de nuevas formas ya habían sido realizadas o lo fueron con posterioridad a él, el tercer elemento del mito de Vesalio, descubridor de la anatomía, queda invalidado (pp. 113-123). Por tanto, parece ser que el origen del mito vesaliano se apoya en la actitud polémica de Vesalio con Galeno, que Barcia entiende motivada por ambiciones personales [de ahí, la disposición de los epígrafes, vida I, donde Vesalio se muestra seguidor de Galeno, vida el subsiguiente antigalenismo es relacionado con su posición social, y el capítulo dedicado al último tramo biogrffico de Vesalio, del que resalta su escasa pericia médica]. En resumen pues, ambiciones fruto del deseo de que su estatus de disector-cirujano alcanzase el prestigio del de médico (pp. 57 y 91). DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-512.
490 RESE&AS Dicho esto, parecen quedarle a Barcia sólo dos razones para explicar la mitificación de Vesalio. Por una parte, el soslayamiento de las críticas que en su momento se hicieron a su obra, y por otra, la continuada ceguera historiogràfica para eludir los errores que contenía la Fabrica, pues un estudio detallado de la misma muestra que Vesalio desconocía la anatomía a la que se oponía, la de Galeno. Las grandes correcciones hechas por Vesalio a Galeno —negación de rete mirabile, hígado de cinco lóbulos, el esternón de siete piezas, la comunicación interventricular y la mandíbula de dos huesos, al igual que la disección de animales como fuente de la anatomía humana— le resultan a Barcia inexplicables, considerando que en los arios previos a la publicación de la Fabrica y en varias obras defendiera lo que luego serían para él crasos errores, pero no, para la mayoría de sus coeffileos. Se extraria Barcia de que se hayan desoído las polémicas y correciones que aparecieron suscitadas por la obra de Vesalio. La descripción con claridad y vigor inéditos de las partes anatómicas del cuerpo humano, ya fue cuestionada por sus contemporkleos, e igualmente, criticada la propia intencionalidad de la Fabrica (p. 144). Pese a lo dicho, cabe hacer las siguientes consideraciones acerca de esta obra. Primera, la desconfianza en las construcciones míticas ha cristalizado en torno a la idea de progreso, pero Barcia considera verdad lo que ve, y verdad, el fundamento progresivo e histórico del hecho anatómico. En segundo lugar, seguramente enraizado en lo dicho, se echa en falta el anàlisis de otros elementos, los metodológicos y socioculturales, con los que también se ha configurado el mito: ruptura del hilemorfismo, modificación de la idea de parte o significado histórico de la actitud vesaliana. Nos parece que este estudio de Barcia debería tener una continuación en la que los elementos epistémicos y sociales fueran el objeto lzdsico de investigación. Pues podría darse el caso, que desestructurado el mito en cuanto a las aportaciones positivas de Vesalio, pudiera mantenerse su obra como ejemplificación de ruptura teorética. ROSA MARIA MORENO RODRÍGUEZ y GUILLERMO OLAGÜE DE Ros Robert JÜTTE. Poverty and Deviance in Early Modern Europe, Cambridge, Cambridge University Press, 1994, 239 pp. ISBN: 0-521-41169-6. Este libro presenta una visión panoràmica, transeuropea, de los diversos DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-512.