Reseñas
Abstract
Plinio PRIORESCHI, A history of medicine, volume II. Greek medicine.
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474 RESEI n TAS en la Universidad de San Felipe; sin olvidar la instauración del Tribunal del Protomedicato y repasar la situación hospitalaria y asistencial. El autor de esta Historia de la medicina chilena, de considerable amplitud tanto cronológica (8000 afios a.c.- ler. tercio del siglo xx) como de contenido, ha sabido exponerla en un lenguaje fàcil y ameno, haciendo asequible a todo tipo de lectores algo que podría haber quedado para uso exclusivo de los mas eruditos. No obstante, y a pesar de que en Chile pueda resultar muy útil para los incipientes estudios sobre este ramo de la Ciencia, es preciso advertir a sus lectores menos aventajados del uso poco acertado de algunos términos históricos, junto a la escasa uniformidad de criterios observada en las citas bibliograficas en las que, ademas de no seguir un orden riguroso, unas veces se hace referencia a la parte o capítulo del libro citado en tanto que en otras sólo figuran las paginas. Aunque estos últimos hechos comentados pueden dificultar y enlentecer la lectura de este trabajo, no hay que atribuirlos a una falta de método por parte del autor, sino mas bien a la amplitud de la bibliografia y los datos manejados junto a la escasez de recursos técnicos y económicos con que ha contado para su elaboración. PILAR GARDETA SABATER Plinio PRIORESCHI. A History of Medicine. Volume Greek Medicine, Lewiston/ Qeenston/Lampeter, The. Edwin Mellen Press, 1994, 743 pp. ISBN: 0- 7734-9663-7. Este nuevo volumen de la historia de la medicina que nos ofrece Prioreschi continúa en la línea del anterior y la mirada que dirige la lectura permanece fijada al positivismo. Quiza algún día la razón esté de su parte, pero mas probable es que aquella tuviera su momento sin retorno [vid. el prólogo, dónde expone las dificultades que ha encontrado entre personas e instituciones dedicadas a la historia de la medicina para la edición de su libro]. Como en el primer volumen, la estructuración del libro obedece a una visión que desarraiga el acercamiento racional del contexto histórico [este viene recogido al inicio de los grandes hitos históricos siguiendo un modelo absolutamente clasico e inconexo: historia bélica, religiosa, económica y política] y su contenido muestra el interés por los hechos; la descripción es exhaustiva, con una ordenación cronológica y por autores, en la medida en que le es posible. E igual que en aquél, hay un apartado conjunto para religión y filosofia y otro para ciencia y DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-512.
RESE1 n 1AS 475 tecnología. Bajo religión y filosofia busca las fuentes de una medicina naturalista, pero como por su propia definición concluye que no puede estar basada en la religión le dedica a este aspecto cultural apenas una pagina. En la filosofia distingue tres etapas, formación, maduración y declive. Escila le muestra el mantenimiento de pautas religiosas e inefabilidad de los sentidos, Caribdis una visión de la naturaleza no subordinada a las divinidades [cf. introducción], a cuyas costas parecen llegar ecos de la biología evolucionista (Empédocles y Anaximandro, pp. 87-90) y de la acumulación progresiva del conocimiento (Jenófanes, pp. 83-84). Treinta paginas dedicadas a ciencia y tecnología, contienen, como era previsible, elementos de las matematicas alejandrinas. Ninguna correspondencia se establece con el entorno económico, social y cultural, a pesar del «listado» ofrecido de herramientas de uso bélico, religioso y técnico y de la aparición de lo que él denomina pseudociencias. Esta contradicción para Prioreschi forma parte del destino histórico de la ciencia: «To every science corresponds a pseudoscience» (p. 172). Muestra la orientación de este libro y la mirada que decía ya en la introducción: ciencia es aquello que hacen los científicos (actuales) (p.4), es decir no es ciencia la hipocràtica ni la helenística, por contener visiones religiosas [diversas apariciones del término theion en la doctrina etiológica (pp. 251-255), consecuentes con la pervivencia de ritos y supuestos religiosos en la sociedad y en la literatura (pp. 256-258)], mantener usos magicos de los recursos farmacológicos [son pura coincidencia la similitud con las indicaciones terapéuticas actuales (pp. 259-261, 315-316 y 360-361)] y el no haber hecho de la fisiopatología la base de la patología [pp.318-321; de hecho, los datos anatómicos procedían de la disección en animales (pp. 276-278), la doctrina fisiológica, basada en los humores y el pneúma, carecía de consistencia explicativa (pp. 282-289) y no se realizaban autopsias (p. 321)]. En lo que se refiere a profesión, ni la formación ni el ejercicio estaban reglamentados (pp. 639-674) participaban de los tabúes generales a la sociedad [p. 353: no realizaban exploraciones ginecológicas y su doctrina era sexista, la mayor fortaleza, rapidez, valentía, solidez y calidez del organismo masculino para los hipocraticos, son para Prioreschi, sin mediación explicativa alguna, sinónimos de superioridad (pp. 298-299)] y su deontología era similar a la de otras culturas, ya fuesen naturalistas (india, egipcia, pp. 380-384), magicas (aztecas, p. 388-389) o religiosas (hebreas y cristianas, pp. 389-393). Así, la medicina hipocràtica y helenística sólo fueron unos incipientes acercamientos naturalistas, similares a los que se dieron en otras sociedades del momento en sus logros [iguales, los recursos farmacológicos (p. 317), superiores, DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-512.
476 RESEI n TAS las técnicas e indicaciones quirúrgicas egipcias (pp. 341-351); de hecho, sólo la pérdida de textos de otra procedencia, explica que haya sido considerado mas elaborada la fisiología hipocràtica (p. 302)] y en sus contenidos conceptuales [p.e. el concepto y papel del pneúma en las medicinal griega, china y egipcia, pp. 289-295]. Las conclusiones del libro estan dedicadas a mostrar esta correspondencia. Esta historia del progreso de la ciencia ha de evidenciar que el desarrollo científico està sometido a obstkulos. De hecho, algunas afirmaciones de Aristóteles [cuyo principio de basar las hipótesis en la experimentación habría podido dar lugar a la revolución científica (p. 468)] y la escuela empírica [primer paso de la confirmación estadística moderna como base de la medicina (p. 603)] muestran la imagen pura de la ciencia. Pero, no sólo Aristóteles y los empíricos, Herófilo serialó por vez primera la necesidad de la disección humana y del conocimiento anatómico como base de la medicina (p. 553), y Erasístrato, experimentador, cuantificador (pp. 589 y 572-574) y seguidor del método observacional —llegó a intuir que la inteligencia dependía de la complejidad cerebral (p. 582)— refleja la potencialidad del conocimiento científico cuando no està sujeto al principio de autoridad (pp. 571-572). Las trabas para un desarrollo científico de la medicina, fueron el no atenimiento a la observación (p. 589), la relación con la filosofía y la persistente influencia de la visión sobrenatural [la relación macrocosmos-microcosmos, pp. 396-397 y los días críticos, pp. 261-264 y la consideración de algunos órganos como entidades autónomas vivas —útero, p. 352— o de origen divino (p. 267)]. Obstkulos claramente manifiestos en la imposibilidad de describir el sistema circulatorio, fueron la analogía del sistema vascular con uno de irrigación (común a la egipcia, pp. 555-556) y la doctrina del pneúma, «damnosa hereditas» pues impidió su descubrimiento (p. 193). Las razones del escaso mantenimiento de los atisbos de la verdadera ciencia no quedan explicadas. Quizà en el próximo volumen Prioreschi sienta por fin la necesidad de, al menos para dar esas razones, indagar acerca de la condición histórica de la ciencia. Pero, Prioreschi critica esta concepción, en buena parte por su visión positivista y, en otra, reservable, por su afecto hacia la historia de la medicina. Le descorazona la progresiva desconexión que un acercamiento mas analítico produce en las personas que se dedican al ejercicio de la medicina (a ello està dedicado el prólogo). Si para ellas ha realizado este libro, creo que hay que agradecer la labor y resaltar que metodológicamente no hay fallas ni en las fuentes ni en la literatura secundaria. ROSA MARÍA MORENO RODRÍGUEZ DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 473-512.