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El Real Laboratorio Químico (1694-1700)

Rey Bueno, Mar; Alegre Pérez, María Esther

Abstract

La renovación de la ciencia en la España de finales del siglo XVII tiene, en la creación del Real Laboratorio Químico, uno de sus acontecimientos interesantes. Esta institución, brillantemente proyectada por el médico Dionisio de Cardona, estuvo abocada al fracaso desde sus inicios, por la oposición del Protomedicato y los boticarios reales al servicio de Carlos II. El período aquí estudiado, entre 1693 y 1700, consta de dos fases claramente diferenciadas: una inicial (1693-1697), caracterizada por una pugna entre renovadores y tradicionalistas, que acabará con el triunfo de éstos últimos, y una final (1697-1700), desvinculada por completo de las medidas iniciales, y con un complemento alquímico acusado, que puede incluirse dentro de la serie de hechizos y supersticiones que rodearon la corte de Carlos II.

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El Real Laboratorio Químico (1 693-1 '700) MARÍA DEL MAR REY BUENO* MARÍA ESTHER ALEGRE PÉREz*" SUMARIO Introducción. l.-Juan de Moya Salazar y el oficio de la destilación. 2.-Fundación del Laboratorio Químico (1693-1694). 3.-Independencia del Laboratorio Químico Real: Ordenanzas, funciones y objetivos. 4.-Partida de Vito Cataldo y sus ayudantes. 5.-Juan del Bayle, manipulante mayor de lo químico. 6.-Un episodio alquímico en la corte de Carlos 11. RESUMEN La renovación de la ciencia en la España de finales del siglo XVII tiene, en la creación del Real Laboratorio Químico, uno de sus acontecimientos interesantes. Esta institución, brillantemente proyectada por el médico Dionisio de Cardona, estuvo abocada al fracaso desde sus inicios, por la oposición del Protomedicato y los boticarios reales al servicio de Carlos 11. El período aquí estudiado, entre 1693 y 1700, consta de dos fases claramente diferenciadas: una inicial (1693-1697), caracterizada por una pugna entre renovadores y tradicionalistas, que acabará con el triunfo de éstos últimos, y una final (1697-1700), desvinculada por completo de las medidas iniciales, y con un complemento alquímico acusado, que puede incluirse dentro de la serie de hechizos y supersticiones que rodearon la corte de Carlos 11. BIBLID [0211-9536 (1996) 16; 261-2901 Fecha de aceptación: 16 de enero de 1996 (*) Licenciada con grado en Farmacia. Colaboradora honorífica del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Facultad de Farmacia de UCM. Realizando en la actualidad la tesis doctoral bajo la dirección de M."sther Alegre Pérez. (**) Doctora en Farmacia, es Profesora titular de Historia de la Farmacia y Legislación Farmacéutica de la Facultad de Farmacia de UCM, Ciudad Universitaria, 28040, Madrid. DYNAMZS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. nlw. 1996, 16, 261-290. El año 1694 marca un antes y un después en la medicina y farmacia de cámara practicada en la Corte madrileña. En esta fecha se funda el Real Laboratorio Químico, institución de marcado corte renovador que no concuerda con las tradicionales prácticas médicas ejercidas en torno a Carlos 11. Sólo se puede explicar esta fundación considerando la existencia de un foco novator madrileño (l), semejante a los ya existentes en Valencia, Zaragoza y Sevilla, pero de los cuales difiere notablemente en su origen. La creación del Real Laboratorio Químico y la presencia de destacadas figuras renovadoras en él se deben, fundamentalmente, a un deseo por mantener con vida al monarca español, el desdichado Carlos 11. Todo el material utilizado para la elaboración de este estudio ha sido consultado directamente por los autores en el Archivo General del Palacio Real de Madrid. Algunos de los documentos aquí revisados ya han sido estudiados anteriormente por otros historiadores de la ciencia y sus trabajos pueden encontrarse en diversas revistas especializadas (2). Cabría preguntarse por qué se ha vuelto sobre un tema que parecía definitivamente estudiado. La razón fundamental ha sido la falta de concordancia en algunos aspectos básicos, según el autor que fuese consultado. Ello nos llevó a una nueva revisión de los documentos originales. Esta lectura ha sacado a la luz algunos datos hasta ahora desconocidos y que podían dar lugar a una nueva interpretación de los hechos acaecidos entre el personal sanitario real en los últimos siete años del siglo XWI. Apoyándonos siempre en los datos obtenidos del documento original, e interpretándolos en consonan- - (1) Coincidimos en este punto con la visión planteada por A. Martinez y J. Pardo en su último trabajo. A. MARTÍNEZ VIDAL; J. PARDO TOMÁS. In tenebris adhuc versantes. La respuesta de los novatores espafioles a la invectiva de Pierre Régis, Dynamis, 1995, 15, 301-340. (2) VEGA PORTILLA, José. La Botica Real durante la dinastía austriaca, Anales de la Real Academia de Farmacia, 1946, 11 (3), 349-406 y 421-472; VALVERDE LÓPEZ, José Luis y SÁNCHEZ TÉLLEZ, M.%armen. El Laboratorio Químico de la Real Botica, Ars Pharmacéutica, 1977, 18, 121-152; GAGO, Ramón; OLAGUE, Guillermo; CARRILLO, Juan Luis. Aportación al estudio del movimiento novator en España: el Laboratorio Químico del Palacio Real (1694) y la obra del boticario aragonés Juan del Bayle (fl. 1698), Boletín de la Sociedad Española de Historia de la Farmacia, 1981, (126), 95-107. DMVAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Rlus. 1996, 16, 261-290 El Real Laboratorio Químico (1693-1700) 263 cia con los más recientes estudios del marco histórico-científico del momento, ofrecemos a continuación una nueva visión sobre lo que tradicionalmente se ha conocido como el Laboratorio Químico de la Real Botica. Durante los reinados de los monarcas de la Casa de Austria se producen toda una serie de acontecimientos decisivos en materia farmacéutica que contribuirán a regular y asentar una profesión de gran importancia dentro del marco sanitario del momento. Estos acontecimientos se ven directamente influenciados por los profesionales farmacéuticos que están en contacto diario con el monarca, los denominados boticarios mayores, que prestaban sus servicios dentro de una institución de innegable trascendencia para la Historia de la Farmacia española: la Real Botica (3). Durante los más de tres siglos de existencia de esta institución, su influencia se dejará notar en numerosos acontecimientos de la Farmacia (4). En el siglo XWI se observa la presencia de este establecimiento en la fundación del Real Laboratorio Químico (1 694). La idea original de Carlos 11 era crearlo como un complemento de la Real Botica. Ésta se destinaba a la preparación de los medicamentos galénicos tradicionales, mientras que el Laboratorio Químico surgía ante la evolución de los nuevos tiempos y la aparición de la terapéutica química, que era prácticamente desconocida en España (5), (3) Esta institución es fundada por Felipe 11 en 1594. Antes de esta fecha, el monarca era abastecido de medicamentos por boticarios reales que disponían de sus propias boticas. La polémica surgida en los años 1590-1591 por el problema de la modificación de pesas y medidas de botica decidirá a Felipe 11 a crear un establecimiento bajo su supervisión directa, dirigido por profesionales pagados de la Real Cámara. Sobre la fundación de la Real Botica y las causas que motivaron su aparición, consultar REY BUENO, M.War. El informe Vallés: modificación de pesas y medidas de botica realizada en el siglo m. Zn: CAMPOS Y FDEZ. DE SEVILLA, F. Javier (ed.). La ciencia en El Escorial, San Lorenzo del Escorial, EDES, 1994, vol. 1, pp. 559- 584; y REY BUENO, M.%ar; GARCÍA DE YÉBENES TORRES, Pilar; VALVERDE LÓPEZ, Eduardo. La figura del Boticario Mayor, Reales Sitios, 1995, 31 (124), 2-19. (4) Mencionemos aquí simplemente hechos tales como la creación de un tribunal exclusivo para los farmacéuticos, el Protofarmaceuticato; la creación de la Junta Superior Gubernativa de Farmacia y la enseñanza de la profesión en los Colegios de Farmacia, entre otros. (5) No debemos olvidar la existencia efimera de la cátedra de medicamentos químicos, creada en la facultad de medicina de la Universidad de Valencia el 13 de mayo de 1591. La persona elegida para regentar dicha cátedra fue Lloreng Cogar. Puede considerarse esta cátedra como el más claro antecedente de lo que, un siglo DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. lllw. 1996, 16, 261-290. 264 MARÍA DEL MAR REY BUENO y MA~A ESTHER ALEGRE PÉREz aunque ya en las etiquetas para el gobierno de la Real Botica de 1649 se hace mención a la preparación de medicamentos químicos (6). Las oposiciones del Protomedicato por un lado y de los boticarios reales por otro, hicieron dificil la evolución inicial de esta dependencia y motivó la separación de ambas instituciones, quedando el Laboratorio Químico como un oficio independiente de la Real Botica. Al frente de dicho Laboratorio se situaba un boticario examinado, en calidad de espagirico mayor. Las constantes trabas administrativas y la ineptitud de los personajes que ocuparon esta plaza sumieron el oficio en una oscuridad tal que, a los pocos años de su creación, desapareció, siendo absorbido por su progenitora, la Real Botica. l. JUAN DE MOYA SALAZAR Y EL OFICIO DE LA DESTIUCION En 1689 Juan de Moya Salazar es nombrado boticario mayor de Carlos 11. Será el último boticario mayor que asistirá a un monarca de la dinastía de los Austrias. Moya llevaba muchos años al servicio de la Casa Real, había entrado muy joven y había ido ascendiendo en el escalafón jerárquico conforme quedaban vacantes las plazas. Era, pues, un perfecto conocedor de la situación que había en la Real Botica. Nada más llegar al máximo puesto de esta institución, informa al sumiller de corps, duque de Pastrana, después, será el Real Laboratorio Químico, puesto que ambos nacen bajo una misma máxima: enseñanza de la administración y preparación de medicamentos químicos. Sobre Llorenc Cocar, cf. LÓPEZ PINERO, J. M. El Dialogus (1589) del paracelsista Llorent Catar y la cátedra de medicamentos químicos de la Universidad de Valencia (1591), Valencia, Cátedra e Instituto de Historia de la Medicina, 1977; LÓPEZ PINERO, J. M. ~Llorenc Co~ar.. In: Diccionario de la ciencia moderne en España, Barcelona, Península, 1983, vol. 1, pp. 231-232; PARDO TOMÁS, J. Llorenc Co~ar y la Inquisición valenciana. In: Homenatge al Doctor Sebustia García Martínez, Valencia, Generalitat Valenciana, vol. 1, pp. 363-373 y LÓPEZ PINERO, J. M. Clásicos médicos valencianos del siglo xvr, Valencia, Generalitat valenciana, 1990, pp. 45-48. (6) En el punto número 11 se dice que sólo el boticario mayor elaborará los medicamentos químicos. Ref: GARCÍA DE YÉBENES TORRES, Pilar. La Real Botica durante el reinado de Felipe Madrid, Tesis Doctoral inédita, 1994. Facultad de Farmacia, UCM. Se tiene conocimiento de la prescripción, por parte de algunos médicos de cámara, de medicamentos químicos, aunque sólo se utilizaron en muy contados casos, nunca como norma habitual. I DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. illus. 1996, 16, 261-290. El Real Laboratorio Químico (1693-1700) 265 sobre el estado ruinoso en que se encuentran algunas dependencias de la Real Botica, especialmente la sala donde se guardaban las aguas venidas de Aranjuez ('7). La destilación de aguas medicinales con las que se abastecía la Real Botica se realizaba en el destilatorio de Aranjuez, fundado por Felipe 11 en el último cuarto del siglo xv~ (8). Era una dependencia vinculada administrativamente con la Real Cámara, que estaba formada por una plantilla de tres personas, todos boticarios examinados: un destilador mayor y dos ayudas, uno en Madrid y otro en Aranjuez (9). El boticario mayor encargaba, dos veces a la semana, las aguas necesarias a Aranjuez. Éstas eran traidas por acémilas y acemileros de la Furriería Real. Durante el período de tiempo en que nos situamos, surgieron problemas con el transporte de aguas, puesto que no se pagaba con prontitud a los acemileros y éstos se negaban a prestar sus servicios. Moya sugirió que se trasladara definitivamente el laboratorio de destilación a unos cuartos próximos a la Real Botica. Así, a la vez que se efectuaban los arreglos necesarios en ella, se acondicionaban habitaciones para la instalación del destilatorio (1 0). El deseo del boticario mayor no se hizo realidad, y el destilatorio continuó instalado en Aranjuez hasta el reinado de Felipe V (11). En el mismo tiempo se estaba produciendo otro hecho en la Real (7) AGP, Sección Administrativa, leg. 429. «El Duque de Pastrana, a 26 de octubre de 1689, pone en la Real Consideracion de v.M~. las obras hechas en la Real Botica, y las que se nezesita vrevemente por amenagar ruina la parte que está junto a la escucha del Consejo de Yndias, para que V.Mg. siendo servido, mande al Presidente del disponga su reparo*. ReE VEGA PORTILLA, nota 2 (documento n"3, apdo. 2, pp. 430-431). (8) GARCÍA DE YÉBENES TORRES, nota 6, pp. 185-214. (9) AGP, Sec. Adm., leg. 631. Empleos de la Real Casa. Destiladores de Cámara. ReE GARCÍA DE YÉBENES TORRES, nota 6. (10) AGP, Sec. Adm., leg. 429. <<En 29 de marzo de 1692, Dn García de Marbán, Secretario del Rey N. Sr. y Aposentador de Palacio: da cuenta haver, a costa propia, cerrado la medianería que se derrivó entre su pertenencia en la Cassa del Thesoro y la Votica; a que añade lo que el Voticario Mayor pretende, y el cange que pueda haver en su compensacion, salvo la censura de V.E.» Refi VEGA PORTILLA, nota 2, (documento n" 23, apdo. 3, pp. 431-432). (11) El traslado del Real Oficio de la Destilación a la Real Botica se produjo por Resolución Real de 8 de marzo de 1721. AGP, Sec. Adm., leg. 429. ReE GARCÍA DE YÉBENES TORRES, nota 6. El principal impulsor de este traslado será el boticario mayor de Felipe V, Luis Riqueur. DYNAMZS. Acta Hisp. Med. Sn'. Hist. Illw. 1996, 16, 261-290. MARIA DEL MAR REY BUENO y MARÍA ESTHER ALEGRE PEREZ Botica, que en alguna ocasión se ha intentado relacionar con el relatado anteriormente, pero que nada tiene que ver, salvo la coincidencia cronológica. Nos referimos a la creación del Laboratorio Químico. 2. FWACIÓN DEL LABORATORIO QUÍMCO (1 693-1 694) En un determinado momento, cuya fecha exacta no podemos precisar al no tener conocimiento de ella, pero que debe ser inmediatamente anterior a junio de 1693, Carlos 11 manifiesta a su sumiller de corps, duque del Infantado, su deseo de tener una Real Botica abastecida de todo género de medicamentos. Con esta decisión, el último de los Austrias se refiere a los nuevos medicamentos químicos cuyo uso ya estaba extendido por toda Europa, pero que en España estaban creando una dura polémica que enfrentaba a médicos tradicionalistas por un lado y a renovadores, los denominados novatores, por otro. ?Por qué toma esta decisión Carlos II? De sobra es conocida la personalidad débil y enfermiza de este monarca, condenado a multitud de taras genéticas desde su nacimiento, provocadas por los numerosos matrimonios consanguíneos de sus inmediatos antepasados. En las fechas anteriores a la creación del Laboratorio Químico había atravesado una crisis febril aguda que puso en grave peligro su vida (12). Durante esta enfermedad, fue asistido por el conde de Monterrey (13). El tratamiento que este noble dio al rey le dejó tan complacido, que el monarca le cobró un gran afecto (14). No debemos dejar pasar desapercibido este hecho, pues hay que recordar que el conde de Monterrey era el mecenas de Juan de Cabriada, paladín del movimiento novator en España, quien en 168'1 había propuesto la creación de un Laboratorio (12) Para un conocimiento más completo del historial clínico de Carlos 11 consultar RICO-AVELLÓ Y RICO, C. Carlos 11, sus tercianas, hechizos y dolencias, Revista de Sanidad e Higiene Pública, 1948, 12, y GARCÍA ARGÜELLES, R. Vida y figura de Carlos 11 el Hechizado (estudio histórico-médico), Cuadernos de Historia de la Medicina Española, 1965, 4, 237-270. (13) Gentilhombre de Cámara de Carlos 11, que ocupó el puesto del sumiller de corps, duque del Infantado, por indisposición de éste, aquejado de unas fiebres que le produjeron finalmente la muerte. (14) LAFUENTE, Modesto. Historia General de España. Barcelona, Montaner y Simón, editores, 1889-1890, vol. 12, p. 226. DYNAMIS. Acta Hzsp. Med. Sci. Hist. Rlus. 1996, 16, 261-290. El Real Laboratorio Químico (1 693- 1700) 267 Químico Real, a imagen y semejanza de otros ya existentes en el resto de las grandes monarquías europeas (15). Estos dos hechos, la enfermedad de Carlos 11 y su acercamiento al conde de Monterrey, tienen, con toda probabilidad, una influencia decisiva en el monarca en su determinación de tener una Botica Real completamente abastecida, tanto de los tradicionales medicamentos galénicos, como de los nuevos medicamentos químicos, tan vanagloriados por los novatores encabezados por Cabriada. Los medicamentos galénicos eran perfectamente elaborados por el personal de la Real Botica desde los orígenes de dicha institución; el problema surgía ante los medicamentos químicos. El conocido atraso de la ciencia española del m1 y su negativa a aceptar cualquier novedad científica europea hacía que en España no existiese ningún boticario capaz, a ojos del sumiller de corps, de elaborar medicamentos químicos para el uso del monarca. Se hacía necesario buscar fuera de las fronteras españolas un boticario químico que viniese a la Real Botica y elaborase las medicinas químicas pedidas por el rey. La elección recayó en Nápoles, no porque allí estuviesen los mejores químicos de Europa, sino porque reunía dos condiciones inmejorables: era una nación en contacto con las novedades europeas que pertenecía al grupo de reinos reunidos bajo la corona española (15) Tanto la introducción de la ciencia moderna en España como la figura de Juan de Cabriada han sido perfectamente estudiadas por J. M. López Piñero. Entre los estudios sobre el movimiento novator de este autor destacan: Los comienzos de la medicina y de la ciencia moderna en España en el último tercio del siglo m~, Medicina e Historia, 1968, n."3; La introducción de la ciencia moderna en España, Barcelona, Ariel, 1969; La iatroquímica de la segunda mitad del siglo m~. In: WN ENTRALGO, Pedro (dir.). Historia Universal de la Medicina, Barcelona, Salvat, 1972, vol. 4, pp. 279-296; Alquimia y medicina en la España de los siglos xw y XWI. La influencia de Paracelso. In: Medicina moderna y sociedad española, siglos m-xx, Valencia, 1976, pp. 17-59. Por otra parte, entre los estudios específicos de Juan de Cabriada y su obra destacan: Juan de Cabriada y las primeras etapas de la iatroquímica y de la medicina moderna en España, Cuadernos de Historia de la Medicina Española, 1963, 2, 129-154; La Carta filosófica, médico-chymica (1687) de Juan de Cabriada, punto de partida de la medicina moderna en España, Asclepio, 1965, 17, 207-214; La Cartafilosófica, médico-chymica de Juan de Cabriada, manifiesto del movimiento renovador de la medicina española. In: Medicina moderna y sociedad española, siglos xvr-xx, Valencia, 1976, pp. 177-189 y Juan de Cabriada y el movimiento novator de finales del siglo m~. Reconsideración después de treinta años, Asclepio, 1993, 45 (l), 3-53. DMVAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hkt. llius. 1996, 16, 261-290. y su universidad, y con ella, todos los licenciados que hubiesen estudiado allí, era una de las cuatro únicas europeas reconocidas como aptas por la pragmática de 1559 de Felipe 11. El duque del Infantado se puso en contacto con el Virrey de Nápoles, su primo, el conde de Santisteban y le encargó la búsqueda de un boticario instruido en artes químicas. Para ello, se formó una comisión con los mejores médicos napolitanos, quienes recomendaron a Vito Cataldo (16), boticario del país, instruido en química y galénica, uno de los que componían el colegio de boticarios napolitano, donde ejercía como examinador y visitador de boticas (17). Con todas estas recomendaciones partió Cataldo hacia España el 24 de septiembre de 1693, acompañado de dos ayudantes también instruidos en química, Juan Bautista Pizzi y Nicolás de Criscenso, y algunos instrumentos e ingredientes que pudiera no haber en España (18). La llegada de Cataldo se produjo tres meses después, el 26 de diciembre de 1693. A partir de este momento, toda la información que tenemos sobre este personaje y su trayectoria en España corre a cargo del nuevo sumiller de corps, conde de Benavente, cuya presencia va a ser fundamental para explicar muchos sucesos relacionados con este tema así como con otros de carácter científico, acaecidos en la Real Botica hasta la muerte de Carlos 11, en 1700. Vito Cataldo llegó a España con el cargo de boticario que iba a ocuparse en la Real Botica de la elaboración de los nuevos medicamentos químicos (19). Como esta actividad era desconocida en España, también iba a quedar encargado de instruir a médicos y boticarios de cámara, para (16) AGP, Sec. Adm., leg. 429. Refi VEGA PORTILLA, nota 2 (documento n94, pp. 433- 439). (17) AGP, Sec. Adm., leg. 429. «D. Dionisio de cardona Medico Onorario de Cam". Sobre la quimica. Papel en que describe quan importante es se de calor a que se mantenga el laboratorio de lo quimico y algunas reglas y instruziones que da para ello. 9 de agosto de 1694. ReE VEGA PORTILLA, nota 2 (documento 1-128, pp. 444449). (18) VEGA PORTILLA, nota 2. (19) AGP, Sec. Adm., leg. 429. Carta fechada en Nápoles el 19 de junio de 1693. ReE VEGA PORTILLA, nota 2 (documento n24, apdo. 4, pp. 434435). AGP, Sec. Adm., leg. 429. Oficio del Conde de Benavente de 14 de noviembre de 1693. Refi VEGA PORTILLA, nota 2 (documento n-4, apdo. 8a, p. 437). DMVAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. lllus. 1996, 16, 261-290. El Real Laboratorio Químico (1693-1700) 269 introducirles en la práctica química. Los primeros, para conocer qué medicamentos químicos pueden utilizar para cada enfermedad; los segundos para aprender a elaborar dichos medicamentos. Nada más llegar Vito Cataldo a Madrid, el conde de Benavente elabora un memorial dirigido al rey (20) donde se exponen toda una serie de datos vitales para conocer la situación de este boticario y el objeto de su incorporación al personal de la Real Botica. Surge en este momento el primer roce entre Vito Cataldo y el Protomedicato. En aquellos momentos era obligatorio que cualquier médico, cirujano o boticario que pretendiese usar su profesión en la Corte, tras haber ejercido en otras ciudades y lugares, volviese a examinarse ante el Tribunal de Protomedicato (21). El conde de Benavente aconsejó que se renunciase a esta prueba, dadas las excelentes referencias y recomendaciones traidas por Cataldo, pero el Protomedicato insistió. El conde de Benavente hizo manifiesto su rechazo hacia este Tribunal que, sin ningún conocimiento químico y orgullosos de su ignorancia, pretendía examinar a un boticario galénico y químico tan acreditado como Cataldo y que, además traía como encargo enseñar a quienes osaban querer examinarle: «[ ...] tube por del serv". de VM. juntar, no tan solamente a el Protomedicato, sino a todos los Medicos de Camara, a qne: haviendo echo notorio la resoluzon. de VM. pa. que Victor y sus officiales manipularan todos los remedios quimicos f...] condescendieron en que hubiesse este lavoratorio, pero todos manifestaron ignorar en estos remedios su manipulazon. pues aunque en los libros avian estudiado esta ciencia, como el uso de ella en estos reinos de VM. no tan solamente no le tenia, sino que el Protomedicato la repugnava, no se havian aplicado a su especulazon. y no obstante quisieron passar a exsaminar a Victor. (22). (20) AGP, Sec. Adm., leg. 429. .El Conde de Benavente: En orden al asiento en la R'. Votica de VM a de tener Vito Cataldo, manipulante de la Medicina química, y sus dos oficiales, dice a VM. todo lo que se le ofrece, 25 de enero de 1694n. ReE VEGA PORTILLA, nota 2 (documento n"5a, pp. 440-441). (21) MUNOZ MIGUEL, Eugenio. Recopilación de leyes, pragmáticas, reab decretos y acuerdos del Real Protomedicato, Valencia, 1751, pp. 114115. (22) AGP, Sec. Adm., leg. 429. <<El conde de Benavente: Da quenta a VM. de lo que tiene por combeniente, se observe en la RL. Votica, en orden a la manipulazon. de los remedios quimicos, que en ella esta laborando Victor Cathaldo. 21 de septiembre de 1694~. Este documento, de nueve folios de extensión más portada, no ha sido DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. 111us. 1996, 16, 261-290. posible crear esta Cátedra, sí sería recomendable introducir una huerta de hierbas, para conocer la utilidad práctica de muchos vegetales (27). - Los minerales, necesarios para la composición de los diversos remedios químicos, deberían traerse de las minas de España y hacerse una memoria de todo lo necesario. - Crear un Laboratorio Químico independiente económica y jerárquicamente del boticario mayor, dada la lentitud de éste en suministrar los materiales necesarios. El manipulante químico, Vito Cataldo, podrá adquirir las materias primas al abastecedor por él elegido. Se llevará una cuenta detallada de todo lo comprado a imagen y semejanza de lo practicado en la Real Botica. - La manipulación, experimentación y aprobación de los remedios químicos será realizada por aquellos que tienen práctica, conociiniento y experiencia, esto es, Vito Cataldo y sus ayudas si bien, se debe nombrar un médico filósofo químico por cuenta del rey, que actúe como Superintendente y Director del Laboratorio Químico, tal y como ocurría en el Laboratorio Real de Francia. - Los remedios deben ser conservados y guardados bajo llave por el mismo manipulador mayor, para tener mayor cuenta de lo que se gasta y a quien se suministra. Esto es debido al cuidado con que se deben realizar y conservar los medicamentos químicos. - El sumiller de corps debe ordenar a los oficiales de la Real Botica la continua asistencia al Laboratorio Químico, para que se instruyan y propongan al director y manipulador todas las dificultades que se presenten. Así, se adoctrinará en la química a dichos oficiales y el director dará semanalmente una lección o explicación del 'nombre, definición y división de ella, como las voces, operaciones, instrumentos, uso de ellos y términos químicos. (27) Sobre este particular, se encuentra una anotación en la portada de este memorial: .es de sentir se embie por dho. de los muchos Arbolarios que ay en Napoles para el conocimiento de las Yerbas por no haverlos en esta Corte tan practicos como se nezesitaran,,. Parece manifiesta la decadencia total de la Botánica en nuestro país en estos momentos de finales del siglo XWI. La llegada de dichos Arbolanos se haría esperar hasta el siglo XWII y no precisamente de Nápoles, sino de la mano de la nueva dinastía reinante en España, los Borbones franceses. DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. lllus. 1996, 16, 261-290. El Real Laboratorio Químico (1 693- 1700) 277 - Publicación de un libro impreso de todos los remedios practicados en el Real Laboratorio, con sus descripciones, calidades y dosis, para que nadie ignore y los médicos puedan practicarlos con su ciencia y aplicarlos a los enfermos con las precauciones advertidas. - Dos o tres veces al mes, en presencia del sumiller de corps y un fiscal, se tendrá conferencia sobre todo lo que se hubiese realizado, asi como lo que se va a realizar o reformar. En esta conferencia habría de intervenir el médico superintendente y otros médicos de cámara, para que éstos no ignoren nada y tengan conocimiento de todo lo que se está haciendo. - Para realizar con continuidad las experiencias químicas y la manipulación de los remedios, que necesitan gastos, se propone el venderlos a quien quisiera comprarlos, para tener de esta forma ingresos independientes y que no se haga mayor gasto para la Hacienda Real. Así, todos lograrán beneficio de tales medicinas, siempre y cuando los precios fuesen justos y moderados. - Para evitar posibles envenenamientos, el Protomedicato debe obligar que todas las medicinas químicas se compren a los boticarios en el Real Laboratorio, con obligación de tenerlos en sus boticas y manifestarlas en la visita. - Propone la clausura del Laboratorio de Destilación de Aranjuez, ya que considera superflua su existencia y el gasto que ocasiona existiendo el Laboratorio Químico. A la vista de las medidas expuestas, Dionisio de Cardona rebasa con amplitud el encargo realizado por el conde de Benavente. No sólo exponía lo que para él era la solución al problema de rechazo de Cataldo, sino que proponía una reforma del sistema sanitario real, con la introducción de todas las novedades ya existentes en otras cortes europeas. Intenta que el Laboratorio Químico no sea una carga más para la Hacienda Real, ya que busca un medio de autofinanciación, con la venta de remedios químicos a los boticarios de Madrid. Parte de estas ideas fueron aceptadas por el sumiller de corps, y todas la que se tuvieron en cuenta constituyeron las ordenanzas del denominado Laboratorio Químico Real. DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Rlus. 1996, 16, 261-290. 3. INDEPENDENCIA DEL LABORATORIO QUÍAUCO REAL: ORDENANZAS, FUNCIONES Y OBJETIVOS Una vez que el conde de Benavente examina el memorial de Dionisio de Cardona, toma una serie de decisiones, entresacadas de las muchas propuestas por Cardona, para remediar la decadente situación en que se hallaba Vito Cataldo. Estas Ordenanzas quedarán registradas en los Libros de Contaduría y Veeduría con fecha de 21 de septiembre de 1694 (28). ¿Qué resoluciones había tomado el conde de Benavente?: - Independencia económica para Vito Cataldo respecto de la Real Botica. Cataldo efectuará todas las compras necesarias y llevará una relación concreta de todos los gastos. - Como directores y superintendentes del Laboratorio Químico, el sumiller de corps nombra a los doctores Andrés Gámez, médico de cámara, y Dionisio de Cardona, médico honorario. La función de ambos directores era cuidar que los remedios fuesen practicados, experimentados y aprobados científicamente. - Obligación de que los oficiales boticarios de la Real Botica acudan a ver manipular a Vito Cataldo. Si los oficiales manifiestan alguna duda, ésta será resuelta por los médicos directores y el manipulador mayor. - Para conseguir ver adoctrinado a todo el personal sanitario real, se toman tres decisiones: una lección semanal a los boticarios reales sobre los nombres, definiciones y división de la Química, así como de las voces, operaciones e instrumentos empleados en la elaboración de los remedios químicos; una conferencia, dos o tres veces al mes, a todos los médicos de cámara y al Protomedicato en la cual estarán presentes el sumiller de corps y los dos superintendentes del Laboratorio Químico y cuya finalidad es comunicar todo lo realizado en el pasado y lo que se propone realizar; por último, la elaboración de un libro donde se incluya todo lo experimentado en el Laboratorio Químico, con sus virtudes, descripciones y calidades. (28) Estas ordenanzas aparecen originalmente en el documento citado en la nota 22. Posteriormente son recogidas por Juan Manuel de Zeaorrote para que queden consignadas en los Libros de Contaduría y Veeduría. Ref: VEGA PORTILLA, nota 2 (documento n29, reproducido en pp. 449-450). DYNAMZS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 261-290. El Real Laboratorio Químico (1 693- 1700) 279 El conde de Benavente expone que toma todas estas decisiones para eliminar las disensiones que venía observando y para que se acredite de una vez por todas el uso de los remedios químicos por parte de todos los médicos de cámara. La elección de Dionisio de Cardona como uno de los directores del Laboratorio Químico es evidente pero, ¿por qué se escoge a Andrés Gámez? En el memorial de Cardona sólo se cita un posible Superintendente de dicho Laboratorio. El conde de Benavente debió creer necesario la elección de otro director más, un tradicionalista moderado como Andrés Gámez y cuyos antecedentes nos revelan el porqué de su elección. Andrés Gámez era médico de cámara de Carlos 11. Tenía una larga tradición dentro de la asistencia a la casa Real del último de los Austrias (29). En un memorial enviado por este médico para optar a la plaza de médico de familia (30) manifiesta ser examinador del Protomedicato y visitador de boticas de la Corte. Con anterioridad, fue catedrático de Método en Granada durante cuatro años; sirvió en Murcia como médico de la Marquesa de los Vélez; estuvo seis años en Orán con el marqués de los Vélez, donde asistió al hospital, ciudad, castillo y tropas contagiadas de calenturas malignas; fue catedrático de Vísperas en Caller, Cerdeña, durante dos años y fue catedrático de Prima en Nápoles durante siete años, además de Protomédico de dicho virreinato (31). Entre sus estudios señala profesar la medicina racional de Hipócrates y Galeno, si bien también se ha instruido en medicina hm'tica y chimica, indagando la virtud de los remedios de esta naturaleza; conoce la matemática de Euclides, los de esfera de Teodosio, la trigonometría plana y esférica, la geografía práctica, la geometría y la astronomía, profesiones que pueden ser muy útiles a la medicina práctica y anatómica. En uno de los muchos memoriales encontrados sobre este médico manifiesta que durante su estancia en Nápoles había asistido a (29) La primera noticia que tenemos de su persona es que solicita la plaza de médico de familia en 2 de julio de 1672. Su propuesta es tenida en cuenta y jura dicha plaza una semana después. AGP, Expedientes personales, 389/26 y 249/20. (30) Si bien Andrés Gámez ya era médico de familia de Carlos 11, debe presentarse nuevamente para optar a dicha plaza puesto que él lo era cuando Mariana de Austria era regente. Una vez que Carlos 11 es proclamado rey, debe optar nuevamente a la plaza. Juró dicha plaza el 25 de noviembre de 1686. (31) AGP, Expedientes personales, 389/26 y 249/20. DYNAMIS. Acta Hzsp. Med. Sci. Hwt. Elus. 1996, 16, 261-290. 280 MARÍA DEL MAR REY BUENO y MARIA ESTHER ALEGRE PÉREZ todas las anatomías públicas y particulares realizadas en dicha ciudad así como a las oficinas más célebres de la química, teniendo él una en su propia casa. Además dice ser profesor de matemáticas, astrología y astronomía «[ ...] ciencias mui importantes a la profesion medica para el Juizio de las enfermedades.. También tiene la práctica e instrumentos para observar cometas y estrellas y calcular los eclipses del Sol y la Luna, a través de los cuales él hace el juicio de los futuros influjos de ambos en las constituciones saludables o en las epidemias morbosas. Por último, manifiesta haber defendido en la Corte la medicina moderna frente a aquellos que se oponían a la filosofia, medicina y anatomía modernas. En 1686 solicita la plaza de médico de cámara y su petición es tenida en cuenta por el gobernador de la Real Cámara, conde de Monterrey, quien elogia la trayectoria de Gámez. Obtendrá esta plaza en 1693. Teniendo en cuenta los personajes que iban a dirigir el Laboratorio Químico y las ordenanzas de su constitución, dicha institución surgía por un buen camino, considerando la situación de la ciencia española de la época. La primera actividad realizada por Vito Cataldo es la elaboración de una lista de remedios químicos a realizar por él. Esta memoria de medicinas químicas es examinada por los directores del Laboratorio Químico, cuya opinión transcribimos a continuación: «[ ...] con mucho cuydado y distinzion hemos visto y considerado la memoria de las medicinas quimicas ... y nos han parecido muy utiles, y necesarias, para que se pueble y forme con ellas una Botica, o oficina quimica Real, que sea digna de merecer este nombre, por que se compone la referida memoria de los electos y nobles remedios, que suministra la quimica para cuya execucion hemos conferido sobre la elecion de todos los materiales de que se han de sacar y hacer» (32). (32) AGP, Sección Administrativa, legajo 429. Informe de los doctores Dionisio de Cardona y Andrés Gámez, 10 de noviembre de 1694. DI7VAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Iüus. 1996, 16, 261-290. El Real Laboratorio Químico (1693-1700) 28 1 Tras haber sido aprobada esta memoria de remedios químicos, el conde de Benavente cree necesario dotar al Laboratorio Químico de 100 doblones, pagados de gastos secretos, para que comience su doble actividad: manipulación de remedios químicos y adiestramiento de oficiales de botica sobre las nuevas actividades químicas (33). Durante todo este período de tiempo la situación del Laboratorio Químico era un tanto provisional, puesto que no se había determinado su ubicación y no estaba muy clara su vinculación con la Real Botica, dado el enfrentamiento entre el boticario mayor, que veía mermadas sus facultades como jefe absoluto de dicha dependencia, y el manipulante químico. Para remediar ambas dificultades, el 22 de febrero de 1695 el sumiller de corps informa que se ha tomado la resolución de instalar el Laboratorio Químico independiente de la Real Botica. Para ello necesita unas habitaciones adecuadas, y los directores de éste determinan dos: una, en la que se acomodará la oficina de hornos y hornillos para las destilaciones y otra, a modo de almacén, donde se repondrá lo que se manipule. Esta decisión es comunicada al jefe de la Real Botica y al manipulante químico. A continuación el sumiller de corps encarga al maestro mayor de obras que haga un presupuesto para la construcción del laboratorio, presupuesto que se establece en 20.000 reales de vellón. El sumiller indica la necesidad de proveerse rápidamente de este dinero para poder iniciar la actividad química cuanto antes, pero las arcas reales están vacías. Con fecha de 19 de marzo se informa que ya se ha procedido a la separación de las dos habitaciones que se van a emplear para la instalación del Laboratorio Químico. Ambas pertenecían a la Real Botica, en la Casa del Tesoro, pero hasta el momento no estaban siendo utilizadas para nada. El tiempo pasa y, en un documento fechado en 8 de mayo, se hace referencia a todas las diligencias hechas para intentar cobrar el dinero necesario, que sólo se conseguirá si se recibe una orden clara y expresa del rey. Ésta llega el 19 de mayo, pero se indica que no hay dinero en las arcas reales. No hay más noticias hasta el 21 de agosto en que se informa sobre la forma en que se van a realizar las obras. Las dos piezas destinadas a Laboratorio están situadas en el patio de la botica, y se indica cómo se va a reparar y dejar corriente la pieza donde está la chimenea. La siguiente noticia sobre este tema aparece en 12 de (33) AGP, Sec. Adm., leg. 429. DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illw. 1996, 16, 261-290. abril de 1696, en forma de un memorial del Gobernador de la Presidencia de Hacienda, que dice textualmente: «Y asimismo el desconsuelo que me ocasiona que haviendo benido de orden de V.M. Vito Cataldo desde Napoles con dos aiudas para laborar en los remedios quimicos se hallen cassi ociossos por no haverse concluido la separazion que esta dispuesta en la Real Botica y el laboratorio para su manipulazion y el que tienen estos oficiales de no exercitarse continuamente es mui grande pues con tanta retardazion desconfian el lograr el fin para que an sido llamados» (34). No se vuelven a tener noticias sobre estas obras que, al parecer, nunca fueron hechas. El 5 de abril de 1699, por un escrito de Juan de Moya Salazar, sabemos que las obras de la botica si fueron realizadas, aunque de forma imperfecta. 4. PARTIDA DE VITO CATALDO Y SUS AYDANTES A la vista de lo expuesto, Vito Cataldo y sus ayudas nunca ejercieron las actividades para las cuales habían venido a la capital del imperio. Cansados, los ayudas partieron hacia su patria en 1697. El 31 de marzo elevan un memorial al sumiller pidiéndole permiso para regresar a Nápoles: Juan Bautista Pizzi alega como razones la poca salud experimentada en Madrid, mientras que Nicolás de Criscenso, intereses propios que necesitan solucionarse. Además, ambos manifiestan estar poco satisfechos de su estancia en España, al verse ociosos y sin trabajo. El sumiller intenta animarles continuamente, pero ellos insisten en su deseo de regresar a Nápoles. Benavente consulta a Cataldo sobre esta pretensión, contestando el manipulante químico que no los necesitaba para la labor que estaba realizando que, por otra parte, era nula. Con fecha de 8 de mayo se da permiso a ambos ayudantes para que regresen a su patria (35). Un año más tarde, es Vito Cataldo quien regresa a Nápoles. Su partida se retrasó por la llegada a España de su familia quienes, creyendo ver en la corte una (34) AGP, Sec. Adm., leg. 429. (35) AGP, Expedientes personales, 2613/ 18. DYNAMS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. lllus. 1996, 16, 261-290. El Real Laboratorio Químico (1693-1700) 283 vida más fácil, vendieron la farmacia de Nápoles y se trasladaron al encuentro del cabeza de familia. Una vez llegados a Madrid, la esposa de Cataldo enfermó, y el manipulante pidió permiso para trasladarse a Nápoles, pues- to que los médicos recomendaron baños termales como solución terapéutica. El rey le concedió licencia, el 21 de junio de 1698, para ausentarse durante un período de ocho meses. Transcurrido este tiempo, Cataldo pidió que se le concediesen otros cinco más, puesto que su esposa no estaba del todo recuperada y necesitaba tomar unos baños en primavera. Aún así, Cataldo manifiesta su deseo de regresar a la Corte para continuar con su servicio al rey. El sumiller no considera necesario que regrese Cataldo, puesto que para esa fecha ya ha sido sustituido por Juan del Bayle, persona aceptada plenamente por e1 Protomedicato y los médicos de cámara, tanto su literatura como sus experiencias y manipulaciones. Lo cierto es que el referido Bayle se había sometido a todas las exigencias del Protomedicato, que por ello lo veía con buenos ojos, puesto que no suponía ningún peligro para mantener la tradición en la terapéutica palatina. Por tanto, el sumiller considera que Cataldo permanezca en Nápoles como químico del rey hasta que sea necesaria su presencia. Cataldo nunca regresó a la Corte española. Consiguió que su renta fuera trasladada a Nápoles y también pudo colocar el escudo real al frente de su botica napolitana (36). 5. JUAN DEL BAYLE, MANIPULANTE MAYOR DE LO QUÍMICO En el verano de 1697 hace irrupción en el Alcázar madrileño Juan del Bayle, boticario aragonés, que viene a Madrid con la pretensión de demostrar sus conocimientos en materia química y hacerse con una plaza en el Laboratorio. En el memorial que Bayle dirige al sumiller de corps, a modo de carta de presentación, indica que ejerce como boticario galénico y espagírico desde 1669, siendo examinado y aprobado por el Protomedicato en 1674 para ejercer y tener botica abierta en los reinos de España (37). (36) AGP, Expedientes personales, 2613/18. (37) AGP, Sec. Adm., leg. 429. «En el memorial incluso, suplica Juan del Bayle, tenga a bien de mandar se le de empleo en mi Real Botica, donde pueda manifestar su abilidam. DYNAMIS. Acta Hzsp. Med. Sci. Hist. nlus. 1996, 16, 261-290. El sumiller pone la carta de Bayle en conocimiento del Protomedicato, quien exige el examen preceptivo del boticario aragonés para poder ejercer en la corte. Bayle se somete a este examen y el Protomedicato emite un informe muy favorable de su persona y ciencia: «dize el Prothomedicato que aviendo parecido en su Audiencia expuesto el examen de Boticario razional y spargirico, theorico y Practico hallo en el ser no solo sufficiente, sino es Docto en cada cosa de por si, de suertte que el por si solo puede hazer escuela aparte* (38). Paralelamente a este informe del Protomedicato, el sumiller recibe dos noticias favorables sobre Bayle: por una parte, el médico honorario de cámara José del Campo, que conoce al boticario aragonés por haber ejercido en su ciudad natal, le define como un boticario galénico y espagírico, de los mejores de España (39); por otra, tiene conocimiento de la intervención de Bayle en la curación del marqués de Valdeolmos, al que preparó una tintura de quina clara con gran actividad, que le curó por completo. Tras todos estos informes, el conde de Benavente le considera uno de los mayores manipulantes de España y le recomienda para la plaza de ayuda supernumerario de la Real Botica y futuro sustituto de Vito Cataldo en su plaza de manipulante químico. Bayle jura dicha plaza el 2 de octubre de 1697. En los siguientes meses no se tienen excesivos conocimientos de lo que está haciendo Bayle. Una vez que Cataldo regresa a Nápoles, Bayle solicita que quede consignada en los libros de la Real Casa su verdadera situación y, así, pasa a convertirse en el primer químico inscrito entre las plazas de la Real Cámara (40). Hacia los meses de junio y julio de 1698 aparecen numerosos memoriales en los que Bayle pide dinero que él ya ha adelantado. Indica la importancia de conseguir ese dinero pues no puede retrasar las operaciones de lo que está realizando: .suplica a vuestra excelencia sea serbido mandar se le libre esta cantidad, con orden de que se le entreguen sin dilazion, por lo que a de resaltar al mayor serbicio y salud de Su Magestad.. (38) AGP, Sec. Adm., leg. 429, Informe del Protomedicato sobre Juan del Bayle. (39) AGP, Sec. Adm., leg. 429, Informe del médico Joseph del Campo sobre Bayle. (40) AGP, Expedientes personales, 91/6. ! DYNAMZS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Rlus. 1996, 16, 261-290. El Real Laboratorio Químico (1693-1700) 285 ¿Qué estaba haciendo Bayle? Está claro que se trataba de algún remedio de naturaleza química para mejorar la maltrecha salud del monarca. Sea lo que fuere, la importancia era suma, puesto que el sumiller de corps ordena se le pague por la vía de gastos secretos (41). Pero el remedio preparado por Bayle habría de esperar, ya que va a hacer irrupción en la corte un nuevo personaje. 6. UN EPISODIO ALQUÍMCO EN LA CORTE DE CARLOS 11 (42) En el verano de 1698 llega a Madrid, procedente una vez más del reino de Nápoles, Roque García de la Torre, oficial entretenido en los papeles de la Escribanía y Oficios del Reino de Nápoles. Este personaje envía a la corte un memorial de siete folios de extensión, donde expone poseer las notas necesarias para fabricar un remedio secreto capaz de prolongar la vida del rey y hacer posible su sucesión natural. Nos encontramos, claramente, ante un intento de introducir la práctica alquímica en el Laboratorio Químico. El manuscrito alquímico comienza con la presentación del personaje en cuestión. Roque García de la Torre es valenciano y está empleado en la corte de Nápoles. A continuación expone las características y conocimientos que hacen de él la persona adecuada para tratar al monarca, motivo por el cual se ha trasladado desde Nápoles hasta Madrid. Explica como se ha dedicado al estudio de los tres reinos de la naturaleza, habiendo adquirido el conocimiento del espiritu universal y del lapiz osa1 de los sabios. Este último, que no es sino la piedra filosofal de los alquimistas, puede ser elaborado por medio de la ciencia practica quimica, y tiene dos usos primordiales: transformar un metal imperfecto en oro o plata y preparar el elixir, que sirve para conservar la naturaleza humana en perfecta y dilatada salud. (41) AGP, Sec. Adm., leg. 429, <<El Conde de Benavente, pone en las Reales manos de V.M. el memorial inclusso de Juan del Bayle; y sobre los 50 pessos que a suplido y hasta 50 doblones que a menester para lo que esta executando y se le a encargado. 18 de julio de 1698n. (42) Sobre este aspecto versó la Tesis de Licenciatura citada en nota 25 y próximamente aparecerá publicado REY BUENO, M. Mar; ALEGRE PÉREz, M."sther. Roque García de la Torre, alquimista al servicio de Carlos 11, Llull, 1995, 18, 545-567. DYNAMZS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illw. 1996, 16, 261-290.