Protomédicos y Protomedicato en Cataluña
Abstract
La creación del Protomedicato de Castilla por los Reyes Católicos significó, en Cataluña, la persistencia de los Protomédicos reales existentes en la antigua Corona de Aragón. Progresivamente irán dependiendo de aquél hasta su total asimilación a lo largo del siglo XVIII. Aquí se analizan unas etapas bien definidas que van desde la persistencia de los nombramientos reales directos, pasando por una estrecha relación entre Protomédicos y Colegio de Doctores en Medicina hasta, en el último período del siglo XVIII con una clara influencia de la recién creada Academia de Medicina.
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Protomédicos y Protomedicato en Cataluña RESUMEN La creación del Protomedicato de Castilla por los Reyes Católicos significó, en Cataluña, la persistencia de los Protomédicos reales existentes en la antigua Corona de Aragón. Progresivamente irán dependiendo de aquél hasta su total asimilación a lo largo del siglo XVIII. Aquí se analizan unas etapas bien definidas que van desde la persistencia de los nombramientos reales directos, pasando por una estrecha relación entre Protomédicos y Colegio de Doctores en Medicina hasta, en el último período del siglo XVIII con una clara influencia de la recién creada Academia de Medicina. BIBLID [0211-9536(1996) 16; 205-2171 Fecha de aceptación: 30 de junio de 1995 La instauración en la España moderna de la institución del tribunal del Protomedicato no significó novedad alguna para Cataluña sino la confirmación de una figura ya existente: la del Protofísico o Protomédico. Los antecedentes se remontan al rey Pedro el Ceremonioso quien en 133'7 escribía a Pere Cabassa y a Bartomeu Domingo, éste cirujano de Cernera, a quienes sin otorgarles cargo oficial alguno, les ordenaba que castigasen a quienes ejercían la medicina sin el correspondiente titulo. Un siglo más tarde, en 1444, Alfonso V el Magnánimo, desde Nápoles, designaba Protomédico a su arquiatra personal con un titulo de posible origen italiano (1). A lo largo del período que voy a tratar, más que exponer una visión en conjunto del Protomedicato de o en la Cataluña de la España moderna, trataré de dar a conocer su evolución en las distintas etapas politico- (") Profesor Titular de Historia de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Barcelona. Centro de Documentación de Historia de la Medicina de J. URIACH & Cía., S.A. Degá Bahí, 59-67, 08026 Barcelona. (1) CARDONER PLANAS, Antoni. Hzst6n'a de la Medicina a la Corona d'riragó (1162- 1479), Barcelona, Scientia, 1973, pp. 112 y ss. DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 205-217.
administrativas a las cuales aquél debió adaptarse, más o menos subordinado al Protomedicato de Castilla hasta su total asimilación -como veremos- a lo largo de la segunda mitad del siglo XWII. En un primer momento -por cierto muy corto- Fernando el Católico siguió la política de sus predecesores en la corona catalana. A partir de la segunda mitad del siglo m se nota una clara influencia del Colegio de Doctores en Medicina de Barcelona, mientras que tras la desaparición de éste durante el reinado de Felipe V, iban a prevalecer los méritos políticos de los candidatos, para nuevamente ser el estamento corporativo, esta vez la Academia de Medicina barcelonesa a partir de 1770, quien «sugeriría» los personajes más idóneos para desempeñar el cargo, siempre con el beneplácito de la Real Audiencia. Las fuentes documentales conocidas hasta el momento no son muy explícitas. Por una parte el Archivo de la Corona de Aragón (A.C.A.) , hasta el reinado de los Reyes Católicos fuente insustituible de información, ya no recoge toda la documentación de estado y, por lo que respecta a la medicina, son escasos los datos reflejados en él más allá de aquella fecha. La fuentes ciudadanas recogidas en el Dietari del Antich Consell Barceloni proporcionan un sólido conocimiento de la epidemiología y de la sanidad de la capital del Principado pero olvidan reseñar las actividades de los Protomédicos quizá por no ser consideradas de incumbencia municipal. Los fondos del Archivo Notarial de Protocolos de Barcelona (A.N.P.B.), actualmente en fase de informatización, tampoco han proporcionado hasta el presente más que datos esporádicos, inconexos, entresacados de testamentos, inventarios, etc., salvo en el capítulo concerniente a la inspección de farmacias, exhaustivamente estudiado por Ramón Jordi en el período comprendido entre los siglos xw y principios del ~II. A él hay que acudir para el conocimiento de la cronología de los Protomédicos del momento (2). (2) JORDI GONZÁLEZ, Ramón. Relaciones de los boticarios catalanes con las instituciones centrahs. Tesis doctoral, Universidad de Barcelona, 1970. Con posterioridad apareció publicada escalonadamente en la revista CircularFarmacéutica a lo largo del año 1973 y en 1975, Gráficas Gispert, de La Bisbal, editaron una segunda edición con índices. DYNAMZS. Acta Hisp. Med. S&. Hist. Rlus. 1996, 16, 205-217.
Protomédicos y Protomedicato en Cataluña 207 El último periodo que se inicia a partir del siglo m11 es el mejor estudiado gracias, por una parte, al fondo de la Real Audiencia existente en el A.C.A. y, por otra, a la documentación administrativa del Tribunal del Protomedicato conservada en el llamado Archivo Universitario de Cervera (A.U.C.) que comentaré más adelante. En una primera época que podríamos considerar de transición, de adaptación de la antigua organización catalana a la nueva estructura adoptada para Castilla, los nombramientos proceden directamente del rey, en este caso de Fernando 11 de Aragón y V de Castilla, el cual sigue la tradición de premiar con tal distinción a sus propios médicos, como personajes de su mayor confianza. Pero a partir de 1493, con el alejamiento del centro decisorio del poder de la periferia del estado y las cada vez más esporádicas visitas a la capital de su Condado de Barcelona, el rey irá acompañado de profesionales castellanos, a la vez médicos de la reina, a quienes otorgará el control de la nueva organización sanitaria. Progresivamente la fonética catalana de los médicos reales, Bernat de Granollachs, mestre Badós, Bernat de Casaldovol, Joan de Ribesaltes, etc. dará paso a los apellidos castellanos de Juan Fernández de Guadalupe, Fernando Álvarez de Abarca, Nicolás de Soto o Juan Rodríguez de Toledo, en una clara significación de la entrada de la administración sanitaria castellana en Cataluña. Y a este respecto y con el objeto de iniciar el proceso de unificación, en 1493 el rey cesa a Bernat de Casaldovol designando en su lugar a Juan de Guadalupe y a Juan Rodríguez de Toledo, ya Protomédicos de Castilla, los cuales pocos días después y ante el notario Joan Vilar delegaron poderes en Antoni Amiguet y en Jaume Bofill como nuevas figuras de lugartenientes de Protomédico y de Protoquirúrgico, respectivamente (3). Ante la oposición de los médicos de la ciudad, Amiguet fue destituido dos años más tarde y substituido por Miquel Montlleó mientras que Andreu Casterás sucedía a Bofill. Nuevamente hubo cambios en 1510, cuando figuran documentados Jaume Freixa y Alonso González (3) SIMÓN DE GUILLEUMA, José María. Jaime Bofill cirujano del emperador Carlos V. Medicamenta, 1959, núm. 349, 316-320. DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. h. 1996, 16, 205-217.
de cangronis como protofísicos del Principado y de los condados de Rosellón y Cerdaña (4). Personalmente he querido situar como fecha significativa de aquel cambio fonético y político la de 1516 cuando Bernat de Casaldovol examinó a Pedro López de Toledo concediéndole el grado de Doctor en Medicina. Una segunda etapa se inicia hacia la segunda mitad del siglo m. Hasta entonces, ya por dejadez del gobierno municipal o por la influencia de otras universidades más prestigiosas como la de Montpellier y hasta la más próxima de Lleida, la de Barcelona no llegó a alcanzar su total consolidación: a partir de la reforma de 1565 el Estudi de Medicina -la Facultadse integró en la Universidad, si bien bajo un control subyacente del Colegio de Doctores que podía rechazar a los opositores a cátedra al disponer de seis representantes en el Consejo universitario (5). A ello podemos añadir la reglamentación local en el ejercicio de la profesión -también dependiente de aquélhechos que presuponen su participación en la designación de los candidatos a Protomédico, en su mayor parte vinculados a la Universidad. Abundando en este supuesto, cuando en 1683 Francisco Morelló solicita la futura en la designación, demostrando su adhesión a Carlos 11 y su actuación como Protomédico de las galeras, solicitud en la que insiste en 1684 y en 1690, el Consejo de Aragón no la recomienda al prever un posible enfrentamiento con los médicos de la ciudad (6). Por descontado, los nombramientos debían recibir el beneplácito del Rey y los designados juraban el cargo ante su lugarteniente en el Principado, procedimiento que se mantuvo hasta la supresión de las universidades catalanas tras la guerra de Sucesión. (4) SIMÓN DE GUILLEUMA, nota 3. (5) ORDMACZONS e nou redrec per instauració, refomtació e reparatió de la Universitat del Studi General de la ciutat de Barcelona en lo any Mil sinccents noranta y sis, Barcelona, Gabriel Graells y Giraldo Dotil, edición facsímil, Barcelona, Pubicaciones de la Universidad, 1973. (6) VILAR, Iosef. A la pretensión de Prothocimjano ... Barcelona, [si.], 1657, (Biblioteca de la Facultad de Medicina de Valencia). DYNAMZS. Acta Hisp. Med. Sci. HZst. nlw. 1996, 16, 205-217.
Protomédicos y Protomedicato en Cataluña 209 A partir del último cuarto del siglo m conocemos la trayectoria de la casi totalidad de los Protomédicos que actuaron en Cataluña, así como la de algunos de los aspirantes, muy pocos hasta el siglo XVIII, los cuales sin respaldo alguno, se limitaban a presentar sus memoriales ante el Consejo de Aragón. El primero documentado es Enric Sola, citado por uno de aquellos pretendientes del que me ocuparé más adelante. Natural de la ciudad condal, se graduó de bachiller en el Estudio de Medicina el 6 de abril de 1566 y casi simultáneamente figura como miembro del Colegio de Doctores regentando una cátedra a partir de 1569 (7). El 6 de octubre de 1577 fue designado Protomédico falleciendo posiblemente alrededor de 1588 fecha en la cual, el 28 de junio, Jerónimo Mediona recibió igual nombramiento de manos del virrey Manrique de Lara. Mediona nació en Figueres y estudió en Montpellier gozando de una beca del llamado Colegio de Girona (8). Catedrático de la Facultad de Medicina barcelonesa un año antes de su nombramiento como Protomédico, fue decano de aquélla en 1600, a la vez que el Consejo de Ciento de la ciudad, el Consell de Cent, le delegaba para el estudio de la epidemia de peste de 1589 (9). A su muerte ocurrida el 30 de agosto de 1603, un inventario de sus bienes relacionó 133 libros de medicina formando parte de su biblioteca. Pese a esta aparente continuidad, entre 1587 y 1592 figura como lugarteniente de Protomédico Juan Rafael Moix, a quien le podemos suponer una actuación delegada o interina. Su figura es de sobra conocida para no ser considerado un personaje de relleno. Nacido en Girona, estudió en (7) DANÓN BRETOS, José. Notas médicas en los libros del Estudi General de Barcelona (siglos xw-X~II). Cuadernos de Historia de la Medicina Española, 1971, 10, 187-212. (8) DULIEU, Louis. Le College de Girone de Montpellier. Zn: Actas. I Congr. Hist. Medicina Catalana, Barcelona, 1970, vol. 4, pp. 89-105. (9) FERRAN, Jaime; VINAS Y CUSI, Federico; GRAU, Rosendo de. La Peste bubónica. Memoria sobre la epidemia ocurrida en Porto en 1899. Barcelona, Tip. Suc. de F. Sánchez, 1907, p. 435. En el año 1955, el Instituto Municipal de Historia de Barcelona publicó una separata de la parte histórica de esta obra con el título Datos históricos sobre epidemias de peste ocurridas en Barcelona, conservando la paginación de la edición original. DYNAMZS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. nlw. 1996, 16, 205-217.
Valencia como discípulo de Luis Collado. Miembro activo del Colegio de Doctores barcelonés entre 1590 y 1604 de él se conserva el Llibre de la peste dividit en tres tractats (Barcelona, 1587), al que podemos añadir otros dos opúsculos publicados en Colonia hacia 161 2 (10). A la muerte de Mediona, el capitán general Héctor de Pignatelli, duque de Monteleón, designó interinamente a Gabriel Antonio Bosser, confirmado poco después como titular y también ligado al claustro de la Facultad de Medicina. Graduado de licenciado y de doctor presentado por el anterior -hecho que puede representar un signo de amistad-, en 1595 actúa como juez en unas oposiciones, encargándose en 1605 de la lectura de la cátedra de De differentiis et causis morborum et instmmentorum (11). Profesionalmente actuó en el ejército y, en política, llegó a conselh en cap -primer mandatariode Barcelona. En sus últimos años, falleció en 1623, era periódicamente sustituído por su hijo Alvaro Antonio Bosser hasta el nombramiento definitivo de éste en aquella fecha. No me consta la vinculación de Alvaro Bosser con la Facultad de Medicina aunque al igual que su padre participó activamente en el gobierno municipal. De él se conservan visitas de inspección firmadas en 1640 y si bien en 1647 designó un procurador para ciertos asuntos el hecho indica su permanencia como Protomédico. Posiblemente ocurrió algún percance en sus últimos años de actuación dado que en 1642 un médico desconocido, Alfonso Simón, solicitó el cargo de Protomédico, topando con la negativa del Consejo de Aragón el cual opinó que «no hay necesidad que se provea por ahora», confirmando la hipótesis de la actividad de Alvaro Antonio Bosser. (10) ASSOCIACIÓ General de Metges de Llengua Catalana. Bibliografia Medical de Catalunya. Barcelona, Imp. Elzeviriana-Borrás, Mestre y Cia., 1918, pp. 275-276. (11) DANÓN, nota 7. (12) Insistiendo en los datos proporcionados por Ramón Jordi, que amplía con referencias al A.C.A., puede consultarse: Arxiu Notarial de Protocols de Barcelona (A.N.P.B.): 1) notario Pere Saragossa, manual 1510, leg. 2: trata de los médicos de Barcelona y del Estudio de Medicina; 2) notario Joan Lucas, manual 15341559, legajo 6: Liber Studii generalis medicomm et artistorum civitatis Barchinone; 3) notario Calcerán Devesa, visitas del Protomédico de Cataluña, manual 1592; 4) notario Salvador Coll, manual 1603, legajo 24 (todo él recoge asuntos del Protomédico). DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. HGt. IUus. 1996, 16, 205-217.
Protomédicos y Protomedicato en Cataluña 21 1 Al igual que a Jordi, tampoco me ha sido posible hallar datos entre 1647 y 1664 si bien en 165'7 el catedrático de cirugía José Vilar presentó un memorial exponiendo la necesidad de la existencia de un protocirujano, dada la hasta entonces exclusiva dependencia de los cirujanos del Protomedicato y solicitando para sí tal designación. La petición iba apoyada por otro memorial firmado por José Monrás abundando en los mismos razonamientos (13). Contemporáneo a este episodio cabe citar a Juan Maresch, documentado en 1654 y asimismo con posible nombramiento interino, litigando con los boticarios de Girona unos años después. Procedente del claustro universitario, regentaba la cátedra de Prima al tiempo que también el Consell de Cent le encargaba la práctica de autopsias de posibles apestados. Su sucesor tampoco es conocido con certeza. Asimismo con carácter interino podemos situar a Paladi Juncar -o Joncar- y Llongarriu, nacido en las cercanías de Olot (Val1 del Bac) en 1625 y fallecido en Barcelona en 1691. Procedía del estamento militar, era Protomédico del ejército aunque sin relaciones conocidas con la universidad ni con el Colegio de Doctores. Hacia 1680, sin embargo, también participó activamente en la política municipal de Barcelona. A partir de 1671 se reemprende ya de forma ininterrumpida la serie de fuentes documentales. El 12 de noviembre de 16'70 fue designado Raimundo Monnar, al igual que Joncar con antecedentes castrenses. Se conoce su paso por el Hospital de Tarragona y que en 1662 era médico del ejército en Galicia donde fue propuesto para Protomédico. De regreso a Barcelona no he podido confirmar su supuesta actuación en el Hospital de Santa Creu y sí, en cambio, su actividad política de plena fidelidad al rey por cuyo motivo fue perseguido por el ejército francés que en aquellos momentos ocupaba una parte de Cataluña, falleciendo en 16'74. De él se conserva una extensa documentación sobre inspección de farmacias, am- (13) VILAR, José. A la pretensión de Prothocirujano que tiene Josef Vilar cirujano y catedrático de cirugia en la Universidad de Barcelona ... , (si.), 1657, 15 p., (Biblioteca Universitaria de Valencia). Con igual título pero firmado por Iusepe Monrás, apoyando la petición del anterior, se conserva otro memorial en la Biblioteca Histórica de la Fundación Uriach, también s.p.d.i. y solamente de 4 hojas. DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illw. 1996, 16, 205-217.
pliamente reseñada por Ramón Jordi, aunque sin datos sobre reválidas de médicos (14). Entre 1672 y 1674 le había sucedido interinamente su hijo Francisco, también militar y a su vez opositor a una cátedra de la Facultad de Medicina. Parece ser, sin embargo, que debió reincidir en el cargo dado que en el Tractatus de peste de José Fornés publicado en 1725, figura su preceptiva aprobación como Protomédico posiblemente otorgada con anterioridad a la guerra de Sucesión (15). Otro intento de salirse de las reglas establecidas lo encontramos en estos momentos cuando Juan Andrés y Talau, natural de Prada de Conflent -actualmente, territorio francés- «suplica a V. Magestad, le haga merced de la placa de Protomédico del Principado de Cataluña, que oy vaca por muerte del Doctor Ramón Monnar, que en ello recibirá la merced grande que espera de la Poderosa, y real Mano de V. Magestad» (16). A través de su exposición sabemos que entre 1647 y 1649 se había graduado en Artes en Barcelona y, desterrado del Principado por los franceses, cursó medicina en Valencia regresando nuevamente a la ciudad condal donde se doctoró en 1654; aquí obtuvo el titulo de maestro anatómico y opositó a la cátedra sin resultado. Revalidado por el Protomedicato de Madrid en 1670, sirvió a la Comunidad de El Escorial y a la Casa de Castilla en calidad de médico de Familia. No consta que fuese atendida su petición. Tras aquellas interinidades y estas solicitudes extemporáneas, podemos considerar que con Joan D'Alós i Serradora (Moia, 1617 - Barcelona, 1695) se restablece la normalidad. Alós, militar y canciller real, se distinguió en política llegando a conseller 3Ue Barcelona además de catedrático de su Estudi de Medicina. Autor de tres libros de carácter farmacológico, sus obras más conocidas (14) Documentos citados en nota 12. (15) FORNES, Josephus. Tractatus de peste precipuae Gallo+rovintiali et occitanicae grassanti, in quinque partis divisus. Cum annexis opusculis, Barcelona, Typ. Mariae Marti Viduae, 1725 (Biblioteca Histórica de la Fundación Uriach). (16) [Memorial firmado por el Doctor Juan Andrés y Talau ...] (si.), 1 h. (Biblioteca Histórica de la Fundación Uriach). DYNAMZS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1996, 16, 205-217.
Protomédicos y Protomedicato en Cataluña 213 son la Pharmacopoea cathalana sive antidotarium barcinonense restitutum (1 686) y De corde hominis disquisitio physiologico-anatomica recientemente traducida al catalán (1 '7), la mayor aportación española del siglo al conocimiento del aparato cardiovascular (18). El 19 de diciembre de 1674 Alós fue designado Protomédico en cuyo cometido pretendió luchar contra el instrusismo, a la vez que se quejaba de la falta de reválidas y de exámenes para las matronas y del insuficiente periodo de tres años que mediaba entre las sucesivas visitas de inspección a las farmacias. Tampoco conocemos datos de su actuación ante los médicos a quienes convocaba a examen en su domicilio de la calle del Regomir de Barcelona. A su muerte, poco antes del inicio de los condicionamientos políticos que llevarían a la ascensión al trono de Felipe V y, como consecuencia, al inicio de la guerra de Sucesión, Carlos 11 designó para sucederle a Joan Esteve, de quien no dispongo de más datos que los de su supuesta relación -por su apellidocon Rafael Esteve, uno de los últimos catedráticos del Estudio de Medicina de Barcelona antes de su clausura en 1'714. Debió fallecer antes de 1698 pues de esta fecha es una Tarifa e nou redres en los preus de las medicinas an de exhigir los Apothecaris del present Principat de Cathalunya mandada redactar por Francisco Sanpere, baremos de exclusiva competencia de los Protomédicos (19). Sanpere siguió actuando tras la llegada a Barcelona del archiduque Carlos en 1'705 -Carlos 11 para los catalanes- y pese a haber permanecido en la capital durante el sitio de Felipe V, éste le confirmó inicialmente en el cargo si bien poco después se le prohibió el ejercicio (20). (17) ALOS 1 SERRADORA, Joan D'. Disquisició$siol6gico-anat6mica sobe el cor huma (Barcelona any 1694). Edició dirigida i presentada pel Dr. Marius Petit i Guinovart i traduiila del llutz' pel Pro$ Ramon Fewan i Sans, Barcelona, Uriach, 1995. (18) LÓPEZ PINERO, J. M. La introducción de la ciencia moderna en España. Esplugues de Llobregat, Barcelona, Ariel, 1969. (19) SANPERA, Francesch. Tarifa e nou redris en los preus de las medicinas un de exhigir los Apothecaris del Present Principat de Cathalunya. Feta per orde del Magnzfich Dr. ..., prothomedich per la S.C.R. Magestad en dit Principat y Comptats de Rosselló y Cerdanya. Reuocant la Tanfa feta en lo any 1696 y qualsevol antecedents, Barcelona, Imp. Rafael Figueró, 1698. (20) A.C.A., PapelesdeS.E., 1; 190. DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Rlus. 1996, 16, 205-217.