Los inicios de la cultura de masas (algunas observaciones no-androcéntricas)
Abstract
Moreno Sardà, Amparo
Full text
ARTICLES Analisi 13, 1990, 137-143
LOS
INICIOS
DE
LA
CULTURA
DE
MASAS
(Algunas
obse aciones no-and océn icas)
Ampa o
Mo eno
Sa da
El p opósi o de es a in e ención no es de ini cómo se p odujo es e inicio de
la cul u a de masas - é mino que hab ía que ma iza -, sino esboza algunas
obse aciones que se de i an de la insa is acción que me p oducen las explicaciones
académicas habi uales,
y
que se elacionan con el a amien o que me ecen los
di e sos aspec os de la ida social: con lo que se suele conside a como
signi ica i o
y
lo que se ma gina como insigni ican el.
Las imágenes del ca el
y
el íp ico de es as Jo nadas esul an ilus a i as al
espec o.
Y
no po el pun o de is a que adop ó el o óg a o, sino po el pun o de
is a de quien ha seleccionado unas imágenes
-y
no o as- como ep esen a i as
de una época: po el pun o de is a p opio de quienes somos p o esionales de
-o
p o esamos en- el sabe académico. Es e pun o de is a, que podemos de ini
como and océn ico2, nos habi úa a p i ilegia una pa e de lo que las uen es
1
Sob e las es icciones que el discu so académico impone a la comp ensión de la cul u a de
masas, e
MORENO
SARDA, Ampa o,
En o no a la,comp en ión his ó ica de la cul u a
de
masas.
(1)
El o den and océn ico del sabe académico.
ANALISI núm. 12, Depa amen de Pe iodisme de la
Uni e si a Au bnoma de Ba celona, (1990). En una línea simila , aunque e i iéndose
conc e amen e al análisis ma xis a, es de sumo in e és el aabajo de Guille mo SUNKEL,
Razón
y
pasión en la p ensa popula .
Un
es udio sob e cul u a popula , cul u a de masa
y
cul u a poli ica,
ILET, San iago de Chile, 1985, especialmen e sus plan eamien os en omo a «lo ep esen ado, lo no
ep esen ado y lo ep imido» y a
«
las ma ices cul u ales y la ep esen ación de lo popula en los
dia ios popula es de masas».
2
Según mis indagaciones, las limi aciones que el discu so académico impone pa a la com-
p ensión de la cul u a de masas, se de i an de que el yo cognoscen e del sabe académico adop a una
pe spec i a que puede de ini se como and océnmca, é mino que no debe con undi se con
sexis a.
«And o-cen ismo hace e e encia
a
la adopción de un pun o de is a cen al, que se a i ma
hegemónicamen e elegando a las má genes de lo no-signi ica i o o insigni ican e, de lo negado,
cuan o conside a im-pe inen e pa a alo a como supe io la pe spec i a ob enida; es e pun o de
is a, que esul a así alo ado posi i amen e, se ía p opio no ya del homb e en gene al, de odos y
cualquie se humano de sexo masculino, sino de aquellos homb es que se si úan en el cen o
his o iog á icas nos o ecen,
y
a menosp ecia y enuncia a o as, has a igno a
aspec os undamen ales de la ida social; al mismo iempo, nos conduce a a ibui
un papel p o agonis a
y
ec o a los pe sonajes
y
ac uaciones que p i ilegiamos, y a
c ee que los es an es se es humanos
y
las es an es ac uaciones ca ecen de
p o agonismo y epe cusión his ó ico-social.
F en e a es a isión, que conduce a p es a una a ención p e e en e a esa p ensa
polí ica o mal llamada de in o mación gene a!, p opongo que o ien emos nues a
mi ada hacia o os espacios
y
iempos de la ida social pa a que la con emplemos
desde o os ángulos. En p ime luga , hacia los espacios domés icos de la inmensa
can idad de a ones adul os de aza blanca que pueblan el ca el de es as Jo nadas.
Cie amen e, sob e los muebles de sus domicilios encon a emos, jun o a esos
pe iódicos polí icos que ela an los con lic os
y
las alianzas exis en es en e ellos
(La Vangua dia, La Veu de Ca alunya, La Publici a
...),
esa o a p ensa emenina y
amilia
(El Hoga y la Moda, La Muje en su Casa, Mundo Femenino
...)
que nos
habla de las modi icaciones que se es án p oduciendo en es os espacios domés icos:
de la p og esi a nuclea ización de las amilias
y
del acceso de las muje es a esos
escena ios que los a ones c eían su eudo pa icula , ema és e de publicaciones
polí icas y eminis as que apa ecen en es e pe iodo
(Muje , Cul u a In eg al y
Femenina, Ellas
...)s.
Y
encon amos ambién o as publicaciones que alimen an la
sen imen alidad in an il
(En Pa u e , La Mainada
...)
o adul a de es os a ones
(Mi ado , El Be Neg e
...),
uno de cuyos exponen es más ilus es es la e is a
D'Ací i d'All~,
que es udia Joan Mane1 T esse as43 cuyas mani es aciones de
hegemónico de la ida social, se au ode inen a sí mismos como supe io es,
y,
pa a pe pe ua
su hegemonía, se imponen sob e o as
y
o os muje es
y
homb es median e la coe ción
y
la
pe suasi6n/disuasi6n
...
D.
Una demos ación académica de es e plan eamien o puede encon a se en
MORENO SARDA, A.,
El A que ipo Vi il, p o agonis a de la his o ia. Eje cicios de lec u a no-
and océn ica,
La Sal, Ba celona, 1988,
y
en
La
o a «Polí ica» de A is ó eles. Cul u a de masas y
di ulgación del A que ipo Vi il,
Ica ia, Ba celona, 1988. Pa a la elabo ación de es e ex o me he
basado en el modelo expues o po A is ó eles en La Polí ica,
y
en las consecuencias que podemos
ex ae pa a la comp ensión de la génesis his ó ica de la cul u a de masas. Ve ambién en SUNKEL,
op. ci .
3
Es os
y
o os da os que expond é en es e ex o sob e la p ensa emenina
y
amilia de es e
pe iodo, los he ex aído del excelen e abajo de Danikle BUSSY-GENEVOIS sob e es a ma e ia,
conc e amen e de un esumen publicado en las Ac as de las 11 Jo nadas de In es igación
in e disciplina ia, sob e
La
muje en la his o ia de España, siglos XVI-XX,
edi adas po el Se icio
de Publicaciones de la Uni e sidad Au ónoma de Mad id (1984), con el i ulo
P oblemas de
ap ehensión de la i& co idiana de las muje es españolas a a és
de
la p ensa emenina y amilia
(1931-1936).
Algunos de los plan eamien os que hago aquí sob e el papel de es as publicaciones
como uen e his o iog~~ca pa a el conocimien o de la ida p i ada, se los debo a ella en buena
pa e.
4
Sob e es e magazine, e un esumen de la in es igación que es a ealizando Joan Manuel
T essenas pa a su doc o ado en ESPINET,
F.,
G6MEZ MOMPART, J.
LL.,
MAR~N,
J.
M.,
P emsa,
comunicació i cul u a a Ca alunya du an el p ime e c del segle XX,
Facul a de Ciencies de la
in o mació de la UAB, Bella e a, gene 1989, que se ha dismbuido en es as Jo nadas. Ve a nbikn
TRESSERRAS, J. M.,
República i cul u a de nasses: la mode ni a de les o mes de ida,
AVUI,
Suplemen Comunicació, 1-11-1989.
((p og eso, cosmopoli ismo y mode nización» apa ecen ambién en las e is as
leídas po las muje es: higiene y colonias, moda, depo e, ocio, iajes y un
p og esi o in e és po la alimen ación más ácil y e inada son emas habi uales en
es as publicaciones con las que se iden i ican unos g upos sociales que, g acias a los
negocios, disponen de ocio.
Pe o no limi emos nues o campo isual a las he ede as y los he ede os de
es os hoga es y, a a és de la pue a de se icio, ab amos nues a isión hacia esas
o as muje es y homb es que un día abandona on las ie as en las que nacie on y
ansi an aho a po es os domicilios como c iadas y c iados, doncellas y chó e es.
Mi emos, pues, hacia las deshe edadas y los deshe edados que cons i uyen esas
muchedumb es que, según la «expe iencia isual» de O ega
Y
Gasse 5, an es
((pasaban inad e idas, ocupaban el ondo del escena io social», y que aho a «se
han adelan ado a las ba e ías)) y se han con e ido en «el pe sonaje p incipal», esas
«masas» que hacen exclama al ilóso o: «Ya no hay p o agonis as, sólo hay co o»,
con una ase que exp esa más el emo de quienes se conside an mino ías selec as
a pe de sus p i ilegios, que la ealidad social, como e emosó.
Cie amen e, desde la pe spec i a de es as muchedumb es deshe edadas que
acuden a la ciudad, el espacio u bano apa ece como un g an espacio dis ibuido,
a qui ec ónica e ins i ucionalmen e, en e espacios pa imoniales p i ados y
espacios del pa imonio público o escena ios de la e-p esen ación de es e o den
u bano: escena ios eligiosos, donde se i ualizan el nacimien o y la mue e y
ambién las alianzas ma imoniales median e las que se negocian las elaciones
pa imoniales; escena ios públicos laicos, desde los que se egulan las elaciones
sociales según las eglas del juego polí ico y me can il. Escena ios sac alizados
odos ellos y e-cons uidos simbólicamen e en las di e sas publicaciones, en el
ea o, la li e a u a
y
el cine, pa a ememo a los ges os y las palab as ap opiadas a
cada espacio- iempo,
y
que nadie debe ansg edi so pena de con e i se en
p o agonis as de las páginas de sucesos.
P ecisamen e, los habi an es de es a ciudad se an a bene icia ampliamen e de
es a a alancha de población deshe edada a la búsqueda de medios de subsis encia:
alquilando habi aciones o pisos, especulando con po ciones de e i o io que
adquie en un alo supe io al que enían, endiéndoles los alimen os y o os
ORTEGA
Y
GASSET
,
J.,
La
ebelión de las masas,
Espasa Caipe, Mad id, 1979 (2a), p. 67. La
noción de « ebelión del co o» es u ilizada ambién po SUNKEL, op. ci . no a 1.
«De la P ime a Gue a mundial a 1930, las mig aciones in e io es alcanzan ni eles has a
en onces desconocidos. A la o e a de abajo en indus ias es imuladas po la gue a sigue, du an e
la Dic adu a, la polí ica de ob as públicas y el auge de la cons ucción.
(...)
Las g andes me ópolis
son las más a ec adas du an e la Dic adu a.
(...)
En Ba celona apa ece una comen e nue a
y
du ade a de inmig an es me idionales (andaluces) que suplen la emig ación de p o incias p óximas
(A agón
y
Le an e)»,
MALERBE,
P.,
La
Dic adu a,
en
TuÑÓNDE
Lm,
M.
(di .),
His o ia de España,
o1.9, Labo , Ba celona, 1988, p. 21-22. Según da os de Ca me MASSANA en
Indú ia, ciu a i
p opie a . Poli ica econdmica i p opie a u bana a l'd ea de Ba celona (1901-I939),
Cu ial,
Ba celona, 1985, y ci ados po ESPINET
y
o os, op.ci ., en e 1900
y
1930, la población de Ba -
celona pasó de 553.000 a 106.000, mien as que la población de Ca alunya pasó de 1.966.382
a 2.791.293.
medios de subsis encia, pagando sala ios educidos po los abajos domés icos o en
las áb icas
...
De modo que es a población u bana pod á consolida y amplia sus
pa imonios, y accede a escalones supe io es de la je a quía social7.
De ahí esa mode nización de los domicilios p i ados, ese incipien e con o
domés ico p opo cionado po las ins alaciones de agua, desagües y elec icidad y
o os bienes di e sos p egonados po la publicidad come cial; pe o, ambién, esas
que ellas y alianzas en los escena ios públicos de ca ác e polí ico, que la p ensa
egis a.
Po que esa (( ebelión del co o» de la que hablaba O ega
-y
que segu amen e
no se p odujo de una ez po odas, sino en sucesi as ases-, con an no able
aumen o de ac o es públicos, nos indica ambién que se ha inc emen ado el núme o
de pad es de amilia (de p opie a ios de pa imonios in e esados, en consecuencia,
en los negocios de la pa ia), que se en en an y negocian con los pa icios
an e io men e asen ados su pa icipación en los p i ilegios del pode .
Pe o a ibui la condición de pad e de amilia solamen e a la olun ad de los
machos es o o ga les una omnipo encia o una bm alidad desmesu adas, u o o ga a
las muje es una docilidad o una es upidez no menos excesi as. Po an o, si al
papel depende ambién de que haya hemb as que los inci en y e-conozcan como
ales, hab á que admi i que al mismo iempo aumen a el núme o de dueñas de sus
hoga es, o amas de casa, que elan po los ma imonios de sus hijos e hijas
mien as escuchan los cu sos de cocina o la adiono ela de Radio Associació, el
consul o io de ((Radio emina)), de Radio Ba celonas, o alimen an sus sueños con
algún cuplé. Todo es o en unos iempos en que, además, las muje es dispu an a los
homb es el monopolio que eje cen en la escena polí ica y, al con e i se en esas
ciudadanas a las que se di ige Ma ía Luz Mo ales desde las páginas de
El
Hoga
y
la Moda,
duplican aquel «co o».
Todas es as aspi aciones y con lic os que las dis in as publicaciones e-p oducen
ponen de mani ies o una se ie de ans o maciones sociales que nos pe mi en
supone , con el
Femina i Dona
i
Cul u a de Masses9,
que ((acaso las ans o -
maciones sociales a ec an en p ime luga a lo p i ado y en consecuencia, son
econocidas
y
sancionadas pos e io men e en el espacio público...».
Po que, al amplia nues o campo de isión, empezamos a islumb a , en esa
elación en e la p ensa polí ica
y
la p ensa pa a muje es,
un
enómeno que suele
pasa inad e ido: la ((modi icación del umb al que delimi a lo p i ado y lo
'En e 1860
y
1930 el é mino municipal de Ba celona aumen ó su supe icie en un 573%,
median e la anexión de municipios ecinos. Hacia 1923, había unos 100.000 ealquilados
y
30.000
ba aquis as. Ve
ESPINET
y
o os, op.ci ., p.6.
8
FRANQUET
I
CAL VE^,
Rosa, 1986.
His o ia de la adiodimió a Ca alunya (Del mixemen al
anquisme),
Edicions 62, Ba celona, p.
148-149.
9
FEMINARI
DONA
I
CULTURA
DE
MASSES,
P ensa pa a muje es o el discu so de lo p i ado: el caso
del g upo
HYMSA,
ponencia p esen ada
al
11
Encuen o de His o ia de la P ensa o ganizado po la
Uni e sidad del País Vasco, Leiola, ma zo de 1988.
público», debido a la «p og esi a publici ación de lo domés ico», y coincidiendo
con el «acceso de las muje es a los escena ios públicos»lo.
Y
es a p og esi a publici ación de lo has a en onces pn ado
y
has a ín imo, de
la que nos da cuen a ampliamen e la publicidad come cial que cob a á nue o
impulso con la implan ación de la adioll, nos habla de la ans o mación de los
hoga es en cen os de consumo,
y
de cómo esas ciudadanas y ciudadanos que
dispu an en la escena polí ica se es án con i iendo, cada día un poco más, en
consumido es, ac o es-espec ado es de los escena ios me can iles. En palab as de
nue o del
Femina i,
«la publicidad nos indica que se amplía la mi ada pública a
cada ez más espacios hoga eños y, al mismo iempo, que esos espacios se es án
modi icando». Po que, jun o a la democ a ización polí ica, se es á p oduciendo
o a democ a ización, de i ada de la di ulgación del uso del dine o y de o mas
inancie as que pe mi en adqui i más y más bienes cos osos median e pagos
aplazados, al como se p oclama, po ejemplo, en los anuncios de lo que podemos
llama las nue as eciiologías domés icas.
Finalmen e, al hilo de esa publicidad de los elec odomés icos
y
pa a conclui
es a ápida ex-cu sión, con iene conside a o o de los aspec os de nues a ida
social de los que el discu so académico nos o ece, ambién, una isión
dis o sionada.
Al
a ibui una especie de na u alismo a los con lic os bélicos y un ca ác e
bené ico a la expansión e i o ial (sea en o ma de ecumenismo c is iano o de
p og eso uni e sal), se encub en las epe cusiones que los p opósi os expansi os
ienen en las elaciones sociales in e nas: imp escindible inc emen o de quienes
pa icipan en las ac i idades de dominio expansi o, inc emen o po an o ambién
de quienes pa icipan en el epa o del bo ín; en consecuencia, inc emen o de los
bienes pa imoniales y del núme o de pa imonios.
Es deci : si la ciudad o ece posibilidades de mejo a sus condiciones de ida a
las
y
los deshe edados, lo que, a la ez, acili a que emig an es ya asen ados se
acomoden y puedan pensa en consolida e incluso amplia sus pa imonios, si oda
es a dinámica p opicia, al in, que los hijos legí imos
e
ilegí imos
y
has a las hijas
de los pequeños, medianos y g andes pa icios, ci en sus aspi aciones en el
cosmopoli ismo o el in e nacionalismo p ole a io; si se p oduce odo es e
en iquecimien o de la ciudad, es po que quienes la ocupan es án modi icando
ambién sus elaciones ex e io es: sus elaciones con el p opio e i o io
lo
FEMINARI
DONA
1
CULTURA
DE
MASSES, op. ci .; es e plan eamien o coincide con el de An oine
P~os ,
en el Vol.
V
de la
His oi e de
la
ie p i ée
di igida po Ph. AR&S y
G.
DnY,
que habla de la
modi icación de la on e a en e lo pn ado y lo público a lo la go del siglo
xx,
ema al que dedica
especialmen e la p ime a pa e del olúmen, i ulada ((F on ik es e espaces du p i éen.
l1
Según in o ma Rosa FRANQUET (op.ci .), la adio, que en un p ime momen o ue inanciada
po el público, se con i ió p on o en un negocio su icien emen e en able g acias a las kcnicas
publici anas que ya se habían desa ollado en Eu opa
y
Es ados Unidos, has a el pun o que los
ing esos po publicidad adiada en 1935 alcanza on los
7.000.000
de pese as. De
ahí
que se dedica a
el V Cong eso In e nacional de Publicidad, que se celeb ó en Ba celona en 1935, a la adio-
publicidad ( e pp. 141-145).
nacionall2, sus elaciones en el ma co e i o ial, que se encuen a bajo la
ju isdicción del Es ado español, sus elaciones con los es an es Es ados, en una
dinámica de elaciones in e nacionales en la que la hegemonía de los Es ados
eu opeos occiden ales ha mos ado sus lími es en la G an Gue a,
y
el Cen o
Hegemónico se desplaza de la ieja Eu opa a los Es ados Unidos de Amé ical3.
Es o quie e deci que esa « ebelión del co o» no elimina a los p o agonis as:
po el con a io, los inc emen a. Lo que ocu e es que aquellos ac o es polí icos de
las naciones con Es ado o sin Es ado han de adecua su lib e o a las exigencias
de esos escena ios en los que se cons uye aho a el incipien e o den ansnacional,
y
compa i su p o agonismo con ac o es inancie os
y
me can iles cada ez más
nume osos
y
p epo en es.
Y
así, al mismo iempo que la a iación
y
las ansmisiones adio ónicas dejan
obsole as las on e as es a ales -obsolescencia que puede ene alguna elación
con la in ensa con lic i idad que se p oduce en la escena polí ica-, esa misma
ecnología comunica i a nos emi e a unas elaciones inancie as que empiezan a
eje una ama ansnacional, en la que la cons ucción de es e sis ema neu álgico
no es p ecisamen e ma ginal. Como ampoco lo es el papel que desempeñó la
Dic adu a de P imo de Ri e a al acili a las alianzas en e el capi al inancie o
indígena
y
las edes inancie as que dominaban la implan ación del elé ono o de la
elec icidad (el caso de la ele ónica esul aba pa adigmá ico), di ec amen e
12
Ba celona, que concen aba el 12,8% de la población de Ca alunya en 1860, abso bía el 24%
en 1900 y más del 36% en 1930. «Du an[ el p ime e ? d'aques segle es p odueix una acció
(polí ica) d'o gani zació del em on a Ca alunya que espon a l'a any (bu gks) de disposa «d'una
e a es uc u a)). El em on hi és concebu com un espai p oduc iu que cal e ansi able, que cal
elecm ica , que cal
-
a la
i
-
cci ili za i modemi za ». Aques és el p ojec e de la «Ca alunya-
Ciu a )): d'aco d a nb el so nni noucen is a, Ba celona a ossega el conjun del país con e in -lo en
un o u bi, ciu adh. El cas de Ba celona-Ca alunya mos a amb anspa hcia com es desen olupa,
sob e la pa ce1,la de l'ecosis e na de comunicació que engloba els ac o s ca ac en zado s del medi
ísic i de la se a «comunicabili a », la olun a i l'acció de e eb a una socie a de massesn (Ve
ESPINET
y
o os, op.ci ., p. 6-7).
l3
«Los capi ales españoles o mados a aíz de la neu alidad en la gue a eu opea se in i ie on,
a pa i de 1920, en nume osísimas sociedades anónimas
y
sociedades de esponsabilidad limi ada,
más adecuadas a la mediana y pequeña emp esa.
(...)
Las p incipales sociedades c eadas son las de
se icios públicos (agua y elecmcidad), de anspo es ( e oca iles y an ías), de cons nicción y
ob as públicas, muchas eces en égimen de concesión po en idades o iciales, con espaldo de la
banca y sub enciones públicas. El capi al ex anje o pene a la economía española po la c eación de
compañías iliales en España: Hu chinson (1924), Gene al Mo o s (1925), S anda d Elec nc (1926),
Po asas Ibé icas (1929). En o as sociedades se suman capi ales ex anje os y capi al español:
Sociedad Ibé ica de Ni ógeno (1923), Gene al Elécmca Española (1929), sin habla de la concesión
del monopolio de elé onos a la In e nacional Telephon and Teleg aph Co.
(m)
en 1924. El papel
dominan e de la g an banca española sob e amplios sec o es de la economía y su colabo ación con
capi ales ex anje os en la inanciación de emp esas son o os asgos de la ap oximación de España a
las pau as de uncionamien o del capi alismo eu opeo
(...),
endencia al aumen o de cá els
(...)»
,
en
MALERBE,
P.,
op.ci ., p.19.
in e esadas en una elec odomes icación en la que la adio jugó una papel
decisi ol4.
De modo que es e eco ido po los hoga es domés icos hacia los escena ios
públicos y has a sus elaciones con el incipien e sis ema ansnacional nos conduce
de nue o a esos espacios p i ados, en los que, mien as se uma abaco ame icano,
se escucha «La Palab a», o se ompe la mono onía al i mo de la aguja gi ando con
«La Voz de su Amo)), se alimen a a las c ia u as con p oduc os Nes lé ecién
llegados de la neu ai Suiza, inaugu ándose, así, el banque e de la sociedad de
consumo. Un es ín en el que pa icipamos hoy muje es
y
homb es componen es
de unas masas acomodadas, a las que sólo la miopía de
un
eno ado e nocen nsmo
clasis a nos impide conside amos hoy como las nue as mayo ías mino i a ias,
bene icia ias del nue o impe ialismo ansnacional.
l4
Tal como explica Rosa
FRANQUET.
en la ob a mencionada, de ás del impulso espec acula de
la adio en los años 20 se encuen an las g andes compañías eléc icas, in e esadas an o en la ins-
alación de es aciones emiso as como en la de ecep o es domés icos, po los g andes gas os de
ma e ial eléc ico que equenan. Así, cuando se unda en 1924 la Asociación Nacional de Radio-
di usión, ~con lueixen els in e essos in e nacionals ep esen a s pe les iiials espanyoles de les
g ans companyies in e nacioanls, i pels pe i s come cian s au bc ons.
(...)
D'aques a mane a,
les g ans co po acions amencanes, que ha ien ob ingu uns bene icis espec acula s amb el boom de
la adio al seu país
(...),
ob i an un nou camp come cial». (op.ci ., p.20). La au o a señala la
impo ancia de Telé onos Bell S.A., ilial de la compañía no eame icana Wes em Elecuic, y
suminis a da os de in e és, en dis in as páginas del lib o, que pe mi en e el paso de la Dic adu a de
P imo de Ri e a a la
ii
República, Alcalá Zamo a, en 1932, y el acue do con Radio Associació
de Ca alunya pa a ansmi i conjun amen e desde Ba celona
L'ho a
sem anul
dedicada a los «Ca a-
lans absen s de la Pa ia», p og ama que ue inaugu ado po el p esiden e Macih en agos o de 1933
(op.ci ., pp.123-124).