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Un balance de la ejecución de los acuerdos de paz en El Salvador

Vilas, Carlos M.

Abstract

El artículo evalua el proceso de implementación de los acuerdos de paz de El Salvador. En la primera parte, se analiza el estado actual de ejecución de cada uno de los aspectos fundamentales de los acuerdos: desmilitarización, derechos humanos, democratización y transferencia de tierras. Posteriormente, el autor examina los rasgos básicos del contexto socioeconómico y los impactos del proceso de paz sobre los actores políticos. El artículo acaba ofreciendo algunas reflexiones de futuro sobre la realidad política y las políticas públicas en El Salvador.

Full text

Papers 49, 1996 77-94 Un balance de la ejecución de 10s acuerdos de paz en El Salvador Carlos M. Vilas UNAM. Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CIICH). Torre 2 de Humanidades, 40 piso, Ciudad Universitaria, UNAM. 045 10 México DE Fax: (525) 617-4174 [email protected] Resumen El articulo evalua el proceso de implementación de 10s acuerdos de paz de El Salvador. En la primera parte, se analiza el estado actual de ejecución de cada uno de 10s aspectos fundarnentales de 10s acuerdos: desmilitarización, derechos humanos, democratización y transferencia de tierras. Posteriormente, el autor examina 10s rasgos básicos del contexto socioeconómico y 10s impactos del proceso de paz sobre 10s actores politicos. El artículo acaba ofreciendo algunas reflexiones de fituro sobre la realidad política y las politicas públicas en El Salvador. Palabras clave: pacificación, politicas públicas, actores politicos, El Salvador. Abstract. An assessment of the implementation of thepeace agrerments in El Salvador \ The article addresses the implementation of the Salvadoran Peace agreements. In the first part of the paper each main aspect of theses agreements and its actual implementation is described: democratization, demilitarization, human rights and socio-economic policies. In the second section, the implications of these changes for the main Salvadoran political actors are discussed. The article ends with a short overview about some possible future evolutions of both politics and policies in the country. Key words: peace process, public policies, political actors, El Salvador. Sumario I. Cumplimiento de 111. Realineaciones en 10s acuerdos de paz el terreno de la política 11. El contexto socioeconómico IV. Mirando hacia adelante En abril de 1995 ONUSAL, la misión de la ONU encargada de la verificación de 10s acuerdos de paz en El Salvador, dio por técnicamente finalizado su cometido y se retir6 del país, dejando solamente una muy reducida dotación de personal. La salida de ONUSAL marca el fin del período fijado por el Gobierno de El Salvador y el FMLN (Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional) en 10s acuerdos para el cumplimiento de 10s compromisos ahí establecidos, y que había sido prorrogado por decisión de ambas partes. La conclusión de ONUSAL tuvo lugar en un escenario de avance sustancial pero desigual de 10s acuerdos, varios de 10s cuales alin distan de haberse ejecutado. El objeto de este trabajo es llevar a cabo una valoración del cumplimiento de 10s acuerdos de paz, discutiendo el escenario institucional y social que se está configurando a partir de ellos. El panorama que se discierne conjuga avances ~i~nificativos en materia de libertades y garantías cívicas y políticas y de derechos humanos, con la persistencia de fuertes desigualdades e injusticias en materia social y económica. El pluralismo político se articula a una política económica de exclusión social, y la reactivación económica coexiste con elevados índices de empobrecimiento, en un contexto de desmovilización social. I. Cumplimiento de 10s acuerdos de paz Muy esquemáticamente, hacia abril de 1995 la situación de 10s acuerdos era la siguiente: Aproximadamente la mitad de 10s efectivos de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) fue desmovilizada, y todos 10s mandos superiores que condujeron la guerra pasaron a retiro; 10s cuerpos de seguridad fueron disueltos y la nueva Policía Nacional Civil (PNC) complet6 su despliegue en todo el territori0 nacional, sustituyendo a la antigua y corrupta Policía Nacional que dependía de la FAES. Ésta, a su vez, quedó privada de casi todas las atribuciones constitucionales que las erigían en tutor de la vida institucional; la pérdida de poder polític~ deterior6 la imagen tradicional de la FAES como canal seguro de enriquecimiento para sus jefes y oficiales. La desmilitarización incluyó a las empresas y agencias gubernamentales cuya dirección era asignada a oficiales militares (telecomunicaciones, aduanas, electricidad, puertos y otras). La desmilitarización de estas áreas de la Administración gubernamental he emprendida durante el presente gobierno del presidente Armando Calderón Sol, ya que su antecesor Alfredo Cristiani se habia resistido a ello, obedeciendo a las presiones de la FAES. Está füncionando el Colegio de Altos Estudios estratégicos para oficiales superiores de la FAES, como parte del desarrollo de una nueva doctrina de defensa nacional basada en la subordinación militar a las autoridades civiles. La reducción de la FAES en tamafio y atribuciones no se refleja en dinero; el presupuesto militar para 1995 es de casi unos I00 millones (un 8% del gasto gubernamental total), prácticarnente igual al de 1993 y s610 un 6% menor al de 1992 -para un ejército que se achicó en casi un 50%. Además FAES es el Un balance de la ejecuci6n de 10s acuerdos de paz en El Salvador Papers 49, 1996 79 Único Órgano del Estado cuyo presupuesto no está sometido a control civil; se mantienen las partidas secretas manejadas a discreción del comandante en jefe. Persiste también la cláusula constitucional que autoriza al presidente a desplegar a la FAES ((para el mantenimiento de la paz interna, la tranquilidad y la seguridad públicanl. En función de esta disposición que preserva para la FAES funciones que según 10s acuerdos son privativa de la PNC, a fines de 1994 la FAES estaba desplegada en 14 puntos del territori0 nacional. En noviembre de ese aiío la FAES participó en la represión violenta de una protesta laboral cerca de la frontera con Honduras, con el saldo de tres muertos. En febrero de 1995 el gobierno destinó a unos 6 mil miembros de la FAES para patrullar militarmente las zonas rurales del país ante el auge de la delincuencia. La decisión fue criticada por el FMLN, Convergencia Democrática y el Partido Demócrata Cristiano porque violaba 10s acuerdos de paz en cuanto volvia a asignar a la FAES funciones policiales, pero fue celebrada por la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) que agrupa a 10s mb grandes empresarios. De acuerdo con numerosos observadores independientes, la FAES continuaria desempeñando funciones de inteligencia, también en violación de 10s acuerdos. En general, las resistencias de la FAES a una completa desmilitarización contrastan con el rápido proceso de reconversión del FMLN en una organización civil. Seguridad pública Se registra una sensible mejoria, pero la situación está lejos de ser satisfactoria. Según algunas encuestas de opinión, la delincuencia es el problema más grave de El Salvador, seguido por el desempleo y la corrupción gubernamental2. La disminución de la violencia motivada por causas politicas no ha sido acompañada de una reducción equivalente de la delincuencia cccomún)): asaltos a cornercios, a residencias particulares y a medios de transporte; actos de violencia cometidos por pandillas (maras); secuestros con fines de rescate, y otros. Todo el10 favorecido por la existencia de armas en poder de grupos civiles e individuos, a pesar de las campafias de desarme organizadas por el gobierno con el apoyo de ONUSAL. Existen evidencias que permiten afirmar que 10s escuadrones de la muerte siguen operando. A fines de 1993 10s escuadrones asesinaron a varios dirigentes del FMLN y atentaron contra otros. Después de firmes presiones del secretario general de la ONU y de la comunidad internacional, el gobierno de ARENA presidido por Alfredo Cristiani aceptó las demanda de amplios sectores de la sociedad, de investigación y castigo de esos hechos. Sin embargo, las recomendaciones de la comisión investigadora, que actuó sometida a múltiples limitaciones, no fueron cumplidas por el gobierno de ARENA ahora presidido por Armando Calderón Sol. El informe de la comisión señala una metamorfosis de 10s escuadrones en su estructura, funcionamiento y objeti1. Articulo 168 inc. 12. 2. Cf. por ejernplo Universidad Tecnolbgica, VII Encuesta de Opznidn Pública. 100 dius de gobierno del Dr. Armando Calderón Sol. San Salvador, setiembre de 1994. 80 Papers 49, 1996 Carlos M. Vilas vos. Actualmente operarian de manera descentralizada sin la coordinación del pasado; sus ccáreas de trabajo)) inclu~en asaltos a bancos, secuestros con fines pecuniarios y narcotráfico3. La hipótesis de que se mantienen vinculos personales entre miembros de la FAES y 10s escuadrones es avalada por algunos hechos particularmente graves. En junio de 1994 un grupo portando armas militares, algunos de sus miembros vistiendo uniformes de la Policia Nacional, robó en pleno dia casi un cuarto de millón de dólares de un banco en el centro de San Salvador; en el hecho murieron varias personas. Poco después se descubrió que el operativo fue dirigido por un teniente de la FAES, jefe de Investigaciones de la Policia Nacional. El oficial fue detenido poc0 después, pero en febrero de 1995 fue dejado en libertad. El dinero del robo (alrededor de 200 millones de colones) nunca fue recuperado. La nueva Policia Nacional Civil (PNC) complet6 su despliegue en todo el territorio; el entrenamiento de sus miembros está a cargo de la nueva Academia Nacional de Seguridad Pública (ANSP), que cuenta con asesoramiento de las policias de 10s Estados Unidos, Suecia, Espafia y otras. La PNC debia integrarse con el 20% de ex miembros del FMLN, el 20% de ex FAES y el 60% de candidatos civiles. Debido a que el FMLN no pudo completar su cuota, aurnentó el número de candidatos cccivilesa; algunos asesores extranjeros de la ANSP sospechan que muchos de estos son en realidad ex miembros de la FAES e incluso de la vieja Policia Nacional. Comparada con ésta, y con sus colegas de Centroamérica, la nueva PNC muestra hasta ahora un desempefio superior, aunque ha estado sometida a frecuentes denuncias de violación a 10s derechos humanos4. Esto puede deberse tanto a las deficiencias en la formación de la PNC y a la persistencia de estilos autoritarios en su desempefio, como a la existencia de un clima institucional para que la población formule denuncias sin temor a represalias. Derechos humanos y poder judicial Los informes periódicos de la División de Derechos Humanos de ONUSAL (DHONUSAL) sefialan un avance sensible en este terreno; mis entrevistas sugieren en cambio un panorama menos definido, aunque coinciden en que el contraste con la época de la guerra es notorio5. En marzo de 1992 una ley de la Asamblea Legislativa creó la Procuraduria para la Defensa de 10s Derechos Humanos (PDH). Sus recursos son insuficientes y sus recomendaciones fre3. Informe Al Gyo Conjzmto para Lz inuestigación degrupos amados ihgahs con motiuacidn política. San Salvador, 28 de julio de 1994. La situación de 10s escuadrones de la muerte en El Salvador es parecida a la de la llamada amano de obra ociosa)) de 10s grupos parapoliciales y paramilitares en Argentina en 10s inicios de la etapa postdictatorial. 4. Véase DHONUSAL, X y XI Informe del Director de la Diuisidn de Derechos Hzlmanos al Secretaria General, 1993 y 1994. 5. Véase también el editorial aviolencia institucionalizada). En ECA, Estudios Centroameticanos, núm. 549, p. 615-628, julio de 1994. Un balance de la ejecuci6n de 10s acuerdos de paz en El Salvador Papers 49, 1996 81 cuentemente chocan con la falta de respuesta de 10s Órganos del Estado que deberian cumplirlas. Se ha avanzado mucho mis en materia de denuncia de violaciones -cuestiÓn en la que existe una amplia y trágica experiencia acumuladaque en materia de protección, promoción y resolución de casos. La creación de una Subprocuraduria para 10s Derechos de la Mujer y la Nifiez marca un punto de inflexión respecto de la invisibilidad institucional de la mujer, sus derechos y las múltiples formas de discriminación en la sociedad salvadorefia. Junto a otras reformas institucionales, como la creación de 10s tribunales de familia (muchos de cuyos integrantes son mujeres) y la sanción de un código de familia, la creación de la Subprocuraduria abre expectativas de mejoramiento de una de las áreas mis vulnerables de la situación de 10s derechos humanos y del proceso de democratizaci6n. Sin embargo, el tema de la mujer sigue vinculado a 10s enfoques tradicionales que ligan a la mujer a la problemática de la familia y la infancia. Las demoras en la depuración y reforma del poder judicial y la legislación crean obstáculos adicionales a una plena vigencia de 10s derechos humanos; la violacicjn al debido proceso legal se ha explicitado como uno de 10s aspectos más graves. Entre junio de 1992 y junio de 1994 nadie fue condenado judicialmente por alguno de 10s 75 casos mis graves de violaciones al derecho a la vida, denunciados por DHONUSAL. El nombramiento de una nueva Corte Suprema de Justicia en julio de 1994 tras difíciles negociaciones permite abrigar expectativas de progresos en este terreno. Pero cuando en noviembre DHONUSAL entregó a la Corte una lista de 50 jueces acusados de corrupción y mal desempefio, el presidente Calderón Sol denunció a DHONUSAL por intervenir en asuntos internos del país; una actitud que pone dudas sobre el interés real del gobierno en avanzar en este terreno. En todo caso, la lista parece haber quedado engavetada. Este conjunt0 de factores justifican la afirmación del FMLN y de las organizaciones de defensa de 10s derechos humanos, de que se mantiene la impunidad. Dernocratizdción Las elecciones de marzo pasado fueron las más democráticas de la historia politica salvadorefia. A pesar que sus resultados defraudaron las expectativas en una victoria de la alianza Convergencia DemocráticaIFMLN, por primera vez fue posible una oposición real y 10s resultados fueron respetados. Las denuncia~ respecto de dificultades en la inscripción de 10s votantes en las zonas de guerra, y limitaciones a una competencia plena entre partidos no invalidan 10s resultados. Por primera vez El Salvador cuenta con un parlamento que refleja a todas las corrientes politicas6. 6. Véase SPENCE, Jack y otros., El Salvador: Elections of tbe Century. Carnbridge, Ma.: Hemisphere Initiatives, julio de 1994. También CORDOVA MAc~As, Ricardo ((El Salvador en transición: El proceso de paz, las elecciones de 1994 y 10s retos,de la gobernabilidad dernocrátican. Fundación Ungo, Documentos de Trabajo, San Salvador, 1994. 82 Papers 49, 1996 Carlos M. Vilas Además de ingenieria institucional (reformas legales), la democratización de El Salvador demanda cambios profundos en la cultura política de autoritarismo de las elites y de sectores amplios de la población. En este aspecto se ha avanzado mucho menos que en el primero. Se ha alcanzado un clima de tolerancia entre partidos políticos y corrientes de opinión que coexiste empero con un ambiente de inseguridad pública. La competitividad política institucional convive con desigualdades sociales profundas que cuestionan la vigencia efectiva de 10s derechos de ciudadanía y configuran un escenari0 que se parece mucho al de la etapa anterior al conflicto militar. Además, la tolerancia se refiere hasta ahora mucho más a las relaciones entre las elites politicas que a las relaciones entre éstas y la gente que vive en la pobreza o carece de la integración estable en el sistema económico social. Este desnivel entre una democratización de ~los de arriba,) y otra, mucho menos desarrollada, de ((10s de abajo)), habría jugado un papel en el coeficiente de abstención + las elecciones de marzo, que alcanzó el 40% de 10s votantes potenciales. * Trdnsferencia de tierras y programas de reinsercidn Aquí se registran 10s mayores atrasos en el cumplimiento de 10s acuerdos. El programa de transferencia de tierras se estanc6 y seguia inconcluso en mayo de 1995; según funcionarios de la USAID, básicamente por falta de voluntad del gobierno -opinión que coincide con la del FMLN. Hacia principios de 1995 s610 el 31% de 10s excombatientes y bases del FMLN, y el 25% de ex miembros de la FAES, consiguieron tierras: en conjunt0 menos de 12.000 beneficiarios sobre un total de mis de 47.000. Esta situación alimenta la frustraci6n de 10s ex combatientes de uno y otro bando. Además, 10s pocos que consiguen tierra deben experimentar limitaciones en materia de crédito, asistencia técnica y capacitación; el tamafio reducido de las parcelas y la falta de apoyo financiero e institucional dificultan las posibilidades de desarrollar una actividad productiva sustentable. Muchos abandona las parcelas y engrosan las filas de 10s migrantes a Estados Unidos. De acuerdo con el FMLN, en febrero de 1995 todavía faltaba adjudicar tierra a 12.888 ex combatientes, es decir el 47% de 10s beneficios potenciales. Las politicas gubernamentales no prestan casi ninguna atención a este problema. La situación de 10s ex combatientes es casi tan invisible como la de las mujeres, 10 cual hace más dramática aún la situación de las mujeres ex combatientes. Esta misma invisibilidad se verifica en 10s organismos internacionales. De las 16 recomendaciones del Socioeconomic Report del Inter American Development Bank solamente una se refiere (en apenas seis lineas) a la cuestión de la tierra (como parte de la reforma administrativa) y ninguna a la cuestión del empleo7. Igual desatención se advierte en el informe del Banco Mundial sobre pobrezas. 7. LADB, Socioeconornic Reoort: ElSalvador. GN-1800, Tunio 1993, D. 3-13. 8. WO~D BANK. ~l ~alvidor. The Challenge ofPover&Álleviation. ~e~ort 123 15-ES, junio de 1993. Un balance de la ejecuci6n de 10s acuerdos de paz en El Salvador Papers 49, 1996 83 En síntesis, el cumplimiento de 10s acuerdos est6 mis avanzado en materia de paz que de democracia; en desmilitarización que en vigencia de derechos humanos y cese de la inseguridad y la impunidad; en reformas institucionales mis que en cuestiones económicas y sociales. Con todas sus limitaciones, 10s avances son resultado de las presiones del FMLN y del respaldo de la comunidad internacional, mucho mis que de la colaboración del gobierno de El Salvador. Tanto durante la presidencia de Alfredo Cristiani, como en la actual de Calderón Sol, la retórica oficial no alcanza a ocultar la resistencia de ARENA y de las elites empresariales a un cabal cumplimiento de 10s acuerdos. La amplia amnistia concedida por Cristiani a todos 10s militares que la Comisión de la Verdad responsabilizó por violaciones a 10s derechos humanos refleja bien la posición de ARENA y 10s sectores militares y empresariales que representa9. Se registra una distancia enorme entre 10s acuerdos de paz y las políticas económicas y sociales del gobierno. Los enfoques macroeconómicos de éstas dificultan adicionalmente el cumplimiento de aquéllos; esos enfoques implican definiciones estratégicas y de política adoptados antes de la firma de 10s acuerdos -reducción del gasto público, privatizaciones, desregulaciones, sistema tributario regresivo, adopción de criterios eficientistas que marginan a sectores amplios de la pequeíia y mediana producción, poca generación de empleo, , etc.- y que el gobierno actual intenta prohndizar. El aporte de fondos gubernamentales al proceso de paz y democratización es minimo, 10 cual incrementa la dependencia de la cooperación internacional; a medida que el tiempo pasa ésta tiende a disminuir. Los programas inspirados en 10s acuerdos se encuentran desfinanciados, y 10s compromisos asumidos por el gobierno de El Salvador con las agencias financieras internacionales dificultan aún mk el cumplimiento de 10s acuerdoslO. La reforma impositiva del gobierno de Alfredo Cristiani, de acuerdo con las recomendaciones de esas agencias, eliminó el impuesto al patrimonio e introdujo el IVA, acentuando una regresividad del sistema tributario que beneficia notoriamente a las elites económicas representadas en el gobierno de ARENA. 11. El contexto socioeconómico El conflicto politico-militar que asoló a El Salvador durante la década de 1980 tuvo impactos severos en la economia y abrió profundas heridas en el tejido social; efectos que se acumularon a 10s provocados por la crisis económica regional y por el previo deterioro de 10s mecanismos de integración regional. Las zonas de guerra cubrieron el 40% de la superficie nacional con el 20% de la población. Las víctimas de la guerra y de la contrainsurgencia se conjeturan 9. NACIONES UNIDAS. De la hura a la esperanza. Laguerra de 12 aiios en ElSalvador. Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador. San SalvadorlNueva York, 15 de mano de 1993. 10. Vease: SOTO, &varo DE; CASTILLO, Graciana DEL. aobstacles to Peacebuilding,,, Foreign Policy, núm. 94, p. 69-83. (primavera de 1994). I 84 Papers 49, 1996 Carlos M. Vilas en 75.000 personas -muchas de ellas en circunstancias atroces-, a las que deben agregarse centenas de miles de emigrados y desplazados. Entre 1981 y 1990 el producto por habitante acumuló una caida de mis del 15%, el valor (FOB) de las exportaciones se redujo más del 50% y el balance comercial acumul6 un saldo negativo de mis de unos 3.000 millones. El deterioro de la infraestructura económica y social fue muy gande, en un país donde ésta ya presentaba, antes del conflicto, serias insuficiencias. Durante ese lapso la economia salvadoreiía subsistió merced a un abundante flujo de donaciones oficiales y de las remesas de 10s emigrados. Durante la década pasada El Salvador recibió del gobierno de Estados Unidos 3.919,3 millones de dólares en ayuda al desarrollo y de asistencia militar: un promedio de 357 millones por do. A esto se sumaron casi 315 millones, de ayuda oficial al desarrollo proveniente de Europa, Canadá y Japón e inversión extranjera directa. Las remesas familiares sumaron 3.366,7 millones de dólares en 19801989 (un promedio anual de 337 millones), y subieron a 2.420 millones en 1990-1993 (605 millones de promedio anual); en el primer semestre de 1994 sumaron casi 470 millones. Además de constituir la fuente principal de subsistencia para alrededor de un tercio de 10s hogares, las remesas son el factor que en 10s aiios recientes ha permitido equilibrar la balanza de pagos del país. Tomando en cuenta solamente la década de 1980, El Salvador recibió en concepto de remesas y dotaciones oficiales más de 7.600 millones de dólares, suma superior al total agregado de 10s ingresos de exportación en el mismo período (poco mis de 7.500 millones). Desempego reciente de la economia La reducción de la guerra desde 1990 y 10s acuerdos de paz de 1992 cambiaron el escenari0 institucional y crearon condiciones para la recuperación del crecimiento y la reactivación de la inversión. Un programa amplio de reformas financieras y fiscales cambió 10s parámetros institucionales de la actividad gubernamental y de la iniciativa privada. Se unificó el tip0 de cambio y se liberalizó el mercado de divisas, se eliminaron 10s permisos de importación y 10s depósitos previos, se redujeron sensiblemente 10s derechos de importación, se eliminaron las exenciones arancelarias y se simplificaron 10s procedimientos de importación y exportación. Se llevó a cabo una reforma tributaria que simplificó 10s instrumentos y procedimientos de recaudación. Se redujo drásticamente el número de artículos sometido a control de precios y se puso fin al monopolio estatal de la comercialización del café y el azúcar. Se dio autonomia al Banco Central de Reservas, se adoptó una política de severa disciplina fiscal y se privatizó la banca comercial. La economia salvadorefia muestra signos de reactivación en 10s aiios recientes, aunque es difícil discernir cuanta reactivación es resultado de las reformas y cuanta del fin de la guerra. En 199 1 - 1994 el PIB acumuló un crecimiento del 18,3% y el PIB por habitante el 9,6%, en ambos casos superior al promedio de Centroamérica. Las mayores tasas de crecimiento se registraron en la cons- Un balance de la eiecuci6n de 10s acuerdos de paz en El Salvador Papers 49, 1996 85 trucción, la industria manufacturera y 10s servicios básicos, mientras agricultura, que contribuye con mis del 25% del producto, mostró un comportamiento con alzas y bajas, especialmente la de consumo interno. En el último bienio 10s sectores de bienes no transables (construcción, finanzas) apuntan como 10s de mayor dinamismo, situación que contradice 10s esfüerzos de 10s programas gubernamentales y de las agencias financieras multilaterales. El coeficiente de inversiones creció respecto de la década pasada, pero en el bienio 19921993 se estabilizó en torno a algo mis del 16% del PIB. La relación inversión privadalinversión pública se mantuvo 3:l durante el último quinquenio. El valor de las exportaciones creció en 10s últimos cinco aiíos a ritmo menor que el valor de las importaciones, con 10 que se gener6 una brecha comercial que acumuló un déficit de mis de unos 2.125 millones al afio en 1991-1993. El auge reciente de 10s precios del café contendrá en 10 inmediato esta tendencia deficitaria y alterará coyunturalmente el peso de las exportaciones tradicionales (café, algodón, azúcar y camarones) en las ventas externas en detriment0 de las no tradicionales; éstas representan hasta ahora alrededor de dos tercios del total, con un peso fuerte de textiles. La liberación del comercio exterior a partir de las reformas antes mencionada impactó mis en el crecimiento de las importaciones que en el de las exportaciones -para 10 cual las reformas fiscales son insuficientes. En el cuatrienio 199 1-1994 las importaciones crecieron a un ritmo promedio de casi el 15%, casi el doble que las exportaciones. El balance de la cuenta corriente acumuló saldos negativos por unos 1.452 millones en 199 1-1994, compensados por un movimiento net0 de capitales de casi unos 1.700 millones. El endeudamiento externo no adquirió en El Salvador la magnitud de otros paises de la región, como Nicaragua o Costa Rica; en 1990 la deuda externa total desembolsada sumó unos 2.200 millones y subió a poc0 mis de unos 2.330 millones en 1992. En este afio tuvo lugar una condonación de unos 464 millones y el Banco Central de Reservas canceló algunos compromisos, con 10 que en 1993 el monto total del endeudamiento externo se situó en unos 1.938 millones y se mantuvo prácticamente en ese mismo nivel en 1994. Este último afio el ingreso de divisas por donaciones oficiales y remesas de familiares fue suficiente para cubrir importaciones, para el pago del servicio de la deuda y para mantener el nivel de las reservas internacionales. Las reformas económicas introducidas desde 1990 tuvieron un impacto inicial favorable en el nivel general de precios en cuanto redujeron el déficit fiscal, pero en 1993 la inflación volvió a acelerarse; el indice general creció el 18,6% en contraste con el descens0 del 24% al 1 1,2% que habia experimentado en el trienio 1990-1992. La afluencia de divisas de libre convertibilidad por las donaciones destinadas al proceso de paz, y las remesas de familiares, frente a la menor reactivación de la oferta de bienes y al mantenimiento del tip0 fijo de cambio, provocaron el alza del nivel de precios. Debe destacarse que el incremento del indice de precios de 10s alimentos entre 1992 y 1993 füe casi el doble que el aurnento del indice general, en tanto que entre 1990 y 1992 la reducción 92 Papers 49, 1996 Carlos M. Vilas he encabezada por Hugo Barrera, candidato a vicepresidente de ARENA y compadre de Armando Calderón Sol. Con él se fueron Guillermo Sol Bang (pariente de Calderón; otro de 10s fundadores de ARENA y miembros de su consejo directivo nacional); Alberto Mejia Alférez (ligado a Calderón por intereses empresariales y persona de su gran confianza), y otros. Muchos fueron 10s que pensaron que también Calderón Sol seguiria ese camino, pero éste prefirió permanecer dentro de ARENA acatando 10s dictados de D'Abuisson -quien, sin embargo, no escatimaba públicas preferencias por Alfredo Cristiani. Cuando asumió la alcaldia de San Salvador durante la presidencia de Cristiani, Calderón se dedicó a reagrupar a 10s elementos que habian salido del partido; Mejia Alférez se convirtió en su brazo derecho en la alcaldia. Este trabajo de reunificación sigue desde la presidencia. Hugo Barrera es actualmente viceministro de Seguridad Pública y otros amigos ocupan posiciones importantes: Mejia Alférez fue nombrado ministro de agricultura y Primer Designado a la Presidencia; Sol Bang preside la Comisión de Electricidad del Río Lempa; Juan José Domenech recibió la presidencia de ANTEL (la empresa estatal de telecomunicaciones que próximamente será privatizada). Posteriormente, al renunciar Calderón a la presidencia de ARENA, Domenech asumió ese cargo. Los grupos empresariales y militares marginados por estos movimientos, vinculados a 10s servicios de seguridad, expresaron su frustración publicando casos de corrupción que abarcan al ex presidente Cristiani y a funcionarios próximos a Calderón. La voz cantante en esta reacción estuvo a cago del coronel Sigfrido Ochoa y del politico Kirio Waldo Salgado, dirigente de ARENA desde su hndación, ambos denuncian a Cristiani y a Calderón por traición a 10s ideales de D'Abuisson: una manera indirecta de proclamar su frustración por haber quedado hera del juego. La renuncia de Calderón de la presidencia de ARENA puede interpretarse como un intento de aplacar 10s ánimos, pero, de todos modos, Salgado y un pequeiio grupo salió de ARENA para formar un nuevo partido, el Partido Liberal Democrático, desde donde continúan denunciando casos de corrupción p~bernamental~~. Es de prever que las próximas privatizaciones ahondarán la competencia entre grupos empresariales, la misma que se reflejará en las filas de ARENA. El resentimiento abarca también a sectores de la FAES, que al ser desplazados de cargos de dirección de empresas estatales, pierden tradicionales vias de enriquecimiento. La actitud de 10s conflictos dentro de ARENA y de la elite del poder en torno a cuestiones que no implican proyectos politicos en conflicto es ante todo una competencia por el acceso a recursos, cargos y recompensas, que puede ser interpretada como una ilustración patética de una clase dominante que se considera vencedora en el conflicto reciente y que puede darse el lujo de enfrascarse en estas pugnas internas sin riesgo de perder el poder. 25. En octubre de 1994 Mejia Alfbrez debió renunciar a sus cargos debido a denuncias de corrupción de las que fue absuelto en marzo de 1995. Sin embargo, su salida del gabinete privó a Calderón de uno de sus mis estrechos aliados. Un balance de la ejecuci6n de 10s acuerdos de paz en El Salvador Papers 49, 1996 93 La crisis en 10s partidos políticos se suma al desmantelamiento del movimiento sindical, severamente golpeado por la contrainsurgencia, la guerra y la situación económica. Solamente el 11% de la fuerza de trabajo se encuentra sindicalizada, pero en el sector manufacturer0 la tasa es de apenas el 6%, y en el sector privado público se encuentra mucho mis desarrollado que en el sector privado. El nuevo escenario institucional ha favorecido, sin embargo, una cierta reactivación de las protestas y las movilizaciones de trabajadores, sobre todo en el sector de la maquila, con un importante involucramiento de mujeres. IV. Mirando hacia adelante ((La guerra no tuvo vencedores, pero la derecha ganó la paz)). La afirmación pertenece a uno de 10s más lúcidos salvadorefios y expresa con crudeza el estado de ánimo de buena parte de 10s actores y observadores del proceso de paz. Las divisiones y rupturas dentro del FMLN, las dificultades de su transformación en partido politico, la lentitud de la reconversión de 10s ex guerrilleros en parlamentarios y administradores, abonaron el terreno para el fortalecimiento politico de las elites en el nuevo escenario institucional. El avance desigual de la ejecución de 10s acuerdos, el menor énfasis asignado en ellos a las dimensiones socioeconómicas de la paz, y las rigideces de política definidas por la ejecución desde 1990 de un disefio macroeconómico monetarista comprometido con las agencias financieras multilaterales, ahondaron el desfase entre el proceso de democratización política institucional, y la reproducción de la dominación de clase de las fracciones modernizantes de la oligarquia salvadorefia. En el pasado, la conjugación de autoritarismo politico (incluyendo fraude electoral, violencia física, violación de derechos humanos, etc.) y deterioro social creó las condiciones para la insurgencia popular y la guerra que le sucedió. La democratización institucional elimina uno de aquellos factores; queda por ver qué gravitación habrá de ejercer en el nuevo contexto el mantenimiento del deterioro social. Vale decir en qué medida un proceso no revertido de empobrecimiento y exclusión social puede llegar a erosionar la legitimidad del nuevo orden institucional. Naturalmente, esta interrogante plantea como hipótesis implícita que el disefio actual de políticas económicas y sociales no será eficaz para neutralizar sus tendencias inmanentes a la exclusión social -es decir una ineficacia similar a la ya registrada en la mayoría de 10s paises que han adoptado disefios similares-, si no se acepta la hipótesis de las tendencias inmanentes a la exclusión. Hay que destacar, en primer lugar, la amplia desmovilización de las clases populares, resultado de dos décadas de insurgencia, guerra, contrainsurgencia, terrorismo de estado, desplazamientos forzados. La gente se siente harta de violencia, demanda estabilidad, y en este escenario el discurso del orden y la disciplina propalado por las agencias gubernamentales, por ARENA y en general por la derecha cala hondo en segmentos amplios de las clases subalternas. Hay en esto un factor subjetivo que se ha registrado asimismo en procesos simila- res: 10s grupos de población más golpeados por el conflicto quieren creer y necesitan creer que el conflicto terminó y que ya no hay razón para el enfrentamiento. Se explica asi que 10s candidatos de ARENA hayan triunfado incluso en las áreas que durante el conflicto se encontraron bajo control del FMLN y donde el FMLN reclutaba buena parte de su apoyo mis militante (Chalatenango, Morazán, San Miguel, Usulután, Cabañas, etc.). ARENA es claramente el partido del orden: una percepción que también parece haber hecho suya la fracción escindida del FMLN (Partido Demócrata) aliado a ARENA en el pacto de San Andrés. Las migraciones hacia Estados Unidos desempeñan un papel importante en la desmovilización al ofrecer una solución individual -al menos una solución teóricaa la falta de horizonte laboral o económico en el escenario de paz. Por su lado, el espectáculo de 10s conflictos internos en el FMLN y las rupturas, actúan para diluir la creencia en una alternativa al actual estado de cosas. Aunque la alternativa existiera, no está claro quién podria impulsarla institucionalmente. Uno de 10s aspectos mis llamativos del actual panorama institucional de El Salvador es, en efecto, que después de dos dtcadas de guerra insurgente, cuando finalmente es posible plantear iniciativas de progreso social sin arriesgarse a perder la vida, esas iniciativas no son hasta ahora planteadas. Una parte de la antigua insurgencia decidió sumarse a las iniciativas de la derecha, mientras la otra no puede avanzar más allá de 10s alcances originales de 10s acuerdos de paz. En este sentido, El Salvador ilustra bien el panorama que se está configurando en varios paises de América latina, de disyunción creciente entre protesta social y comportamientos políticos. El deterioro de las condiciones de vida de sectores arnplios de la población no se traduce en un alineamiento politic0 de confrontación; la protesta se agota en el terreno social (huelgas, manifestaciones callejeras, revueltas locales, etc.), sin que el malestar y sus expresiones colectivas se traduzcan proporcionalmente en voto opositor. Es difícil negar que muchos de 10s salvadorefios que en 10s años setenta y ochenta colaboraron con la insurgencia, votaron en 1994 por 10s candidatos de la derecha. Sin esas dos décadas de guerra insurgente es difícil pensar que la democratización hubiera avanzado todo 10 que avanzó en 10s últimos años, ni la cccomunidad internacional), habria llegado a preocuparse como 10 hizo por el autoritarismo y las atrocidades de las elites. Este es un mérito que nadie podrá disputar a 10s insurgentes. En 10 inmediato sin embargo, esas mismas elites demuestran ser mis capaces que 10s actores de vocación popular para sacar provecho del nuevo escenario. Esto no significa mayor vocación democrática de la oligarquia, sino mayor experiencia en el ejercicio del poder.