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La migración internacional y los cambios en las relaciones de género y estructuras de los hogares : la migración colombiana hacia España

Posso Quiceno, Jeanny; Urrea Giraldo, Fernando

Abstract

El artículo analiza el funcionamiento de las redes de hogares transnacionales de la migración colombiana hacia España y los cambios en las relaciones de género en diferentes dimensiones de la vida de mujeres y hombres migrantes. El artículo enfatiza las diferencias sociales entre los migrantes hacia España y los Estados Unidos, al igual que los miembros de los hogares que residen en Colombia. Mientras los primeros - tanto los migrantes como sus familiares en Colombia- presentan un considerable nivel educativo menor, los segundos tienen un nivel mayor. Esto, a la vez, se corresponde con las áreas geográficas de salida desde las regiones del Valle del Cauca y Cauca, que tienen la mayor participación porcentual en la inmigración hacia España. Así, el peso principal de la inmigración hacia este país está constituido por clases populares y clases medias empobrecidas de una región con alta concentración de población negra, sin que ellas correspondan a los segmentos más pobres de la población colombiana. La parte central del artículo describe las transformaciones de género, del campo afectivo y de la vida sexual, particularmente en el caso de las mujeres, que estos hogares transnacionales vehiculan, en relación con el uso de los recursos monetarios de que disponen los hogares, gracias a la participación femenina en el mercado de trabajo, a pesar de que tienen empleos no calificados y muy precarios, la mayor parte de ellos relacionados con el servicio doméstico en la sociedad española. El artículo revela las tensiones entre las mujeres inmigrantes y sus parejas en la decisión de emigrar y en el tránsito hacia la reagrupación familiar, al igual que los conflictos con el entorno familiar que dejan en Colombia los migrantes.

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Resumen El artículo analiza el funcionamiento de las redes de hogares transnacionales de la migración colombiana hacia España y los cambios en las relaciones de género en diferentes dimensiones de la vida de mujeres y hombres migrantes. El artículo enfatiza las diferencias sociales entre los migrantes hacia España y los Estados Unidos, al igual que los miembros de los hogares que residen en Colombia. Mientras los primeros — tanto los migrantes como sus familiares en Colombia— presentan un considerable nivel educativo menor, los segundos tienen un nivel mayor. Esto, a la vez, se corresponde con las áreas geográficas de salida desde las regiones del Valle del Cauca y Cauca, que tienen la mayor participación porcentual en la inmigración hacia España. Así, el peso principal de la inmigración hacia este país está constituido por clases populares y clases medias empobrecidas de una región con alta concentración de población negra, sin que ellas correspondan a los segmentos más pobres de la población colombiana. La parte central del artículo describe las transformaciones de género, del campo afectivo y de la vida sexual, particularmente en el caso de las mujeres, que estos hogares transnacionales vehiculan, en relación con el uso de los recursos monetarios de que disponen los hogares, gracias a la participación femenina en el mercado de trabajo, a pesar de que tienen empleos no calificados y muy precarios, la mayor parte de ellos relacionados con el servicio doméstico en la sociedad española. El artículo revela las tensiones entre las mujeres inmigrantes y sus parejas en la decisión de emigrar y en el tránsito hacia la reagrupación familiar, al igual que los conflictos con el entorno familiar que dejan en Colombia los migrantes. Palabras clave: redes de hogares transnacionales, relaciones de género, clases populares urbanas, campo afectivo y vida sexual. 1. Antropóloga, profesora asistente, Departamento de Ciencias Sociales, Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, Universidad del Valle. En la actualidad, lleva a cabo el proyecto de investigación Redes familiares transnacionales, los reacomodos en los ámbitos productivo y doméstico entre hombres y mujeres en las familias de emigrantes colombianos a España. La información cualitativa de este artículo se apoya en las entrevistas realizadas por esta investigadora. 2. Sociólogo, profesor titular, Departamento de Ciencias Sociales, Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, Universidad del Valle. Se contó con la colaboración del estudiante de Sociología de la Universidad del Valle, Jairo Alexander Castaño López. Papers 85, 2007 109-133 La migración internacional y los cambios en las relaciones de género y estructuras de los hogares: la migración colombiana hacia España Jeanny Posso Quiceno1 Fernando Urrea Giraldo2 Universidad del Valle. Departamento de Ciencias Sociales Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 109 Abstract. International migration and changes in gender relations and household structures: Colombian migration to Spain This article analyzes the nets of transnational households of the Colombian migration toward Spain and the changes into the gender relationships in different life dimensions of migrants, women and men. The article emphasizes the social differences among the migrants toward Spain and the United States, the same as the members of their households that reside in Colombia. While the first ones —as much the migrants as their relatives in Colombia— present a considerable smaller educational level, the seconds have a bigger level. This at the same time belongs together with the geographical areas, the Valle of Cauca and Cauca region, which they have the bigger percentage in the immigration toward Spain. So, the main weight of the Colombian immigration in this country is constituted by popular classes and impoverished middle classes of a region with high concentration of black population, without they correspond to the Colombian population’s poorer segments. The central part of the article describes the gender transformations, the affective and sexual life fields, particularly in the case of women that these households transnational carry, in connection with the use of monetary resources that they get, thanks to the women participation in the labor market, although they work in the lowest qualified employments and the most precarious, related with the domestic service activities in the Spanish society. The article reveals the tensions between the immigrant women and its couples in the decision of emigrating and also in the family regrouping process, the same as the conflicts with the family environment that they leave in Colombia. Key words: nets of transnational households, gender relationships, urban popular classes, affective and sexual life fields. 110 Papers 85, 2007 Jeanny Posso Quiceno; Fernando Urrea Giraldo Sumario Introducción: el contexto de la migración colombiana hacia España Algunos factores de la oleada reciente de emigración internacional hacia España Algunas características sociodemográficas y socioeconómicas de los migrantes en España y de los miembros de sus hogares en Colombia Un acercamiento a partir de estudios de caso a la conformación de redes de hogares transnacionales en España La división sexual del trabajo en el grupo doméstico transnacional: el antes y el después del proceso migratorio Nuevos ingresos y las relaciones de género en la gestión de los recursos del hogar transnacional La recomposición de los afectos y la sexualidad Conclusiones Bibliografía Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 110 A pesar de que estaba sola en España, ya tenía como una vida nueva hecha. Yo me iba a trabajar, salía de trabajar y, si quería, me iba pa’l Internet o me iba a andar a la calle, me iba a recorrer las vitrinas. Que así estuvieran los niños lejos, pero vivía como en paz. (Diana Martínez, mujer blanca colombiana nacida en Cali, 38 años, trabajadora doméstica en Madrid3) Introducción: el contexto de la migración colombiana hacia España De acuerdo con los resultados del censo de 2005 realizado en Colombia, a 31 de diciembre del año pasado, los colombianos que se encuentran en el exterior llegan a 3.331.107 de personas, de los cuales, por lo menos, alrededor del sesenta por ciento salieron de Colombia en los últimos ocho años. De ellos, el 23,4% se encuentran en España, o sea, 779.479 personas. Este país es, hoy en día, el segundo en importancia, después de los Estados Unidos (con el 35,4%), en recepción de emigrantes colombianos, desplazando a Venezuela al tercer lugar (con el 18,5%). Por otro lado, según el estudio de Aparicio y Giménez (2003), el 29,3% de los migrantes colombianos en España provienen del Departamento del Valle del Cauca, con lo que constituye la región colombiana de mayor concentración de salida hacia ese país, sobre todo desde finales de la década de 1990. En general, todos los municipios de esta región tienen hogares con migrantes en España, sobresaliendo la ciudad de Cali y los municipios que conforman su área metropolitana, como es el caso del municipio de Candelaria. Igualmente ocurre con los municipios de la región del norte del Cauca, que forman parte también del área metropolitana de Cali (Puerto Tejada, Santander de Quilichao, Caloto, entre otros). En estos casos, como puede observarse en los resultados del censo 2005, los hogares en los municipios del entorno metropolitano de Cali (que a la vez constituyen «ciudades dormitorio» respecto a Cali), hoy en día tienen más migrantes en España que en otros países, incluso respecto a los Estados Unidos. En la emigración colombiana hacia España, como era de esperar, Garay y Rodríguez (2005a: 48) advierten que está constituida por redes de parientes, concentrada «[…] relativamente en los estratos bajos como resultado de la búsqueda en el exterior de mejores oportunidades laborales y de ingreso para sus hogares: emigrando el padre y/o la madre en edad de trabajar así sea a costa de su “separación temporal” y eventual reagrupamiento futuro de la familia en el país de destino. A diferencia, en el caso de los estratos altos con educación profesional y especializada, la emigración tiende a realizarse de una manera más ordenada y previsiva sin correr riesgos y sacrificios excesivos a nivel individual y familiar, gracias a sus mejores condiciones como familia para insertarse en la sociedad de destino de manera regular, formal y con mejores perspectivas laborales y de ingreso». En el caso de la migración colombiana hacia La migración colombiana hacia España y los cambios en los hogares Papers 85, 2007 111 3. Entrevista realizada en Cali en febrero de 2006, en su primer viaje de vacaciones después de cinco años. Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 111 España, desde las diferentes regiones del Valle del Cauca y del norte del Cauca, para la mayoría de los hogares, corresponde típicamente al primer grupo, sin desconocer la presencia de migrantes en hogares de estratos socioeconómicos en mejores condiciones. Los mismos autores aportan datos que indican que los receptores de las remesas para los departamentos de la región Pacífica (departamentos del Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó) decrecen a medida que aumenta el nivel educativo, es decir, que se concentran en los grupos de menor nivel educativo, al contrario de lo que ocurre en otras regiones del país, como Bogotá y la región del Atlántico (op. cit.: 53). También demuestran que la escolaridad de los migrantes colombianos hacia Estados Unidos es mayor que la de los migrantes hacia España (ver gráfico 1), para todas las regiones de Colombia, pero este fenómeno sería más acentuado en la región Pacífica. Algunos factores de la oleada reciente de emigración internacional hacia España ¿Cuáles son los factores que explican la importante participación porcentual de emigrantes colombianos en España procedentes de departamentos como el Valle del Cauca y Cauca? La intensa crisis económica hacia finales de los años noventa en el país tuvo mayores repercusiones o intensidad en la región del Valle del Cauca y, en general, en toda la región Pacífica (Urrea y Ortiz, 1999). Por otro lado, la opción de trasladarse a un país en el que se habla la misma lengua, al tiempo que en éste se registra un continuo aumento de demanda de mano de obra no calificada y semicalificada, sobre todo en el sector de los servicios, la construcción, el sector turístico y de restaurantes, entre otros. Inicialmente, sin 112 Papers 85, 2007 Jeanny Posso Quiceno; Fernando Urrea Giraldo Gráfico 1. Remesas desde Estados Unidos y España, por nivel educativo de los receptores (porcentajes), 2004. Fuente: Garay y Rodríguez (2005a: 55). 70 60 50 40 30 20 10 0 EE.UU primaria incompleta primaria completa bachillerato incompleto bachillerato completo superior España Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 112 visado, luego, su expansión ante la presión migratoria facilitó que determinados sectores de población de clases medias bajas y bajas con menor capital escolar y menores recursos económicos de regiones como el Valle del Cauca en Colombia se orientaran hacia España, incluso después de la obligación del visado. De este modo, a medida que se afincaron los primeros migrantes en algunas ciudades y localidades españolas hacia finales de los años noventa, ellos constituyeron la plataforma de una serie de redes de acogida que siguieron conectando nuevos migrantes, fenómeno similar para las diferentes nacionalidades de migrantes. Tampoco se pueden dejar de lado otros factores coyunturales que han tenido que ver con ello, por ejemplo: el impacto de lo sucedido con las torres gemelas en Nueva York el 11 de septiembre y sus efectos sobre un mayor cierre de las políticas inmigratorias de Estados Unidos, que posiblemente reorientaron la emigración hacia Europa por parte de un segmento de la población potencialmente emigrante. Esto último es igualmente válido para emigrantes de otras nacionalidades latinoamericanas y demás continentes. Los resultados preliminares del censo de 2005 indican que el Departamento del Valle del Cauca constituye la principal región colombiana con emigrantes internacionales, siendo mayoritaria en esta región la emigración hacia España4 y, en el caso de Cali5, pueden llegar al 30% de los hogares de esta ciudad. Ahora bien, respecto a los hogares con miembros migrantes en España, se moverían entre el 3% y el 5% del total de los hogares colombianos, especialmente concentrados en algunas regiones de Colombia como el Valle del Cauca6, como se ha analizado previamente, lo cual revela un interesante impacto que esta migración tiene en algunas áreas de la geografía colombiana y en determinadas capas sociales de las clases populares de la población. Por lo mismo, si bien es probable que los hogares más acomodados cuenten con más miembros con experiencia migratoria internacional, mientras los hogares de sectores populares más pobres tienen una participación mucho menor en esta experiencia, como parecen mostrarlo los datos preliminares del censo de 2005, de todas maneras, llama la atención que en la dinámica de migración internacional se abre un espacio también para sectores de las clases populares. Por supuesto, un análisis de factores internos desde el país de salida, al igual que la importancia o la magnitud del fenómeno de emigración internacional para los hogares en la sociedad de origen hacia un determinado país receptor (en nuestro caso, España), tiene que verse en el marco de los procesos de globalización del capitalismo contemporáneo. La migración colombiana hacia España y los cambios en los hogares Papers 85, 2007 113 4. Según datos del censo de 2005, el 24,14% de los hogares del Valle del Cauca tienen migrantes en el exterior, de los cuales casi el 40% están en España. 5. Cali es la capital del departamento del Valle y una de las tres ciudades con mayor número de habitantes de Colombia, en el 2005 contaba con 2.068.386 habitantes (datos definitivos del censo de 2005 sin ajuste de cobertura). 6. Según nuestros cálculos, apoyados en los últimos resultados del censo colombiano, alrededor del 10% de los hogares del Valle del Cauca y de la ciudad de Cali tienen migrantes en España. Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 113 Algunas características sociodemográficas y socioeconómicas de los migrantes en España y de los miembros de sus hogares en Colombia Como señalan los estudios realizados sobre los colombianos en España (Aparicio y Giménez, 2003; Garay y Rodríguez, 2005b), se trata de una migración más femenina que masculina (por encima del 54%), fenómeno más pronunciado que en el caso de la emigración hacia los Estados Unidos, aunque también hacia este país más del 50% son migrantes mujeres. El estudio de Aparicio y Giménez (2003: 32) arroja que un poco más del 60% se encuentra en la franja de edad de 25-44 años, seguida del grupo entre 19-24 años (13%). Tendencia similar arrojan los datos del estudio de Baca y otros (2005). Por ser una migración más reciente, también el promedio de edad de los migrantes en España es casi cinco años menor al de los colombianos en Estados Unidos (34,33 años versus 39,55 años, datos Baca y otros, análisis en Garay y Rodríguez, 2005b). En este sentido, también hay una mayor participación significativa de solteros en los migrantes a España (Garay y Rodríguez, 2005b: 25) que a Estados Unidos, y lo más importante, los datos también revelan que España concentra una alta proporción de migrantes colombianos mujeres que han dejado a sus hijos o a su esposo o compañero en Colombia, y también hombres respecto a su esposa o compañera (el 11,7% de los emigrantes de la encuesta Amco-DANE, ver Baca y otros, versus solamente el 5,9% en el caso de Estados Unidos) (op. cit.: 25). Esto último muestra claramente un fenómeno de un modelo migratorio de hogares transnacionales, con miembros del núcleo familiar primario entre los dos países, correspondiente a un ciclo de la migración internacional en sus fases tempranas, previo a iniciarse el ciclo posterior de reunificación familiar. Pero lo que hay que destacar es el peso porcentual de las mujeres bajo esta condición, mucho mayor que el de los hombres, al igual que en la categoría de soltero. En Estados Unidos, según los autores referenciados (op. cit.: 25), en cambio, hay una mayor participación de migrantes colombianos casados o en unión libre, hombres y mujeres, lo que se corresponde con la presencia de cohortes de migrantes que llevan más de diez o quince años residiendo en ese país. En términos sociolaborales, de ciclo de vida y de posición social, de las entrevistas realizadas en hogares con migrantes en España, en Cali y en algunas de las «ciudades dormitorio» del área metropolitana (Candelaria y Puerto Tejada), los hombres migrantes eran en Colombia, antes de viajar, operarios calificados y no calificados en el sector industrial (grandes y medianas empresas), tanto empleados como desempleados, entre 25 y 45 años. Los hombres y las mujeres más jóvenes (entre 18 y 25 años) eran bachilleres, técnicos o tecnólogos recién egresados o en empleos ocasionales e informales. En el caso de las mujeres entre 25 y 45 años, se presenta un amplio grupo de ocupadas en empleos del sector público, dueñas de pequeños negocios, secretarias y en cargos administrativos medios y bajos del sector privado, pero también trabajadoras de la confección. 114 Papers 85, 2007 Jeanny Posso Quiceno; Fernando Urrea Giraldo Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 114 Un acercamiento a partir de estudios de caso a la conformación de redes de hogares transnacionales en España Los ejemplos que se presentan a continuación en este trabajo, ejemplifican muy bien la incorporación masiva de capas de sectores populares en la migración colombiana a España. Se trata de seis casos, mujeres y hombres de sectores de clase media baja del área metropolitana de Cali y del municipio de Cartago, que no llevan más de seis años en España. Son los siguientes: — El hogar de los Castillo: conformado por una madre sola (44 años) y sus tres hijos. Al momento de emigrar (la madre) en el 2000, tenían 18 y 17 años las dos hijas y 13 el menor. Viven en un barrio de clases populares en las afueras de Palmira7. Martha, la madre, es una mujer mestiza8, con educación secundaria incompleta. Años atrás, había sido obrera del sector de la confección en un distrito industrial de producción de maquila. — Los Bejarano: constituidos por una pareja y sus dos hijos en un barrio de la ciudad de Cali. Diana, la madre, inicia el proceso migratorio en el año 2000. Ella es una mujer blanca que inicialmente se va hacia Costa Rica como refugiada política a raíz del asesinato de su padre. Desde este país, se traslada a España, con lo que pierde su estatus de refugiada. Diana había realizado estudios en el SENA9, en el área administrativa, y se había desempeñado como empleada en una entidad bancaria estatal durante más de diez años, de la que llegó a ser gerente de una sucursal, hasta el momento en que la entidad es adquirida por un banco español y se producen reajustes de plantilla que la dejan sin trabajo en el año 1999, lo que coincide con la aguda crisis económica de la región. — Los Caicedo: formados por una pareja y sus dos hijos de un barrio de la ciudad de Cali. El padre viaja inicialmente en el año 2000. Iván es un hombre mulato, tornero industrial formado en el SENA, que, años atrás, había sido emigrante en Venezuela y Ecuador. La madre, Liliana, una mujer mestiza con educación primaria y obrera del sector de la confección, viaja siete meses después cuando recibe la noticia de que su marido había sufrido un gravísimo accidente laboral que lo tenía entre la vida y la muerte. Al momento de viajar, Iván tiene 44 años y su esposa 45, los niños10, dos varones, tienen 15 y 6 años. — El hogar de los Fuentes: se trata de una pareja, él blanco y ella mestiza, y su hijo. Antes vivían en un barrio de la ciudad de Cali. Emigra el padre, César, La migración colombiana hacia España y los cambios en los hogares Papers 85, 2007 115 7. Palmira es una ciudad intermedia que forma parte del área metropolitana de Cali, situada al límite norte de ésta, que contaba en el 2005 con 278.409 habitantes (datos del censo de 2005 sin ajuste de cobertura). 8. Los tres hijos de Martha son mulatos. 9. Servicio Nacional de Aprendizaje, entidad pública del nivel nacional que brinda formación profesional y, guardadas las proporciones, realiza algunas funciones similares al INEM en España. 10. Los hijos de Iván y Liliana son mestizos. Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 115 en el año 2001 con 35 años, su esposa, Mariela en ese momento tenía 29 años y su hijo, 5. César tiene estudios secundarios, en los últimos años antes de emigrar, vivía de empleos eventuales, también trabajó como taxista. Mariela tiene algunos años de universidad, aunque no terminó su licenciatura en Economía. Ella es una comerciante que tiene su propio negocio de alquiler de vídeos con el que se garantizan ingresos estables para la familia. En el momento, César es cocinero en Tenerife y Mariela, desde Cali, adelanta las gestiones para hacer la reagrupación familiar junto con su hijo. — El hogar de tres mujeres de apellido Arias: Olga, una mujer mestiza de 26 años, vivía con sus dos hijas11, de 3 y 10 años en el momento de viajar en el año 2002, en un barrio de clase media baja del municipio de Cartago12 (Valle); con bachillerato incompleto, trabajaba como secretaria para una entidad pública ganando el salario mínimo. El padre de sus hijas, después de años de ausencias y retornos, había iniciado el año anterior convivencia con otra pareja. Olga, hoy en día, trabaja haciendo limpieza por horas y está realizando los trámites para reagrupar a sus hijas. También tiene proyectos de matrimonio con un hombre peruano con el que convive en Aluche (Madrid). — Los Murillo13: Andrés un habitante de Candelaria14 (Valle) es un hombre mestizo, que durante el 2000, cuando aún está soltero con 24 años, viaja hacia Aruba. Las dificultades por no hablar inglés lo llevan a cambiar su destino migratorio hacia España, a donde arriba en el 2001. Allí se dirige hacia Marbella, donde se encuentra una amiga de infancia que lo aloja los primeros días, el esposo de ella (también de Candelaria) le ayuda a conseguir trabajo. Por medio de ellos, conoce a Paula, colombiana de 22 años y originaria también de Candelaria, con la que, cinco meses después, conformará una pareja de hecho. Dos años más tarde, tienen una hija y en la actualidad continúan viviendo todos en Marbella. La división sexual del trabajo en el grupo doméstico transnacional: el antes y el después del proceso migratorio Los casos encontrados y analizados muestran una situación en la que predomina la incapacidad de los varones para cumplir con el rol tradicional de proveedor económico, lo que se ha descrito como «la erosión del papel del varón 116 Papers 85, 2007 Jeanny Posso Quiceno; Fernando Urrea Giraldo 11. Las hijas de Olga también son mestizas. 12. Cartago es un municipio localizado al norte del departamento del Valle que para el 2005 arroja 139.450 habitantes (proyecciones de población del DANE en espera de los datos definitivos censales del 2005). 13. Información recogida por el estudiante de sociología Jairo Alexander Castaño. 14. Candelaria es un municipio que hace parte del área metropolitana de Cali, situada al límite oriental de la ciudad, que para el 2005 tenía 69.008 habitantes (proyecciones de población del DANE en espera de los datos definitivos censales del 2005). Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 116 como proveedor económico» (Ramírez y otros, 2005: 7). Las mujeres, que en Colombia ya participaban en el mercado de trabajo como obreras, empleadas del sector servicios, microempresarias, o en el trabajo informal realizado en el domicilio, han estado cubriendo una parte o la mayor parte de los requerimientos económicos del hogar. Esta situación empuja a migrar tanto a hombres como a mujeres, porque ellas, aunque lleguen a tener algunas veces una mayor estabilidad en el empleo o en las actividades económicas que desarrollen, no alcanzan a cubrir todos las necesidades familiares con sus ingresos, especialmente si hay más de un hijo, lo que lleva a que, en una gran parte de los casos, sean ellas las que hayan tomado la iniciativa de emigrar. En cuatro de los casos, los hombres habían adoptado una estrategia de huida. Por ejemplo, en el hogar de los Castillo, trece años atrás, el marido había emigrado a Estados Unidos, desentendiéndose paulatinamente del sostenimiento económico de sus hijos y, posteriormente, iniciando una nueva relación de pareja. Olga, cabeza de la familia Arias, durante años, fue la sufragadora principal de los gastos de la familia, su marido estaba ausente la mayor parte del tiempo y pocas veces hacia aportes económicos. Un año antes de su viaje, Olga se enteró de que su esposo acababa de tener un hijo con otra mujer y, al poco tiempo, él se fue a vivir con su nueva pareja. Esta situación empujó a estas mujeres cabeza de familia a buscar una forma de obtener un mayor ingreso del que podrían obtener en Colombia. También, en los hogares de los Bejarano y los Caicedo, los hombres asumieron una actitud de evasión que se expresaba en el consumo de licor y la infidelidad, mientras tanto sus esposas asumían la mayor parte de la carga económica del mantenimiento de la familia, lo que, como veremos más adelante con detalle, fue un ingrediente más en la decisión de emigrar de la mujer en el primer caso y del marido en el segundo. Desde el punto de vista de la división sexual del trabajo remunerado, encontramos que, en los casos en que se trata de parejas, la migración ha permitido a los hombres recuperar su rol como proveedores principales, pues en la sociedad de acogida, en los tres casos analizados, los empleos masculinos que encuentran los inmigrantes están mejor remunerados que los femeninos. Esto ha implicado que, aunque en las fases iniciales del proceso migratorio, las mujeres han trabajado en jornadas intensas y agotadoras para compensar esos salarios inferiores, cuando los hombres se incorporan al mercado de trabajo, ellas reducen su jornada, retornando a un rol más tradicional. Estas mujeres consideran la nueva situación como un relevo en la responsabilidad como proveedoras principales que les llega a representar un alivio, una mejor situación frente a la doble jornada que siempre han desempeñado, pues, aunque siempre han trabajado, han sido las responsables del rol doméstico en el hogar. En este sentido, una reducción en las horas laboradas en el mercado de trabajo representa una mejor calidad de vida para ellas. Veamos dos de los hogares en los que se presenta esta situación. Un ejemplo es el de la familia Bejarano. En Colombia, la esposa era la principal proveedora económica del hogar, ella emigra cuando pierde su trabajo en una entidad bancaria. Diana inicialmente le propone al marido que La migración colombiana hacia España y los cambios en los hogares Papers 85, 2007 117 Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 117 La recomposición de los afectos y la sexualidad En este apartado, analizaremos, en primer lugar, las parejas que han logrado reagruparse en España, que corresponden a la familia Bejarano y a la familia Caicedo. En estos dos casos, el proceso migratorio y la situación en el nuevo contexto han permitido la renegociación de la relación de pareja y la recomposición de los afectos que venían en crisis de tiempo atrás. Veamos cómo ha sido el proceso de la pareja del hogar de los Bejarano. En el período previo a la emigración, la pareja sufría un proceso de desgaste cuando vivía en Colombia y que Diana atribuye a la desidia de Humberto para responder por la responsabilidad económica que le correspondía en el hogar, sumado al consumo de alcohol y a las infidelidades. Ésta es la respuesta de Diana a las razones por las que ella aportaba la mayor parte del presupuesto al mantenimiento del hogar en Colombia: Él ganaba menos y no le interesaba cubrir los gastos de la casa, porque él sabía que yo iba a responder y estaba en otro cuento, él era el trago, las mujeres. Diana estaba sobre todo cansada de asumir siempre la responsabilidad económica, incluso cuando ella quedó sin trabajo y le expuso a su marido la necesidad de que uno de los dos buscara otras posibilidades fuera del país. Sin embargo, él se niega a viajar. Ella, en su relato sobre las motivaciones que tuvo para emigrar, además de la situación económica, enuncia otra causa, el proceso de desgaste que atravesaba su relación de pareja: Pero yo me fui más decepcionada de mi matrimonio que otra cosa. Mejor dicho, yo me fui pensando en que las cosas estaban más rotas que arregladas. No obstante, cuando Diana emprende su viaje, decide no plantear una ruptura, porque tiene miedo que su esposo la acuse de abandono del hogar y pierda el derecho sobre sus hijos. Un tiempo después, cuando ella está en España, de nuevo le propone que viaje él y se quede trabajando para que ella pueda volver con los niños, pero él también se niega a esta opción. Por eso, cuando ella empieza a percibir que su marido en Colombia ya no hace frente a la responsabilidad mínima que habían acordado, le habla de ruptura: Claro, entonces, hasta que yo le dije a él que no, que esa situación así no, que yo consideraba que yo me había casado para tener un hogar y que todo era por partes iguales, que así como yo me estaba sacrificando por mis hijos tan lejos, que él también tenía que poner de su parte, que no, que yo veía que las cosas no iban a más y que él tampoco, y que entonces no más. Después de plantearle a su marido la ruptura de la pareja, Diana abiertamente le formula a él su deseo de no regresar, pero le pide que le permita llevarse a los niños a España. Su marido le niega la posibilidad de llevarlos a España con ella si se separan y empieza a chantajearla emocionalmente con los niños: 124 Papers 85, 2007 Jeanny Posso Quiceno; Fernando Urrea Giraldo Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 124 Entonces, él, como en represalia, se fue a vivir solo24 con los niños, y empezó a decirles cosas a los niños, y los niños de hecho cambiaron conmigo. Yo llamaba y el niño no se ponía al teléfono, no hablaba conmigo, por todo lo que él les dijo. El les dijo que sí, que seguro yo allá tenía una relación, que seguro yo ya me había conseguido un amante, les llenó la cabeza de cosas. Que yo no los quería, que yo no iba a volver. Ella, a pesar del dolor que le causaba la situación25, de todos modos estaba dispuesta a dejar de ver a sus hijos durante un tiempo largo. Al ver que ella no se amilana, Humberto empieza a dar su brazo a torcer y le plantea a su esposa el deseo de ir a España, lo cual, como se describió antes, consiguió Diana con un precontrato de trabajo. Sin embargo, ella le deja claro que, si él viaja a España, no va a garantizar la continuidad de la relación, que eso dependerá de si, en el reencuentro, los dos logran entenderse de nuevo. En el caso de esta mujer migrante, es necesario observar los efectos del proceso de individuación que genera la experiencia migratoria transnacional. Por primera vez en muchos años, Diana había tenido la oportunidad de estar sola y de reflexionar sobre sí misma y sobre la vida que llevaba, al punto de llegar incluso a dudar de sus propios sentimientos: Pensaba también en la relación como pareja, tantos años separados, yo decía: «¿Será que lo quiero, será que no lo quiero? ¿Será que todo lo que viví antes era como no sé…, como algo que no sentía en verdad?». La posibilidad de «mirarse a si misma» es lo que le permitirá luego exigirle con claridad a su esposo cuáles son sus verdaderos intereses y demandarlo a romper con lo que había sido su comportamiento en el hogar durante la convivencia de la pareja en Colombia. Humberto viaja a pesar de las reticencias de su esposa y, como describe Diana, a su llegada, ella «lo sentó» durante todo un día y le expuso sus condiciones, qué era lo que ella quería para su vida y cómo consideraba que debía funcionar su hogar: Y así, cuando él llegó, yo lo senté y hablé con él, todo un día. Él llegó por la mañana y todo el día hablamos, y yo le dije mis puntos de vista son estos, estos y estos, y yo pienso que mi hogar debe de ser así y que la relación así, y que el compromiso, y yo le dije, el hombre de la casa es usted, no soy yo, yo no tengo porque responder por las cosas. Humberto admitió los reclamos de su esposa y aceptó las nuevas reglas del juego. Para Diana, esto no era suficiente y seguía desconfiando del compromiso de su marido, pero, con el tiempo, pudo darse cuenta que él realmente estaba dispuesto a recuperar su relación y que se había tomado en serio los nuevos compromisos adquiridos con ella. Humberto cambió totalLa migración colombiana hacia España y los cambios en los hogares Papers 85, 2007 125 24. Inicialmente, Humberto vivía con la madre de Diana y los niños. 25. De acuerdo con su relato, en ese período, Diana intentó suicidarse. Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 125 mente respecto a lo que era su comportamiento en los anteriores años de matrimonio: Él me dijo, yo sé que usted tiene la razón en todo, y ya me dijo que él había dejado aquí unas deudas y que él quería pagarlas. De hecho, en los seis primeros meses las pagamos, pero ya fue diferente, ya él recibía el sueldo, y aún sigue igual, el recibe el sueldo y yo soy la que lo distribuyo…Uy, a él le cambió el chip totalmente la vida en España26. Yo vivo aterrada a veces, y es organizado, él antes no se preocupaba si debíamos mil, dos mil o tres mil. No, él ahora dice: «Diana, cero deudas, Diana, tenemos que cumplir estas metas». Pero la relación no cambió sólo en el sentido de asunción de responsabilidades en el hogar, sino en el ámbito de lo afectivo. Para esta pareja, el nuevo contexto ha permitido un acercamiento diferente, otras prácticas con otras formas de expresión del afecto en la cotidianidad que antes no tenían, como relata Diana en la siguiente cita: Cambió mucho, porque nosotros nos habíamos alejado demasiado y allá pues nos volvimos a unir, él se volvió más cariñoso, más pendiente de mí, igual yo de él, ya nos tratamos con palabras cariñosas, que antes era Diana y Humberto, ya no más. Sí, habíamos enfriado mucho la relación. También ya ahora hay otra cosa y es lo que antes no hacíamos aquí en Colombia y es que salimos juntos a todo, que hoy vamos a ir al cine o que vamos a ir a comer, que vamos a ir a hacer la compra, todo lo hacemos juntos. Ahora tenemos una vida en pareja. En el hogar de los Caicedo, podemos encontrar otro ejemplo de recomposición de la pareja a partir del proceso migratorio. A diferencia de los Bejarano, Iván, que ya había emprendido proyectos migratorios anteriormente, es el que viaja inicialmente a España. En este caso, también está la crisis de pareja sumada a la situación de precariedad laboral de Iván. Liliana le había dado un ultimátum a su marido: Yo le dije que se fuera, era mujeriego, me pasaba las mujeres por delante de la casa, tomaba mucho, tenía una moto y se la pasaba montando viejas [mujeres] a la moto, no trabajaba. Liliana afirma que todavía no sabe cómo ella ha seguido con él durante tantos años, teniendo en cuenta que él se portaba tan mal en Colombia. Esta crisis matrimonial se resolvió cuando ella viajó a España por el accidente de su marido. Ella estuvo dispuesta a dejarlo todo por ir a hacerse cargo de él, dejó un trabajo estable y a sus hijos. Tuvo que trabajar interna durante un año mientras Iván se recuperaba. Esta demostración del compromiso con su espo126 Papers 85, 2007 Jeanny Posso Quiceno; Fernando Urrea Giraldo 26. La entrevista fue realizada en Cali cuando ella vino de vacaciones con su marido. Él no figura en las citas, porque se incomodaba mucho con el uso de la grabadora. Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 126 so, así como el hecho que Iván, después de recuperarse, pudo conseguir un empleo y la pudo relevar a ella de la mayor parte de la carga económica del hogar, fueron factores importantes en la recomposición de esta pareja: Pues ahora yo siento que estamos un poquito mejor, porque ya se han solucionado muchas cosas y al final ya tenemos a los hijos aquí, y ya trabaja él, ya trabajo yo, ya logramos pagar la casa en Colombia, que era lo que más nos preocupaba, eso ya se hizo, y ahí poquito a poco vamos saliendo de la mala racha. Si bien Liliana no puso explícitamente nuevas condiciones a su esposo, de alguna manera, el nuevo contexto ha implicado una nueva vida para ellos como pareja, que simbólicamente se ratificó con el rito del matrimonio por la Iglesia27. Ella considera que su marido ha cambiado, por lo que se ha dado una considerable mejoría en las relaciones entre ellos: Sí, ha cambiado muchísimo, referente a que mantenía en la calle sinvergüenciando28, ahora aquí no, porque, cuando toma, toma aquí en la casa y ya. Estamos como más juntos, en Colombia era él por su lado y yo por el mío, en cambio aquí, pues no. Para saber muchas parejas que aquí se han desbaratado, pero en cambio, nosotros ha sido como al contrario. Iván también reconoce que ha cambiado, pero lo atribuye a que es muy difícil ganarse el dinero para malgastarlo luego y que carece de un grupo de amigos con quienes salir. Ella más bien lo atribuye a que en España su marido no tiene éxito con las mujeres: Pues él dice que porque aquí no se puede gastar el dinero así por así y que, pues, les toca trabajar muy duro para ganarse el dinero, para írselo a gastar por ahí, y otra cosa que él no dice es que las españolas no les paran bolas29 a los colombianos. Esto último posiblemente tiene que ver con que en España, por las relaciones de género prevalecientes, los hombres colombianos no tienen el mismo estatus que en el país de origen y por ello se encuentran desvalorizados en el mercado matrimonial o de parejas, pues las mujeres españolas y la mayoría de extranjeras no están dispuestas a relacionarse con un hombre de un estatus inferior al de ellas. Por otro lado, en la situación opuesta, es menos condenable que un hombre entable relación con una mujer de un estatus inferior, a lo que se suma el hecho que en determinadas regiones30 o en grupos de edad específicos hay un fuerte desequilibrio demográfico entre hombres y mujeres. La migración colombiana hacia España y los cambios en los hogares Papers 85, 2007 127 27. Liliana e Iván llevaban más de quince años como pareja de hecho. 28. Expresión que alude a un comportamiento infiel, casi permanente. 29. Expresión que significa que no los miran, no les prestan ninguna atención. 30. Especialmente en las zonas menos urbanizadas. Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 127 Por otra parte, hay un cierto imaginario sobre las mujeres latinoamericanas que, por un lado, son consideradas más sumisas que las mujeres españolas y, por otro, se cree que sexualmente son más activas. Todos estos ingredientes llevan a que las mujeres latinoamericanas, y en general las extranjeras, tengan más oportunidades de encontrar compañero afectivo o sexual que los hombres extranjeros, lo cual, en las relaciones de pareja del mismo país, otorga cierta ventaja a las mujeres cuando los afectos se renegocian y se recomponen. Por ejemplo, Liliana, a pesar de estar bordeando los cincuenta años, ya ha sido abordada por un vecino español, dueño de un bar en su barrio, algo que hasta ahora no le ha sucedido a Iván con ninguna mujer española. En relación con las mujeres solas, queremos resaltar el caso de Olga, pues, a pesar de ser una mujer víctima de violencia doméstica, constreñida en su comportamiento por sus creencias religiosas de una secta cristiana, la convivencia en España con otras mujeres colombianas de mayor nivel educativo y otra forma de pensar distinta a la de ella, en asuntos como el ejercicio de la sexualidad y la actitud que deberían tomar las mujeres en sus propias decisiones, así como lo que ella ha podido observar en la sociedad española, distinta a la suya, le permitieron gradualmente pensar en la posibilidad de rehacer su vida y dejar de sentir culpabilidad ante la posibilidad de llevar relaciones sexuales por fuera del matrimonio que dejó en Colombia. La distancia propicia varias cosas. Por un lado, el hecho de escapar al control social familiar y de la sociedad de origen, permite a las mujeres tener conductas que nadie de su entorno familiar va a tener la oportunidad de censurar. Por otro lado, la posibilidad de conocer a hombres y a mujeres de otros contextos sociales y culturales, con prácticas distintas respecto al amor y a la pareja. En este caso, un tiempo después de llegar a España, Olga empieza a salir con amigos de España y de la República Dominicana en plan de búsqueda de pareja, algo que no se hubiera atrevido a hacer en su pequeña ciudad, donde era muy fácil ser reconocido por familiares y amigos, pero no sólo por la censura de éstos, sino también por la de su ex marido, que, a pesar de tener ya otra pareja, vigilaba su conducta. Las nuevas experiencias, en un contexto completamente diferente al de la sociedad de origen, permiten reconocer que las otras personas no se comportan como se piensa espontáneamente y que tampoco necesariamente se ajustan a las creencias que traen, según el sentido común, sin que por lo mismo se piense que buscan aprovecharse de la otra persona. Es decir, que la vivencia de la sexualidad con placer no significa compromiso ni utilización de la otra persona: Entonces, pues yo pensaba que hasta que no me casara por mi iglesia, yo no iba a tener relaciones sexuales con otro hombre, porque con el papá de mis hijas no estaba casada. Pero, con el tiempo, me di cuenta que ningún hombre que no fuera de mi iglesia se aguantaba eso. En general, los hombres lo primero que quieren es tener relaciones con una, pero incluso los que son menos acelerados se cansan de que una les diga que no y mucho menos van a esperar a un matrimonio, además porque yo ya tengo hijos, eso no lo entienden. 128 Papers 85, 2007 Jeanny Posso Quiceno; Fernando Urrea Giraldo Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 128 Esa distancia, no sólo física sino también mental, que se toma respecto a la sociedad de origen, da a las personas que emigran la capacidad de reflexionar sobre el pasado, el presente y la vida que se desea, la posibilidad de un cambio en el campo de los afectos y los deseos. Así, como la vida llega a dar un giro en la vida material, hay también cambios en la forma personal de asumirla. Se empieza a tener en cuenta el sentido práctico de lo que se quiere y a dejar a un lado las consideraciones morales de tipo cultural. Ese giro respecto a lo que valora, al peso que da a cada cosa, es lo que va a permitir a Olga la posibilidad de iniciar una relación de pareja, con unos parámetros muy distintos a los que tuvo con su primer compañero: También comencé a averiguar cómo traer a mis hijas a España y me di cuenta que yo sola, con el sueldo que podía ganar limpiando escaleras o haciendo limpieza, yo sola nunca iba a poder tener condiciones para traerlas. Por eso fui cambiando de mentalidad, yo no podía ponerme a esperar a ver si en mi iglesia encontraba a alguien, porque mis hijas me hacen mucha falta. Empecé a ser un poquito más abierta… Por eso, cuando conocí a Alberto31 y que me pareció buena persona, ya no me puse con tantas pendejadas [tonterías] y, aunque él no pertenece a mi iglesia, decidí seguir para adelante con él. Alberto es muy distinto al papá de mis hijas, es un hombre respetuoso, tranquilo y responsable, organizado con el dinero. Ahora que ya puedo traer a mis hijas, porque ya tengo papeles, nos hemos puesto de acuerdo para comprar un piso. Otro ejemplo que nos puede servir para mostrar procesos de individuación y subjetivación y de autonomización de la mujer, a partir del fenómeno de la migración, se encontró en una migrante de Candelaria, municipio del área metropolitana de Cali. Se trata de una mujer mestiza de 26 años, trabajadora sexual en España, quien, desde que entró en la prostitución, puso al tanto a su familia y, frente a sus cuestionamientos morales, argumentaba que ellos (su madre y su hermano) dependían económicamente de ella y que la remuneración que recibía le permitía sostenerlos desde España. Pero, en el caso de esta mujer, no se trataba sólo de un argumento para justificarse ante la familia, pues al ser interrogada sobre su propios sentimientos respecto a la vida que llevaba en España como trabajadora sexual, aparte del beneficio económico de la actividad que ella desarrollaba, destacaba el hecho que en ese trabajo conocía sitios hermosos, gente totalmente distinta. Además, respecto al ejercicio de su sexualidad, ella consideraba que, aunque estuviera supeditado a los requerimientos del cliente, era realmente agradable para ella, porque le permitía explorar formas de sexualidad totalmente extravagantes, diferentes y divertidas. En este caso, como en el anterior, este nuevo posicionamiento ante sí mismas, ha posibilitado a estas dos mujeres tener una nueva actitud ante el ejercicio de la sexualidad. La migración colombiana hacia España y los cambios en los hogares Papers 85, 2007 129 31. Alberto es un hombre peruano de 40 años. Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 129 En los dos primeros casos analizados, se pudo observar, en primer lugar, las estrategias utilizadas por las mujeres para maniobrar en una relación insatisfactoria pero que no desean romper abruptamente por la presencia de los hijos, insatisfacción que no sólo tiene que ver con lo económico, sino también con lo afectivo, la distancia que se ha ido marcando en las parejas con el paso del tiempo, las dificultades y la rutina. La migración, sea del hombre o de la mujer, va a permitir romper con ese estado de cosas, tomar distancia y reflexionar, va a enseñar otras maneras de relacionarse, a mostrar otras posibilidades a las mujeres revalorizadas en un mercado matrimonial que tiene distintos parámetros frente al contexto local de origen. Por lo tanto, no se trata sólo de una renegociación de la relación, sino de resituarse cada uno y ver al otro desde una posición distinta, de esta forma permitirse a sí mismo nuevas maneras de hablar, de sentir, de actuar en el espacio afectivo32. También, en el caso de las mujeres que emprenden el proyecto migratorio en solitario, podemos ver esa especie de ruptura que propicia la migración, el mirarse a sí misma la mujer, actuar y sentir de forma distinta. En este sentido, las prácticas que desarrollan las personas para hacer frente a una situación laboral precaria en el país de origen, las obliga a aceptar el riesgo, a aprovechar las oportunidades que se presentan en cada momento, incluyendo un correlato en el terreno de lo subjetivo, lo íntimo, que modifican paulatinamente las valoraciones morales que, por lo mismo, pueden ser cambiantes, para hacer posibles los deseos propios que ahora se reconocen más claramente. Conclusiones Los emigrantes colombianos proceden de hogares de clases populares (la región Pacífica, y en particular el Valle del Cauca, tienen la mayor participación en la ola migratoria hacia España, sobre todo desde finales de la década de 1990), sin ser los sectores más pobres. Se trata de hogares que, en una buena parte, los hombres han enfrentado problemas para asumir el rol que tradicionalmente se les ha atribuido como proveedores económicos en una sociedad como la colombiana. La actitud asumida por ellos, en la mayoría de los casos, ha sido de evasión o de huida, lo que ha llevado a que las mujeres asuman este papel como principales generadoras del ingreso o incluso asumiendo el papel como cabezas de familia, tanto del hogar en España como el de los miembros que han quedado en Colombia. Este antecedente, en la dinámica de las parejas, ha sido uno de los factores que ha desencadenado la migración a escala micro de la familia, como parte de una crisis no sólo en el plano económico, sino también en el ámbito afectivo. En ciertas condiciones, para las parejas que han logrado reunirse en España en los ejemplos analizados, pudimos observar que 130 Papers 85, 2007 Jeanny Posso Quiceno; Fernando Urrea Giraldo 32. Vale la pena aclarar que, si bien en la investigación que se adelanta, se encontraron casos en los que las parejas en España se fortalecieron, existen muchos casos, tal como lo manifestó una de las entrevistadas, en los que no sólo las relaciones afectivas y de pareja, sino también las familiares, se rompieron. Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 130 los hombres tienen alternativas de encontrar empleos mejor remunerados que los de sus esposas, una vez se han regularizado y han logrado insertarse mejor en el mercado laboral. Este elemento les ha permitido retomar su papel en el hogar en España como proveedores económicos principales. El diferencial salarial significativo a favor de los hombres ha incidido en una reducción en la jornada de trabajo de las mujeres que tienen su pareja en España, contrariamente a lo que pasa con las mujeres que emigran a España como cabezas de familia en los dos países, ya que deben intensificar su jornada de trabajo para poder mantenerse y tener dinero suficiente para sostener al resto de miembros del hogar en el país de origen. Esto último dificulta enormemente a las mujeres que están solas, y aplaza la posibilidad de realizar la reagrupación familiar con los hijos. De todos modos, en las parejas, detrás de la aparente o «real» asunción de responsabilidades por parte de los hombres, se ha dado todo un proceso de renegociación de las reglas del juego en las que las mujeres, si bien han podido perder terreno en la percepción de los ingresos, lo han ganado en la toma de decisiones sobre la utilización de los recursos generados por ambos miembros de la pareja. Es importante resaltar que la capacidad de las mujeres de generar sus propios ingresos ha incidido en su incidencia en la gestión de los recursos económicos y en otras decisiones frente a la organización del cuidado de las personas dependientes del hogar en Colombia. En general, se puede afirmar, desde el punto de vista de las relaciones de género, que las mujeres que emigran ganan prestigio dentro del hogar transnacional por su capacidad para aportar nuevos o mayores ingresos respecto al país de origen. Es bueno advertir que, el reparto de las tareas domésticas en España, aún continúa siendo asumido con un mayor tiempo de carga laboral por parte de las mujeres colombianas en la mayoría de los casos, y, en el país de origen, entre las mujeres de la parentela materna o paterna, a pesar de haberse producido algunos cambios en la división del trabajo doméstico, sobre todo en España. Observamos que hay diferencias generacionales en la actitud respecto a la división del trabajo, tanto asalariado como doméstico, con posturas menos ajustadas a los roles tradicionales entre las parejas más jóvenes. También, se pudo observar, a partir de los resultados, que la renegociación de la que hablábamos atrás en el terreno de los recursos económicos y de la organización doméstica de los hogares transnacionales está imbricada con las posiciones que se toman en el terreno de lo afectivo, de lo íntimo, de las creencias y los sentimientos, al igual que en la vivencia de la sexualidad. La transformación de las relaciones en el interior del hogar a que da lugar el proceso migratorio permite a los sujetos situarse en un lugar distinto frente al otro. Gracias a ello, se generan nuevas actitudes y, ante todo, prácticas en varios aspectos de la vida cotidiana. Por esta razón, emergen nuevas identidades y subjetividades, procesos de autonomización en estos sectores de las clases populares colombianas, en lo que recientemente se conoce como las «identidades flexibles» que se producen en los contextos transnacionales. En tal sentido, de acuerdo con Sassen (2003a: 49), los trabajos más recientes sobre la migración La migración colombiana hacia España y los cambios en los hogares Papers 85, 2007 131 Papers 85 001-252 24/10/07 12:37 Página 131 internacional comienzan a centrarse en el examen del hogar, ya que esta categoría analítica permite «entender los procesos económicos globales y las nuevas formas de solidaridad transfronteriza, las experiencias de pertenencia y formación de la identidad que representan las nuevas subjetividades, incluyendo las subjetividades feministas». Igualmente, la revalorización de las mujeres versus la devaluación de los hombres en el «mercado matrimonial», dependiendo de la edad y del ciclo de vida de éstos últimos y del contexto de llegada, ha sido un elemento importante en la recomposición de los afectos, en las nuevas actitudes frente a la pareja, los hijos y la sexualidad, con efectos en el comportamiento de hombres y mujeres. Por lo anterior, los hallazgos de este artículo apuntan en la misma dirección anotada por Sassen (op. cit.: 71): «efectivamente, asistimos al nacimiento de una nueva fase en la producción de conocimiento sobre las mujeres y la economía global, esta vez respecto a los procesos que subyacen a las transformaciones en las relaciones de género, las subjetividades de las mujeres y sus nociones de pertenencia. Todo esto comprende corrientes intelectuales muy distintas. Entre las más ricas y prometedoras, se encuentran las nuevas investigaciones feministas sobre las mujeres inmigrantes, que se focalizan, por ejemplo, en cómo las migraciones internacionales alteran las conductas de género y cómo la formación de hogares transnacionales puede fortalecer a las mujeres». Bibliografía APARICIO G., Rosa; GIMÉNEZ R., Carlos (2003). Migración Colombiana en España. Universidad de Comillas, Universidad Autónoma de Madrid, OIM y Naciones Unidas, Ginebra, 220 p. BACA, Jorge y otros (2005). 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