El tema de la llegada y recepción de los héroes en la epopeya de Quinto de Esmirna
Abstract
This paper studies the Quintus of Smyrna's narration of the arrivals and receptions of the heroes in Troy. It shows that the episodies are structured in a rather symmetrical way, although he introduces some variations into narrative scherne. For this reason, in order to avoid so much similarity, Quintus uses the resort of parallelisms and contrasts when he is dealing with the characterization of such heroes.
Full text
Faventia 1712, 1995 45-58 El tema de la llegada y recepción de 10s héroes en la epopeya de Quinto de Esmirna Inés Calero Secall Universidad de Málaga. Departamento de Filologia Griega, Estudios Arabes y Traducción e Interpretación. Campus de Teatinos. 29071 Málaga. Spain Data de recepció: 411 111994 Abstract This paper studies the Quintus of Srnyma's narration of the arrivals and receptions of the heroes in Troy. It shows that the episodies are structured in a rather syrnmetrical way, although he introduces sorne variations into narrative scherne. For this reason, in order to avoid so much similarity, Quintus uses the resort of parallelisrns and contrasts when he is dealing with the characterization of such heroes. La búsqueda de efectos de simetria y contrastes constituye uno de 10s rasgos más conspicuos de las Posthornéricas de Quinto y el10 porque, como hombre de su tiempo que he, las escuelas de retórica ejercieron una fuerte influencia en su obra, cuyo estilo revela esa formación escolástica, no ya en la existencia de antítesis en el interior de la frase, como en el juego de simetrías y contrastes que preside tanto el contenido como la forma1. La narración de las recepciones de 10s héroes de las Posthoméricas reposa también sobre el mismo recurso estilística, pues si en 10 que se refiere al procedimiento composicional se aprecian claras analogías, por otro lado contrastes conceptuales en la actitud atribuida a 10s personajes parecen innegables. Pues bien, en el marco de las Posthoméricas asistimos a la llegada, ex profeso a Troya ailende su ribera, de cinco personajes que se incorporan al curso de la guerra, a requerimiento de griegos o troyanos, con la importante misión de servir como baluarte de salvación de sus respectivas tropas. Así Pentesilea llega de la corriente del Termodonte (I IS), Memnón de Etiopia (I1 Iol), Eurípilo de la orilla del Caico (VI 122), 10s griegos Neoptólemo y Filoctetes de Esciros (VI1 169-170) y Lemnos (IX 353-354) respectivarnente. Por tanto, a este motivo de la llegada y posterior recepción de 10s héroes Quinto dedica varios episodios aderezados de multitud de correspondencias no s610 de contenido, sino también de orden puramente formal; y aunque el10 imprima a su 1. Véase VIAN, F. (1963). Quintus de Smyme. La suite d'Hom2re, I, París, p. XXXVIII.
46 Faventia 1712, 1995 Inés Calero Secall obra un marcado sello de repetición, se ~bserva,~a la vez, una intencionada búsqueda de variedad a medida que avanza la obra2. Pues bien, las llegadas y recepciones de Pentesilea (I 18-123), Memnón (I1 100-163) y Filoctetes (IX 444-528), aunque con ligeras variantes, son en esencia similares, mientras que en la de Neoptólemo (VI1 413-463; 630-727) y, de alguna manera, en la de Euripilo (VI 119-166; 297-3 15) se introduce una notoria modificación en la estructura de la composición. Si nos fijamos únicamente en la narración de las llegadas, nos daremos cuenta de que domina una clara voluntad de simetria. Es evidente que nuestro poeta no desea aludir de forma somera a estos acontecimientos, sino que tiene sumo interés en narrarlas con todo lujo de detalle. Y dada su fidelidad a las lecciones escolares, su narración está sujeta a un molde tan rigido que les confiere el mismo diseño a todas ellas. A la hora de desarrollarlas literariamente, lejos de sorprendernos con modos nuevos de presentación de su personaje, nos encontramos con un rosari0 de motivos idénticos: la entrada del héroe en loor de multitud a suelo troyano en compañia de un gran contingente de guerreros, el clima de expectación que se abre ante el pueblo esperanzado, la alegria que este evento provoca. Pues bien, Pentesilea aparece acompañada de las arnazonas (I 52-53), Memnón de 10s etiopes (I1 Iol), Euripilo de 10s ceteos (VI 168), y Neoptólemo, que no supone un refuerzo extranjero, de un número reducido de griegos (VI1 348). Como deciamos, la incorporación de estos heroes al campo de batalla significa una inyección de esperanza para las tropas beligerantes. Para dotar de una acentuada expresividad a este sentimiento que despierta en 10s demás guerreros, la comparación se incorpora a la narración como instrumento visualizador de sus entradas en loor de multitud. Nada mis efectuarla, 10s héroes son objeto de comparaciones paralelas tomadas del mundo cotidiano3. Asi la presencia de Pentesilea en Troya evoca la imagen del arco iris cuando a 10s campesinos se presenta como precursor de lluvias reconfortadoras de sequia4 (I 63-69); la de Memnón causa a 10s troyanos la misma impresión que la aparición de Hélice para 10s desesperados marineros en medio de una terrible tempestad (I1 103-105); Euripilo inspira en 10s troyanos 10s mismos deseos que 10s gansos hambrientos de comida (VI 125-127), mientras que la llegada de Neoptólemo significa 10 mismo que la brisa para 10s marineros detenidos en el mar por la falta de viento (VI1 455-460). Además la timida esperanza que el vetusto Priamo abriga con el refuerzo que aportan las amazo2. Hemos de decir, sin embargo, que la recepción de Filoctetes constituye una excepción, por cuanto, pese a ser la última, se ajusta, en cierto modo, mis al modelo de 10s primeros libros que al de 10s posteriores. 3. En las Posthoméricas se encuentra un gran número de similes por imitación de la poesia homérica. Sobre 10s 219 similes que contiene esta epopeya, consúltese NIEMEYER, K.A. (1883-1884). <(Ueber die Gleichnisse bei Quintus Smyrnaeus)>, Programm des Gymnasiums zu Zwickau. Un estudio de las comparaciones ha sido también llevado a cabo por VIAN, F. (1954). <<Les comparaisons de Quintus de Smyrne)), Revue de Philologie, 28, p. 30-51. 4. Para Paschal estas comparaciones que Quinto ha tornado de cosas que 61 ha visto con sus propios ojos, muestran una excelente descripción que les imprime <<una gran viveza, frescura y naturalidad)), PASCHAL, G.W. (1904). A Stzldy of Quintus of Smyrna. Chicago, p. 39.
Llegada y recepción de 10s héroes en la epopeya de Quinto Faventia 1712, 1995 47 nas se plasma en otro símil con un hombre convaleciente de una enfermedad oftálmica, quien, por fin, puede ver la luz (I 76-82)5. Pues bien, siendo como es la comparación un elemento de adorno en la obra de Quinto, no son estas las Únicas comparaciones que el tema suscita. A estos largos símiles que simbolizan el efecto causado por las respectivas entradas, les siguen otros cuya finalidad es definir desde el momento que aparecen la personalidad del personaje en cuestión. La radiante belleza es la cualidad que Quinto prefiere resaltar en Pentesilea, a la que asemeja a la luna (I 37-40) y a Eos (I 48-51), cuando sobresalen en el anchuroso cielo entre las estrellas o las Horas. La fiereza del león servir5 para subrayar la virilidad de Eurípilo (VI 132) y Neoptólemo (VI1 464-471) en claro contraste con las asignadas a la mujer que en realidad es Pentesilea6. Esta simetria estilística se hace aún más evidente, cuando las correspondencias descienden incluso al campo lexical y aparecen fórmulas semejantes, con alguna que otra variatio, para indicar la emotividad de 10s guerreros. La expresión <ca su alrededor el pueblo (troyano o griego) se mostraba jubiloso>> la encontramos formulada mediante yy0Éw y xabw. Asi la locución de TQ~LOL ylj0eov de I 72 también se registra en VI 128 y con una variante yvleoarvo~ en II103. Aaoi nex&Qovto de Ií 106 se encuentra también en VI 124 como en VI1 462 y VI 315. Con &p@~yávup~ en 162. Es decir, la rigidez de la composición desciende en este caso hasta idénticas locuciones. En la narración de la llegada de Filoctetes, Quinto se ciñe a las mismas pautas simétricas: causa la alegria de 10s aqueos xa~&govto 'A~aioi (IX 445) y provoca la comparación, pero por razones mitológicas no podia ser del mismo tenor que las anteriores, porque su entrada no podia ser triunfal al estar enfermo y extenuado. La escena de un hombre cojo y sostenido por sus compañeros no evoca más que la imagen de cana encina a medio cortar,, que se tambalea ( IX 451-457). Parece necesario no silenciar además 10s esfuerzos de Quinto por magnificar un rasgo que aúna a estas figuras mitológicas. No son unos guerreros de segunda fila que est& interesados en contribuir al éxito en la batalla. Son, excepto Filoctetes, propiamente héroes, cuya naturaleza est5 revestida de una manifiesta grandiosidad por la sangre divina que corre por sus venas7. Pentesilea es hija de Ares8 (I 53, Memnón de Eos (I1 11 l), Eurípilo es nieto de Heracles (VI 136-138) y Neoptólemo de Tetis (VI11 25). Pese a carecer de sangre divina, Filoctetes no era un hombre vulgar; habia sido fiel compañero de Heracles9, quien le habia recompensado con las armas (X 204-205). 5. Este símil es considerado por Bassett como uno de 10s mejores de Quinto de Esmirna; cf. BASSE^, S.E. (1925). aThe Laocoon episode in Quintus Smyrnaeusn, American Journal of Philology, 46, p. 251. 6. Quinto intenta presentarla como una mujer. Sin embargo, para el concepto de amazona como un ser preadolescente femenino/rnasculino, véase PAGE DUBOIS (1979). <<On horselmen, Amazons, and Endogamyz, Arethusa, 12, 1, p. 45. 7. La distinción de 10s héroes realmente consiste en el linaje. Los héroes son hijos de dioses o tienen un antepasado divino; véase, BENARDETE, S. (1963). aAchilles and the Iiiads, Hermes, 91, p. 3. 8. También en Apollod. Epit. V, 1 ; Verg. Aen. XI 66 1. 9. S. Ph. 1132.
48 Faventia 1712, 1995 Inés Calero Secall Además sus armas no podian ser obra de un simple mortal, como al hi10 de la narración se nos va diciendo. Las de Pentesilea procedian de Ares (I 141), las de Mernnón y Neoptólemo fueron forjadas por Hefesto (I1 455 y VI1 447) y a Filoctetes las flechas y el arco le fueron donados por Heracles (IX 395-397; X 179, 204). Con respecto a Euripilo, cierto que el poema no indica la procedencia de sus armas, pero el hecho de que su escudo merezca el calificativo de 610s (VI 198) y el haber sido objeto de una ekphrasis en la que se describen 10s trabajos de Heracles puede ser indicativo de la calidad extraordinaria y poc0 común de sus armas. Sin embargo, un gran abismo separa a Neoptólemo y Filoctetes del restoI0. Tanto Pentesilea como Memnón y Euripilo son jefes de un ejército extranjero, cuya celebridad les ha reportado su participación en la guerra en calidad de aliado. Se perfilaban como inminentes salvadores de Troya, pero en su interior portaban inconscientes la semilla del fracaso. A sus ansias de triunfo pone coto la muerte, Pentesilea y Memnón van a caer en manos de Aquiles, Euripilo en las de Neoptólerno. Este y Filoctetes, en cambio, no son aliados extranjeros, sino de nacionalidad griega, cuya participación en la destrucción de Troya se debe a una profecia revelada por Calcante, en virtud de la cua1 no podia ser tomada la ciudad sin la intervención de ambos". Es preciso observar que sus entradas no están, si cabe, rodeadas de tanta parafemalia como la de 10s anteriores y, sin embargo, 10s dos van a resultar, a la postre, 10s artifices del triunfo. Les rodea un halo triunfador que en el fondo 10s otros no tienen. En realidad, contrasta la descripción de las entradas triunfales de 10s primeros con las más modestas de 10s segundos. Y es que, pese a 10s imperativos de la tradición, parece como si hubiera una deliberada intención por destacar una de las máximas del pensamiento de Quinto, el Destino como suprem0 poder del universo, en el sentido de que, por muy buenas que sean las intenciones que posea el hombre como portadoras de garantías seguras de éxito, al final es el Destino quien marca las pautas del curso de 10s acontecimientos, pues era impensable que aquella imagen de hombre enfermo y cojo con la que Filoctetes aparecia pudiera tener visos prometedores de éxito, si no es porque interviene el Destino. Frente a las demás, la llegada de Neoptólemo y Filoctetes a Troya se produce gracias a la incorporación de un nuevo componente desconocido en las anteriores, la embajada. La presencia de ambos en Troya obedece a la embajada griega enviada en su busca, a causa de la profecia revelada por calcante12. Odiseo 10. En el Filoctetes de Sófocles hay también detalles de paralelismo entre Neoptólemo y Filoctetes. Para ello, cf. HAMILTON, R. (1975). <<Neoptolemos' story in the Philoctetes>>, American Journal of Philology, 96, p. 132-133. Il. En otros autores es debido a una profecia de Heleno: S. Ph. 605-606. En Apollod. Epit. V, 9-10, Calcante advirtió de que Heleno conocía 10s oráculos que predecian el modo de tomar Troya. El troyano reconoció la necesidad de la intervención de Neoptólemo. También en Apollod. Epit. V, 8, Calcante anunci6 que el arco y las flechas de Heracles eran imprescindibles para la conquista de la ciudad. 12. Para 10s textos que recogen el tema de la fatal necesidad de la presencia de Neoptólemo y Filoctetes para la conquista de Troya, remitimos a Rm DE ELVIRA, A. (1979-1980). <<Filoctetes y Neoptólemoz, Cuadernos de Filologia Clásica, 16, p. 9-15,
Llegada y recepción de 10s héroes en la epopeya de Quinto Faventia 1712, 1995 49 y DiomedesI3 se desplazarán a Esciros (VI 56-115; VI1 169-413) para llevarse a Neoptólemo y, mis tarde, a LemnosI4 tras Filoctetes (IX 325-445)15. Pues bien, si el esquema estructural de estas embajadas resulta similar, vertebrado por las mismas partes: designación de la embajada, viaje por mar, las negociaciones y el regreso de nuevo a través del mar, se aprecia, no obstante, una falta de uniformidad en la disposición de las mismas. Frente a la concisión y estilo indirecto de la embajada a Lemnos, la enviada en busca de Neoptólemo se caracteriza por una gran extensión, en la que predomina el discurso como elemento principal. Abarca cuatro jornadas, desarrollada en dos libros: la partida de la embajada (la jornada) (VI 96-1 15), la llegada a Esciros (2" jornada) (VI1 169-252), el regreso (3" jornada) (VI1 253-400) y la llegada a Troya (4" jornada) (VI1 400-414). La embajada a Lemnos, repartida en dos jornadas (IX 334-433) (IX 433-443, ocupa s610 un libro, puesto que la partida, llegada y conversación con Filoctetes son relatadas de forma más sucinta. Es al amanecer de la segunda jornada cuando emprenden viaje de regreso y sin hacer noche en el mar llegan a Troya, cuya proximidad a Lemnos tuvo que tener en cuenta nuestro poeta en la distribución de las jornadas. Por 10 tanto, frente a la simetria composicional que reina en la narración de las llegadas, se introduce un desequilibri0 formal entre las dos embajadas. Toda la escena de Filoctetes es una narración continuada en verso, patética, en la que se pretende poner en juego 10s resortes de la emotividad sin ser interrumpida por ningún otro episodio ni diálogo, salvo por la intercalación de la leyenda de las mujeres lemneas (IX 338-35216). Sin embargo, ni de lejos la composición de la embajada a Esciros muestra parecido. Es en medio de una asamblea donde se lleva a cabo el nombramiento de 10s embajadores, en la que interviene Calcante para revelar la profecia que anuncia a Neoptólemo como el destructor de Troya. É1 mismo designará a Odiseo y Diomedes como 10s conductores de la embajada (VI 56-67). Ante tal designación Odiseo hace gala de la cualidad que siempre blasona: el compromiso de hacer uso de su habilidad persuasiva para convencer a Neoptólemo (VI 72-83). Hay además una detallada descripción de 10s preparativos del viaje (VI 97100) que la de Lernnos no contiene. Tras el10 el relato de la embajada se intermmpe por la inclusión de unas cuantas escenas bélicas, cuyo hi10 narrativo es retomado para situar la acción en otro lugar, en Esciros, donde se encuentra el término del viaje. En este momento Quinto da un giro en su narración para introducir un episodio de sesgo totalmente distinto. Toda la carga bélica que comporta la misión de la embajada queda eclipsada por las emotivas escenas de la despedida de su 13. En Apollod. Epit. V, 11, son Odiseo y Fénix 10s integrantes de la embajada a Esciros. En la Pequeña Zlíada de Lesches (Resumen de Proclo, Allen, p. 106) s610 fue Odiseo. 14. También son Odiseo y Diomedes quienes se dirigen a Lemnos en Apollod. Epit. V, 8, pero en la Pequeña Ilíada de Lesches (Resumen de Proclo, Allen, p. 106), Diomedes Únicamente. 15. Quinto sigue la versión de la Pequeña Zlíada y de Sófocles, según las cuales Filoctetes llega a Troya después de Neoptólemo. Pero en Apollod. Epit. V, 8, su llegada tiene lugar antes. 16. Esta leyenda es contada también en Hdt. VI 138,4.
50 Faventia 1712, 1995 Inés Calero Secall madre Deidarnia. Es claro que este episodio de Esciros sirve de marco para cultivar la etopeya. En 61 se pone de relieve la extraordinaria personalidad de Neoptólemo, en cuya actitud se manifiestan con nitidez dos aspectos diferentes de su carácter. Su belicosidad y humanidad. Su formación estrictamente masculina de cultivo de las artes militares no empece para que ostente ante su madre gestos de una infinita ternura (VI1 328). Cuando se entera del motivo de la embajada, su amor filial y su sentido del deber17 se ponen frente a frente. Pero la aceptación de su destino terminará por triunfar como la respuesta a 10s embajadores demuestra: <<Si me llaman 10s aqueos por causa de un oráculo, vayamos mañana inmediatamente sobre 10s vastos abismos del ponto, por si llego a ser luz para 10s dánaosn (VI1 220-222). Y es que, como en 10s héroes homéricos, en Neoptólemo se produce, empleando las palabras de Schmitz18, una polarité de contraires. Como en Héctor, en 61 se combina la fogosidad bélica con la sensibilidad. En la ocultación a su madre del objetivo de la embajada se revela una gran humanidad (VI 235-236). Pero también el hijo de Aquiles se mueve entre la cortesia y 10s dones hospitalarios. Y precisamente en la acogida que Neoptólemo otorga a 10s embajadores hay evocaciones de la hospitalidad que dispensa Aquiles a sus compañeros que en calidad de embajadores llegan con la importante misión de persuadirle a que deponga la cÓ1eral9. Si cabe, existen más correspondencias con la embajada homérica que con la que se dirige a Filoctetes, por 10 que hay indicios para pensar que Quinto tenia in mente a Homero a la hora de componerla. La designación de embajadores en la Ilíada como en las Posthoméricas se realiza en el curso de una reunión en la que participan 10s principales jefes griegos. De la misma manera que el nombramiento de Fénix, Odiseo, Ayax y 10s dos heraldos, a propuesta de Néstor, se expresa directamente en el relato (Il. IX 168-170), el de Odiseo y Diomedes por Calcante se realiza en las Posthoméricas del mismo modo (VI 59-67). Las promesas de regalos y matrimoni0 con sus hijas son concebidas como medios eficaces de persuasión por 10s atridas Agamenón (Il. IX 120; 142) y Menelao (Q.S. VI 85-92). Cuando llegan 10s embajadores, Aquiles y Neoptólemo son 10s primeros en dar la bienvenida. Las palabras de Neoptólerno: & ~E~VOL, ~Éya xai~ez' kpov noti 6Qpa XLOVTES (VI1 179) son una réplica de las de Aquiles: xai~etov. +iho~ av6ge~ 'Ix&ve.cov (IX 197). Tanto en la Ilíada como en las Posthoméricas la exposición de 10s motivos de la embajada corre a cargo de Odiseo (Il. IX 225-306 = VI1 183-218). En ambos discursos asoman las ofertas matrimoniales de sus soberanos como recompensa a sus servicios y adoptan la misma imploración como medio persuasivo. Los dos Odiseos se sirven de expresiones análogas: 04 6' hhhov~ ne~ IIavctxa~o&s .ce~~opÉvov~ khÉa~~e>> (Il. IX 301-302) = dhÉa~~e .c&~~o.ca xai 'A~yeioy kn&pvvov (Q.S.VI1 191). 17. En Neoptólemo el valor guerrer0 y el sentido del deber se unen en una fusión armónica y coherente; véase FERRARI, L. (1963). Osservazioni su Quinto Smirneo. Palermo, p. 45. 18. SCHMITZ, A. (1963). <<La polarité des contraires dans la rencontre d'Hector et Andromaque (Iliade, VI, 369-502)a, Les Études Classiques, 31,2, p. 134. 19. La famosa embajada de Ilíada IX 162-655.
Llegada y recepci6n de 10s héroes en la epopeya de Quinto Faventia 1712, 1995 51 Sin embargo, si en la Ilíada de 10s dos modos de salir de la dificultad para obtener la reconciliación, <<Néstor opta por la compensación, mientras que Odiseo le otorga un verdadero status de embajada,>20, el Odiseo posthomérico prefiere la actitud de Néstor y aporta aún, por su propia iniciativa, la promesa de las armas de Aquiles en su poder como otro argumento mis de persuasión (VI1 194-195). Y en las breves palabras que Neoptólemo le responde: <<De mi matrimonio se preocuparan 10s dioses mis tarden (VI¡ 225), parece como si aflorara un rechazo de 10s beneficios que debe obtener a cambio de sus servicios en una tímida reminiscencia de la rotunda negativa de Aquiles a recibir regalos2'. Da la impresión de que Neoptólemo, como su padre, quiere dar a entender que su ayuda es desinteresada sin necesidad de obtener beneficios a ~ambio~~. Además, como deciamos, padre e hijo coinciden en ser depositarios de la hospitalidad, Aquiles ordena a Patroclo servir a 10s embajadores una copa de vino (Il. IX 201-204), Neoptólemo les invita a participar de la mesa (VI1 223-224); pero éste se muestra mucho más sumiso y condescendiente que su padre; en 61 no se observan 10s rasgos tan fuertes que caracterizan a Aquiles, cuyo orgullo herido e indignación le inducen a adoptar una postura tenaz. Pero hay que comprender que Aquiles tenia sus motivos y, además, <(un hombre fuera de la común tenia que obedecer reglas comunes>>23. En honor a la verdad no podemos silenciar que las consecuencias de ceder al objetivo de la embajada para ambos héroes son distintas. Para Aquiles supone un sometimiento a la voluntad de sus compafieros, una humillación al cambiar de actitud, por 10 que tiene que elegir entre el honor y la salvación de sus arnig~s~~, mientras que para Neoptólemo representa todo un honor la llegada de la embajada que 10 alza como el inminente destructor de 10s muros de Troya. Por tanto, por estos elementos de corte homérico que cristalizan en este episodio de las Posthoméricas parece probable que la embajada de la Ilíada pudo servir a Quinto como modelo. Al margen ya del estilo indirecto, la embajada a Lernnos difiere en muchos detalles de la de Esciros, si observamos con detenimiento su contenido. Queda bien claro que Odiseo no toma la iniciativa de las negociaciones, sino que son ambos embajadores quienes logran convencerlo (IX 422-423). La persuasión no se plantea en términos de súplica, dado que no hay un verbo que denote tal acción; en cambio, la compensación para disuadirlo de su antigua actitud viene dada, no en promesas de regalos ni esposa, sino, como era de esperar, en proposiciones de curación (IX 410-41 1). La propuesta del envio de embajadores procede también de Calcante (IX 325-332), pero no son designados por 61, sino por 10s atridas (IX 334). 20. Cf. SAUGE, A. (1990). ((La sckne de l'ambassade: Les préliminaires (Zliade, 9, 162-223)>), Ziva Antika, 40, p. 67. 21. Para ello, consúltese CLAUS, D.B. (1975). (did6s in the Language of Achillesn, TAPhA 105, p. 25, para quien el rechazo de 10s regalos por parte de Aquiles ahave a basis in patterns of aid8sa. 22. CLAUS, D.B. art. cit., p. 27. 23. SAUGE, A. (1992). ((Iliade 9: L'attitude d'Achilleu, Ziva Antika, 41-2, p. 28. 24. Véase B~ss~rr, S.E. (1934). ((The A~aeria of Achillesn, TAPhA 65, p. 68.
52 Faventia 1712, 1995 Inés Calero Secall Pero, en esencia, las dos embajadas convergen en un mismo punto que nos parece ilustrativo del pensamiento de Quinto. La fuerza disuasoria que obliga a ambos a la aceptación la tiene el destino como el suprem0 regidor del universo. Además el tema de la embajada sirve como vehiculo para llegar a la etopeya de 10s personajes. Si Neoptólemo, frente a su afamada fiereza, respira por todos lados sensibilidad y hospitalidad, Filoctetes representa la conducta resignada ante las vicisitudes que depara el destino. Como en el caso de Aquiles, 10s objetivos de su embajada son idénticos. Los embajadores homéricos y posthoméricos tienen la misión de hacer deponer una actitud igual. Es verdad que la reacción de Filoctetes ante las injurias infligidas por el atrida contra su persona provoca el mismo ~oho5~~ que el de Aquiles en la Iliada, pero Filoctetes no es ya un héroe de la saga primitiva, es hijo de otros tiempos, de otra mentalidad. La corriente estoica cristalizaria en las Posthoméricas con la presentación de un personaje que fácilmente se deja convencer y que está lejos de poseer ese profundo sentido del honor del héroe Aquiles. Sorprende, en cambio, la afluencia de detalles simétricos en el relato descriptivo del viaje de regreso en las dos embajadas posthoméricas. Asi en 10s preparativos del viaje encontramos la misma alusión a las amarras nebpaza (W 372 = IX 435) y a las anclas, ~6vaí (VI1 373 = IX 435); a la velocidad de las naves merced a la fuerza del viento (VI1 394 = IX 439-440); al rugir de las olas a su alrededor, &fieaxe nGpa (VI1 396) = &p@Éa~eve x6pa (IX 440), amén de referencias a la intervención divina de claras reminiscencias homéricas. Serán Poseidón (VI1 374-375) y Atenea (IX 436-437) 10s artifices de la buena marcha de la trave~ia~~. Pues bien, una vez que 10s héroes pisan tierra troyana, son objeto de un caluroso recibimiento por parte de 10s principales jefes de las tropas. Y si analizamos las escenas de la llegada de 10s héroes, observaremos que, tras ellas, la narración se ocupa, sin excepción, de las recepciones, a través de las que Quinto tiene ocasión de mostrarnos, con ayuda del juego armónico de semejanzas y contrastes, la conducta del guerrer0 ante la inminencia del combate. Hay que tener en cuenta que, pese a la existencia en todas ellas de motivos simétricos, el intento de romper con el rigor composicional que el poeta impone en el tratamiento de las primeras recepciones se hace evidente en la composición de las posteriores. Y si aflora gran sintonia entre la de Pentesilea y Memnón, en la de Euripilo y, sobre todo, en la de Neoptólemo se evidencian ya alteraciones sustanciales. De todas maneras 10 interesante es que en las recepciones nos encontramos como elemento imprescindible con el banquete, cuya celebración tiene lugar al filo de la noche en la vispera del combate, amenizada con la bienvenida, agasajos e intercambios de promesas y con la consiguiente retirada para pernoctar, pero tales motivos se ven afectados en alguna recepción por la modificación de su disposición en el relato. 25. Sobre xohog y axos como conceptos éticos en la Iliada que estan relacionados con el ethos heroico, véase COLLINS, L. (1987). <<The Wrath of Paris: Ethical Vocabulary and Ethical Type in the Iliadn, American Journal of Philology, 108, 2, p. 222-224. 26. Todos estos detalles parecen tornados de Il. I 479-482.
Llegada y recepci6n de 10s héroes en la epopeya de Quinto Faventia 1712, 1995 53 Las frecuentes concordancias entre las recepciones de Pentesilea y Memnón son notables. Nada mis entrar por las puertas de la ciudad son recibidos por el rey Priamo, por 10 que sus recibimientos se producen en el momento de sus llegadas; ambas tienen como protagonista a Priamo, quien les ofrece banquete y regalos; una vez agasajados pernoctan en su palacio; en cambio, la narración en estilo indirecto de la bienvenida de Pentesilea contrasta con el dialogo como componente en la recepción de Memnón. Y esto no se limita a la forma: la existencia de contrastes conceptuales también nos parece innegable. Bajo la luz de estas dos recepciones se nos brinda la oportunidad de presenciar dos reacciones diferentes ante el compromiso contraído de salvar a Troya. Ante la proximidad de la batalla, Pentesilea se compromete a ccmatar a Aquiles y destruir el vasto ejército de 10s argives)) (I 94). En las mismas circunstancias la reacción de Memnón es muy diferente: ((No es necesario en el banquete vanagloriarse ni hacer promesas, sino comer con tranquilidad y ponerse a pensar en estrategias adecuadas, pues, si soy o no bravo y valiente, tú 10 sabrás en la batalla>> (11 148-152). Ante estas dos conductas antitéticas nos es fácil discernir las cualidades definitorias de ambos caracteres. Frente a la fatuidad de Pentesilea, la modestia de Memnón; frente a la insolencia de aquella, la mesura del héroe; frente a la impiedad de la heroína en el campo de batalla, la clemencia de Memnón cuando se enfrenta a Néstor (I1 309-318). Es legitimo pensar que esta actitud de piadoso respeto para con la ancianidad que otorga a Memnón preciosos ribetes de humanidad tiene el mismo soporte ético que el demostrado por Aquiles para con (Il. XXIV 507-55 Esta conmiseración hacia el enemigo que contraviene, sin duda, las normas de la saga heroica desaparece, sin embargo, en 10s restantes combates, en 10s que vuelve a ostentar 10s rasgos esenciales del ideal de &e~o~~ia heroica. De nuevo la soberbia y la implacabilidad con el enemigo están presentes en el guerrer0 (I1 41 1). No es difícil imaginar que Quinto somete ambos comportamientos a la ley de contrastes, que derivan de dos campos diferentes: el masculino y el femenino. Hay una firme voluntad de presentar no únicamente dos personajes distintos, sino dos mundos opuestos. La actitud de Pentesilea aparece, a 10s ojos de Quinto, rezumante de ÜPels, pues nos dice: <<Mi ardor es mayor que el de 10s hombres)) (I 562). Es verdad que tales palabras no serian inapropiadas a un talante heroico; su error, en realidad, reside en la adopción de una actitud opuesta al modelo de conducta femenino. La pretendida superioridad sobre el hombre de la que alardea la heroina trasgrede la virtud de la sophrosyne femenina. Pero hay un segundo error en el que incurre Pentesilea, en su instrucción en el arte de la guerra reservada Únicamente al hombre, puesto que le está usurpando su rolz9, ya que es al hombre a quien 27. Es la comprensi6n que obtiene Aquiles del sufrimiento; remitimos a WILSON, P.C. (1938). (~The x&0e~ pdt0oq of Achilles)), TAPhA, 69, p. 573. 28. Por este pasaje y por su actitud en la embajada, Aquiles es inmortalizado, no por la matanza de troyanos; cf. TAPLIN, 0. (1980). uThe Shield of Achilles within the Iliads, Greece & Rome, 27, p. 16. 29. Cf. WALCOT, P. (1984). ((Greek Attitudes towards Women: The Mythological Evidenceu, Greece & Rome, 3 1, p. 42.