Felip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922)
Abstract
La revista La Alhambra, publicada en Granada entre 1839-1843 y 1883-1884, reaparece en 1898, bajo la dirección de Francisco de P. Valladar, con el subtítulo Revista Quincenal de Artes y Letras y sigue el curso regular de publicación hasta 1924. La colaboración de Pedrell consta de veinticinco artículos, desde 1902 hasta 1922, este último, póstumo; la diversidad de sus títulos abarca temas de folklore, nacionalismo, historia de la música, teoría y sociología de la música. El autor aporta además un interesante epistolario de Pedrell, fechado entre 1900 y 1910.
Full text
Felip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Francisco J. Giménez Rodríguez1 Recerca Musicològica XVI, 2006 117-148 Resumen La revista La Alhambra, publicada en Granada entre 1839-1843 y 1883-1884, reaparece en 1898, bajo la dirección de Francisco de P. Valladar, con el subtítulo Revista Quincenal de Artes y Letras y sigue el curso regular de publicación hasta 1924. La colaboración de Pedrell consta de veinticinco artículos, desde 1902 hasta 1922, este último, póstumo; la diversidad de sus títulos abarca temas de folklore, nacionalismo, historia de la música, teoría y sociología de la música. El autor aporta además un interesante epistolario de Pedrell, fechado entre 1900 y 1910. Résumé. Felip Pedrell dans la revue La Alhambra (1902-1922) La revue La Alhambra, publiée à Grenade entre 1839-1843 et 1883-1884, reparaît en 1898, sous la direction de Francisco P. Valladar, avec le sous-titre Revista Quincenal de Artes y Letras. La revue est ensuite publiée régulièrement jusqu’en 1924. Felip Pedrell y a collaboré en écrivant plus de vingt-cinq articles entre 1902 et 1922 — le dernier à titre posthume — dans lesquels il aborde des thèmes divers et variés comme le folklore, le nationalisme, l’histoire de la musique, la théorie et la sociologie de la musique. En outre, l’auteur illustre la revue d’un intéressant recueil épistolaire de F. Pedrell, qui date d’entre 1900 et 1910. Abstract.Felip Pedrell in the magazine La Alhambra (1902-1922) The magazine La Alhambra, which was published in Granada between 1839-1843 and 1883-1884, reappears in 1898 under the direction of Francisco de P. Valladar, with the subtitle Revista Quincenal de Artes y Letras (The Biweekly Magazine of Arts and Letters) which continued to be published regularly until 1924. The collaboration of Pedrell consisted of twenty-five articles from 1902 to 1922, the last one being posthumous. The diversity of his titles covers the topics of folklore, nationalism, music history, theory and musical sociology. Furthermore, the author provides an interesting epistolary by Pedrell, dated between 1900 and 1910. 1. Mi agradecimiento al Dr. Antonio Martín Moreno, por abrirme las puertas de La Alhambra y por sus valiosas aportaciones para la realización de este trabajo.
Zusammenfassung. Felip Pedrell in der Zeitschrift La Alhambra (1902-1922) Die Zeitschrift La Alhambra, veröffentlicht in Granada von 1839-1843 und von 18831884, erschient erneut im Jahr 1898, unter der Leitung von Francisco de P. Valladar, mit dem Untertitel Revista Quincenal de Artes y Letras und wurde regelmäßig bis zum Jahr 1924 veröffentlicht. Der Beitrag von Pedrell besteht aus fünfundzwanzig Artikeln von 1902 bis 1922, der letzte davon nachgelassen; die Vielfältigkeit seiner Artikel umfasst Themas wie Folklore, Nationalismus, Musikgeschichte, Musiktheorie und Soziologie. Der Autor legt des weiteren eine interessante Briefsammlung mit Daten vom Jahr 1900 bis 1910 vor. La Alhambra fue un título recurrente en las publicaciones periódicas de los dos últimos siglos en Granada. La más longeva de todas ellas fue La Alhambra. Revista Quincenal de Artes y Letras, que tras una breve etapa entre 1883 y 1884, volvería a aparecer en 1898, y se publicaría ininterrumpidamente hasta 1924, año de la muerte de su director, Francisco de Paula Valladar. Esta revista de «Artes y Letras» presta una atención muy significativa a la música, motivada por los antecedentes familiares, la formación y personalidad de su director, autor de gran parte de las referencias musicales; pero estas también aparecen firmadas por una extensa lista de colaboradores, destacando por su importancia, frecuencia y extensión los textos del compositor y musicólogo Felip Pedrell, que aparecen entre 1902 y 1922. Así, en este trabajo, se estudian a modo de preámbulo las características de la publicación y su difusión, la importancia de la música en sus páginas, para centrarse a continuación en las colaboraciones de Pedrell, que presiden el ideario estético musical de la revista y constituyen un ejemplo de la presencia del pensamiento pedrelliano en el ámbito cultural de ciudades como Granada, alejadas del área de influencia más directa de las grandes capitales. 1. De entre las publicaciones periódicas: La Alhambra. Revista Quincenal de Artes y Letras (1898-1924) «Los periódicos y revistas ocupan una posición inigualable como escaparates de información sobre...cualquier tema que podamos imaginar. Su aumento durante el siglo fue una respuesta directa a las demandas de información, discurso, instrucción, propaganda, entretenimiento, debates, correspondiendo cada una de estas demandas a una nueva faceta de la vida nacional. Se podía incluso afirmar que una actitud, opinión, o idea no existía a menos que apareciera en la prensa, y que un grupo, asociación o gremio, alcanzaba la madurez cuando inauguraba su revista. Los diarios y revistas son... la historia nacional en su conciencia más propia.»2 118 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez 2. Traducción propia. «The newspapers and periodicals occupy an unrivalled position as repositories of informationa about... every imaginable topic. Their growth during the century was a direct response to demands for information, for discourse, for instruction, for propaganda, for entertainment, for platforms, each demand corresponding to a new facet
Esta cita del editor de un Directorio de Periódicos Victorianos (18241900) en 1976 refleja la importancia de las publicaciones periódicas en la vida del siglo XIX, que se concreta en la diversidad de contenidos, el crecimiento que experimentaron durante todo el siglo, y su indudable valor como escaparate de las demandas sociales, opiniones y sociedades que conformaban la vida del país. Entre los «temas que podamos imaginar» ocupa un lugar destacado la música. De hecho, el desarrollo del romanticismo musical coincide con la evolución del periodismo musical y la creación de un gran número de publicaciones dedicadas íntegramente o en parte a las actividades musicales. Especialmente sugerente nos parece la idea de «comunidades imaginadas» creadas por las publicaciones periódicas: «En su libro Imagined Communities, Benedict Anderson examina el poder de la palabra impresa en el establecimiento de grandes comunidades intelectuales y muestra cómo la lectura ritualizada de publicaciones contínuas como periódicos y revistas semanales crean un sentido de ‘comunidad imaginada’ entre los lectores.»3 El concepto de comunidad imaginada ha sido utilizado como un catalizador para explorar la ideología que subyace tras la creación de la revista Neue Zeitschrift für Musik, y para demostrar el impacto que tuvo este periódico en la formación de comunidades musicales intelectuales de menor tamaño, aunque no menos unificadas, durante las décadas centrales del siglo XIX, como la Copenhagen Davidsbund en Dinamarca y la Neu-Weimar-Verein en Alemania. Así, el poder de la revista en la formación de comunidades de lectores que comparten unas ideas se extiende más allá de Leipzig y de los límites temporales de sus diez años como editor. Este ámbito de influencia de las publicaciones periódicas, que crea auténticas «comunidades imaginadas» de lectores, extendiendo así los límites cronológicos y geográficos de las revistas, constituye el marco de reflexión de nuestra investigación sobre las opiniones de Felip Pedrell publicadas en las páginas de La Alhambra. Debemos aclarar la utilización de La Alhambra como título reFelip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Recerca Musicològica XVI, 2006 119 of national life. One might also claim that an attitude, an oppinion, an idea did not exist until it had registered itself in the press, and trat an interest group, a sect, a profession, came of age when it inaugurated its journal. The newspapers and periodicals are... the national history at its most self conscious». Michael WOLF, John S. NORTH, and Dorothy DEERIN, ed., The Waterloo Directory of Victorian Periodicals 1824-1900, phase I (Waterloo, Canada, 1976), p. ix. [Citado en COHEN, Robert H., «The Nineteenth-Century French Press and the Music Historian: Archival Sources and Bibliographical Resources», 19th-Century Music VII/2 (Fall, 1983), p. 136-142.] 3. «In his book Imagined Communities, Benedict Anderson examined the power of the printed word in the establishment of large intellectual communities and showed how the ritualized reading of continuous publications such as daily newspapers and weekly magazines creates a sense of ‘imagined community’ among readers». HARWELL CELENZA, Anna. «Imagined communities made real: The impact of Robert Schumann’s Neue Zeitschrift für Musik on the formation of music communities in the mid-nineteenth century». En: Journal of Musicological Research, 24 (2005), p. 1-26.
currente para publicaciones periódicas del siglo XIX, diluyendo así toda posibilidad de confusión. En primer lugar, hallamos una publicación en la década de los cuarenta, que se conoce como la «época romántica» de la revista4. Para la publicación que fundara Francisco de Paula Valladar, totalmente independiente de la anterior, hemos de diferenciar también dos etapas, la primera entre 1884 y 1885, y la segunda entre 1898 y 1924; es en esta última en la que aparecen las colaboraciones de Pedrell5. El día 15 de enero de 1898 aparece el primer número de La Alhambra [en su segunda época]. Revista Quincenal de Artes y Letras. Consta de un pliego de 16 páginas, con cubierta amarilla, impreso en la Tipografía de la Vda. e Hijos de P. V. Sabatel. Al hacer la presentación de la revista, «La Redacción» firma una breve nota, bajo el título «De 1884 a 1898», en la que identifica los postulados de la nueva publicación con los de aquella otra que viera la luz durante los años 1884 y 1885: «Volvemos a la vida activa en la prensa con el mismo temor, con igual modestia que en Enero de 1884; pero, como entonces, con fe y entusiasmo; con decisión bastante para luchar por el desarrollo y engrandecimiento de las letras y las artes granadinas; para recordar lo que Granada fué en otras épocas más felices, que deben de servir de enseñanza y de ejemplo siempre»6. 120 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez 4. MARÍN LÓPEZ, Nicolás. La Alhambra. Época romántica (1839-1843). Índices. Anejos del Boletín de la Universidad de Granada. Índices de revistas, 4. Granada, Universidad de Granada, 1962. 5. Podemos adentrarnos en los contenidos de la revista a través de los índices de estas dos épocas, que fueron editados hace casi cincuenta años con un espléndido prólogo de Antonio Gallego Morell sobre la publicación: PARDO López, María A. y GUERVÓS MADRID, María del Carmen. La Alhambra. Granada. Índices (1884-1885 y 1898-1924). Prólogo de Antonio Gallego Morell. Granada, Universidad de Granada — índices de revistas, 1957. Al hallarse la revista íntimamente ligada a la vida de su fundador y director, resultan de especial relevancia los estudios sobre Francisco de P. Valladar, que ha sido objeto de trabajos monográficos extensos: GARCÍA TARIFA, Antonio C. «El archivo de Francisco de Paula Valladar y Serrano (1852-1924), un erudito granadino entre dos siglos». Tesis doctoral. [Microforma]. Granada: Universidad de Granada, 1992; MARTÍN ROBLES, Juan M. D. Francisco de P. Valladar Serrano (1852-1924). Crítica, Historiografía y Teoría del Arte. Crítica musical y musicología. Antropología Cultural: las fiestas y tradiciones locales andaluzas y granadinas. Tesis doctoral inédita. Granada, 2001. También es importante el catálogo de la exposición Los sueños de un romántico. Francisco de P. Valladar Serrano 1852-1924, que tuvo lugar en el Museo de la Casa de los Tiros en 2004, donde podemos encontrar la información más actualizada sobre Valladar y su revista: AA.VV. Los sueños de un romántico. Francisco de P. Valladar Serrano (1852-1924). Granada, Junta de Andalucía-CajaGranada, 2004. En este catálogo podemos hallar un interesante estudio sobre Valladar y la música: MARTÍN MORENO, Antonio. «Francisco de Paula Valladar y Serrano y la música en Granada», p. 69-90; además resultan de interés para nuestro trabajo los siguientes artículos: VIÑES MILLET, Cristina. «Francisco de Paula Valladar en su tiempo», p. 15-29; GALLEGO MORELL, Antonio. «La Alhambra de Valladar», p. 31-41; MARTÍN ROBLES, Juan Manuel. «La aportación de Don Francisco de Paula Valladar a la crítica. Arte, periodismo y modernidad en la Granada fin de siglo», p. 93-104; GONZÁLEZ ALCANTUD, José Antonio. «Valladar o los adarves del non nato movimiento folclorista granadino», p. 107-119. 6. La Redacción, «De 1884 a 1898», La Alhambra, I, nº 1, p. 1, 15-1-1898.
En este nuevo formato de La Alhambra sigue, en líneas generales, el contenido de la anterior, aunque son más frecuentes las colaboraciones externas desde todos los puntos del país. Tal como acontece en la mayor parte de las publicaciones periódicas culturales, la estructuración interna de cada número de la revista presenta un esquema recurrente que, con algunas variantes, se puede clasificar en: 1. Artículos de temas histórico-artísticos granadinos al inicio de cada número. 2. Colaboraciones sobre temas variados (literatura, música, pintura). Es en esta sección donde aparecen los artículos de Pedrell y otros colaboradores musicales. 3. Secciones fijas, todas ellas redactadas por Valladar, para finalizar: — «Notas bibliográficas», en la que encontramos interesantes reseñas de monografías y publicaciones periódicas, prestando gran atención a las revistas musicales españolas y también a partituras de compositores contemporáneos. — «Crónica Granadina», que da cuenta de los estrenos teatrales, conciertos y demás actividades culturales de la ciudad. En ocasiones, esta última sección se dedica a temas puntuales de especial importancia para la ciudad. — Otras secciones de la revista que no tienen periodicidad fija son: «Artes y Letras», donde se trata algún tema de relevancia general, frecuentemente de contenido musical; «La Alhambra en Madrid», redactada por Eduardo Bustamante, que ofrece noticias sobre las actividades culturales de la capital; y «Ecos de la región», que trata noticias de ámbito andaluz. Esta división de secciones en la revista no es más que un reflejo de las preocupaciones fundamentales de su director: los temas granadinos desde una amplia perspectiva cultural, y la conexión con la actualidad de las grandes capitales. Ya en su primer número alcanza gran parte de los objetivos propuestos: «dar cauce a la generación literaria local, crear un ambiente artístico y literario revalorizando la importancia de la noticia de orden literario, mantener vivo fuera de Granada el nombre de la ciudad e incorporar los problemas locales a la vida nacional. Por otra parte, al hacer intercambio de su revista con cuantas entonces se publicaban en España, rompe el tremendo aislacionismo localista, intensificando, de manera especial, sus contactos con los grupos de intelectuales y eruditos de Cataluña»7. Desde sus inicios La Alhambra de Valladar se distribuye a todos los rincones de España. La libreta que contiene la «Lista de las personas a quienes se reFelip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Recerca Musicològica XVI, 2006 121 7. GALLEGO MORELL, Antonio. «La Alhambra de Valladar», en Los sueños de un romántico. Francisco de P. Valladar Serrano (1852-1924). Granada, Junta de Andalucía-CajaGranada, 2004, p. 35-36.
mite la Revista»8constituye una valiosa herramienta para valorar su difusión e importancia. En Madrid, además de instituciones como el Ateneo Científico Literario, se intercambia con otras revistas como El Eco del País,Escenas contemporáneas yRevista Ibérica, entre otras. Los suscriptores de la revista en la capital tienen apellidos destacados en las letras y la política nacionales como Ramón de Campoamor, Antonio de los Ríos Rosas, Aureliano Fernández Guerra (éste de origen granadino, suscriptor en la primera etapa de la revista), José Amador de los Ríos y José de Castro y Serrano9. Probablemente, la presencia de figuras vinculadas a Granada en Madrid favorece que la capital sea el segundo centro de mayor difusión de la revista. En Barcelona, aparecen en esta lista Francisco Javier Llorens y Manuel Milá y Fontanals, catedráticos universitarios de Filosofía y Literatura respectivamente. Destaca también en esta relación de suscriptores la intención de difundir la revista en otros países, remitiéndola a J. M. Guardia en París, al hispanista M. Ferdinand Wolf en Viena, y el epigrafista Emil Hübner en Roma. En cuanto a su difusión en el resto de España, aunque el mayor número de suscriptores de la revista residen en Granada capital, también es recibida en localidades de Andalucía Oriental y, con una presencia testimonial, llega también a otras ciudades españolas. Es necesario reparar en la importancia de una publicación cultural periódica que se distribuye a casi centenar y medio de suscriptores en un municipio que se había incorporado significativamente al proceso de urbanización contando en el censo de 1900 con una población de 75.570 habitantes, constituyendo el décimo municipio de mayor tamaño en términos de población, con un 0,40% de la población española, frente al 3,06% de Madrid o el 2,86% de Barcelona10. Este hecho es importante para el estudio de la música en la ciudad pues, más allá de la música en sí misma, como sistema interno de significación, nos adentramos en un primer nivel de significación desde una perspectiva de la historia urbana, cual es la música «como forma de interacción 122 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez 8. Los documentos del archivo de Francisco de P. Valladar han sido objeto de una tesis doctoral: GARCÍA TARIFA, Antonio C. El archivo de Francisco de Paula Valladar y Serrano (18521924), un erudito granadino entre dos siglos. Granada, Universidad, 1992. [Microficha]. Su contenido se divide en: cartas: a) cartas recibidas por Valladar, b) borradores de Valladar y c) cartas a otros destinatarios; otros documentos: a) telegramas, b) tarjetas de visita, c) saludas, d) invitaciones, e) sobres con sus remitentes, f) certificados de correos. Documentos de Valladar: a) borradores, b) fichas históricas, c) dibujos, d) partituras musicales y f) obras inéditas, recortes de prensa, textos literarios de otros autores: poesía, prosa y teatro. Relación de suscriptores a la revista La Alhambra. Facturas y talones. Documentos varios. Todos ellos nos parecen de excepcional importancia para establecer el alcance de la publicación y las relaciones de su director. Para estudiar la difusión de la revista y realizar el gráfico de la figura 1, que muestra su distribución, nos basamos en la relación de suscriptores incluida en esta tesis doctoral, p. 612-624, aunque somos conscientes de la relatividad de los datos en ella incluidos, al tratarse de una lista sin fecha ni indicios de actualización. 9. Excede de los límites de este trabajo valorar la significación de estos personajes, algunos muy destacados en el campo de la arqueología, como es el caso de Fernández Guerra y otros con reconocidas filias musicales, como José de Castro y Serrano. 10. GOERLICH GISBERT, Francisco J. y otros, La localización de la población española sobre el territorio. Un siglo de cambios. Universidad de Valencia— Fundación BBVA, 2006.
humana, organización o actividad comercial. El foco aquí son los grupos, clubs, sociedades, instituciones, negocios. El significado de la música deriva del contexto social y económico en el cual opera, y aquí es donde los historiadores urbanos han mostrado más interés por el tema»11. Así, La Alhambra conformaría una comunidad de lectores que, musicalmente, al menos, compartirían una misma percepción de la música local, nacional e internacional. Otro factor importante es que esta publicación, lejos de reflejar ampliamente el ambiente cultural de la ciudad, supone la materialización de unas ideas socialmente definidas, que son comunes a otros ámbitos urbanos en el mismo período histórico. Así, la reacción contra la música ‘popular’ que se va fraguando en la segunda mitad del siglo, presente de un modo u otro en las páginas de La Alhambra en sus distintas épocas, no es un fenómeno aislado: «En la primera mitad del siglo, la música popular había sido aceptada en los ‘mejores hogares’, pero desde ahora, bajo la denominación de ‘arte culto’, se diferencia una ‘clase de música mejor’ y otro tipo (concebida poco después como degenerada) destinada a ‘las masas’. Junto a la creciente sacralización de la cultura, esta concepción suponía una revisión del valor de la educación femenina burguesa, y que los «entretenimientos racionales» de la clase obrera, como los sencillos corales, y tocar instrumentos de viento metal en las bandas, parecían insuficientes para el cultivo del arte.»12 Para Scott, el valor cultural fluctúa con el status social del consumidor, y su poder para definir gustos legítimos. La clase obrera sirve como un ‘punto de referencia negativo’ para los esfuerzos burgueses por adquirir distinción cultural. Lo que para una audiencia de clase obrera podría parecer realista, con vocabulario llano y divertido, para la audiencia burguesa podría aparecer como rudo, vulgar y carente de interés. Así, podemos identificar en La Alhambra algunas de estas ideas, que se materializan en el anhelo por temporadas de óperas pasadas y la crítica de distintos fenómenos «popularistas». 2. La música en La Alhambra La presencia de la música en la revista La Alhambra se halla plenamente justificada por la importancia de la actividad musical en Granada en el cambio de siFelip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Recerca Musicològica XVI, 2006 123 11. «(...) as a form of human interaction, organization or commercial activity. The focus here is on groups, clubs, societies, institutions, businesses and such like which deploy, present or promote music. At this level music derives its meaning from the economic and social contexts in which it operates, and it is here trat urban historians have most closely engaged with the subject.» BORSAY, Peter, «Sounding the town», En: Urban History, 29, 1 (2002), p. 98-99. 12. «In the first half of the century, popular music had been acceptable in the ‘best of homes’, but form now on the message of ‘high art’ was that there was a ‘better class of music’ and another kind (soon to be seen as degenerate) that appealed to ‘the masses’. taken together with the increasing ‘sacralization’ of culture, it meant that the value of bourgeois female ‘accomplishments’ was to be reassessed, and that the once praised working-class ‘rational recreations’, such as Tonic sol-fa choral singing, and playing in brass and military bandas, were to seem insufficiently dedicated to the shrine of art.». DEREK, B. «Music and social class in Victorian London». En: Urban History, 29, 1 (2002), p. 60-73.
glo, pero al mismo tiempo no podemos obviar la herencia familiar de su fundador y director, determinante en su formación y posteriores aficiones. En realidad, como trata extensamente Antonio Martín Moreno13, el apellido Valladar pertenece a una familia de músicos que se remonta a Francisco Valladar, natural de Cartagena, instalado en Granada a comienzos del siglo XIX, que ocuparía un lugar destacado como violinista y compositor en las sesiones musicales del Liceo granadino, y se extiende, con varios representantes, hasta su nieto, Francisco de Paula Valladar y Serrano, fundador de la revista. Esta ascendencia musical incidió en los intereses de Valladar, que desde muy joven, en su propia casa, ya se familiariza con los mejores ambientes musicales de la ciudad. En síntesis, la actividad musical de Valladar abarca todos los ámbitos: composición, crítica, gestión y también la historiografía musical tanto local como universal. Esta trayectoria musical justifica la significativa presencia de la música en las páginas de su revista. En la primera época, incluye partituras musicales con obras de compositores granadinos siguiendo esa costumbre decimonónica de ofrecer música de salón a los suscriptores de las publicaciones periódicas, obras que constituyen la «Biblioteca Musical de la Alhambra». No obstante, las obras musicales desaparecerán en la segunda época de la revista, posiblemente influido por el cambio de concepción de la misma, que se refleja en su formato, también por lo costoso del proceso —y además— porque las costumbres comienzan a cambiar desde comienzos de siglo. Desde los números iniciales, los intereses musicales de Francisco de Paula Valladar son el conocimiento de la música histórica granadina, de la música popular y la actualidad musical, con artículos dedicados a todos estos ámbitos. La segunda etapa de la revista (1898-1924) es especialmente importante por la continuidad de la misma y por la cantidad y calidad de los colaboradores musicales y de los artículos que sobre temática musical se publican. En el vaciado general de la revista, aparecían más de un centenar y medio de colaboraciones musicales atribuidas al propio Francisco de Paula14. Esta cifra aumenta considerablemente si tenemos en cuenta otros artículos de título aparentemente no musical, y sus trabajos en las secciones de «Artes y Letras», «Notas bibliográficas», «Notas de Arte» y «Crónica Granadina», que tienen continuas referencias a las actividades y publicaciones musicales de ámbito local y nacional15. Así, un estudio de la distribución por temas de las referencias musicales de la revista, diferenciando la aportación de Valladar del total, nos da idea de 124 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez 13. Toda la información sobre Valladar y la música se halla en MARTÍN MORENO, Antonio. «Francisco de Paula Valladar y Serrano y la música en Granada», en Los sueños de un romántico. Francisco de P. Valladar Serrano (1852-1924). Granada, Junta de Andalucía-CajaGranada, 2004, p. 69-90. 14. «La Alhambra. Granada, 1884-1885 y 1898-1924», en Anejos del Boletín de la Universidad de Granada. índices de Revistas. Índices redactados por Mª Angustias Pardo López y Maria del Carmen Guervós Madrid, con un prólogo de Antonio Gallego Morell. Granada: Universidad, Secretariado de Publicaciones, 1957. 15. Las colaboraciones musicales de Valladar en la segunda etapa de la revista se estudian en la figura 2.
su grado de implicación en los temas musicales, hasta el punto de poder afirmar que la visión de la música que se ofrece a los lectores de La Alhambra es la de su fundador y director16. De entre la inmensidad de temas tratados por Valladar, nos interesa detenernos en dos artículos que jalonan las colaboraciones de Pedrell. «El maestro Pedrell» (1902)17, que antecede inmediatamente en la publicación al primer trabajo firmado por el maestro catalán, es una exposición del ideario estético musical de Valladar. Identifica las campañas de Bretón en favor de la ópera nacional con sus propias ideas, defendidas en los años del sexenio en las páginas de La Lealtad, sobre la necesaria inspiración en la música popular para llegar a la ópera española, en clara oposición a la música italiana que imperaba aún «en estas provincias más apartadas que otras del movimiento artístico contemporáneo». «No conocía yo entonces al ilustre maestro Pedrell», lamenta Valladar, para a continuación referirse al reciente éxito de Los Pirineos en el Liceo, centrándose en la exposición de ideas contenidas en Por nuestra música, y proclamando, por último, el triunfo del Wagner español. Veinte años más tarde, vuelve a escribir un artículo con el mismo título18, que precede a la última publicación de Pedrell en la revista, en el que realiza una extensa reseña sobre su muerte, transcribiendo una nota biográfico-crítica del maestro, para lamentar de propia pluma el desconocimiento de la obra compositiva de Pedrell. Justifica Valladar esta ignorancia por la monumentalidad de su obra como historiador y crítico, comentando sus grandes obras para terminar reseñando «una poética y afectuosa simpatía» entre el artista y Granada, ya desde su primera ópera El último Abencerraje (1868). 3. Felip Pedrell en La Alhambra La presencia de la música en la revista, además de la aportación de Valladar, se ve enriquecida por una extensa e importante lista de colaboradores musicales. Hasta un total de 53 firmas diferentes escriben sobre una gran variedad de temas musicales a lo largo de esos 26 años de la revista19: José Subirá, Valera Silvari, Tomás Bretón y Martínez Rücker publican varios artículos en la revista, alternando con otras firmas ocasionales como José de Castro y Serrano, Wanda Landowska, Albert Lavignac, Eduardo López Chávarri y Nemesio Otaño, entre otros, cuyas colaboraciones se reducen a un artículo. Felip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Recerca Musicològica XVI, 2006 125 16. Véase la figura 3. Para la clasificación por temas de las referencias musicales de La Alhambra hemos optado por la relación de géneros que propone Ramón Sobrino para el estudio de la prensa musical española en el siglo XIX, por la afinidad de la temática, del período y la utilidad que supone para nuestra catalogación. SOBRINO, Ramón. «Un estudio de la prensa musical española en el siglo XIX: vaciado científico e índices informáticos de la prensa musical española». Revista de Musicología, vol. 16/III, 6. 1993, 3514-3515. 17. La Alhambra, 1902, nº 101, p. 681-684, 15-3-1902. 18. VALLADAR Y SERRANO, Francisco de P. «El Maestro Pedrell», en La Alhambra, 1922, nº 554, p. 187-189, 31-8-1922. 19. MARTÍN MORENO, Antonio. «Francisco de Paula Valladar ...», p. 85-86.
mente las figuras de Rimsky-Korsakov, Glazunov y Stravinsky, el cual, hasta en sus obras más modernas, sigue siendo un músico esencialmente ruso: «La música del autor de Petrouchka reanuda por encima de un espacio vacío, la tradición interrumpida de los ‘Cinco’. Es su autor uno de los últimos discípulos de Rimsky-Korsakof. No se ha formado con las recetas de arte alemán. Procede de Rusia, y por lo mismo es ruso de sentimiento, ruso por espíritu y por la técnica propia de arte ruso; ruso por el caracter de sus ideas melodicas, concebidas, casi siempre al calor de la imagen o concepción popular. Difiere, por ejemplo, de Glinka pero su música, su tendencia, es Glinka engrandecido, magnificado. con las osadías del Pájaro de fuego,Petrouchka, y con los mismísimos atrevimientos del Sacre du printemps, reaparece el sentido nacional ruso, revive, fructifica la admirable obra de los Cinco.»45 En cuanto a la moderna escuela española, no se publica en La Alhambra más que un artículo de Pedrell con motivo de la muerte de Granados, reivindicando la música del compositor y profundizando en las influencias y características de su obra. Destaca especialmente la independencia de influencias extranjeras cuando afirma que Granados «(...) no experimentó jamás ninguna veleidad de asimilación exótica; ni la tentadora, pero corruptora, francesa, que ha inutilizado a tantos. Fue autóctono. El. Siempre él, y español por encima de todo»46. Indudablemente, esta significativa ausencia de artículos de Pedrell sobre los compositores españoles contemporáneos en La Alhambra puede interpretarse como una manifestación de la orientación estético-musical de la revista, que proclama la nacionalidad de la música de Granados al evitar cualquier influencia exterior y, en particular, la francesa. c) Historia de la música La mayor parte de los escritos de Pedrell publicados en La Alhambra pertenecen al apartado de estudios históricos. Algunos, los menos, se quedan en aspectos puramente biográficos, como el titulado «La bien amada inmortal de Beethoven», que profundiza en la vida personal del músico y el hallazgo reciente de una nueva carta, aunque al tratar de la autenticidad del documento y la posible destinataria del mismo, termina afirmando: «Allá ellos con sus disputas, perfectamente inútiles y reprobables cuando en vez de concentrar toda su atención en la obra del artista creador, sólo se complacen en la reseña minuciosa y extemporánea de las mil y una miserias de la vida humana»47. También aporta datos biográficos en «De música española: Victoria. Rojas», sobre la relación de parentesco entre el literato Fernando de Rojas y el músico Tomás 132 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez 45. PEDRELL, Felip. «De la música rusa: tendencia actual de los sucesores de los «Cinco»», La Alhambra, XXII (1919), nº 511, p. 376. 46. PEDRELL, Felip. «Los músicos españoles modernos: Albéniz, Granados, Falla.», La Alhambra, XX (1917), nº 461, p. 247. 47. PEDRELL, Felip. «La bien amada inmortal de Beethoven», La Alhambra, XIV (1911), nº 329, p. 617.
Luis de Victoria, uno de cuyos descendientes se había presentado al propio Pedrell, reivindicando así estas dos figuras centrales del Renacimiento: «¡Ahí era nada la documentación que me ofreció (de buenas a primeras me la ofrecía, desinteresada, y noblemente) sobre esas figuras colmo de nuestra música, y de nuestra literatura nacionales, llamadas, sencilla y admirativamente, Victoria, el émulo de Palestrina, y Rojas, el creador de la Celestina!»48 Otros artículos analizan documentos más relacionados con el ámbito profesional. Así, «Bizet íntimo», a pesar del título, estudia la correspondencia del músico francés centrada en sus juicios sobre Wagner. También el trabajo titulado «Wagner crítico: un documento curioso» nos presenta el texto del anuncio de una función de beneficio firmada por Wagner. En estos dos casos, Pedrell se limita a transcribir el texto de los documentos, con una breve introducción. No obstante, otros estudios musicológicos de Pedrell reproducidos en la revista granadina responden a una concepción más amplia de la historia de la música, que se hace patente en el análisis de tratados como el de Juan de Esquivel, Discursos sobre el arte del danzado y sus excelencias y primer origen, reprobando acciones deshonestas (Sevilla, 1642), que realiza bajo el título de «De ciencia danzaria». Tras detallar una síntesis del tratado, en la que critica las escuelas y los usos sociales de la danza, Pedrell reflexiona sobre su permanencia: «Cierro con pena el librejo, preguntándome al leer todas esas cosas si hemos, realmente, progresado, perdiéndolas de vista y... de los pies, ó si con el agarradiño (que dicen los gallegos) comodón, regalado y socorrido de la polca, de la mazurca ó de los chotises nos hemos vuelto reaccionarios.»49 Muy distinto es el artículo titulado «De música española: los libros de notación cifrada», en el que explica la vihuela, se centra en el Libro de Música de vihuela de mano intitulado: «El Maestro» de Luis Milán (1584), y reclama la recuperación de este repertorio por los guitarristas: «Por esto no me cansaré de lamentar que, dada la restauración de la guitarra a que asistimos modernamente, siguiendo los horizontes técnicos abiertos por los Sors, los Aguado, los Costa y Hugas, etc., hasta llegar al incomparable Tárrega no hagan obra de sana y completa restauración, remontándose a los Libros de notación cifrada de vihuela seiscentistas, haciendo obra en sentido más patrióticamente técnico español que no en el ecléctico contemporáneo, yendo a pedir de prestado temas a la literatura del piano, cuando existen tantos y tantos en la literatura organográfica propia de este instrumento.»50 Felip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Recerca Musicològica XVI, 2006 133 48. PEDRELL, Felip. «De música española: Victoria. Rojas», La Alhambra, XXII (1919), nº 519, p. 575-576. 49. PEDRELL, Felip. «De Ciencia Danzaria (conclusión)», La Alhambra, IX (1906), nº 205, p. 417-418. 50. PEDRELL, Felip. «De música española: Los libros de notación cifrada», La Alhambra, XXIII (1920), nº 527, p. 151.
d) Teoría musical Otro grupo de artículos de Pedrell publicados en La Alhambra tratan sobre distintos temas de teoría musical. Algunos se dedican a las formas musicales, como la «Historia abreviada de la Sinfonía», en el que realiza un estudio del origen y evolución de la forma a modo de tratado. En cambio, en «Formas musicales que renacen», adopta un tono más reflexivo sobre la nueva utilización del oratorio y la cantata, que concreta en el análisis de la cantata sobre textos de la Vita nuova de Dante, compuesta por un músico italiano contemporáneo, Wolf-Ferrari. Más crítico resulta el artículo dedicado a «Himnos y marchas», en el que manifiesta el escaso valor musical de estas piezas y la inexistencia de rasgos de la canción popular: «No deja de sorprender que una nación tan rica como la nuestra en canciones populares tan admirables como centenares de alalás, giraldillas, folias codoladas y simples coplas innominadas que podríamos citar, no hayan dejado un solo acento, en un canto genuinamente nacional, un solo acento, siquiera regular, musicalmente hablando, en medio de toda la nadería musical de marchas y más marchas...»51 La organología es otro de los temas que aparece en estos trabajos, desde una perspectiva histórica en «Artes industriales: de violería y violeros», al tratar sobre los constructores de violines italianos del Barroco, o conectados con algún acontecimiento contemporáneo, como la reciente presencia de Wanda Landowska, que motiva un amplio estudio sobre las diferencias entre los instrumentos de tecla en «Clavicordio y clave». En este artículo señala a Antonio de Cabezón como el «clavicordista más antiguo que conocemos», y reclama la inclusión de sus obras en el repertorio de la intérprete: «Séame permitido, ahora, decir aparte, que si la señora Landowska introduce en sus programas, como me lo prometió, solicitando, además, de mi algunas instrucciones sobre determinadas composiciones del famoso ciego, que tan sublimes cosas vió, aquellas que se tañían, indistintamente, sobre el teclado del órgano ó del clavicordio, hallará entre la Musique ancienne que ella cultiva con tales prestigios, un colmo de expresivismo en eso que he llamado ejercicio del sentido del tacto, merced á la ceguera nativa de nuestro incomparable organista clavicordista de cámara, colocado hoy como genialidad en puesto más elevado que los clavicordistas ingleses y el mismo Frescobaldi, que llegan buen espacio de tiempo más tarde que él.»52 e) Sociología musical Indudablemente, todos estos trabajos, especialmente los dedicados al folklore, le sirven a Pedrell para exponer sus principios ideológicos, pero estos quedan aún más patentes en los artículos que podemos clasificar dentro del apartado de estudios sociológicos, en los que analiza algún fenómeno musical contemporáneo y sus implicaciones culturales. Así, el artículo titulado «De 134 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez 51. PEDRELL, Felip. «Himnos y marchas», La Alhambra, XIV (1911), nº 327, p. 573. 52. PEDRELL, Felip. «Clavicordio y clave», La Alhambra, XIII (1910), nº 287, p. 86-87.
música: ¡E pur si moeve!» es una reflexión sobre el cultivo de la música, sus reglas y el juicio del oído, tan extendido como infundado: «Digan, pues, lo que quieran los musicógrafos y teóricos gruñones: la música no hace ningún caso de sus lamentaciones hueras: las desprecia como desprecia las acometidas de los aficionados energúmenos por indoctos: se pasa sin ellos y sin reglas, y ...é pur si muove!»53 En ocasiones sus escritos se refieren al contexto internacional, como el dedicado a «El Centenario de Haydn», sobre el Tercer Congreso de la Sociedad Internacional de Música a celebrar en Viena en mayo de 1909, en el que figuraba Pedrell como único miembro de la Sección de España. Tras analizar el programa, incidiendo en la significativa ausencia de temas españoles, se plantea la causa fundamental del artículo: «La Junta de fiestas me consultó, no ha mucho, preguntándome: «¿Concederá España alguna atención á los esfuerzos realizados en pro de la educación científica musical por la Sociedad Internacional de Música?¿No se verá representada, ahora, durante el próximo Congreso, por un número más crecido de miembros?» (Al leer estas preguntas, y al oir el retintín con el que se escribirían algunas palabras, se me llenó la cara de vergüenza, y contesté con la indignación que es de suponer): «Aquí no hay más que snobs y filisteos, y media docena de víctimas de la analfabetería artística musical, (...)»»54 El estilo de Pedrell en estos artículos va de la erudición a la ironía, al relatar la visita a Europa de dos músicos americanos para estudiar los conservatorios europeos en «De música: impresiones de artistas», y se hace más crítico en «De música: industrialismo artístico», donde ataca al mercado de la ópera y en particular a Mascagni, iniciando el artículo con una defensa de los derechos de autor y una contextualización de la situación en España: «Y como ejemplo modernísimo, el de nuestro D. Juan Valera, al confesar inocentemente que las numerosas ediciones de su Pepita Jiménez, fraudulentas la mayor parte, no le habían permitido el lujo de regalarle a su mujer un traje de linón. ¡Cómo se reirán, pongo por caso, los autores de los setenta y pico de actos de género chico representados el día 8 de Diciembre del año 1905 de nuestra regeneración (rigurosamente histórico) en varios teatros de Barcelona!»55 El último artículo que agrupamos en este apartado de estudios sociológicos se refiere a la recuperación de obras vocales e instrumentales del barroco temprano italiano por parte de Tebaldini en la sociedad de conciertos de Milán. Antes de esbozar el contexto histórico de esta música, Pedrell manifiesta la funcionalidad de esta recuperación, coincidiendo así con el espíritu neoclásico de la música europea: Felip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Recerca Musicològica XVI, 2006 135 53. PEDRELL, Felip. «De música: ¡E pur si moeve!», La Alhambra, IX (1906), nº 208, p. 493. 54. PEDRELL, Felip. «El Centenario de Haydn», La Alhambra, XII (1909), nº 265, p. 133. 55. PEDRELL, Felip. «De música: Industrialismo artístico», La Alhambra, XIII (1910), nº 305, p. 517-519, 30-11-1910.
«Las ha sacado al aire libre, y sólo con esta acción reintegradora, parece haberle dicho al pueblo italiano: «Aquí está el secreto de tu renovación del arte actual: aquí la genuina fuente del arte moderno: aquí está lo que hacían los antiguos, no para que los modernos hagan lo mismo dentro de una imitación pedestre, sino elevando el concepto del arte moderno, no imitando ramplonamente lo antiguo sino informándoos del espíritu melódico y contrapuntístico del arte del pasado, que atravesará con sus esplendores el arte actual, obscureciendo hasta los nombres de no poquísimos maestros modernos lastimosamente mal informados»»56. Conclusión A través de todos estos escritos publicados durante veinte años en las páginas de La Alhambra, Pedrell no versa solo sobre sus ideas, sino que ofrece a los lectores los aspectos esenciales de lo que serán después sus obras musicológicas más significativas. Como señala Begoña Lolo, «quizás Pedrell quería predicar con el ejemplo su teoría de que era necesario recapacitar sobre la educación musical pública, y qué mejor medio para hacerlo que el de la prensa diaria»57. Este énfasis en la culturalización musical de la sociedad se identifica con el regeneracionismo en la investigación y difusión de la música, llevado a cabo por Pedrell mediante sus estudios, publicaciones bibliográficas, recopilaciones, comparación entre investigaciones contemporáneas y también: «La redacción de numerosos artículos de índole informativa y formativa sobre la investigación musical de su tiempo, sobre la infraestructura musical de las capitales europeas, sobre los nuevos repertorios interpretados en Europa y España, los métodos de educación musical, y las reformas de las instituciones de educación musical en Europa. Todo esto fue publicado en sus artículos tempranos en La España musical (1885), La Vanguardia, y luego recopiladas y anexadas en Musiquerías y en Músicos contemporáneos y de otros tiempos (1910)»58. A esta dimensión educadora y regeneracionista podemos atribuir también su interés por las publicaciones locales, que le lleva a difundir y reproducir sus artículos en páginas de revistas como La Alhambra. El propio Pedrell tenía en cuenta, ya entonces, la valiosa contribución de ciudades como Granada para cambiar la situación musical española: «Y Vd., mi buen amigo, ¡siempre al pie del cañón! siendo uno de los que, gracias al eficaz patriotismo que no se exterioriza cacareando ni echando voces al aire, gracias al sentido común y à tener todos los sentidos nobles y altos bien despiertos, honran desde el rincon de provincias à nuestra desgraciada España»59. 136 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez 56. PEDRELL, Felip. «De música: músicas olvidadas», La Alhambra, XXIV (1921), nº 537, p. 82. 57. LOLO, Begoña, «La aportación de...», p. 349. 58. LICHSTENSZTAJN, Dochy. «El regeneracionismo y la dimensión educadora de la música en la obra de Felip Pedrell», en Recerca Musicològica, XIV-XV, 2004-2005, p. 301-323, p. 309. 59. PEDRELL, Felip. Carta autógrafa a Franciso de Paula Valladar y Serrano, fechada en Barcelona el 9-9-1908. Fondo Valladar, HCT-caja de correspondencia nº 11.
Figura 1. Distribución de la revista La Alhambra Figura 2. Colaboraciones musicales de Valladar en la segunda época de La Alhambra (1898-1924) 12 208 240 201 9 Artes y Letras Artículos Crónica Granadina Notas Bibliográficas Notas de Arte Colaboraciones musicales de Vallada r 145 85 21 711 26 64222 Granada Málaga Almería Madrid Palencia Sevilla Jaen Toledo Barcelona Distribución de la revista Ciudad Provinci a Felip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Recerca Musicològica XVI, 2006 137
Figura 3. Clasificación por temas de las referencias musicales en la segunda época de La Alhambra (1898-1924), distinguiendo las de Valladar del total. TITULO Publicación en La Alhambra La música en el folklore V (1902), nº 101, p. 684-686, 15/03/1902 Folklore musical árabe VIII (1905), nº 184, p. 489-493, 15/11/1905 VIII (1905), nº 185, p. 514-518, 30/11/1905 Músicos contemporáneos: Antonio Dvorak IX (1906), nº 198, p. 249-252, 15/06/1906 De ciencia danzaria IX (1906), nº 204, p. 395-399, 15/09/1906 IX (1906), nº 205, p. 415-418, 30/09/1906 ¡E pur si mueve! IX (1906), nº 208, p. 490-493, 15/11/1906 Formas musicales que renacen X (1907), nº 215, p. 83-86, 28/02/1907 Bizet íntimo XI (1908), nº 258, p. 550-553, 15/12/1908 El centenario de Haydn XII (1909), nº 265, p. 132-134, 31/03/1909 Beethoven en la escena XII (1909), nº 267, p. 182-185, 30/04/1909 Artes industriales: de violería y violeros XII (1909), nº 276, p. 429-432, 15/08/1909 Clavicordio y clave XIII (1910), nº 287, p. 84-87, 28/02/1910 De música: impresiones de artistas XIII (1910), nº 296, p. 291-294, 15/07/1910 20 33 32 57 21 23 106113 23 37 22 29 48 57 124 144 25 29 33 35 Bibliografía Biografía C. Líricas Conciertos H. Música M. española M. religiosa Rev. Mus. Soc. Mus. Zarzuela Valladar Total Referencias musicales por temas 138 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez
De música: industrialismo artístico XIII (1910), nº 305, p. 517-519, 30/11/1910 Wagner crítico: un documento curioso XIV (1911), nº 326, p. 549-550, 15/10/1911 Himnos y marchas XIV (1911), nº 327, p. 573-575, 30/10/1911 La bien amada inmortal de Beethoven XIV (1911), nº 329, p. 613-617, 30/11/1911 Coplas e instrumentos populares XVII (1914), nº 402, p. 542-545, 31/12/1914 De música: Glinka en Granada XVIII (1915), nº 405, p. 60-63, 15/02/1915 Los músicos españoles modernos: Albéniz, Granados, Falla. XX (1917), nº 461, p. 245-247, 15/06/1917 Historia abreviada de la «Sinfonía» XXII (1919), nº 501, p. 61-63, 15/02/1919 Viejos Músicos granadinos: F. Rodríguez (el Murciano) XXII (1919), nº 502, p. 89-90, 28/02/1919 De folklore: la copla XXII (1919), nº 504, p. 128-131, 31/03/1919 De la música rusa: tendencia actual de los «Cinco». XXII (1919), nº 510, p. 346-349, 30/06/1919 De la música rusa: tendencia actual de los sucesores de los «Cinco». XXII (1919), nº 511, p. 372-376, 15/07/1919 De música española: Victoria. Rojas XXII (1919), nº 519, p. 575-577, 15/11/1919 De música española: los libros de notación cifrada XXIII (1920), nº 527, p. 149-153, 31/05/1920 De música: músicas olvidadas XXIV (1921), nº 537, p. 82-84, 31/03/1921 De cantos populares: O fado XXV (1922), nº 555, p. 203-206, 30/09/1922 Figura 4. Relación cronológica de los artículos de Felip Pedrell publicados en La Alhambra Felip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Recerca Musicològica XVI, 2006 139
140 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez Tipología Título Contenido Folklore La música en el folklore Folklore musical árabe Coplas e instrumentos populares De folklore: la copla De cantos populares: O fado Fragmento del prólogo de la colección de cantos populares de Francisco Alió. Importancia de la música en el estudio del folklore. Problemática de la transcripción. Reseña de la publicación de Rouanet y Yafil. Inmovilismo del sistema musical árabe. Conservación del repertorio. Origen de las canciones populares de Andalucía y Cataluña. Acompañamiento instrumental. Estudio de fuentes literarias sobre el origen de la copla, el estribillo. Afirmación del origen popular. Reproducción de un artículo sobre el fado. Crítica de su contenido musical y moral. Cita de estudiosos portugueses. Nacionalismo Músicos contemporáneos: Antonio Dvorak De música: Glinka en Granada Los músicos españoles modernos: Albéniz, Granados, Falla. Viejos músicos granadinos: F. Rodríguez (el Murciano). De la música rusa: tendencia actual de los «Cinco». De la música rusa: tendencia actual de los sucesores de los «Cinco». Festival de Praga. Reseña de Dvorak con motivo de su muerte. Música nacional. Analogía entre orientalismo ruso y orientalismo español que halló Glinka en Granada. Influencias y características de la música de Granados. Fragmento del Cancionero musical popular español. Apunte biográfico y técnica del gran guitarrista inspirador de Glinka. Sobre los integrantes del grupo musical ruso: Borodine (sic), y Balakiref. Rimsky Korsakov, Glazunov y Stravinsky. Historia de la música De ciencia danzaria Bizet íntimo Beethoven en la escena Wagner crítico: un documento curioso.[Reproduce un anuncio teatral firmado por Wagner en 8 de diciembre de 1837] La bien amada inmortal de Beethoven Crítica de los usos y costumbres de la danza en el tratado de Esquivel. Correspondencia de Bizet, centrado en sus juicios sobre Wagner. Artículo sobre obras teatrales basadas en Beethoven. Presentación del texto de un cartel de una función de beneficio ofrecida por Wagner. Sobre la vida personal de Beethoven y el hallazgo reciente de una nueva carta.
Figura 5. Tipología y contenido de los artículos de Felip Pedrell publicados en La Alhambra Tipología Título Contenido Historia de la música De música española: Victoria. Rojas De música española: los libros de notación cifrada Datos sobre Fernando de Rojas y T. L. Victoria. Sobre la vihuela, su literatura y recuperación del repertorio. Teoría musical Formas musicales que renacen Artes industriales: de violería y violeros Clavicordio y clave Himnos y marchas Historia abreviada de la «Sinfonía» Estudio sobre la nueva utilización del oratorio y la cantata. Constructores de violines italianos del Barroco. Artículo que explica ambos instrumentos. Escaso valor musical de estas obras en España. Origen y evolución del género. Sociología musical ¡E pur si moeve! El centenario de Haydn De música: impresiones de artistas De música: industrialismo artístico De música: músicas olvidadas Reflexión sobre el fenómeno musical, la teoría y crítica. Información sobre el III Congreso de la Sociedad Internacional de Música Relato de la visita a Europa de dos músicos americanos para estudiar los conservatorios europeos. Crítica del mercado de la ópera y de Mascagni. Recuperación por parte de Tebaldini de las óperas y obras instrumentales renacentistas y barrocas en la sociedad de conciertos de Milán. Felip Pedrell en la revista La Alhambra (1902-1922) Recerca Musicològica XVI, 2006 141
Barcelona 1 febrero 1910 Estimado amigo: remito aparte vol. II Catálogo. No le tenía a V. olvidado. He pasado una temporada de tribulación y preocupaciones á causa de la enfermedad contraída por mi hija a consecuencia de aquellos loables sucesos de Julio. He pasado horas de verdadera angustia. Va mejorando y hoy la he podido sacar con carruage. Ahí va, además, eso. Corrija erratas de imprenta, pues, me falta tiempo. La casa Ollendorff, de París, tiene a punto de salir un primer volumen de una serie. Intitulará éste Músicos contemporáneos y de otros tiempos. Despues de este saldrá el primer tomo de Jornadas de Arte, algo así como la historia íntima de mis obras que según cuento constará de cuatro tomos, escritos ya el segundo y parte del tercero. Sabe cuanto le quiere siempre su devotísimo amigo F. Pedrell Barcelona 20 de Abril 1910 Sr. D. Franco de P. Valladar Estimado amigo: creo que no sacarán Vds. nada de sus gestiones. La Sociedad tiene ya de tiempo su itinerario trazado: si ha decidido ir por el otro lado de España, difícil es si no imposible que vaya a modificar su plan, combinados y ajustados con empresas, conducción de personal, instrumentos y pasaje. Debían Vdes. de haberse despertado más temprano: ahora es del todo imposible. Además, el Alcalde de esta no tiene nada que ver en estos asuntos, puesto que son tratos mediados entre una Sociedad de Conciertos y otra sociedad que explolta el Palacio de la Música. Por esto no he telegrafiado como me encargaba V. porque no podía adelantarse ni rectificarse nada de lo hecho, y mucho mas si como parece de su carta ya han mediado pompaflers entre Vds. y la Sociedad de Conciertos. Sabe cuanto le distingue y le estima su devotísimo amigo F. Pedrell 148 Recerca Musicològica XVI, 2006 Francisco J. Giménez Rodríguez