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Orígenes del pensamiento geopolítico en España. Una primera aproximación

Reguera, Antonio T.

Abstract

La géographie a toujours été impliquée dans les tàches d'information au service du pouvoir. A la fin du XIXème siècle, la collaboration devient plus étroite ou, en tout cas, se fait plus évidente. Dans le contexte historique du développement du capital, la géographie accomplit la fonction de légitimer la pratique coloniale tout en commengant à faire partie de la superstructure du phénomène imperialiste. Parallèlement le développement des nationalismes compromet la géographie dans la justification des «besoins vitaux», de l'Etat-nation. Ainsi apparait-il la géographie comme un corps doctrinal spécifique.

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DOCUMENTS D'ANkISI GEOGRAFICA 17, 1990, pp. 79-104 Origenes del pensamiento geopolitico en España. Una primera aproximación Antonio T. Reguera* Los hombres, abusando de la geografia, han prostituido sus luces a la dirección de tantas sangrientas guerras, tantas feroces conquistas, tantos horrendos planes de destrucción exterior y de opresión interna como han afligido al género hurnano. G.M. JOVELLANOS (1963) Résumé / Abstract / Resumen / Resum La géographie a toujours été impliquée dans les tAches d'information au service du pouvoir. A la fin du xxbme sibcle, la collaboration devient plus étroite ou, en tout cas, se fait plus évidente. Dans le contexte historique du développement du capital, la géographie accomplit la fonction de légitimer la pratique coloniale tout en commengant B faire partie de la superstructure du phénombne imperialiste. Parallblement le développement des nationalismes compromet la géographie dans la justification des ccbesoins vitaux,, de 1'Etat-nation. Ainsi apparait-il la géographie comme un corps doctrinal spécifique. On peut parler d'un modele allemand élaboré par des géographes et des chefs -depuis Ratzel jusqu'a Hitler m&mecomplices tous des dominations impériales qu'il fallait défendre ou des grandes patries qu'on projetait bAtir. Cette fagon de ccpenser I'espace,,, d'accord avec les intérets des projets politiques autoritaires, nationalistes et expansionistes, aura en Espagne des adeptes panni les politiciens, militaires, intellectuels en général et géographes en particulier, Parmi ceuxci on doit rappeler les noms de Gonzalo de Reparaz, Emilio Huguet del Villar et Leonardo Martín Echevarría. Certains de leurs ouvrages, publiés dans le premier tiers du xxbme sibcle, montrent une évi- * Departamento de Geografia, Universidad de León. dente filiation avec les ouvrages de Ratzel qui passent pour &tre l'embryon du futur noyau doctrinal de la géopolitique. Geography has always been involved in informative tasks within the circles of power. Towards the end of the nineteenth century this collaboration became more significant or at least more noticeable. In the historical context of capitalist development, geography served the purpose of legitimizing colonial practices, thus forming part of the complex superstructure of the imperialist phenomenon. Similarly, geography was also used during the development of nationalism conscience to justify the ccvital necessities,, of the Nation-state. Thus Geopolitics emerged as a specifics body of doctrines. One can identify a ccGerman model,, designed by geographers and authoritarian heads of state -from Ratzel to Hitler himselfall of whom were complices in imperial domains which had to be defended or in great nations which were to be built. This manner of ccdefining space, according to the interests of authoritarian, nationalist and expansionist political projects had a loyal following in Spain composed of politicians, members of the armed forces, intellectuals in general and more especifically geographers. Of the latter, Gonzalo de Reparaz, Emilio Huguet del Villar and Leonardo Martin Echevarria, among others, stand out. Some of their works, published during the first third of the twentieth century, offer evident similarities to the work of Ratzel, which are considered the embrion of the future doctrinal core of geopolitics. La geografia siempre ha estado implicada en labores informativas al servicio del poder. A finales del siglo XIX, la colaboración se hace mas estrecha, o cuando menos es mis evidente. En este contexto histórico de desarrollo del capital, la geografia cumple la función de legitimar la practica colonial, entrando asi a formar parte de la compleja superestructura del fenómeno imperialista. Paralelamente, el desarrollo de 10s nacionalismos compromete a la geografia en la justificación de las ccnecesidades vitales,, del Estado-nación. Surge la geopolitica como cuerpo doctrinal especifico. Se puede hablar de un ccmodelo alemán, elaborado por geógrafos y caudillos -desde Ratzel hasta el propio Hitler-, cómplices todos ellos de dominaciones imperiales que habia que defender o de grandes patrias que se proyectaba construir. Esta forma de cepensar el espacio,, concordante con 10s intereses de proyectos politicos autoritarios, nacionalista~ y expansionistas, tiene en España seguidores entre politicos, militares, intelectuales en general y geógrafos en particular. De éstos, y entre otros, destacan Gonzalo de Reparaz Rodríguez, Emilio Huguet del Villar y Leonardo Martin Echeverria. Algunas de sus ORfGENES DEL PENSAMIENTO GEOPOL~TICO EN ESPANA obras, publicadas en el primer tercio del siglo xx, tienen una evidente relación de filiación con las obras de Ratzel, que pasan por ser el embrión del futuro núcleo doctrinal de la geopolitica. La geografia ha estat sempre implicada en tasques informatives al servei del poder. A finals del segle XIX, la col~laboració es fa més estreta, o al menys més evident. En aquest context histbric de desenvolupament del capital, la geografia compleix la funció de legitimar la practica colonial, i entra així a formar part de la complexa superestructura del fenomen imperialista. Paral.lelament, el desenvolupament dels nacionalismes compromet la geografia en la justificació de les <enecessitats vitals,, de 1'Estat-nació. Sorgeix la geopolitica com a cos doctrinal específic. Es pot parlar d'un ccmodel alemany,, elaborat per gebgrafs i cabdills des de Ratzel fins al propi Hitler-, cbmplices tots ells de dominacions imperials que calia defensar o de grans patries que es projectava construir. Aquesta forma de ccpensar l'espain concordant amb els interessos de projectes autoritaris, nacionalistes i expansionistes, té a Espanya seguidors entre polítics, militars, intel.lectuals en general i gebgrafs en particular. D'aquests, i entre altres casos, destaquen Gonqal de Reparaz, Emili Huguet del Villar i Leonardo Martín Echeverría. Algunes de llurs obres, publicades al primer terq del segle XX, tenen una evident relació de filiació amb les obres de Ratzel, que passen per ser l'embrió del futur nucli doctrinal de la geopolítica. DESARROLLO DEL CAPITAL Y GEOPOLITICA A finales del siglo XIX y principios del xx, el capitalismo entra en la que se ha denominado la fase imperialista. En el exterior, la expansión comercial y las anexiones territoriales se plantean como una aecesidad vitab. En el interior, el objetivo ser6 frenar cualquier dinamica social que suponga la resistencia del proletariado a 10s procesos de acumulación de capital. En este contexto surgen 10s fascismos y nacionalismos mas agresivos como expresión política de tales necesidades. Consecuentemente, 10s programas de estos movimientos se plantean dos objetivos principales: 1. Anular la lucha de clases en el interior de 10s paises, mediante una inversión dialéctica que se materializa en propuestas de integración del proletariado y de reconciliación de las clases. DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 17,1990 2. Trasladar el esquema dialéctico del interior, que enfrenta a las clases dominantes y dominadas con las relaciones internacionales, convirtiendo la lucha de clases en lucha de las naciones. Ante tales propósitos, que quedan afianzados como proyectos y realidades politicas en la medida en que dejan de poder ser discutidos y cuestionados, 10s diferentes campos del saber se verán implicados en justificaciones nacionalistas. Éste es el caso de la geografía que, si bien nunca ha dejado de realizar labores informativas al servicio del poder, ahora parece estar dispuesta a hacer un esfuerzo suplementari0 en beneficio de las ccnecesidades vitalesn de las naciones y de 10s intereses concretos de la burguesía. De este esfuerzo tan generoso en el conocimiento y comprensión del espacio material en el que se desenvuelven las relaciones humanas, surgirá una nueva disciplina, la geopolítica, enraizada en 10s conocimientos geográficos y alimentada por 10s responsables de la practica de gobierno.l Tales implicaciones encuentran su expresión más acabada en 10 que podemos denominar <(modelo alemánn. Los perfiles de este modelo aparecen dibujados en la obra de F. Ratzel, cristalizando asi una concepción de la geografia extraordinariamente activa en favor de 10s nacionalismos. En la génesis del pensamiento geopolitico convergen el positivismo, como metodologia cientifica que pretende explicar las ciencias humanas recurriendo a 10s modelos de las ciencias naturales, y las teorias orgánico-espaciales de Darwin, mediante las cuales se impone el evolucionismo como concepción dinámica del mundo. Estas ideas penetran en la geografia alemana durante la segunda mitad del siglo XIX, y particularmente en la obra de Ratzel (Capel, 1981, pp. 278 y SS.). En su Antropogeografia, una concepción orgánica, integral, de 10s fenómenos vitales explica la relación hombre-suelo, y desde estos planteamientos biogeográficos intentar5 comprender 10s criterios de distribución de las sociedades humanas. Una historia común y un mismo territori0 confieren el carácter de pueblo a un conjunt0 de habitantes; éstos forman organizaciones politicas o estados (Ratzel, 1988, pp. 3 y SS, y 51 y SS.). Será precisamente en su obra Politische Geographie, publicada por primera vez en 1897, donde desarrolla la concepción del estado como <<organisme territoriab, tratando consecuente1. Para despejar algunas dudas sobre la utilización en el texto de dos términos -geografia politica y geopoliticaque pueden resultar equívocos, considero que la geopolitica surge del cuerpo doctrinal de la geografia política, al cua1 está conectada, por 10 que existe una evidente relación de filiación, pero adquiere especificidad respecto a ésta en la medida en que es capaz de estudiar el espacio como elemento activo de poder y no s610 como un mero soporte del mismo. Otto Maull, quizás con excesiva simplificación, consideraba la geopolítica como una ((geografia política aplicadan (Maull, 1960 [la. ed. 19251, pp. 26 y 506). 82 ORfGENES DEL PENSAMIENTO GEOPOL~TICO EN ESPAÑA mente de determinar con métodos cientificos las influencias geográficas en la vida de 10s estados. El concepto ccorganismo territorial)) tiene una evidente apariencia geográfica, pero es fruto de la formación como biólogo que tiene Ratzel y de 10s principios evolucionistas que impregnan su obra. Hay que precisar, entonces, que cuando Ratzel habla del estado como ccorganismo territorial,) se refiere a un organismo vivo, sometido, aunque no con idéntica mecánica, a 10s mismos principios activos que el resto de 10s organismos de la naturaleza. Es decir, a diferentes procesos vitales como son el crecimiento, la expansión, la degeneración o la muerte. La comparación con 10s organismos vivos y la similitud de las fases vitales dan origen a la concepción biológica del estado sobre la que se fundamentarán proyectos de expansión territorial. Será la primera generación de cultivadores de la geopolítica en Alemania, incluido Ratzel, quienes empiezan a justificar la expansión del territorio alemán porque el estado necesita un determinado espacio como base para su existencia y desarrollo politico. Se llega asi al concepto de ccespacio vital,) acuñado por G. Von Treitsche (1834-1896), historiador oficial del estado prusiano, cuando aconsejaba la expansión alemana por cela superioridad manifiesta de la civilización teutónica,,, y ela adquisición de colonias por cualquiera de 10s medios posibles,) (Atencio, 1975, pp. 101-102). Con esta aportación conceptual Ratzel culmina su teoria del espacio vital, fundamentada en el valor del espacio para el crecimiento de las especies, de origen darwiniano, y en su propia concepción orgánica, o biológica, del estado, que al ser un organismo vivo est5 sometido a leyes de crecimiento: las ccleyes de crecimiento de 10s estados)). De esta forma, el espacio vital se podria definir como el área de influencia que un estado necesita para poder existir y desarrollarse. El concepto ccárea de influencia)) trasciende 10s limites geográficos concretos, recogiendo asi el sentido que Ratzel quiso dar a la expresión ccespacio vital,). En efecto, las motivaciones que impulsan el desarrollo de la teoria se relacionan con la justificación de las variaciones territoriales y consecuentemente con la no admisión de limites estáticos. En las denominadas ccleyes de crecimiento de 10s estados,,, o también del ccexpansionismo~>, Ratzel enuncia que ccel crecimiento de 10s Estados procede por amalgamación y absorción de unidades menores)), siendo la frontera ceel Órgano periférico de Estado y, como tal, la prueba del crecimiento es la fuerza y 10s cambios de ese organisme>). En conclusión, ceel territorio del Estado no puede tener fronteras fijas, pues como todo organismo biológico esta sujeto a variaciones)) (Atencio, 1975, pp. 155 y 166). DOCUMENTS PANALISI GEOGRAFICA 17,1990 Esta exaltación de la importancia del espacio para la vida del estado coincidia, no por casualidad, con la ccnecesidad,) que Alemania tenia de aumentar su territorio. Esta necesidad ya fue propagada de forma explícita por el economista y profesor de Ciencia Política, Friedrich List (1789-1846) -en su obra El sistema nacional de Economia Políticaque basaba el progreso económico e integral de una Alemania aún dividida en <<la necesidad de un territorio unido y ampliado hasta fronteras convenientes, señalando como tales 10s mares del Norte y Báltico, por un lado, y el Negro y el Adriático por el otro" (Atencio, 1975, pp. 96-97). He aquí, pues, prefigurada la Gran Alemania que el nacionalismo expansionista de 10s años setenta pretendió hacer realidad apoyándose en las bases aparentemente cientificas creadas por Ratzel y otros historiadores y geógrafos contemporáneos, al formular la teoria biológica del estado y la teoria del espacio vital. Al igual que Ratzel en Alemania, Vidal de la Blache en Francia podria representar a un grupo de geógrafos -Vallaux, Ancel, Demangeoncomprometidos con el proceso de gestación de la geopolitica, desde el momento en que consideraron que la ciencia política o la teoria del estado no podia concebirse haciendo abstracción de 10s fenómenos geográficos. Para Vidal de la Blache la composición geográfica de cualquier estado se resuelve en un conglomerado regionalista que adquiere sentido geopolitico al existir y primar un interés politico común, fruto de la historia y de la cultura. Este interés politico común será, por encima de cualquier otro, el de Francia como estado y como imperi~, y asi se encargó de certificar10 cuando escribió en 1916, en plena guerra mundial, el libro titulado La Francia del este con la voluntad de precisar como geógrafo-geopolitico la pertenencia de Alsacia y Lorena ante una previsible victoria de 10s aliados (Lacoste, 1986, p. 31). Una vez que 10s geógrafos franceses y alemanes pusieron las bases para explicar 10s fenómenos politicos estatales partiendo del conocimiento geográfico, la difusión de las nuevas ideas alcanzó a todos aquellos paises implicados en prácticas imperialistas, dominaciones territoriales o exaltaciones nacionalista~. A propósito, no carece de importancia precisar que fueron las autoridades militares de estos paises quienes con mayor entusiasmo cultivaron y difundieron la nueva disciplina. El almirante norteamericano Alfred Th. Mahan (1840-1914) ya habia publicado en 1890 la obra titulada Znfluencia del poder naval en la historia, en la que desarrolla la tesis de que ccquien domina el mar, domina el mundo,,, con el objetivo de impulsar a su país a desempeñar un papel preponderante en 10s mares del mundo para que se convirtiera en una gran potencia navaln (Marini, 1980, p. 30). En Alemania, el general Karl Haushofer realizó una intensa labor de institucionalización de la geopolitica al OKfGENES DEL PENSAMIENTO GEOPOI.~TICO ES ESPAI?A servicio de la propaganda nazi (Haushofer, 1986). Y en Espaia, algunos generales, como La Llave y Kindelán, escribieron a principios de 10s años cuarenta sobre geopolítica, imbuidos de un mal disimulado nacionalismo expansionista (La Llave, 1944 y Kindelán, 1941). El curso de las nuevas ideas también derivo hacia West Point, siendo 10s coroneles Willians Kulbertan y Herman Beukeuma 10s alentadores de 10s estudios sobre geopolítica en 10s centros de enseñanza del Estado Mayor norteamericano (Chivite Francés, 1944, p. 25). Como modelos de pragmatismo, entre la geopolítica y las necesidades o aspiraciones de gobiernos concretos, podemos citar 10s planes de estrategia mundial elaborados por el geógrafo inglés Halford J. MacKinder y por el geógrafo alemán Karl Haushofer. No son independientes el uno del otro. MacKinder, en su conocido trabajo El pivote geográfico de la historia, expone un esquema argumenta1 ideológicamente determinado por el presente y el futuro del sistema imperial británico. Su objetivo es analizar <<las fuerzas que compiten en la actual política internacional), para llegar a <<describir las características físicas del mundo que, a mi parecer, han sido más coercitivas para la acción de Londres),. El contexto en el que se sitúa la relación de fuerzas no es otro que el de la dialéctica geohistórica que ha enfrentado a la civilización europea con las seculares invasiones asiáticas, que en esos momentos arrojaba un preocupante desequilibri0 territorial a favor de la <<vasta zona de Rusia),, corazón de Eurasia, y en contra del área marginal europea. En términos geopolíticos mas estrictos, de 10 que se trata, según este autor, es de lograr preservar el estatus de dominación marítima británica frente a la fuerza expansiva del poder móvil y centrifugo originado en la estepa, o en el corazón de Eurasia. Definido el proyecto politico, la materialización del dominio se reduce, en sus grandes dimensiones, a una operación de geoestrategia fijando 10s puntos o bases de apoyo necesarios para realizarlo. En efecto, Gran Bretaña, Canada, 10s Estados Unidos, Sudáfrica, Australia y Japón forman un anil10 de bases exteriores e insulares para el poder marítim0 y el comercio que han de permanecer inaccesibles para el poder terrestre de Eurasia. El ejercicio de reflexión política de MacKinder al servicio de un proyecto de dominación espacial, se reproduce a otra escala. Lo que en el modelo planetario es el corazón de Eurasia, se identifica a escala europea con Alemania. Digamos que era Alemania el peligro inmediato para la continuidad del sistema imperial británico, mientras que la <<vasta Rusian so10 bajo ciertos supuestos era presentada como <<un peligro para la libertad del mundo,,. Como es sabido, del reparto colonial efectuado en el Congreso de Berlín, Alemania salió tan desfavorecida que su competencia en 10s mercados internacionales, a falta de colonias, se iba solventando por el gravoso sistema del dumping para poder DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 17.1990 obviar las barreras de las tarifas aduaneras preferentes fijadas en las colonias de otras metrópolis. Los responsables de la política exterior británica, junto con sus servicios de documentación geográfica, conocen perfectamente esta situación, hasta el punto de que es el propio MacKinder quien ofrece una salida para el ingente potencial industrial germano. Llega a decir 10 siguiente: ceel desarrollo de las grandes potencialidades de América del Sur puede tener una influencia decisiva en el sistema. Puede fortalecer a 10s Estados Unidos o, por el contrario, si Alemania pudiera desafiar con éxito la doctrina de Monroe, podria separar a Berlin de 10 que quizá puedo describir como una política de pivote>> (MacKinder, 1904, p. 378). En consecuencia, MacKinder, teniendo como objetivo contribuir por via de reflexión geográfica al perfeccionamiento o mantenimiento del dominio politico británico, desarrolla, con un gran sentido del espacio y de sus posibilidades, una geopolitica de relaciones mundiales y una geopolitica de relaciones europeas. En el primer caso, el bloque antagónico era Rusia, corazón de Eurasia y centro del poder terrestre; en el segundo caso, se trataba de Alemania de cuya ccvoracidad expansiva>> otras potencias europeas habian recibido ya sintomas enequivocos. El plan de estrategia mundial de Haushofer arranca precisamente de las crisis de crecimiento del ccEstado viviente>> alemán y del proyecto politico de la Gran Alemania, cuyas primeras formulaciones empiezan a perfilarse ya en la segunda mitad del siglo Xx, y especialmente con la política expansionista de Bismark. Con las imposiciones fronterizas del Tratado de Versalles, este proyecto politico será expresamente cuestionado, al frenar cualquier proceso de crecimiento del núcleo geopolitico germano. Como propuesta de superación de esta contradicción se formula el proyecto politico nacionalsocialista, acompañado de un extraordinari0 desarrollo ideológico en el que se incluye, como un apartado relevante, la institucionalización de la geopolitica. En efecto, la creación, en 1924, de la Revista de Geopolítica y de la Asociación de Estudios de Geopolítica, del Instituto Geopolitico de Munich, con cátedra especifica, y del Equipo de Trabajo de Heildelberg son 10s más importantes espaldarazos oficiales que recibe la disciplina, siendo K. Haushofer el führer de la misma por deseo expreso de A. Hitler. En esencia, la acción ideológica en este campo va a culminar con el desarro110 de la teoria geopolitica de la ccsangre y el suelo,,, como factores indisolublemente unidos en la apreciación de 10s hechos históricos y politicos, fórmula que Haushofer convierte en irredentismo nacionalista y autarquia económica (Vicens Vives, 1-d., 1950, pp. 70-72). Y en la medida en que 10s geopolíticos alemanes consideraban el espacio vital como fundamento de una política expansiva de cualquier estado, se consumaba la apropiación, con fines politi- OR~GENES DEL PENSAMIENTO GEOPOL~TICO EN ESPANA cos y por via ideológica, de un concepto que permitia justificar las ccrevindicaciones naturales alemanas>> (Vicens Vives, 1981, p. 71). Si en el caso de MacKinder 10 que estaba en juego era el sistema imperial británico, para 10s geopoliticos alemanes se trataba de la construcción del Tercer Imperio, que ellos, y la élite política a la que servian, entendian como <cel resultado de la revolución que Alemania todavia no tiene, como han tenido ya Inglaterra y Francia, y de ahi su mejor situación ante 10s acontecimientos>> (Beneyto, 1972, p. 482). Cabe señalar, finalmente, que ambos planes de estrategia mundial eran incompatibles, toda vez que el espacio vital germano, en su elaboración conceptual definitiva, se identificaba con el ekumene conocido, a cuya cabeza figuraria el estado dirigente, que obviamente seria el alemán, con su epicentro en Europa central y rodeado de pequeños estados satélites. Éstos serian aquéllos politicamente identificados como dictaduras militares, pronazis, liberales autoritarios o fascistas sin más, como era el caso italiano. LAS PRIMERAS MANIFESTACIONES DE UNA GEOGRAFIA POLITICA RENOVADA. INFLUENCIAS DE LA OBRA DE RATZEL Si la geografia siempre se ha caracterizado por realizar labores de intendencia informativa al servicio del poder, ahora, en el contexto indicado de desarrollo del capital, se estrecha la colaboración. De esta complicidad surgen nuevas complicaciones y relaciones mas intimas entre el poder y la geografia, dando como fruto el nacimiento de la geopolitica. En 10s años veinte y treinta, en Europa se vive una fase de apologia fascista, siendo éste el contexto politico adecuado para la difusión del modelo de la geopolitica alemana. En España, politicos y militares, intelectuales en general y geógrafos en particular se muestran receptivos a las implicaciones y explicaciones nacionalistas dadas desde la geopolitica, entendida como nueva disciplina enraizada en la geografia política ratzeliana. En este contexto, 10s autores españoles empezaran a hacerse eco de las nuevas ideas que permiten hablar de una geografia política renovada, como eran la teoria biológica del estado, la teoria del espacio vital, 10s principios que definen la superioridad racial y la justificación de las expansiones territoriales. Antes incluso de la difusión de la obra de Ratzel, el pensamiento geopolitico experimento en España un desarrollo embrionari0 que posteriormente seria vigorizado por el conocimiento de 10s trabajos del citado geógrafo alemán. Con particular intensidad en las últimas décadas del siglo mx, la ciencia geográfica cumple la función de legitimar la practica colonial, entrando asi a DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 17,1990 mán. España -dice-, por obra de la naturaleza, es una tierra necesitada de expansión: ccnuestra patria es deforme, est5 incompleta, y necesita absolutamente, si ha de vivir, completarse y adquirir por expansión 10s elementos de que dentro del territorio peninsular carece)). La parte central del territorio, la meseta castellana, con un clima continentalizado, despoblada e inaccesible, es el c<hueso de la nación envuelto en una capa carnosa de regiones vitales, fecunda~, pobladas y en comunicación con el mundo)). Esta especie de irredentismo invers0 lleva al autor a identificar a Castilla con España cuando califica a esta de <cnación pobre porque ninguna de las grandes arterias por donde circula la vida del globo la cruza fecundándola y robusteciéndola, y porque carece de actitud natural para ser afluente de las que pasan tocando a sus costas~ (ibid., pp. 459-460). La conclusión de este diagnóstico es que para conseguir una España mayor, fuerte y con elementos de poder que le permitan desarrollar un plan de vida propio y participar en el sistema de relaciones exteriores, será necesari0 ccasegurar el espacio que hemos de necesitar para vivir.. . , a la vez que disponer del espacio suficiente para mejorar nuestros medios propios de defensa, sobre todo 10s maritimos, que son 10s mis necesarios y 10s que más urgenv (ibid., pp. 454-456). Éstas eran las ventajas que España esperaba obtener del reparto de influencias territoriales que Francia e Inglaterra negociaron para el norte de África entre 1902 y 1906. En estos términos se concreta el programa de geopolitica positiva elaborado por Gonzalo de Reparaz Rodríguez. El calificativo de positiva, aplicado por el propio autor, tanto a la política como a la geografia, no pretende sino reflejar el carácter determinante que las realidades geográficas tienen frente a 10s idearios en la conducción de la política. Toda una demostración, pues, de la influencia que 10s planteamientos ratzelianos habian ejercido en este geógrafo directamente vinculado, al menos durante algun tiempo, al gobierno español. La incorporación a su discurso de teorias y conceptos especificos, desarrollados en el seno de la geopolitica alemana -como la concepción orgánica del estado, la teoria del espacio vital, el desarrollo racial y la expansión territorial-, demuestran que estamos ante uno de 10s principales y quizás primeros seguidores en España de la obra de Ratzel. EL FACTOR GEOGRAFICO Y EL POTENCIAL ÉTNICO EN LA OBRA DE EMILI0 HUGUET DEL VILLAR Desde muy joven la actividad profesional de E. Huguet del Villar se centró en el estudio y enseñanza de la geografia y la historia, dedicándose en una se- ORfGENES DEL PENSAMIENTO GEOPOLfTICO EN ESPANA gunda etapa de su vida, comprendida entre 1900 y 1915, a realizar investigaciones en geografia y en ciencias naturales, a la vez que desarrollaba una intensa labor de divulgación de sus estudios con colaboraciones en múltiples publicaciones periódicas. Es en estos años cuando se manifiestan en su obra las concepciones y métodos que orientaran en el futuro su intensa labor de investigación geográfica (Ver en Melón, 1951, pp. 815-818 una breve nota bibliográfica y en Marti Henneberg, 1984, un amplio estudio sobre su labor científica). Partiendo de la consideración de la geografia como la ciencia que estudia las relaciones hombre-medio, se cuestionaba, a principios del siglo xx, su unidad debido a la amenaza de absorción de su campo de estudio por las ciencias fisico-naturales y por las humanas. La salida que propone E. Huguet del Villar contempla el estudio por separado, bajo el común denominador de la localización e interconexión, de 10s fenómenos físicos y humanos, logrando asi el objetivo final de la geografia: <<la aprehensión armónica y global de la realidad sensible en la superficie de la tierra,, . Su metodologia consiste en analizar, en primer lugar, la influencia del factor geográfico en la vida humana, considerando a continuación la influencia que la libre acción del hombre pueda tener en la realidad social (Marti Henneberg, 1983, pp. 8-9). De esta forma la geografia podia mantener un estatus de ciencia de síntesis general del mundo en medio de la progresiva especialización seguida por el resto de las ciencias. Estos planteamientos sobre la disciplina geográfica, de alguna forma se verán reflejados en la evolución de su propia labor investigadora. La aparición, en 1915, de su trabajo La definición y divisiones de la Geografia dentro de su concepto unitari0 actual, supone la fijación de las concepciones generales imprescindibles para orientar cualquier trabajo a largo plazo. Durante estos años realiza investigaciones específicas sobre el factor geográfico, bajo la premisa de que su influencia explica el desarrollo cultural y económico de las naciones. A este plan corresponden: 10s trabajos iniciados sobre geobotánica de la Península Ibérica que culminarian con la publicación de su obra Geobotánica (Huguet del Villar, 1929); las investigaciones sobre geomorfologia de las cuales se derivó el descubrimiento del glaciarismo de la Cordillera Central y, sobre todo, 10s estudios emprendidos en 10s años veinte sobre la ciencia del suelo o edafologia. Fue precisamente la geoedafologia la que ocupó sus años de madurez como investigador y la que le otorgó reconocimiento y competencia internacional. Ocupo varios cargos en organismos oficiales de investigación y en instituciones científicas, a la vez que mantenia una intensa relación internacional a través de congresos y como participante destacado en la elaboración del Mapa de Suelos de Europa. Fruto de esta in- tensa labor de investigación es su obra de reciente publicación Geo-Edafología, en la que expone un método universal de clasificación de suelos y consecuentemente de complejos geograficos (Huguet del Villar y Martí Henneberg, 1983). Pero la parte de la obra de E. Huguet del Villar que mayor interés tiene para el desarrollo de este trabajo es aquella que muestra unas evidentes conexiones tematicas e interpretativas con la geografia política alemana y en particular con la obra de Ratzel. En 1914 publicaba varios articulos con el titulo El factor geográfico y el gran problema de España, dejando constancia de la importancia del factor geográfico en la explicación del desarrollo de la vida humana sobre la tierra. Este trabajo de reimprimió en varias ocasiones desde 1914 (Huguet del Villar, 1969), debiendo entender su amplia difusión por la facilidad con que, a partir de la particular valoración geografica que hace de España, se pueden justificar diferentes realidades sociales y programas politicos, dejando siempre a salvo la alibre acción humana>>. Las ideas-guia que sustentan todo el entramado argumenta1 que el autor dedica a ponderar la influencia del factor geográfico en la vida de 10s pueblos, estan inspiradas en la geografia política alemana. Los fenómenos sociales so10 pueden explicarse por dos factores: el hombre y el medio. Al hombre, en cuanto ente psicológico y social que es, so10 se le conoce por sus hechos, y ahora por 10 que se pregunta es por la causa de esos hechos. De ahi que el factor hombre sea para E. Huguet del Villar el mas oscuro. Sin embargo, podemos conocer muy bien el factor geográfico y llegar a la formulación de leyes generales que expliquen su influencia sobre la vida humana. Hay que partir entonces de la imposibilidad de interpretar el elemento humano por si mismo. Para explicar las causas que producen 10 que en 10s años iniciales del siglo xx se conocia como el gran problema de la decadencia e inferioridad de España, E. Huguet del Villar analiza dos conceptos: el factor humano, considerado como valor o potencial étnico, y el factor geográfico, a partir del cua1 desarrolla la doctrina del valor ecético. Por valor ecético entiende la potencialidad económica, en recursos evaluables, del factor geográfico. Como el factor humano es susceptible de ser evaluado siguiendo métodos estadisticos rigurosos, era posible llegar a comparar para cualquier país el equilibri0 existente entre ambos factores. Veremos cómo E. Huguet del Villar emplea éste en apariencia ofensivo método de análisis de la realidad geográfica para comprender y justificar las prácticas más conflictivas de las relaciones internacionales: mantenimiento de colonias, migraciones, rnovimientos de fronteras, expansiones territoriales, etc. ORfGENES DEL PENSAMIENTO GEOPOLfTICO EN ESPmA E. Huguet del Villar reprocha a politicos y sociólogos el desdén que han manifestado por el factor geográfico, cuando han tratado de explicar el desarrollo intelectual y económico de España, y por 10 mismo no acepta que se explique su decadencia por la indolencia o inferioridad del español frente a otros pueblos considerados más laboriosos y superiores intelectualmente. Su tesis es la siguiente: el gran problema de la decadencia e inferioridad de España está determinado por el factor geográfico. España -dice- <<es un país de escasa población y escaso poder económico y politico, en el presente, porque dentro de la tecnologia moderna su territorio s610 ofrece condiciones mediocres para satisfacer las necesidades vitales)) (ibid., p. 91). En general 10s suelos son pobres; las lluvias escasas y mal repartidas, hasta el punto de aparecer en la Península zonas áridas; abundan 10s minerales metálicos pero escasea el carbón, a cuyas cuencas se asocia el desarrollo industrial, escasean las praderas, dándose una producción de intensidad escasa para cereales y pastos: <dos dos productos vegetales que representan el máximo de la potencia económica)) (ibid., p. 92). Además, la configuración del relieve impone una red de transportes deficiente, con el agravante de que no existe navegación interior. El trafico portuari0 choca con el inconveniente de una linea de costa muy maciza, salvo en el noroeste, <<acabando de contribuir a restar a España desarrollo de costa, la independencia política de Portugal>> (ibid., p. 94). Portugal -sigue diciendo- <<ocupa el litoral peninsular de acceso más suave, el más inmediato a 10s paises más ricos y a la zona atlántica de gran transito entre éstos>) (ibid., p. 93). Por el contenido y contexto de estas afirmaciones que E. Huguet del Villar hace sobre Portugal podemos suponerlas cargadas de intenciones, al presentar al vecino país como un obstáculo interpuesto en el desarrollo territorial del Estado español o hispano. Se trata, por tanto, de un factor geográfico muy mediocre que influye sobre la vida económica, intelectual y política. Asi se explica que 10s paises mal dotados, como España, se hayan manifestado atrasados segun ha ido avanzando el progreso cientifico-industrial. <<Para desarrollarse aquí la intensa vida económica que aparece en Alemania, Inglaterra, Holanda.. . seria preciso que el factor humano fuera de una superioridad extraordinaria; s610 poblado por verdaderos superhombres podria desarrollarse en nuestro territorio la actividad y la riqueza que en las naciones mencionadas>> (ibid., p. 94). De este diagnóstico se pueden extraer dos conclusiones: 1." Lejos de explicar la inferioridad y decadencia españolas por el factor humano, aparece rehabilitado el valor étnico del pueblo español. 2." La disposición de suelo que, cualitativamente considerado, tiene España en la Península no permite competir en las relaciones internacionales con otras potencias. DOCUMENTS D'ANALISI GEOGR~ICA 17,1990 ~Qué hacer entonces? Para una persona como E. Huguet del Villar, adherido al movimiento regeneracionalista, y con actitudes científicas ancladas en el positivismo y en el evolucionismo, la solución ya se la habian dado sus colegas de la geografia alemana. En efecto, no seria difícil reconocer que ésta es la procedencia del tip0 de soluciones políticas y geopoliticas que propone. La consigna no es otra que la adquisición de nuevos territorios, salvo que todo se confíe a la emigración o se abandone al fatalismo. No obstante, también propone hacer algun tip0 de intervención que perfeccione el factor humano; concretamente, se muestra partidari0 de modificar la estructura de la propiedad de la tierra con el siguiente criterio: suprimiendo a 10s propietarios ociosos que cobran su renta sin ningún beneficio para la colectividad y nacionalizando la tierra o aplicando el impuesto Único. Así justifica esta medida: <<En 10s países donde el trigo da 22 quintales métricos por hectárea, pueden sostener este lujo de unos terratenientes inactivos y ricos. Pero en España la tierra no da más que para el productor y la colectividad>> (ibid., p. 98). El productor no es otro que el agricultor, el trabajador directo de la tierra; la colectividad es o está representada por el Estado; quien sobraba, pues, era el propietari0 absentista. La propuesta más dura, que en términos geopoliticos hace E. Huguet del Villar para solucionar el problema de la inferioridad del factor geográfico, es la de reivindicar más territorio. El siguiente texto sintetiza con toda claridad sus planteamientos en este sentido: cdiendo España poc0 habitable y superando por consiguiente el desarrollo vegetativo de la población a la capacidad económica del país, España necesita ante todo y por encima de todo más territori~. S610 asi podria evitar la emigración y aprovechar toda su potencia étnica>> (ibíd., p. 98). A la vez critica con dureza a todos aquellos -escritores, gobernantes, hombres públicosque siguen el camino opuesto; es decir, el de favorecer y tolerar la emigración sin poner remedios para evitarla, negándose incluso a la adquisición de nuevos territorios, y el de justificar el atraso de España por la indolencia de la raza. Si se justifica el porqué de la necesaria expansión territorial, era preciso a continuación concretar hacia dónde. Las largas etapas que E. Huguet del Villar pas6 en el norte de África, realizando sus investigaciones edafológicas, debieron convencerle de que ésta era el área mas conveniente para proyectar dicha expansión territorial. Lo cierto es que adefendió el intervencionismo español en la zona, con el respaldo militar si fuera preciso, ya que consideraba el N-W de África como la via natural de expansión económica y cultural de Españan (Martí Henneberg, 1983, p. 6). Son, por tanto, razones economicas de OR~GENES DEL PENSAMIENTO GEOPOL~TICO EN ESPANA fondo las que aconsejaban esta directriz expansiva, ante la perspectiva de aumentar el valor ecético del territori0 español. Por otra parte, si consideramos que puede existir alguna relación entre la política exterior de un país y su posición geográfica, la teoria geopolítica nos habla de tres tipos de tendencias (Marini, 1980, T.I., pp. 98 y SS.), todas ellas de sumo interés desde el punto de vista estratégico para el gobierno español: la tendencia a la expansión del litoral marítim0 -recuérdese el <<déficit)) de costa apropiada para el trafico comercial señalado por E. Huguet del Villar-; la tendencia al dominio de las grandes rutas marítimas -la que pasa por el Estrecho de Gibraltar sin duda 10 es-, y la tendencia a ocupar las costas opuestas -en la proyección española hacia el sur, las de Marruecos. Finalmente, a las razones económicas y estratégicas, E. Huguet del Villar añade las raciales para justificar que el noroeste de África sea la <<via natural de expansión~ de España. <<Es un hecho científicamente demostrado que entre la población de España y la de Marruecos hay una marcada fraternidad antropológica; en uno y otro país la raza iberoafricana, más o menos mezclada con semitas, constituye el fondo)) (ibíd., p. 87). De la identificación de un fondo racial, el iberoafricano, a la propuesta de creación de un nuevo imperio, el iberomagrebí, so10 existia un paso; paso que seria dado por algunos militares al comenzar 10s años cuarenta, cuando sin duda ya habían tenido tiempo de familiarizarse con una de las definiciones de Estado más repetida por Hitler, la de <<organisme viviente para la conservación y el crecimiento de una razan (Hitler, 1984, p. 145). La proyeccion geopolítica de algunas obras de E. Huguet del Villar es evidente. Las razones que alega y las conclusiones a las que llega, sobre la futura expansión territorial del Estado español, parecen estar a medio camino entre 10s primeros fundamentos de la geografía política alemana y las reelaboraciones que dieron lugar a la geopolítica nazi. Se enraizan en la primera y anuncian la segunda. LAS IDEAS DE MARTIN ECHEVERRIA SOBRE EL ESTADO COMO ORGANISMO SOCIAL ASENTADO EN UN TERRITORI0 L. Martín Echeverria fue uno de 10s escasos geógrafos que en España comenzaron el estudio y la divulgación de la geografía política en 10s años veinte. El contacto con geógrafos franceses, y en particular con 10s geógrafos alemanes de la escuela de Ratzel, facilitó el conocimiento de las nuevas ideas que tanto interés habían despertado a raíz de la publicación de su Geografia Políti- DOCUMENTS PANALISI GEOGRAFICA 17.1990 ca, considerada como el principal nucleo creativo del modern0 pensamiento geopolitico. Las relaciones de L. Martin Echeverria con la geografia alemana fueron muy fluidas, ya que aparece como el principal traductor de Geografias de autores alemanes para su publicación en la editorial Labor, desde finales de 10s años veinte. Entre otros trabajos de menor interés para el tema que aquí se trata, tradujo del alemán la Geografia Política de Arthur Dix (1943), autor que pasa por ser uno de 10s más fieles seguidores e intérpretes de la obra de Ratzel. Esta obra fue publicada por primera vez en España en 1929, acompañando al texto original anotaciones complementarias de gran valor explicativo, que L. Martin Echeverria introduce para facilitar al lector la comprensión con criteri0 geográfico de 10s problemas mas graves y delicados de la política internacional. En una Zntroducción paralela a la que hace el autor del libro, L. Martin Echeverria destaca el hito que supuso la obra de Ratzel en la concreción del pensamiento geopolitico al considerar al Estado, integrado por una población y un territorio, como un conjunt0 social activo cuyo devenir es susceptible de explicación científica y razonada. Destaca también las definitivas aportaciones de R. Kjellen dando lugar a la creación de una nueva ciencia, la Geopolítica. Fue precisamente esta nueva dimensión de la realidad política, la valoración del estado como crun concepto geográfico, como una fuerza social y económica que gravita sobre el suelo y vive en un ambiente determinado)) (Martin Echeverria, 1943, p. 14), 10 que produjo una fuerte resonancia entre 10s geógrafos de muchos paises. Aparte de estas anotaciones a la obra de A. Dix, en las que L. Martin Echeverria manifiesta una evidente simpatia por la obra de Ratzel, en su obra Geografia de España, publicada por primera vez en 1928, sigue un plan de articulación de contenidos y de exposición temática de innegable filiación ratzeliana. Las áreas temáticas claves son: el territorio, la población, las razas, el estado y 10s recursos (agricultura, ganaderia, minas, industria, comercio, Martin Echeverria, 1937). Sin embargo, la concepción general de la obra gira en torno a un planteamiento nuclear: el Estado español como sujeto geográfico susceptible de análisis. Bajo el supuesto de que 10s elementos naturales son principios explicativos en la Geografia Política, considera que la formación y evolución del estado esta determinada por las condiciones fisicas, dependiendo más de circunstancias históricas su prosperidad o decadencia. Resume la concepción geográfica del estado con la siguiente afirmación: <(Existen relaciones intimas entre el carácter natural del territorio y el modo de ser del Estado, porque al fin y al cabo éste es un organismo social fundado sobre el espacio>) (ibid., p. 137). Esta afirmación tiene un carácter teórico de no fácil contraste con la realidad española. OR~GENES DEL PENSAMIENTO GEOPOL~TICO EN ESPANA L. Martin Echeverria reconoce que las tendencias al fraccionamiento politico que se han observado en la historia de la Peninsula han sido facilitadas o impuestas a veces por la geografia, con 10 cua1 se romperia esa relación intima, de derivación espontánea en términos teóricos, entre el carácter natural del territori0 y el modo de ser del estado. En efecto, el Estado español ha sido ante todo eespíritu de organización>> frente a tendencias centrifugas -respecto del centro geopolitico de la gran meseta castellana-, identificándose su fortaleza como Estado con el mantenimiento de la unidad nacional frente a separatismos y patriotismes locales. Se puede entender, entonces, que hay una contradicción entre 10s fundamentos geográficos peninsulares y una concepción unívoca del Estado. L. Martin Echeverria es consciente de esta contradicción, de ahí que intente explicarla. Para el10 recurre al concepto de <<Estado complejo>> acu~ñado por C. Vallaux. El estado español seria un Estado complejo al superar su espacio el medio millón de kilómetros cuadrados y disponer por 10 tanto de ccuna superficie bastante grande para que las ventajas e inconvenientes se compensen y exista diversidad regional.. .>> (ibid., pp. 137-138). De esta forma, la división natural del suelo que aparece en la Peninsula y la correspondiente diversidad regional que de ella se deriva, se convierten en un Óptimo geografico para la formación y desarrollo del Estado español, cuya misión primera como tal Estado ser6 la de la coordinación de partes mediante la unidad política. A propósito de la unidad política, L. Martin Echeverria plantea la cuestión de Portugal en términos similares a como 10 habian hecho E. Huguet del Villar y G. de Reparaz Rodríguez. La Peninsula es considerada como una única realidad geográfica que est6 dividida políticamente; afirmación esta que en el campo de la geopolitica se puede considerar como poc0 discreta, cuando no polémica. Máxime cuando sigue diciendo que Portugal es una de tantas regiones periféricas que aparecen adosadas a la Meseta central, el solar -recordémoslodel núcleo geopolitico castellano en expansión desde finales de la Reconquista. Si ha podido mantener su independencia ha sido por su expansión marítima, causa y consecuencia a la vez de la creación de una gran fuerza naval, y por el apoyo que tradicionalmente ha recibido de Inglaterra, siempre interesada en mantener una Peninsula Ibérica politicamente dividida. L. Martin Echeverria concluye este breve alegato nostalgico en contra de la división política de la Peninsula diciendo que Portugal, que habia surgido en la Reconquista como uno de tantos estados peninsulares, ccocupa respecto de España una posición análoga a la de Holanda con relación a Alemania>> (ibid., p. 144). Esta comparación carece de toda discreción política, ya que est6 hecha coincidiendo con el periodo álgido de elaboración de la geopolitica nazi. Las tres primeras ediciones de la Geografia de España de L. Martin Echeverria estan fechadas en 1928,1932 y 1937. En un analisis sobre 10s fundamentos geopoliticosdel estado, no podian faltar las consideraciones sobre la especificidad racial. Esta se logra -afirmauna vez concluida la Reconquista; cuando España aparece constituida como nación rrfuerte, próspera y regularmente populosa)). No obstante, antes fue necesari0 asegurar la crcoherencia de la población)), expulsando, por motivos aparentemente religiosos, a ecalgunos elementos irreductibles,). Fue entonces cuando se rompi6 el aislamiento y se inici6 la expansión, alentada por 10s intereses politicos de la casa de Austria, aunque fundamentada en la ccvitalidad racial,). El resultado fue que ccmillares de españoles marcharon a América, y allí desplego la raza todas sus virtudes, en un escenari0 mucho mas rico y mas vasto que toda Europa (ibid., p. 128). Pero, como ya conocemos, a medida que se consumaba la desaparición total del imperi0 colonial ultramarino, va surgiendo el grupo de africanistas que justifican nuevas vias de proyección de la política exterior española y de desahogo para la ccvitalidad de la razan. También L. Martin Echeverria se suma a este grupo y a este discurso, esgrimiendo argumentos que ya habian repetido 10s geógrafos precedentes. ccLa psicologia de la raza y el suelo mismo son muy parecidos a la población y al territori0 del norte de África)) (ibid., p. 139). Razón suficiente para alentar cualquier acción geopolitica en esta zona. La presencia de las ideas de la geografia política de Ratzel en la geografia de L. Martin Echeverria es indiscutible. La definicion del estado, en cuanto concepto principal de la Geografia Política, como ccorganismo social fundado sobre el suelo)> refleja una relación de parentesc0 en primer grado. Aunque en su obra, la adaptación de conceptos generales a la realidad española se hace sin radicalismos y sin proferir proclamas agresivas; sin embargo, cualquier proyecto politico radical, autoritari0 y expansivo, encontraria argumentos y apoyos en sus análisis geograficos. Ideas clave que salpican su discurso, como el rcEstado complejou, la ccexpansión naturab o el crdespliegue de la razan podian interpretarse como justificaciones para cualquier política seducida por el lema de la crsangre y el suelo),, inspirador de la geopolitica nazi. ATENCIO, J.E. (1975), Qué es la geopolítica, Buenos Aires, Editorial Pleamar. BENEYTO, J. (1972), Historia geopolítica universal, Madrid, Editorial Aguilar. ORfGENES DEL PENSAMIENTO GEOPOL~T~CO EN ESPANA BOSQUE MAUREL, J. et al. (1984), <Geografia política, geopolítica y geografia militar en España (1940-1983)~ en Acta, Ponencias y Comunicaciones, I1 Coloquio Ibérico de Geografía, 1983, Universidad de Barcelona, pp. 45-55. BOSQUE MAUREL, J. (1989), <Geografia política y geopolitica en España~ en V Coloquio Ibérico de Geografia, Universidad de León, 1989 (en prensa). CAPEL, H. (1976), <La geografia española tras la guerra civil)), Geo-Crítica, n." 1. CAPEL, H. 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