Full text
Resumen A mediados del siglo XIX, la proliferación en toda Europa de galerías y casas para baños marítimos, con la atribución de unos lugares específicos, sobre 10s que inciden tanto prácticas sociales como consideraciones médicas y estéticas, constituye un ejemplo destacado para comprender 10s procesos y estrategias territoriales de integración y articulación históricas de 10s espacios de oci0 litorales. A través del ejemplo concreto de una región española, Cantabria, abordaremos el estudio del balnearismo costero como fenómeno de interés geogdfico. Para el10 nos detendremos en el contexto histórico y científico, que dio lugar a su integración social, basada en funciones curativas y de recreo. Así, después de analizar las fuentes de estudio, 10s aspectos legislativos y las tipologías de establecimientos, llegaremos a la conclusión final de este articulo, la producción social de 10s espacios de playa. Resum. La prdctica social dels banys de mar. Establiments balnearis i activitats dbci a Cantlibria (1868-193L;) Cap a mitjan segle XIX, van proliferar a tot Europa galeries i cases per a banys marítims, als quals s'atribui'a uns llocs específics, on incidien tant practiques socials com consideracions mkdiques i estktiques. Aquests espais constitueixen un exemple remarcable per a la comprensió dels processos i les estratkgies territorials d'integració i articulació histbriques dels espais d'oci litorals. Per mitjh de I'exemple concret d'una regió espanyola, Cantabria, s'aborda I'estudi del balnearisme costaner com a fenomen d'interks geogr81c. Per a aquesta finalitat hom es detindra en el context histbric i científic, que va donar lloc a la seva integració social, basada en funcions curatives i de lleure. Després d'analitzar les fonts d'estudi, els aspectes legislatius i les tipologies dels establiments, s'arriba a la conclusió final, la producció final dels espais de platja. Résumé. La practique sociale des bains de mer. L?tablissements balnéaires et activités de loisir en Cantabria (1868-1936) Vers la moitié du ~xkme sikcle, i1 a lieu en Europe la prolifération d'installations et d'établissements balnéaires, auxquels seront attribués des espaces spécifiques, jusqu'alors peu integrés dans I'expérience collective. Ces fronts de mer seront configurés par de nouvelles pratiques sociales, liées a des considérations médicales et esthétiques. 11s constituent un Documents d'An&si Geografica 25, 1994 79-99 La práctica social de 10s bafios de mar. Establecimientos balnearios y actividades de oci0 en Cantabria (1 8681936) Carmen Gil de Arriba Departamento de Geografia, Urbanisrno y Ordenación del Territorio. Universidad de Cantabria
80 Documents d'Anilisi Geogrs~ca 25, 1994 Carmen Gil de Arriba exemple remarquable pour la compréhension des processus et des stratégies territoriales mis en place pour I'assimilation et I'articulation historique des espaces cbtiers de loisir. En fonction du cas concret d'une région du Nord de I'Espagne, Cantabria, nous aborderons I'étude des pratiques balnéaires en tant que phénomtne dlintérCt géographique. Pour cela, nous preterons attention au contexte historique et scientifique qui a mis en valeur les fonctions de cure et de récréation en bordure de mer. Nous traiterons également, aprts avoir analysé les sources de ce travail, des aspects législatifs et de la typologie des établissements, pour conclure par la production sociale des espaces de tourisme cbtier. Abstract. Seu-bathing as a social practice. Related installations and leisure activities in Cantabria (1 868-193@ Towards the mid nineteenth century, sea-bathing facilities and installations mushroomed in specific locations all over Europe. These sea-front developments gave rise to new social practices, which were also related to medical and aesthetic factors. They constitute a remarkable opportunity to increase understanding of the regional processes and strategies involved in the historical integration and assimilation of coastal leisure spaces. Through the case study of Cantabria, a region in Northern Spain, seabathing as a phenomenon of geographical interest is examined. The historical and scientific contexts are considered, as these were important factors in its social integration, as a result of its medicinal and recreational functions. The sources of information are also analysed, followed by legal aspects and the establishment of a typology of facilities, with concluding remarla on beach areas as a social product. Sumari El balnearismo litoral como fenómeno geoLas fuentes de estudio y 10s aspectos legisgráfico: el estudio de 10s espacios turíslativos ticos costeros Los establecimientos y su localización espaEl contexto histórico y científic0 de la práccial: tipologías y morfologías tica balnearia Conclusiones: la producción social de 10s La integración social del elemento marítiespacios de playa, funcionalidad y simmo: de la inicial función curativa a la bologia diversi6n y al recreo Bibliografia El caso concreto de estudio: Cantabria, balnearios litorales y génesis de las actividades de oci0 regionales Los usos espaciales y las prácticas cotidianas que han caracterizado a la sociedad burguesa europea desde mediados del siglo XIX comienzan a ser tema frecuentemente abordado, durante 10s últimos aiíos, en 10s ámbitos de la historia social o historia de las mentalidades y de la sociologia histórica. En conexión con dicho tip0 de investigaciones, vamos a ocuparnos en este articulo de uno de esos usos, relacionado con la génesis de las actividades de ocio, interesante por sus repercusiones territoriales, sociales e históricas. Se trata del fenómeno de 10s baiíos de mar y de la construcción de 10s edificios e infraestructuras
La práctica social de 10s bañns de mar Documents d'Anilisi Geogrifica 25, 1994 81 apropiados para su desenvolvimiento. Mediado el siglo xuc, la proliferación en toda Europa de galerias y casas para bafios maritimos, con la asignación de unos lugares especificos sobre 10s que recaen nuevas consideraciones médicas y estéticas, es un ejemplo destacado para comprender 10s agentes y condicionantes sociales, asi como las estrategias territoriales que históricamente han intervenido en la integración y articulación de 10s espacios de oci0 litorales. Presentaremos asi un caso concreto de análisis: el de Cantabria, donde, de manera similar a otros litorales europeos y espafioles, la implantación de las prácticas balnearias contribuye a la consolidación del veraneo histórico, actuando como primer elemento generador y configurador de buena parte de 10s espacios turisticos costeros actuales. El periodo cronológico elegido parte de las primeras concesiones administrativa~ existentes en la región y finaliza en 1936, afio en el cual el inicio de la Guerra Civil supone un corte radical en las actividades de oci0 de todo el país, viniendo a manifestar de manera tajante las transformaciones de gustos y usos sociales que desde la década precedente podian observarse en la práctica del veraneo. De esta evolución se derivarán el carnbio de funcionalidad y la modificación de las instalaciones balnearias, hasta llegar al binomi0 actual de ((sol y playan, dentro de un nuevo modelo, el del turismo de masas. No obstante, ambas prácticas se suceden sobre un mismo espacio litoral, indudablemente transfigurado, pero sobre el que son reconocibles no s610 10s componentes fisicos y urbanos presentes desde el comienzo de su utilización social como lugar de ocio, sino también 10s simbólicos y perceptivos que han supuesto su valoración y asimilación por parte de la colectividad. El balnearismo litoral como fenómeno geográfico: el estudio de 10s espacios turisticos costeros El estudio de la actividad turistica y de las prácticas de oci0 en la geografia ha dado lugar a la aparición de una subdisciplina, hoy en dia bastante consolidada, y que ha recibido distintas denominaciones -entre las mis frecuentes, !geografia del turismo y geografia del ocio-, según 10s enfoques teóricos y metodológicos aplicados -Luis (1988)-. Las diversas perspectivas en relación con la problemática turistica no han impedido el desarrollo de abundantes y, en ocasiones, notables trabajos, que desde hace varias décadas han venido realizándose en el marco geográfico espafiol e internacional. Considerable ha sido el interés prestado a estas cuestiones por la geografía francesa. Asi, entre 10s primeros trabajos, cabe destacar el articulo de Clary y Fremont (1973) sobre el litoral normand0 y el estudio histórico de Bonneau (1977) para 10s ejemplos francés y belga. Más tarde, Nash (1979) se ha ocupado del veraneo aristocrático y cosmopolita de Niza, estudiando varias fases de evolución y modificación del litoral turistico. Uno de 10s geógrafos franceses que mis se han ocupado de 10s espacios costeros turisticos ha sido Clary (1980, 1984 y 1985). La mayoria de sus trabajos están dedicados a la costa normanda, con el análisis de distintas formas de ocupación balnearia. Este autor ha
82 Documents d'iinilisi Geogrifica 25, 1994 Carmen Gil de Arriba definido a la geografia francesa del turismo litoral como una geografia de las regiones turisticas, planteando el desarrollo de la actividad en términos de competencia e impactos. Además, más recientemente, Clary (1987) ha aplicado la teoria de sistemas para establecer la tipologia de 10s espacios litorales influidos por el turismo. También dentro de la propuesta sistémica, en un amplio estudio sobre la producción de 10s espacios turisticos de 10s Pirineos atlánticos, Chadefaud (1987) ha tratado el caso de Biarritz, como villa de veraneo refinado, en torno a la que se configura una imagen a partir de prácticas sociales y elementos espaciales de gran valor simbólico. La conformación de la imagen turistica, con el trazado de su evolución histórica, ha sido cuestión tratada por Gattei (1987), esta vez para el litoral italiano de Rímini. Un punto de vista semejante para el periodo actual es el de Costa (1988) en cuanto a comportamientos sociales en 10s espacios de playa. En Espafia, la cuestión principal se ha centrado en 10s efectos y 10s conflictos originados por la proliferación, durante 10s últimos treinta afios, de 10s asentamientos turisticos costeros, especialmente sobre el litoral mediterráneo. En esta linea, gran parte de 10s trabajos se han orientado hacia la planificación y ordenación, fundamentalmente a solucionar problemas acuciantes -Marchena (1987) y Vera (1987). Además, algunos autores se han preocupado por el origen y 10s aspectos históricos del veraneo litoral -LÓpez (1 978), Vera (1 985), Ortega (1 986). El Último de ellos, en su estudio para Cantabria, ha citado a 10s bafios de ola como una de las formas del veraneo decimonónico, junto a 10s balnearios termales de interior y a las casas de campo (Ortega 1986, p. 75). En cuanto a nuestra propia aportación para un caso de estudio concreto: el de 10s espacios turisticos costeros en Cantabria, queremos resaltar que la producción de 10s espacios de oci0 puede considerarse el resultado del proceso social de producción del espacio regional. De aquí la justificación de su análisis histórico, en clara vinculación con la realidad actual. El contexto histórico y cientifico de la práctica balnearis Para explicar la aparición de la crenoterapia en el marco social europeo de mediados del pasado sigla es necesario considerar la renovación ideolÓgica y cultural y 10s importantes avances cientificos de este periodo. De ellos se deducirá una valoración de la naturaleza y del entorno hasta entonces inexistente. Entre las principales manifestaciones se halla el climatismo -Chadefaud (1987, p. 45 SS.)-, postulado cientifico que se asienta sobre la influencia del medio físico en la salud, en el estado animico y en el comportamiento del individuo. Emparentado con tal corriente de pensamiento se halla el paradigma higienista, dentro de la medicina, impulsor de las topografias médicas, publicada a 10 largo de la segunda mitad del siglo XE y hasta comienzos del xx -Urteaga (1980). El establecimiento de la relación hombre-medio jugó un claro papel en la promoción turistica, basado en la reducción y difusión de un postulado cien-
La práctica social de 10s baños de mar Documents d'Andisi Geogrifica 25, 1994 83 tifico como mensaje publicitario, con destino a las clases sociales dominantes, afectadas por enfermedades reales o imaginarias (tuberculosis, hipocondria, mal du siicle, low spirits). Asi pues, el paso al termalismo y a la talasoterapia se comprenderá con facilidad. Igualmente, ya en el siglo XVIII, el pensamiento ilustrado había mantenido un nuevo discurso científic0 respecto a la naturaleza, considerada como fuente de equilibri0 y de perfección. Pero hubo de ser el romanticisrno quien llevara esta reivindicación a su punto culminante. Este gusto estético repercutió en el arte y en la literatura, y también en las nuevas ciencias, dentro de las que podemos considerar a la medicina y a la geografia. Nada mejor que el viaje y la experiencia viajera, practicados desde finales del siglo XVI con el Grand Tour, para suscitar el contacto entre 10 humano y 10 natural -Capel (1985) y Gómez Mendoza et al. (1988). Junto con el viajero romántico, aparece el libro de viajes, género literario, creador y difusor de imágenes espaciales, por itinerarios que se repiten y copian de unos relatos a otros. Con un planteamiento menos creativo, pero igualmente mitificador se escriben algo más tarde las guias para viajeros, turistas y veraneantes. En el caso de Cantabria, el mayor incremento en el número de estas obras se dio a mediados del siglo XX, llegando a convertirse en importante agente difusor de la imagen turística1. Además, la consideración estética del espacio tuvo su mejor exponente en las descripciones de La Montafia, a través de la literatura regional. Esta visión literaria también habria de convertirse en pictórica gracias a 10s paisajistas. Progresivamente, la interpretación social y estética del estado morboso, unida a una terapia empírica, provoca el surgimiento de unos espacios acotados, especialmente acondicionados para la cura sanitaria. A partir de la segunda mitad del siglo XX, la relación histórica y cultural con el agua se coordina con su valoración científica y su utilización mercantil. Poco a poc0 la permanencia periódica, y a veces prolongada, de 10s enfermos en el lugar de cura va a atribuir un interés creciente a las prácticas de diversión y entretenimiento. En torno a las aguas se desarrolla un tip0 de sociabilidad particular, e incluso una brillante vida cosmopolita. El marco espacial y la codificación simbólica de 10s usos va alcanzando cada vez mayor importancia. Se produce de esta manera el cambio de la lógica terapéutica a la 1Ógica del ocio. Las fechas precisas de la evolución dependen de la localización de 10s distintos centros termales. Los clientes centroeuropeos frecuentan las fuentes germana: Baden-Baden, Spa.. . Los clientes ingleses cuentan con Bath. En Francia, destacan las fuentes pirenaicas, auvernianas y alpinas (Cauterets, Eaw-Bonnes, Aix-les-Bains, Vichy.. .). La arquitectura de todas estas estaciones termales es considerablemente ecléctica y funcional. Alrededor del establecimiento balneario, lugar emblemático de distinción, giran componentes espaciales como el parque, suficien1. Actualmente trabajamos en nuestro proyecto de tesis doctoral titulada La imagen espacial de Santander: eel signifcaán social de sus espacios de ocio. Siglos my xx
84 Documents d'AnBlisi Geogrifica 25, 1994 Carmen Gil de Arriba temente gande para permitir el paseo, y el contacto con una naturalaa domesticada, o 10s hoteles, que alojan a 10s clientes y ponen de manifiesto su rango social. En todos ellos tiene lugar el rito de la cura, llevado a cabo por la clientela con una aparentemente cuidada disciplina. Pese a este esplendor y por encima de todo deseo de sistematización, la práctica terápica termal continu6 siendo marcadamente experimental. La trascendencia medica de las fuentes se vio desbancada, a principios de nuestro siglo, por la aparición de la epidemiologia y de la quimioterapia. Este giro científic~, unido a la preferencia por nuevos espacios como 10s litorales para las prácticas de ocio, vendria a constituirse en germen de decadencia de 10s establecimientos termales. Sin embargo, no podemos olvidar que 10s balnearios de interior fueron hasta entrado el siglo xx lugares de elite para el recreo burgués. El10 nos permite considerarlos como 10s primeros espacios específicos de ocio, antecedente de 10s establecimientos para baiíos marinos. La integración social del elemento maritimo: de la inicial función curativa a la diversión y al recreo Las curas marinas (o talasoterapia) son una práctica muy antigua que exigirá, desde comienzos del siglo XIX, unas instalaciones adecuadas y unas características microclimáticas especificas. La valoración del clima y del entorno marinos no fue siempre positiva. Corbin (1988) ha demostrado cómo, heredado de época medieval, el terror ante el océano desconocido y la repugnancia hacia 10 que se consideraban emanaciones putrefactas de las riberas marinas, plagadas de despojos, habian predominado hasta 1750. El progreso en la navegación y 10s avances científicos -entre ellos 10s geográficosvan a modificar esta percepción, resaltando como factores favorables la uniformidad y suavidad de las temperaturas oceánicas, la abundante insolación (que más tarde fundamentará la helioterapia), la oxigenación, la diferente presión atmosférica, 10s vientos purificadores.. . Dentro del pragmatismo y del empirismo reinantes, ya no se buscan tanto las causas de la enfermedad, sino que se incide en 10s remedios para atajarla. Imitando a 10s modelos ingleses, alemanes, holandeses y franceses, aparecen en nuestro país, ya hacia 1840, tratados sobre las indicaciones de 10s bafios de mar y 10s métodos de la cura. Tales prácticas comenzaban a prescribirse para un amplio espectro de enfermedades, entre las que se encontraban las respiratorias, cardiacas y dermatológicas. En su realización se parte de 10s sencillos baiíos frios, repetidos durante un determinado número de días, en la temporada de julio a septie'mbre. Las horas recomendadas eran las anteriores al mediodia y la duración del baiío dependia de 10s fines, tónicos o calmantes, del mismo. Junto a 10s baiíos frios, aparecen 10s mis elaborados y cómodos bafios de agua caliente, cuya temperatura oscilaba desde 10s 25OC hasta 10s 34 o 36OC, tomados en baiíeras o duchas especialmente acondicionadas dentro del establecimiento. Existian igualmente 10s baiíos de algas, con alta concentración de yodo, las afusiones, 10s chorros y la bebida de agua de mar. Además,
La práctica social de 10s baños de mar Documents d'Andisi Geogrifica 25, 1994 85 una insistente recornendación de descanso influye en la localización próxima de hoteles, casas de hutspedes y fondas, que, para mayor comodidad del visitante, se sitúan en las cercanias del balneario, creando un entorno adecuado para 10s baiíos y cercado por la atrnósfera marina. Surge asi un tip0 de urbanismo especifico. Los bordes maritimos se embellecen con paseos, jardines, ptrgolas, terrazas y miradores. Una exótica vegetación de palmeras y tamarindos contribuye al ornato. Se crean infraestructuras y se abren vias de acceso. En suma, la naturaieza es acondicionada utilizando espacios que hasta entonces habian quedado al margen de la actividad urbana, o eran dominio de pescadores y militares. De forma permanente o en precario, las galerias balnearias se difunden por el litoral europeo en aquellos puntos que, por su proximidad a 10s núcleos de población y por sus caracteristicas favorables, se consideran apropiados para tomar 10s baiios: Hastings y Brighton en Inglaterra; Rügen, Travemünde, Kiel, Cuxhaven o Nordeney en Aiemania; Zandvort en 10s Paises Bajos; Ostende en Bélgica; Calais, Dieppe, Deauvde, Sete o Niza en Francia; el Lido de Venecia, Lignano, Lerici o Salerno en Itaiia. En Espaiia sobresalen la costa cantábrica y algunos otros puntos en Galicia, Cataluiia, Valencia y Alicante. El caso concreto de estudio: Cantabria, balnearios litorales y génesis de las actividades de oci0 regionales Hacia 10s aiíos 1860-1 870, tiene lugar en Cantabria una modificación de la estructura económica regional, al producirse la crisis de 10 que hasta entonces habia sido el modelo mercantil colonialista, como sistema redistributivo dependiente -Martinez Vara (1983) y Ortega (1986)-. De una organización casi exclusivarnente comercial, que gavitaba sobre el puerto de Santander, hacia donde confluia el tráfico de las harinas y lanas de Castilla y 10s productos de ultramar venidos de las colonias, se pasa, en torno a 1875, a una diversificación de las actividades, con un desarrollo industrial polarizado a escala regional (Gráfico 1). De esta manera, en la segunda mitad del siglo, se observa un cambio en las tendencias de utilización de la bahia santanderina: a medida que empieza a producirse la consagración de la zona este, y, de forma más concreta, de El Sardinero, como espacio balneario y residencial, las actividades portuarias se ven relegadas hacia el interior de la bahia, en su sector suroeste -Pozueta (1985, p. 33). La nueva tpoca ha sido analizada como la del tránsito a la modernidad -0rtega (1984). Ya desde 1850, la ciudad se incorpora al mundo moderno, preocupada por crear una imagen civilizada, culta y acogedora. El crecimiento urbano se hace notable, respondiendo a las necesidades de 10s nuevos agentes sociales burgueses. El Santander alfonsino se convertir6 asi en centro residencial y de servicios. En efecto, la presencia anual de Aifonso XIII, desde que se firma la escritura de cesión del Palacio de La Magdalena, en 19 12, iba a ser decisiva para el fomento del veraneo. Se inicia entonces un largo periodo, de más de veinte
86 Documents d'Andisi Geogrifica 25,1994 Carmen Gil de Arriba afios, hasta 1931, en el cual El Sardinero habia de cumplir dos funciones principales: la de soporte de prácticas de oci0 y la de lugar de prestigio y promoción, como punto de contacto de grupos sociales dominantes (Gráfico 2). En cuanto al balnearismo litoral, son varios 10s autores que sefialan la aparición del primer anuncio de 10s bafios de ola de El Sardinero, en la Gaceta de Madridde 17 de julio de 1847. Aunque, por aquel entonces el servicio era minimo y consistia en unas simples casetas de madera, a las que se llegaba, desde la ciudad, por medio de carruajes. Otras referencias a 10s bafios de El Sardinero, las encontramos en la prensa de la época. Ya en estos aiíos parecia evidente, como demuestra Pereda en su relato c<Los bafios del Sardineros dentro de sus Escena Montan'esa de 187 1, que no era la terapéutica la única y principal motivación de 10s que llegaban a la región, con el objetivo de frecuentar 10s bafios de mar. Unos afios después, el autor de Tpor Trashumantes (1877) se encarga de escribir la tipologia de esa ccmuchedumbres de veraneantes, clientes habituales de 10s baiios de mar: desde la distingida familia madrileiia que permanece en Santander durante toda la temporada, de julio a septiembre, participando en paseos, conciertos y bailes, hasta la familia de labradores castellanos que llegan a la ciudad para sanar diversas dolencias, que se alojan en el barrio de Miranda, y no prolongan su estancia más de una semana. Con ellos, políticos, periodistas, artistas y hombres de ciencia constituyen ese registro caricaturesco de veraneantes, documentados en el Santader de finales de siglo. Como trasfondo social y geográfico del relato, la conversión de la ciudad, y en concreto de sus playas, en principal foc0 de atracción para las actividades de oci0 regionales.
La prktica social de 10s bafios de mar Documents d'Aniiisi Geogrhfica 25, 1994 87 ""u'?, San Mart~n -L,. Molmedo t., : , ;unta de S. Roque - );--.-.7,.. -' ' Punta del Lobo EI ~romontonb~,'~ 6- , ,, , Arenal e - .. La Magdalena Isla de La Torre Isla de Mouro B Gr&co 2. Plano de Santander de 1908 y localizaci6n de 10s establecimientos (*). También otras playas del litoral montafiés empiezan a ser consideradas como atractivo para las nuevas necesidades burguesas. El10 motivará el enfrentamiento a 10s usos tradicionales (pesquero, militar, comercial, portuario). En el caso de Santander, esa conflictividad se solventa con una segregación espacial de usos y una jerarquia de valores del suelo -el valor de uso va progresivarnente viéndose superado por el valor de cambio-, a medida que se privatizan y edifican 10s espacios próximos a las playas. Este proceso de urbanización litoral será llevado a cabo por 10s primeros inversores en actividades de ocio: concesionarios de establecimientos de baiíos, dueíios de hoteles, fondas y casas de alquiler, promotores inmobiliarios, asociaciones recreativas y el propio Ayuntamiento. Por otro lado, la construcción de 10s trazados ferroviarios desempefió, en todo el país, un importante papel en el proceso de atracción de 10s primeros forasteros, haciendo mucho más accesibles, tanto 10s balnearios termales de interior como 10s centros de veraneo litoral. La popularización de estos lugares vendrá gracias a 10s llamados ((trenes botijo)). En Santander el ferrocarril se inaugura en 1852, facilitando la llegada, desde Madrid y desde distintos puntos de Castilla, de aristócratas, propietarios agrícolas y burgueses. A pesar de algunas oscilaciones, 10s veinte afios finales del siglo XIX y 10s diez primeros del xx fueron 10s de mayor crecimiento de la edificación y urbanización en El Sardiner0 -Pozueta (1980, p. 93 SS.). En este sentido, la práctica de 10s baiíos de mar, desarrollada paralelamente, ocupó un destacado papel, y puede decirse que motivó directamente buena parte de ese proceso constructiva, cuya fisonomia, pese a algunas transformaciones, es patente en la actualidad.
94 Documents dtAnkIisi Geogrifica 25, 1994 Carmen Gil de Arriba das como opción de desarrollo regional. Ya en las décadas finales del pasado siglo, el balneari0 marítim0 se convirtió en lugar de recreo y de distinción social. La playa pas6 a ser el espacio de la representación. Los bordes marítimos, al integrarse en 10 cotidiano de la vida burguesa, gracias a la práctica de 10s baiios de mar, serán desde mediados del pasado siglo lugares de recreo y de distinción. La playa se convertirá, por excelencia, en espacio para la puesta en escena y la emulación sociales. Cronologia de las peticiones de concesión para balnearios Localizaci6n Santander (El Cañón, en E1 Sardinero) Castro Urdiales Santander (la de El Sardinero) Santander (2a de El Sardinero) Santander (La Magdalena) Suances Santander (San Martin) Santander (Las Higueras) Santander (La Concha) Santander (2a de El Sardinero) Suances Alfoz de Lloredo (Luaña) Santander (2a de El Sardinero) Astillero Santander (La Magdalena) Santander (San Martin) Comillas Astillero Santander (La Concha) Suances Santander (2a de El Sardinero) Peticionari0 R. Pineda, F. Fernández Callostra F. González Gomales et al. S. Garcia de la Fuente A y C. Pombo A. Fernández Castaiieda R. Pérez J. de la Vega A. Presmanes R. Pérz Villamil V. Fernández Luengas F. Junco E. Gómez F. Garcia de 10s Salmones S. Toca J.B. Bolado y F. Sánchez Diaz F. Fons y Velarde (Marqués de Robrero) S. Ferreira J. Galarreta y E. de la Vega. A. Salas A. Zaldivar J. Cacho Corona B. Barrio
La practica social de 10s baños de mar Documents d'AnUisi Geogrif~ca 25, 1994 95 Localización Laredo Santander (2a de El Sardinero) Castro Urdiales San Vicente San Vicente San Vicente Suances Suances Castro Urdiales Castro Urdiales Santander (2a de El Sardinero) Suances Santander (El Camello) Santander (la de El Sardinero) Santander (la de El Sardinero) Santoña Suances Santander (El Camello) Santander (Puerto Chico) Santander (2a de El Sardinero) Santander (La Concha) Castro Urdiales Santander (Mataleñas) Santander (la de El Sardinero) Suances Suances Suances Santander (La Concha) Santander (La Magdalena) Peticionari0 R. Marsal Casafia B. Rodríguez Saro. G. Ibáñez Rapizo M. Diaz del Cotero L. Norefia Gutiérrez J. Prieto B. Alcalde M. Villar Roldán J. del Arco Ocariz J. Salvarey y Cerzo P. Agenjo Calvo y J. Solinis Cimiano A. Fagoaga E. Campos B. Mirones Oruña A. Cenacorta A. Gutiérrez Fernández J. Ruano R. G. del Corral Ayuntamiento D. Betanzos Ayuntamiento M. Ruiz Santiesteban F. Garcia Fernández T. Guillén F. Jara Herrera J. Cacho Ruiz de Villa E. Durango Pérez Ayuntamiento * R.O.: Fecha de la Real Orden de Concesión. Fuente: Archivo de la Demarcación de Costas de Cantabria (Ministeri0 de Obras Públicas), Archivo de la Junta de Obras del Puerto, datos pertenecientes a la Sección de concesiones y Archivo del Excmo. Ayuntamiento de Santander.
96 Documents d'AnUisi Geogrefica 25, 1994 Carmen Gil de Arriba Concesiones otorgadas para balnearios de ola. 1868-1936. Distribución espacial por municipios Aiio R.O.* Localización Peticionari0 Alfoz de Lloredo (1) 1876 16/8/76 Alfoz de Lloredo F. Garcia de 10s Salmones (Luafia) El Astillero (2) 1877 676177 Astillero J.B. Bolado y F. Sánchez Díaz 1883 18/3/83 Astillero A. Salas Castro Urdiales (5) 1868 28/1/68 Castro Urdiales S. Garcia de la Fuente 1890 2411 1/90 Castro Urdiales G. Ibáñez Rapizo 1904 ? Castro Urdiales J. del Arco Ocariz 1908 14/9/08 Castro Urdiaies J. Salvarrey y Cerzo 1917 6/3/17 Castro Urdides Ayuntamiento Comillas (1) 1881 141818 1 Comillas J. Galarreta y E. de la Vega Laredo (1) 1888 25110188 Laredo R. Marsal Casafia Santander (26) 191 6 29/3/16 Santander R.G. del Corral (Puerto Chico) 1874 ? Santander A. Presmanes (San Martin) 1880 ? Santander S. Ferreira (San Martin) 1876 ? Santander R. Pérez Villamil (Las Higueras) 1873 1014173 Santander R. Pérez Villamil (La Magdalena) 1877 27/8/77 Santander F. Fons y Velarde (La Magdalena) (Marqués de Robredo) 1934 2/2/34 Santander Ayuntamiento (La Magdalena) 1864 ? Santander R. Pineda, F. Fernández Callostra (El Cafión, El Sardinero) F. González Gomales et al. 1912 8/3/12 Santander E. Campos (El Camello) 1915 2 1/61 15 Santander J. Ruano (El Camello) 1876 ? Santander V. Fernández Luengas (La Concha) 1883 26/6/83 Santander A. Zaldivar (La Concha) 1917 ? Santander D. Betanzos (La Concha) 1930 12/5/30 Santander E. Durando Pérez (La Concha)
La ~ráctica social de 10s baños de mar Documents d'huisi Geoarifica 25, 1994 97 Localización Santander (i a de El Sardinero) Santander (la de El Sardinero) Santander (la de El Sardinero) Santander (la de El Sardinero) Santander (2a de El Sardinero) Santander (2a de El Sardinero) Santander (2a de El Sardinero) Santander (2a de El Sardinero) Santander (2a de El Sardinero) Santander (2a de El Sardinero) Santander (2a de El Sardinero) Santander (Matalefias) Peticionari0 A. y C. Pornbo E. Rioyo B. Mirones Oruíia F. Garcia Fernández A. Fernández Castaíieda F. Junco S. Toca B. Barrio B. Rodríguez Saro P. Agenjo Calvo y J. Solinis Cirniano Ayuntarniento M. Ruiz Santiesteban Santofia (1) A. Cenacorta Santoíia Suances (10) J. de la Vega E. Górnez J. Cacho Corona B. Alcalde M. Villar Roldán A. Fagoaga A. Gutiérrez Fernández T. Guillén F. Jara Herrera J. Cacho Ruiz de Villa San Vicente de la Barquera (3) M. Diaz del Cotero L. Norefia Gutiérrez J. Prieto Suances Suances Suances Suances Suances Suances Suances Suances Suances Suances San Vicente San Vicente San Vicente *R. O.: Fecha de la Real Orden de Concesión. Fuente: Archivo de la Demarcaci6n de Costas de Cantabria (Ministeri0 de Obras Públicas), Archivo de la Junta de Obras del Puerto, datos de la secci6n de concesiones y Archivo del Excmo. Ayuntamiento de Santander.
98 Documents d'hdisi Geografica 25, 1994 Carmen Gil de Arriba Bibliografia BONNEAU, M. (1977). ((Tourisme et villtgiature balnéaire en France et en Belgique vers 1850)). En Hommes et Terres du Nord. Bulletin de la Société de Géographie de Lille. núm. 2, p. 13-21. CAPEL, H. (1985). ((Geografia y Arte apodtmica en el siglo de 10s viajes)). Geocrítica. Barcelona, núm. 56, p. 59. CLARY, D. (1980): ((Les formes d'urbanisme touristique et leur fonctionnement sur le littoral normand)). Boletin de Estudios Turísticos de la O.M. T, núm. 1, p. 19-29. - (1984). aLe tourisme littoral: bilan des recherchesn. Revue de Géographie de Lyon, vol. 59, núm. 1-2, p. 63-72. - (1 985). Annuaire des Géographes du Tourisme et des Loisirs. UGI, Caen, Comission de Géographie du Tourisme et des Loisirs, 94 p. - (1987). ((Formes anciennes et nouvelles du tourisme sur les plages. Problems of Tourism. Varsovia: Instituto de Turismo, vol. X, núm. 1, p. 54-61. CLARY, D. y FREMONT, A. (1973). ((L'image touristique de la Normandie et ses mttamorphoses)). Travaux de l'lnstitut de Géographie de Reims, núm. 1314, p. 17-25. CORBIN, A. (1 988). Le territoire du vide. L'Occident et le désir du rivage. 1750-1840. Paris: Aubier. 41 1 p. COSTA, N. (1988). sLo spazio sociale neilo stabilimento balneare)). Politica del Turismo, núm. 2. p. 205-216. CHADEFAUD, M. (1 987). Aux origines du tourisme dans hpays de 12dour. Du mythe li: l'espace: un essai de géographie historique. Pau: Departement de Géographie et d'hénagement de 1'Universitt de Pau et des Pays de I'Adour. Centre de recherche sur I'impact socio-spatial de I'amtnagement. CNRS. 1010 p. GATTEI G. (1987). ((Genbe de l'image touristique du littoral de Rimini)). Mediterranée. Aix-Marsella, t. 62, núm. 4, p. 27-30. GIL DE ARRIBA, C. (1988). ((La documentación para el estudio de 10s balnearios termales, un análisis de las fuentes para una !geografia social del ocion. Boletin de la Real Sociedad Geográ'ca (Madrid), t. 124-125, años 1988-1989, p. 39-48. - (1990). ((La gtnesis de las actividades de oci0 en Cantabria. El estudio del caso de Comillas)). Treballs de Geograja (Palma de Mallorca), núm. 43. p. 11 1-1 18. - (1 992). Casas para batios de oh y balnearios marítimos en el litoral montañés 18681736 Santander: Universidad de Cantabria, Fundación Marcelino Botin, 272 p. GIL, C., LUIS, A. y SAN PEDRO, A. (1989). ((Sociedad, salud, oci0 y negocio: la ginesis de 10s balnearios montafieses. 1826-1936)). Comunicaciones a la ponencia núm. 6, Turismo y territorio, del xi Congreso Nacional& Geograjia, vol. 111, Madrid, Asociación de Geógrafos Españoles, Universidad Complutense, p. 262-272. G~MEZ MENDOZA, J., ORTEGA CANTERO, N. et al. (1 988). Kajeros ypaisajes. Madrid: Alianza Editorial, 174 p. L~PEZ G~MEZ, A. (1 978). ((El veraneo tradicional en las costas valencianas. Barraques y casetes de la mar en la Huerta de Gandia)). Cuadernos de Geograja (Valencia), núm. 22. p. 1-28. LUIS G~MEZ, A. (1 988). Aproximación histórica al estudio & h geograja del ocio. Guia introductoria. Barcelona, Anthropos, 364 p. MARCHENA G~MEZ, M. (1988). Turismo y territorio en Andalucia. Análisis a diferentes escalas espaciales. Sevilla: Junta de Andalucia, Consejería de Economia y Fomento, Dirección General de Turismo, 305 p. MART~NEZ VARA, T. (1983). Santander de villa a ciudad. Un siglo de eplendory crisis. Santander (Colección Pronillo), 301 p.
La vráctica sociai de 10s baños de mar Documents d'haisi Geogrifica 25, 1994 99 NASH, D. (1979). ~The rise and fall of an aristocratic tourist culture. Nice 17631936s. Annals of Tourism Research, vol. VI, núm. 1, p. 13-35. ORTEGA VALCARCEL, J. (1984). ((Cantabria. Los procesos de construcción de un espacio regional)). Ciudady Territori0 (Madrid), núm. 62, octubre-diciembre, p. 2-7. -(1986). Cantabria 1886-1986. Formacidn y desarrollo de una economía moderna, Santander. (Edición conmemorativa del primer cencenario de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santander), 499 p. POZUETA ECHAVARFU, J. (1 980). Elproceso de urbanización turística. Laproduccidn de El Sardinero. (Tesis doctoral inédita dirigida por el Dr. José Ma Ureiía Francés. E.T.S. de Caminos, Canales y Puertos. Cátedra de Urbanismo. Universidad de Cantabria). Santander. -(1985), ((Santander, el puerto y la ciudad en la historia)), Santander. El puerto y su historia. 1785-1985. (Bicentenario del Consulado del Mar. Junta de Obras del Puerto de Santander), Santander, MOPU, p. 11-46. URTEAGA GONZÁLEZ, J.L. (1980). ((Miseria, miasmas y microbios. Las topografias médicas y el estudio del medio ambiente en el siglo XIX)), GeoCrítica, Barcelona, núm. 29. VALENZUELA RUBIO, M. (1982). ((Síntesis del tema I. Análisis de las transformaciones del litoral y de sus zonas contiguas)), Coloquio Hispano-Francés sobre espacios litorales. Madrid, Servicio de Publicaciones Agrarias, p. 327-337. VERA REBOLLO, J.F. (1985). ((Las condiciones climáticas y marítimas como factores de localización del turismo histórico alicantino)), Investigaciones Geográjcas, núm. 3. Alicante, Universidad de Alicante, p. 161178. -(I 987). Turismo y urbanización en el litoralalicantino. Alicante. Instituto de Estudios Juan Gil-Albert. Diputación Provincial de Alicante, 441 p.