Ressenyes
Abstract
Index de les obres ressenyades: S. FENSTERMAKER ; C. WEST (eds.), Doing Gender, Doing Difference : inequality, power and institutional change.
Full text
Las últimas décadas se caracterizan por un creciente rechazo del género como una identidad o como un rol adquirido en la infancia y fortalecido en las relaciones familiares. A diferencia de dicha perspectiva de orientación funcionalista, el género debiera ser entendido como un sistema institucionalizado de prácticas sociales, orientado a la clasificación de las personas en dos categorías —hombres y mujeres— y configurado a partir de una organización desigual de las relaciones sociales sustentada en dicha diferenciación (Connell, 1987; Lorber, 1984). En concomitancia con otros sistemas de desigualdad, el sistema de género se (re)produce en tres niveles de la realidad social: a) en el nivel macro —mediante las creencias culturales y la distribución de los recursos—, b) en el nivel de la interacción —mediante los patrones de comportamiento y las prácticas organizativas— y c) en el nivel individual —mediante la configuración de las identidades— (Ridgeway y Correll, 2004). La obra de Sarah Fenstermaker y Candace West recupera, de manera ejemplar, un conjunto de artículos que han dado génesis a un interesante debate intelectual en los últimos años. A pesar de pre teniendo en cuenta determinados resultados metateóricos sobre la racionalidad humana. Para la mejor comprensión de las teorías expuestas, se hace uso de ejemplos relacionados con las ciencias naturales, de carácter más positivista. Algunas veces porque son los ejemplos utilizados por los mismos autores, otras por facilitar la comprensión y la escenificación de un hecho, que si fuera ejemplificado con elementos de la realidad social, podría dar lugar a dudas sobre su interpretación o a confundir al lector que, partiendo de una postura más subjetiva, encontrara demasiados sesgos personales en el hecho mostrado. La segunda parte continúa con los temas más debatidos en el contexto internacional, sobre filosofía y metodología de las ciencias sociales. El individualismo metodológico y el consiguiente problema de las consecuencias no intencionales de acciones intencionales cobrará centralidad en esas páginas. Dicho análisis se seguirá desde la anterior concepción antifundamentalista, intentando mostrar que no se debería hablar de individualismo metodológico, sino de muchas interpretaciones que se tratan de revelar y criticar. La cuestión de las acciones no intencionales de acciones humanas intencionales se abordará desde el punto de vista epistemológico buscando clarificar ideas, para pasar después a una teorización que debería servir de ayuda para los científicos sociales que usan ese argumento en sus trabajos. Al final, el tema de la cualidad y la cantidad saldrá a la luz para entrar en un debate que ha focalizado la atención de los científicos sociales en los últimos años. La dualidad cuantitativo y cualitativo, la complementariedad de ambas perspectivas, las tensiones existentes entre los que defienden una contra otra, también espera ser un tema que ayude a la formación del espíritu crítico en el científico social recién iniciado. Sonia Pagés Luís Universidad Nacional de Educación a Distancia 256 Papers 81, 2006 Ressenyes FENSTERMAKER, S.; WEST, C. (eds.) Doing Gender, Doing Difference: Inequality, Power and Institutional Change Nueva York: Routledge, 2002, 244 p. ISBN 0-415-93179-7 Papers 81 001-264 11/2/07 19:50 Página 256
que la teoría feminista se encuentra en un proceso de articular un vocabulario conceptual nuevo para la sociología que se aleja de la vieja bifurcación entre lo macrosocial y lo microsocial y subjetivo (Madoo Lengermann; NiebruggeBrantley, 1993), la mayoría de comentarios en torno a la obra de Fenstermaker y West se han centrado en dicha dicotomía. Fuertemente enraizada en la etnometodología de Harold Garfinkel (1967) y en el interaccionismo simbólico de Erving Goffman (1977), y al mismo tiempo alejada de la nominalización abstracta que caracteriza a una parte de la sociología, la propuesta de Fenstermaker y West se apoya en una ontología que remite a las interacciones cara a cara producidas en la vida cotidiana de los individuos. Sin embargo, a diferencia de los citados autores, la propuesta no se limita a analizar la producción del género en los procesos puros de interacción, sino que su análisis se amplía a todos los contextos en los que transcurre la vida cotidiana. Con una trayectoria inicial algo accidentada —la obra relata en su introducción las dificultades de publicación que tuvo su artículo seminal, «Doing Gender» (1987), en la revista Gender & Society—, las ideas que recoge el volumen se pueden considerar, hoy en día, clásicas. Claramente alejadas de las principales teorías feministas emergentes de la época, las propuestas de Fenstermaker y West han influido en disciplinas ajenas a la sociología, como la psicología o la antropología, por su originalidad y, sobre todo, por su enorme aplicabilidad empírica. Huyendo de concepciones estáticas, las autoras proponen una noción del género anclada en los procesos, en sus palabras: «una realización metódica y recurrente […] en el seno de un conjunto de actividades micro políticas socialmente guiadas por la percepción y la interacción» (p. 4). Su cometido principal es demostrar empíricamente cómo el género es realizado (done) a través de la interacción entre las acciones y el lenguaje, mediante la identificación de acuerdos (arrangements) institucionales que se orientan a (re)producir categorías identificables de hombres y de mujeres. Su enfoque etnográfico plantea una noción del género como un proceso dinámico y, al mismo tiempo, práctico, esto es, como algo que la gente dice y hace en su interacción cotidiana. La obra presenta un orden cronológico que evidencia el progresivo desarrollo de una teoría inacabada, comprometida con la situación y en constante experimentación. El volumen abre con un espléndido prefacio de Dorothy E. Smith, en el que la socióloga norteamericana, a pesar de reconocer sus reticencias con la perspectiva, menciona la necesidad «de que esta línea de pensamiento y de investigación en constante desarrollo en la sociología del género se hiciera visible en un volumen de este tipo» (p. IX). El citado artículo, «Doing Gender», redactado por Candace West y Don Zimmerman en el año 1987, ocupa el capítulo 1 del libro y constituye una excelente introducción teórica al conjunto de ideas posteriormente desarrolladas. En los tres capítulos siguientes (2, 3 y 4), Fenstermaker y West revisan la teoría inicialmente propuesta, agregando en el último la noción de diferencia, con el fin de extender el marco de análisis inicial al estudio de las desigualdades de raza y de clase. El capítulo 5, en un brillante ejercicio de estilo, integra un simposio con opiniones divergentes de un conjunto de académicas y académicos de nacionalidad anglosajona, como Patricia Hill Collins, Lionel A. Maldonado, Dana Y. Takagi, Barrie Thorne, Lynn Weber y Howard Winant, seguido de una lúcida réplica a las mismas por parte de las editoras del volumen. Los siguientes cuatro capítulos (6, 7, 8 y 9) devienen, todos ellos, ejemplos de la aplicabilidad empírica del enfoque. En el capítulo 10, Moloney y Fenstermaker establecen un paralelismo entre dicho Ressenyes Papers 81, 2006 257 Papers 81 001-264 11/2/07 19:50 Página 257
enfoque y las aportaciones de Judith Butler y, finalmente, en los capítulos 11 y 12, Fenstermaker y West presentan unas breves conclusiones que cierran el volumen. Finalizada la obra, la impresión que se lleva el lector es la de que algo se encuentra incompleto. Y es que, tal y como afirma Dorothy E. Smith en el prefacio, a diferencia de una gran parte de la sociología posterior a la Segunda Guerra Mundial, fuertemente orientada a la elaboración de grandes teorías, la obra presenta una perspectiva abierta a constantes revisiones, clarificaciones y supervisiones a lo largo del proceso de investigación. Es, en sus palabras, «un ejemplo de cómo la sociología debiera proceder» (p. XI). No obstante, no se trata de una perspectiva ajena a críticas. Según Patricia Hill Collins, la perspectiva «clama por el lenguaje de la inclusividad, pero lo descontextualiza de la historia de los estudios de raza, de clase y de género» (p. 83). De acuerdo con la autora, el sistema de género es un fenómeno social de múltiples niveles. Las situaciones resultantes de la interacción —así como las que interpretan a los individuos como actores racionales que toman decisiones de acuerdo con su propio interés— son incapaces de explicar por sí mismas el amplio rango de contextos que intervienen en la génesis de la desigualdad de género, de clase o de raza. Recuperando una de las ideas ya clásicas de la propia Smith (1989), posiblemente fuera más acertada una exploración de mundos cotidianos que, sin abandonar la indagación de los resultados inmediatos, reconociera que todo autointerés susceptible de generar opresión se encuentra estructuralmente localizado. Referencias CONNELL, R. W. (1987). Gender and Power: Society, the Person and Sexual Politics. Stanford CA: Stanford University Press. GARFINKEL, H. (1967). Studies in Ethnomethodology. Englewood Cliffs N.J.: Prentice-Hall. GOFFMAN, E. (1977). «The Arrangement Between the Sexes». Theory & Society, 40, p. 301-331. LORBER, J. (1994). Paradoxes of Gender. New Haven CT: Yale University Press. MADOO LENGERMANN, P.; NIEBRUGGEBRANTLEY, J. (1993). «Teoría Feminista Contemporánea». En: G. RITZER: Teoría sociológica contemporánea. Madrid: McGraw-Hill. RIDGEWAY, C.; CORRELL, S. (2004). «Unpacking the Gender System: A Theoretical Perspective on Gender Beliefs and Social Relations». Gender & Society, 28(4), p. 510-531. SMITH, D. E. (1989). The Everyday World As Problematic: A Feminist Sociology. Boston: Northeastern University Press. Sergi Fàbregues Feijóo Universitat Autònoma de Barcelona Seminari d’Estudis de la Dona (SED) [email protected] 258 Papers 81, 2006 Ressenyes Papers 81 001-264 11/2/07 19:50 Página 258