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Resumen Los países centroamericanos se encuentran todavía entre los menos desarrollados, forman parte de la geografía de la pobreza y la desigualdad. Si bien, primero, los «planes de ajuste estructural» y, posteriormente, los procesos de mundialización han mejorado situaciones macroeconómicas, caso de la deuda externa, no podemos decir lo mismo en términos de desarrollo humano, donde las sociedades tradicionales no han tenido capacidad de respuesta ante los instrumentos aplicados por la nueva sociedad del conocimiento. En este sentido, el turismo y los servicios se presentan como una oportunidad para estos países, dada su riqueza en recursos turísticos, tanto naturales como culturales. No obstante, estos desarrollos deben contemplar modelos turísticos que sean sostenibles, para lo cual el turismo tiene que presentarse no como un objetivo en sí mismo, sino como un instrumento de desarrollo, de ahí que apliquemos al área de estudio (Nicaragua) el modelo de desarrollo turístico integrado. Palabras clave: diagnóstico integral, desarrollo sostenible, modelo turístico integrado. Resum. El model turístic de caràcter sistèmic i integrat com a facilitador del desenvolupament en els països centreamericans: el cas de Nicaragua (Estelí-Nueva Segovia) Els països centreamericans es troben encara entre els menys desenvolupats, formen part de la geografia de la pobresa i la desigualtat. Si bé, primerament, els «plans d’ajustament estructural» i, posteriorment, els processos de mundialització han millorat situacions macroeconòmiques, cas del deute extern, no podem dir el mateix en termes de desenvolupament humà, on les societats tradicionals no han tingut capacitat de resposta davant dels instruments aplicats per la nova societat del coneixement. En aquest sentit, el turisme i els serveis es presenten com una oportunitat per a aquests països, atesa la seva riquesa en recursos turístics, tant naturals com culturals. No obstant això, aquests desenvolupaments han de con1. Este artículo forma parte del proyecto de investigación nº 2001-3018: Proyecto de desarrollo integrado turístico y humano de la región del norte de Nicaragua (Estelí y Nueva Segovia), que, en convocatoria pública, fue financiado por la Generalitat Valenciana y conveniado entre la Universidad Jaume I y la Universidad del Norte de Nicaragua. Director del proyecto: Diego López Olivares. Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 69-91 El modelo turístico de carácter sistémico e integrado como facilitador del desarrollo en los países centroamericanos: el caso de Nicaragua (Estelí-Nueva Segovia)1 Diego López Olivares Universitat Jaume I. Departament d’História, Geografia i Art 12071 Castelló de la Plana [email protected] Data de recepció: novembre del 2004 Data d’acceptació definitiva: abril del 2006 DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 69
templar models turístics que siguen sostenibles, per a això el turisme ha de presentar-se no com un objectiu en si mateix, sinó com un instrument de desenvolupament. Per aquest motiu, apliquem a l’àrea d’estudi (Nicaragua) el model de desenvolupament turístic integrat. Paraules clau: diagnosi integral, desenvolupament sostenible, model turístic integrat. Résumé. Le modèle touristique intégré comme instrument de développement dans les pays centroaméricaines: l’exemple de Nicaragua (Estelí-Nueva Segovia) Les pays centre-américains se trouvent encore entre les moins développés et font partie de la géographie de la pauvreté et de l’inégalité. À ce sujet, bien que tout d’abord les «plans d’ajustement structurel» et après les processus de mondialisation aient amélioré des situations macroéconomiques (cas de la dette extérieure), on ne peut pas dire de même en ce qui concerne le développement humain, puisque les sociétés traditionnelles n’ont pas eu la capacité de réponse devant les instruments appliqués par la nouvelle société de la connaissance. En ce sens, le tourisme et les services se présentent comme une occasion pour ces pays, étant donnée leur richesse en ressources touristiques aussi bien naturelles que culturelles. Cependant, ces développements doivent envisager des modèles touristiques qui soient durables, c’est pour quoi le tourisme ne peut pas être présenté comme un objectif en soi même mais comme un instrument de développement; il s’ensuit que nous appliquons à la zone d’étude (Nicaragua) le modèle de développement touristique intégré. Mots clé: diagnostic intégral, développement durable, modèle touristique intégré. Abstract. An integrated and systemic tourist model as a facilitator of development in Central American countries: The case of Nicaragua (Estelí-Nueva Segovia) Central American countries still count amongst the least developed, and as such form part of the geography of poverty and inequality. Regarding this, although structural adjustment plans and subsequently globalisation processes have improved macro-economic situations, as in the case of foreign debt, the same cannot be said for human development, where traditional societies have not had the capacity to respond to instruments introduced through the new knowledge society. Linked to this, tourism and services provide an opportunity to these countries because of the wealth of both their natural and cultural tourism resources. However, these developments must embrace sustainable models of tourism and to achieve this, tourism must not be presented as an end in itself, but rather as a tool for development. Here we apply the model for integrated tourism development to the area of study (Nicaragua). Key words: integral diagnosis, sustainable development, integrated tourism model. 70 Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 Diego López Olivares Sumario Introducción Nuevos planteamientos turísticos para los espacios centroamericanos El desarrollo turístico sistémico-integrado Aplicación del modelo turístico integrado en la región del norte de Nicaragua: departamentos de Estelí y Nueva Segovia Conclusiones Bibliografía DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 70
Introducción El espacio centroamericano es una región con una posición geográfica y estratégica privilegiada, puesto que sirve de enlace económico y cultural entre los países del norte y del sur americanos, además de actuar de puente con Europa, especialmente con España. Sin embargo, paradójicamente, en este espacio aún hay países como Honduras, Guatemala, El Salvador o Nicaragua que se encuentran históricamente en las vías de los países menos desarrollados (Romero y Pérez, 1992; Kanbur y Lustig, 1999, entre otros), y forman parte de la denominada «geografía de la pobreza y de la desigualdad». Ello como consecuencia de la aplicación de políticas territoriales y socioeconómicas poco acertadas, las que se han visto acompañadas de conflictos sociales, cuando no bélicos; y además con la presencia casi constante de catástrofes naturales (Incer, 2000), lo que ha venido añadiendo dificultades al desarrollo de estos países centroamericanos. En este sentido, las actividades ligadas al turismo y a los servicios, en estos países de importantes recursos turísticos, tanto culturales (ligados a la civilización precolombina y colonial) como de naturaleza (la región concentra el 10% de la biodiversidad del planeta), planteados como instrumentos de desarrollo y no como objetivos en sí mismos, pueden ayudar a articular las economías locales y a facilitar la cohesión social. Además, el turismo, por sus características intrínsecas territoriales, pues se realiza sobre el propio país, e intersectoriales (Uriel y otros, 2001), genera sinergias sobre el conjunto de actividades económicas. Sin embargo, la experiencia en los últimos años, debido a desarrollos inadecuados, en donde la actividad turística se ha planteado al margen de la sociedad local y por medio de productos «extraterritoriales», lo que denominamos enclaves «ciudades de vacaciones», ha generado una imagen muy negativa de la actividad turística, cuando el problema no es en sí mismo el turismo, sino los modelos aplicados. Por lo tanto, se tienen que plantear modelos y metodologías que incidan en la mejora de la sostenibilidad socioeconómica y territorial. Así, abogamos por la aplicación de modelos turísticos integrados, donde el turismo no debe aparecer como motor exclusivo, sino como facilitador del resto de actividades, sobre todo en las áreas de interior, donde los valores que requiere la demanda actual de la sociedad postmoderna se encuentran inmersos en la realidad global del territorio y sus gentes. En este sentido, el análisis turístico integrado participa, al igual que algunos enfoques económicos, de valoraciones culturales, sociales e institucionales, es decir, del denominado «giro cultural», del que se ha hecho eco en los últimos años la geografía económica (Hall, 2000; Grang, 1997; Amin y Thrift, 2000), con lo que ha dado una visión más completa de lo que debe ser el desarrollo humano. En definitiva, en este artículo intentamos desarrollar los aspectos conceptuales que forman parte de una metodología turística integrada de carácter sistémico, y su aplicación a un área de estos países centroamericanos, caso de Nicaragua, en su región del norte (departamentos de Estelí y Nueva SegoEl modelo turístico en los países centroamericanos Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 71 DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 71
via), si bien incidiremos fundamentalmente en su diagnóstico turístico integrado. Nuevos planteamientos turísticos para los espacios centroamericanos En los países centroamericanos, a las políticas desarrollistas aplicadas por los diferentes gobiernos hasta la década de 1970, alentadas por los países desarrollados con programas de intercambios comerciales desiguales, y que a su vez facilitaron el incremento de la deuda externa (World Bank, 1991), les siguieron, en los años ochenta, los «planes de ajuste estructural», de carácter neoliberal, inspirados en las orientaciones de los países occidentales, con resultados nada positivos, sobre todo desde la vertiente social y del desarrollo sostenible. Al respecto, si bien en estos países se han corregido grandes desequilibrios macroeconómicos tales como la reducción de la inflación, el déficit público, el incremento del PIB, etc., resultados que se atribuyen, por una parte, a esas políticas de ajuste del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (IMF, 2000) y, por otra, a la apertura exterior y a la liberalización de mercados (Gwartney y Lawson, 2001); sin embargo, la realidad social a nivel local y regional es muy diferente. En este sentido, tanto los planes de ajuste como la liberalización de los mercados internacionales, en el marco de los procesos de globalización de la sociedad postmoderna iniciados a finales de los años ochenta y principios de los noventa, han sobrepasado el poder o la capacidad de los gobiernos para definir y aplicar políticas económicas y sociales autóctonas; de manera que se encuentran mediatizados por la deuda externa, que en algunos países sobrepasa el 55% de las donaciones recibidas (Avendaño, 2002), y por el déficit de la balanza comercial, al no existir partidas compensatorias. Esto tiene su fiel reflejo en el lento crecimiento del sector servicios, de alta incidencia en el bienestar social de los países, a lo que sin duda ha contribuido la disminución de la tasa acumulada de los servicios públicos; en Nicaragua, esta disminución ha representado el 33,4% acumulado entre los años 1991 y 2001 (Vargas, 2001). Estamos, pues, ante una situación crítica desde el punto de vista social, donde los procesos de mundialización de la sociedad postmoderna han dejado a estos países claramente en el lado de los «espacios perdedores» (Benko y Lipietz, 1994), con escasa capacidad de respuesta de las sociedades locales tradicionales, puesto que sus estructuras socioeconómicas tienen dificultades de acceso a los instrumentos de la nueva sociedad del conocimiento. No obstante, y como respuesta a esta situación, desde hace unos años, se intentan aprovechar las posibilidades que ofrecen las nuevas tendencias económicas, entre ellas las ligadas a la actividad turística; la que se presenta, dado el incremento de la demanda, junto con las potencialidades de los recursos territoriales turísticos, como un importante medio para favorecer el desarrollo regional (Hall, 2000), a través de la oferta de ciertos productos turísticos relacionados con la naturaleza y la cultura, ambas íntimamente ligadas a las actividades preturísticas. 72 Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 Diego López Olivares DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 72
Sin embargo, en el desarrollo turístico regional, no debemos caer en las contradicciones derivadas del «desarrollismo». Éstas se reflejan tanto en los aspectos ambientales como en los sociales y culturales, como resultado de aplicar enfoques estrictamente macroeconómicos y sectoriales, cuando el turismo tiene un carácter «poliédrico» y «transversal», sobre todo en las áreas de interior. En ellas, la oferta está representada por la globalidad de los recursos territoriales y por las actividades sectoriales de la región, dominadas generalmente por pequeñas empresas. Éste es el caso de las áreas centroamericanas (Trejos, 1999) y de las del interior de Nicaragua (INEC-MEDE; GTZ, 1998). En este sentido, la mayoría de los países en vías de desarrollo han seguido un mimetismo con las áreas desarrolladas, dando prioridad a esos fines macroeconómicos del turismo (Burns, 1999), representados en muchos casos por el modelo de planificación turística PASOLP de Baud-Bovy y Lawson (1998), con productos bajo el lema de «destinos de vacaciones» de claro carácter exógeno. Otros autores, como Go (1998) o Vanhove (1998), apuntan las dificultades que estos modelos de «enclave turístico» tienen para los países en desarrollo, al no contar prácticamente con la población local. Esta tendencia ha sido también manifestada con preocupación en el Programa de las Naciones Unidas (PNUD, 2000), insistiendo que, a menudo, los esfuerzos por el desarrollo se han centrado en el fomento de la expansión económica, cuando el desarrollo humano abarca de forma interdisciplinaria todas las dimensiones que contribuyen a definir la calidad y el bienestar de la vida humana. Igualmente, el Plan de Desarrollo de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, celebrada en Johannesburgo en 2002, reconoce la importancia de integrar los tres componentes del desarrollo sostenible (OMT, 1999, 1999a y 2001), es decir, el crecimiento económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente. Todo ello no implica nada más que reforzar las declaraciones y los documentos que han ido surgiendo en torno a la relación entre turismo y desarrollo, básicamente desde la década de 1980, entre los que destacan: la Declaración de Turismo de La Haya en 1989, la Carta de Turismo de Lanzarote de 1995, la Agenda 21 para el sector viajes y turismo (OMT y otros, 1995) y el Código Ético Mundial para el Turismo de Santiago de Chile del año 1999. Por lo tanto, aquí se suscita la vieja polémica para los países en vías de desarrollo sobre la planificación turística entorno a ¿qué debe ser primero, el turismo en sentido estricto o el desarrollo? Sin duda, el desarrollo. Así pues, el turismo debe suponer un medio que facilite, por medio de estrategias integradas y sostenibles, el desarrollo de la sociedad en un sentido global, anteponiendo los objetivos de bienestar de aquélla a los propiamente sectoriales del turismo. No obstante, dada la complejidad de estos procesos, tal como indican algunos autores, como Murphy (1985), es necesario, para evitar poner en peligro su viabilidad, mejorar la eficiencia de la planificación por medio de la mayor participación de la población local. En este sentido, valga el ejemplo proyectado a iniciativa de instituciones públicas como la europea, por medio del desarrollo de programas LEADER I, LEADER II, LEADER +, PRODER, etc. (López, 1999), donde las acciones turísticas se encuentran integradas en las medidas El modelo turístico en los países centroamericanos Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 73 DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 73
generales de actuación, además de presentar una planificación integrada con modelos organizativos de carácter ascendente bottom up. En ella, la población local adopta y prepara proyectos de desarrollo basados fundamentalmente en los recursos propios, asumiendo el protagonismo de los procesos de decisión (Ruiz, 2000, p.14); y es que, además de las necesidades que se tienen en inversiones, caso de infraestructuras públicas, servicios y nuevas tecnologías, lo determinante es la predisposición y la capacidad de la población para desarrollar iniciativas que diversifiquen la economía, preservando y activando su patrimonio tanto cultural como natural. El desarrollo turístico sistémico-integrado Ante esa necesidad de revitalizar los espacios y debido a las nuevas formas de regulación, negociación y gestión, que requiere la actividad turística en la actualidad, hay que recurrir para ser eficaces al conocimiento del estado actual de todos aquellos elementos y factores que intervienen en el desarrollo turístico de un área, lo que nos obliga a sistematizar todos los componentes. El análisis sistémico, tras tener un auge en la década de 1970 (Bertalanffy, 1992), dejó de aplicarse a temas de gestión en los años ochenta, por creerse que las investigaciones del mercado de por sí creaban un modelo completo y eficaz para las organizaciones socioeconómicas, dejando, por lo tanto, de lado el «holismo analítico» de los modelos sistémicos. Sin embargo, la falta de respuesta integral de la dinámica de los mercados abordando unilateralmente los aspectos económicos, sin tratar adecuadamente los sociales ni los medioambientales, ha hecho volver, en los últimos años, hacia los modelos sistémicos. Ello es debido a que la cada vez mayor especialización del saber en un mundo íntimamente interrelacionado en esa tendencia holística, supone un verdadero handicap para un desarrollo equilibrado y sostenible. El análisis sistémico está teniendo su aplicación en la actualidad, tanto por parte de las ciencias de la naturaleza, como por las sociales. Igualmente, la aplicación del análisis sistémico se ha mostrado como un instrumento apropiado y útil para abordar la complejidad de las investigaciones en general y en particular de las geográficas, tal como reflejan los estudios Harvey (1983) y Tricart. Este último autor también indica que la teoría general de sistemas se muestra como un instrumento capaz de «superar la contraposición entre los enfoques regionales y generales y de permitir dar una respuesta adecuada y útil a los nuevos problemas suscitados por la ordenación del territorio y la conservación del medio ambiente» (Gómez y otros, 1994). La actividad turística participa de un sistema integrado de interacción continua, al constituirse el turismo como un sistema funcional y dinámico, a la vez que socioeconómico y espacial complejo, donde se interrelacionan diferentes elementos en continuo proceso de reajuste. En este sentido, consideramos que el sistema turístico integrado está formado por dos planos (figura 1), uno de ellos el A, cuyo bloque de exploraciones básicas representa el soporte de la actividad turística integrada; el análisis de estos aspectos nos debe proporcionar no sólo el conocimiento de las características básicas de esos espacios, 74 Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 Diego López Olivares DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 74
El modelo turístico en los países centroamericanos Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 75 Figura 1. Fuente: elaboración propia. DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 75
sino también la vocación de los mismos para que el modelo turístico integrado a desarrollar no entre en contradicción con las posibilidades del mismo. El otro plano es el B, que responde a la estructura interna del sistema, que actúa sobre la base del anterior y cuyo contenido está representado por los «elementos del sistema turístico» propiamente dicho. Entre estos elementos, destacan: los recursos turísticos, la demanda, tanto real como potencial, las empresas directamente relacionadas con la actividad turística y aquéllas que generan sinergias, y las instituciones, que deben facilitar aquellos factores que remodelan los recursos y la oferta en general. Para la interrelación entre los dos planos, hemos recurrido a indicadores de los diferentes sistemas y subsistemas que configuran el modelo territorial turístico, abordando las diferentes áreas temáticas con sus correspondientes indicadores (Vera, 2001), lo que nos ha permitido alcanzar el diagnóstico que ahora presentamos. Además, el desarrollo turístico integrado asume como algo intrínseco: — Su carácter endógeno como parte del desarrollo sostenible (Cunha, 1988). Igualmente, que los espacios no tienen un carácter cerrado, sino que participan de un «sistema abierto» y, en consecuencia, están expuestos a las influencias externas, lo que les hace estar en constante evolución. — Realizar planteamientos escalares en base a las «unidades ambientales turísticas». Si bien el concepto de región supera con mucho los efectos territoriales de la actividad turística (Ortega, 2000), aquéllas responden a un área que posee un recurso territorial básico o, en su defecto, reúne un mínimo de recursos territoriales complementarios con un valor jerárquico que posibilite la dinamización turística de ese espacio (López, 1998 y 2005). — El desarrollo turístico integrado requiere de la sociedad en general y, en particular, de la corresponsabilidad de los agentes, tanto públicos como privados. Proceso metodológico Dada la transversalidad que presenta el desarrollo turístico integrado, proponemos las siguientes fases en su desarrollo metodológico: a) Exploraciones del medio físico natural (demográficas, socioeconómicas y ambientales). b) Análisis y diagnóstico del entorno turístico a diferentes escalas. c) Inventario, evaluación analítica y potencialidad de los recursos turísticos (López, 1998). d) Análisis de los factores que inciden en el estado de desarrollo de los recursos: accesibilidad, infraestructuras, ordenación urbana y tipología de asentamientos. e) Exploraciones socioturísticas: encuesta sobre la demanda (in situ); entrevistas mediante cuestionarios con los principales agentes sociales y económicos, etc. 76 Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 Diego López Olivares DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 76
f) Análisis y diagnóstico a las empresas turísticas y sobre las que generan sinergias en el desarrollo turístico integrado: diagnóstico de las empresas turísticas. g) Esta fase es la que desarrolla el diagnóstico global aplicando un análisis DAFO y, en función de sus resultados, se desarrollará la última fase, la «h», la de propuestas de programas como facilitadores del adecuado desarrollo del área investigada. Aplicación del modelo turístico integrado en la región del norte de Nicaragua: departamentos de Estelí y Nueva Segovia El área de la investigación tiene como base de estudio los departamentos de Estelí y Nueva Segovia, ubicados en la zona centro norte de la República de Nicaragua (figura 2). Estos dos departamentos están unidos por el de Madriz, de manera que los tres forman el área conocida en el país como «las Segovias». Estos departamentos ocupan una extensión de 9.212 km2(Estelí, 2.235 km2; Madriz, 1.602 km2, y Nueva Segovia, 3.123 km2) que acogen una población de 430.953 habitantes, lo que nos da una densidad de población de 46,78 habitantes/km2. Objetivos El objetivo general de la investigación ha consistido en alcanzar una serie de estrategias a través de la sistematización turística integrada, armonizando a su vez la conservación y la dinamización socioeconómica y cultural del área de estudio. Entre los objetivos específicos, encontramos: — Relacionar el producto o los productos con la demanda para fijar las bases de una mayor competitividad, apoyándose en la formación y las nuevas tecnologías. — Plantear diseños territoriales en función de los recursos. — Identificar las «unidades ambientales turísticas» para priorizar proyectos singulares que sean la clave del desarrollo, facilitando las inversiones públicas y privadas y la coordinación entre ellas. — Adecuar el desarrollo turístico a la capacidad de acogida del territorio. Principales fuentes de investigación Por un lado, se han abordado aquellas fuentes de investigación referentes a los aspectos básicos y, por otro, aquéllas propias de los elementos del sistema turístico. Entre las primeras, encontramos el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARENA), el Instituto de Estudios Territoriales (INETER) y el Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (INIFOM). También asociaciones como ADESO Las Segovias (ADESO, 1999), o Socios de Información Geográfica de la Cuenca del Río Estelí (SICRE), y el Instituto Nacional de Estadística para Nicaragua, entre otras. El modelo turístico en los países centroamericanos Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 77 DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 77
84 Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 Diego López Olivares Figura 3. Unidades ambientales turísticas (UAT) del departamento de Estelí Fuente: elaboración propia. Laboratorio de Estudios, Ordenación y Planificación de Espacios Turísticos. Universidad Jaume I. DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 84
El modelo turístico en los países centroamericanos Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 85 Figura 4. Unidad ambiental turística (UAT) del departamento de Nueva Segovia Fuente: elaboración propia. Laboratorio de Estudios, Ordenación y Planificación de Espacios Turísticos. Universidad Jaume I. DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 85
b) Los mercados: la demanda Lo más destacable en este factor es el desconocimiento del país y de la región del norte por parte de la demanda. Ello viene originado por la inexistencia durante muchos años de oficinas de información y por su imagen mediatizada por los conflictos, los desastres naturales, las enfermedades, etc. Ello ha supuesto un handicap para alcanzar productos turísticos estructurados, ya que desde una perspectiva actual y global, deben ir acompañados de servicios básicos (sanitarios, de seguridad, de transportes, etc.). Es importante significar que la falta de oferta de productos turísticos hace que un notable segmento de demanda potencial quede como indefinida. Igualmente, la todavía incipiente demanda nacional de servicios turísticos no ha generado la necesaria e importante dinamización del mercado interno, lo que se presenta como una indudable debilidad. Respecto a la calidad de los servicios existentes en la oferta turística, la demanda conocedora de la región del norte valora los servicios prestados por debajo de la autoevaluación realizada a los trabajadores del sector. A pesar de todo, el norte presenta aspectos muy positivos, entre ellos que los clientes del área evalúan mejor el servicio recibido que los clientes de la zona del Pacífico. c) Las empresas Este factor está marcado por la falta de cultura empresarial, con predominio de las microempresas, lo que a su vez viene determinado por los altos costes de las tecnologías, cuya ausencia hace que se trabaje con tecnologías obsoletas o antiguas. Esta escasa innovación supone la continuación de las prácticas tradicionales, con deficiente organización del trabajo, lo que muchas veces se plasma en una sobrecarga para los trabajadores. Todo ello, junto con la falta de asociacionismo, da lugar a una escasa competitividad empresarial, cuyos altos costes de producción facilitan la rápida desaparición de microempresas. Sin embargo, la tradición comercial está presente en todas las dificultades apuntadas, teniendo posibilidad de crear productos diferenciados aprovechando la legislación existente, aunque ésta debe ser más realista con las posibilidades del empresariado autóctono. Este factor empresarial está amenazado por una serie de problemáticas, las derivadas de las facilidades que reciben las zonas francas; la falta de capacidad organizadora; la lentitud en la reforma financiera, y las carencias existentes en un código del buen gobierno empresarial. En el sector de hostelería y restauración, se detectan infraestructuras deficitarias, sobre todo fuera de las cabeceras departamentales, y escasa variedad de oferta gastronómica, a pesar de poseer importantes productos autóctonos de carácter exótico. Ello se debe, en parte, al desconocimiento de la población de estos valores tradicionales en el contexto de las tendencias de la demanda turística. El sector también se ve acompañado por una serie de dificultades, desde la falta de capacitación, hasta la descapitalización del mismo por los elevados costes de capital, pasando por la limitada información de los servicios o el deficiente servicio de los proveedores locales. 86 Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 Diego López Olivares DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 86
Por parte de la Administración, si bien existen leyes que incentivan las actividades turísticas (ley 306), las exigencias de mínimos muy elevados dificultan en parte la aplicabilidad, a lo que se unen los problemas derivados del refinanciamiento de las inversiones. A pesar de la realidad descrita, los departamentos reúnen potencialidades entorno a productos artesanales, gastronómicos y actitudes muy positivas de la población, como es la amabilidad y el tener actitudes emprendedoras. Respecto a los recursos humanos, se han analizado las características sociodemográficas y psicosociales de los empleados de los establecimientos turísticos del norte de Nicaragua y los situados en la costa del Pacífico. Destaca que los empleados de los establecimientos de estas dos zonas presentan características diferentes. Así, aunque el nivel educativo parece adecuado en las dos submuestras, el empleado del norte posee una menor formación continua respecto de los empleados del Pacífico, lo cual puede suponer una desventaja competitiva a la hora de aprovechar las oportunidades de desarrollo turístico que en el futuro se puedan presentar. En cuanto al grado de comercialización, lo podemos calificar de bajo, en ello inciden los pocos canales de comercialización existentes, la escasa experiencia en el sector y la falta de promoción. Igualmente, la escasez de empresas y la falta de asociacionismo, puesto que prácticamente todo está centralizado por dos tour operadores, lo que representa una gran debilidad para el empresariado autóctono. d) Factores que remodelan la oferta Las graves deficiencias en la ordenación del territorio, y sobre todo en las unidades ambientales turísticas (UAT), se presentan como una gran debilidad. Igualmente, en las UAT de los cascos urbanos no existe una adecuada zona de identificación principal (ZIP), que refuerce la identidad y dé soporte a las actividades turísticas y de ocio, además de servir de lugar de encuentro y de relación social. Igualmente, tampoco existen unas Zonas de Acceso al Territorio (ZAT) que, además de facilitar la accesibilidad, propicien una percepción positiva e integrada de los núcleos de población. A ello se suma la deficiente red de carreteras, las cuales presentan densidades muy bajas, sobre todo en la red principal. A estos problemas se añaden los relacionados con el agua y las infraestructuras. Además, son significativos los déficits en los servicios, entre los cuales sobresale la escasez de servicios sanitarios, que a su vez están siendo dificultados por las bajas inversiones y los altos costes de ejecución. Por el contrario, el eje de vertebración entre el norte y el sur de la carretera panamericana, junto con la baja densidad de población, aparecen como fortalezas importantes para el norte. Sin embargo, hay que corregir ciertos aspectos por el riesgo que representan para la competitividad turística, como es la falta de coordinación, la indisciplina urbanística, los problemas de priorización de las inversiones y, en definitiva, la corresponsabilidad público-privada. El modelo turístico en los países centroamericanos Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 87 DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 87
Conclusiones Podemos concluir que si bien el medio físico-natural de los departamentos del norte ofrece aspectos favorables, como el menor riesgo sísmico con respecto a otros espacios nicaragüenses o unos mejores índices de bienestar climático; por el contrario, la situación demográfica y socioeconómica presenta dificultades importantes para un desarrollo equilibrado, endógeno y sostenible, dada su elevada tasa de crecimiento vegetativo, los bajos niveles culturales y formativos, la carencia de infraestructuras y servicios y la ausencia de dinamización social. A ello se unen las fuertes fragilidades económicas y productivas marcadas por los modelos de financiación. Todo ello hace que la región del norte presente altos índices de pobreza, lo cual viene refrendado por el hecho de que Nicaragua fuese declarada, en septiembre de 1999, país beneficiario de la iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (IMF, diciembre de 2000). Ante esta situación, el modelo turístico integrado, dado que se basa en un enfoque de desarrollo local, endógeno y participativo, puede ser un medio, con la puesta en valor de los recursos turísticos demandados por la sociedad postmoderna, para facilitar un dinamismo socioeconómico. Además, este tipo de desarrollo «ascendente», que potencia las sensibilidades sociales, se apoya en la formación, en la pequeña y mediana empresa, en el cooperativismo, en proyectos de financiación de escasa inversión pero de amplia repercusión, ya que son los mismos habitantes los que los llevan a término, pueden generar sinergias sobre el resto de actividades. Pero, para que este desarrollo sea posible en los departamentos de Estelí y Nueva Segovia, es necesario actuar sobre la calidad del medio y su entorno, con acciones como la adecuación de las infraestructuras básicas en las cabeceras departamentales, a la vez que diseñar o reforzar las Zonas de Identificación Principal (ZIP). Igualmente, potenciar la conexión viaria entre las principales Unidades Ambientales Turísticas (casco urbano de Estelí, Miraflor, Tisey y La Estancuela). Todo ello se debería completar con un plan de gestión local para aplicar los principios de desarrollo sostenible. Estas acciones pueden, a su vez, facilitar el desarrollo de productos turísticos con ese carácter integrado con el resto de actividades. Los productos que tienen posibilidad de crearse en función de los recursos existentes y de las tendencias de la demanda en la zona son: el producto cultural en torno a los recursos artesanales (cuero en Estelí), a la cerámica con técnicas precolombinas (Ducuale), a los recursos arqueológicos (El Cebollal, Apagüis) o a los murales (Estelí); el producto de naturaleza y ecoturismo en Miraflor-Moropotente o Tisey; el producto de agroturismo en base al recurso de tabaco (Estelí) y el café en Miraflor; o el producto de turismo científico, dada su gran potencialidad en biodiversidad y en las instalaciones ya existentes, tanto en Miraflor-Moropotente como en Tisey. Sin embargo, para dinamizar y convertir esos recursos en productos, se necesitan, además de las infraestructuras señaladas, una serie de equipamientos y servicios, para lo cual se debe potenciar la formación de los empleados, la 88 Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 Diego López Olivares DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 88
capacitación empresarial en la pequeña y mediana empresa y organizaciones empresariales, redefiniendo el concepto de red empresarial en el sentido de potenciar su factor «relacional», aprovechando tanto el conocimiento tácito, que forma parte del acerbo cultural, como el explícito, procedente del conocimiento globalizado y know-how. La configuración de estos productos debe ir acompañada de acciones de comunicación y comercialización, las cuales presentan grandes déficits, para lo cual habría que ir creando el know-how turístico a diversas escalas, a fin de colocar los espacios receptores en los mercados potenciales. Igualmente, es necesario, para que se puedan implementar de forma adecuada los aspectos anteriores, que se optimice la política turística por medio de una corresponsabilidad público-privada, además de apostar por una mayor sensibilización e implicación de la población en el desarrollo turístico. Entre las acciones a desarrollar, destacaríamos: la creación de patronatos municipales de turismo en Estelí, Ocotal y Condega; la creación de un registro de artesanos e industrias artesanales, de acuerdo con la ley 306 (art. 4.10.5); la creación de una cámara regional de turismo en Las Segovias; el fomento de nuevos proyectos empresariales, potenciando la figura de los emprendedores turísticos. Para ello, se requiere de nuevos programas de financiación apostando por una mejora en el diseño, la presentación y la viabilidad de los proyectos de inversión, y apoyándose en las cooperativas de créditos adosadas a las ONG, así como en el sistema tradicional bancario. En definitiva, que la realización de todas estas acciones, programadas temporalmente en función de las prioridades, pueden facilitar una mayor cohesión territorial y social en los departamentos de Estelí y Nueva Segovia, y, consecuentemente, una mayor sostenibilidad en el desarrollo de su población. Bibliografía AGOSIN, M.R. (2001). Global Integration and Growth in Honduras and Nicaragua. United Nations University. Discussion. Paper 2001/23. AMIN, A.; THRIFT, N. (2000). «What kind of economic theory for what kind of economic geography». Antipode, 32, p. 4-9. ANTÓN, S. (coord.); LÓPEZ, D. y otros (2005). Planificación territorial del turismo. Barcelona: UOC. AVENDAÑO, N. (2000). «El perfil económico de Nicaragua». El observador económico, 120. BAUD-BOVY, M.; LAWSON, F. (1998). Tourism & Recreation. Handbook of Plannig an Desing. 2ª edición. Oxford: Architectud Press, Butterworth-Heinemann. BCN (2000). Nicaragua. Indicadores Económicos 1960-1999. Managua: Banco Central de Nicaragua. — (2002). «Indicadores financieros. Gerencia. Financiación». Unidad de Estudios Financieros. Banco Central de Nicaragua. Varios meses. BENKO, G.; LIPIETZ, A.(1994). «Las regiones que ganan. Distritos y redes. Los nuevos paradigmas de la geografía económica». Institución Alfonso el Magnánimo, p. 39-58. El modelo turístico en los países centroamericanos Doc. Anàl. Geogr. 47, 2006 89 DAG 47 001-188 11/2/07 12:45 Página 89
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