Marxismo y humanismo
Abstract
La autora presenta una revisión crítica de la aportación de Althusser al marxismo, treinta años después de la famosa revisión estructuralista del filósofo francés.
Full text
Papers 50, 1996 121-132 Marxismo y humanismo Marta Harnecker Universidad de La Habana. Departamento de Sociologia. La Habana. Cuba Resumen
122 Papers 50, 1996 Manrismo y humanismo 1. Campo ideológico en el que surge esta tesis Para entender 10 que el filósofo francés quiso decir con estas palabras, usemos su propio método para analizar el pensamiento de un autor; examinemos primeramente un campo ideológico en el que surge esta tesis. Era la época del debate abierto, como consecuencia del XX Congreso del PCUS de febrero de 1956, sobre 10s problemas del socialismo y la critica al culto a la personalidad. Este congreso tuvo lugar en una época de euforia socialista. No s610 la ((marea roja* se habia expandido enormemente a nivel mundial, sino que la URSS, a pesar de 10s inmensos dafios materiales sufridos por la guerra, habia pasado a ser la segunda potencia económica y militar mundial. Y, además, según las declaraciones del PCUS, ya se habia logrado materializar la etapa del socialismo desarrollado, se entraba en la etapa de la construcción del comunismo. El Estado no era ya un Estado de clase, sino un Estado del pueblo entero. La Unión Soviética proclamaba la consigna: ((Todo para el hombre, respeto a la legalidad y a la dignidad de la persona)). Los partidos obreros celebraban las conquistas del humanismo socialista. Los intelectuales marxistas buscaban las garantias teóricas a estos temas en El capital, pero mucho mis en las obras de la juventud de Marx. El tema de la alienación del hombre pasaba a ser uno de 10s temas centrales. Se hablaba de 10s problemas del hombre y se olvidaba la cuestión de la lucha de clases. Los filósofos de 10s paises socialistas buscaban respuestas en 10s grandes pensadores cristianos contempodneos: Maritain, Mounier, Teilhard de Chardin. Althusser escribe su polémico articulo ((Marxisme y humanismo)) ocho aiíos después del comienzo del adeshielo)) iniciado por el XX Congreso, cuando la euforia habia comenzado a declinar y el fracaso de la desestalinización oficial empezaba a causar profundo malestar entre 10s intelectuales. Se hacia cada vez más patente que las denuncias de Jruschov y el grupo gobernante pretendian que (cel prólogo fuera -como dice Isaac Deutschertambién el epigono de la desestalinizaci~n))~. Al fin y al cabo el proceso habia sido iniciado por 10s propios colaboradores de Stalin, un ajuste de cuentas radical podia alcanzarñol como La revobción teórica de Marx, Siglo XXI, 1967; Respuesta de Louis Althusser a la polémica desatada en Francia a través de la revista La nouvelle Critique, revista del Partido Comunista Francés, escritas entre mayo del 65 y junio del 67 y reunidas en el libro Pokmica sobre marxismo y humanismo, Siglo XXI, la edición, 1968; Para una critica de la prhctica teórica (respuesta a John Lewis), libro que contiene 10s siguientes trabajos: ~Respuesta a John Lewis de junio de 1972~; eobservación sobre una categoria,); <(Proceso sin sujeto ni fin(es)r de mayo de 1973 y ((Sobre la critica al culto a la personalidad de mayo de 1972s; ((Sobre el joven Marxn, articulo escrito en julio de 1970 y publicado en Elementos de autocritica, Editorial Laia, Barcelona, 1975; traducción de la edición original francesa de Librairie Hachette, 1974; ((Soutenance d'Amienss, de junio de 1975, publicada en La Pensée en octubre de ese afio e incluida luego en una recopilación de textos bajo el nombre de Positions, Ediciones Sociaies, Paris, 1976, traducida ai español como ((Defensa de tesis de Amienss en Posiciones, editorial Grijalbo. En este caso uso la edición francesa para las referencias bibliogdficas. 2. DEUTSCHER, Isaac, La revolución inconclusa, México D.F.: Era, 1976, p. 117.
Marta Harnecker Papers 50, 1996 123 10s. ccDespués de mostrar el enorme esquelet0 escondido en el armari0 volvieron a cerrar la puerta))3. En lugar de que las denuncias fueran el preludio de una clarificación de muchas cuestiones sobre 10s problemas de la construcción del socialismo, nada se hacía por romper la amnesia colectiva del pueblo soviétic0 debida a décadas de falsificación de la historia. Se denunciaban 10s hechos, no se investigaban sus causas. El vacío analític0 del pasado pretendía ser llenado por reflexiones sobre el humanismo socialista. Erich Fromm convoca, entonces, a varios intelectuales a realizar una obra que debía aparecer en Estados Unidos en torno a este tema. Un trabajo pedido a Althusser sobre el tema es rechazado porque su contenido es cccontrario a la línea general del proyectos. El filósofo francés afirma que el debate, planteado en estos términos, no permite superar el dogmatismo preexistente, sino que se limita a incursionar en 10 que denomina despectivamente: cclas charlatanerías filosóficas "marxistas" sobre el hombren4. ¿Por qué atacar con tanta safia a quienes se preocupan honestamente por restaurar el carácter ((humanista)) del socialismo luego de 10s errores y horrores del período estalinista? ¿Por qué enunciar en ese contexto una tesis tan provocadora? La razón es simple. Althusser constata la fuerza que han tomado las reflexiones sobre el humanismo en 10s medios intelectuales marxistas y ve con lucidez que si se marcha por ese camino se va a producir un bloqueo teórico que impedirá pasar del reconocimiento de 10s errores del período estalinista al conocimiento de sus causas. Lo que realmente está en juego es la posibilidad de resolver 10s problemas del socialismo. El autor esta convencido que éstos no se ~oddn resolver si 10s intelectuales se dedican a reflexionar sobre el hombre, s610 podrán ser analizados y resueltos si se estudian las condiciones materiales de su surgimiento: las relaciones de producción en 10s paises socialistas, la no correspondencia entre propiedad jurídica y apropiación real, entre estatización y grado de socialización de las fuerzas productivas, el problema de la división del trabajo que no es ajeno a 10s aparatos ideológicos del Estado, la relación entre partido Único y Estado y sus consecuencias. Según Althusser, el concepto de ccculto a la personalidads es un concepto ajeno a la teoria marxista y aunque éste denuncia prácticas, ccabusos)), ccerrores)) y en ciertos casos cccrímenesn, nada explica sobre sus condiciones y sus causas. Lo mis peligroso es que pretende explicar 10 que en realidad no explica y, por 10 tanto, no ~uede sino desviar las investigaciones de aquellos que pretenden esclarecer 10s hechos5. Y para explicar la acidez de sus críticas y el carácter provocador de su tesis sostiene: El palo estaba tan curvado hacia el lado del humanismo que era necesario curvarlo en sentido contrario, hacia el ccantihumanismo)) para que recobrase su posición recta. 3. Op. cit., p. 118. 4. esoutenance d'hiens)), op. cit., p. 149. 5. Nota sobre <La critica al culto de la personalidad),, en Para una critica de kzpráctica teórica (respuesta ajohn Lewis), op. cit., p. 88.
124 Papers 50, 1996 Marxismo y humanismo Por 10 demás, esta actitud no es excepcional. En todo debate teórico la tendencia es la de exagerar las tesis propias para desmarcarse de las tesis que se combaten. Sabemos que Mm y Engels no fueron ajenos a esta regla. Fue justamente ese énfasis en la producción material, contra el idealismo que dominaba el campo ideolÓgico de su época, 10 que motivó una lectura economicista, evolucionista del mmismo. Es tal el impacto que produce en Althusser 10 que ocurre teórica y políticamente entre 10s intelectuales marxistas en ese momento; es tan profundo el vacío teórico que constata, que abandona su proyecto inicial de hacer una gran tesis sobre la relación entre filosofia y en el siglo xx -recorrido que había estimado necesario para la comprensión del pensamiento de Marxy comienza a escribir sobre temas que permitan devolver al marxismo su cardcter critico y transformador. 2. Lo que el antihumanismo teórico no niega contra sus detractores Pero antes de incursionar en el nudo de la tesis althusseriana nos parece importante adelantar, contra las acusacioncs tan profusamente vertidas, que su tesis del ccantihumanismo teórico de Mam)), en primer lugar, no niega que el objetivo del esfuerzo teórico y de la lucha política de Mm y de 10s marxistas sea la plena realización del hombre. Althusser, interpretando a Marx, aclara al comienzo de su articulo ccMarxismo y humanism~),~ que cda lucha revolucionaria ha tenido siempre por objetivo el fin de la explotación y, por 10 tanto, la liberación del hombren. En segundo lugar, tampoco pone en duda que puedan existir concepciones humanistas del mundo que desempefien un papel positivo en la lucha de clases y sirvan de motivación a 10s pueblos en su lucha por la liberación. El pensador francés no desconoce, por ejemplo, el mérito histórico de las ideologías humanistas que alimentaron la lucha contra el feudalismo, contra la Iglesia, pero sostiene que no debe olvidarse que estas ideologias son inseparables de una clase burguesa en ascenso cuyas aspiraciones expresaban; al traducir a un nuevo lenguaje las exigencias de la economia mercantil y capitalista sancionada por el derecho mercantil burgués que corregia el antiguo derecho romano. aEl hombre como sujeto, el hombre libre, sujeto de sus pensamientos es, ante todo, un hombre libre para poseer, para vender y comprar, un sujeto de derecho))'. Pero, entonces, jcómo explicar las críticas que se hacen a Althusser sobre el tema del humanismo? Pienso que, en parte, su origen puede estar en las expresiones excesivamente radicales que el filósofo emplea para desmarcar su reflexión de la de 10s filósofos humanistas de su época, pero fundarnentalmente, creo que esto se debe G. ~Marxismo y humanisrnos, en La revoluci6n Teórica de Marx, p. 182. 7. nsoutenance &Amiens)), op. cit., p. 176.
Marra Harnecker Papers 50, 1996 125 a una lectura superficial e incompleta de sus escritos, por 10 demás bastante hermdticos. Estimo que Althusser ha sido un gran incomprendido tanto en la Cpoca del esnobismo proalthusseriano como en el período antialthusseriano que le siguió. Es interesante anotar que quienes acusan a Althusser de antihumanista sintomáticarnente olvidan la palabra ccteóricoa que, en su tesis, adjetiva siempre el término cchumanismo)), y sin la cual es imposible comprender 10 que éste autor plantea sobre este tema. Bste no habla de un ccantihumanismo)) a secas, sino de aantihumanismo tebricor). Lo que su tesis pretende indicar es que ((la categoría de hombre no desempefia en la obra de Marx papel teórico alguna))'. Pero, iqué quiere significar Althusser cuando afirma que esta categoria no desempefia un papel teórico? Para el filósofo francés una categoría desempefia un papel teórico cuando forma parte de un todo solidari0 con otras categorias y no puede ser suprimida sin alterar el funcionarniento de ese conjunto. Y en ese sentido, 10 que merece, según él, el caiificativo de ahumanismo teóricoa es la postura que contempla al hombre como centro del mundo en el sentido filosófico del termino, es decir, como esencia originaria y fin del mundo9. Ahora bien, la tesis del antihumanismo teórico de Mam no puede separarse de otra de sus tesis: la que afirma que Mam ha producido una profunda revolución teórica inaugurando una nueva ciencia: la ciencia de la historia, susceptible de ser considerada como tal porque existe un determinado tip0 de determinismo histórico que Mam expresa bajo la noción ((determinación en última instanch, y que la magnitud de este descubrimiento científic0 no puede entenderse si no se acepta la existencia de un corte o ruptura epistemolbgica entre el pensamiento del joven Manr, que representa su prehistoria ideológica, y el pensamiento del Mam maduro, fundador de la ciencia de la historia, en la que el hombre desaparece como sujeto del proceso histórico. Analicemos brevemente estas tesis empezando por la ruptura epistemológica. 3. La ruptura epistemolbgica: el hombre desaparece como concepto teórico Según Althusser, Mam no pudo llegar a su teoria científica sino realizando una critica radical de la filosofia del hombre, que le sirvió de fundarnento en 10s afios de juventud. En sus primeras obras podrían distinguirse dos etapas. La primera, dominada por el humanismo racionalista liberal mis cercano a Kant y Fichte que a Hegel (cuando combate la censura de prensa, las leyes feudales, el despotismo prusiano). En las obras de esta época Marx sostiene que el hombre esta 8. Op. cit., p. 173. 9. Op. cit., p. 176.
126 Papers 50, 1996 Marxismo y humanisme llamado a ser libre, que no es libre sino al ser razón y que la razón se encarna en el Estado. Por eso aboga por la libertad de prensa y considera al periodismo critico como la esencia misma de la política. En aquel momento esta convencido de que razones bien expuestas podrim llevar a un cambio de la sociedad. En una segunda etapa, Mam desilusionado -como todos 10s neohegelianos de su épocafrente a un Estado que permanecib sordo a la razón, se entusiasma con el humanismo de Feuerbach, que permite pensar la no-razbn como enajenación y en esta enajenaci6n la historia del hombrelO. Althusser sostiene, como es conocido, que Mam rompe con esta problemática humanista de la esencia genérica del hombre y de la alienaci6n en 1845, en la Ideologia Alemana, y que esta ruptura con toda teoria que funda la historia y la política en la esencia del hombre marca de manera radical la evolución de su perisamiento. Mis tarde matizará esta afirmación diciendo que en 1845 ccalgo comienza)) que es irreversible, pero que se trata de una ((ruptura continua)); el comienzo de un largo trabajo. La nueva ciencia de la historia evidentemente no surge ((armada por entero en la cabeza de Mam)) en 1845. En ese momento s610 comienza a construirse y cuando esto ocurre no está libre de todo su pasado -de toda la prehistoria ideolÓgica y filodfica de la que surge-". Nadie puede sorprenderse, entonces, que en esos afios Marx utilice nociones ideológicas o categorias filosóficas de las que más tarde se desembarazad. Esta ruptura teórica -que s610 es posible porque Marx logra desplazarse a posiciones de clase absolutamentc inéditas, a posiciones de clase proletarias-12 se refleja en tres aspectos indisociables: primero, en la formación de una teoria de la historia y de la política fundada en conceptos radicalmente nuevos: modo de producción, füerzas productivas, relaciones de producción, formación social, infraestructura, superestructura, ideologia, clases, lucha de clases, etc.))13; segundo, en la critica radical de las pretensiones teóricas de todo humanismo filosófico, y tercero, en la definición del humanismo como ideologia1*. eEl antihumanismo teórico de Mam va mucho más allá de un simple arreglo de cuentas con Feuerbach: cuestiona también las filosofias de la sociedad y de la historia existentes y la tradici6n filodfica clásica, y, por 10 tanto, a travds de ellas toda la ideologia burguesa*15. Althusser sostiene que la categoria de hom10. ~Mamismo y humanismon, en Polémica sobre marxismo y humanismo, p. 9. 11. sRespuesta a John Lewisw, en Para una crítica de laprdctica tedrica (respuesta a John Lewis), op. cit., p. 57. 12. Althusser corrige aquí sus primeros escritos sosteniendo que es la revolución filosófica la que domina la Grupturar científica. Veamos: al ((arreglar cuentas con su filosofia anterion) en 1845, aMm ha abandonado sus posiciones teóricas de clase burguesa liberal y pequefioburguesa revolucionaria, para adoptar nuevas posiciones teóricas de clase, revolucionariasproletarias; es por eso que pudo plantear las bases de la teoria científica de la historia como historia de la lucha de clasesr, op. cit., p. 61. 13. <Sobre la evolución del joven Mams, Elementos de autocrítica, op. cit., p. 75. 14. aMarxisrno y humanisrno)), op. cit., p. 12. 15. ((Soutenance &Amiens)), op. cit., p. 177-178.
Marta Harnecker Papers 50, 1996 127 bre no aparece ni en 10s textos nucleares de la filosofia marxista, ni en su teoria de las formaciones sociales y de la historia. Lo que está en discusión no es el humanismo en general, es la pretensión teórica de una concepción humanista que pretende explicar la sociedad y la historia partiendo de la esencia humana, del sujeto humano libre, del sujeto de la acción moral y política. El filósofo francés sostiene que Marx sólo pudo fundar la ciencia de la historia y escribir El capitalporque rompió con la pretensión teórica de todo humanismo. ((En El capitalMarx muestra que 10 que determina en última instancia una formación social y nos hace conocerla no es el fantasma de la esencia o de la naturaleza humana, no es el hombre, ni incluso "10s hombres", sino una rekzción, la relación de producción, que conforma la base, la infraestructura>)16. Las relaciones sociales de producción no pueden ser consideradas solamente como relaciones humanas, relaciones entre hombres. Son relaciones entre agentes de la producción, es decir, entre hombres que tienen una función bien determinada en la producción de bienes materiales. La relación entre ellos depende de la forma en que ellos se relacionan con 10s medios de producción, si son propietarios de 10s medios de producción o productores directos. Esta relación entre 10s hombres pasa, por 10 tanto, a través de una relación con 10s objetos: 10s medios de producción. Una de las mayores mistificaciones teóricas que puede darse es pensar que las relaciones sociales son relaciones en las que s610 intervienen 10s hombres cuando también intervienen las cosas, 10s medios de producción extraidos de la naturaleza material. Mam considera a 10s hombres como ccportadoress de una función en el proceso de producción. La actuación de 10s hombres está determinada por las relaciones de producción. 4. La ccdeterminación en última instanciav Aigunos han creido ver una contradicción interna entre la concepción marxista del proceso histórico como un proceso de desarrollo sujeto a leyes, es decir, a un determinado tip0 de determinismo y la importancia que el marxismo atribuye a la lucha de clases, es decir, a la acción de 10s hombres en la historia. Si se tratara del mismo determinismo económico que rige en 10s procesos de la naturaleza, la contradicción seria flagante, pero no se trata de eso. Para dar cuenta de la especificidad del determinismo que rige el proceso histórico, Marx usa el término de ccdeterminación en última instancia). Aithusser opina que esta expresión, a pesar de su aspecto inocuo, ((transforma de arriba abajo las precedentes concepciones dominantes de la sociedad y de la historia*. Para poder explicar cómo concibe este determinismo, Marx considera a la sociedad bajo la metáfora de un edifico, es decir, adopta la forma de un dispositivo espacial ue asigna determinadas ubicaciones en el espacio a las dife9 rentes realidades' . La base del edifici0 o infraestructura está constituida por la 16. Op. cit., p. 179. 17. {(Soutenance &Arniens)>, op. cit., p. 15 1.
128 Papers 50, 1996 Marxismo y humanismo estructura económica o conjunt0 de relaciones de producción. Sobre ella se erige la superestructura jurídico-política e ideológica, que se encuentra determinada ccen última instanciaa por la infraestructura. Si se trata de una ccúltima, instancia, tiene que haber otras que tarnbién determinen. Por eso Althusser considera que este seiíalamiento de Mam desempeha un doble papel: por un lado, diferencia radicalmente a Mam de toda postura mecanicista y, por otro, ccintroduce en la determinación un abanico de diferentes instancias, 10 que supone que la sociedad es un todo diferenciado, comple'o y articulado, donde la última instancia18 fija 10s limites reales de las demás19, su autonomia relativa y la forma de actuar sobre la propia base, así como la eficacia de dicha acci~nn~~. Afirmar que la infraestructura es el factor determinante en última instancia equivale a diferenciarse de todas las filosofias idealistas de la historia y adoptar una posición materialista. Pero al indicar que se trata s610 de una determinación en última instancia, equivale a diferenciarse de todo determinismo mecanicista y a adoptar una posición dialéctica. Althusser advierte que la dialéctica marxista nada tiene que ver con la dialéctica hegeliana, ya que Marx cccoloca la dialéctica ante sus condiciones reales de ejercicio, la protege de la locura especulativa, le prescribe la obligación de ser materialista, es decir, de reconocer ue sus propias formas vienen prescritas por la materialidad de sus 7 condici~nes))~ . Pero Marx s610 se limita a señalar a partir de dónde hay que reflexionar acerca de la causalidad propia de la ciencia de la historia, no existe en su obra un desarrollo teórico acerca de este nuevo tip0 de determinismo. Pensamos que para profundizar en él habría que hacer un estudio acerca del carácter tendencial de las leyes que rigen el modo de producción capitalista y acerca del papel que desempeiía la lucha de clases en las tendencias que contrarrestan estas leyes. Recordemos sus formulaciones sobre la baja tendencial de la tasa de ganancia. Durante mucho tiempo, tanto intelectuales como dirigentes políticos olvidaron la especificidad del determinismo marxista y cayeron en una interpretación evolucionista de 10s hechos históricos, mis cercana a la causalidad mecánica de las ciencias naturales que al nuevo tip0 de la causalidad descubierta por Mam. De ahí la interpretación evolucionista de la crisis que vivia el mundo capitalista, que preanunciaba su hecatombe final. No podemos negar que hay textos de 10s clásicos del marxismo que se prestan para dicha interpretación, uno de ellos es el de Lenin acerca del imperialismo concebido como fase jnaldel capitalismo. De ahí también la importancia de aquellos pensadores que supieron insistir en que la crisis estructural del capitalismo no conduce necesariamente a la revolución, sino que puede tener dos salidas: una 18. Econ6mica. 19. Juridico-política e ideológica. 20. Op. cit., p. 153. 21. Op. cit., p. 154.
Marta Harnecker Papers 50, 1996 129 salida reformista de recomposición del sistema y otra revolucionaria, que busca destruir el viejo sistema e inaugurar uno nuevo. 5. El marxismo: donde el hombre desaparece como sujeto de la historia Pasemos ahora a examinar la tesis de Aithusser, acerca de la historia como proceso sin sujeto. Marx sostiene en El Dieciocho Brumario de Luis Bonapard2: ccLos hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con las que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasadon. No es sino esto 10 que Aithusser quiere expresar en su controvertida tesis sobre el ccproceso sin Sujeton. El autor considera que como 10s individuos humanos actúan en y bajo las determinaciones de las formas de existencia histórica de las relaciones sociales de producción y reproducción, no pueden ser considerados ccsujetos "libres" y "constituyentes", en elsentidojlosdfco de esos término~n~~. Y al no poder ser10 no pueden ser considerados, filodficamente hablando, el Sujeto de la historia. Los hombres son sujetos en la historia y no de la historia, es decir, no son 10s exclusivos artifices de la historia. La historia no depende de su exclusiva voluntad, pero actúan realmente en la historia y, dependiendo de su acción, esta puede tomar un rumbo u otro. Según Lenin no existe conflicto entre la necesidad histórica y la importancia del individuo. Y tampoc0 la idea de la necesidad histórica menoscaba en nada el papel del individuo en la historia, porque toda la historia se compone precisamente de acciones de individuos que son indudablemente personalidades. El problema real que surge al valorar la actuación social del individuo consiste en saber en qué condiciones se asegura el éxito a esta actuación; en determinar dónde esta la garantia de que esa actividad no resulte en un acto individual que se hunda en el mar de actos ~~uestos~~. El marxismo no excluye el combate, por el contrario ayuda a encontrar el lugar donde es más eficaz el combate para transformar el mundo. ccPero ese lugar -dice Althusserno es un punto y no es algo fijo, es un sistema articulado de posiciones comandadas por la determinación en última instancia~~~. El filósofo francés sostiene que la filosofia burguesa se ha apoderado de la noción de sujeto con fines ideológicos precisos, para transformarla en su categoria filosófica número uno; para plantear la cuestión del Sujeto del conocimiento, del Sujeto de la moral y del Sujeto de la historia. Marx, por el contrario, no concibe la historia real como susceptible de ser reducida a un Origen, una 22. K. A~ARX, ElDieciocbo Bvumario de Luis Bonaparte, en Mam-Engels, Obras escogidas, t. 1, p. 408. 23. Ibidem. 24. LENIN, Quienesson los aamigos delpueblo,,, Obras Completas, Edici6n Cartago, t. 1, p. 170. 25. ((Soutenance d'hiensn, op. cit., p. 160.