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Felip Pedrell y la canción culta con acompañamiento en la España decimonónica : la difícil convivencia de lo popular y lo culto

Alonso, Celsa

Abstract

Alonso, Celsa

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Rece ca Musicol6gica XI-XII, 1991- 1992, 305-328 Felip Ped ell y la canción cul a con acompañamien o en la España decimonónica: la di icil con i encia de 10 popula y 10 cul o CELSA ALONSO El in e és que Ped ell mos ó po la canción cul a con acompañamien o se ad ie e al es udia su ca álogo de ob as. De odos es sabido que, a pesa de que su mhima aspi ación gi aba en omo al d ama lí ico nacional, Ped ell sin ió especial p edilección po la canción acompañada o Lied, como 61 p e e ia llama la: de hecho, es el p ime 0 en i ula con el ocablo alemán Liede sus colecciones de canciones y melodias, a pa i de 1871. No es nues o obje i o inmedia o el es udio es é ico y analí ic0 de la p oducción liede is ica y cancionis ica de Ped ell, pues pensamos que el10 desbo da el ma co de es a comunicación. Sin emba go, si c eemos necesa ia una ap oxi- mación a 10s condicionan es es é icos que odea on al géne o al y como ue on en endidos po Ped ell, en una pos u a no exen a de cie a ambigüedad. Tal ap oximación ha de hace se no s610 a a és de las expec a i as y opi- niones que Ped ell enia espec o a sus p opias canciones y Liede , sino am- bién en el ma co de las opiniones e idas sob e la apo ación de con empo áneos suyos dedicados al géne o. Dos impo an es exponen es de la canción cul a cqn acompañamien o de la segunda mi ad del siglo XIX ue on Fe min Ma ia Al a ez y Gab iel Rod íguez, composi o es a 10s que Ped ell dedicó páginas elogiosas en sus esc i os mien as igno aba (cuando no desp e- ciaba) las p oducciones de la mayo ia de 10s nume osos au o es dedicados al géne o cancionis ico. Po o a pa e, c eemos que es as b e es ano aciones ienen sen ido en el ma co de un cong eso donde, además de la igu a del composi o y musicó- logo, se es á e lexionando sob e 10s a iados p oblemas que plan ea el nacionalismo como c edo y como es é ica musical ope a i a. Po que es la can- ción acompaiíada (llámese melodia, canción española o sencilla y -ambi- ciosamen e- Lied) una al e na i a más pa a canaliza la cap ación de 10 popula -y, mis conc e amen e, de la idiosinc asia peculia de la canción popula española- a a és de un lenguaje y un ehiculo de exp esión cul os CELSA ALONSO que se ma e ializan en un géne o musical que u o que sob e i i en el ma co del salón omán ico. Esa es la azón de que adicionalmen e se la haya incluido como componen e de eso que se ha dado en llama música de salón, 10 cua1 plan ea cie os p oblemas a la ho a de su alo ación, dada la si uación de la música de salón en España, cosa de la que Ped ell e a conscien e. Algunos composi o es op a on po una es é ica de co e populis a (que gene almen e p e endía se de signo andalucis a), alimen ada po 10s de o- e os del pin o esquismo y cos umb ismo omán icos. Tal es é ica hundía sus aíces en la música ea al y en el plebeyismo dieciochesco desde el pun o de is a ideológicol, y se p olonga 6 como ac i ud y como enómeno socio-musi- cal du an e g an pa e del siglo xix: y las canciones españolas hacían las deli- cias de la a is oc acia decimonónica que ecuen aba 10s salones. O o g upo de composi o es se suma on a la es é ica de la omanza i aliana o se limi a on a ealiza una imi ación de núme os ope ís icos i alianos (más o menos log ada, según su alen o y écnica musicales). En el espacio Único del salón con i ie on ambas endencias y en ambas se log a on algunas ob as de mé i o, pe o ambién se cae ía en el abuso, pues decenas de composi o es se lanza on a la composición de canciones y melodías que p on o eng osa on el epe o i0 de la música de salón. Cuando en 1888 Ped ell comienza a esc ibi en las páginas de La Ilus- acidn Musical Hipano-Ame icana, España es aba a e ada a una p eca ia es au ación bo bónica. Pa a en onces, la ida de 10s salones se había abu gue- sado espec o a la si uación de la p ime a mi ad del siglo, y el i alianismo campeaba a sus anchas: eco demos aquella exp esión de Galdós sob e la basu a de saldn que Ped ell susc ibió en no pocas ocasiones. El i alianismo einan e s610 enia la compe encia de cie os composi o es que, en pleno auge del géne o chico, op aban po un cas icismo y andalucismo que, en ocasiones, e an adul e ados po 10 que se dado en llama el ccalhamb ismo>> en música sin ónica y que en el dominio de la canción acompaííada podemos bau iza como <<a abisme>>: colecciones de canciones <<mo iscas>> que no e an o a cosa que una e o mulación a día (aco de con la moda del momen o) de aquel p imi i o andalucismo p esen e en 10s salones españoles desde p incipios de siglo2. U ilizando una exp esión de O ega y Gasse . Véase 10s ensayos sob e el ema que se han publicado bajo el i ulo de Goya: P eludio a un Goya y Sob e la leyenda de Goya. Mad id, Espasa-Calpe, Colec. Aus al. Te ce a edición de 1982 (la p ime a edición es de 1963). Po o o lado, el a abismo y o ien alismo son enómenos ca ac e ís icos del oman icismo y neo oman icismo eu opeo, que al se uimpo adosn po 10s salones decimonónicos espa ioles, donde a 10 la go de a ias décadas se había ido c eando un impo an e poso de indole andalucis a, es án en condiciones óp imas pa a eabso e el o ien alismo de salón. La canción española habia i ido iempos mejo es en 10s años ein e y ein a (en las canciones de Ca nice , Gomis o Ledesma, po ci a algunos ejemplos signi ica i o~) y du an e la época isabelina, años en 10s que el anda- lucismo habia log ado ob as de cie a escu a y espon aneidad en la can- cionis ica de I adie y sus imi ado es. sin emba go, du an e la es au ación bo bónica, la ida de 10s salones, pe dido ya g an pa e de aquel mis o menos au en ico g acejo español -pe mi asenos u iliza es a exp esión salaza- izina-, se deba ia en e la in luencia ancesa, 10s es os del u o i alianis a y cie os ing edien es o ien alizan es o a abizan es de 10s que ni el mismo Ped ell pudo sus ae se3. E iden emen e, la c eación de un epe o i0 compa able en su signi icado al Lied alemán e a un ema que p eocupaba a Ped ell, ho o izado an e la a a- lancha del mal gus o que dominaba en 10s salones. Po o o lado, la bu guesía ba celonesa de 10s años se en a y ochen a e a más eacia al andalucismo que la mad ileña4 y, además, se es aba p oduciendo un g an desa ollo en la lí ica ca alana y una p eocupación se ia po la di usión del olklo e ca alán. Y es p ecisamen e la in luencia de la música olkló ica uno de 10s condicionan es que a as a consigo la canción cul a con acompaña nien o desde su En 1906 publicó un álbum i ulado Canciones a abescas pa a can o y piano. Se a aba de un álbum de seis núme os. Es signi ica i o que Ped ell haya dado al i ulo a una se ie que, si se examina con de enimien o, no iene nada que e con i ulos del mismo signo de o os composi- o es. Tal ez debamos da un sen ido dis in o a es as <a abescas>> del que no malmen e solemos da a p oducciones cancionis icas inse as en el á ea de in luencia del <<alhamb ismon. No es el ema mo o ni la simbologia o ien alizan e 10 que jus i ica ia el i ulo que al ez obedece más bien a un sen ido de <<minia u a>>, de < ilig ana>>, eniendo en cuen a que el álbum se nu e de 10s siguien es núme os: una aCanción calleje an de ciego pos ulan e, unas <<Seguidillas gi anas,, (Seño bailado ci o), unas aBole as es udian ilesn (a imi ación de una onada an igua), una <<Copla ma ine a*, una <<Copla de bailen y, inalmen e, una canción i ulada <<El columpion. Es a se ie ampoc0 ha de se compa able a las an e io men e ci adas, esc i as sob e ex os anceses. A Ped ell no le in e esaba es a ob a a juzga po las líneas que le dedica en el capi ulo IX de Jo na- das Pos e as (1903-1912): una linea, s610 pa a deci xSin impo ancia,,. 4~unque el andalucismo habia enido más acep ación du an e la década de 10s años cincuen a y sesen a, es muy signi ica i a una c i ica de 1871 publicada en La España Musical, núm. 277 del 19 de oc ub e de 1871 (Ba celona) sob e un concie o o ecido po la Pa i, acompañada al piano po Ri e en el ea o del Ci co. En ella se decia: <<Llamada a la escena, quiso demos a su econocimien o a la dis inguida concu encia que la aplaudia y joh, incau a y mal aconsejada jo en! nos can ó la asnochada canción española "El calese o", en andaluz, al pa ece , y sin pe dona nos el ijuy sale o! que dijo con pasmosa inmo i- lidad, lle ando una alda cuya cola media cinco me os, un peinado de 10s nás ebou i és, de 10s que hoy se es ilan, en una palab a, odo 10 más opues o al géne o de la cancioncilla, que de buena gana se la pe dona emos si in en a epe i la. La galan e ía de la Pa i come ida sin duda incons- cien emen e, po c ee acaso que aquí nos en usiasmamos con 10s jaleos, es disculpable en ella, poc0 conocedo a del gus o del públic0 que la oia[. . .]D. CELSA ALONSO nacimien o como géne o independien e y que a a a ec a , de un modo u o o, a la canción de inspi ación populis a. Pe o, na u almen e, la música olkló ica que alimen aba la inspi ación y las melodias de 10s composi o es e a más bien la de un olklo e de ca ác e u bano que sob e i ia unda nen almen e en 10s aledaños de las g andes ciu- dades, en ambien es socialmen e bajos, y que desde ines del XVIII algu inaba oda una se ie de elemen os dispe sos que, jun os odos ellos, habian con- ibuido a c ea un ambien e que adicionalmen e ha ecibido di e sos cali i- ca i os: majo, cas izo o manolo5. Si pensamos en la honda p eocupación que sen ia Ped ell po el edescu- b imien o de la música popula y sob e cómo habia és a de i i ica al com- posi o , comp ende emos la sensibilidad del ca alán hacia odas aquellas ob as y colecciones de canciones que pene aban al salón y que consis ian esencialmen e en a monizaciones ( oscas, algunas de ellas) de canciones popula es, ácilmen e come cializables. Se a aba, en de ini i a, del mismo espí i u come cial que animaba a 10s composi o es a gana se un dine o en el géne o de la za zuela. Jun o a es as a monizaciones comenzaban a despun a las p ime as colecciones de canciones popula es de cie os composi o es animados po un in e és dis in o, mas aco de con el esca e del olklo e de cie as egiones6. Nos ha sido imposible encon a un capi ulo 10 su icien emen e amplio dedicado ín eg amen e al p oblema de la canción española de p ocedencia cul a en la ob a eó ica o c i ica de Ped ell. De hecho, es es e un cali ica i o que Ped ell e i a, c eemos que conscien emen e. Po o a pa e, la exp esión canción española en si misma es ambigua, ya que nos puede conduci al dominio de 10 popula . Ped ell, po su pa e, se e e ie e en ocasiones a la melodia di came a. Es cu ioso que Ped ell emplee el cali ica i o i aliano pa a de ini la ealidad de la canción cul a con acompañamien o (que se ia 10 más ap oximado a un Lied): siemp e que Ped ell se mo ia en el e eno de la can- ción cul a de au o p e e ia habla de melodia o, sencillamen e, de Lied. El hecho de que haya que as ea concienzudamen e en sus esc i os pa a encon- a e e encias salpicadas al ema del Lied en España no signi ica que no ue a és e obje o de p eocupación cons an e. Es e ambien e había a aido desde inaies del XVIII a un sec o de la a is oc acia espa iola y lo segui á haciendo du an e el siglo siguien e. Una de las pione as ue la ob a de Inzenga i ulada Ecos de España de 1874, con la in en- ción de se con inuada pos e io nen e en 10s cua o cuade nos de Can os y bailes popula es de España (Galicia, Vaiencia, Mu cia y As u ias). Cu iosamen e, del mismo a io 1874 es o a colec- ción in e esan e i ulada Can os Espa ioles de Edua do Ocón de dis in a signi icación y de la que habla emos pos e io men e. Po o a pa e, es necesa io eco da que pa a é1 el d ama li ico es el Lied eng andecido: Ha llo ido, y adn dilu iado, desde que esc ibi glosando es e ema: que el d ama li ico es el Lied eng andecido; mis cla o: es el can o popu- la ans o mado, p oduc o de la ue za de abso ción y la i ud c eado a que se necesi an pa a ans o ma elemen os: en ellos apa ecen copiadas con oda idelidad no an s610 la idiosinc asia a ís ica de cada au o , sino e lejadas po mane a admi ables odas las mani es aciones a is icas homegéneas de un pueblo. El d ama li ico, pues -añadia- es el Lied desa ollado en p opo ciones adecuadas al d ama, es el can o popula ans o mado. En el can o popula exis e el empe amen o a ís ic0 de un pueblo del que emana, po consiguien e, su ca ác e 7. Obsé ese que dice Lied y no canción. Pod íamos incluso in e i una iden- i icación casi implíci a en e can o popula y Lied. Sin emba go, cuando Ped ell se e ie e a la melodia di ca ne a el elemen o omán ico es casi una necesidad i al. Hay, po an o, una dualidad en e la e e encia a la sabia de 10 popula y la p esencia de cie os elemen os exp esi os de índole es ic amen e omán ica, que no son siemp e áciles de compa ibiliza . Es e componen e omán ico esencial en el géne o pa a Ped ell se pone de mani ies o en sus jui- cios y c í icas a la ob a cancionis ica de Fennín Man'a Al a ez y de Gab iel Rod íguez, dos de 10s exponen es más in e esan es de la canción cul a española en el siglo XIX, p ác ica nen e ol idados en la ac ualidad. Na u almen e, cab ia plan ea se si es que Ped ell se e ie e a dos eali- dades dis in as: el p oblema de la a monización y p esen ación de 10s can os popula es, po un lado, y el mundo de la música de cáma a po o o. Si asi ue a, iqué luga ocupa ia ese Lied al que hace e e encia? ¿En dónde se inclui ian sus colecciones de Liede pa a can o y piano? C eemos que ambas ealidades pod ían se dos aspec os dis in os de un mismo enómeno y que Ped ell e a conscien e de ello: la necesidad de que España desa ollase un epe o i0 de canción cul a acompañada, abso biendo e in e io izando la esencia de las canciones popula es, al igual que 10 habían hecho 10s liede is- as alemaness. PEDRELL, F., Jo nadas Pos e as (1903-1912). Ba celona, Cas ells, 1922. p. 84 Conocedo de la música alemana y aus iaca, Ped ell e lexiona á sob e la abso ción del ele- men o popula en la ob a de Haydn en un capi ulo de su ob a i ulada Lí ica Nacionalizada. Es u- dio~ sob e olk-lo e musical. Pa ís, Pau1 Ollendo , 1900. Ped ell señala que oda la escu a de la ob a haydiniana descansa en la abso cidn de la canción esla a y c oa a po pa e del composi o , aunque, na u almen e, en el ámbi o de la música ins umen al. Pe o Schube hana 10 p opio en el ámbi o del Lied. CELSA ALONSO Es po el10 que, en ealidad, la esencia del dilema al que se en en aba Ped ell (aunque no exis a un co pus eó ico-es é ico an amplio como en caso del d ama lí ico) no e a o a que la conciliación del oman icis no de su espí i u c eado con la conciencia de su nacionalismo egene acionis a. Ya en 1868 esc ibia: [...]idónde encon a pues 10s p incipios de un a e an ugi i o [la música] y que al p opio iempo se e is e de apa a o an mis e ioso? En dos uen es di e sas. [a] En la adición, en la his o ia de o mas y p o- cedimien os an e io es; en el es udio de la na u aleza humana, que no a ia jamás en su esencia; [b] en in, en el co azón humano cen o de odas las pasiones y donde cua1 inmensa oleada a luye odo 10 noble, g ande, espi i ual. En nues o es udio debemos ayuda nos de la psicologia y de la his o- ia, como dos acul ades pode osas pa a encon a la e dad [...I. Es p eciso sabe algo más de 10 que enseña la música, y conoce , es udia , aslada nos si es posible a las causas p imo diales que han p e- cedida a las o mas que el a e con empo áneo nos p esen e[. . .I. [. . .] La lucha en e las ap eciaciones y endencias de 10 an iguo y 10 mode no, se enca niza aún de dia en dia. Pe o la lucha es siemp e ecunda y con ibuye a la ida del a e y de la li e a u a. La inno ación y la adición, p incipios opues os, pe o que en p opo ción combinados man end án la ida del a e, son 10s elemen os cons i u i os de es e dua- lismo, e e no, más o menos ac i o, mili an e en odos iempos y luga eg. La dualidad a la que hacíamos e e encia es e iden e en es e pá a o, aunque haya sido esc i 0 pa a habla sob e la música del poweni y de Wag- ne . Po odo ello, Ped ell ue eno memen e selec i o en sus juicios sob e la música de salón e igualmen e cuidadoso en sus p oducciones de es a indole. Tal ez po esa misma azón, a la ho a de compone sus colecciones de melodias y Liede , quisiese hui de ese populismo ácil, dejándose seduci po o os es i nulos. A nues o juicio, es son 10s aspec os esenciales que con i- gu an el pe il es é ico de 10 que había de se pa a 61 la canción cul a acom- pañada: a) La sabia de 10 popula . b) Lo omán ico. c) La necesidad de ap ende de 10 que se hacia en o os países pa a no cae en PEDRELL, F., aLa música del pomeni n. En Almanaque Musical de 1868. Publicado bajo la di ección de Luis Obiols. Año I. Ba celona, 1 de ene o de 1868. A. Vidal y Roge . un popula ismo de segunda ila. La e e encia puede es a en F ancia o Alemania (no nos ol idemos de su since a admi ación po Schube ), pocas eces en 1 alial0. La música popula le habia p eocupado desde siemp e. Ya en 1868 decia: [. . .] La nacionalidad musical de un pueblo, no iene echa sabida; la o ma en que cada Cpoca se la encuen a, no pe enece po casualidad a es a o a aquélla sino a odas.. . Y esa que muy p opiamen e llámase pe - pe uidad adicional, nace de aquel ilón inago able, abie o en la mina de 10s can os popula es, ocul o an o iempo po el amane amien o y es ilo con encional, cuyo ge men ha i i icado el soplo del genio[. . .I1 l. Ped ell in en a pa i de la sabia del can o popula como elemen o mo o que ha de econ e i se en lenguaje cul o, pe o ambién pa ece deja se cau i- a po cie os elemen os de signo o ien alis a y po la in luencia de 10s mode- 10s anceses. Noches de ~s~aña'~, una colección de seis melodias pa a can o y piano, es un buen ejemplo de cómo Ped ell in en aba auna 10 popula y 10 cul o. El esul ado inal nos lle a más al ámbi o de 10 cul o que de 10 popula y, como a i mó el p opio Ped ell, ue una ob a compues a (al menos en pa e) al calo de la in luencia de las exquisi eces del Lied de Schube y las in imi- dades del piano nos álgico de Chopin13. El c i ico An onio Opisso, amigo de Ped ell, publicó una eseña c í ica del álbum donde a i maba asimismo que, en su conjun o, esul aba in imis a, omán ico, a is oc á ico e incluso schumanniano en algunos momen os (signi- ica i amen e en la <<Se ena a>> con ex o de Zonilla), pe o que no dejaba de se eminen emen e español y inalizaba la eseña del modo siguien e: El seño Ped ell, de cuya alia musical engo mayo es p uebas oda ia, se ha conquis ado -puedo deci lo- la admi ación de cuan os han oído sus composiciones; pues si en el gene o sen imen al ha sob epu- jado an o a esos au o es cuyo Único mé i o es escoge una buena poesia, 'O Los Liede de Schube y Schumann se conocían en España (al menos po una mino ia cul a), pe o no pa ece que la cancionís ica alemana haya sido una ca ego ia ope a i a gene al en el ma co de las a iadas in luencias que ecoge la melodia ca ne ís ica espaiiola y, desde luego, no se puede compa a en ningún caso a la in luencia ancesa e i aliana. " PEDRELL, P., <<La música del po eni n. En Almanaque Musical de 1868. Op. ci . l2 Es a ob a ue publicada en 1871, aunque las seis melodias habían sido compues as en di e- en es momen os. <La amille e a,) es de 1866; el can a <<A.. .n es de 1864; <Seguidillas)) (es ilo popula ), de 1866; <<Can ilena, (es ilo popula ), de 1864; de ena a)), de 1870 y <Amo es en el desie os (es ilo popula ), de 1862. Es a di e sidad jus i icaba la di e encia de pbn eiynien o y de concepcidn o mal, según su au o . l3 PEDRELL, F., Jo nadas de A e (1841-1891). Sociedad de Ediciones Li e a ias y A ís icas. Pa ís, Lib e ía Pau1 Ollendo . p. 25. CELSA ALONSO en el es ilo ca ac e ís ic0 español ha enido a enga nos de I adie y de sus cómplices. ~D~os se 10 enga en cuen a!14. Vol e á a in en a la simbiosis de 10 <<popula >> y 10 cul o en O ien ales, doce Liede con ex os de Vic o ,Hugo (1876), en es e caso 10 <<popula >> y el es imulo de la poesia ancesa. Es e se hace más especi ico en Les Consola- ions, doce Liede con ex os de Théophile Gau ie (1876)15. No pa ecen con- ciliables, a p io i, la esencia de 10 popula español con 10s poemas de Hugo: sin emba go, en O ien ales Ped ell inco po aba elemen os musicales asocia- dos a can os popula es a aconenses que 61 mismo habia ecopilado años a ás: en es e caso el sabo popula , que se pone de mani ies o a mónicamen e en cie os gi os modales, se complemen a bien con un ago o ien alismo que se ans o ma en un cca abismo e ocado >) -u ilizand0 una exp esión de F ancesc on as e'^-. El o ien alismo de Ped ell es aba ma izado en es e caso po la esencia del can o popula ca alán, en un in en o de lle a a cabo 10 que c eia (en aquellos años de búsquedas es é icas o, u ilizando palab as del p opio Ped ell, de an eos17) una opción álida pa a el Lied hispano. El an eceden e de es as dos colecciones es á p ecisamen e en 10s núme os echazados po Ped ell de la se ie an e io de Noches de España, signi ica i a- men e del núme o 3 i ulado c<Seguidillas>> (es ilo popula ), epudiada po el au o pos e io men e18. El10 es cu ioso, po que a pesa del echazo p ocla- mado, Ped ell debió sen i se sa is echo con es as dos colecciones, a pesa de habe sido compues as con apidez desmesu ada, en un es ado de exal ación casi isce al. Ambas se ies ue on publicadas po la casa edi o a de Lucca de Milán y ecibie on buenas c í icas, de las que Ped ell se sin ió o gulloso. De hecho, a i ma: Mi camino de Damasco e a Cs e: el del sencillo Liede nacido de la e icacia del can o popula asimilado en su mis pu a esencia in e io , que po desdoblamien os ampliados conducía al d ama li ico nacional; pe o en una nación de an a incul u a musical como la nues a, odo es ue zo l4 OPISSO, A., <(Bibliog a ia Musical,,. En La España Musical núm. 277 del 19 de oc ub e de 1871. La compa ación con I adie esul a escla ecedo a. Po o a pa e, es signi ica i o que Ped ell, años más a de, echace on almen e es a colección a excepción del can a <<A.. .n y la <(Se ena a, con ex o de Zo illa. Po cie o que en Jo nadas de A e (1841-1891) Ped ell se mos- a i muy ag adecido con aquella c í ica de Opisso, quien habia o mado pa e con él de la p i- me a Sociedad Wagne iana de Ba celona. l5 Ped ell ad ie e que en su ca alogo habia in i ulado la se ie como Pensés musicales. l6 BONASTRE, F., Felipe Ped ell. Aco aciones a una idea. Publicaciones de la Caja de Aho os de Ta agona, 1977, p. 29. l7 PEDRELL, F., Jo nadas de A e (1841-1891). Op. ci . PEDRELL, F., Jo nadas de A e (1841-1891). Op. ci ., p. 30. ealizado en uno o en o o sen ido, es aba de Dios que esul a ia comple- amen e es é il. Me di cuen a de odo es o con una semi-cla idad de idencia an icipada. [. . .] El e ec o desas oso p oducido po la nega i a e icacia, nula po comple o, de las O ien ales y sus gemelas las Con- sola ions en el pdblico, siquie a limi ado a una mínima pa e, causóme g an desco azonamien o mo al, exace ado y ac ecen ado po la imagi- nación, mala conseje a siemp e, y e dade amen e homicida en aquel momen ^'^. Aunque, e ec i amen e, Ped ell econozca que se habia dejado seduci nega i amen e po su imaginación, no es menos cie o que en es as ases es a p esen e la c í ica a un público musical que no pa ecia es a capaci ado pa a ecibi y sabe ap ecia el signi icado de un e dade o Lied de e dade o ca ác e español, independien emen e de que su p opues a es é ica pudie a se un e o , 10 cua1 ampoc0 queda del odo cla o. El ejemplo de Schube ue una e e encia cons an e pa a 61, pe o no con- seguia aduci lo a su p opio lenguaje: El ambien e de aquellos can os [popula es] me ascinaba, cie a- men e, pe o yo igno aba cóm0 aduci los en música. Se 10 p egun aba a la pa i u a de F eyschü z; se 10 p egun aba a 10s Liede de Schube : la es inge pa ecia muda20. A pesa de odo, la simbiosis de 10 popula y 10 cul o e a una necesidad pa a Ped ell. El ema sale a eluci ocasionalmen e en sus esc i os, po ejem- plo, con mo i o del juicio c i ico de Can os de la B e aña (Chan s de B e- agne), de Gab iel Fab e: En e ec o, se a a de una se ie de poesias modes as que Gab iel Fab e ha adap ado a emas b e ones. Las poesias son mode nas, de 10 más mode no que pueda da se. [. . .] Los pe iódicos de Pa is ci a on mi nom- b e y mis ideas al habla de es a colección, y quise conoce la pa a esudia ese in e esan e aspec o de eno ación que o ece ac ualmen e F ancia [...I Lo que hay que admi a en la colección es la habilidad que demues a el au o asimilándose 10s emas popula es o iginales, con- se ándoles oda su isonomia na i a, y más oda ia, habe los undido en poesias mode nas, y de 10 más mode no que pueda da se como concep o y o ma. El au o , en una palab a, ha llenado de ino gene oso de la nue a cosecha od es iejos bien cu ados, y el esul ado ha sido 10 que e a de espe a : esa he mosa con esión dice bien a las cla as que la ancha ia l9 PEDRELL, F., Jo nadas de A e (1841-1891). Op. ci ., p. 93-94. PEDRELL, F., Jo nada~ de A e (1841-1891). Op. ci ., p. 72-73. CELSA ALONSO lado a de su igno ancia, diciéndoles con chuscas y ina g acia: <(¿Les es o ba 10 acompañado? Pues es o se esuel e apando con el dedo la linea del pen ag ama pecaminoso[. . .I>> y u i con en i. Y enia azón. La gene alidad de nues os músicos no ha sabido has a más a de, que la a monización del can o popula o ma un amo especial de la li e a u a musical oik-ló ica in e nacional, y que g acias a esa li e a u a se han descu- bie o igno ados medi e áneos de onalidades, modalidades, in luencias de azas, oda una é nica de la a monia, que ha explicado, pe ec amen e, el ad enimien o de nacionalidades a in de que sonasen en la ida del a e odas las cue das de la li a humana, mudas du an e siglos y mis sigloeO. E iden emen e que en la base de al in lexión en su pensamien o puede es a la composición de la ilogia de Los Pi ineos y el mani ies o Po nues a música. Falla ambién se e ie e al pun o de in lexión del año 1890-91, asi como a la pe sonalidad de las a monizaciones ped ellianas de su Cancione o musical popula español: Y aún di é mis: esa signi icación que muchos le a ibuimos no es 6 ep esen ada po la o alidad de sus ob as; las que p ecedie on a la com- posición de Los Pi ineos s610 pueden es ima se como e ec o de la compulsión de in enciones conducen es al in b illan emen e log ado con la ci ada ob a. Ni aún en es as mismas ob as de su úl imo pe iodo es o ue log ado con igual o una[. . .] [...I La simple con on ación de algunos de 10s can os ano ados y a monizados po Ped ell, con la ansc ipción y a monización que de esos mismos can os p esen an o as colecciones que le p ecedie on, nos p oba á como al canción, en que apenas epa ábamos a la lec u a de aquellas colecciones, adquie e un a o alo al se p esen ada po nues o músico. Y es que el ca ác e modal especialisimo que acusan de e minados can os, se ha aducido en aquellos cancione os al sen imien o onal in a iable de la escala mayo o meno , mien as que Ped ell ex ae de esos mismos can os la e dade a esencia modal y a mónica en ellos con enida4'. Pe o pasemos a un segundo componen e esencial a ene en cuen a en el idea io es é ico ped elliano sob e la o mación de un Lied de ca ác e his- pano. Las huellas de un o nan icismo p o undamen e anclado en su espi i u apa ecen salpicadas en sus juicios elogiosos de dos con empo áneos suyos que le me ecie on el mayo espe o: uno de ellos ue Fe min Ma ia Al a- 40 PEDRELL, F., O ien aciones (1892-1902). Cap. XXII. Mi Cancione o musical popula español. Pan's, Pau1 Ollendo , 191 1, p. 160. 41 FALLA, M. DE, Esc i os sob e música y músicos. In oducción y no as de Fede ico Sopeña. Colección Aus al. Mad id, Espasa-Calpe, 1988. FELIP PEDRELL: LA DIF~CIL CONVIVENCIA DE L0 POPULAR Y L0 CULTO 321 e^^^. Ped ell se aleg aba p o undamen e del éxi o de las melodias de Ál a- e^^^. Se aleg aba, sob e odo, de que, po in, un au o español pudiese compe i con 10s i alianos en el dominio de la músia di came a. Pa ece como si no se a e iese a u iliza sencillamen e la denominación de música de salón, que e a donde se can aban las canciones de Ál a ez. Ped ell di igia sus quejas no s610 con a 10s composi o es españoles que se dejaban seduci po el andalucismo ba a o y con a muchos o os que publi- caban incansablemen e omanzas (con ex os i alianos o cas ellanos), sino con a el públic0 de 10s salones que, del mismo modo, se dejaba conquis a po aquella ulga imi ación del i alianismo ope is ico y de salón, una eno me di icul ad que con ibuyó a impedi un desa ollo uc í e 0 del Lied hispano. T asladaba la si uación del ea o al salón y no le al aba azón. Sin emba go, es cu ioso que no hable de las,Canciones españolas de Ál a ez, sino que insis a más en la inspi ación de Al a ez. Apenas un aíío an es de la apa ición de Po nues a música (1891), Ped ell conside aba a las canciones de Al a ez como una especie de oasis en medio de la medioc idad einan e, como algo p ome edo que p opo cionaba una chispa de luz en e aquella ccniebla del mai Y es que la musica di came a (y po 10 an o la melodia acompañada) e a pa a Ped ell un géne o ese ado a cclos escogidos>>, a aquellos capaces de ealiza una simbiosis au én ica en e la c eación musical y la c eación poé ica. Y es e es, sin duda, un a gumen o esen- cial nen e omán ico. No enemos más que eco da sus palab as: [. . .] esas lo eci as de salón, esas mis e iosas e ine ables con idencias de un alma a o a alma, di inizadas po un a e que se complace en mani- es a se sin os en acioes ni apa a osos ala des, ealizándose, en onces, aquella celes e y mis e iosa alianza que exis e en e las dos di inas he - manas, la poesia y la Tal ez po el10 muy pocos composi o es de canciones y melodias ue on debi a ios de sus c í icas elogiosas. Sin emba go, la ob a de Fennín no se ca ac- 42 Fennín M. Ál a ez ue un au o de g an éxi o en e un públco limi ado: undamen almen e en el ambien e de 10s salones de la a is oc acia mad ileña en e 10s años de 1866 y 1874. Pos e- io men e en 10s años de la Res au ación (p ecisamen e cuando Ped ell esc ibe su co o ensayo biog á ico) sus canciones se hacen epe o i0 habi ual de concie os ocales y algunas de las can- ciones más amosas pene an incluso en el ámbi o del ea o. Sin emba go, acaba á siendo conde- nado al ol ido po pa e de la his o ia., 43 PEDRELL, F., *Fe min Ma ia Al a ez,. En La Illcs ación Musical Hispano-Ame icana, núm. 55 del 30 de ab il de 1890. " PEDRELL, F., <Fe min Ma ía 4 a ezn. En La Illcs acidn Musical Hispano-Ame icana. Op. ci . 45 PEDRELL, F., <<Fe min Ma ía Al a ezn. En La Ilus ació~z Musical Hispano-Ame icana. Op. ci . CELSA ALONSO e iza esencialmen e po un oman icis no p o undamen e a aigado, sino que he un composi o de g an e sa ilidad en el campo de la canción: esc ibió muchas canciones de linea populis a, p obó sue e en el epe o i0 de las habane as (que habian sido popula izadas po I adie en 10s años cincuen a y comienzos de 10s sesen al sin ol ida las in luencias de la melodie ancesa (esencialmen e de Gou- nod), que a nbién supo p es a una a ención esme ada a la poesia ca alana: capaz de esc ibi una ulga cancioncilla española en el ono de las de I adie pe o a nbién unas <<sen idas y elegan es melodias an í esis comple a, y es de deci lo odo de una ez, de las alcan a illas an imusicales de Don o~.~~. O o g an ol idado de la musicologia espa iola, y sob e el que Ped ell llamó la a ención en su ob a O ien aciones, he Gab iel Rod íguez: ni Salaza , ni nin- guno de 10s g andes dicciona ios españoles de música47 siquie a mencionaban su nomb e. Ped ell ecoge en O ien aciones las páginas que en aquel dia de 1902, con mo i o de la mue e de Rod íguez, dedica a <<a la memo ia del en añable amigo>>48. De es as palab as se in ie e que 10 mis des acado de aquel 46 PENA y GoÑI, A., <<Boce os musicales (IV). Fe min Ma ia Ál a ez . En C ónica de la Música. Re is a Semanal y Biblio eca Musical, núm. 19 del 30 de ene o de 1879. Peña y Goñi se e e ía con el apodo de <<Don Opn al composi o An onio de la C uz, que ambién se especializó en el gene o cancionís ico y que ue idiculizado con es e nomb e po el c i ico asco, según nos ansmi e el p opio Ped ell en su Dicciona io biog ájico-bibliog ájico ..., debido a la mania que C uz enia de-pone núme o de opus a sus ob as. El juicio a o able sob e la p oducción can- cionis ica de Al a ez es un pun o,de acue do en e Ped ell y Peña y Goñi, Es mis, muchas de las ases dispensadas po Ped ell a Al a ez pa ecen habe salido de la pluma del asco en el a iculo ci ado. Y ya habia ad e ido ambién Peña y Goñi las in luencias ancesas en la ob a de Al a ez, además de la p o unda esencia española y la a ención a la lí ica ca alana: esa había sido la opción de Al a ez aan es de cae en la mania de deshil ana co cheas sin o den ni concie o, o disloca ca a inas esc i as eien e años an es po el p ójimon. 47 NO apa ece ci ado ni en el Dicciona io de Luisa Lacal, ni en el de Fa gas y Sole , ni en el de Pahisa, ni en el de Pena y Anglbs ni en el de Rica Ma as. Cu iosamen e ampoc0 apa ece eco- gido siquie a su nomb e en el Dicciona io biog ájico y c i ico de músicos alencianos de José Ruiz de Liho y, ob a p emiada en 10s Juegos Flo ales de 4Lo Ra -Pena u en el año de 1900, época en la que Gab iel Rod iguez aún i ia y e a un pe sonaje ela i amen e conocido en cie os cí cu- 10s musicales, an o en Mad id como en Ba celona. 48 PEDRELL, E, O ien aciones (1892-1902). Pa is, Paul Ollendo , 1911. Capi ulo XXIX: Velada en hono de Don Gab iel Rod iguez y Benedic o, celeb ada en el A eneo de Mad id (1902). En 1903 se publica ia un pequeño olle o sob e la elada celeb ada con mo i o de la mue e de Gab iel Rod iguez, que se habia celeb ado el 24 de mayo de 1902 bajo la p esidencia de don Segismundo Mo e . Gume sind0 Azcá a e leyó una Biog a ia ( ep oducida en el apéndice XIV de O ien aciones) y pos e io men e se p onuncia on es discu sos (po Mo e , Echega ay y el mismo Ped ell). El ac o e mina ia con la ejecución de a ias composiciones de Gab iel Rod iguez, conc e amen e a ias melodias o Liede (como asi ue on exp esamen e denomina- dos) de la mano de la can an e Mana Soledad Ma inez y José Güe os. La admi ación en e Ped ell y Rod iguez e a mu ua, siendo es e Úl imo uno de 10s p ime os de enso es de las eo ias ped ellianas y un apoyo cons an e mien as Ped ell esidió en Mad id. FELIP PEDRELL: LA DIF~CIL CONVIVENCIA DE LO POPULAR Y LO CULTO 323 composi o po a$ción y ambién c i ico musical49, ue su c<Colección de melodias>,, <<in imidades de un alma pod ían i ula seu según el p opio ped ellso. En o a ocasión Ped ell habla de << lo es sua es y ie nas de su inspi ación musi- cal~. De nue o acude a exp esiones de alan e omán ico pa a elogia una p o- ducción que se ca ac e iza, p ecisamen e, po se un exponen e de 10 que podia habe sido un Lied hispano con una ue e ca ga omán ica, de aspi aciones mis uni e sales que las jugosas canciones españolas de ~l a ez~'. No s610 Ped ell se dejó seduci po la pe sonalidad es é ica de es e au o : a 61 se e i ió ambién Sal ado Gine de 10s Ríos, en un a iculo i ulado <<Sob e la Ins i ución y el ~onse a o io~~~. Si bien es cie o que la mayo ía de sus 49 Ped ell ecue da en su discu so que di e sos a ículos y esc i os de c í ica de Rod íguez ue on publicados en el ex anje o, aunque no especi ica donde, sugi iendo incluso la publicación de una an ológica de sus esc i os c í icos. Menciona especialmen e su juicio co npa a i o ace ca de Pales ina y Vic o ia ecogido en Les o igines du héa e ly ique modeme, así como sus juicios y opiniones sob e el aconcep o es é ico del d ama li ico modemon ecogidas en Ri is a I aliana. En ealidad, se puede conside a a Rod íguez como uno de 10s p ime os de enso es de Ped ell y a dien e wagne is a. Gab iel Rod íguez ue además colabo ado de la e is a musical La C ónica de la Música desde ma zo de 1881, según nos cuen a Saldoni en su dicciona io. 50 Las melodías de Gab iel Rod íguez ue on publicadas en Ba celona anónimamen e a a és de un Album de ca ác e an ológico i ulado Colección de Melodias pa a can o y piano po Juan Bau is a Pujol. 5' En el ma co de la p oducción cancionís ica de la segunda mi ad del siglo XLX en España, según Ca los Gómez Ama , es as canciones de Gab iel Rod íguez son las que más se ace can al mundo del Lied, a i mando que se a a de un a alioso in en o de al o oman icismo que puede se una excepción en su iempo),. GOMEZ AMAT, C., His o ia de la música espa iola: El siglo XIX. Volumen 5. Alianza Música, Mad id, 1984, p. 99. Coincide el juicio con empo áneo con 10s gus os de Ped ell en es e campo. Gómez Ama al pun ualiza la idea bhica de Sopeña sob e el desconocimien o del Lied en España y el e aso en ecibi la música demana, ecue da a Gab iel Rod íguez como uno de 10s exponen es bhicos de lo que pod ia conside a se como el inicio de un Lied hispano. A i ma Gómez Ama : xSi nues os composi o es, en gene al, cul i an du an e el siglo XIX la omanza o a canción popula is a, encon amos, po ejemplo, un ace camien o al campo del e dade o Lied en la ob a, no de músicos p o esionales, sino de a icionados de alen o, como en el caso de Gab iel Rod íguez,. 52 En Es udios sob e a es indus iales y ca as li e a ias de Sal ado Gine . Ci ado en la ob a de Ca los Gómez Ama , op. ci , p. 260. Gómez Ama ecue da que Ra ael Mi jana ci a a Gab iel Rod íguez en é minos elogiosos. En él Gine se e e ia a uno de 10s p oblemas g a es a 10s que se en en aban en nues o país in é p e es y composi o es: la al a de una cul u a musical desde la Óp ica de la his o ia del a e, la es é ica y la his o ia de la música (una de las cla es del nacionalis no egene acionis a de Ped ell y de sus asuceso esu, Falla y 10s miemb os de la gene- ación de la República, que inicia án la in lexión de dicha endencia). Gab iel Rod íguez ue un pione 0 a la ho a de p opone una educación musical desde nue os plan eamien os, in en ando sen a las bases de una e dade a es é ica musical, desde su posición en la Ins i ución Lib e de Enseñanza. Ped ell elogia ia sus ealizaciones en el ma co de la Ins i ución Lib e de Ense ianza y del A eneo, que die on u o en la dedicación p es ada a emas que has a en onces no habian a aído a demasiados p o esionales de la música, a sabe , 10s medios de exp esión musical, 10s géne os musicales ( eligioso, d amá ico y sin ónico), el o igen y na u aleza de la música, el pode CELSA ALONSO con empo 6neos conside a on a Rod íguez un composi o a icionado, Ped ell po el con a io a i ma que: Cul i ó la música, no como me o a icionado de gus os ilus ados sino como écnico que ha p o undizado odos 10s sec e os p ác icos del a e de compone , desen añándolos y es udiándolos en 10s mejo es a adis as an iguos y mode no~~~. Acaso Ped ell no se pe ca aba de que Rod iguez en es e pun o habia sido an au odidac a como 61 mismo. Gab iel Rod iguez pa icipaba en g an medida del nacionalismo y wagne ismo ped ellianos desde un pun o de is a ideológico. Sin emba go, en sus Liede y melodías no se ap ecia una huella in ensa de aquella subs ancia popula que e a an esencial, o-al menos és a no se hace e iden e supe icialmen e. Tal ez po que soponía que la música de cáma a debia es a abie a a o as al e na i as y que e a necesa io acudi a 10s modelos eu opeos. Alemania podia se una ~pción~~. Po o o lado, Ped ell habla de cce oluci6n p og esi a)) en la p oducción musical de Rod íguez, pe o no indica en qué sen ido se p odujo al e olución desde el pun o de is a es ilís ico, sino que alude a dis in os es ímulos emo- cionales, sen imen ales o espi i uales, como que amos llama los. Su Colec- ción de Melodías es pa a Ped ell: Todo un p oceso de in imidades [...I: e apas de ho as de amo , de expansiones y consuelos a ancados a las cue das del piano; con idencias de un alma, comunicadas a las aguedades de la música.. . Es asimismo un p oceso de ans o mación de es ilos, en el que las ingenuidades y sin- exp esi o de la música y cie as e lexiones sob e la música da came a (la cenicien a de nues o país): emas odos ellos que ienen mucho que e con el idea i0 omán ico. Cuando Ped ell se hace ca go de su cá ed a en el Conse a o io de Mad id en 1895, consegui á inaugu a una clase de His o ia y Es é ica de la Música. 53 PEDRELL, E, O ien aciones (1892-1902). Op. ci , p. 226. 54 Gab iel Rod iguez celeb aba en su esidencia eladas musicales semanales de ca ác e amilia a las que asis ian amigos in imos, en e 10s que se encon aba Ped ell. Y es muy signi ica- i o que Ped ell se haga eco, p ecisamen e, de aquellas ob as de gene o de 10s Liede alemanes que se in e p e aban en aquellos concie os ocales. Teniendo en cuen a la limi ada di usión de la música ocal alemana en nues o país du an e el siglo x x (al ma gen de piezas ex aídas de algu- nas ópe as conc e as, de Flo ow i simila es), en e a la impo an isima in luencia de la mélodie y omance ancesas o la música ocal i aliana, es e da o es muy in e esan e en la medida en que ayuda a explica en pa e la es é ica de Gab iel Rod iguez, que se aleja del populismo de ena andaluza en boga du an e casi odo el siglo y op a po una in o e sión y depu ación exp esi a más aco de con la es é ica alemana. FELIP PEDRELL: LA D~F~CIL CONVIVENCIA DE L0 POPULAR Y L0 CULTO 325 ce idades de las melodias de aye , ayan en g andilocuencias sono as cuando o ma y ondo han sido domeñados po una in eligencia supe io ; cuando po el co azón han pasado pena, dolo es y desengaños; cuando se ha sen ido muy hondo odo 10 que un alma ha con iado al pen ag ama; odo aquell0 que, po in imo, a a ez sale del co azón del homb eS5. Ped ell sub aya el doble p oceso de p oduc i idad que se ad ie e en la ci ada colección, es deci , un p oceso de indole musical y o o de indole poé ica; habla incluso de una especie de subs a um ideal que ni es poesia ni música, sino una especie de cc usión de dos emanaciones en una ib ación, en una más al a inspi ación, en algo que no iene ni end á jamás nomb e en el lenguaje human~>>~~. Es as ases de Ped ell esul an ab umado amen e omán icas en 191 1 y ab en una ia in e esan e a 10s composi o es a caballo en e el siglo XIX y el xx en el ma co del Lied, eniendo en cuen a que, a pesa del des ase c onológico que el10 suponia, e a ine i able que el Lied hispano pasase po una e apa necesa ia de oman icis no que habia enido, según Ped ell, an pocos cul i ado es. El mismo Ped ell 10 habia in en ado, signi ica i amen e, en una de sus colecciones más mis e iosas: ~ais~~. Reco demos las palab as de Ped ell: La in imidad y exal ación con que ue on esc i os 10s lais, edábanme comunica los al público, y yo mismo me di palab a de no publica los jamás, a pesa de que 10s gé menes de muchas composiciones u u as mias han de busca se en esos lais, y en la co ien e sua e y pu a de a ec os que en añan, an encumb ada en la o ma y en el ondo que el mismo se , la muje , o la emanación que 10s e ocó, si no 10s ha ol idado, acaso, no pudo comp ende los en onces, y si 10s ha comp endido aho a j a de!, jmüy a de!, idemasiado a de! sen i 6 dolo oso queb an o[. . .] En 10s Pi ineos, en la nisma Celes ina, y en Lo Com e 1'A nau hay sen- imien os de cosas honda y is emen e i idas, cuyos gé menes in imos de oda in imidad b o a on de esos lais, i ulo p o enzalesco-poé ico, que iene pa a mi un signi icado supe io [. . .] de sen imien os de cosas honda y is emen e i ida^^^. PEDRELL, F.,O ien aciones (1892-1902). Op. ci , p. 229. 56 PEDRELL, F.,O ien aciones (1892-1902). Op. ci , p. 229. 57 Colección de ca o ce núme os con ex os ca alanes de I.A. de B. que o man una especie de ciclo o <<conjun 0 poé ico ín imow, mo i ado po un suceso pe enecien e a la ida sen imen al del au o , en elación con cie o desengaño p o ocado po una muje . Es impo an e seiiala que el concep o de ciclo a la mane a de 10s alemanes no es aba a aigado en España y, en es e sen ido, la colección iene g an impo ancia, pues ecue da, al menos en el plan eamien o, a 10s ciclos schu- mannianos. 58 PEDRELL, F., Jomdas de A e (1841-1891). Op. ci , p. 146. CELSA ALONSO El oman icismo ambién se hace e iden e en una se ie i ulada La P ima- e a de doce Liede con ex os ca alanes de F anqesc Ma heu de 1880, que no u ie on éxi o alguno. De nue o, en el plan eamien o de es a colección sub- yace el concep o de ciclo ccenlazados odos po una nisma idea poé ican y de nue o Ped ell uel e a insis i en sus Jo nadas de A e en la elación en e 10s <<desdoblamien os na u ales, a a és del iempo, de las ideas mad es,, que ea- pa ece án en sus ópe as Los Pi ineos, Celes ina y Lo Com e 1'A nau. Pa ece que su in ención e a la de lle a a e ec o la máxima de que el d ama lí ico debia se el Lied eng andecido. Se uel e a lamen a de la poca acogida que iene el géne o en e el públic0 español y menos aún cuando es aban esc i os en una lengua <<que no e a o icial pa a la música de ~alónu~~. El oman icismo de Ped ell apa ece po doquie , an o en elación a sus p oducciones como a las ajenas; se e, po ejemplo, en la di isión que p o- pone pa a la colección de Gab iel Rod íguez, que no a iende an o al es ilo (pensemos que la ob a aba ca un espec o c onológico de cua en a y cinco años) como a 10s es ímulos emocionales y que Ped ell i ula del siguien e modo: - Las ho as de amo (1 846- 1850) - Las ho as is es (1862-1868) - Las ho as pos e as (1 890-1891). Además de las cons an es e e encias omán icas, a la is a de 10s ex os u ilizados po ~od í~uez~~, 10 mis in e esan e de 10s juicios ped ellianos sob e la colección se lee en e líneas en el análisis de la úl ima e apa compo- si i a de Rod íguez: esas llamadas <<ho as pos e as,,. Es como si las dos an e- io es hubiesen sido una especie de p epa ación pa a la consecución de un ideal es é ico y es ilís ic0 que llega, inalmen e, en sus úl imas composiciones y que con empla, incluso, la adopción de una especie de declamación mis pa ecida a un eci a i o que a una melodia que, en Úl ima ins ancia, se pone en elación con el ideal wagne iano de melodía in ini a. Rod íguez, con al as islumb es écnicas de o ma y es é icas de ondo, no compone ya sob e las palab as de Leopa di una melodia, sino un eci a i o, 10 que el mismo Wagne llama ía una melodia in ini a, una melodía que no p incipa ni acaba, sino que se expande en una aspi ación 59 PEDRELL, E,Jo nadas de A e (1841-1891). Op. ci , p. 156. 60 ES in e esan e des aca que Rod íguez u iliza ex os i alianos (Luigi Ca e , Ca ducci y Leopa di), anceses (Vic o Hugo), alemanes (Ludwig Uhland) y cas ellanos (las Elegias de Ven- u a Ruiz Aguile a, las Rimas de Bécque y un ex o de Víc o Balague ). humana, jamás ex inguida, y da idea de L'in ini o, e ocado po el ndmen de Leopa di[. . .I6'. ~Acaso e a ese el u u o augu ado po Ped ell pa a la melodia de cáma a, e a ese el camino a segui ? Hoy en dia, c eemos que es necesa io hace un es ue zo a a in en a dilucida si ealmen e exis ió una mani es ación ocal en España que pudié amos conside a análoga al Lied alemán y en qué consis- ió és a ealmen e: es e p oblema segu amen e se 10 plan ea ía en su momen o Ped ell. El p oblema undamen al eside en que si excluimos aquellas a moniza- ciones de can os popula es andaluces con un cla o obje i o come cial, de ca ác e dis in o al que obedecen las ecopilaciones y ediciones de cancio- ne os con un obje i o más especí icamen e c olk-ló ico~, debemos plan ea - nos qui alo hemos de da a la canción cul a de inspi ación populis a, musicalmen e muy pob e y condicionada po una se ie de ópicos cul u ales y educacionales que ienen que e con la idiosinc asia de la sociedad española dieciochesca y decimonónica. Si decidimos no conside a al linea cancionis- ica como 10 su icien emen e in e esan e pa a da le un signi icado análogo al Lied, y excluimos asimismo las ulga es imi aciones i alianas (las hay a cien- os) y las canciones con ex os anceses, poc0 nos queda. Pod ían sal a se las canciones de Gomis, de Ca nice , y algunas p oducciones espo ádicas de au o es he e ogéneos como Guel enzu, Monas e io, Adalid, Masa nau, Gab iel Rod íguez, Ped ell y algunos nomb es mis. Llamémosla melodia, Lied o canción española, 10 cie o es que el géne o u o algunos p o agonis as insignes en el sigla XIX. Pe o en conjun 0 dan la imp esión de se esca ceos (no odos de la misma signi icación) en busca de dis in as opciones es é icas, que no log a ian usiona se cla a nen e en un ideal es é ico común pa a el lied español. Es p obable que ue a Fe min Ma ia Al a ez el único que supo man ene se en un ni el de e sa ilidad y de lucidez, jus o a medio camino en e el andalucismo de salón y la linea de la omanza de in luencia eu opea: pe o Ál a ez e a un a icionado mecenas. Aún al a mucho iempo has a que es e ema llegue a in es iga se con la p o undidad que equie e. Ni siquie a con el ad enimien o de la ilogia Albéniz-G anados-Falla, las ob as de Tu ina y las p oducciones de la Gene ación del 27 exis ió una es é ica homogénea. Incluso en onces, den o de cie a unidad de c i e io, aún hab á dis in as al e na i as y p opues as que ya Ped ell habia in uido: la a mo- nización de can os popula es (en su doble e ien e de nacionalismo asno- PEDRELL, F.,O ien aciones (1892-1902). Op. ci , p. 230. CELSA ALONSO chado y nacionalismo p og esis a62), la es é ica omán ica de Tu ina y la e ocación del majismo dieciochesco plan eado po G anados como al e na i a mis aco de con el nue o siglo que el andalucismo de ma ones y con abandis- as (al menos desde un pun o de is a ideológico). Segu amen e Ped ell había in uido la magni ud del p oblema. 62 Habna que ma iza muy bien cua1 es la di e encia en e uno u o o.