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Teorías de causación y explicación : ¿necesariamente verdaderas o dominio-específicas?

Humphreys, Paul

Abstract

En Humphreys [2000] argumenté que dado que están basadas en cantidades conservadas, las últimas teorías de la causación y la explicación de Salmon requieren un compromiso con una forma de fisicalismo bastante radical, haciendo la teoría difícil de aplicar a fenómenos sociales, económicos y psicológicos. Este compromiso parecería estrechar considerablemente el alcance de las teorías a menos que una vasta reducción de las ciencias sociales y psicológicas a la física pueda ser alcanzada. En el presente trabajo argumento que el contenido empírico inherente a las teorías de Salmon, aunque presente todavía, es menos problemático de lo que pensé en [2000] y esto hace que problemas filosóficos involucrados en su evaluación sean menos severos de lo que podrían parecer. Es más, el grado de compromiso con el fisicalismo requerido por las teorías más maduras de Salmon es mínimo. La combinación de realismo y empirismo en las teorías de Salmon requiere menos cambios en los métodos filosóficos de lo que podría esperarse.

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Resumen En Humphreys [2000] argumenté que dado que están basadas en cantidades conservadas, las últimas teorías de la causación y la explicación de Salmon requieren un compromiso con una forma de fisicalismo bastante radical, haciendo la teoría difícil de aplicar a fenómenos sociales, económicos y psicológicos. Este compromiso parecería estrechar considerablemente el alcance de las teorías a menos que una vasta reducción de las ciencias sociales y psicológicas a la física pueda ser alcanzada. En el presente trabajo argumento que el contenido empírico inherente a las teorías de Salmon, aunque presente todavía, es menos problemático de lo que pensé en [2000] y esto hace que problemas filosóficos involucrados en su evaluación sean menos severos de lo que podrían parecer. Es más, el grado de compromiso con el fisicalismo requerido por las teorías más maduras de Salmon es mínimo. La combinación de realismo y empirismo en las teorías de Salmon requiere menos cambios en los métodos filosóficos de lo que podría esperarse. Palabras clave: causalidad, explicación, W. Salmon, estatus modal de la causalidad, C. Hitchcock, cantidades conservadas. Abstract In Humphreys [2000], I argued that as they are based on conserved quantities, Salmon’s latest theories of causation and explanation require a commitment with a quite radical form of»physicalism, making the theory difficult to apply to social, economic and psychological phenomena. This commitment would seem to curtail the scope of the theories considerably unless a vast reduction in the social sciences and psychological to physics can be achieved. In the present study, I argue that the empirical content inherent in Salmon’s theories, though still present, is less problematic than what I thought in [2000]. This, in turn, makes the philosophical problems involved in evaluating it less severe than what they might seem. What is more, the degree of commitment to physicalism required by Salmon’s more mature theories is minimal. The combination of realism and empiricism in Salmon’s theories requires fewer changes in philosophical methods than what might be expected. Key words: causality, explanation, W. Salmon, modal status of causality, C. Hitchcock, conserved quantities. * Traducción: Favio Calá. Enrahonar 37, 2005 19-33 Teorías de causación y explicación: ¿necesariamente verdaderas o dominio-específicas?* Paul Humphreys Universidad de Virginia Enrahonar 37 001-223 1/8/06 10:04 Página 19 1. Introducción En el transcurso de su viaje desde el modelo de explicación de relevancia estadística a través de la justificación causal, hasta la teoría de cantidades conservadas, Wesley Salmon fue responsable de un significativo número de cambios en nuestra manera de pensar sobre la explicación y sobre la causación. Quizás la contribución más profunda que hizo a la literatura en estos temas fue su insistencia en que la justificación óntica1tanto de la explicación como de la causación era plausible. Este tipo de realismo científico —insistía Salmon— tenía que ser compatible con una forma reconocible de empirismo. Y al hacer esto, pareció hacer la tarea de construir y evaluar una teoría satisfactoria de explicación mucho más difícil de lo que había sido hasta entonces. Porque, a diferencia de la mayoría de las teorías previas de la causación y la explicación, las teorías ónticas de Salmon parecen estar basadas en hechos empíricos en lugar de basarse en análisis conceptuales y son, si verdaderas, contingentemente verdaderas. Una de las grandes ideas de Salmon es que debemos entender el mundo en sus propios términos, en lugar de insistir en que es necesario un único marco explicativo a priori. Esto es exactamente lo que un realista científico debería exigir. Si nuestro mundo hubiera sido diferente y desprovisto de procesos causales, entonces tendríamos que explicar las cosas de otra manera. El realismo de Salmon está, no obstante, inclinado en una dirección particular. En Humphreys (2000) argumenté que, dado que están basadas en cantidades conservadas, las últimas teorías de la causación y la explicación de Salmon requieren un compromiso con una forma de fisicalismo bastante radical, haciendo la teoría difícil de aplicar a fenómenos sociales, económicos y psicológicos. Este compromiso parecería estrechar considerablemente el alcance de las teorías a menos que una vasta reducción de las ciencias sociales y psicológicas a la física pueda ser alcanzada. Actualmente, pienso que el contenido empírico inherente a las teorías de Salmon, aunque presente todavía, es menos problemático de lo que 20 Enrahonar 37, 2005 Paul Humphreys 1. N. T. He traducido el vocablo inglés ontic como óntico/a, aunque su uso no es extendido en castellano. En su lugar, podría haber puesto ontológico/a, pero éste tiene una traducción diferenciada al inglés —ontologic, que no es empleada por el autor. Asimismo, he utilizado el mismo criterio parar traducir causation como causación y no como causalidad. Sumario 1. Introducción 2. El estatus modal de las teorías de la causación y la explicación 3. El estatus de la teoría de Salmon 4. Las críticas de Hitchcock y la teoría híbrida 5. Una tensión residual 6. Las cantidades conservadas no son suficientes para la causación 7. Conclusión Referencias bibliográficas Enrahonar 37 001-223 1/8/06 10:04 Página 20 pensé alguna vez, y esto hace de los problemas filosóficos involucrados en su evaluación menos severos de lo que podrían parecer. Es más, el grado de compromiso con el fisicalismo requerido por las teorías más maduras de Salmon es ciertamente mínimo. Todo junto, esto sugiere que la combinación de realismo y empirismo en las teorías de Salmon requiere menos cambios en los métodos filosóficos de lo que podría esperarse. 2. El estatus modal de las teorías de la causación y la explicación Hay cinco clases de características que las teorías de la causación y, separadamente, las teorías de la explicación científica, pueden poseer. La mas familiar es que son necesariamente verdaderas2, donde la modalidad es necesidad metafísica, i. e. lo que la teoría dice sobre causas y explicaciones, es verdadero en todos los mundos posibles. Éste es el enfoque tomado normalmente por aquéllos que desean definir la causación, como hizo, por ejemplo, David Lewis3. Así que si se suscribe una teoría contrafáctica de la causación, no es ningún accidente que las causas resulten en nuestro mundo tales que si el evento causa no hubiera ocurrido, entonces el evento efecto tampoco ocurriría. Que esto debe ser cierto radica en la naturaleza misma de la relación causal. Cualquiera que sea la forma del mundo, dondequiera que haya una relación causal, éste debe tener las propiedades estipuladas en la definición. Ésta es una propiedad familiar a cualquier versión alcanzada mediante el análisis conceptual. Como una segunda, aunque menos interesante, posibilidad, una teoría de la causación y la explicación puede involucrar la necesidad conceptual, i. e. es imposible para agentes cognitivos similares a nosotros concebir consistentemente un contraejemplo a la teoría. ¿Cuál es la fuerza de la imposibilidad en esta afirmación? Ello depende de su teoría de la mente. Mi propia posición, debido a que sostengo que las propiedades psicológicas surgen de propiedades bioquímicas y físicas, es que la imposibilidad adecuada para esta postura es una imposibilidad nomológica, pero otros, especialmente aquéllos que se adhieran a algún tipo particular de postura superveniente, pueden ser capaces de argumentar que ésta involucra una imposibilidad metafísica. La necesidad conceptual es más débil que la necesidad metafísica, ya que ésta permite que pueda haber mundos cuya estructura causal es conceptualmente ininteligible para nosotros, mundos dentro de los cuales las causas operan pero en formas que nunca podemos comprender. Como tercera posibilidad, las teorías de la causación y la explicación pueden recurrir a la necesidad nomológica, i. e. la teoría de la causación o la expliTeorías de causación y explicación Enrahonar 37, 2005 21 2. Debo suponer que todas las teorías que discuto son verdaderas, para evitar el uso permanente de «si es verdadero, entonces es necesariamente verdadero» e hipotéticos relacionados. 3. Lewis (1973 y 1986). Debido a que la versión definitiva del artículo posterior de Lewis, «Causación como influencia», no ha sido publicado en el momento de escribir éste, no he clasificado esa teoría. Enrahonar 37 001-223 1/8/06 10:04 Página 21 cación es verdadera en todos los mundos que tienen las mismas leyes científicas que el nuestro, pero puede haber otro tipo de causación en mundos con leyes diferentes. El hecho de que las posibilidades nomológicas puedan involucrarse tanto en el segundo como en el tercer tipo de posibilidad, no hace del segundo tipo un caso especial del tercero. Sostener que es nomológicamente posible o imposible para un agente cognitivo concebir un contraejemplo de una teoría es bien diferente que afirmar que tal posibilidad nomológica existe o no. Que las mentes sean capaces, a pesar de estar físicamente implementadas, de trascender, dentro de la esfera conceptual, aquéllo que es nomológicamente posible, es una cualidad sorprendente. Estos tres tipos de necesidad pueden contrastarse con una cuarta cualidad que puede detentar una teoría de la causación o la explicación, aquélla de ser universalmente verdadera, independientemente del ámbito de estudio. Aunque no es indispensable que exista un contenido modal para este tipo de teoría, ésta sigue haciendo una afirmación sorprendente —que existe un conjunto uniforme de características detentadas por todas las causas. Ésta sostiene, entre otras cosas, que no existe ningún tipo de causación especial para la física o especial para la psicología. El último tipo de teoría causal o explicativa es aquélla que es dominio-específica o tópico-específica, aquélla que es verdadera para algunos ámbitos pero inaplicable a otros. Para que una teoría sea tópico-específica, se requiere que sus condiciones de adecuación o bien hagan referencia esencial a algún ámbito específico o ámbitos específicos o bien excluyan la aplicación de esas condiciones a cierto tipo de ámbitos. Estas divisiones son importantes porque afectan la forma en que valoramos la verdad de estas teorías. Los análisis a priori tradicionales pueden acercarse eficazmente al estatus de verdad de las teorías de la causación y la explicación metafísicamente o conceptualmente necesarias, pero cada una de estas teorías requiere conocimiento, empírico, adicional. Cuanto más dominio-específica sea la teoría, más científica y menos filosófica parecerá. Esta objeción a las teorías dominio-específicas no es insuperable, pero sí demanda que se diga algo explícito acerca de cómo deben ser juzgadas. 3. El estatus de la teoría de Salmon Las dos principales divisiones utilizadas en la taxonomía anterior, en teorías necesarias versus teorías contingentes, y la quizás menos familiar en teorías universales versus teorías dominio-específicas, permiten que las cuatro combinaciones sean lógicamente posibles. Pueden existir teorías dominio-específicas necesariamente verdaderas y teorías universales contingentemente verdaderas, así como teorías dominio-específicas contingentemente verdaderas y teorías universales necesariamente verdaderas. Los análisis más tradicionales de la causación pretenden ser tanto universales como necesariamente verdaderos. En contraste, si la estructura de nuestro mundo es tal que una reducción ontológica de todos los ámbitos de todas las demás ciencias a la física es posible, pero 22 Enrahonar 37, 2005 Paul Humphreys Enrahonar 37 001-223 1/8/06 10:04 Página 22 esta reducción es un hecho contingente sobre nuestro mundo, entonces una teoría de la causación que fundamenta la causación en los procesos físicos arrojará una teoría contingentemente verdadera pero universal. Como una tercera posibilidad, debido a que la teoría de la transmisión de energía de David Fair es nomológicamente necesaria y, si el tipo de reducción recién discutido no es posible porque las leyes de ciertas ciencias no-físicas son sui generis, entonces la de Fair será una teoría nomológicamente necesaria pero dominio-específica4. Mi atención en este artículo está centrada principalmente en el estatus de las teorías de Salmon y, para valorar sus versiones finales de la causación y la explicación, necesitamos trazar la historia intelectual que llevó a su desarrollo. El enfoque preliminar de relevancia estadística de Salmon (1970) rebaja las bases de esperabilidad nómica de los modelos de explicación deductivo-nomológico e inductivo-estadístico de Hempel, al mostrar que los eventos con bajas probabilidades pueden ser explicados. Esto fue hecho citando factores que asignaban eventos a clases de referencia objetivamente homogéneas. Explicar un evento era asignarlo a la más amplia de dichas clases (géneros) de referencia, donde a esta clase se llega mediante especificaciones sucesivas de factores estadísticamente relevantes. Como dicha teoría necesita distinguir las asociaciones estadísticas que son el resultado directo de conexiones causales de aquéllas que no lo son, Salmon empezó a construir una teoría de la causación probabilística. Sin embargo, la tarea de completar la teoría de la causación puramente estadística de Hans Reichembach resultó elusiva para Salmon. Enfrentado con el problema de distinguir entre simples correlaciones y relaciones causales genuinas, Salmon decidió considerar las relaciones estadísticamente relevantes como, simplemente, el punto de partida evidencial de las explicaciones; una base que en sí misma debía ser explicada. Esto fue hecho en términos de una ontología de procesos espacialmente continuos y de interacciones entre estos procesos. El criterio para un proceso causal genuino, en oposición a un pseudoproceso, consistía en su habilidad para alterar su estructura después de una interacción. Este proceso pareció tener una consigna contrafactual implícita en él —¿qué pasaría si se introdujera una marca?— y empiristas concienzudos como Salmon no querían fragmentos de consignas contrafactuales. Debo añadir que no sólo fueron reparos empiristas los que llevaron a Salmon a rechazar los contrafácticos, sino una insatisfacción con su dependencia del contexto: «Una parte importante de la motivación para [el cambio desde la visión de procesos marcados a la visión de cantidades conservadas] fue una aversión a los contrafácticos. Yo estaba buscando conceptos causales completamente objetivos; los contrafácticos son notoriamente dependientes del contexto» (Salmon, 1977, p.470). Así que, siguiendo la Teorías de causación y explicación Enrahonar 37, 2005 23 4. No tengo conocimiento de ninguna teoría de causación o explicación dominio-específica metafísicamente necesaria, pero tales cosas son ciertamente posibles. En matemáticas, por ejemplo, la aritmética y la geometría son necesariamente verdaderas pero dominio-específicas. Enrahonar 37 001-223 1/8/06 10:04 Página 23 pauta de Phil Dowe (1992a), la causación fue considerada, en cambio, como la transferencia de cantidades conservadas: «[…] los procesos causales transmiten cantidades conservadas; y, en virtud de este hecho, son causales […] (Salmon, 1994, p. 303). La versión de la explicación de Salmon basada en la teoría de causación de las cantidades conservadas es un ejemplo directo de una teoría contingente dominio-específica. Salmon fue bastante explícito sobre esto cuando escribió: «Lo que constituye una explicación adecuada depende crucialmente, pienso, del tipo de mundo en el que vivimos; más aún, lo que constituye una explicación adecuada puede diferir de un dominio a otro en el mundo real […] la concepción óntica dirige la atención hacia los mecanismos que realmente operan en el dominio en que la explicación es buscada» (Salmon, 1985, p. 299). Salmon también sostuvo que las explicaciones ónticas generalmente están cimentadas en causas: «De acuerdo con la concepción óntica —al menos como yo lo veo—, una explicación de un evento involucra la exhibición de ese evento como si estuviera inmerso en su red causal y/o mostrara su estructura causal interna» (Salmon, 1985, p. 298). Pero él también permite que las explicaciones causales sean una subclase de la clase más general de explicaciones ónticas: «[…] las explicaciones causales del talante recién discutido son adecuadas y apropiadas en muchos dominios de la ciencia, pero otros mecanismos —posiblemente de un estilo radicalmente no-causal— operan en el dominio cuántico»5(Salmon, 1985, p. 298). Esta falta de universalidad está en marcado contraste con la situación de los modelos de explicación científica deductivo-nomológico e inductivo-estadístico de Hempel, ya que ambos son metafísicamente necesarios. (Los empiristas lógicos, desde luego, se habrían horrorizado con esa terminología.) Éstos son necesarios y también universales, debido a que su concepto central de esperabilidad nómica basado en la inferencia lógica es aplicable independientemente del ámbito tratado, ya que para aquellos contenidos o mundos carentes de leyes —un candidato famoso y controvertido fue la historia— simplemente no existen las explicaciones hempelianas: «El requisito decisivo para toda explicación sensata radica en que ésta cobije el explicando bajo leyes generales»6. Pero, ¿qué sería de otros mundos en los cuales existiera materia de estudio distinta a la de nuestro mundo —supongamos, para tomar un caso elemental, que ha sido creada por la ingeniería genética una especie que no corresponde a ninguna de las categorías biológicas existentes en nuestro mundo? Aunque Hempel, hasta donde yo sé, no se refirió a este tipo de problemas, es razonable inferir a partir de la manera como sus teorías fueron presentadas que la esperabilidad nómica era fundamental para cualquier tipo de explicación 24 Enrahonar 37, 2005 Paul Humphreys 5. Salmon pasa a decir, en el siguiente párrafo, que podrían haber explicaciones ónticas nocausales y que podrían haber explicaciones mecano-cuánticas en las cuales no se involucran procesos causales continuos. 6. La cita es de la página 258 de la reimpresión de 1965, ligeramente revisada de Hempel (1948). Enrahonar 37 001-223 1/8/06 10:04 Página 24 científica adecuada y que aquellos casos de otros mundos deben concordar con su criterio de adecuación para las explicaciones7. De las otras teorías rivales de Hempel en el área de la explicación, la contexto-dependencia de las teorías pragmáticas no es una dependencia inherente a la materia de estudio. La relación de relevancia cambia de contexto a contexto debido a los intereses del interrogador, pero, mientras estos intereses pueden diferir en función de las áreas de investigación, éstos igualmente también pueden estar bien determinados por factores que son independientes de la materia de estudio. En cuanto a los enfoques unificacionistas, con frecuencia se ha señalado que el que sean, o no, universalmente verdaderos en nuestro mundo es una cuestión contingente, pero esa objeción subestima el nivel en que las motivaciones Kantianas están dirigiendo la teoría. De hecho, todo el propósito del enfoque unificador es borrar fronteras entre áreas que actualmente se consideran separadas. En contraste con su teoría posterior de cantidades conservadas, la versión original de relevancia estadística de Salmon era universal porque las relaciones de relevancia estadística en las que se basa la teoría son independientes de la materia de estudio. Determinar si un factor A es estadísticamente relevante para la frecuencia de otro factor B dentro de la clase referente R es, desde luego, una cuestión contingente, revelable sólo mediante el examen de secuencias de datos empíricamente generables, pero las relaciones de relevancia estadística en sí, al menos en el enfoque de las frecuencias relativas, descansan en relaciones aritméticas y, en consecuencia, pueden aplicarse sea cual sea el origen de los datos. Mencioné antes que el giro de Salmon hacia una teoría de cantidades conservadas parecía comprometerlo con el fisicalismo de manera bastante dramática. Existen pocas, si algunas, leyes de conservación en las ciencias sociales y, en consecuencia, el énfasis en las cantidades conservadas parece limitar seriamente el alcance de la teoría o comprometerlo con un programa de corte reduccionista o eliminacionista bastante extremo. Éste parece implicar que toda la causación antropológica y sociológica, por ejemplo, deben ser explicadas en términos de transferencia de masa-energía, momento angular y lineal, y otras cantidades conservadas. Y así, todas las explicaciones en esas ciencias deben finalmente estar dadas en términos de causación física. Acaso esto sea lo que los fisicalistas creen, y de manera rotunda esto mismo muestra el tipo de reduccionismo ontológico que origina los diversos problemas de la causación mental. Existe, en consecuencia, un cierto tipo de tópico-dependencia no eliminable en la justificación mediante cantidades conservadas de la causación, una dependencia en la disponibilidad de cierto tipo de física subyacente a todos los fenómenos que consideramos causales, y no hay razón para creer que esta dependencia debe sostenerse a través de todas las materias de estudio en todos los mundos posibles, sin importar si esos mundos son nomológica o metafíTeorías de causación y explicación Enrahonar 37, 2005 25 7. En el caso de las explicaciones D-N, esto resulta claro a partir de las cuatro condiciones de adecuación de Hempel para ese modelo (Hempel, 1948, p. 137-138). Enrahonar 37 001-223 1/8/06 10:04 Página 25 sicamente posibles. En contraste, análisis en términos de condiciones necesarias y suficientes, o aquéllos en términos de relaciones de relevancia estadística, no tienen ninguna dificultad al tratar con la causación social o económica, porque éstos son universales y, en consecuencia, pueden permanecer neutrales en el asunto del reduccionismo. Incluso la teoría de «procesos marcables» del período intermedio de Salmon puede ser, en principio, aplicable a cualquier ámbito material. Billetes marcados, estados de conciencia distorsionados, cambios en la estructura social, son todos ejemplos plausibles dentro de la economía, la psicología y la sociología, respectivamente. 4. Las críticas de Hitchcock y la teoría híbrida Así, las teorías de la causación y la explicación de Salmon no son necesariamente verdaderas ni universales. A pesar de esto, pienso que la teoría de Salmon es mucho más general de lo que puede parecer, a juzgar por las características discutidas en la última sección. Buena parte del énfasis es puesto por Salmon en lo que él llama «procesos causales e interacciones causales». Sin embargo, existe la posibilidad de una seria confusión en su uso de la palabra causal, una posibilidad compuesta por referencias no poco frecuentes a la transmisión de influencias causales. Podemos ver que el papel desempeñado por el término causal en estas referencias a los «procesos causales» es mínimo si reparamos en que una cantidad conservada puede ser transmitida mediante un proceso causal y que, más de una cantidad conservada, puede ser intercambiada durante una interacción causal. Si la transmisión de «influencia causal» fuera crucial para la causación, tendríamos el análogo de un problema de sobredeterminación causal para la teoría de cantidades conservadas. Así las cosas, cualquier cantidad conservada servirá para hacer causales el proceso y las interacciones y resulta irrelevante saber cual cantidad es intercambiada o conservada, siempre y cuando al menos una esté presente. Y, de hecho, los factores explicativos de la teoría final de Salmon no son, generalmente, aquéllos que hicieron las interacciones, y los procesos, causales. Bajo la presión de las críticas de Chris Hitchcock8, Salmon modificó su teoría a mediados de la década de 1990, de modo que ésta se convirtió en un híbrido. Apelando a las cantidades conservadas, se distingue entre procesos causales y pseudoprocesos, pero los factores explicativos de cualquier caso dado deben incluir aquellos factores que son estadísticamente relevantes. Dicho por Salmon: «En [la explicación científica y la estructura causal del mundo] caractericé la explicación científica como una estructura de dos andenes, consistente en relaciones de relevancia estadística, por un lado, y en procesos e interacciones causales, por el otro. Como resultado de los análisis de Hitchcock, diría ahora (1) que a las relaciones de relevancia estadística, en ausencia de procesos causales, les falta valor explicativo y (2) que a los procesos causales cone26 Enrahonar 37, 2005 Paul Humphreys 8. Véase Hitchcock (1995). Enrahonar 37 001-223 1/8/06 10:04 Página 26 xos, en ausencia de relaciones de relevancia estadística, también les falta valor explicativo. En varias discusiones me he centrado en (1) al punto de ignorar virtualmente (2) […] esto fue un error. Ambos son indispensables» (Salmon, 1997, p. 476.). Así, el nuevo énfasis en los factores estadísticamente relevantes dentro del enfoque de las cantidades conservadas restaura muchos de los ejemplos que hicieron inicialmente plausible el modelo de relevancia estadística. Explicamos la delincuencia en términos de hogares descompuestos, padres desempleados, economías deprimidas, y bajos niveles de educación, no en términos de cantidades conservadas. Desde luego, la conservación de masa-energía se mantiene también en la esfera social, pero no es la variable relevante. Esto significa que, a pesar del uso frecuente de ejemplos que involucran bolas de billar que colisionan, bolas de béisbol que rompen ventanas, puntos de luz que se mueven por la pared, y así sucesivamente, el papel desempeñado por los llamados «procesos causales en la explicación» es mínimo. Todo lo que se requiere es un compromiso con una forma de fisicalismo ampliamente mantenida, la visión de que cada propiedad no-física es portada por uno de los procesos causales, o, como yo prefiero llamarlos, «procesos portadores». En consecuencia, cada mecanismo económico, cada variable sociológica y cada propiedad psicológica debe ser transportada por un proceso portador físico. Y ya sea usted un reduccionista, un defensor de la superveniencia9, un dualista de propiedades o cualquier cosa distinta de un dualista de substancia o un idealista, éste es, de hecho, un pequeño compromiso. Éste no conlleva ningún grado de necesidad para la parte concerniente a los procesos e interacciones de la teoría de Salmon, aunque creo que uno podría argumentar que la necesidad nomológica de la visión óntica debería desprenderse de esta postura si se insistiera en leyes de conservación en lugar de insistir en simples regularidades. Adicionalmente, el hecho de que el principal papel explicativo sea desempeñado por los factores estadísticamente relevantes, significa que una considerable parte de la teoría explicativa, aunque ciertamente no toda, es independiente de la materia de estudio. 5. Una tensión residual Con todo, queda algo insatisfactorio en esta teoría híbrida de Salmon. Durante mucho tiempo, había existido una tensión en la teoría de Salmon entre, por una parte, la clase de ejemplos tipificados por el ejemplo de la sal embrujada, donde lo que resultaba importante era la relevancia o irrelevancia de las características citadas y, por otra parte, el tipo de consideraciones que fueron introducidas por ejemplos tales como la transmisión de características heredables y el decaimiento de átomos radioactivos, para los cuales no era importante el Teorías de causación y explicación Enrahonar 37, 2005 27 9. N. T. A falta de un término más común en castellano, traduzco supervenience por superveniencia (del latín superven re) que en filosofía se refiere a la dependencia (causal) en un conjunto de propiedades tales que cualquier cambio sólo puede ocurrir como consecuencia de un cambio en estas propiedades. Enrahonar 37 001-223 1/8/06 10:04 Página 27