Enfoques críticos y práctica de la geografía en España. Balance de tres décadas (1974-2004)
Abstract
El renovado interés que se observa a nivel internacional sobre los enfoques críticos en geografía (GeoForum, 2004; IV Conferencia Internacional de Geografía Crítica, 2005) es un buen motivo para hacernos reflexionar sobre la evolución de la geografía crítica en España desde el advenimiento de la democracia y aportar nuestra experiencia. A su vez, la historia política de España en los últimos treinta años ha creado un clima y un entorno muy propicios para el nacimiento o resurgimiento de un pensamiento crítico en geografía. El artículo analiza la evolución de la disciplina geográfica en nuestro país conjuntamente con la del contexto político y académico en que ésta se encontraba.
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Resumen El renovado interés que se observa a nivel internacional sobre los enfoques críticos en geografía (GeoForum, 2004; IV Conferencia Internacional de Geografía Crítica, 2005) es un buen motivo para hacernos reflexionar sobre la evolución de la geografía crítica en España desde el advenimiento de la democracia y aportar nuestra experiencia. A su vez, la historia política de España en los últimos treinta años ha creado un clima y un entorno muy propicios para el nacimiento o resurgimiento de un pensamiento crítico en geografía. El artículo analiza la evolución de la disciplina geográfica en nuestro país conjuntamente con la del contexto político y académico en que ésta se encontraba. Palabras clave: enfoque crítico, geografía española, contexto político y académico. Resum. Enfocaments crítics i pràctica de la geografia a Espanya. Balanç de tres dècades (19742004) El renovat interès que s’observa a nivell internacional sobre els enfocaments crítics en geografia (GeoForum, 2004; IV Conferencia Internacional de Geografía Crítica, 2005) és un bon motiu per fer-nos reflexionar sobre l’evolució de la geografia crítica a Espanya des de l’inici de la democràcia i aportar-hi la nostra experiència. Alhora, la història política d’Espanya en els darrers trenta anys ha creat un clima i un entorn molt favorables per al naixement o ressorgiment d’un pensament crític en geografia. L’article analitza l’evolució de la disciplina geogràfica al nostre país conjuntament amb la del context polític i acadèmic en què aquesta es trobava. Paraules clau: enfocament crític, geografia espanyola, context polític i acadèmic. Résumé. Critique approches et practice de la géographie en Espagne. Bilan de trois décennies (1974-2004) L'intérêt renouvelé qui est observé au niveau international sur les analyses critiques en géographie (GeoForum, 2004; IV Conferencia Internacional de Geografía Crítica, 2005) est un bon motif pour nous faire indiquer sur l'évolution de la géographie critique en Espagne depuis l'avènement de la démocratie et apporter notre expérience. À son tour, l'histoire politique de l'Espagne durant les dernières trente années a créé un climat et un environDoc. Anàl. Geogr. 45, 2005 139-148 Enfoques críticos y práctica de la geografía en España. Balance de tres décadas (1974-2004) Maria Dolors Garcia Ramon Universitat Autònoma de Barcelona. Departament de Geografia 08193 Bellaterra (Barcelona). Spain [email protected] Data de recepció: febrer del 2005 Data d’acceptació definitiva: abril del 2005 DAG 45 001-198 31/5/06 16:59 Página 139
nement très propice pour la naissance ou la résurgence d'une pensée critique en géographie. L'article analyse l'évolution de la discipline géographique dans notre pays conjointement avec celle du contexte politique et académique dans lequel celle-ci était trouvée. Mots clé : approche critique, géographie espagnole, contexte politique et académique. Abstract. Critical approaches and practice of geography in Spain. Balance of three decades (1974-2004) The renewed interest observed at international level on the critical approaches in geography (GeoForum, 2004; IV Conferencia Internacional de Geografía Crítica, 2005) is a good reason to make us reflect on the evolution of critical geography in Spain from the coming of the democracy and to contribute with our experience. Moreover, the political history of Spain in the last thirty years has created a very good climate for the birth or resurgence of a critical thought in geography. The article jointly analyzes the evolution of geography in our country with the one of the political and academic context in which this one was. Key words: critical approach, Spanish geography, political and academic context. El renovado interés que se observa a nivel internacional sobre los enfoques críticos en geografía (GeoForum, 2004; IV Conferencia Internacional de Geografía Crítica, 2005) es un buen motivo para hacernos reflexionar sobre la evolución de la geografía crítica en España desde el advenimiento de la democracia y aportar nuestra experiencia. Es verdad que podríamos pensar que la historia política de España en los últimos treinta años ha creado un clima y un entorno muy propicios para el nacimiento o resurgimiento de un pensamiento crítico en geografía. Me parece que la respuesta no está nada clara y que para plantear el tema es necesario hacer un análisis de la evolución de la disciplina geográfica en nuestro país conjuntamente con la del contexto político y académico en que ésta se encontraba. En los inicios de la década de 1970, el régimen franquista se veía ya muy golpeado por el activismo de los sindicatos, los partidos políticos (entonces ilegales) y las movilizaciones ciudadanas. Sobre todo, quiero destacar que los movimientos urbanos y vecinales fueron importantísimos en algunas ciudades en cuyos suburbios se habían tenido que acomodar centenares de miles de inmigrantes de sur de la Península durante las dos décadas anteriores. Hasta entonces, la geografía universitaria española, con algunas excepciones, se mantuvo aislada de nuevas influencias exteriores, manteniéndose anclada en una geografía vidaliana muy poco puesta al día. De este modo, la geografía se limitaba a la explotación de ciertas temáticas y carecía de cualquier metodología y aproximación crítica. En general, era una disciplina esencialmente descriptiva y apolítica, de la que el componente social y la relevancia pública habían sido desterrados. Pero, a principios de los setenta, algunos jóvenes profesores y profesoras se vieron influenciados por las tendencias críticas y radicales procedentes tanto del mundo latinoamericano como del anglosajón (algunos de 140 Doc. Anàl. Geogr. 45, 2005 Maria Dolors Garcia Ramon DAG 45 001-198 31/5/06 16:59 Página 140
estos profesores habían realizado estancias en universidades extranjeras). Estas nuevas ideas, combinadas con las inquietudes políticas antifranquistas y las preocupaciones por las graves problemáticas urbanísticas, suscitaron, en reducidos círculos de la geografía española, una cierta conciencia social reflejada en algunas publicaciones interesantes que constituyen las primeras manifestaciones de una geografía crítica española. La pionera fue, a mi entender, la revista Documents d’Anàlisi Urbana (Universitat Autònoma de Barcelona), que se publicó bajo la iniciativa de Enric Lluch a partir de 1974. Las temáticas monográficas de los tres números que aparecieron ya son expresivas por sí solas: los movimientos urbanos, la urbanización capitalista y los agentes urbanos (Jordi Borja y Laura Zumín fueron los artífices). Se incluyeron tanto artículos de Borja como de teóricos latinoamericanos y europeos (Enrique Browne, Jorge Hardoy, Óscar Moreno; Lojkine, Topalov, Preteceille, etc.) que Borja había conocido en sus estancias en París, Santiago de Chile y Buenos Aires. Algunos años más tarde —en 1977 y 1978—, una nueva serie de la misma revista (Documents d’Anàlisi Metodològica en Geografia) publicó dos números en esta línea crítica. El primero, sobre «La geografía radical anglosajona», con traducción de artículos de Harvey, Blaut y Bunge, lo editó M. D. Garcia Ramon y el número tuvo un impacto importante, pues era la primera vez que se daba a conocer en España la geografía radical anglosajona y la revista Antipode. El segundo número se dedicó al análisis marxista del campesinado y, en este caso, la mayoría de los artículos eran de autoría española (geógrafos e historiadores). Hay que tener en cuenta que se trataba de unos momentos de gran efervescencia política: Franco muere en 1975, después de muchos meses de movilizaciones generales (sindicatos, partidos legales e ilegales, movimientos urbanos, etc.), se convocan unas cortes constituyentes y, asimismo, se llega a la fecha crucial de legalización del Partido Comunista en la primavera de 1977. Poco después, en el mes de junio, se celebran las primeras elecciones generales, de las que salió la Constitución de 1978 actualmente vigente. En 1979 tenemos las primeras elecciones municipales democráticas, y, entre 1980 y 1981, las elecciones en los parlamentos regionales (o de las comunidades autónomas que emanaban de la nueva constitución). Ambos hechos son muy significativos para la geografía, ya que en poco tiempo estas nuevas instancias de poder local y regional se organizarán de forma que ofrecerán un buen número de salidas profesionales a los nuevos licenciados en geografía. La universidad española también vivía unos años de mucho activismo político y cabe recordar que, desde entonces hasta prácticamente mediados de la década de 1990, el crecimiento del número de estudiantes fue vertiginoso. Hay que tener en cuenta que los primeros licenciados en Geografía (y no en Geografía e Historia, como era la antigua titulación) salieron de las dos universidades de Barcelona a principios de los años ochenta; en el resto del país la licenciatura en Geografía no se instauró hasta principios de la década de 1990, si bien es cierto que los licenciados en Geografía e Historia cursaban sólo tres años comunes y los dos restantes eran de especialización geográfica. Enfoque críticos y práctica de la geografía en España Doc. Anàl. Geogr. 45, 2005 141 DAG 45 001-198 31/5/06 16:59 Página 141
Durante este periodo tan agitado de la universidad española, un hecho importante para la geografía fue la traducción en 1977 del libro de Yves Lacoste La geografía, una arma para la guerra (Barcelona, Anagrama). La visión crítica de Lacoste tuvo una enorme repercusión en algunos departamentos (y en general entre los estudiantes), ya que provenía de la geografía francesa, que se veía como más próxima que la anglosajona (que hasta hace muy poco se ha visto como una tradición extraña). Muy relacionado con ello está la publicación en 1977 de un libro titulado Geografías, ideologías, estrategias espaciales (editado por Nicolás Ortega, de Madrid), que contenía una serie de traducciones de artículos de Hérodote (revista de geografía radical fundada por el mismo Lacoste en 1976, y que gozó de cierta difusión en la geografía española). También aquí conviene señalar otro hecho importante que provocó cierto revuelo en la geografía española del momento: es la publicación desde 1976 de la revista Geocrítica, editada por Horacio Capel en Barcelona, que fue muy popular entre los estudiantes a pesar de las reticencias de una buena parte del profesorado. En el editorial del primer número, se afirmaba que había que hacer la crítica de la geografía y desde la geografía. Como Bosque Maurel (1986) señala, el primer objetivo se cumplió con creces, ya que la revista (en su inicio con muchos números dedicados a pensamiento geográfico y epistemología) fue un revulsivo importante frente a la concepción geográfica dominante en España (de raíz francesa), la de una geografía inductiva, historicista, empírica y acrítica. Pero como también afirma Bosque Maurel (1986), su segundo objetivo (es decir, el intento de utilización de la geografía como arma crítica frente a la realidad social) no llegó muy lejos. No obstante, es cierto que Geocrítica (sobre todo en sus primeros años) desempeñó un papel crucial para despertar en la comunidad geográfica española una conciencia reflexiva y una preocupación conceptual. Asimismo, la influencia de Geocrítica fue significativa en los primeros congresos de estudiantes y de jóvenes geógrafos que se empezaron a organizar por aquellos años y que ponían sobre la mesa el tema del compromiso en geografía. Además, las revistas virtuales herederas de Geocrítica (la más conocida Scripta Nova) que continúan publicándose hoy en día, han perdido, a mi juicio, el carácter crítico y reivindicativo de la primera etapa. En la segunda mitad de la década de 1970 también cabe señalar la influencia del resurgimiento de la tradición decimonónica anarquista en geografía (sobre todo de Reclus y Kropotkin). En el congreso de geógrafos españoles que tuvo lugar en Granada en 1977 se presentaron dos comunicaciones sobre la aportación del pensamiento anarquista a la organización del espacio (M.D. Garcia Ramon y N. Ortega). Por entonces, se iniciaron las gestiones para la traducción de un número monográfico sobre anarquismo de la revista Antipode (1978, vol. 10-11, editado por M. Breitbart), pero, por diversas razones, el libro resultante no se publicó hasta pasados diez años con el título de Anarquismo y geografía (1987, Oikos-Tau). Cabe señalar que la tesis doctoral de M. Breitbart (Universidad de Clark) versaba sobre los colectivos anarquistas en la Cataluña republicana. También en la Universidad de Salamanca, M.T. Vicente Mosquete presentó una tesina sobre El hombre y la Tierra de Reclus y 142 Doc. Anàl. Geogr. 45, 2005 Maria Dolors Garcia Ramon DAG 45 001-198 31/5/06 16:59 Página 142
realizó su doctorado en Paris con Yves Lacoste sobre el mismo Reclus, que se publicó en Barcelona en 1983 con el título Eliseo Reclus: La geografía de un anarquista. Ya en 1983, fue muy significativa la organización en Madrid de un coloquio llamado Geografía y marxismo —un título atrevido dentro del contexto de la geografía española del momento—. Lo organizó A. García Ballesteros y ella misma fue la editora de la publicación posterior, en 1986, por parte de la Universidad Complutense de Madrid. El coloquio incluyó aportaciones de geógrafos españoles, franceses y británicos. Cabe señalar que la mayoría de las aportaciones eran estados de la cuestión y no estudios empíricos en la línea marxista. Alrededor de 1980, en varias universidades, se presentan varias tesis doctorales de inspiración marxista y quiero subrayarlo porque son prácticamente las únicas en la geografía española que tienen este carácter. Además, en este caso sí estamos ante trabajos empíricos y ello se ha de destacar, ya que en España se han realizado bastantes estados de la cuestión sobre geografía crítica o marxista, pero escasean los trabajos de investigación propiamente dichos. Según mi opinión, la militancia izquierdista de los autores —en un contexto académico muy politizado como era el de la España de entonces— fue un elemento fundamental decisivo en su decisión de trabajar en esta línea. Señalaría en primer lugar la tesis de C. Carreras (Universidad de Barcelona, 1978) sobre los agentes de la propiedad urbana en los barrios obreros de Barcelona. El trabajo estaba muy influenciado por la obra de Manuel Castells (español de origen y exiliado en Francia), así como por urbanistas marxistas (tanto franceses como italianos). Asimismo, en la Universidad Autónoma de Barcelona, en 1981, se presentan dos tesis de geografía rural dentro de una línea marxista —la de A. Tulla, sobre las explotaciones familiares en el Pirineo, y la de Helena Estalella, sobre la evolución de la propiedad de la tierra en el norte de Cataluña—, cuyos contenidos tienen una buena dosis de pensamiento marxista (en la primera de ellas con un sesgo mucho más anglosajón). En 1983, la tesis de E. Sánchez sobre la formación del espacio catalán también se clasifica en esta línea (el autor era sociólogo de formación, con una fuerte influencia althuseriana).La tesis mencionada sobre Reclus de M. T. Vicente y presentada en la Universidad de Salamanca también se situaría en este grupo de aportaciones críticas, en este caso muy ligada a la figura de Yves Lacoste. Así pues, conviene señalar que la mayoría de las investigaciones importantes de este periodo están mucho más relacionadas con las corrientes críticas de las ciencias sociales en Europa que con el surgimiento de una geografía crítica de inspiración anglosajona (a pesar de que, por ejemplo, la obra de D. Harvey era relativamente conocida). La única excepción sería la tesis de L. M. García, de 1986, sobre la propiedad del suelo de Santa Cruz de Tenerife (Canarias), obra muy inspirada en los trabajos de Harvey. También en relación con la geografía marxista anglosajona, algunos geógrafos españoles participan activamente en un debate interesante sobre una perspectiva radical de la naturaleza (Saurí, 1987). En 1982, los socialistas ganan las elecciones generales y, por primera vez en muchos años, la denominada «izquierda» vuelve al poder en nuestro país. En Enfoque críticos y práctica de la geografía en España Doc. Anàl. Geogr. 45, 2005 143 DAG 45 001-198 31/5/06 16:59 Página 143
1986, España entra en la Unión Europea y con ello se acentúa la entrada de capital extranjero, y, en particular, las administraciones reciben crecientes recursos de los fondos europeos, tanto estructurales como de cohesión. En poco tiempo, se asiste a un gran incremento de la inversión pública, a la vez que de la renta por habitante. Parece como si todo ello hiciera olvidar antiguas reivindicaciones «estructurales» y se inicia un proceso de acusada despolitización de la sociedad española (que arrastra a la geografía). Por lo que yo sé, el último congreso de geografía de carácter general que tuvo un cierto carácter crítico fue el Congreso Vasco de Geografía en 1987, celebrado dentro del marco del II Congreso Mundial Vasco, donde se dedicó toda una ponencia a la geografía crítica (Garcia Ramon, 1988). Cabe recordar, no obstante, que fue la ponencia que tuvo menos comunicaciones. En la década de 1990, empieza el fuerte auge de los enfoques técnicos que ofrecen una salida profesional más o menos segura, proceso que es paralelo a una despreocupación creciente por la dimensión crítica y el compromiso con el cambio social (Segrelles, 1998). Es cierto que, a mediados de la década de 1980, el enfoque humanista había gozado de cierto auge, pero muy pronto decae y los aspectos más técnicos de la disciplina son los únicos en ascenso, sobre todo los sistemas de información geográficos. La elaboración de los nuevos planes de estudio a principios de la década de 1990 representa todo un hito para la historia de la geografía española. Por una parte, se consagra la licenciatura sólo en Geografía (se abandona definitivamente la de Geografía e Historia) y, por otra, el contenido de los estudios de geografía cambia de forma sustantiva, puesto que se introducen en ellos muchas materias instrumentales (teledetección, SIG), en una transición que fue bien recibida por los estudiantes y por el profesorado más joven. Una posible lectura de este entusiasmo es que para muchos geógrafos y geógrafas españoles la modernización de la disciplina les llegó de la mano de la profesionalización, pero también es cierto que ello supuso el abandono de enfoques más históricos y críticos, sin que se dedicara mucho esfuerzo a compaginar la preocupación por la profesionalización con la preservación de la dimensión crítica en la formación de estos futuros profesionales. Durante la década de 1990, el avance de la geografía profesional fue in crescendo y fue creándose un significativo número de puestos de trabajo en los gobiernos locales y en las administraciones autonómicas regionales, en los que se pudieron ir colocando los cada vez más numerosos licenciados en Geografía. En efecto, en España (Cataluña y Andalucía tuvieron un papel de liderazgo), la geografía se constituyó como una profesión emergente en al menos cuatro campos diferentes: la planificación de la ciudad y la ordenación del territorio, el medio ambiente, la cartografía y teledetección y los sistemas de información geográfica. Es muy significativo de esta nueva etapa la creación de asociaciones profesionales de geógrafos para la defensa de sus intereses corporativos (Tarroja, 2000). Un tanto pionera fue la fundación en Cataluña, a finales de la década de 1980, de l’Associació de Geògrafs Professionals de Catalunya. La creación, en 2001, del Colegio de Geógrafos (bajo el impulso de asociaciones de profe144 Doc. Anàl. Geogr. 45, 2005 Maria Dolors Garcia Ramon DAG 45 001-198 31/5/06 16:59 Página 144
sionales de la geografía de diferentes comunidades autónomas) representa la culminación de los esfuerzos en la línea de promocionar la presencia de la geografía fuera de la universidad y de salvaguardar sus derechos profesionales en una sociedad altamente competitiva (aunque esta presencia profesional es muy vulnerable, debido a su excesiva dependencia de las administraciones públicas). Otra consecuencia de este proceso ha sido la masculinización de la disciplina durante la última década (la elevada cantidad de hombres entre las generaciones más jóvenes del profesorado universitario y el descenso de mujeres entre el alumnado así lo constatan) (Pujol y otros, 2004). En efecto, de una imagen tradicional y feminizada —ligada a la docencia como principal salida profesional—, se ha pasado a una imagen más masculina y técnica —ligada al importante crecimiento de la práctica profesional fuera de la universidad—. Este nuevo entorno no parece haber atraído a las mujeres en igual medida que en las décadas precedentes, probablemente porque han ido emergiendo una imagen y un marco de actividad más masculinos, incluso observables al micronivel de los departamentos universitarios. La culminación de este proceso de profesionalización sería la reciente elaboración (en 2004) de un nuevo proyecto de plan de estudios que plantea la adecuación del título de Geografía a las exigencias de la llamada Declaración de Bolonia y su concreción en un libro blanco de adaptación a las directrices del Espacio Europeo de Educación Superior. La titulación se denomina Geografía y Ordenación del Territorio, y la idea básica que hay detrás de la propuesta del nuevo plan de estudios es la «empleabilidad» (concepto «de moda» en la UE). El procedimiento de elaboración ya es de por sí muy significativo: se ha empezado por elaborar una lista de posibles puestos de trabajo y su orientación profesional, y a partir de esta lista se deducen los perfiles formativos (y, por tanto, las materias y asignaturas de la carrera de grado). El resultado es que hay un gran peso de las asignaturas metodológicas e instrumentales y un gran vacío de materias teóricas y de carácter crítico. Parece que la universidad se haya de convertir en una escuela profesional y que ya no deba formar el espíritu crítico de los estudiantes. Así pues, podríamos afirmar que, durante la década de 1990, pocas voces críticas se oyeron en la geografía española y que la geografía pasó a ser concebida en un sentido muy restrictivo y limitativo, es decir, tan sólo como ordenación del territorio. No obstante, es verdad que podríamos considerar que, durante la década de 1990, la geografía del género ha significado una fuerte crítica a los paradigmas dominantes, tanto a nivel teórico (Sabaté y otros, 1995; Garcia Ramon, 2005) como metodológico (Baylina, 2004). También otros enfoques, como los postcoloniales o culturales —que se dieron con cierta fuerza en esta década— aportaron miradas renovadas a la investigación geográfica (Clua y Zusman, 2002; García Ramon, Albet y Zusman, 2003). Algunos autores también han considerado que los estudios medioambientales —que también se generalizaron en esta década— podrían representar una aportación crítica al pensamiento geográfico (Gómez Mendoza, 2002). Pero, en todo caso, estas aportaciones críticas a la disciplina más bien son excepciones a la regla durante este periodo. Enfoque críticos y práctica de la geografía en España Doc. Anàl. Geogr. 45, 2005 145 DAG 45 001-198 31/5/06 16:59 Página 145
Si bien el panorama que estoy dibujando es algo desalentador, también es cierto que, desde principios de la presente década, se observan signos esperanzadores de un resurgimiento del espíritu crítico en la geografía española. En primer lugar, la celebración en Girona (Cataluña) de un coloquio internacional sobre «Geografías Disidentes», publicado posteriormente en Documents d’Anàlisi Geogràfica (2003, núm. 40). El título del coloquio ya es suficientemente significativo, ya que comprendía todos aquellos enfoques capaces de generar conocimientos alternativos a los producidos por el saber institucionalizado. Es cierto que el coloquio englobó tanto enfoques críticos como postmodernos, postcoloniales y de género, pero desencadenó debates teóricos y metodológicos como hacía tiempo no se habían tenido en la geografía española. Asimismo, el XVIII Congreso de la Asociación de Geógrafos Españoles, celebrado en 2003 en Bellaterra bajo un título ciertamente reivindicativo «Geografías para una sociedad global: diversidad, identidad y exclusión social», incluyó algunas sesiones con contenido crítico, y como elemento muy visible caben destacar las conferencias de Doreen Massey sobre la geografía de la responsabilidad y de Neil Smith sobre la geopolítica norteamericana y la guerra de Irak. Finalmente, cabe señalar la publicación reciente de una revista singular, Abalar:a Xeografia Galega en Construcción, que se publica en Galicia y en la que los estudiantes tienen un papel destacado (cabe señalar a Xosé Constenla y a Xosé Santos entre sus entusiastas iniciadores). La revista no pretende ser académica y surgió en un contexto muy reivindicativo (ello se nota evidentemente en su contenido). El contexto fue el de las fuertes protestas estudiantiles por la nueva ley de universidades a fines del 2001, y el de la inmensa indignación ante la mala gestión de la catástrofe provocada por el hundimiento del Prestige en la costa gallega y la consiguiente contaminación del litoral (Constenla, 2003). Asimismo, en el mismo año 2001, se celebró un congreso de estudiantes en Galicia en el que se retomó la tradición contestataria de los primeros congresos de 1980 con la organización de una ponencia sobre el compromiso social del geógrafo. En el editorial del primer número de la revista mencionada (Abalar, núm. 0, p. 2), se nos dice que el nombre gallego significa ‘sacudir conciencias, sacudir estructuras, mover con fuerza sin dislocar’, objetivos todos ellos de la revista. Ya se han publicado cuatro números desde la primavera del 2003 y de momento el contenido no defrauda. En ella se contempla un abanico de temas muy amplio, como medio ambiente, género, paisaje, cultura, ordenación del territorio, etc., pero siempre desde una óptica crítica y a la vez constructiva (la influencia de la geografía radical anglosajona es manifiestamente importante entre esta joven generación de geógrafos gallegos). Muy arraigada a su identidad y a su lengua (la gallega), la revista quiere provocar un debate epistemológico en la geografía gallega (y en la española). Es de esperar que esta joven publicación sea uno de los revulsivos intelectuales para agitar las aguas demasiado tranquilas de la geografía española académica actual. 146 Doc. Anàl. Geogr. 45, 2005 Maria Dolors Garcia Ramon DAG 45 001-198 31/5/06 16:59 Página 146
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