La Geografía de las prácticas geográficas : contexto y salud de la disciplina
Abstract
La geografía surge en distintos lugares desde raíces comunes e intenta servir a un mismo objetivo: dar información sobre los entornos y las actividades humanas de todo el mundo y promover el conocimiento de las diferencias. A pesar de ello, desde sus inicios, su naturaleza y objetivos varían para reflejar las condiciones y limitaciones locales. Uno de los principales obstáculos en el desarrollo de la geografía es la atracción de estudiantes y la falta de salidas profesionales. El artículo muestra la estrecha relación entre la geografía que se enseña en las universidades y su importancia en otros niveles del sistema educativo en el Reino Unido y en los Estados Unidos.
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Resumen La geografía surge en distintos lugares desde raíces comunes e intenta servir a un mismo objetivo: dar información sobre los entornos y las actividades humanas de todo el mundo y promover el conocimiento de las diferencias. A pesar de ello, desde sus inicios, su naturaleza y objetivos varían para reflejar las condiciones y limitaciones locales. Uno de los principales obstáculos en el desarrollo de la geografía es la atracción de estudiantes y la falta de salidas profesionales. El artículo muestra la estrecha relación entre la geografía que se enseña en las universidades y su importancia en otros niveles del sistema educativo en el Reino Unido y en los Estados Unidos. Palabras clave: geografía académica, geografía vernácula, Reino Unido, Estados Unidos, práctica geográfica. Resum. La geografia de les pràctiques geogràfiques: context i salut de la disciplina La geografia sorgeix en diferents llocs des d’arrels comunes i intenta servir un mateix objectiu: donar informació sobre els entorns i les activitats humanes de tot el món i promoure el coneixement de les diferències. Malgrat això, des dels seus inicis, la seva naturalesa i objectius varien per reflectir les condicions i limitacions locals. Un dels principals obstacles en el desenvolupament de la geografia és l’atracció d’estudiants i la manca de destinació professional. L’article mostra l’estreta relació entre la geografia que s’ensenya a les universitats i la seva força en altres nivells del sistema educatiu al Regne Unit i als Estats Units. Paraules clau: geografia acadèmica, geografia vernacla, Regne Unit, Estats Units, pràctica geogràfica. Résumé. La géographie des pratiques géographiques: contexte et santé de la discipline La géographie apparaît à différents lieux à partir des racines communes et cherche à obtenir le même but: donner information sur les lieux et les activités humaines de tout le monde et promouvoir la connaissance des différences. Malgré tout, d’après son début, ses objectifs changent pour réfléchir les conditions et restrictions locaux. Les principaux obstacles pour le développement de la géographie sont l’attraction d’étudiants et l’absence de sorties pro- *Traducido del original inglés por Ariadna Cucurella. Doc. Anàl. Geogr. 39, 2001 23-35 La geografía de las prácticas geográficas: contexto y salud de la disciplina* Ronald Johnston University of Bristol. School of Geographical Sciences Bristol BS8 1SS. United Kingdom r[email protected] Data de recepció: octubre 2001 Data d’acceptació definitiva: desembre 2001 DAG 39 001-206 22/7/02 18:25 Página 23
fessionnelles. L’article montre les étroits liens entre la géographie qui se donne dans les universités et son importance dans d’autres niveaux du système d’enseignement du Royaume Uni et des États-Unis. Mots clé: géographie académique, géographie vernaculaire, Royaume Uni, États-Unis, practice géographique. Abstract. The Geography of Geographical Practices: Context and Disciplinary Health Geography emerged in a variety of places from common roots and intended to serve a common purpose: to provide information about environments and human activities across the world, and to develop understanding of those variations. But from that foundation, its nature and purpose vary to reflect local conditions and constraints. One of the major constraint on the development of geography is the recruitment of students and the lack of a professional destination for its graduates. The article shows the strong link between the geography done at universities and its strength in the educational system in the United Kingdom and the United States. Key words: academic geography, vernacular geography, United Kingdom, United States, geographical practice. Introducción La geografía, según David Stoddart (1986, p. 29), es una «ciencia europea», un «conjunto de actitudes, métodos, técnicas y preguntas desarrolladas en Europa a finales del siglo XVIII». Surgió allí y en aquel momento, decía él, resultado de la intersección de tres prerrequisitos: «nuestro reconocimiento de la inmensidad del tiempo, de lo que depende nuestra comprensión de los procesos y ritmos —sobre el que hubo grandes avances una vez que se abandonaron los límites cristianos a la edad de la tierra—; una creciente apreciación de la importancia del espacio y de la escala, y un aumento del reconocimiento del poder humano para modificar el medio» (p. 30). A medida en que «Europa iba al encuentro del resto del mundo» (p. 39), distintas mejoras técnicas permitieron aumentar la apreciación de estos temas principales. A pesar de que lo que ahora nosotros identificamos como geografía ya se enseñaba en universidades medievales, surgió como una disciplina académica separada en pleno imperialismo europeo. En esta época, la creación de departamentos universitarios en varios países europeos —promovidos, en muchos 24 Doc. Anàl. Geogr. 39, 2001 Ronald Johnston Sumario Introducción Una geografía, dos interpretaciones: la académica y la vernácula La salud de la geografía y las prioridades en la práctica geográfica Conclusiones Bibliografía DAG 39 001-206 22/7/02 18:25 Página 24
casos, por sociedades geográficas que combinaban los fríos temas de comercio y gobierno con intereses no profesionales para aprender sobre «el resto del mundo»— reflejaba la importancia que tenía la geografía para los objetivos imperiales. Se requería información sobre entornos y lugares para proyectos comerciales, y los ciudadanos se podían situar ellos mismos en el mundo comparando su situación «superior» a la de los «nativos» de cualquier otra parte. La geografía fue el vehículo elegido para lograr estos objetivos: sus profesionales universitarios producían y diseminaban el conocimiento de los entornos y los lugares y sus licenciados enseñaron la disciplina a las nuevas generaciones de estudiantes. El valor de la geografía para el comercio y la ciudadanía hizo que se trasladase a otros países. Los poderes coloniales de la Europa del siglo XIX la condujerona las universidades establecidas en sus colonias. La geografía llegó a formar departamentos propios en la mayoría de las universidades de la Commonwealth británica durante el siglo XX, no sólo en las sociedades establecidas de los dominios únicos (Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Sudáfrica), sino también en muchas colonias africanas y asiáticas (con personal reclutado del «poder colonial de la metrópoli»), cuyas ideas sobre la naturaleza de lo que debía ser enseñado eran más determinantes allí que en su propio país. El modelo también fue adoptado bastante ampliamente en los Estados Unidos, y de una manera similar, la influencia francesa y española llevó al establecimiento de una presencia formal de la geografía en otras partes de África y América del Sur, respectivamente, así como la influencia alemana hizo lo propio en el este de Europa. La geografía, por lo tanto, emergió en distintos lugares desde raíces comunes e intentó servir a un mismo objetivo: dar información sobre los entornos y las actividades humanas de todo el mundo, promover el conocimiento de las diferencias y extender este valor a una ciudadanía cada vez más educada. El entorno, el lugar y el espacio (y sus interrelaciones a varias escalas) fueron sus principales centros de interés. Pero desde estos comienzos, su naturaleza y sus objetivos empezaron a variar evolucionando a lo largo de finales de siglo XX, para reflejar las condiciones y las limitaciones locales. Como ha recalcado David Livingstone (1992), la geografía (como todas las disciplinas académicas) es una empresa disputada. Dentro de la disciplina, diferentes grupos compiten para tener influencia, estableciendo sus visiones sobre la misma (qué debería estudiar, porqué y cómo; o, en términos más nobles, qué epistemologías, ontologías y metodologías deberían utilizarse) (Johnston, 2000). El que pierde y el que gana es resultado de una variedad de influencias, el poder de personalidades individuales (y las posiciones que ocupan), interpretaciones sobre qué es aceptable para aquéllos que controlan la asignación de recursos a las universidades y dentro de ellas, y también qué estudiantes pueden ser atraídos a estos estudios. La importancia relativa de estas influencias puede variar en el tiempo y de un lugar a otro: estudios de casos demuestran cómo diferentes combinaciones en distintos contextos pueden llevar a diferentes prácticas y salud de la geografía. La geografía de las prácticas geográficas Doc. Anàl. Geogr. 39, 2001 25 DAG 39 001-206 22/7/02 18:25 Página 25
Una geografía, dos interpretaciones: la académica y la vernácula En el desarrollo de la geografía hay un obstáculo principal (como en la mayoría de disciplinas) que si bien no puede ser calificado de universal sí que puede serlo de muy general. Las disciplinas normalmente sobreviven en las universidades sólo si pueden atraer estudiantes para sus cursos, bien sean módulos individuales o licenciaturas completas. En el proceso de atraer estudiantes, la geografía varía bastante de otras disciplinas en el hecho de que no tiene claras las relaciones que guarda con una profesión que muchos (si no la mayoría) intentan practicar después de la graduación. Derecho y medicina sí que tienen estas relaciones profesionales, así como muchas disciplinas técnicas (incluyendo la arquitectura). Para practicarlas, se necesita una calificación universitaria, y se trata de una calificación tan especializada que la mayoría de los que eligen estas licenciaturas es para ejercer la profesión. Por lo tanto, una profesión popular (¿bien remunerada, poderosa?) casi siempre asegurará que los departamentos universitarios relevantes estén llenos de estudiantes bien calificados. También en muchas de las disciplinas científicas se necesita una calificación de licenciatura (quizás en muchas también se requiere una de postgraduado) para aquéllos que quieren practicar como científicos, pero cuentan con otras salidas posibles. A la geografía le falta este destino profesional para sus licenciados; otras salidas que no sean enseñar geografía. Las únicas personas que practican la geografía son los que trabajan en las universidades para formar a geógrafos. Otras profesiones (como la ordenación del territorio en algunos países en determinados momentos) han atraído un número sustancial de licenciados en geografía, cuyos primeros títulos han sido las bases para una formación de postgrado más especializada. Pero los geógrafos, a diferencia de los licenciados en estudios económicos o financieros, por ejemplo, no encuentran caminos profesionales claros y abiertos a ellos como licenciados. Entonces, ¿por qué estudian la disciplina en la universidad? Algunos lo hacen porque la han encontrado pronto en su educación, les gusta y quieren aprender más. Otros sólo han oído hablar de ella y deciden que puede ser interesante: asisten a algunas asignaturas y quizás se animan a hacer algo más. Y probablemente haya un tercer grupo que no sabe nada de la geografía hasta que llega a la universidad donde la encuentra por primera vez (por suerte) y cursan asignaturas que disfrutan y por eso hacen más. En esto, la geografía es, en algunos países, como otras ciencias sociales, las cuales (a excepción de económicas) no son muy enseñadas fuera de la universidad; en cambio, en otros países, es como la literatura y la historia, que son enseñadas en las escuelas y los estudiantes ya deciden que quieren aprender más. Esto pone sobre la mesa otro tema en cuanto a la información y el conocimiento, especialmente en aquellos lugares donde la geografía no es una disciplina escolar importante. ¿Cómo pueden descubrir la geografía los estudiantes potenciales o quien sea? La palabra tiene dos significados / definiciones muy claras: una académica, relacionada con la disciplina universitaria y con lo que 26 Doc. Anàl. Geogr. 39, 2001 Ronald Johnston DAG 39 001-206 22/7/02 18:25 Página 26
hace, y otra vernácula, que generalmente supone la topografía de un área determinada (Johnston, 1986). La definición vernácula tendría que identificar lo que los geógrafos (debieran) estudiar y la disciplina académica, ponerlo en práctica. Pero ¿lo hacen necesariamente? En algunos países como mínimo, la definición vernácula de la geografía tiene poca relación con la académica, tal como ilustran las publicaciones que representan las dos concepciones. En Nueva Zelanda, por ejemplo, la New Zealand Geographical Society publica una revista académica bianual —New Zealand Geographer— que contiene artículos escritos por académicos (la mayoría geógrafos que trabajan en las universidades del país). También existe una revista popular bimensual —New Zealand Geographic (subtitulada The Journal of New Zealand)— publicada por una empresa comercial, en la cual la mayoría de los artículos son encargados, y ninguno de ellos a geógrafos académicos. La temática de estos artículos es muy diferente de la de New Zealand Geographer. Los futuros geógrafos en Nueva Zelanda tendrán una falsa impresión de la disciplina que se imparte en las universidades del país desde las páginas de la New Zealand Geographic (algo que también ocurre en los Estados Unidos con los lectores del National Geographical Magazine). La salud de la geografía y las prioridades en la práctica geográfica Dada la posición de la geografía dentro de la división académica del trabajo, ¿cómo se reflejan las variaciones en la salud de la geografía en las universidades? El argumento que aquí se desarrolla es que lo que se imparte como geografía en las universidades de cada país está muy influenciado por su importancia en algún otro lugar del sistema educativo. Vamos a tomar como ejemplo la actual situación de la geografía en el Reino Unido y en los Estados Unidos de América, cada uno con un gran número de departamentos de geografía universitarios, aunque en términos relativos, el Reino Unido tenga bastantes más que los Estados Unidos. La geografía es una disciplina amplia en el Reino Unido: hasta los catorce años forma parte del currículo nacional de todos los escolares y es la séptima en importancia en número de candidatos para los exámenes de nivel A sobre los que se basa la entrada a la universidad. Se logró esta posición a finales del siglo XIX en el momento en que se estableció la educación secundaria universal y tras una fuerte presión política. Esta posición se mantuvo hasta finales del siglo XX, cuando estuvo amenazada durante los debates sobre el currículo nacional. Inicialmente, el grupo de presión que ejerció el liderazgo fue la Royal Geographical Society (RGS, fundada en 1837). En 1893 fue absorbida por la Geographical Association (GA), fundada para agrupar la educación geográfica a todos los niveles pero con particular atención en las escuelas. La GA fue el grupo de presión dominante para la geografía como disciplina escolar durante todo el siglo XX, encabezado por un número de funcionarios (algunos de ellos académicos universitarios) cuya energía, tiempo y compromiso a la causa aseguraba que la geografía permaneciese fuerte en las escuelas del país y que La geografía de las prácticas geográficas Doc. Anàl. Geogr. 39, 2001 27 DAG 39 001-206 22/7/02 18:25 Página 27
produjese un flujo importante de estudiantes deseosos de aprender la disciplina en la universidad. A final de siglo había unos mil seiscientos profesionales que impartían la titulación de geografía en las universidades y en las escuelas universitarias y se ofrecían unas siete mil plazas anuales a nuevos estudiantes. Por el contrario, la geografía nunca ha sido una disciplina importante en los Estados Unidos y está ausente en el sistema de educación secundaria de muchos de sus estados. Es por eso que muy pocos estudiantes que acceden a la universidad tienen alguna experiencia previa en geografía como disciplina académica y pocos se proponen especializarse en ella durante su licenciatura, a pesar de que algunos realizan cursos introductorios. Los departamentos tienen que captar estudiantes a través de ofrecer cursos introductorios en los que se les atrae a partir de la descripción (muchos de ellos son «geografías regionales del mundo»). Una vez han sido reclutados, como mínimo algunos tienen que ser convencidos de que vale la pena continuar con la disciplina (se espera que lo hagan y a su vez que hablen a otros del atractivo de los cursos: el boca a boca de las recomendaciones lleva más estudiantes). Además, los departamentos tienen que atraer a estudiantes licenciados, tanto a los que ya han cursado satisfactoriamente la disciplina como a los que pueden sentirse atraídos por ella desde otras disciplinas (a través de múltiples mecanismos) o de otros países. Los programas de doctorado de geografía de los Estados Unidos han atraído muchos estudiantes extranjeros, incluso del Reino Unido hasta hace muy poco. Por esto, a pesar de que los Estados Unidos cuentan con alrededor de doscientos ochenta departamentos de geografía en sus universidades, pocos de ellos destacan con relación a su número de personal y estudiantes (comparando con las instituciones del Reino Unido, por ejemplo). ¿Cómo influencian estas diferencias en la docencia e investigación de los departamentos universitarios? En ambos países, la geografía como disciplina universitaria independiente tiene diversos orígenes, en particular dos de muy importantes. El primero fue la economía, ya que se percibía una necesidad de enseñar materiales empíricos (dónde se producen las cosas, cuáles son los principales modelos de comercio), así como cursos más formales basados en la teoría clásica y neoclásica. Las personas contratadas para impartir estos cursos eran conocidas como geógrafos comerciales: algunos se formaron como economistas, pero otros presentaban una notable variedad de perfiles educativos dentro de las humanidades.1El segundo origen tiene sus raíces en la geología, y los profesores contratados para impartir cursos sobre paisajes contemporáneos y sus procesos internos fueron conocidos como geógrafos físicos. Estas dos vías condujeron a algunas universidades a crear departamentos y a ofrecer programas de licenciatura separados. La mezcla de orígenes educativos del profesorado —las ciencias naturales, las humanidades y, en menor grado, la economía— hizo posible un amplio abanico de intereses, que se unieron en un enfoque común sobre las interrelaciones entre la sociedad y el medio. 28 Doc. Anàl. Geogr. 39, 2001 Ronald Johnston 1. Sobre estos orígenes de la geografía económica, véase Barnes (2001). DAG 39 001-206 22/7/02 18:25 Página 28
La geografía cristalizó como una disciplina académica sobre los distintos entornos, su funcionamiento, y sobre lo que las personas realizan en ellos y para ellos. Facilitó una ventana al mundo. Pero a mediados del siglo XX algunos geógrafos de los dos lados del Atlántico se mostraron insatisfechos con sus posiciones y roles dentro de las instituciones académicas: se sentían subvalorados por parte de otros dentro y fuera de las universidades y se preguntaban si esto era debido, por lo menos en parte, a su forma de pensar y de enseñar (Johnston, 1997). En particular, los geógrafos cuyos intereses se centraban básicamente en el medio —geógrafos físicos— se sintieron aislados de las ciencias naturales. Este sentimiento se acentuó cuando, en los años sesenta y setenta, en muchas universidades se implementaron las llamadas «ciencias ambientales», fundadas por otros departamentos universitarios (especialmente biología y geología) al margen del de geografía. En particular desde la geología se vieron las ciencias ambientales como un vehículo para reclutar a estudiantes a quienes ya no les atraían sus cursos. Para sobrevivir, los geógrafos físicos tuvieron que pasar a denominarse «científicos de la tierra». De forma parecida, algunos geógrafos humanos tuvieron los mismos sentimientos de inferioridad comparando su estatus intelectual con el de los economistas, politólogos, sociólogos y otros. Los geógrafos humanos tuvieron que pasar a denominarse «científicos sociales» y competir dentro de esta sección en la división académica del trabajo. ¿Pero cómo se cambia el lugar de una disciplina dentro de una división académica del trabajo ya establecida?: a través de ejercer presión y de promover las potencialidades de la disciplina dentro de la academia. Esto es lo que ocurrió en los años sesenta y setenta en ambos países, aunque no exactamente a través de caminos paralelos. En el Reino Unido, por ejemplo, los geógrafos físicos convencieron a varias comunidades científicas de la calidad y del valor de su trabajo y, como consecuencia de ello, los geógrafos ganaron acceso a premios de licenciatura y becas de investigación del Natural Environment Research Council (en el que algunos han trabajado desde entonces), mientras que a otros se les nombraba para ocupar posiciones destacadas en las escuelas de ciencias ambientales que se establecían en varias de las nuevas universidades del país. Al mismo tiempo, los geógrafos humanos ganaron reconocimiento en el Social Science Research Council (posteriormente Economic and Social Research Council), después de haber sido excluidos de él inicialmente. Este reconocimiento se debía a que su disciplina había cambiado sustancialmente desde los intereses iniciales: ahora se enfocaba al estudio de la organización del espacio utilizando las metodologías científicas cuantitativas potenciadas por otras ciencias sociales, al tiempo que los geógrafos humanos encontraban un nicho para ellos dentro de aquella incipiente área de actividad.2 La geografía de las prácticas geográficas Doc. Anàl. Geogr. 39, 2001 29 2. Chisholm (2001) explica la historia de este hecho. Véase también Chisholm (1971a, 1975) y Chisholm, Rodgers (1973) para los intentos de promocionar la «nueva geografía». DAG 39 001-206 22/7/02 18:25 Página 29
En los Estados Unidos también se dieron situaciones similares con grupos de geógrafos reclutados por comités específicos que tenían como misión otorgar a la disciplina su lugar dentro de las principales academias de investigación del país. Éstos también argumentaban que la naturaleza de la geografía había cambiado respecto a décadas anteriores y que sus prácticas eran similares a las de otras ciencias y ciencias sociales. Esta visión, no obstante, fue muy controvertida, ya que no todos dieron la misma bienvenida a dicho cambio (tal y como también pasaría en el Reino Unido). Dos informes, The Science of Geography (NAS-NRC, 1965) y Geography (Taaffe, 1970; un volumen en el Behavioral and Social Sciences Survey establecido por el Social Science Research Council) fueron fundamentales para que la disciplina ganase reconocimiento y una posición para sus representantes en los diversos institutos otorgadores de becas y premios (desde los que, tres décadas más tarde, se obtuvieron las más importantes inversiones en sistemas de información geográfica (SIG) y otras tecnologías relacionadas, como se verá a continuación). En resumen, después de haberse establecido en sus respectivos sistemas universitarios estatales, los geógrafos del Reino Unido y de los Estados Unidos vieron la necesidad de cambiar sus prácticas para alinearse con otras disciplinas y prioridades nacionales. Tuvieron que convencerse de la necesidad de cambiar, asegurarse del cambio y luego persuadir a las comunidades académicas de la credibilidad de su ciencia y de la particularidad de su objeto de estudio: que ellos ocupaban un único y viable nicho dentro de la división académica del trabajo. Además, una parte del proceso de convencer del significado de la geografía consistió en demostrar su valor aplicado: se enfatizó la importancia de la habilidad geográfica para la planificación urbana y medioambiental, y aparentemente tuvo éxito. Este proceso de reinvención aseguró la presencia de la geografía dentro de las universidades del Reino Unido desde los años setenta en adelante, con una presencia continuada en las escuelas asegurando un flujo continuo de estudiantes. Los textos fueron escritos para los estudiantes universitarios, a fin de introducirlos en la «nueva geografía».3Éstas fueron las bases para inducir a nuevas generaciones de estudiantes a la disciplina revisada, desde la cual surgieron nuevas generaciones de maestros de primaria y secundaria. A su vez, estos maestros llevaron la «nueva geografía» a sus clases, así como nuevas colecciones de textos que se introdujeron a nivel escolar y nuevos programas de estudio para los exámenes públicos que eran la base para la entrada en la universidad (programas ideados por los «profesores convertidos» y los académicos establecidos). Pero el proceso de reinvención creó problemas dentro de la disciplina, ya que provocó que los geógrafos humanos y los físicos siguieran caminos diferentes: los humanos pasaron a ser considerados, en primer lugar, «científicos sociales» y, en segundo lugar, «geógrafos», mientras que los físicos fueron considerados 30 Doc. Anàl. Geogr. 39, 2001 Ronald Johnston 3. Cabe destacar los de Peter Haggett (1965) —con su nueva edición Haggett, Cliff, Frey (1977)— y Haggett (1972) con su nueva versión Haggett (2001), más sus volúmenes editados con Dick Chorley (Chorley, Haggett, 1965, 1967). DAG 39 001-206 22/7/02 18:25 Página 30
«científicos ambientales» primero y «geógrafos» después (y quizás un segundo lugar más pobre que el ocupado por los geógrafos humanos), de tal manera que su base común se desgastó. Hubo un interés compartido en los métodos y las técnicas cuantitativas, pero las cuestiones teóricas estaban muy alejadas y los temas de investigación llegaron a ser muy diferentes. Éstas fueron grandes fuerzas centrífugas que hicieron que muchos departamentos se dividieran en dos grandes grupos. No se disgregaron en dos disciplinas/departamentos separados, sino que se mantuvieron juntos por razones políticas (Johnston, 1996). La geografía escolar incluía la humana y la física, y este fuerte vínculo las unió en las universidades: ambas pudieron reclutar a los estudiantes de la misma fuente, ya que éstos se especializarían en una o en otra subdisciplina una vez estuvieran en la universidad. De esta forma, la geografía tuvo una identidad clara para la administración universitaria y también para otras disciplinas: dividirse en dos amenazaba esta identidad y también la posibilidad de que las dos nuevas «mitades» sobrevivieran. El riesgo no se corrió: los geógrafos estuvieron unidos por razones políticas, estableciendo alianzas difíciles pero que suponían lo mejor para todos (Johnston, 1998). A pesar de ello, desde la década de 1970 la geografía humana no se mantuvo estable: la «nueva» geografía de la cuantificación se vio atacada por muchos lados. El resultado fue una diversidad de intereses y de enfoques que coexistieron con la temática del análisis espacial (Johnston, 1997) y hasta cierto punto en asociaciones tan incómodas como las formadas por geógrafos físicos y humanos. ¿Cómo influenció esta diversidad en las políticas disciplinares? En el Reino Unido encontró fácil acomodo: hubo discusiones sobre el «corazón y el alma» de la geografía humana, entre los analistas espaciales y los teóricos sociales (Sheppard, 1995), pero ambas áreas se mantuvieron como partes establecidas de la disciplina en la mayoría de los departamentos. Aparentemente, esta división creó pocos problemas; las nuevas generaciones de geógrafos culturales desarrollaron una amplia variedad de contactos y prácticas de trabajo interdisciplinares. Y durante el tiempo en que la disciplina pudo reclutar estudiantes sin muchos problemas (algunos departamentos contaban con diez o más demandas para cada plaza disponible) no se originó ninguna crisis: a los estudiantes se les presentaba una extensa oferta a su llegada a la universidad (Johnston, 2000). Las alianzas para mantener la disciplina unida llegaron a ser un poco más tensas, quizás, pero permanecieron fuertes y visibles. Los licenciados se emplearon en una gran variedad de ocupaciones (como se ilustra en una de las pocas encuestas realizadas a licenciados) (Johnston, 1990a, 1990b, 1990c, 1991),4y la disciplina se reconocía como proveedora de una formación geneLa geografía de las prácticas geográficas Doc. Anàl. Geogr. 39, 2001 31 4. La única encuesta nacional realizada a licenciados en geografía sobre sus carreras profesionales tuvo lugar seis meses después de su graduación, cuando muchos ya contaban con un empleo fijo a jornada completa. Aunque muchos departamentos universitarios intentan y mantienen contacto con sus alumnos, en general se sabe muy poco sobre sus carreras profesionales, en parte porque no se considera necesario, ya que el desempleo no parece ser un problema. DAG 39 001-206 22/7/02 18:25 Página 31