La dinámica fluvial del Turia en la construcción de la ciudad de Valencia
Abstract
Se analiza la repercusión de las avenidas del río Turia en el entorno ambiental de Valencia. La ciudad se inunda desde su fundación en época romana. En la edad moderna se crea la Fàbrica Nova del Riu, cuya misión es canalizar el río entre pretiles; en las crónicas de la época pueden interpretarse las consecuencias hidrogeomorfológicas de la intervención en el canal: erosión del lecho y agravamiento de la inundación aguas arriba y abajo del sector canalizado. El resultado final es un proceso de progradación en la llanura aluvial. La colmatación progresiva del lecho del río impide la navegación y dificulta el mantenimiento de los diferentes puertos de la ciudad.
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ESTATS DE LA QÜESTIÓ I DOCUMENTACIÓ DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 84
Resumen Se analiza la repercusión de las avenidas del río Turia en el entorno ambiental de Valencia. La ciudad se inunda desde su fundación en época romana. En la edad moderna se crea la Fàbrica Nova del Riu, cuya misión es canalizar el río entre pretiles; en las crónicas de la época pueden interpretarse las consecuencias hidrogeomorfológicas de la intervención en el canal: erosión del lecho y agravamiento de la inundación aguas arriba y abajo del sector canalizado. El resultado final es un proceso de progradación en la llanura aluvial. La colmatación progresiva del lecho del río impide la navegación y dificulta el mantenimiento de los diferentes puertos de la ciudad. Palabras clave: inundación, canalización, aluvionamiento, urbanización, Valencia, Turia. Resum. La dinàmica fluvial del Túria en la construcció de la ciutat de València En aquest article s’analitza l’impacte de les revingudes del riu Túria a l’entorn ambiental de València. La ciutat s’inunda des de la seva fundació en època romana. A l’edat moderna es crea la Fàbrica Nova del Riu amb la missió de canalitzar el riu entre murs. A les cròniques de l’època es poden deduir les conseqüències hidrogeomorfològiques de la intervenció al canal: erosió del llit i agreujament de les inundacions aigües amunt i avall del tram canalitzat. La progradació de la planura al·luvial n’és el resultat. El rebliment progressiu del llit impedeix el manteniment dels diferents ports de la ciutat. Paraules clau:inundació, canalització, al·luvions, urbanització, València, Túria. Résumé. L’aménagement urbanistique des anciens lits fluvials: l’exemple du Turia en Valencia L’on analyse la répercussion des crues du fleuve Turia sur l´environnement de Valencia. La ville s’inonde dès sa fondation en époque romaine. En époque Moderne, l’on crée la Fàbrica Nova del Riu, chargée de canaliser le fleuve entre les murs d’appui (garde fou); dans les chroniques de l’époque l’on peut détecter les conséquences hidrogéomorphologiques de l’intervention dans le canal: érosion du lit et aggravement de l’inondation en amont et en aval du secteur canalisé. Le résultat final est un processus de progradation dans la plaine *Este trabajo ha sido financiado por una beca de la Institució Valenciana d’Estudis i Investigació, y está dentro del proyecto de la CICYT AMB 95-0817. Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 85-102 La dinámica fluvial del Turia en la construcción de la ciudad de Valencia* Pilar Carmona González Universitat de València. Facultat de Geografia i Història Departament de Geografia. Apt. 22060. 46080 València. Spain Data de recepció: febrer 1996 Data d’acceptació: octubre 1996 DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 85
alluviale. La colmatation progressive du lit du fleuve empêche la navigation et rend difficile la subsistance (continuité) des différents ports de la ville. Mots clé:inondation, canalisation, progradation, urbanisation, Valencia, Turia. Abstract: The impact of the Turia river on the environment of Valencia city The impact of the Turia river floods on the environment of Valencia city is analysed. The city has suffered from flooding since its foundation in Roman times. During Modern times the Fàbrica Nova del Riu was created in order to confine the river between banks. Chronicles show the hydrogeomorphological consequences of channel embankment: bank erosion and flood frequency increase upstream and downstream. As a consequence, a process of progradation on the alluvial plain has taken place. River bed sedimentation impedes navigation and makes maintance of the city´s docks difficult. Key words:flooding, channel embankment, progradation, urbanization, Valencia, Turia. Introducción La ciudad de Valencia fue una fundación romana del año 138 aC, sobre una superficie aterrazada en la orilla derecha del río Turia. Era entonces un pequeño recinto fortificado destinado a acoger a los soldados romanos que habían luchado en Hispania durante las guerras de Viriato. Este emplazamiento fluvial próximo al litoral aseguraba una serie de condiciones favorables tales como disponibilidad de agua dulce, tierras de aluvión aptas para el cultivo, accesibilidad al litoral a través de la vía fluvial, etc. Durante los siglos posteriores y hasta la actualidad, a este recinto inicial se fueron superponiendo y adaptando sucesivas ampliaciones espaciales de otras improntas culturales. Esto significó, en cada momento, una adecuación paulatina de los ámbitos urbanos a las características morfológicas de la llanura aluvial subyacente y, además, la aplicación de tecnologías cada vez más sofisticadas en el canal del Turia para defender a la ciudad de sus fuertes inundaciones. El proceso de adaptación puede interpretarse en el trazado urbano de la ciudad medieval y moderna y, sobre todo, en dos grandes actuaciones urbanísticas. La primera, a raíz de la grave inundación de 1589, consistió en la canalización del río entre pretiles (Fàbrica de Murs i Valls) y la segunda, después de la gran inundación 86Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 Pilar Carmona González Sumari DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 86 Introducción Aspectos geomorfológicos: la llanura del río Turia y su canal La ciudad y el río de la época romana El río y la ciudad islámica y medieval El río y la ciudad cristiana medieval La ciudad moderna y la obra de Murs i Valls Conclusiones Bibliografía
de 1957, ha consistido en el desvío del cauce por el sur de la ciudad, el llamado Plan Sur. Estos dos proyectos fluviales urbanísticos de gran envergadura posiblemente han aportado los rasgos más característicos a la Valencia moderna y contemporánea. Aspectos geomorfológicos: la llanura del río Turia y su canal El litoral valenciano se configura en el área de contacto entre las cordilleras Ibérica y Bética. Se trata de una llanura costera, escenario de procesos de deposición continental fluvial, ambientes de albufera y litorales, origen de los rasgos geomorfológicos actuales de la llanura. La llanura aluvial En la llanura de Valencia —modelada por aportes sedimentarios del río Turia— destaca la acumulación del abanico fluvial sobre el que discurre el río hasta su desembocadura. El extremo apical o vértice coincide con el eje tectónico de directriz NE SW responsable de la subsidencia del escalón litoral valenciano. Dicho abanico se acumuló durante el pleistoceno superior con un nivel del mar más bajo que el actual y una línea de costa más alejada; varias bandas de terraza escalonadas hacia el cauce y de disposición radial aparecen excavadas en él (figura 1). En su salida a la llanura, el cauce fluvial —encajado en los sedimentos del cono— está bordeado por una pequeña terraza de limos y arcillas de tonos marrones, datada en el holoceno. Aguas abajo, a la altura de Valencia, los materiales finos holocenos entierran el sector medio y distal del abanico pleistoceno y conforman una llanura de baja pendiente; las bandas de terraza desaparecen paulatinamente y dan paso a sendos diques que bordean el canal. En el litoral, someras depresiones parcialmente cenagosas se disponen a ambos márgenes del río. Playas y ondulaciones dunares, hoy en día totalmente arrasadas por la urbanización, señalan la línea costera (Carmona, 1990a). La llanura costera holocena está relacionada con el ascenso del nivel marino flandriense, datado en los litorales mediterráneos en torno al 6.000 BP, que culminó durante la época de fundación de la ciudad en una línea de costa mucho más adentrada que la presente (Carmona y otros 1994). Los sedimentos fluviales que hoy conforman el litoral son muy recientes, se trata de limos y arenas de inundación que evidencian un importante proceso de progradación fluvial de dos kilómetros de longitud y varios metros de espesor sedimentario. El litoral histórico en evolución debió presentar en épocas medieval y posterior diversas depresiones cenagosas, previas a la total colmatación fluvial actual de la llanura, se trata de la de Montolivet, en la margen derecha del río; la del Grau, en la desembocadura, y la del Palmar, en la margen izquierda. Sendas restingas aislarían estas depresiones cenagosas del mar, la del sur contacta con las alineaciones dunares que cierran la Albufera de Valencia al sur de la ciudad (Carmona, 1990 a y b; Carmona y otros 1994). La dinámica fluvial del Turia en la construcción de Valencia Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 87 DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 87
El canal del río Turia El cauce del Turia en el llano costero —ligeramente rectilíneo y con fuerte componente braided— describe dos suaves curvaturas (en torno a la población de Mislata y a su paso por la ciudad de Valencia) que no pueden identificarse como meandros. Hasta la población de Mislata, el canal circula confinado entre niveles de terraza pleistocenos y holocenos; desde Valencia hasta el mar, el cauce pierde pendiente de forma paulatina y transcurre entre sus diques sobre la superficie de la llanura aluvial (figura 1). El lecho, formado por texturas gruesas de cantos, grava y arena apilados en amplias barras de morfología variada, vehicula los sedimentos que, según las fuentes (crónicas de inundación) aporta el río durante las crecidas. Según Escolano (1610), (libro VII, cap. I) es una carga sedimentaria «sin género de limo 88 Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 Pilar Carmona González Figura 1. Mapa geomorfológico. 1. materiales calcáreos del terciario; 2. suelos rojos pleistoceno; 3. abanico aluvial; 4. terrazas; 5. llano inundación Turia; 6. marjales históricas; 7. paleocanales; 8. cauces; 9. escarpes; 10. barras litorales, playas; 11. ubicación de la línea de costa en la época de fundación de la ciudad. N EL PALMAR VALENCIA R. TURIA MAR MEDITERRÁNEO 0 1 2 KM 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 Península Ibérica ÁFRICA DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 88
ni cieno en todo su curso por ser tanta la arena que acarrea este río en las avenidas, que no da lugar a que venga recogido por canal o madre honda». En las primeras décadas de la edad moderna, el cauce a su paso por la ciudad de Valencia era somero, con orillas poco definidas, de trazado irregular, no paralelo, apenas encajado y con cambios de trayectoria durante las crecidas e inundaciones. Así lo expresa la imagen bastante explícita del grabado de Wijngaerde de 1563 (Rosselló y otros 1990). La topografía, geomorfología y los datos del subsuelo permiten fijar tres paleocanales o vaguadas, complementarias al lecho del Turia y sólo funcionales en momentos de crecida (figura 2). El primero es la vaguada de la plaza del Mercat, acerca de cuya existencia han polemizado eruditos, cronistas e investigadores de la ciudad de Valencia. Hay dos textos latinos, el de Salustio, Hist, 2, 54, «[…] inter laeua moenium et dextrum flumen Turiam quod Valentian paruo inteuallo praeterfluit […]», y un fragmento de un poema de Rufo Festo Avieno (Ora Maritima, verso 482), «Praestringit amnis Tyris, oppidum Tyrin», que durante años se han interpretado en el sentido de que el río Turia tuviese un meandro alternativo que rodease la ciudad de Valencia por el sur (Nebot, 1902; Rodrigo, 1922; Almela, 1957; Tarradell, 1962; Rosselló, 1980; Carmona, 1990); el registro sedimentario y las fuertes inundaciones La dinámica fluvial del Turia en la construcción de Valencia Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 89 Figura 2. Valencia: murallas islámicas y del siglo XIV; puertas de acceso, barrios, conventos, río Turia, vaguadas y puentes. 1. convento dominicos; 2. convento del Remei; 3. la Xarea; 4. Fossar dels Jueus; 5. la Boatella; 6. Raval dels Roters; 7. el Bordell; 8. Convento de la Trinitat; 9. Blanqueríes. Puertas: a. Serrans o Roters; b. Nou; c. Tints; d. Quart; e. Torrent; f. San Vicent; g. Russafa; h. Jueus; i. del Mar; j. del Real; k. dels Catalans. Camí de Morvedre Puente dels Serrans 8Puente de la Trinitat Puente del Real Puente del Mar N La Russafa Rambla dels Predicadors Expansión romana época imperial Ciudad romana Muralla s. XIV Vaguada del Mercat Muralla Islámica RIO TURIA CAMPANAR Puente Nou MARXALENES La Xaïdia 0 250 500 750 1000 m. 1 2 a b c d e fg hi j k 3 4 5 6 79 DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 89
de la ciudad por este sector en épocas romana e islámica sugieren la posibilidad de su existencia. El perímetro de la muralla islámica parece acoplarse a su trazado. Cabe suponer su colmatación en época medieval, vista la trayectoria de la muralla del XIV. Otra vaguada es la rambla dels Predicadors que, más que un paleocanal propiamente dicho, es una difluencia en torno a la gran barra fluvial sobre la que se asentaría el Convento de Santo Domingo. El lecho de esta rambla y sus alrededores, un área de enterramientos desde época romana, quedó aislado del cauce principal por la construcción de la muralla medieval y la obra de pretiles. No obstante su trazado se reconoce todavía en la alineación de la plaza de Tetuán y la calle de Navarro Reverter. La tercera vaguada sale a la altura del puente del Mar en dirección este, discurre dos kilómetros más al norte del actual trazado y desemboca a 1,5 kilómetros de distancia de la actual salida al mar; esta circunstancia queda atestiguada por el registro sedimentario, la topografía y el topónimo de ramblapara una acequia que debió aprovechar su trazado (figura 1). La ciudad y el río de la época romana Valencia, fundada según el historiador Tito Livio en el año 138 aC, con categoría de colonia latina para asentar a soldados romanos que lucharon en las guerras de Viriato, se localizó en la margen derecha del río. Salustio menciona la existencia de murallas en la época de las guerras de Sertorio; su extensión aproximada según datos de excavaciones arqueológicas, coincide con el recinto propuesto por Rosselló (1980), disponía de un área monumental o foro, viviendas, cardo y decumanus… (Rivera, 1989) (figura 2). Varias fuentes permiten suponer la continuidad de la vida urbana en Valencia en época visigoda (siglos VI, VII). La arqueología ha puesto en evidencia una ciudad más pequeña que la de época imperial, localizada en el sector meridional y oriental de la anterior. La ciudad romana se asienta a la orilla derecha del Turia sobre los sedimentos fluviales del holoceno antiguo; son limos y arcillas masivos de tono marrón oscuro, entre los que se intercalan suelos del tipo vertisol. Son sedimentos muy finos —del tipo overbank— característicos de un ambiente de decantación de muy baja energía. El cauce que ceñía la Valencia romana circulaba a cota más baja porque su nivel de base —la línea de costa a 0 metros s.n.m.— estaba dos kilómetros más próxima que la presente. Ello nos permite deducir que la ciudad estaba emplazada sobre una plataforma de terraza en resalte sobre un canal más encajado que el presente. En algunas excavaciones los restos arqueológicos romanos están por debajo del cauce actual. El registro sedimentario de las excavaciones arqueológicas evidencia sucesivos procesos de inundación del Turia en épocas republicana e imperial: durante estos episodios se depositan arenas y gravas de espesor decimétrico en aumento hacia el sur de la ciudad, posiblemente asociados a la vaguada del Mercat. Los depósitos de dichas inundaciones han sido observados en numerosas excava90 Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 Pilar Carmona González DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 90
ciones (l’Almoina, Banys de l’Almirall, Plaza del Negrito, Costera del Toledà, Plaza de la Reina, Calle del Mar, etc.) (Carmona, 1990; 1991). En la época visigoda —siglos VI, VII— aparecen grandes fosas interpretadas como excavaciones para la extracción de sillares y expolio de muros romanos; otras, en cambio, son escombreras. Los estudios geoarqueológicos ponen en evidencia un fuerte cambio en las condiciones hidrológicas: no hay depósitos de inundaciones violentas y proliferan ambientes de tipo cenagoso con decantación de arcillas oscuras. El río y la ciudad islámica y medieval En el siglo VIII Valencia se incorpora al mundo islámico, las fuentes en torno al siglo Xla citan con el nombre de Madinat al-Turab (ciudad del polvo) y el geógrafo Ahmad al-Razi de este mismo siglo la describe como ciudad sólidamente amurallada, con cuatro puertas (lo que permite a diversos autores interpretar la persistencia de las líneas maestras del trazado romano). En el siglo XI se levantan unas sólidas murallas que han quedado fosilizadas en el callejero actual y cuyos restos aún eran visibles en 1704 (Lerma, 1989; Pascual y Martí, 1989; Badía, 1989). El último detentador del poder musulmán en Valencia fue Zayyan, el cual capituló en 1238 ante Jaime I; Valencia se incorpora entonces al ámbito de los reinos medievales peninsulares. El recinto de la Valencia islámica está bien delimitado por la impronta de la muralla del siglo XI en la trama urbana, una vaguada o vall en el sector sur evacuaba las aguas residuales de la ciudad. Nuevamente el registro geoarqueológico contiene numerosos procesos de inundación del río Turia de una violencia inusitada: aparecen acumulaciones de potencia métrica de arena, cantos y grava, con abundantes estructuras sedimentarias y tipología de barras fluviales. Muchas casas, pozos y elementos contructivos de la ciudad son destruidos, reventados e incluso cubiertos de grava y arena. Estas inundaciones —citadas en algunos documentos islámicos (Huici, 1969)— acumulan en algunas áreas de la ciudad depósitos semicanalizados de subdeltas de derrame. Los sedimentos de estas inundaciones han sido localizados en prácticamente todas las excavaciones con niveles islámicos de los siglos Xy XI, l’Almoina, calle Barón de Petrés, calle del Mar, Banys de l’Almirall, etc. (Carmona, 1990; 1991). El río y la ciudad cristiana medieval Como hemos comentado, en 1238 Valencia se incorpora al ámbito de los reinos cristianos peninsulares. Durante siglos, el poblamiento periférico que rodea la muralla islámica había consolidado varios arrabales extramuros: Roters, el Bordell, la Boatella, la Xarea y el Fossar dels Jueus (Teixidor, 1982; Rosselló, 1984). En 1356, se inicia la contrucción de un nuevo perímetro amurallado (a iniciativa de Pedro el Ceremonioso), que supera la pequeña terraza fluvial holocena de la ciudad romana e islámica. El nuevo recinto defensivo debía fortalecer la ciudad frente a los peligros militares y también fluviales. Según los datos del La dinámica fluvial del Turia en la construcción de Valencia Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 91 DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 91
registro geoarqueológico cabe comentar el proceso de colmatación observado en un puerto fluvial —muelle de maderas— del Turia existente en la orilla del Convento de los Dominicos; dicho puerto, anterior a la muralla cristiana, quedó sepultado bajo cierto espesor de limos fluviales (Lerma, 1993). En definitiva, este nuevo amurallamiento de Pedro el Ceremonioso evidenciaba el proceso de aterramiento del cauce del río y posiblemente de la vaguada del Mercat. La primera inundación en la ciudad de Valencia después de la conquista es del año 1321, según noticia que Almela (1957) extrae de Teixidor (1767) y Carboneres (1873). En esa fecha se describe el derrumbamiento de las casas de dentro y fuera de la muralla (islámica), caída de puentes, muros y barbacanas. En 1328 una crecida inunda los barrios de Roters y Xarea, alcanza el Mercat y derriba las murallas. Recién iniciadas las obras de la nueva muralla cristiana, en 1358 una violenta inundación causa gran número de víctimas, derrumba más de mil casas, lienzos de las murallas nueva y antigua y obstruye el alcantarillado. Pedro el Ceremonioso dirige desde Barcelona una carta al Gobernador de Valencia instando a una solución que se articula en la creación de la Fàbrica de Murs i Valls encargada de la conservación de murallas y desagües. A partir del siglo XV, las crónicas no vuelven a hacer referencia a inundaciones en el área del Mercat. En la inundación de 1406 maestros albañiles en los portales de Serrans, Trinitat y del Mar vigilaron puertas y desagües taponándolos para que el agua no entrase por ellos. Similares prácticas son descritas en el año 1427 cuando un desbordamiento derribó varias casas en el camino de Morvedre y varios arcos en los puentes del Real y dels Serrans. Maestros menestrales de albañilería apostados en las puertas de acceso de la muralla cierran con puertas «echadizas» (Almela, 1957) e incluso construyen tapias; según explican las noticias, el río entra por el Portal del Mar, siendo las zonas más afectadas el camino de Morvedre y la zona de Blanquerías y la Xarea. Durante la crecida de 1475 el río abate tres arcos del puente del Real. En 1487 y 1500 se registran daños en el puente del Mar y el Portal Nou y, sobre todo, en el área de Tendetes de Campanar y camino de Morvedre. A principios del siglo XVI, en 1517 una inundación destruye los puentes de Portal Nou, Serrans y del Real y gran parte de los antepechos de la Trinitat y del Mar mientras el agua entró en la ciudad por las puertas dels Tints y Blanqueríes y en los conventos de la Saïdia y de la Trinidad. En 1540 una crecida se llevó la madera depositada en el cauce y las aguas se adentraron en el camí de Morvedre. Una riada de 1546 afectó al convento del Remei. En 1555, 1577 y 1582 se repiten las inundaciones (figura 3) (Carmona, 1990 a). La ciudad moderna y la obra de Murs i Valls Las sucesivas murallas de la ciudad de Valencia siempre tuvieron doble función defensiva, tanto frente a los peligros de invasión enemiga como a los de las aguas devastadoras del Turia. Hasta finales del siglo XVI, la Junta de Murs i Valls se encargó de mantener en buen estado murallas, fosos y puertas de acce92 Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 Pilar Carmona González DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 92
pección de la Fàbrica advierte que en el área de la Cruz de Mislata la corriente circula más honda que el cimiento del paredón. Aguas abajo la problemática también es de inundaciones. Aunque en puntos ya cercanos al litoral el problema de la sedimentación es bien patente, recordemos en las descripciones de las inundaciones la formación de una barra en la desembocadura del río. En el área de Montolivet se describen: daños por avenidas (1743), excavación de zanjas para desviar el río (1750), erosión de tierras (1782), aparición de una laguna (estancamiento del agua, sedimentación) entre Montolivet y Lazareto (Natzaret), desecación de una laguna corrompida y, finalmente, extravío del río y estancamiento cuando hay crecida. En definitiva, cabe resaltar que después de la construcción de los pretiles, aguas arriba, el problema es de erosión, sobre todo en el área de Campanar, y rotura del assut de Rovella por la fuerza de la corriente. Aguas abajo, la documentación es explícita ante las divagaciones del álveo y el estancamiento del agua (pérdida de pendiente); dichas divagaciones hacen necesario el levantamiento de planos y la construcción de malecones para mantener al río en su «legítimo» cauce. Conclusiones En el año 278 aC el puerto romano de Ostia estaba a orillas del Mediterráneo. A causa de las inundaciones del río y de la importante carga sedimentaria que se acumulaba en su desembocadura, el mar dista hoy tres kilómetros de la gran ciudad portuaria cuyas instalaciones están hoy enterradas bajo varios metros de aluviones; el trazado del canal también varió a lo largo de los siglos debido a las fuertes avenidas (Maso y Vighi, 1980). Sirva el referente de la evolución histórica de este puerto fluvial en la desembocadura del Tíber para entender los cambios ambientales históricos de nuestro caso. Valencia, que dispuso de la llanura para su huerta, del agua para el riego y del canal como vía fluvial hacia el mar, tuvo que adaptarse a los recurrentes y graves procesos de inundación, a sus consecuencias en el canal y en el litoral y también a los procesos inducidos por sus propias obras de defensa en el lecho. El balance final sobre el emplazamiento no es fácil de establecer. En 1957, año de la gran última inundación del Turia, la ciudad opta por desviar el río, «sacarlo» definitivamente de la ciudad con el nombrado Plan Sur. El proceso de evolución hidrogeomorfológico es complejo e intervienen variables tanto externas (climatológicas, estado de la cuenca) como internas; a ello hay que añadir aquéllas que son responsabilidad del hombre. La morfología del canal siempre debió ser braided y bastante recta. Ahora bien, analizados los datos, se puede deducir una gran cambio en las cotas del lecho en la historia de la ciudad. El cauce que ceñía la Valencia romana circulaba a cota más baja, pues su nivel de base, la línea de costa a 0 metros s.n.m. estaba dos kilómetros más próxima que la actual. No obstante la ciudad se inundaba. Tras el hiatoen las condiciones hidrológicas de los tiempos visigodos, detectado también en ambientes próximos, el proceso de aterramiento del canal y del litoral debió acelerarse en épocas islámica y posterior. Buena prueba es la exisLa dinámica fluvial del Turia en la construcción de Valencia Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 99 DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 99
tencia de un embarcadero enterrado varios metros por debajo de la muralla del siglo XIV. Las condiciones hidrogeomorfológicas no permitirían la navegación por el río, como sugiere Rosselló (1990), al menos desde la baja edad media, así se desprende de los documentos del 1402 y 1403 analizados por dicho autor que tratan propuestas de dragado y excavación de un canal navegable desde el mar hasta la ciudad. El aterramiento del lecho nos indica también una importante tasa de aporte sedimentario al litoral; algunas crónicas de inundación hablan de la formación de barras de arena en la desembocadura tras las crecidas, también queda explícito en la documentación el problema de los aluviones del río en el Grau de Valencia y sus consecuencias en el mantenimiento del puerto (Rosselló, 1990). La deriva litoral permitirá la alimentación de los cierres definitivos de los espacios húmedos costeros (Montolivet, el Palmar y el Grau) y su posterior colmatación con limos de inundación. Las avenidas del Turia son responsables no sólo de este cambio en las condiciones ambientales del entorno de la ciudad, sino también del continuo desvío de recursos y esfuerzos para evitar el riesgo de inundación, proceso que cristaliza en la construcción y el mantenimiento de murallas y pretiles. La obra de pretiles de la edad moderna tiene como objetivo principal estabilizar y controlar un canal hasta entonces de orillas indeterminadas, somero, que circula a cota más alta que sus riberas y que cambia de trayectoria en crecidas; en definitiva un canal braided no encajado. En la ejecución de la obra es necesario replantear la evacuación de aguas residuales, ajuste en los puentes ya construidos, enrasamiento de los pretiles con los caminos, etc. Se trata de preservar únicamente las dos orillas de la ciudad, dejando sin protección poblaciones como Campanar o el Grau y Natzaret; la canalización agravará la situación de estos núcleos de población, en donde se desencadenarán procesos de erosión (aguas arriba) y depósito y estancamiento (aguas abajo); las consecuencias hidrogeomorfológicas del estrechamiento de la sección del cauce y del dragado de material serán evidentes en las crónicas en la necesidad de reforzar con escarpa, echar reble y reconstrucciones frecuentes de la parte baja del paredón erosionada en la crecida. A todo ello habría que añadir las consecuencias del sangrado del agua de las importantes acequias de la huerta que limita los ajustes naturales en la geometría hidráulica después de cada episodio de avenida. Bibliografía ALMELA, F. (1957). Las riadas del Turia (1321-1949). Publicaciones del Archivo Municipal del Ayuntamiento de Valencia, 129 p. BADIA, A. (1989). «La Valencia islámica. La muralla». En: Guía arqueológica de Valencia. Generalitat Valenciana. Conselleria de Cultura, Educació i Ciència. Difusión Patrimonio, 3, p. 51-63. BROOKES, A. (1985). «River channelization: traditional engineering methods, physical consequences and alternative practices». Progress in Physical Geography, vol. 9, nº 1, p. 45-73. 100 Doc. Anàl. Geogr. 31, 1997 Pilar Carmona González DAG 31 083-102 25/11/97 17:00 Página 100
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